A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños

Contents
  1. Vacuna COVID-19: ¿Por qué hay que seguir usando mascarilla después de recibirla?
  2. ¿Cuándo se activa la inmunidad y cuánto tiempo protegerá al vacunado y a los demás?
  3. Después de ser vacunado, ¿puedo contraer COVID-19 y también puedo infectar a otros?
  4. ¿Por qué es necesario continuar con las precauciones incluso después de la vacunación?
  5. Y, ¿entonces para qué vacunas si tenemos que seguir tomando precauciones? ¿O será solo un tiempo?
  6. Recomendaciones de las vacunas
  7. Mitos y respuestas sobre las vacunas
  8. Las vacunas causan infertilidad
  9. Las vacunas cambian el ADN
  10. Los químicos de las vacunas son peligrosos
  11. El presente artículo fue realizado con las afirmaciones de las doctoras Katherine O’Brien y Soumiya Suaminathan durante conferencias de prensa y videos explicativos de la Organización Mundial de la Salud, así como utilizando guías de la agencia
  12. ¿Cómo afectan las vacunas frente al COVID-19 a niños, embarazadas y madres lactantes?
  13. Lactancia y vacunación
  14. Vacunas contra el COVID-19 en la infancia
  15. La AEP insta a mantener la vacunación a pesar de la Covid-19
  16. Mantenimiento de programas de inmunización
  17. Condiciones de seguridad y recuperación de dosis
  18. Recomendaciones internacionales
  19. Las vacunaciones infantiles y el brote de coronavirus: tiempo para la calma
  20. Vacunaciones en tiempos de coronavirus
  21. Finalmente, destacar
  22. Las vacunas y la COVID-19: Lo que los padres deben saber
  23. ¿Cuándo estará disponible la vacuna contra la enfermedad por coronavirus (COVID-19)?
  24. ¿Debo mantener durante la pandemia de la COVID-19 la rutina de vacunación de mi hijo?
  25. ¿Qué se puede aprender del brote de la Covid-19? ¿Qué nos puede enseñar en relación a otras enfermedades y a la decisión de vacunarnos?
  26. ¿Cómo actúan las vacunas?
  27. ¿Dónde puedo encontrar la guía de vacunas más reciente?
  28. ¿Cómo puedo protegerme, y proteger a los demás, de la COVID-19?
  29. Tengo un bebé menor de año. ¿Cómo puedo protegerlo de la COVID-19?
  30. ¿Qué debería hacer si mi hijo/a muestra síntomas de la COVID-19? ¿Corre algún riesgo si lo llevo al médico?
  31. ¿Debería hacerles a mis hijos la prueba de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19)?

Vacuna COVID-19: ¿Por qué hay que seguir usando mascarilla después de recibirla?

A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños

Las vacunas salvan millones de vidas cada año y funcionan entrenando y preparando las defensas naturales del cuerpo, el sistema inmunológico, para reconocer y combatir los virus y bacterias a los que atacan. Si el cuerpo se expone posteriormente a esos gérmenes que causan enfermedades, entonces está inmediatamente listo para destruirlos y prevenir enfermedades.

En medio de la pandemia actual, las vacunas son vitales no solo para salvar vidas, sino también para prevenir los efectos a largo plazo del COVID-19, que apenas los científicos comienzan a comprender.

Actualmente el número de vacunados contra la enfermedad ya supera el número de casos nuevos, estas son buenas noticias, pero la proporción de personas protegidas por ahora alcanza aproximadamente solo el 1,5% de la población de los países de Europa donde ya se ha comenzado un programa de inmunización, por ejemplo.

Mientras avanzan las campañas de vacunación para los trabajadores de salud y los grupos de alto riesgo alrededor del mundo, las medidas de salud como utilizar mascarilla, mantener el distanciamiento físico, evitar multitudes y lavarse las manos continúan siendo la herramienta más fuerte para disminuir los contagios y a la vez evitar que aparezcan nuevas mutaciones, posiblemente más peligrosas, del virus SARS-CoV-2.

Pero ¿y qué pasa con las personas que ya han sido vacunadas?, ¿ya pueden volver a su vida “normal”?. Esto es lo que dicen dos expertas de la Organización Mundial de la Salud.

La científica rusa Daria Egorova,muestra la vacuna Sputnik V contra el COVID-19.

¿Cuándo se activa la inmunidad y cuánto tiempo protegerá al vacunado y a los demás?

Las vacunas aprobadas actualmente contra el COVID-19 son todas de dos dosis. Después de la primera dosis, existe una buena respuesta inmune que se activa aproximadamente dos semanas después de ser aplicada.

Sin embargo, es realmente la segunda dosis la que luego aumenta esa respuesta inmune y la inmunidad ya adquirida se vuelve aún más fuerte después de su aplicación dentro de un período de tiempo más corto.

“Todavía no sabemos cuánto tiempo dura la inmunidad de las vacunas que tenemos a mano en este momento.

Estamos siguiendo a las personas que han recibido vacunas para averiguar si su respuesta inmunitaria es duradera y para saber el tiempo durante el cual están protegidas contra la enfermedad.

