A punto de dar a luz ¡en verano!

Qué llevar al hospital para el parto

A punto de dar a luz ¡en verano!

Especialmente entre padres y madres primerizas, esta es una de las preguntas más comunes, y es que la bolsa de maternidad debe contener todo lo necesario para los primeros días de vida del bebé. Asimismo, la madre también requerirá una serie de cosas que le harán su estancia en el hospital más confortable pero, ¿qué llevar al hospital para el parto exactamente?

Para no olvidar nada, recomendamos preparar la maleta con, al menos, un mes de antelación, ya que nunca sabes cuándo será el día en el que nacerá tu bebé, aunque la fecha de parto esté fijada. Dicho esto, vamos a ver qué llevar en la maleta para el parto y cómo prepararlo todo.

Qué llevar en el bolso para el parto

Primero, es importante elegir la maleta y optar por una con la capacidad suficiente, puesto que en la canastilla no solo tienes que llevar las cosas del bebé, también tendrás que preparar una bolsa para ti.

En este sentido, se recomienda llevar la ropa y los accesorios del bebé separados de tus cosas.

Existen bolsos para el parto que tienen diferentes compartimentos, aunque también puedes optar por llevar dos bolsos diferentes.

Ahora bien, una vez seleccionada la bolsa, ¿qué se debe poner dentro? Un neceser para el bebé y otro para ti, ropa para ambos, tanto para estar en el hospital como para salir, y accesorios que detallaremos a continuación.

Cómo preparar la bolsa del bebé para el hospital

Si es la primera vez que preparas la canastilla de un bebé, debes tener en cuenta los productos de higiene que has de incluir en su neceser, accesorios, pañales, etc., así como la ropa más adecuada para sus primeros días de vida.

Qué meter en el neceser del bebé

Como hemos adelantado, el neceser de tu bebé debe contener una serie de productos básicos, como son:

  • Toallitas húmedas para recién nacido.
  • Pañales para bebés recién nacidos.
  • Crema para la zona del pañal.
  • Una colonia, sin alcohol, y un cepillo suave.
  • Un biberón.
  • Crema hidratante para bebés.
  • Jabón apto para bebés.

Ropa para el bebé en el hospital

Dependiendo de cómo haya nacido el bebé y de cómo haya ido el parto, estarás más o menos tiempo en el hospital. Aun así, recomendamos llevar lo siguiente:

  • Varios bodies para poner debajo de la ropa.
  • 4-5 pijamas.
  • Gorrito y manoplas.
  • Algunos conjuntos de ropa.
  • 2 muselinas.
  • 5 baberos.

Si tu bebé nace por cesárea, te recomendamos doblar la cantidad de prendas, ya que es posible que tengáis que pasar algún día más en el hospital. Además, no te olvides de llevar una bolsa para meter toda la ropa sucia del bebé. Asimismo, recuerda que la Asociación Española de Pediatría recomienda que la ropa de bebés sea de algodón y cómoda.

¿Qué llevar en la bolsa del hospital para la madre?

Tu bolsa para el parto también debe prepararse con antelación y, para ello, se aconseja incluir:

  • 3 camisones con aberturas delanteras para dar el pecho.
  • Braguitas de algodón de tiro alto.
  • 2-3 sujetadores de lactancia.
  • Compresas postparto.
  • Crema para evitar grietas o heridas en los pezones.
  • Discos absorbentes para cuando suba la leche al pecho.
  • Neceser con: cepillo de dientes, peine, crema hidratante, coleteros para el pelo, cacao para labios, desodorante, maquillaje si lo usas a diario, gel, champú…
  • Ropa para salir del hospital.

Ropa para salir del hospital después del parto

A la hora de salir del hospital, el bebé necesitará simplemente una muda para salir al exterior y una mantita para protegerlo del frío, incluso en verano. En cuanto a ti, opta por prendas holgadas y cómodas.

Otros consejos de preparación para el parto

Además de todo lo anterior, no debes olvidar toda tu documentación (DNI, cartilla de la Seguridad Social o de la Sanidad Privada, cartilla del embarazo y últimas pruebas analíticas).

Y en caso de que tu pareja también se quede contigo en el hospital durante la noche, sería recomendable que se llevase alguna muda, ropa cómoda, zapatillas y tentempiés para comer en el hospital durante el tiempo que estéis allí.

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Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. El pediatra es el que mejor te puede asesorar sobe el cuidado y la alimentación de tu hijo, y sobre los alimentos que debes añadir a la dieta conforme va creciendo.

