A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños

La AEP insta a mantener la vacunación a pesar de la Covid-19

A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños

Uno de los temas que está en el centro de la actualidad en plena crisis de la Covid-19 es la vacunación.

Y no sólo por la carrera contrarreloj que se está disputando para alcanzar una vacuna que inmunice contra el SARS-CoV-2.

Diversas organizaciones nacionales e internacionales alertan de las consecuencias que puede tener la irrupción de la pandemia en los programas de inmunización.

Coincidiendo con la Semana Europea de las Vacunaciones, se pretende poner el foco en la necesidad de seguir con los programas de inmunización. En concreto, el objetivo este año es reforzar la confianza de la población en las vacunaciones y la necesidad de equidad en los territorios de la Unión Europea.

Pero dentro de esta ecuación, la irrupción del brote de Covid-19 a nivel mundial, dificulta mucho la obtención de resultados. Una de las consecuencias directas de la pandemia es su impacto en los programas de vacunación como consecuencia de las medidas de distanciamiento social.

En este sentido, desde la Sociedad Española de Inmunología (SEI), la Sociedad Española de Infectología Pediátrica SEIP) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) alertan de que los programas de vacunación están sufriendo importantes caídas y demoras.

Además, esta situación está afectando a los países independientemente de su nivel económico sobre todo por el miedo al contagio entre la sociedad. Por todo esto, la AEP insta a trabajar para recuperar los programas de inmunización cuanto antes.

Mantenimiento de programas de inmunización

Atendiendo al hecho de que existen indicios que apuntan a la caída de las vacunaciones desde que se decretase el estado de alarma, la AEP ha lanzado una serie de recomendaciones. Sobre todo, realizan estas sugerencias en vista de que la situación podría prolongarse, lo que podría generar un repunte de algunas enfermedades inmunoprevenibles.

En primer lugar, proponen mantener las vacunas oficiales en la medida de lo posible. Dentro de este punto se refieren tanto a las incluidas en el calendario oficial y las no financiadas que estén indicadas como rotavirus, meningococo B y meningococo tetravalente.

Basándose en las recomendaciones emitidas por la propia AEP y el Ministerio de Sanidad a finales de marzo, se incide en la necesidad de vacunar a los menores de 15 meses de edad.

Dentro de este grupo de edad, cobran especial importancia las vacunaciones programadas para los 2 y 4 meses, y la triple vírica de los 12 meses de edad.

Así, a pesar del escaso conocimiento actual sobre las implicaciones pronósticas de la Covid-19, se sugiere aplicar criterios generales ya asentados por la experiencia acumulada. Destacan dos:

  • Aquellos niños que hayan superado la infección aguda por el nuevo coronavirus, deberán seguir con las vacunaciones una vez se encuentren clínicamente bien. Esto quiere decir que no hay que esperar un tiempo determinado desde que se supere la enfermedad hasta retomar la vacunación.
  • La vacunación debe realizarse en base a los niveles de seguridad habituales. Dentro de este apartado desde la AEP destacan que la vacunación frente al rotavirus no ha de realizarse por los familiares en el domicilio.

Condiciones de seguridad y recuperación de dosis

Más allá del seguimiento del calendario de vacunaciones, el Comité Asesor de Vacunas de la AEP considera importante centrarse en dos recomendaciones más.

En primer lugar, ponen el foco en que a la hora de realizar la vacunación, se pongan en marcha las condiciones de seguridad necesarias para reducir el riesgo de transmisión del coronavirus. Para ello, una de las sugerencias es que se mantenga contacto telefónico con el centro de salud de cara a concertar las citas de las vacunaciones.

Además, desde el Comité Asesor de Vacunas consideran muy importante trabajar en planes para que se recuperen las vacunas demoradas. Estos planes, indican, deberán poder aplicarse a la mayor brevedad posible, según se flexibilicen las medidas de distanciamiento social decretadas por las autoridades sanitarias.

Recomendaciones internacionales

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también se pronunció al respecto a finales de marzo llamando a mantener los servicios de salud esenciales.