Así que realmente tendremos que esperar a que pase el tiempo para ver cuánto dura la efectividad de estas vacunas”, explica la doctora Katherine O’Brien, experta en vacunas de la OMS.

Personas con mascarillas contra el COVID-19 en un mercado de París, Francia.

Después de ser vacunado, ¿puedo contraer COVID-19 y también puedo infectar a otros?

Los ensayos clínicos demostraron que las vacunas protegen a las personas contra el desarrollo de la enfermedad de COVID-19, que puede ser leve, moderada o grave.

Lo que aún no se sabe de los ensayos clínicos es si las vacunas también protegen a las personas de simplemente infectarse con el virus SARS-CoV-2 y si protegen o no contra la transmisión a otra persona.

“Entonces, esta es una parte realmente importante de nuestra comprensión sobre lo que hacen estas vacunas. ¿Solo protegen contra enfermedades o también protegen contra la infección y la transmisión a otra persona, incluso si no tiene ningún síntoma?”, explica O’Brien.

Un hombre utiliza una mascarilla para protegerse del COVID-19 en el puerto de Manaus, en el Amazonas de Brasil.

¿Por qué es necesario continuar con las precauciones incluso después de la vacunación?

La comprensión científica del efecto de las vacunas va evolucionando a medida que surgen más estudios.

“Estamos aprendiendo sobre la protección de las vacunas y una cosa que está clara es que la mayoría de los ensayos clínicos han reportado una protección contra la enfermedad grave que significa hospitalización y muerte.

Y en los ensayos clínicos que se han realizado hasta ahora con los siete u ocho candidatos que conocemos, no ha habido ningún caso de muerte o caso grave en el grupo de los vacunados, sin importar cuál recibieron”, asegura la científica jefa de la OMS, la doctora Soumiya Swaminathan.

La experta explica que recientes informes indican que aquellos que han sido vacunados y se infectan podrían tener una carga viral menor, y, por lo tanto, menos posibilidades de infectar a otros.

“Pero hasta que no sepamos completamente sobre esto, es importante que las personas, incluso después de la vacunación, tomen precauciones, usen una mascarilla, se laven las manos, y mantengan el distanciamiento físico, porque incluso si tienen una infección asintomática y puede que no se enfermen porque recibieron la vacuna, aún podrían portar el virus y contagiarlo a otras personas. Por tanto, debemos asegurarnos de controlar la propagación de la infección”, afirma Swaminathan.

La doctora O’Brien por su parte ha recordado que además tampoco ninguna vacuna es 100% eficaz.

«Ahora es el momento de intensificar todas las medidas de protección, mientras se distribuyen las vacunas, porque cuanto más circule el coronavirus más posibilidades hay de que mute a una variante que responda peor a las vacunas», dice.

Una mujer utiliza mascarilla mientras trabaja en Turquía.

Y, ¿entonces para qué vacunas si tenemos que seguir tomando precauciones? ¿O será solo un tiempo?

Ahora mismo, el mundo se encuentra en una situación en la que todavía hay una transmisión muy amplia en muchos países, es decir, aún está fuera de control, explica la experta Katherine O’Brien.

“Por lo tanto, el tiempo que necesitemos para continuar con estas precauciones dependerá realmente de lo que las comunidades y los países puedan hacer para realmente aplastar este virus, para acabar con la transmisión. Y de esa manera, las vacunas pueden hacer un mejor trabajo para prevenir la enfermedad”, agrega.

O´Brien señala que tampoco existen pruebas todavía para usar la vacuna en algunos grupos de edad, como por ejemplo los niños.

“Así que, por el momento, esos grupos de edad seguirán estando en riesgo de contraer enfermedades e infecciones y podrán transmitirlo a otras personas”.

Otra razón para cuidarse es que las vacunas escasean, por lo que todavía no hay suficientes en la comunidad para proteger a todos.

“¿Por cuánto tiempo debemos continuar esas intervenciones? El tiempo lo dirá.

Una vez que tengamos una amplia cobertura de vacunación en la comunidad, cuando sepamos más sobre lo que realmente puede hacer la vacuna para prevenir la infección, y podamos comenzar lentamente a quitar el pie del pedal de estas otras intervenciones y asegurarnos de que la transmisión, nuevamente, no ocurra”, concluye O’Brien.

La vacuna desarrollada por Oxford y manufacturada por AstraZeneca tendría hasta un 76% de efectividad.

Recomendaciones de las vacunas

Hasta la fecha, El Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización de la Organización Mundial de la Salud (SAGE por sus siglas en inglés) ha emitido recomendaciones para tres vacunas específicas: Pfizer, Moderna, y Oxford/AstraZeneca.

Para los tres productos, la recomendación ha sido la misma: no existen datos sustantivos relacionados con el impacto en la transmisión o la diseminación viral. La inmunidad persiste durante varios meses, pero aún no se conoce la duración completa, por lo tanto, deben seguirse utilizando las medidas de salud.

Mitos y respuestas sobre las vacunas

Hay muchos rumores y mitos sobre las vacunas y COVID-19 que circulan en redes sociales, y han hecho a las personas reacias a aplicárselas a pesar de que científicamente se ha comprado que son seguras y efectivas, la doctora O’Brien respondió sobre algunos.