Bibliografía:

  • Asociación Española de Pediatría.

Источник: https://www.enfamil.es/blogs/mi-embarazo/que-llevar-al-hospital-para-el-parto

Dar a luz en verano: pros y contras

A punto de dar a luz ¡en verano!

Estar embarazada de casi 40 semanas implica una serie de molestias. Se acerca el momento de dar a luz y la lista es cada vez más larga.

Pero además de las incomodidades habituales de un embarazo, el tiempo que haga puede influir en las sensaciones de madres e hijos. ¿Qué ocurre si nos toca dar a luz en verano?

Tanto para las gestantes como para las mujeres que han sido mamás recientemente, el calor asfixiante de esta época suele ser el mayor de los problemas. Y no solo por tener que soportar las altas temperaturas: surgen también las dudas de si pueden afectar de algún modo al bebé.

Pero dar a luz en verano tiene tanto ventajas como inconvenientes, y la mayoría de las molestias que trae consigo el calor tienen fácil solución.

Los beneficios de dar a luz en verano

“Además de aportar energía y una visión más positiva, el verano ofrece gran cantidad de vitamina D”

Muchas madres dan a luz en verano. De hecho, después de enero y octubre, es en estas fechas cuando se producen más nacimientos por término medio en España.

Aunque puede parecer un dato irrelevante, esto indica que a la hora del parto, que sea en verano no añade ninguna dificultad respecto a otras estaciones.

Esto supone que al dar a luz no se tomarán medidas especiales a causa del tiempo veraniego. Y aunque sea época de vacaciones, el equipo médico realiza turnos. Siempre habrá personal suficiente para recibir y atender a la nueva criatura.

Pero además de no suponer ningún problema significativo, el embarazo, parto y postparto en estas fechas tiene ciertas ventajas.

  • La primera de ellas es que con el buen tiempo y la época de vacaciones se amplían las ofertas para relajarnos. Ir a la piscina o a la playa, por ejemplo, y nadar suavemente es bueno tanto durante el embarazo como para la salud en general. También resultará más fácil viajar y disfrutar de la compañía de amigos y familiares.
  • Los climas cálidos aumentan la sensación de alegría y bienestar. Los días son más largos y tenemos más tiempo para aprovechar. Y no tiene que ser necesariamente para trabajar o acabar algún proyecto: también es más tiempo para relajarse y hacer planes.
  • Además de aportar energía y una visión más positiva, el verano ofrece gran cantidad de vitamina D. Aprovechando el buen tiempo, la exposición al sol suele ser mayor. Por tanto, la madre y el bebé absorberán más esta vitamina, que contribuye a la formación de los huesos y el calcio.

Algunos inconvenientes de dar a luz en verano

“El calor del verano implica más sudores y la exposición a un sol muy fuerte. Son factores que afectan especialmente a embarazadas y recién nacidos, por lo que se debe tener cuidado”

Al pensar en los problemas que puede acarrear el parto, o simplemente el embarazo, durante el verano, lo primero que acude a la mente es el calor.

La gestación de por sí implica un mayor calor corporal. Unido a las altas temperaturas de la estación, esto hace que las futuras madres se sientan casi permanentemente sofocadas.

Esto puede contribuir a intensificar otras molestias del embarazo. Un calor asfixiante no es precisamente el mejor aliado para las piernas hinchadas o los problemas para dormir, por ejemplo.

Las altas temperaturas también pueden afectar al bebé, por lo que es importante mantenerlo fresco. El verano también implica sudar más y exponerse a un sol muy fuerte, factores con los que debemos tener cuidado.

¿Cómo combatir las molestias?

  • Mantén una alimentación equilibrada. El calor puede reducir tus ganas de comer, pero debes seguir llevando una dieta equilibrada. Las comidas copiosas obligan al organismo a trabajar más, generando más calor. Opta por comidas ligeras, con abundancia de frutas y verduras.
  • Bebe suficiente agua. Tanto con el calor como con la lactancia, la sed se acentúa. Minimizar la sal en las comidas ayudará a mantenerte hidratada, aunque no la elimines por completo: es beneficiosa para la formación del bebé. La mejor alternativa para combatir la deshidratación es el agua, pero también puedes tomar zumos de frutas, leche o bebidas isotónicas.
  • Extrema la higiene. Con el calor es normal sudar mucho, lo que puede resultar incómodo y desagradable. Si además has necesitado una episiotomía o una cesárea, tendrás que cuidar especialmente la zona de los puntos. Lava la zona con delicadeza, y procura evitar sumergirte completamente los primeros días tras el parto.
  • Utiliza ropa transpirable y crema de protección alta. Esto incluye a la madre y al bebé. Además de usar tejidos naturales y que permitan que la piel respire, busca ropa holgada y de colores claros.