En un documento elaborado a colación del brote de Covid-19 incluía, además de las recomendaciones ya lanzadas en España, que se mantengan las actividades de vigilancia epidemiológica o la priorización de grupos vulnerables.

UNICEF y la Oficina Europea de la OMS, también han insistido en continuar los programas de vacunación infantil y preparar planes de recuperación vacunación y aplicarlos lo antes posible.

Además en países como Estados Unidos, Reino Unido o Australia, las entidades sanitarias locales también apuntan a la necesidad de mantener la calma y seguir con la vacunación, sobre todo en los niños de menor edad.

Noticias relacionadas:

Источник: https://gacetamedica.com/investigacion/mantener-vacunacion-y-recuperar-dosis-prioridades-en-tiempos-de-covid-19/

Vacunas

A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños
 

Novedades en las estrategias de vacunación en la Comunidad de Madrid:

  • Vacunación del adulto frente a neumococo en situación de pandemia de la COVID-19

Las enfermedades respiratorias por neumococo y gripe son cada año una causa importante de morbilidad y mortalidad, fundamentalmente en personas mayores y con enfermedades crónicas, los mismos grupos que se ven más afectados por la COVID-19.

Por ello, y antes de que se inicie la campaña anual de vacunación frente a la gripe, recomendamos reforzar la vacunación frente a neumococo en los adultos. A continuación, se puede acceder a la nota informativa para profesionales y al documento técnico:

  • Inclusión de la vacuna frente al Meningococo Tetravalente (MenACWY) en el calendario de vacunación de la Comunidad de Madrid

Desde el 24 de julio de 2019 la Comunidad de Madrid ha modificado la pauta de vacunación frente a la enfermedad meningocócica invasiva.

Se ha incluido la vacuna tetravalente frente a los serogrupos A, C, W e Y en el calendario sistemático de vacunación a los 12 años de edad, y se está realizando una captación activa de varias cohortes de adolescentes y adultos jóvenes con la finalidad de establecer protección comunitaria lo más rápidamente posible.

Con esta estrategia se pretende obtener protección directa frente a los serotipos incluidos en la vacuna en las cohortes vacunadas y además protección comunitaria para prevenir el aumento de casos en los grupos de población adulta e infantil, siempre que se alcancen y se mantengan altas coberturas de vacunación.

Para más información sobre el cambio de pauta de vacunación frente al meningococo (MenACWY) consulte los siguientes documentos:

Se han desarrollado nuevas infografías y documentos de preguntas y respuesas dirigido a profesionales sobre la campaña de vacunación frente a MenACWY en jóvenes y adolescenes (catch up) que se pueden consultar en los siguientes enlaces:

Siguiendo las recomendaciones del calendario común de vacunación del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional ed Salud ( CISNS)1 , la Comunidad de Madrid modificó en 2017 su calendario de vacunación infantil.

Este cambio consistió fundamentalmente en modificar la pauta de primovacunación, reduciendo el número de dosis a administrar en los primeros seis meses de vida ( de tres dosis a dos), y en adelantar la dosis de recuerdo de los 18 a los 11 meses de edad.

Se ha sustituido por tanto el esquema de vacunación tradicional 3+1 por un nuevo esquema 2+1 que reduce el número de pinchazos en el lactante a la vez quemantiene y asegura una adecuada protección.

A partir de enero de 2018 y debido al cambio de suministrador de la vacuna frente a meningococo C, se suprimió la dosis de los dos meses para esta vacuna, quedando la pauta en tres dosis en lugar de cuatro: 4 y 12  meses y 12 años.

En enero de 2019 y de acuerdo a las nuevas modificaciones aprobadas el 14 de marzo de 2019 en la Comisión de Sa­lud Pública (órgano dependiente del CISNS) y tras la revisión de la estrategia de vacunación frente a la enfermedad meningocócica invasiva (EMI) realizada a nivel nacional, la Comunidad de Madrid ha modificado la pauta de vacunación frente al meningococo incluyendo la vacuna tetravalente frente a los serogru­pos A, C, W e Y en el calendario sistemático de vacunación a los 12 años de edad, y hará captación activa de varias cohortes de adolescentes y adultos jóvenes (de 13 a 18 años) en tres años con la finalidad de establecer protección comunitaria lo más rápidamente posible. Con esta estrategia se obtendrá protección directa frente a los serotipos incluidos en la vacuna en las cohortes vacunadas y además protección comunitaria para prevenir el aumento de casos en los grupos de población adulta e infantil siempre que se alcancen y se mantengan altas coberturas de vacunación. Esta estrategia se implementará a partir del 24 de julio de 2019. 

