A punto de dar a luz ¡en verano!

Dar a luz en verano: pros y contras

A punto de dar a luz ¡en verano!

Estar embarazada de casi 40 semanas implica una serie de molestias. Se acerca el momento de dar a luz y la lista es cada vez más larga.

Pero además de las incomodidades habituales de un embarazo, el tiempo que haga puede influir en las sensaciones de madres e hijos. ¿Qué ocurre si nos toca dar a luz en verano?

Tanto para las gestantes como para las mujeres que han sido mamás recientemente, el calor asfixiante de esta época suele ser el mayor de los problemas. Y no solo por tener que soportar las altas temperaturas: surgen también las dudas de si pueden afectar de algún modo al bebé.

Pero dar a luz en verano tiene tanto ventajas como inconvenientes, y la mayoría de las molestias que trae consigo el calor tienen fácil solución.

Los beneficios de dar a luz en verano

“Además de aportar energía y una visión más positiva, el verano ofrece gran cantidad de vitamina D”

Muchas madres dan a luz en verano. De hecho, después de enero y octubre, es en estas fechas cuando se producen más nacimientos por término medio en España.

Aunque puede parecer un dato irrelevante, esto indica que a la hora del parto, que sea en verano no añade ninguna dificultad respecto a otras estaciones.

Esto supone que al dar a luz no se tomarán medidas especiales a causa del tiempo veraniego. Y aunque sea época de vacaciones, el equipo médico realiza turnos. Siempre habrá personal suficiente para recibir y atender a la nueva criatura.

Pero además de no suponer ningún problema significativo, el embarazo, parto y postparto en estas fechas tiene ciertas ventajas.

  • La primera de ellas es que con el buen tiempo y la época de vacaciones se amplían las ofertas para relajarnos. Ir a la piscina o a la playa, por ejemplo, y nadar suavemente es bueno tanto durante el embarazo como para la salud en general. También resultará más fácil viajar y disfrutar de la compañía de amigos y familiares.
  • Los climas cálidos aumentan la sensación de alegría y bienestar. Los días son más largos y tenemos más tiempo para aprovechar. Y no tiene que ser necesariamente para trabajar o acabar algún proyecto: también es más tiempo para relajarse y hacer planes.
  • Además de aportar energía y una visión más positiva, el verano ofrece gran cantidad de vitamina D. Aprovechando el buen tiempo, la exposición al sol suele ser mayor. Por tanto, la madre y el bebé absorberán más esta vitamina, que contribuye a la formación de los huesos y el calcio.

Algunos inconvenientes de dar a luz en verano

“El calor del verano implica más sudores y la exposición a un sol muy fuerte. Son factores que afectan especialmente a embarazadas y recién nacidos, por lo que se debe tener cuidado”

Al pensar en los problemas que puede acarrear el parto, o simplemente el embarazo, durante el verano, lo primero que acude a la mente es el calor.

La gestación de por sí implica un mayor calor corporal. Unido a las altas temperaturas de la estación, esto hace que las futuras madres se sientan casi permanentemente sofocadas.

Esto puede contribuir a intensificar otras molestias del embarazo. Un calor asfixiante no es precisamente el mejor aliado para las piernas hinchadas o los problemas para dormir, por ejemplo.

Las altas temperaturas también pueden afectar al bebé, por lo que es importante mantenerlo fresco. El verano también implica sudar más y exponerse a un sol muy fuerte, factores con los que debemos tener cuidado.

¿Cómo combatir las molestias?

  • Mantén una alimentación equilibrada. El calor puede reducir tus ganas de comer, pero debes seguir llevando una dieta equilibrada. Las comidas copiosas obligan al organismo a trabajar más, generando más calor. Opta por comidas ligeras, con abundancia de frutas y verduras.
  • Bebe suficiente agua.

    Tanto con el calor como con la lactancia, la sed se acentúa. Minimizar la sal en las comidas ayudará a mantenerte hidratada, aunque no la elimines por completo: es beneficiosa para la formación del bebé. La mejor alternativa para combatir la deshidratación es el agua, pero también puedes tomar zumos de frutas, leche o bebidas isotónicas.

  • Extrema la higiene. Con el calor es normal sudar mucho, lo que puede resultar incómodo y desagradable. Si además has necesitado una episiotomía o una cesárea, tendrás que cuidar especialmente la zona de los puntos.

    Lava la zona con delicadeza, y procura evitar sumergirte completamente los primeros días tras el parto.

  • Utiliza ropa transpirable y crema de protección alta. Esto incluye a la madre y al bebé. Además de usar tejidos naturales y que permitan que la piel respire, busca ropa holgada y de colores claros.

Es cierto que el verano puede aumentar las molestias del embarazo y el postparto, pero tampoco van a ser muy distintas en otras estaciones.

Sin embargo estas incomodidades pueden aliviarse, así que si vas a dar a luz en verano piensa que es la mejor para disfrutar de los primeros días de tu bebé al aire libre.

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Источник: https://eresmama.com/dar-a-luz-en-verano-pros-contras/

Embarazo saludable
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