Es cierto que el verano puede aumentar las molestias del embarazo y el postparto, pero tampoco van a ser muy distintas en otras estaciones.

Sin embargo estas incomodidades pueden aliviarse, así que si vas a dar a luz en verano piensa que es la mejor para disfrutar de los primeros días de tu bebé al aire libre.

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Источник: https://eresmama.com/dar-a-luz-en-verano-pros-contras/

A punto de dar a luz ¡en verano!

A punto de dar a luz ¡en verano!

– Alimentación: Aunque el calor reduzca tus ganas de comer, debes seguir llevando una dieta equilibrada y cubrir las necesidades alimentarias consumiendo unas 2.000 calorías diarias: 1.100 procedentes de glúcidos, 600 de grasas y 300 de proteínas, divididas en seis tomas a lo largo del día.

Sin embargo, no hace falta tomar caldos y guisos contundentes, sino más bien lo contrario, opta por ensaladas de pasta, arroz o pollo (que también alimentan y si se aliñan solo con aceite aportan menos calorías), gazpacho, verdura y, sobre todo, mucha fruta.

Las comidas copiosas obligan al organismo a trabajar más y durante más tiempo, lo que generará más calor. Escoge alimentos ricos en fibra, especialmente verduras y frutas frescas; si además tienen un alto contenido en líquidos la combinación será perfecta.

Minimiza las cantidades de sal, que hacen que retengas líquidos, pero no la elimines del todo, ya que es beneficiosa para la formación del feto. Asimismo, evita salsas caseras, mariscos y platos cocinados con huevos al comer fuera de casa. Lo último que te hace falta ahora es enfermar de salmonelosis.

Si sudas mucho con el calor, asegúrate de que bebes suficiente. En los días más calurosos la pérdida de líquidos es más elevada debido a la transpiración, y se hace necesario restituir constantemente el líquido eliminado consumiendo continuamente agua.

Pero procura no abusar de las bebidas ricas en azúcar, como la horchata, la leche merengada o los granizados. Lo mejor es beber unos dos litros diarios de agua con el fin de reforzar la función de los riñones, favorecer la circulación de la sangre y eliminar toxinas.

Gracias a esta medida tan simple, la sangre distribuye mejor los nutrientes, se evita el estreñimiento, se depura el organismo y se regula la temperatura corporal.

El agua es la mejor alternativa, pero también lo son los zumos de frutas, la leche o las bebidas isotónicas, con gran capacidad de rehidratación. Éstas tienen en su composición alto contenido en sodio, glucosa, potasio y otros minerales que favorecen la absorción de agua.

– Extrema tu higiene: Entre el calor, las hormonas y el peso del bebé, es normal que sudes bastante y que, por lo tanto, debas extremar tu higiene. Puedes ducharte varias veces al día si te hace falta y darte un baño en la piscina o en el mar.

Una vez que hayas dado a luz, tendrás que tener más cuidado ya que los loquios tienen un olor característico, que unido al sudor puede resultar desagradable. Si te han practicado una episiotomía, tienes que tener cuidado de no abusar del agua para que no se ablande la cicatriz.

Puedes ducharte al día siguiente del parto, pero el baño se desaconseja hasta después de la cuarentena por el riesgo de infecciones. Por lo tanto, no podrás sumergirte en el mar o en la piscina hasta que pase el puerperio.

El cuello uterino no se ha cerrado completamente y si entra agua en la cavidad uterina puede causar infecciones que podrían llegar a ser realmente graves.

Tras una cesárea se deben mantener las mismas precauciones, no tanto por la cicatriz externa, que tarda unos 15 días en curar, como por la permeabilidad del canal cervical.

– ¡Cuidado con el sol!: Debes cubrirte con una gorra o sombrero y utilizar una crema de protección solar alta. Los cambios hormonales del embarazo pueden oscurecer la piel en torno a la nariz y la boca (cloasma).

Para evitar que esas manchas de la cara vayan a más, es fundamental aplicarse la crema media hora antes de salir a la calle.

El dermatólogo puede ayudar a que desaparezcan, pero lo más importante es evitar que les dé el sol durante todo el año, y especialmente en los meses de verano.