Las vacunas causan infertilidad

“Las vacunas que administramos no pueden causar infertilidad. Este es un rumor que se ha difundido sobre muchas vacunas diferentes y no hay nada de cierto en el rumor. No existe una vacuna que cause infertilidad”.

Las vacunas cambian el ADN

“Hemos escuchado mucho este rumor. Ahora tenemos dos vacunas que se conocen como vacunas de ARNm, y no hay forma de que el ARNm pueda convertirse en ADN. Y no hay forma de que el ARNm pueda cambiar el ADN de nuestras células humanas.

¿Qué es el ARNm?, son las instrucciones al cuerpo para producir una proteína.

La mayoría de las vacunas se desarrollan al administrar una proteína o un componente pequeño y diminuto del germen contra el que estamos tratando de vacunar.

Y este es un nuevo enfoque en el que, en lugar de dar esa pequeña parte, simplemente le damos las instrucciones a nuestros propios cuerpos para hacer esa pequeña parte y luego nuestro sistema inmunológico naturalmente responde a ella”.

Los químicos de las vacunas son peligrosos

“Las vacunas que tenemos son vacunas seguras. Todos los componentes que forman parte de las vacunas se someten a pruebas rigurosas para garantizar que todo lo que contiene, en la dosis que contiene, sea seguro para los seres humanos.

Las vacunas contienen una serie de elementos diferentes y cada uno de ellos se prueba.

Antes de que se administren a un ser humano, se prueban en animales y se prueban para detectar cualquier tipo de problema en el animal.

Y solo entonces entran en seres humanos, donde realizamos pruebas en ensayos clínicos con decenas de miles de personas que reciben las vacunas antes de que se autoricen para su uso en el público en general.

Y la seguridad es la parte más importante de esos ensayos clínicos. Cada vacuna pasa por una evaluación de seguridad para asegurarse de que sea segura antes de que se use en el público en general.

Además de eso, la fabricación de las vacunas tiene una supervisión constante de la calidad, de modo que se garantiza que cada ingrediente que se incluye en la vacuna sea de la más alta calidad y seguro para su uso en humanos”.

El presente artículo fue realizado con las afirmaciones de las doctoras Katherine O’Brien y Soumiya Suaminathan durante conferencias de prensa y videos explicativos de la Organización Mundial de la Salud, así como utilizando guías de la agencia

Источник: https://news.un.org/es/story/2021/02/1488042

¿Cómo afectan las vacunas frente al COVID-19 a niños, embarazadas y madres lactantes?

A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños

* Olga Ramírez Balza pertenece al Grupo de Patología Infecciosa de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria

Por el momento no hay datos sobre los posibles efectos de la vacuna durante la lactancia / Pixabay.

Desde que el 27 de diciembre de 2020 se iniciara la vacunación contra el COVID-19 en España han surgido muchas incertidumbres. Debido a que no se han realizado ensayos clínicos en determinados grupos, los posicionamientos respecto a niños, mujeres embarazadas y lactantes han sido muy dispares.

En el caso de mujeres durante la etapa de gestación, ningún ensayo clínico hasta el momento ha incluido a este colectivo ya que, por motivos evidentes, cualquier estudio en embarazadas resulta más complejo.

La premura en obtener una vacuna eficaz ha dado lugar a que los estudios en animales de laboratorio gestantes, para descartar una posible teratogenicidad en este grupo, se hayan pospuesto o no se hayan considerado prioritarios.

Aunque al parecer no se han observado riesgos en los pocos casos en los que se ha vacunado a mujeres embarazadas, no existen suficientes datos para establecer una seguridad respecto a la inmunización en este estado. Por ello, tanto los propios laboratorios fabricantes como la mayor parte de las sociedades científicas no las recomiendan de forma generalizada.

La premura en obtener una vacuna eficaz ha provocado que los estudios en animales de laboratorio en gestación se hayan pospuesto

De hecho, a pesar de que el propio documento del Ministerio de Sanidad recoge una mayor gravedad del coronavirus durante el embarazo, el mismo informe concluye que “no hay evidencia suficiente para recomendar su uso durante el embarazo.

En términos generales, debe posponerse la vacunación de embarazadas hasta el final de la gestación”. Eso sí, si la embarazada tiene alto riesgo de exposición o de complicaciones, puede valorarse la vacunación de manera individualizada.

La propia Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) reconoce que, si bien los pocos y limitados estudios en modelos animales no han mostrado efectos dañinos en el embarazo, el uso de la vacuna en mujeres embarazadas debe hacerse tras la valoración de un profesional sanitario que decidirá de forma individual el beneficio/riesgo en cada caso.

Así lo recoge la propia ficha técnica de las vacunas disponibles en el momento actual.

Ambas coinciden que aunque los estudios en animales no sugieren efectos perjudiciales directos ni indirectos con respecto al embarazo, el desarrollo fetal, el parto y desarrollo postparto, solo se debe considerar su administración durante el embarazo si los posibles beneficios superan los posibles riesgos para la madre y el feto.

En este mismo sentido se declaran otras sociedades científicas internacionales.

