¿A qué edad es recomendable quedarse embarazada?

¿Es fácil quedarse embarazada a los 50? Descubre los mitos sobre la fertilidad

¿A qué edad es recomendable quedarse embarazada?

  • 25may.201902:13

Foto: GETTYIMAGES

  • Cada año miles de mujeres en España se ponen en manos de especialistas para que las ayuden a conseguir un embarazo. Entonces descubren las falsas leyendas que rodean un tema que condiciona sus vidas. Esta es la asignatura pendiente de las españolas: aprender cómo y cuándo pueden ser madres más allá de sus deseos. Los expertos lo aclaran.

«Desde niñas nos enseñan a prevenir los embarazos pero no nos dicen nada sobre cómo conseguir convertirnos en madres».

La doctora Fulvia Mancini, ginecóloga de las clínicas Eva, ha llegado a esta conclusión tras comprobar como muchas de las mujeres que acuden a su consulta se sorprenden porque no logran un embarazo de forma natural.

Y no es de extrañar, ya que la ignorancia acerca de cómo funciona nuestro cuerpo a la hora de concebir es manifiesta. Afortunadamente, existe solución para muchos de los problemas, y de los sustos tras oír el diagnóstico. Analizamos algunos de los mitos existentes y profundizamos sobre las respuestas que da la ciencia.

Tengo la regla, luego soy fértil

Hace tan solo unas semanas, en un programa vespertino de máxima audiencia una colaboradora de 45 años clamaba a los cuatro vientos que podía quedarse embarazada en cualquier momento porque aún menstruaba.

Ninguna de sus compañeras la corrigió ni nadie le aclaró que, a los 45, solo hay un 1% de posibilidades de lograr un embarazo con un óvulo propio y, si se consigue, el 50% acaba en aborto .

«Tener la regla no equivale a ser fértil. Más allá de los 40 o 42 años es prácticamente imposible quedarse embarazada de manera natural», asegura el doctor Juan Antonio García Velasco, director de IVI Madrid.

«Y la Fecundación in Vitro (FIV), pese a lo que muchas piensan, no soluciona los problemas asociados con la edad.

A mi consulta vienen muchas señoras pensando que si una famosa ha sido madre con 48 años ellas también podrán; nadie les cuenta la realidad de la historia, y es que lo han logrado gracias al óvulo de una donante».

Encarna tenía 44 años cuando conoció a su segundo marido. Con dos hijos adolescentes, quiso repetir maternidad y darle un hijo biológico a su nueva pareja. Por entonces había cumplido los 46: «Pensé que acudiría a mi ginecóloga y, con medicación y una FIV, lo lograría.

La sorpresa fue tremenda cuando la doctora me dijo que nunca podría tener un hijo biológico, que necesitaba la ayuda de una donante. Entré en una profunda depresión.

¿Por qué nadie me contó que los óvulos envejecen?, ¿por qué las mujeres que han necesitado una donación lo ocultan?».

La doctora Mancini responsabiliza en parte a sus colegas ginecólogos de dramas como el vivido por Encarna:»Muchas veces no cuentan nada en sus consultas. Mediante una ecografía vaginal podrían comprobar la reserva ovárica en una revisión rutinaria.

Y, cuando prescriben una analítica, no les costaría nada pedir el valor de la hormona antimulleriana (que también mide el nivel de fertilidad)».

Hay que tener presente que, por muy joven que se sienta hoy una mujer, su sistema reproductivo se comporta como el de su bisabuela a esa misma edad.

Vitrificar óvulos es siempre una solución

Sin embargo, la ciencia ofrece una manera de burlar a la naturaleza: la preservación de la fertilidad a través de la vitrificación de óvulos. Eso sí, siempre que se realice a tiempo.

«Todos los meses recibo al menos a una mujer mayor de 45 que quiere realizar esta técnica, y me toca decirles que llegan demasiado tarde, que lo ideal es hacerlo cuando tienen menos de 35», puntualiza Esther Marbán, ginecóloga de la clínica Tambre.

Este centro ha puesto en marcha el programa Tempo, para concienciar a las mujeres de que, si quieren plantearse la maternidad a largo plazo, no les queda otra opción que preservar su óvulos.

El proceso resulta bastante sencillo.

«Después de una evaluación de la reserva ovárica, se inicia un tratamiento que consiste en inyectarse hormonas para estimular los folículos (las cavidades donde se encuentran los óvulos) durante ocho o diez días.