– Consejos para dormir: Por la noche es preferible no bajar completamente las persianas y dormir con las ventanas ligeramente abiertas. Ten en cuenta que durante la gestación tu cuerpo necesitará más oxígeno de lo habitual y en ocasiones, en lugares donde el aire está saturado, tal vez te cueste respirar bien.

Si por la noche no consigues conciliar el sueño, acostúmbrate a dar paseos al final de la tarde o a relajarte con un baño de agua tibia.

Tampoco es bueno tener toda la noche encendido el aire acondicionado, aunque si el calor es insoportable, prográmalo para que se apague al cabo de un par de horas y no lo pongas muy fuerte.

– ¿Cómo vestir?: Opta por tejidos naturales y transpirables como el algodón o el lino que permitan que tu piel “respire”, además frenará la aparición de urticarias, escoceduras o sarpullidos debajo del pecho o en la tripa, muy comunes durante la gestación.

Elige para tu ropa colores claros y neutros que reflejen la luz del sol; hasta que baje el mercurio destierra de tu armario el negro y los colores oscuros que absorben el calor.

Huelga insistir en que debes eludir las prendas ceñidas, especialmente las que constriñen la cintura y las piernas. Decántate por ropa holgada que deje correr el aire entre tu piel y la tela, así se distribuye mejor el calor y se evita una transpiración intensa.

En lo que se refiere al calzado ni te plantees un zapato de plástico y menos en verano, a no ser que quieras someter a tus pies a la peor de las torturas y favorecer la aparición de desagradables lesiones, por no citar la incesante hinchazón que sufrirán tus pies y tobillos. Por lo tanto usa calzado cómodo fabricado con materiales naturales, como la piel, el esparto o el algodón. Si es posible utiliza media o una talla más que la tuya. Al final del día lo agradecerás.

– Lactancia: Muchas mujeres sudan y sienten mucha sed cuando amamantan, más aún en verano. Es una reacción fisiológica normal. También el bebé puede sudar mucho (por la cabeza) mientras come, por el esfuerzo que realiza.

Para estar más cómodos, ponte una gasita fina sobre el brazo donde se apoya el bebé. Además, conviene que tengas a mano agua para hidratarte mientras das el pecho.
 

No todo es negativo…

Dietas equilibradas con variedad de platos. Sabores, texturas, colores y consistencia para acostumbrar el paladar del niño y lograr un adecuado aporte nutritivo para su desarrollo y crecimiento.

Comer requiere un aprendizaje, como también lo necesitan otras actividades y rutinas de la vida de tu hijo; por ejemplo, andar o hablar. Tras la lactancia, hay que seguir las recomendaciones de los pediatras, a la hora de comenzar a introducir alimentos nuevos a su dieta.

Recuerda que cada niño tiene sus propios gustos y debes tenerlos en cuenta, evitando, eso sí, las conductas caprichosas y monótonas a la hora de las comidas.

Y tambien:

Seguro que más de una persona te ha dicho al comentarle que dabas a luz en verano: “¡Pobrecilla! ¡Con el calor que hace!”. Y si bien es cierto que las altas temperaturas pueden ser algo negativo (sobre todo si no eres una persona que soporte bien el calor), todo depende del cristal con que se mire.

Lo primero es que está más que demostrado que los climas cálidos aumentan la sensación de alegría y bienestar. Los días se vuelven largos y hay mucho más tiempo para hacer planes con calma: salir a tomar algo a una terracita, pasear con la familia o tu pareja, etc.

Si tienes piscina en casa o te gusta ir a la municipal, no tienes por qué renunciar a ir, solamente has de hacerte eco de las recomendaciones del médico para que exponerte al sol y bañarte no suponga un riesgo para ti y tu bebé.

Extrema las precauciones: no te zambullas en el agua, es mejor que te sientes en el borde para refrescarte o que te sumerjas en la parte que menos cubre. Cuidado con los posibles golpes de otros usuarios y con los resbalones.

Por lo demás, la piscina es excelente no sólo para embarazadas y bebés, sino para cualquier persona que desee relajarse haciendo ejercicio pausado.

Si tenías pensado irte unos días de vacaciones al pueblo o a la playa para estar más relajada y fresquita, no hay inconveniente, siempre y cuando elijas un medio de transporte cómodo y el viaje no sea muy largo. Asimismo, contempla la posibilidad de que el parto se adelante, con lo que vayas donde vayas, deberás saber dónde esta el hospital más cercano.