1 Calendario común de vacunación del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud

Calendario Acelerado

Cualquier niño o adolescente que no recibe las vacunas contempladas en el calendario oficial de vacunaciones a la edad recomendada se convierte en una persona mal vacunada o incorrectamente vacunada para su edad y por tanto tiene un riesgo aumentado frente a las enfermedades que se intenta prevenir.

Es muy importante que, una vez detectado un niño en estas condiciones, se resuelva en el menor tiempo posible, para lo que se emplean las denominadas pautas aceleradas de vacunación.

Documento técnico calendario infantil y acelerado 2020

Calendario de Vacunación del Adulto

La Comunidad de Madrid dispone de un calendario de vacunación del adulto desde el año 2005que recoge las recomendaciones de vacunación a partir de los 18 años de edad. La necesidad de vacunación no finaliza en la infancia y nunca es tarde para vacunarse.

Este documento contempla, por un lado, recomendaciones para toda la población adulta y, por otro, recomendaciones de vacunación dirigidas a aquellas personas que forman parte de los llamados grupos de riesgo para una enfermedad determinada.

Durante estos años, se han ido haciendo revisiones periódicas y se han realizado diversas modificaciones con el objetivo de mantenerlo actualizado. En este momento está en fase de una nueva actualización

En términos generales, todos los adultos con vacunación incompleta o no vacunados en su infancia deberían completar el esquema vacunal según calendario.

  • Para algunas enfermedades, la corrección vacunal no tiene límite de edad, tal como ocurre con tétanos y difteria. Para otras, la vacunación se recomienda cuando la persona no ha pasado la enfermedad y no está inmunizada, como ocurre con sarampión y rubeola.
  • El calendario también contiene las indicaciones de dosis de recuerdo si la inmunidad se pierde con el tiempo.
  • Por último, dado que en las personas mayores hay menor respuesta del sistema inmunitario, lo que las hace más vulnerables, el calendario también contempla recomendaciones de vacunación a partir de los 60 años.

Documento técnico calendario de vacunación del adulto 2020 

Desde enero de 2018 se ha cambiado la pauta de la vacunación frente a neumococo en adultos. Indicaciones Vacuna Neumococo

Источник: https://www.comunidad.madrid/servicios/salud/vacunas

Las vacunas y la COVID-19: Lo que los padres deben saber

A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños

El brote de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) ha traído consigo el miedo y la incertidumbre. Muchos padres se preguntan cuándo habrá una vacuna contra la COVID-19 y cómo aplicar las vacunas rutinarias durante la pandemia. Aquí estamos para responder a las preguntas más frecuentes.

¿Cuándo estará disponible la vacuna contra la enfermedad por coronavirus (COVID-19)?

Desarrollar una vacuna segura y eficaz lleva tiempo, pero gracias a la inversión sin precedentes en investigación y desarrollo y a la cooperación global, los científicos han podido desarrollar una vacuna contra la COVID-19 en un tiempo récord, sin dejar de mantener una normativa sólida, basada en la evidencia y rigurosos estándares. 

El 31 de diciembre de 2020, la OMS incluyó la vacuna de ARNm COVID-19 de Pfizer / BioNTech (BNT162b2) para uso de emergencia, lo que la convierte en la primera en recibir la validación de emergencia de la OMS desde que comenzó el brote un año antes.

 En la actualidad se están desarrollando más de 200 posibles vacunas adicionales (56 en desarrollo clínico y 166 en desarrollo preclínico), y muchas de ellas se están probando en ensayos clínicos.

