¿A partir de qué edad se puede dormir al bebé con un peluche?

¿A partir de qué edad se puede dormir al bebé con un peluche?

¿A partir de qué edad se puede dormir al bebé con un peluche?

Las mantitas de sueño, los peluches o los doudou (dúdú), son un recurso que se utiliza frecuentemente en los niños para ayudarles a dormir, por eso también se les puede llamar “mantitas o trapitos de apego”, “mantitas de seguridad” o “juguetes de apego”, entre otras variedades. El bebé siente seguridad cuando tiene esta mantita porque le recuerda a casa, a lo seguro, a sus padres, a su vida feliz y a que le cuidan y le protegen.

Indice

Evitar el Síndrome de la Muerte Súbita en Lactantes (SMSL)

¿A partir de qué edad se puede utilizar este tipo de objetos de apego? ¿Los bebés recién nacidos pueden usarlo? ¿Por qué les ayuda tanto a sentirse bien? ¿Qué tienen de especial? En este artículo resolveremos todas estas dudas.

Tradicionalmente se decía que a los bebés se les puede dejar una camisa de su madre o una mantita que huela a la mamá para tranquilizarle cuando está nervioso en la cuna, pero la mejor manera de tranquilizarlo es en brazos, piel con piel y no con una camisa u objeto. A continuación vemos por qué.

Cuando un bebé está en sus primeros meses de vida existe el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita en Lactantes (SMSL) y muerte por asfixia y por este motivo no se debe dejar a un bebé dormir con ningún tipo de manta de apego, peluche o doudou hasta que por lo menos tenga un año de edad.

Además tampoco se le deben dejar en la cuna mantas, edredones, cubrecamas o cualquier tipo de ropa de cama. Para abrigar a un bebé mientras duerme se le deberá poner un saquito de dormir especial para bebés, pero nunca usar ropa de cama. Incluso la almohada debe evitarse hasta que el bebé haya cumplido por lo menos 24 meses para evitar cualquier riesgo de asfixia.

Aunque parezca imposible los bebés se mueven mucho mientras duermen por lo que las probabilidades de que un muñeco, mantita o similar le cubra la cara y le asfixie son bastante elevadas y por este motivo hay que evitarlo a toda costa. Por consiguiente la cuna deberá estar despejada de cualquier tipo de objeto.

Cuando el pequeño supera los 12 meses el riesgo de morir por el SMSL se reduce considerablemente porque la mayoría de estos niños pueden darse la vuelta y moverse, así como sentarse o apartar del rostro cualquier cosa que les tape o les moleste.

Por qué este objeto ayuda a dormir al bebé

Estas mantas de dormir, mantas de apego o de seguridad (el nombre varía igual que el objeto que puede ser un peluche, una mantita o un doudou… dependerá del niño y del objeto al que se haya querido encariñar) ofrecerán a los niños un soporte emocional que les dará seguridad y por este motivo querrá tenerlo consigo cada noche. Incluso hay niños que les gusta llevar su manta consigo allá donde vayan durante el día, aunque después se quede guardada.

Es una forma de manejar ellos mismos sus sentimientos, de poder calmarse, de superar los miedos o de soportar la ansiedad de estar alejados de sus progenitores.

Si quieren un peluche en concreto dará igual que se le ofrezcan otros más, siempre querrá tener cerca el suyo especial.

Objetos de transición

Aunque en el momento que el niño se siente apegado a su peluche, manta o doudou parezca que lo querrá siempre, es tan sólo un objeto de transición que le ayudará a pasar de la dependencia a la independencia emocional, no es malo que tengan su manta y no se les debe prohibir tenerla.

Con el tiempo será el propio niño quien empezará a renunciar de su mantita de apego porque aprenderá y desarrollará otras técnicas para el control de la ansiedad, del estrés y para aprender a calmarse por sí sólo sin necesidad de ningún objeto externo a él mismo.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/cuidados-bebe/a-partir-de-que-edad-se-puede-dormir-al-bebe-con-un-peluche-6184

La importancia de los muñecos de apego u objetos transicionales

¿A partir de qué edad se puede dormir al bebé con un peluche?

Muchas mamis me escriben para contarme que mis peluches se han transformado en muñecos de apego para sus bebés.