El agua del mar además, al contrario que el de la piscina, es altamente recomendable para problemas de piel, de huesos, musculatura e incluso se ha comprobado que tiene su impacto en nuestro cerebro por sus propiedades psicológicas.

Otra ventaja es que en esta época de vacaciones podrás disfrutar de la compañía familiar. A medida que se acerque el momento del parto estarás más nerviosa y preocupada y la presencia de tus seres queridos te ayudará a estar relajada y a distraerte.
 

Beneficios para el bebé

Según un estudio hecho por la Universidad de Bristol, los bebés que nacen a finales de verano y principios de otoño son más altos y tienen los huesos más grandes. Esto se debe al aporte recibido por la madre de vitamina D que produce el sol.

El estudio se realizó con 7.000 niños nacidos entre el año 1991 y 1992 siguiendo los datos meteorológicos de esos años para determinar el grado de exposición al sol que las madres recibieron durante el último trimestre de embarazo. También se repasaron el grado de vitamina D que tenían 350 madres en la semana 37 de embarazo.

El resultado es que los niños a los 10 años (hoy ya adolescentes) que nacieron en agosto y septiembre son 0,5 cm más altos que los que nacieron en primavera e invierno, y sus huesos son más grandes, ya que su estructura ósea es mayor.

La conclusión es que estos niños estuvieron expuestos a una mayor cantidad de vitamina D debido al sol que tomaron sus madres al final de la gestación, ya que la vitamina D contribuye a la formación de los huesos junto con el calcio.

Además, los niños nacidos en verano tienen una visión más positiva de la vida.

Esta al menos es la conclusión de un estudio realizado por la Universidad de Helsinki (Finlandia), que reveló que los hijos de mujeres que habían consumido chocolate durante el embarazo para mejorar su ánimo eran más activos y sonrientes.

La explicación se halla en que estas mujeres habían ingerido más de este alimento en invierno.

La razón se podría deber a que el feto en el útero materno recibe la sensación de placer que provocan ciertos productos químicos, como la serotonina que contiene el chocolate al ser ingerido por la madre. Otros estudios siguen en esta línea: investigaciones de la Universidad de Viena y de la Universidad de Tokio coinciden en que las personas más felices suelen nacer en el verano.

Los pediatras utilizan la talla y peso de bebés para comprobar cómo se están desarrollando en comparación con otros de su misma edad.

Salmonelosis

Definición:

Infección gastrointestinal provocada por la bacteria Salmonella, que se transmite a través de alimentos como huevos y algunas carnes.

Síntomas:

Dolor abdominal, diarrea, vómitos, náuseas, fiebre, escalofríos.

Tratamiento:

Dieta blanda y muchos líquidos.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/parto/a-punto-de-dar-a-luz-en-verano-3122

Cuidar la piel después del parto

A punto de dar a luz ¡en verano!

El embarazo es una etapa muy especial en la vida de todas las mujeres, pero los cambios hormonales, el aumento de peso y la distensión de los tejidos pueden dar lugar a alteraciones a nivel de la piel y el cabello. Tras el parto debemos adquirir ciertos hábitos saludables para nuestro cuidado diario que nos ayudarán a mejorar los problemas de nuestra piel.

Cicatrices

La cicatriz de la episotomía o de la cesárea deben tener un cuidado antiséptico diario mediante el lavado y la aplicación de clorhexidina dos veces al día. Es importante mantener el área seca para evitar sobreinfecciones secundarias. Tras la cicatrización completa, debemos proteger el área del sol al menos durante un año.

Manchas

Es fundamental la aplicación de un fotoprotector a diario a nivel de las zonas fotoexpuestas, sobre todo la cara, para evitar el empeoramiento de las manchas oscuras de la piel que se producen durante la gestación (cloasma gravídico). Esta hiperpigmentación de la piel que aparece durante el embarazo, pueden persistir de forma indefinida tras el parto hasta en el 30% de las pacientes, aunque en la mayor parte de las mujeres desaparecerá con el tiempo.

Además de la protección solar adecuada, se puede complementar el tratamiento con cremas despigmentantes ricas en ciertos activos que promueven la desaparición de la melanina: ácido kójico, glicirrético, hidroquinona o alfa y beta-hidroxiácidos.

En ocasiones, para casos resistentes se pueden realizar técnicas más potentes de peeling químico o dermoabrasión que favorecen la eliminación del pigmento localizado a niveles más profundos.

Otras pigmentaciones localizadas en abdomen, como la línea alba, areolas, axilas o ingles, desaparecerán de forma paulatina tras el parto en la mayor parte de los casos.