Organismos como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) afirman que hasta que los resultados de ensayos clínicos y  otros estudios estén disponibles, solo se dispone de datos limitados sobre la seguridad de las vacunas covid-19, incluidas las vacunas de ARNm, administradas durante el embarazo. Sin embargo, ACIP lo considera una elección personal de cada mujer, guiada o informada por un profesional sanitario.

De ahí que en el contexto actual se contemple la opción de ofrecer la vacunación contra el COVID-19 a embarazadas de alto riesgo de exposición al virus o de elevado riesgo de enfermedad grave (edad avanzada, obesidad, hipertensión o diabetes). La propia gestante podrá decidir si aceptar la vacunación o no, tras ser debidamente informada. 

Basándonos en un principio de prudencia, en el caso de mujeres que desean quedarse embarazadas, el criterio es recomendar esperar entre dos semanas y un mes entre la segunda dosis y el embarazo.

En caso de que el embarazo se haya sabido una vez realizada la vacunación, la mayor parte de organismos –incluyendo la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME)– afirman que “no se debe recomendar la interrupción del embarazo después de una vacunación inadvertida a una mujer embarazada, ya que los datos disponibles no muestran efectos dañinos directos o indirectos sobre el feto, tal y como se explica en el apartado anterior”. Eso sí, se recomienda esperar a terminar el embarazo antes de finalizar el ciclo de vacunación.

Lactancia y vacunación

A este respecto existe algo más de discrepancia.

El documento del Ministerio de Sanidad recoge que “no hay datos sobre los posibles efectos de la vacuna durante la lactancia (ni sobre la producción de leche ni sobre el lactante), aunque teniendo en cuenta el tipo de vacuna actualmente autorizada (Comirnaty, de Pfizer/BioNTech y la vacuna frente al COVID-19 de Moderna) no se considera que suponga un riesgo para el lactante, por lo que en el caso de mujeres que amamantan y que tienen alto riesgo de exposición o alto riesgo de complicaciones puede valorarse la vacunación de manera individualizada”.

Aunque las propias fichas técnicas de las actuales vacunas recogen que se desconoce si la vacuna se excreta por la leche materna y no hace referencia explícita a su uso durante la lactancia, la AEMPS refiere que “la decisión del empleo de la vacuna en mujeres embarazadas o durante la lactancia materna debería hacerse con la valoración de un profesional sanitario para evaluar individualmente los beneficios y riesgos según cada caso”.

Entidades como FACME declaran que “la vacunación de la madre frente al COVID-19 se considera segura para la propia mujer, para la lactancia, así como para el bebé”.

Afirman que las vacunas basadas en el ARNm no contienen microorganismos vivos ni tienen capacidad infectiva.

Sin embargo, refieren que tanto la lactancia como la vacunación deben responder a una decisión informada de la madre, que debe disponer de la mejor información posible para tomar esta decisión.

Dada la importancia de la lactancia materna y la experiencia con otras vacunas inactivadas, los expertos recomiendan no interrumpirla al recibir la vacuna. Estar amamantando tampoco justifica demorar la inmunización si está indicada.

Por su parte, CDC y ACIP declaran que “aunque no hay datos sobre la seguridad de las vacunas COVID-19 en mujeres lactantes o sobre los efectos de las vacunas de ARNm en el lactante o en la producción y excreción de leche, no se cree que las vacunas de ARNm sean un riesgo para el lactante. Las madres que están amamantando y forman parte de un grupo recomendado para recibir la vacuna, como el personal sanitario, pueden optar por hacerlo”.

Otras entidades científicas se declaran sin ningún lugar a dudas a favor de no interrumpir la lactancia si la mujer ha de vacunarse durante la misma.

Así, la Academia Americana de Obstetricia y Ginecología (ACOG) recomienda que “las vacunas COVID-19 deben ofrecerse a las madres lactantes de forma similar a las no lactantes cuando cumplan los criterios para recibirla según los grupos de priorización descritos”.

Igualmente, la Iniciativa para la humanización de la asistencia al nacimiento y la lactancia (IHAN) considera que “la vacunación en madres que amamantan es compatible y segura.

 A aquellas que pertenezcan a grupos de riesgo susceptibles se les debe ofrecer sin restricciones y deben tener la posibilidad de tomar una decisión informada.

No existe ninguna justificación para suspender la lactancia materna como condición para administrar la vacuna”.

El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV) indica que, considerando la importancia de la lactancia materna y la experiencia acumulada con otras vacunas inactivadas, “hay que valorar iniciar con normalidad, no interrumpir la lactancia materna en mujeres que reciban la vacuna y no demorar la vacunación, si está indicada, por este motivo”.

Vacunas contra el COVID-19 en la infancia

En estos grupos de edad no se han realizado ensayos clínicos, en parte debido a que no han sido considerados un grupo prioritario por su incidencia y gravedad.

El Ministerio de Sanidad subraya que “con la evidencia actual, la población infantojuvenil no puede considerarse un grupo prioritario de vacunación en este momento.

Además, de forma inicial, las vacunas que se autoricen posiblemente no dispondrán de resultados de utilización en esta población”.