Desde siempre este ha sido uno de los objetivos de mis muñecos, dar consuelo y cariño a los pequeños, y realmente me siento muy feliz cuando recibo este tipo de emails, comentarios, y sobre todo fotos de los bebés acompañados de sus muñecos.

Pero además, desde que voy a ser madre, me parece todavía más interesante este tema, por lo que he decidido recopilar algo más de información, y he descubierto algunas cosas que desconocía.

Por eso hoy he preparado este post sobre los muñecos de apego u objetos transicionales, espero que os parezca interesante.

foto de @sandraholmes

¿Qué es un muñeco de apego?

El muñeco de apego, también llamado objeto de apego u objeto transicional, es un objeto material en el cual el bebé deposita cierto afecto.

Este objeto cumple algunas funciones psicológicas muy importantes, por una parte es una fuente de placer y seguridad cuando la madre (o la figura de apego principal) no está.

Por eso, a menudo el niño lo busca cuando necesita consuelo, cuando debe afrontar situaciones nuevas o cambios, como las primeras etapas de la escolarización o en el momento de empezar a dormir solito.

Además le permite construir un área intermedia entre él y la realidad, entre él y otra persona.

foto de @yvolar

Muchos objetos pueden convertirse en el objeto transicional de un pequeño. Aunque los más típicos son peluches, muñecos o mantas, también puede serlo un simple trapo, cualquier otro juguete, una almohada, el propio chupete, etc.

Aunque lo más habitual es que tenga una textura suave, y que posea cierta movilidad, que se le pueda atribuir personalidad incluso cierta vitalidad, y que desprenda un olor que el niño relacione con el hogar.

El concepto de objeto transicional fue desarrollado por el pediatra y psicoanalista inglés Donald Winnicott. Según él es objetivo y subjetivo. Objetivo porque se constituye sobre un objeto real y subjetivo porque se le atribuyen funciones en el campo de la imaginación.

Es importante comprender que es completamente sano y natural tanto tener un objeto de apego como no tenerlo, y forma parte de un proceso de evolución y maduración. Por lo que no hay que forzar al bebé ni a adoptarlo ni tampoco a desprenderse de él.

¿Porqué y cuando adopta un bebé un muñeco de apego?

Generalmente esto sucede alrededor del octavo mes, en lo que se conoce como etapa de “angustia del octavo mes” en esta etapa el bebé empieza a darse cuenta de que es un ser independiente de su madre.

Es el proceso en el que el pequeño comienza a gatear, por lo que empieza a sentirse en determinados momentos físicamente más independiente de su madre, y aunque estos cambios son naturales, resultan conflictivos para la criatura, ya que este proceso le hace sentir desprotegido.

foto de @sandraholmes

El muñeco se transforma, en cierta medida, un sustituto materno, obviamente no lo es en absoluto, pero supone un apoyo que aporta calma y confianza en estos momentos.

El objeto de apego le genera seguridad y compañía al bebé ante etapas como esta, de cambios, de inseguridad, o también en aquellos momentos en que por circunstancias se encuentre alejado de sus padres.

¿En qué beneficia al bebé la adopción del muñeco de apego?

La adopción del muñeco de apego le da seguridad, comodidad y compañía. Lo ayuda a reconocerse a sí mismo como independiente de los otros seres que lo rodean y es el primer paso para relacionarse con otras personas.

¿Debo lavar el muñeco de apego?

Por supuesto es necesaria una correcta higiene en el muñeco de apego,  ya que el bebé suele llevarlo consigo a todos lados, lo babea, lo arrastra, le da de comer y duerme con él.

Aunque es verdad que puede resultar una experiencia dramática para el niño ver a su muñeco de apego en la lavadora, no olvidemos que para nuestro pequeño el muñeco tiene vida propia, y puede interpretar este proceso de lavado como algo desagradable para su amigo de tela.

Una cosa que podemos hacer es proponerle que sea él quien nos ayude a lavarlo, con agua templada, como si le estuviera dando un baño de espuma.

¿Qué tipo de muñeco es recomendable?

Aunque como he comentado anteriormente los niños pueden sentir apego hacia cualquier objeto y deben ser ellos mismos los que lo elijan. Es importante que este sea seguro.