Flaccidez

Tras la distensión de la piel durante el embarazo, es frecuente observar una flaccidez cutánea intensa en el post-parto, sobre todo a nivel del abdomen.

Para ayudar a nuestra piel a recuperar su elasticidad habitual es fundamental realizar una hidratación adecuada con productos emolientes en la zona, preferiblemente tras la ducha.

El consumo de abundante agua mineral también ayudará a realizar una correcta hidratación desde el interior que favorecerá la recuperación de la flexibilidad de la piel.

Estrías

Las estrías presentes en pecho, abdomen o glúteos pueden tratarse mediante emolientes específicos que ayudan a atenuarlas y después de la lactancia pueden establecerse terapias más potentes medianteretinodes tópicos que han mostrado una alta eficacia para mejorarlas estéticamente.

Areola-pezón

El cuidado del complejo areola-pezón es muy importante tanto durante el embarazo como en el post-parto.

La actividad hormonal y la distensión de los tejidos provoca ya durante el embarazo un aumento de la sensibilidad e hiperpigmentación en la zona.

La correcta hidratación del área con productos específicos ricos en lanolina permite reforzar la barrera cutánea a ese nivel, previniendo la formación de erosiones por la distensión.

Además, en el post-parto es importante mantener un cuidado especial de esta región en aras de poder disfrutar de una lactancia saludable.

Además de las normas básicas sobre la correcta lactancia desde el punto de vista de la técnica del bebé (ayudarle a englobar toda la areola, no solo el pezón cuando coma, correcta postura de la cabeza y cuerpo,…

), es importante que prestemos un cuidado especial antes y tras la lactancia a la zona de la areola y pezón.

Debemos aplicar productos emolientes a diario y retirarlos antes de que el bebé comience a mamar.

La propia leche materna es rica en proteínas, grasas y azúcares que permite crear una correcta barrera hidrolipídica sobre la mamila-areola, aplicando una pequeña cantidad con un masaje antes y después de cada toma.

Si existen fisuras, podemos beneficiarnos de la aplicación de productos ricos en lanolina que nos aportarán un alivio sintomático mayor.

En caso de que las molestias sean muy intensas debido a las fisuras, la aplicación de medidas locales como frío-calor o ciertas sustancias anestésicas tópicas pueden ayudar a reducir el dolor hasta la adquisición de una correcta técnica de lactancia.

Estas cremas deben retirarse antes de que el bebé vuelva a mamar. El hecho de estar lactando no implica tener que lavar el complejo areola pezón con mayor frecuencia. El lavado rutinario durante la ducha una vez al día con geles suaves es suficiente.

Una higiene excesiva podría resultar contraproducente al alterar la berrera lipídica natural de la zona.

Caída del pelo

Otro problema dermatológico de frecuente aparición tras el parto es la caída de cabello de forma masiva o defluvio. Puede ocurrir desde el tercer mes post-parto y se puede extender entre 6 y 9 meses.

La pérdida de cabello es totalmente reversible y se debe a causas hormonales de forma fundamental. Normalmente no existe una alopecia total del cuero cabelludo, por lo que lo más importante es estar tranquilas, ya que el pelo se recuperará en su totalidad.

La aplicación de lociones específicas con activos vasodilatadores, favorece el aumento de riego en el cuero cabelludo, acelerando la recuperación.

Y ahora te invito a plantearnos aquellas dudas que puedan haberte surgido en la zona de comentarios.

Dra. Marina Rodríguez

Dermatología

Hospital Quirónsalud Tenerife y Hospital Quirónsalud Costa Adeje

Источник: https://www.quironsalud.es/blogs/es/piel-protege-cuidala/cuidar-piel-despues-parto

La mejor fecha para que nazca un bebé

A punto de dar a luz ¡en verano!

Leyendo un post de Lucía, de Planeando ser padres, descubrí que, al parecer, que tus hijos nazcan a principios de año es poco menos que una maldición. Yo, que solo le veía ventajas y que me parecía la mejor fecha para que nazca un bebé… Pero es que resulta que siendo así, tienes que “aguantar” más a tu hijo antes de que entre al cole, le decían a Lucía… la monda. No seré yo quien niegue lo que cansan los hijos pero, desde luego, yo no pensaría una fecha teniendo en cuenta los meses que tendré que soportarle junto a mí

Источник: https://nuevemesesyundiadespues.com/mejor-fecha-nacimiento/

Embarazo saludable
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