Algunas de estas posibles vacunas se encuentran en la fase 3 de los ensayos clínicos, el último paso antes de aprobar una vacuna. 

>>Leer Lo que debes saber sobre la vacuna de la COVID-19

¿Debo mantener durante la pandemia de la COVID-19 la rutina de vacunación de mi hijo?

Aunque la COVID-19 esté alterando nuestras vidas diarias, la respuesta es sí. Procura seguir la rutina de vacunación de tu hijo o hija en los servicios sanitarios que haya disponibles.

Es importante que los niños y los bebés mantengan al día sus vacunas porque les protegen de las enfermedades graves.

Eso significa que cuando tus hijos puedan volver a interactuar con otros niños, unos y otros estarán asimismo protegidos de otras enfermedades.

Si no tienes la certeza de que tu centro de vacunación esté funcionando como de costumbre, consulta a tu médico.

Puesto que la situación de la COVID-19 varía cada día, puede que los profesionales sanitarios modifiquen el modo de atender a sus pacientes a medida que cambia la situación.

En caso de que el centro de salud no pueda poner las vacunas a tu hijo en la fecha prevista, anótalo para acordarte y vuelve a intentarlo tan pronto como los servicios se reanuden.

¿Qué se puede aprender del brote de la Covid-19? ¿Qué nos puede enseñar en relación a otras enfermedades y a la decisión de vacunarnos?

Este brote nos recuerda lo valiosas que son las vacunas. Nos demuestra que cuando se dispone de vacunas para una enfermedad, debemos mantener al día el esquema de vacunación de nuestros hijos y el nuestro propio.

Sin la protección de las vacunas, las enfermedades se pueden propagar rápidamente y con terrible consecuencias. Por ejemplo, el sarampión y otras afecciones siguen siendo un riesgo constante.

Somos afortunados de contar con la protección de vacunas contra estas enfermedades. 

¿Cómo actúan las vacunas?

Las vacunas ayudan a educar a nuestro sistema inmunológico para que luche contra las infecciones. Para ello se introduce en el cuerpo la forma inactivada de un germen, sea una bacteria o un virus.

Al estar inactivado, el germen no puede enfermarnos. Por el contrario, activa el sistema inmune de nuestro organismo y produce las defensas llamadas anticuerpos.

En adelante, si en alguna ocasión vuelves a coger el virus, tu sistema inmunológico ya sabrá cómo combatirlo.

>>Mira esta clase magistral sobre las primeras vacunas del bebé

¿Dónde puedo encontrar la guía de vacunas más reciente?

Contacta con tu médico, consulta las páginas web de las autoridades nacionales y locales y sigue la orientación que ofrecen a OMS y UNICEF.

¿Cómo puedo protegerme, y proteger a los demás, de la COVID-19?

Estas son algunas de las precauciones que tú y tú familia pueden tomar y que ayudarán a evitar la infección:

  • Lávate con frecuencia las manos con agua y jabón o con un desinfectante de manos a base de alcohol.
  • Evita tocarte la cara, especialmente los ojos, la nariz y la boca.
  • Si estornudas o toses, cúbrete la boca y la nariz con el antebrazo o con un pañuelo desechable. Tíralo inmediatamente después de usarlo.
  • Evita los lugares concurridos y el contacto directo con la gente. Mantente a una distancia segura de cualquier persona con síntomas de resfriado o gripe.
  • Evita estrechar la mano, abrazar o besar a la gente. Evita compartir alimentos, cubiertos, tazas y toallas.
  • Limpia y desinfecta las superficies que se tocan con más frecuencia, así como los teléfonos, pomos de las puertas, interruptores de la luz, mandos a distancia y encimeras.
  • Quédate en casa si no te sientes bien, incluso si tienes algo de fiebre y toses.
  • Lleva mascarilla si toses, estornudas o si estás cuidando a alguien de quien se sospecha que tiene la COVID-19. Los trabajadores sanitarios deben usar mascarillas médicas.

>>Leer cómo lavarse las manos y consejos de limpieza para protegerse contra la COVID-19.

Tengo un bebé menor de año. ¿Cómo puedo protegerlo de la COVID-19?