Además, deja claro que quedan pendientes algunas incertidumbres, como el papel que puede tener este colectivo en la transmisión y los aspectos relativos a la seguridad y eficacia de la vacuna, por lo que será fundamental revisar esta afirmación con la nueva evidencia que vaya estando disponible.

Ante la falta de datos, la vacunación frente al COVID-19 en niños no estaría indicada por el momento

Por su parte, la AEMPS afirma que las vacunas se recomiendan actualmente solo a personas a partir de 16 o 18 años de edad, en relación a las de Pfizer y de Moderna respectivamente: “La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha acordado con el laboratorio realizar un plan de investigación de la vacuna en niños en una fase posterior”.

La propia ficha técnica de la vacuna incluye que “no se ha establecido todavía la seguridad y eficacia en niños y adolescentes menores de 16 y 18 años de edad según el tipo de vacuna”. Ante la falta de datos, en este caso podemos concluir que la vacunación frente al COVID-19 en niños no estaría indicada por el momento.

Esta tribuna se publicó originalmente en la web de la agencia SINC.

AVISO: Este artículo recoge el análisis de una o varias fuentes expertas según la evidencia científica disponible en el momento de su publicación, y podrá ser actualizado si surgen nuevas evidencias.

Источник: https://www.vacunacovid.gob.es/voces-expertas/como-afectan-las-vacunas-frente-al-covid-19-ninos-embarazadas-y-madres-lactantes

La AEP insta a mantener la vacunación a pesar de la Covid-19

A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños

Uno de los temas que está en el centro de la actualidad en plena crisis de la Covid-19 es la vacunación.

Y no sólo por la carrera contrarreloj que se está disputando para alcanzar una vacuna que inmunice contra el SARS-CoV-2.

Diversas organizaciones nacionales e internacionales alertan de las consecuencias que puede tener la irrupción de la pandemia en los programas de inmunización.

Coincidiendo con la Semana Europea de las Vacunaciones, se pretende poner el foco en la necesidad de seguir con los programas de inmunización. En concreto, el objetivo este año es reforzar la confianza de la población en las vacunaciones y la necesidad de equidad en los territorios de la Unión Europea.

Pero dentro de esta ecuación, la irrupción del brote de Covid-19 a nivel mundial, dificulta mucho la obtención de resultados. Una de las consecuencias directas de la pandemia es su impacto en los programas de vacunación como consecuencia de las medidas de distanciamiento social.

En este sentido, desde la Sociedad Española de Inmunología (SEI), la Sociedad Española de Infectología Pediátrica SEIP) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) alertan de que los programas de vacunación están sufriendo importantes caídas y demoras.

Además, esta situación está afectando a los países independientemente de su nivel económico sobre todo por el miedo al contagio entre la sociedad. Por todo esto, la AEP insta a trabajar para recuperar los programas de inmunización cuanto antes.

Mantenimiento de programas de inmunización

Atendiendo al hecho de que existen indicios que apuntan a la caída de las vacunaciones desde que se decretase el estado de alarma, la AEP ha lanzado una serie de recomendaciones. Sobre todo, realizan estas sugerencias en vista de que la situación podría prolongarse, lo que podría generar un repunte de algunas enfermedades inmunoprevenibles.

En primer lugar, proponen mantener las vacunas oficiales en la medida de lo posible. Dentro de este punto se refieren tanto a las incluidas en el calendario oficial y las no financiadas que estén indicadas como rotavirus, meningococo B y meningococo tetravalente.

Basándose en las recomendaciones emitidas por la propia AEP y el Ministerio de Sanidad a finales de marzo, se incide en la necesidad de vacunar a los menores de 15 meses de edad.

Dentro de este grupo de edad, cobran especial importancia las vacunaciones programadas para los 2 y 4 meses, y la triple vírica de los 12 meses de edad.

Así, a pesar del escaso conocimiento actual sobre las implicaciones pronósticas de la Covid-19, se sugiere aplicar criterios generales ya asentados por la experiencia acumulada. Destacan dos:

  • Aquellos niños que hayan superado la infección aguda por el nuevo coronavirus, deberán seguir con las vacunaciones una vez se encuentren clínicamente bien. Esto quiere decir que no hay que esperar un tiempo determinado desde que se supere la enfermedad hasta retomar la vacunación.
  • La vacunación debe realizarse en base a los niveles de seguridad habituales. Dentro de este apartado desde la AEP destacan que la vacunación frente al rotavirus no ha de realizarse por los familiares en el domicilio.

Condiciones de seguridad y recuperación de dosis

Más allá del seguimiento del calendario de vacunaciones, el Comité Asesor de Vacunas de la AEP considera importante centrarse en dos recomendaciones más.

En primer lugar, ponen el foco en que a la hora de realizar la vacunación, se pongan en marcha las condiciones de seguridad necesarias para reducir el riesgo de transmisión del coronavirus. Para ello, una de las sugerencias es que se mantenga contacto telefónico con el centro de salud de cara a concertar las citas de las vacunaciones.

Además, desde el Comité Asesor de Vacunas consideran muy importante trabajar en planes para que se recuperen las vacunas demoradas. Estos planes, indican, deberán poder aplicarse a la mayor brevedad posible, según se flexibilicen las medidas de distanciamiento social decretadas por las autoridades sanitarias.