Cuando estos tienen el tamaño adecuado se realiza una punción con sedación suave para extraerlos. Luego se puede hacer vida normal», explica la doctora Marbán.

María, a los 37 años, «quería un seguro de maternidad. Estoy en un momento profesional de crecimiento al que no quiero renunciar, pero también soy consciente de que deseo tener hijos en un futuro. Me siento muy bien, aunque sé que mi cuerpo lleva otro ritmo.

Acudí al IVI con la incertidumbre de cómo iría todo, porque soy la primera de mi círculo de amigas que ha vitrificados sus óvulos, ¡aunque ya he convencido a algunas para que sigan mi ejemplo! La extracción no duró más de 20 minutos y ni me enteré. Tras la punción sientes el mismo dolor que cuando tienes la regla, poco más.

En 15 días acabó todo el proceso. Quizá nunca los use, pero si los quiero, ahí están».

Con un precio en torno a los 3.000 euros que cuesta el proceso, y unos 350 más al año por el mantenimiento, los óvulos son vitrificados de forma que conservan la calidad intacta hasta que se produce la transferencia.

«De todas maneras, hay que tener en cuenta que un embarazo no es igual a una edad que a otra, pues con el paso del tiempo se asumen más riesgos.

Además, por un consenso al que han llegado los especialistas, rebasados los 50 años no someten a tratamientos de fertilidad», matiza la doctora Marbán.

Tener hijos es una cuestión de suerte

Aún hay quien considera que el hecho de tener un bebé depende casi del azar y que no concebir es un designio de la naturaleza.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) califica la infertilidad como «una enfermedad del sistema reproductivo definida como la incapacidad de lograr un embarazo clínico después de 12 meses o más de relaciones sexuales no protegidas».

Se calcula que en España la sufren un 15% de las parejas. Por suerte, la ciencia médica lucha por eliminar todas las trabas que pone la biología.

Gracias a los avances en reproducción asistida, en 2016 (según los últimos datos de la Sociedad Española de Fertilidad) nacieron en nuestro país 37.503 bebés. Además, se realizaron casi 140.000 ciclos de Fecundación in Vitro (FIV) y más de 36.000 inseminaciones artificiales.

Actualmente los especialistas están esperando que se comercialice un nuevo test que podría ser de gran ayuda. «Para realizarlo solo se necesita una muestra de saliva y permitirá saber qué tipo de fármacos van bien a cada paciente. Cuanto más se personalicen los tratamientos, más eficaces resultarán», explica la doctora Mancini.

Todos los ginecólogos consultados coinciden en que la gran revolución la protagonizan los biólogos. «Ellos son los magos», afirma el doctor García Velasco, «la diferencia entre una clínica u otra consiste en tener un buen laboratorio.

Lo que sucede entre la extracción de los óvulos y la transferencia de embriones resulta vital. Las incubadoras de última generación han conseguido mejorar la selección de ovocitos y embriones, lo que ha reducido los embarazos gemelares.

También se ha avanzado en el diagnóstico genético preimplantacional».

Los bebés no vienen del laboratorio

Rocío y Raquel nunca pensaron que su hijos serían creados en una probeta. La primera es una de las muchas mujeres que no lograba un embarazo tras varios años intentándolo, en concreto desde los 31.

«Mi marido tenía una enfermedad genética hereditaria, pero decidimos arriesgarnos y ser padres de forma natural. Al no conseguirlo recurrimos a la clínica Tambre», recuerda Rocío, que añade: «A mí me diagnosticaron ovarios poliquísticos y a mi marido, espermatozoides vagos.

Optamos por un diagnóstico genético preimplatacional y solo me transfirieron los embriones sanos para evitar la enfermedad genética de mi pareja. Ni aun así lograba el embarazo.

Cuando íbamos a tirar la toalla se sumó al equipo médico una inmunóloga y logramos tener un niño y una niña gracias a una FIV más un tratamiento farmacológico. Este evitó que mi útero rechazase los embriones, como había sucedido antes».

A pesar del final feliz, recuerda lo duro que fue el tratamiento, los cambios físicos y psíquicos que padeció por culpa de las hormonas y la angustia de la espera entre la transferencia de embriones y la confirmación del embarazo.

Raquel, por su parte, pasó por un calvario tras ser diagnosticada de un linfoma de Hodgkin (un tipo de cáncer) con solo 32 años.

«Toda la maquinaria se puso en marcha», recuerda, «y mientras terminaban las pruebas para empezar la quimioterapia me realizaron el proceso de preservación de la fertilidad, congelando unos cuantos ovocitos para un futuro.