Además de todos los consejos ofrecidos sobre lavarse las manos, guardar la distancia física y mantener las medidas de higiene, los padres y las madres tienen que extremar sus cuidados para proteger a los menores de la infección. A ser posible, las madres deberían amamantar a su bebé.

Hasta ahora, ninguna investigación ha demostrado que la leche materna pueda transmitir el virus, pero en caso de que una madre dé el pecho a su bebé tendrá que seguir las habituales medidas de higiene y protección respiratoria, no solo mientras lo amamanta sino en todo momento, para evitar la transmisión por vía respiratoria.

Si dispone de ellas, utilice toallitas antibacterianas para limpiar una vez al día las encimeras y la superficie del cambiador de pañales.

Procure que sus hijos tengan siempre los mismos cuidadores para reducir el número de personas que entren en contacto con ellos. A estos cuidadores hay que inculcarles que se laven las manos con regularidad, eviten compartir todo aquello que entre en contacto con la boca (una taza, por ejemplo), y no se acerquen a ellos si se sienten enfermos. 

¿Qué debería hacer si mi hijo/a muestra síntomas de la COVID-19? ¿Corre algún riesgo si lo llevo al médico?

Si a tu niña o a tu niño le duele la garganta, tose o tiene fiebre, llama a tu médico para que te aconseje qué hacer antes de llevarlos al centro de salud.

Puede que la clínica haya adoptado algún régimen especial para reducir la propagación de la infección a otras personas.

Si tienen síntomas más graves, como dificultad para respirar, o se muestran excepcionalmente cansados, llama al teléfono de emergencia o llévalos al servicio de urgencias más cercano.

Los síntomas de la mayoría de los niños con la COVID-19 suelen ser suaves, o incluso no tienen ninguno. Pero es importante proteger a las personas más mayores y a las más vulnerables a contraer infecciones graves.

De manera que debes mantener a tus hijos en casa si crees que han estado expuestos a la COVID-19 o que tienen el virus, pero asegúrate de llamar a su pediatra o a un trabajador social para que te aconseje qué hacer.

Al igual que con otras infecciones respiratorias, como la gripe, busca atención médica cuanto antes en caso de que tú o tu niño tenga algún síntoma.

Trata de evitar ir a espacios públicos (lugares de trabajo, escuelas, o transportes públicos), y no estés directamente en contacto con personas de edad avanzada o con familiares inmunocomprometidos.

Si la familia también incluye una persona de edad avanzada, es recomendable separar las diferentes generaciones dentro de la casa.

¿Debería hacerles a mis hijos la prueba de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19)?

No hace falta que les hagas una prueba si están sanos y no muestran ningún síntoma (fiebre, tos o dificultad respiratoria). De lo que sí debes asegurarte es de adoptar las medidas esenciales para proteger a tu familia contra la COVID-19.

Источник: https://www.unicef.org/es/coronavirus/vacunas-y-covid19-lo-que-los-padres-deben-saber

¿Cómo afectan las vacunas frente al COVID-19 a niños, embarazadas y madres lactantes?

A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños

* Olga Ramírez Balza pertenece al Grupo de Patología Infecciosa de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria

Por el momento no hay datos sobre los posibles efectos de la vacuna durante la lactancia / Pixabay.

Desde que el 27 de diciembre de 2020 se iniciara la vacunación contra el COVID-19 en España han surgido muchas incertidumbres. Debido a que no se han realizado ensayos clínicos en determinados grupos, los posicionamientos respecto a niños, mujeres embarazadas y lactantes han sido muy dispares.

En el caso de mujeres durante la etapa de gestación, ningún ensayo clínico hasta el momento ha incluido a este colectivo ya que, por motivos evidentes, cualquier estudio en embarazadas resulta más complejo.

La premura en obtener una vacuna eficaz ha dado lugar a que los estudios en animales de laboratorio gestantes, para descartar una posible teratogenicidad en este grupo, se hayan pospuesto o no se hayan considerado prioritarios.