Recomendaciones internacionales

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también se pronunció al respecto a finales de marzo llamando a mantener los servicios de salud esenciales.

En un documento elaborado a colación del brote de Covid-19 incluía, además de las recomendaciones ya lanzadas en España, que se mantengan las actividades de vigilancia epidemiológica o la priorización de grupos vulnerables.

UNICEF y la Oficina Europea de la OMS, también han insistido en continuar los programas de vacunación infantil y preparar planes de recuperación vacunación y aplicarlos lo antes posible.

Además en países como Estados Unidos, Reino Unido o Australia, las entidades sanitarias locales también apuntan a la necesidad de mantener la calma y seguir con la vacunación, sobre todo en los niños de menor edad.

Noticias relacionadas:

Источник: https://gacetamedica.com/investigacion/mantener-vacunacion-y-recuperar-dosis-prioridades-en-tiempos-de-covid-19/

Las vacunaciones infantiles y el brote de coronavirus: tiempo para la calma

A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños

[Ver nota del Ministerio de Sanidad del 25 de marzo de 2020]

Vivimos una situación excepcional, no conocida antes en el mundo, por la emergencia de una epidemia causada por un nuevo coronavirus (SARS-CoV-2).

Este nuevo virus se está difundiendo rápidamente a lo largo y ancho de todo el mundo, causando un incremento de enfermedades respiratorias agudas (COVID-19), que se presentan con gravedad y frecuencia variables según países, e incluso entre las regiones de cada país.

Aunque la enfermedad en la mayoría de los casos tiene manifestaciones clínicas leves o moderadas y se recupera espontáneamente, puede afectar con mayor frecuencia y gravedad a las personas de edad avanzada y que ya padecen otras enfermedades. 

En la situación actual es posible que en algunas zonas de nuestro país, la atención primaria y los centros de salud (CS) se encuentren sometidos a circunstancias extraordinarias que puedan interferir en las vacunaciones y otras actividades habituales, bien por la sobrecarga asistencial de estos días, por la reducción de profesionales disponibles, por posibles problemas en el suministro de vacunas al estar el sistema sanitario volcado en la atención de las nuevas necesidades sobrevenidas, o bien por las recomendaciones de que las personas sanas no acudan a los centros sanitarios.

Vacunaciones en tiempos de coronavirus

En lo que se refiere a las vacunaciones, y con el objeto de orientar a las familias y a los profesionales en las circunstancias actuales, y atendiendo a la amplia variabilidad geográfica del impacto que el brote de coronavirus está mostrando, este comité recomienda lo siguiente:

Si la localidad donde reside y su CS no están afectados por necesidades o restricciones sanitarias excepcionales, y le recomiendan expresamente no interrumpir las vacunaciones, hágalo así, y siga sus indicaciones.

Por el contrario, si su CS y su localidad están afectados por estas excepcionales circunstancias:

  • Será de aplicación la recomendación general de evitar las salidas innecesarias del domicilio y las visitas a los centros sanitarios.
  • Las vacunaciones pueden ser demoradas por las circunstancias de fuerza mayor impuestas por la epidemia. Esta situación durará solo el tiempo imprescindible y las vacunaciones se reanudarán en cuanto las autoridades sanitarias aconsejen recuperar la actividad normal. 
  • Estimando que las circunstancias extraordinarias actuales persistan solo algunas semanas, la demora de las vacunaciones tendría solo un potencial efecto muy limitado en el tiempo.
  • Los CS que pudieran mantener cierta actividad vacunal (con las precauciones debidas que sean posibles: limitación de espacios “limpios” o atención en horarios específicos) priorizar a los lactantes pequeños (vacunaciones de los 2 y 4 meses de edad), a los pacientes con enfermedades crónicas u otras condiciones de mayor riesgo y a las mujeres gestantes.

En la medida que la evolución de la epidemia de COVID-19 lo permita, las vacunaciones se reanudarán y recuperarán, recomendando entonces priorizar a los lactantes pequeños, a los pacientes con enfermedades crónicas e inmunodeprimidos, a los convivientes de personas (niños y adultos) de mayor riesgo y a las embarazadas (siguiendo, en todo caso, las instrucciones de los servicios regionales de salud).

Las unidades de vacunación de los servicios de Medicina Preventiva hospitalarios también se verán afectados por la situación actual, y podrán adaptar sus procedimientos de trabajo a las condiciones y protocolos locales.

Calma, la demora de algunas vacunaciones en la situación actual no debe ser causa de preocupación en las familias.

La fortaleza del sistema sanitario, con unas tasas de vacunación en general elevadas hasta ahora, y la elevada responsabilidad y confianza en los profesionales y en las familias de los niños y adolescentes, hará, sin duda, que los efectos de la epidemia actual sean solo transitorios, y -esperamos- que de corta duración.