Es recomendable que esté hecho de materiales textiles, para que sea blandito y no presente peligro de golpes, obviamente tampoco debería contener sustancias tóxicas o fácilmente inflamables, ni ningún tipo de material eléctrico: pilas, ventosas, ni mecanismos de movilidad.  Así como piezas de pequeño tamaño que puedan desprenderse.

Es aconsejable que esté hecho de materiales naturales como el algodón y en el caso de tener relleno que sea hipoalergénico. Además si es fácilmente lavable todavía mejor.

foto de @sandraholmes

No hay que bajar la guardia en la vigilancia de que nuestro muñeco de apego se encuentre en perfecto estado, que no haya roturas que puedan provocar situaciones de riesgo en bebés muy pequeños.

Este es un tema que me ha preocupado mucho desde que empecé con Lele Lerele, por eso decidí realizar las pruebas de seguridad de propiedades mecánicas y de inflamabilidad a nuestros Benitos y Benitas, el modelo de mi tienda que más se utiliza como muñeco de apego.

¿Hasta cuándo debe tener mi hijo un muñeco de apego?

El hecho de que nuestro hijo adopte un objeto transicional es absolutamente normal, signo de un correcto desarrollo psíquico y no se debe interferir ante él.

foto de @priscilacastano

Así como el propio niño elige su objeto transicional, lo normal es que él mismo lo deje de lado cuando llegue el momento.

Eso suele suceder entre los tres y cuatro años de edad, cuando el niño ha adquirido mayor control de los miedos de abandono, comienza a ser más independiente e inicia su vida social.

Puede que use su objeto de apego de forma continuada o que recurra a él cuando atraviese por una etapa de ansiedad como el nacimiento de un hermanito, una mudanza o la separación de los padres.

Aunque no hay que preocuparse si permanece más tiempo, incluso toda la infancia. En un pequeño sano, el objeto transicional pierde significado según se van desarrollando progresivamente otros intereses, según se van ampliando sus relaciones, el juego, la creación, el arte o los sueños.

Los expertos desaconsejan obligar al niño a desprenderse de su objeto transicional solo por considerar que ya es «demasiado mayor» para tenerlo, ya que esto es una causa segura de tristeza y angustia en el pequeño.

No hay que preocuparse si el niño sigue sintiendo cierto apego hacia su muñeco pasada determinada edad. Además hay que recordar que en su ilusión infantil este muñeco tiene vida propia, y lo quiere como tal, no queramos cortar las alas a la imaginación y la fantasía.

El objeto transicional es la primera herramienta para aceptar la realidad objetiva, ajena al sujeto. Pero según muchos psicólogos esta tarea de aceptación de la realidad nunca queda terminada por completo, ni siquiera cuando somos adultos.

De forma que el alivio de esa tensión, que en la primera infancia proporciona un peluche o una mantita, es llevada a cabo en nuestra madurez por otras actividades, como las relaciones sociales, las actividades creativas, el deporte, etc.

¿Qué pasa si mi hijo no adopta un muñeco de apego?

No es imprescindible que el niño tenga un objeto transicional. Muchos, de hecho, no llegan a necesitarlo. Pero hay que recordar que si lo hacen esto se encuentra dentro de la más completa normalidad.

No es ni bueno ni malo, solo una fase natural del desarrollo.

El proceso emocional es diferente en cada niño, hay niños que en lugar de objetos transicionales adoptan conductas transicionales, como chuparse el pulgar, acariciarse el pelo, repetir una melodía para dormirse, pedir que le den la mano, o tomar teta.

foto de @emelof

Eso sí, es una elección arbitraria del pequeño. Resulta inútil intentar imponerle algo como objeto transicional o pretender cambiárselo cuando lo ha elegido, o quitarlo por decisión unilateral.  Se convierte en algo tan personal que hasta su olor desempeña un papel importante.

Como os he contado antes me emociona que nuestros Benitos cumplan la función de objeto transicional de muchos niños, y me encanta recibir fotos de vuestros pequeños durmiendo o jugando con sus peluches, por eso he decidido ilustrar este post con algunas de las fotos que he ido recibiendo durante estos años.

Si te gustan nuestros Benitos y Benitas tenemos una buena noticia, con el código FEBRERO puedes disfrutar de gastos de envío gratis a toda la península.