Aunque al parecer no se han observado riesgos en los pocos casos en los que se ha vacunado a mujeres embarazadas, no existen suficientes datos para establecer una seguridad respecto a la inmunización en este estado. Por ello, tanto los propios laboratorios fabricantes como la mayor parte de las sociedades científicas no las recomiendan de forma generalizada.

La premura en obtener una vacuna eficaz ha provocado que los estudios en animales de laboratorio en gestación se hayan pospuesto

De hecho, a pesar de que el propio documento del Ministerio de Sanidad recoge una mayor gravedad del coronavirus durante el embarazo, el mismo informe concluye que “no hay evidencia suficiente para recomendar su uso durante el embarazo.

En términos generales, debe posponerse la vacunación de embarazadas hasta el final de la gestación”. Eso sí, si la embarazada tiene alto riesgo de exposición o de complicaciones, puede valorarse la vacunación de manera individualizada.

La propia Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) reconoce que, si bien los pocos y limitados estudios en modelos animales no han mostrado efectos dañinos en el embarazo, el uso de la vacuna en mujeres embarazadas debe hacerse tras la valoración de un profesional sanitario que decidirá de forma individual el beneficio/riesgo en cada caso.

Así lo recoge la propia ficha técnica de las vacunas disponibles en el momento actual.

Ambas coinciden que aunque los estudios en animales no sugieren efectos perjudiciales directos ni indirectos con respecto al embarazo, el desarrollo fetal, el parto y desarrollo postparto, solo se debe considerar su administración durante el embarazo si los posibles beneficios superan los posibles riesgos para la madre y el feto.

En este mismo sentido se declaran otras sociedades científicas internacionales.

Organismos como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) afirman que hasta que los resultados de ensayos clínicos y  otros estudios estén disponibles, solo se dispone de datos limitados sobre la seguridad de las vacunas covid-19, incluidas las vacunas de ARNm, administradas durante el embarazo. Sin embargo, ACIP lo considera una elección personal de cada mujer, guiada o informada por un profesional sanitario.

De ahí que en el contexto actual se contemple la opción de ofrecer la vacunación contra el COVID-19 a embarazadas de alto riesgo de exposición al virus o de elevado riesgo de enfermedad grave (edad avanzada, obesidad, hipertensión o diabetes). La propia gestante podrá decidir si aceptar la vacunación o no, tras ser debidamente informada. 

Basándonos en un principio de prudencia, en el caso de mujeres que desean quedarse embarazadas, el criterio es recomendar esperar entre dos semanas y un mes entre la segunda dosis y el embarazo.

En caso de que el embarazo se haya sabido una vez realizada la vacunación, la mayor parte de organismos –incluyendo la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME)– afirman que “no se debe recomendar la interrupción del embarazo después de una vacunación inadvertida a una mujer embarazada, ya que los datos disponibles no muestran efectos dañinos directos o indirectos sobre el feto, tal y como se explica en el apartado anterior”. Eso sí, se recomienda esperar a terminar el embarazo antes de finalizar el ciclo de vacunación.

Lactancia y vacunación

A este respecto existe algo más de discrepancia.

El documento del Ministerio de Sanidad recoge que “no hay datos sobre los posibles efectos de la vacuna durante la lactancia (ni sobre la producción de leche ni sobre el lactante), aunque teniendo en cuenta el tipo de vacuna actualmente autorizada (Comirnaty, de Pfizer/BioNTech y la vacuna frente al COVID-19 de Moderna) no se considera que suponga un riesgo para el lactante, por lo que en el caso de mujeres que amamantan y que tienen alto riesgo de exposición o alto riesgo de complicaciones puede valorarse la vacunación de manera individualizada”.

Aunque las propias fichas técnicas de las actuales vacunas recogen que se desconoce si la vacuna se excreta por la leche materna y no hace referencia explícita a su uso durante la lactancia, la AEMPS refiere que “la decisión del empleo de la vacuna en mujeres embarazadas o durante la lactancia materna debería hacerse con la valoración de un profesional sanitario para evaluar individualmente los beneficios y riesgos según cada caso”.

Entidades como FACME declaran que “la vacunación de la madre frente al COVID-19 se considera segura para la propia mujer, para la lactancia, así como para el bebé”.