Finalmente, destacar

  • La evolución del brote es poco previsible, por lo tanto hay que estar atentos a posibles cambios en las recomendaciones y protocolos.
  • Es necesario buscar información en fuentes fiables y tener precaución con las redes sociales, evitando difundir información no contrastada.
  • Se deben seguir con presteza las indicaciones de los servicios de salud pública de las comunidades autónomas y del Ministerio de Sanidad.
  • Use de forma responsable los servicios sanitarios, ahora y siempre

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Adenda, 26 de marzo de 2020: El Ministerio de Sanidad ha publicado el 25 de marzo una nota sobre las vacunaciones infantiles mientras persista el estado de alarma declarado el pasado 14 de marzo.

Según la nota citada, el Ministerio de Sanidad considera que, si pueden garantizarse las medidas de seguridad oportunas, deben garantizarse las siguientes vacunaciones:

  • La vacunación hasta los 15 meses de edad incluidos (garantizando especialmente la primovacunación a los 2 y 4 meses de edad y la primera dosis de triple vírica a los 12 meses).
  • La vacunación de mujeres embarazadas.
  • La vacunación en poblaciones con riesgo elevado, especialmente personas en tratamiento con eculizumab y trasplantados. Se valorará el riesgo beneficio de acudir al centro sanitario específico priorizando las medidas de aislamiento físico.
  • La vacunación en brotes epidémicos y postexposición no demorable.

Aparte, recomienda el contacto previo con el centro de vacunación y demorar el resto de las vacunaciones de niños y adultos.

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Más información

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Anexo

Recomendaciones generales para reducir y prevenir la transmisión de las infecciones respiratorias

Las recomendaciones generales para reducir y prevenir la transmisión de las infecciones respiratorias, que tanto las autoridades sanitarias como las entidades científicas y profesionales están destacando, se muestran en la imagen siguiente.

Descargar PDF (1 página) con las recomendaciones generales para reducir la transmisión de infecciones respiratorias.

Источник: https://vacunasaep.org/profesionales/noticias/las-vacunaciones-infantiles-y-el-brote-de-coronavirus-tiempo-para-la-calma

Las vacunas y la COVID-19: Lo que los padres deben saber

A pesar del coronavirus, hay que seguir vacunando a los niños

El brote de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) ha traído consigo el miedo y la incertidumbre. Muchos padres se preguntan cuándo habrá una vacuna contra la COVID-19 y cómo aplicar las vacunas rutinarias durante la pandemia. Aquí estamos para responder a las preguntas más frecuentes.

¿Cuándo estará disponible la vacuna contra la enfermedad por coronavirus (COVID-19)?

Desarrollar una vacuna segura y eficaz lleva tiempo, pero gracias a la inversión sin precedentes en investigación y desarrollo y a la cooperación global, los científicos han podido desarrollar una vacuna contra la COVID-19 en un tiempo récord, sin dejar de mantener una normativa sólida, basada en la evidencia y rigurosos estándares. 

El 31 de diciembre de 2020, la OMS incluyó la vacuna de ARNm COVID-19 de Pfizer / BioNTech (BNT162b2) para uso de emergencia, lo que la convierte en la primera en recibir la validación de emergencia de la OMS desde que comenzó el brote un año antes.

 En la actualidad se están desarrollando más de 200 posibles vacunas adicionales (56 en desarrollo clínico y 166 en desarrollo preclínico), y muchas de ellas se están probando en ensayos clínicos.

Algunas de estas posibles vacunas se encuentran en la fase 3 de los ensayos clínicos, el último paso antes de aprobar una vacuna. 

>>Leer Lo que debes saber sobre la vacuna de la COVID-19

¿Debo mantener durante la pandemia de la COVID-19 la rutina de vacunación de mi hijo?

Aunque la COVID-19 esté alterando nuestras vidas diarias, la respuesta es sí. Procura seguir la rutina de vacunación de tu hijo o hija en los servicios sanitarios que haya disponibles.

Es importante que los niños y los bebés mantengan al día sus vacunas porque les protegen de las enfermedades graves.

Eso significa que cuando tus hijos puedan volver a interactuar con otros niños, unos y otros estarán asimismo protegidos de otras enfermedades.

Si no tienes la certeza de que tu centro de vacunación esté funcionando como de costumbre, consulta a tu médico.

Puesto que la situación de la COVID-19 varía cada día, puede que los profesionales sanitarios modifiquen el modo de atender a sus pacientes a medida que cambia la situación.

En caso de que el centro de salud no pueda poner las vacunas a tu hijo en la fecha prevista, anótalo para acordarte y vuelve a intentarlo tan pronto como los servicios se reanuden.

¿Qué se puede aprender del brote de la Covid-19? ¿Qué nos puede enseñar en relación a otras enfermedades y a la decisión de vacunarnos?

Este brote nos recuerda lo valiosas que son las vacunas. Nos demuestra que cuando se dispone de vacunas para una enfermedad, debemos mantener al día el esquema de vacunación de nuestros hijos y el nuestro propio.

Sin la protección de las vacunas, las enfermedades se pueden propagar rápidamente y con terrible consecuencias. Por ejemplo, el sarampión y otras afecciones siguen siendo un riesgo constante.

Somos afortunados de contar con la protección de vacunas contra estas enfermedades. 

¿Cómo actúan las vacunas?