Источник: https://lelelerele.com/munecos-de-apego/

Muñecos para dormir: cómo elegir el mejor doudou

¿A partir de qué edad se puede dormir al bebé con un peluche?

Si preguntásemos a los bebés cómo prefieren dormirse, lo más seguro es la mayoría respondiesen, si supieran hablar, que en brazos de mamá o papá. ¿Hay mejor sensación que la de sentir el calorcito y el olor de mamá cuando se está conciliando el sueño? Para un peque seguro que no.

Pero si retiramos esta opción, muchos de ellos elegirían el doudou como el mejor sustituto. Algo tendrán de especial estos muñecos para dormir para que los niños los conviertan pronto en sus mejores amigos y no quieran separarse de ellos.

¿Quieres saber qué es? En este post te contamos cuáles son las claves del éxito de los doudous y qué hay que tener en cuenta a la hora de elegirlos.

¿Qué es el doudou?

Para empezar, explicaremos qué es eso del doudou, una palabra francesa que viene de ‘doux’, dulce, y que significa cariño. En Francia se utiliza para llamar a la persona amada de forma cariñosa.

En España puedes verlo escrito como doudou, dou dou o incluso dudú (que es como se pronuncia) y se utiliza para designar a un peluche para bebés que suele tener forma de pequeña mantita suave con la cabeza de algún animal.

De hecho, algunos les llaman mantita de apego o trapito de apego para evitar la palabra francesa.

No obstante, no todos son así, algunos tienen el cuerpo también de animal y otros incorporan en los extremos de la mantita nudos, mordedores u otros añadidos. Los hay incluso personalizables con el nombre del bebé, una opción ideal para regalar.

¿Para qué se utiliza?

Además de ser adorables y quedar preciosos como decoración en el cuarto infantil, la finalidad fundamental de estos muñecos es la de proporcionar sensación de seguridad y sosiego a los peques en cualquier momento, pero sobre todo a la hora de dormirse, cuando los papás no están cerca de ellos. Les ayudan especialmente en situaciones de estrés como el paso a su propia habitación o el destete.

Los expertos hablan de ellos como objetos transicionales, es decir, que les ayudan a hacer la transición entre estar siempre con mamá y papá y empezar a pasar ratos solos.

¿Por qué? Porque tienen la capacidad de tranquilizar a los bebés y calmar su ansiedad cuando los chupan, los acarician o apoyan la cabeza sobre ellos. De esta forma se enfrentan mejor a uno de sus grandes miedos, la soledad.

Gracias a su doudou, tu peque dejará de sentirse solo por la noche o en cualquier otro momento del día. Siempre podrá contar con él para sentir cerca un objeto familiar y calmarse.

Aunque es un regalo estupendo para un recién nacido, lo cierto es que seguramente no empezará a hacerle caso hasta los cuatro meses y verdaderamente empezará a cumplir su función de apego entre los ocho y los doce meses.

Hasta los cuatro meses, los bebés no tienen aún clara su identidad como seres individuales separados de su madre. Mamá y recién nacido forman parte de un todo que para el bebé es indivisible. Es a partir de los cuatro meses cuando empiezan a desarrollar esa conciencia de individualidad.

Algunos expertos consideran que hasta el año es mejor no dejarles que duerman con el doudou sin supervisión.

Lo normal es que a los seis años, como muy tarde, el niño haya dejado de necesitar a su muñeco para calmarse, aunque hay peques que llenan el vacío que deja el doudou con otro tipo de peluches con los que duermen cada noche. Como transición, son muy útiles los muñecos para dormir con luz, porque superado el miedo a la soledad suele sobrevenir otro, el miedo a la oscuridad.

¿Por qué engancha tanto?

Los bebés tienden a encariñarse con un objeto del que les atraiga la textura, el olor o, como en el caso de los doudous, ambas cosas.

Siempre ha sido así y cuando no existían estos muñecos, muchos peques se aferraban a mantitas, peluches, muselinas u otros objetos, generalmente de tela. Aún muchos siguen haciéndolo.

Seguro que has visto a más de un bebé aferrado a su mantita o conoces a más de un niño que no se duerme si no tiene al lado algún objeto concreto.