Afirman que las vacunas basadas en el ARNm no contienen microorganismos vivos ni tienen capacidad infectiva.

Sin embargo, refieren que tanto la lactancia como la vacunación deben responder a una decisión informada de la madre, que debe disponer de la mejor información posible para tomar esta decisión.

Dada la importancia de la lactancia materna y la experiencia con otras vacunas inactivadas, los expertos recomiendan no interrumpirla al recibir la vacuna. Estar amamantando tampoco justifica demorar la inmunización si está indicada.

Por su parte, CDC y ACIP declaran que “aunque no hay datos sobre la seguridad de las vacunas COVID-19 en mujeres lactantes o sobre los efectos de las vacunas de ARNm en el lactante o en la producción y excreción de leche, no se cree que las vacunas de ARNm sean un riesgo para el lactante. Las madres que están amamantando y forman parte de un grupo recomendado para recibir la vacuna, como el personal sanitario, pueden optar por hacerlo”.

Otras entidades científicas se declaran sin ningún lugar a dudas a favor de no interrumpir la lactancia si la mujer ha de vacunarse durante la misma.

Así, la Academia Americana de Obstetricia y Ginecología (ACOG) recomienda que “las vacunas COVID-19 deben ofrecerse a las madres lactantes de forma similar a las no lactantes cuando cumplan los criterios para recibirla según los grupos de priorización descritos”.

Igualmente, la Iniciativa para la humanización de la asistencia al nacimiento y la lactancia (IHAN) considera que “la vacunación en madres que amamantan es compatible y segura.

 A aquellas que pertenezcan a grupos de riesgo susceptibles se les debe ofrecer sin restricciones y deben tener la posibilidad de tomar una decisión informada.

No existe ninguna justificación para suspender la lactancia materna como condición para administrar la vacuna”.

El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV) indica que, considerando la importancia de la lactancia materna y la experiencia acumulada con otras vacunas inactivadas, “hay que valorar iniciar con normalidad, no interrumpir la lactancia materna en mujeres que reciban la vacuna y no demorar la vacunación, si está indicada, por este motivo”.

Vacunas contra el COVID-19 en la infancia

En estos grupos de edad no se han realizado ensayos clínicos, en parte debido a que no han sido considerados un grupo prioritario por su incidencia y gravedad.

El Ministerio de Sanidad subraya que “con la evidencia actual, la población infantojuvenil no puede considerarse un grupo prioritario de vacunación en este momento.

Además, de forma inicial, las vacunas que se autoricen posiblemente no dispondrán de resultados de utilización en esta población”.

Además, deja claro que quedan pendientes algunas incertidumbres, como el papel que puede tener este colectivo en la transmisión y los aspectos relativos a la seguridad y eficacia de la vacuna, por lo que será fundamental revisar esta afirmación con la nueva evidencia que vaya estando disponible.

Ante la falta de datos, la vacunación frente al COVID-19 en niños no estaría indicada por el momento

Por su parte, la AEMPS afirma que las vacunas se recomiendan actualmente solo a personas a partir de 16 o 18 años de edad, en relación a las de Pfizer y de Moderna respectivamente: “La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha acordado con el laboratorio realizar un plan de investigación de la vacuna en niños en una fase posterior”.

La propia ficha técnica de la vacuna incluye que “no se ha establecido todavía la seguridad y eficacia en niños y adolescentes menores de 16 y 18 años de edad según el tipo de vacuna”. Ante la falta de datos, en este caso podemos concluir que la vacunación frente al COVID-19 en niños no estaría indicada por el momento.

Esta tribuna se publicó originalmente en la web de la agencia SINC.

AVISO: Este artículo recoge el análisis de una o varias fuentes expertas según la evidencia científica disponible en el momento de su publicación, y podrá ser actualizado si surgen nuevas evidencias.

Источник: https://www.vacunacovid.gob.es/voces-expertas/como-afectan-las-vacunas-frente-al-covid-19-ninos-embarazadas-y-madres-lactantes

Embarazo saludable
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