Las vacunas ayudan a educar a nuestro sistema inmunológico para que luche contra las infecciones. Para ello se introduce en el cuerpo la forma inactivada de un germen, sea una bacteria o un virus.

Al estar inactivado, el germen no puede enfermarnos. Por el contrario, activa el sistema inmune de nuestro organismo y produce las defensas llamadas anticuerpos.

En adelante, si en alguna ocasión vuelves a coger el virus, tu sistema inmunológico ya sabrá cómo combatirlo.

>>Mira esta clase magistral sobre las primeras vacunas del bebé

¿Dónde puedo encontrar la guía de vacunas más reciente?

Contacta con tu médico, consulta las páginas web de las autoridades nacionales y locales y sigue la orientación que ofrecen a OMS y UNICEF.

¿Cómo puedo protegerme, y proteger a los demás, de la COVID-19?

Estas son algunas de las precauciones que tú y tú familia pueden tomar y que ayudarán a evitar la infección:

  • Lávate con frecuencia las manos con agua y jabón o con un desinfectante de manos a base de alcohol.
  • Evita tocarte la cara, especialmente los ojos, la nariz y la boca.
  • Si estornudas o toses, cúbrete la boca y la nariz con el antebrazo o con un pañuelo desechable. Tíralo inmediatamente después de usarlo.
  • Evita los lugares concurridos y el contacto directo con la gente. Mantente a una distancia segura de cualquier persona con síntomas de resfriado o gripe.
  • Evita estrechar la mano, abrazar o besar a la gente. Evita compartir alimentos, cubiertos, tazas y toallas.
  • Limpia y desinfecta las superficies que se tocan con más frecuencia, así como los teléfonos, pomos de las puertas, interruptores de la luz, mandos a distancia y encimeras.
  • Quédate en casa si no te sientes bien, incluso si tienes algo de fiebre y toses.
  • Lleva mascarilla si toses, estornudas o si estás cuidando a alguien de quien se sospecha que tiene la COVID-19. Los trabajadores sanitarios deben usar mascarillas médicas.

>>Leer cómo lavarse las manos y consejos de limpieza para protegerse contra la COVID-19.

Tengo un bebé menor de año. ¿Cómo puedo protegerlo de la COVID-19?

Además de todos los consejos ofrecidos sobre lavarse las manos, guardar la distancia física y mantener las medidas de higiene, los padres y las madres tienen que extremar sus cuidados para proteger a los menores de la infección. A ser posible, las madres deberían amamantar a su bebé.

Hasta ahora, ninguna investigación ha demostrado que la leche materna pueda transmitir el virus, pero en caso de que una madre dé el pecho a su bebé tendrá que seguir las habituales medidas de higiene y protección respiratoria, no solo mientras lo amamanta sino en todo momento, para evitar la transmisión por vía respiratoria.

Si dispone de ellas, utilice toallitas antibacterianas para limpiar una vez al día las encimeras y la superficie del cambiador de pañales.

Procure que sus hijos tengan siempre los mismos cuidadores para reducir el número de personas que entren en contacto con ellos. A estos cuidadores hay que inculcarles que se laven las manos con regularidad, eviten compartir todo aquello que entre en contacto con la boca (una taza, por ejemplo), y no se acerquen a ellos si se sienten enfermos. 

¿Qué debería hacer si mi hijo/a muestra síntomas de la COVID-19? ¿Corre algún riesgo si lo llevo al médico?

Si a tu niña o a tu niño le duele la garganta, tose o tiene fiebre, llama a tu médico para que te aconseje qué hacer antes de llevarlos al centro de salud.

Puede que la clínica haya adoptado algún régimen especial para reducir la propagación de la infección a otras personas.

Si tienen síntomas más graves, como dificultad para respirar, o se muestran excepcionalmente cansados, llama al teléfono de emergencia o llévalos al servicio de urgencias más cercano.

Los síntomas de la mayoría de los niños con la COVID-19 suelen ser suaves, o incluso no tienen ninguno. Pero es importante proteger a las personas más mayores y a las más vulnerables a contraer infecciones graves.

De manera que debes mantener a tus hijos en casa si crees que han estado expuestos a la COVID-19 o que tienen el virus, pero asegúrate de llamar a su pediatra o a un trabajador social para que te aconseje qué hacer.

Al igual que con otras infecciones respiratorias, como la gripe, busca atención médica cuanto antes en caso de que tú o tu niño tenga algún síntoma.

Trata de evitar ir a espacios públicos (lugares de trabajo, escuelas, o transportes públicos), y no estés directamente en contacto con personas de edad avanzada o con familiares inmunocomprometidos.

Si la familia también incluye una persona de edad avanzada, es recomendable separar las diferentes generaciones dentro de la casa.

¿Debería hacerles a mis hijos la prueba de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19)?

No hace falta que les hagas una prueba si están sanos y no muestran ningún síntoma (fiebre, tos o dificultad respiratoria). De lo que sí debes asegurarte es de adoptar las medidas esenciales para proteger a tu familia contra la COVID-19.

Источник: https://www.unicef.org/es/coronavirus/vacunas-y-covid19-lo-que-los-padres-deben-saber

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