La ventaja que tienen los doudous es que están especialmente diseñados para generar apego en el bebé por su textura y el material del que están hechos. Realmente invitan a abrazarlos por lo adorables y bonitos que son.

Estos muñecos para dormir son muy suaves. También son manejables, porque tienen el tamaño perfecto para las pequeñas manitas de los bebés.

Además, los buenos doudous no tienen pelo con el que se pudieran atragantar al chuparlos y se impregnan fácilmente de cualquier olor.

Esta última característica es, precisamente, una de las claves del éxito de estos peluches, ya que lo recomendable es que la mamá lo impregne con su olor, o incluso duerma con él un par de días antes de ofrecérselo al bebé.

Un muñeco ya de por sí adorable se convertirá de esta forma en irresistible para el peque, ya que no hay nada que tranquilice más a un chiquitín que el olor de su mamá.

¡Tendrás que resistirte a quedarte con el muñeco para dormir tú con él, porque verdaderamente son encantadores y enamoran a cualquiera!

Tal poder de atracción tienen, que te advertimos de que puede que tengas que llevarlos contigo a donde quiera que vayas. Los bebés empiezan utilizándolo para conciliar el sueño y acaban por convertir a estos muñecos en sus mejores amigos.

Seguramente te pida que lo llevéis siempre cuando vayáis de paseo y, por supuesto, cuando salgáis de viaje. Y si para el peque es su mejor amigo, es probable que también acabe siendo el tuyo, dada su capacidad asombrosa para calmar a los niños.

Menos mal que su tamaño es perfecto para transportarlos en la bolsa del carrito o meterlos en cualquier maleta, porque va a ser un equipaje imprescindible.

Olvidar a un doudou en casa o perderlo se puede convertir en un auténtico drama. No son pocos los padres que han tenido que volver corriendo a por él a casa, estuvieran donde estuvieran, o han tenido que comprar uno a la desesperada.

De hecho, si tu peque se ha encariñado con uno, te recomendamos que compres otro igual para tenerlo en la retaguardia y echar mano de él si por cualquier motivo el original se pierde o acaba destrozado por tanto uso.

Créenos, el doudou acabará pareciéndose muy poco al original pasados unos meses o años, pero a tu peque seguirá pareciéndole irresistible. Una alternativa, si ya es tarde para hacerte con uno igual, es que compres uno de color y forma similares.

No vas a engañar a tu peque, pero puede que se conforme mejor con el sustituto si al menos se asemeja a su querido amigo perdido y vuelves a impregnarlo con tu olor.

Las claves para elegirlo

En el mercado hay doudous de múltiples formas y colores. La mayoría son planos o con una cabeza que sobresale. Otros tienen forma de peluche. Puedes elegir el que más te guste a ti o el que más atraiga a tu bebé.

En ocasiones será necesario que pruebes con varios tipos de doudou hasta que des con el que relaja a tu bebé y consigue generar apego. ¿Le gustan más los planitos en forma de mantita o los que tienen forma de animal? Si ves que al que tiene no le hace mucho caso, siempre puedes probar con un doudou de otro tipo.

Los personalizados harán que el peque se sienta aún más identificado con ellos cuando se un poco más mayor y le expliques que lo que ahí pone es su nombre.

En cualquier caso, como en cualquier producto de puericultura, lo más importante es que este muñeco para dormir sea seguro para tu peque. No debe tener pelo con el que el bebé se pueda atragantar al tragárselo, ni tampoco elementos pequeños, como ojos o botones que pudieran despegarse o descoserse.

Ten cuidado con las etiquetas, porque atraen mucho a los peques. Comprueba que, si tiene alguna, está bien cosida o quítasela tú ante cualquier duda.

Dado el uso que se le va a dar, es también crucial que se pueda lavar en la lavadora. Agradecerás poder limpiarlo de la forma más cómoda y rápida posible porque acabará lleno de babas y suciedad si tu peque no se despega de él.

Aunque dependerá mucho de tu gusto y el de tu peque, la regla general es que cuanto más sencillo sea el doudou, mejor. Los colores suaves ayudan a relajar a los peques y cuantos más adornos lleven, más se distraerán del objetivo principal, que es tranquilizarse y dormir.

Источник: https://www.moraigthestore.com/blog/munecos-dormir-elegir-mejor-doudou/

Embarazo saludable
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