Después de algunos años, mi hematóloga me dio luz verde para quedarme embarazada. Primero lo intenté de forma natural, porque la quimioterapia apenas había afectado a mis óvulos, luego con los ovocitos congelados, pero nada funcionó.

Los meses iban pasando en el hospital público, así que decidí trasladar los dos embriones congelados a una clínica privada, donde tampoco salieron adelante. Empecé otra vez de cero y finalmente conseguí tener a Mara, mi hija, en mis brazos».

Los niños solo pueden tener una madre

La doctora Mancini dibuja tres perfiles que abundan en su consulta: mujeres que posponen la maternidad, que la afrontan en solitario y parejas de lesbianas.

En este último grupo se ha producido una gran revolución: ahora los dos miembros de la pareja pueden vivir el proceso en primera persona y los pequeños, contar con dos mamás.

Además, los bebés nacidos gracias a esta técnica pasan a tener la filiación de ambas mujeres de forma automática (sin necesidad de que la que no ha dado a luz adopte al retoño).

Esta fórmula, a la que únicamente pueden acogerse las parejas casadas, se denomina método ROPA (recepción de óvulos de la pareja) y ha revolucionado la forma de concebir para las parejas lesbianas. Consiste en que una de las mujeres gesta un embrión que se ha formado tras una FIV con los óvulos de su cónyuge y el semen de un donante.

A los 30 años, Paqui decidió quedarse embarazada con óvulos de su mujer, de 26: «Soy un poco mayor que mi pareja y por eso prefería vivir yo este embarazo.

En la clínica Eva extrajeron los óvulos de mi mujer y los fecundaron con el semen de un donante que tenía mis características físicas, de hecho mi hijo se parece muchísimo a mí. Al primer intento me quedé embarazada y ahora nuestro hijo Bruno tiene siete meses.

En otoño intentaremos tener un segundo con los óvulos que aún quedan congelados. Si todo va bien soñamos con formar una familia numerosa, y lo haremos al revés. Es decir, mi mujer en un futuro vivirá un embarazo con óvulos míos», explica Paqui.

Esta técnica supone un coste de unos 6.000 euros. Una vez que hayan finalizado los tratamientos y no deseen aumentar su familia, Paqui y su pareja tienen muy claro lo que harán con los óvulos vitrificados que hayan sobrado: «Los donaremos a otras mujeres para que puedan cumplir su sueño, tal y como lo hemos hecho nosotras».

Conforme a los criterios de

Источник: https://www.elmundo.es/yodona/lifestyle/2019/05/25/5ce27333fc6c83b6648b459d.html

¿Cuánto tiempo lleva quedarse embarazada?

¿A qué edad es recomendable quedarse embarazada?

Muchas parejas presuponen que concebirán rápidamente. Sin embargo, es bastante normal que una pareja de menos de 35 años y en buen estado para concebir tarde hasta un año.

  • Solo algo más de un tercio de las parejas sanas concebirán en el primer mes en que lo intenten.1
  • Si tienes menos de 35 años y te encuentras en buen estado de salud, es perfectamente natural que tardes hasta un año.
  • No obstante, en el caso de las mujeres de 38 años, el 67 % puede quedarse embarazada transcurridos dos años desde que comienza a intentarlo teniendo relaciones sexuales sin protección con regularidad.2
  • Hasta una de cada dos parejas podría estar intentando concebir en el momento equivocado.3 Dado que solo puedes quedarte embarazada en el día de la ovulación y en los días previos, es importante que se tengan relaciones sexuales durante ese periodo.
  • Se calcula que aproximadamente una de cada siete parejas tiene dificultades para concebir.4
  • Los tests de ovulación Clearblue te ofrecen una precisión superior al 99 % en la detección del aumento de la hormona luteinizante (LH), que se produce entre las 24 y las 36 horas previas a la ovulación.
  • Aunque el estrés agudo nunca es bueno para la salud, no impedirá que te quedes embarazada, a menos que interrumpas tus periodos o tu vida sexual.

¿Cuánto se tarda?

Cuando una pareja empieza a intentar concebir, espera y desea tener éxito rápidamente.

Más de la mitad de las mujeres esperan quedarse embarazadas en seis meses y las de menor edad suelen prever quedarse embarazadas mucho antes.

Sin embargo, en un estudio realizado con más de 1400 mujeres, que habían planificado su embarazo más reciente, se observó que entre el 30 y el 44 % tardó más de lo que había previsto.5

Un factor común, y de fácil solución, es una mala planificación de las relaciones sexuales.6 Hasta la mitad de las parejas puede estar intentando concebir en el momento equivocado porque desconoce cuándo son los días más fértiles.3

Como se muestra en el gráfico anterior, tienes una mayor probabilidad de concebir si tienes relaciones sexuales el día de la ovulación o el día anterior (cuando se detecta el aumento de la LH), pero también hay posibilidades de quedarte embarazada en los días previos a la ovulación.

Si has intentado quedarte embarazada durante más de un año, te recomendamos que consultes a tu médico.

¿Cómo puedo quedarme embarazada más rápido?

Puedes aumentar las probabilidades de quedarte embarazada si planificas las relaciones sexuales para el día de la ovulación (cuando tu cuerpo libera un óvulo) o para los días anteriores.

Los tests de ovulación detectan el aumento de la hormona denominada «hormona luteinizante» (LH), la cual alcanza tus niveles máximos entre las 24 y las 36 horas previas a la ovulación.

Utilizar un test de ovulación en cuanto comienzas a intentar concebir te ayudará a conocer tu ciclo menstrual, así como a identificar rápidamente cualquier irregularidad en la duración de este.

Si bien un test de ovulación no puede hacer que te olvides por completo del estrés, sí que puede ofrecerte la confianza de que estás maximizando tus probabilidades de quedarte embarazada.

Los tests de ovulación Clearblue ofrecen una precisión superior al 99 % en la detección del aumento de la LH.

Si, transcurridos tres ciclos mensuales, no se ha detectado ovulación (máxima fertilidad), te aconsejamos que acudas al médico.

Conoce los cambios hormonales a lo largo de los ciclos

¿Puede afectar la edad a mi capacidad para quedarme embarazada?

Si tienes más de 35 años, quizás sea mejor que lo intentes solo durante seis meses antes de pedir ayuda. Si tu edad supera los 40 años, es recomendable que consultes a tu médico en cuanto decidas quedarte embarazada.

El motivo de haber distinguido los consejos anteriores según la edad de la mujer es porque esta desempeña un papel fundamental en la probabilidad de quedarte embarazada. La fertilidad natural de una mujer comienza a disminuir al aproximarse a los 30 años, dado que dispone de menos óvulos y la calidad de los restantes es probable que sea inferior a la que tenían cuando era más joven.

Después de los 35 años, la disminución del número de óvulos alcanza un nivel crítico y, después de los 40, las probabilidades de quedarse embarazada son mucho más reducidas. Este hecho se manifiesta no solo en la concepción de forma natural, sino también en la reproducción asistida.

Según la Autoridad de Embriología y Fecundación Humana (Human Fertilisation and Embryology Authority) del Reino Unido, alrededor del 95 % de las mujeres de 35 años que tienen relaciones sexuales sin protección con regularidad se quedan embarazadas tres años después de comenzar a intentarlo, pero, en el caso de las mujeres de 38 años, solo el 75 % lo consigue.2

El gráfico anterior muestra la repercusión de la edad en la disminución de las probabilidades de concebir.

Profesor Bill Ledger, especialista en fertilidad

Sabemos que el interés por el sexo y placer que provoca pueden disminuir rápidamente si no se logra concebir, lo que genera una mayor presión en la relación.

Además, las mujeres de hoy en día tienden a tener mayor edad cuando intentan concebir por primera vez, por lo que no pueden permitirse relajarse en cuanto al momento de la concepción, como ocurría en generaciones anteriores.

Esto es especialmente importante cuando la pareja planea tener dos o tres hijos.

¿Puede el estrés afectar a la fertilidad?

Probablemente, el estrés tenga una influencia mínima en la capacidad de las mujeres para quedarse embarazadas.

Existen estudios que han demostrado que las hormonas del estrés se activan en las deportistas de élite y en las mujeres que presentan una secreción baja de la hormona femenina (con trastornos alimenticios o problemas de peso bajo), lo que puede influir en su capacidad para liberar óvulos.

Sin embargo, el estrés cotidiano habitual puede no influir en tal medida en tu capacidad para quedarte embarazada. Con frecuencia, las situaciones estresantes duran poco tiempo y no tienen una repercusión continua en tu fertilidad.

A pesar de que se ha sugerido que usar tests de ovulación para tener las relaciones sexuales en los días más fértiles puede resultar estresante, un estudio del profesor William Ledger y Clearblue ha revelado que el uso de este tipo de tests no resulta mucho más estresante que intentar concebir sin ellos. De hecho, en el grupo del estudio en el que se utilizaron los tests hubo un 77 % más de mujeres que se quedaron embarazadas.7

Preguntas adicionales

Profesor Michael Thomas

Son numerosos los factores que pueden influir negativamente en tu capacidad para quedarte embarazada, incluso después de haber sido madre. El problema más común es tu edad actual. Si ya has sido madre y ahora superas los 35 años, tu capacidad para quedarte embarazada puede haber disminuido.

También, puedes haber desarrollado un problema que repercuta en tu capacidad para ovular de forma constante, o un pólipo o un mioma en la cavidad uterina que influyan en la capacidad de implantación y crecimiento del embrión.

Además, es posible que tu pareja presente anomalías espermáticas que hayan provocado una disminución en el número y en la movilidad de los espermatozoides, así como alteraciones en su forma. Si te preocupa este tema, consulta a tu médico.

Profesor Michael Thomas

Normalmente, los abortos voluntarios no influyen en la capacidad para quedarte embarazada en el futuro. Asimismo, es extraño que desarrolles adherencias en el útero que puedan provocar problemas de fertilidad posteriormente. Si tus ciclos mensuales son normales, la probabilidad de que estas adherencias repercutan en tu fertilidad es baja.

Consultar a un especialista de fertilidad o ginecólogo te ayudará a asegurarte de que tu útero no se ha visto afectado si has intentado quedarte embarazada durante un año, tienes menos de 35 años y tus ciclos duran entre 23 y 35 días.

Si tu edad supera los 35 años, considera acudir a una consulta después de seis meses e inmediatamente si tienes más de 40 años.

¿Qué leer a continuación?

Источник: https://es.clearblue.com/como-quedarse-embarazada/cuanto-tiempo-lleva

Edad y fertilidad – Spanish SCCRM – Orange County Fertility, IVF and Reproductive Center

¿A qué edad es recomendable quedarse embarazada?

Las mujeres a los veinte tienen gran probabilidad de quedarse embarazadas debido al relativamente gran número de óvulos con que cuentan en los ovarios. Además, un mayor porcentaje de dichos óvulos son normales genéticamente.

Dado que las mujeres nacen con todos los óvulos que tendrán a lo largo de su vida, mientras mayores se vayan haciendo menos óvulos les quedarán. Además, a medida que las mujeres van cumpliendo años el porcentaje de óvulos genéticamente normales que les queda disminuye.

Es por ello por lo que, a medida que envejecen, va disminuyendo la tasa de fertilidad de las mujeres, aumenta la tasa de abortos y la probabilidad de defectos de nacimiento como el síndrome de Down.

La tasa de embarazo por mes de una mujer de 20 años oscila entre el 20 y el 25%. Por ello, convendría que una mujer buscara ayuda con la fertilidad si lleva intentando concebir de forma activa y sin éxito más de 12 meses. La tasa de aborto espontáneo es solo de alrededor del 5-10% y la incidencia de anomalías genéticas como el síndrome de Down es de aproximadamente 1/1200.

Es más probable que las mujeres en su veintena sean físicamente activas por lo que convendría que moderaran el ejercicio en el primer y el tercer trimestre del embarazo.

  Entre los tipos de ejercicio que conviene evitar están los que aumentan excesivamente la frecuencia cardiaca o la temperatura corporal como el spinning, provocan rebotes como el footing o ciertos tipos de aerobic, o provocan pérdidas de equilibrio como las artes marciales o el tenis agresivo.

Son preferibles ejercicios aeróbicos que maximizan el uso de grupos musculares múltiples como natación, Pilates o caminar. Sea cual sea su edad, conviene que las mujeres eviten el tabaco, el alcohol, la cafeína y ciertas comidas como el pescado crudo (sushi y sashimi) o pescado que pueda contener cantidades significativas de metales pesados.

El embarazo a principios de los 30

Las mujeres en la treintena experimentarán un declive en su fertilidad tal que la tasa de fertilidad por mes será de alrededor del 15%. Conviene que las mujeres busquen ayuda médica transcurridos 9 meses de intento activo de conseguir un embarazo. El riesgo de aborto a los treinta es de alrededor del 20%.

Es importante que todas las mujeres que estén considerando quedarse embarazadas empiecen a tomar vitaminas prenatales al menos un mes antes de comenzar a tratar de quedarse embarazadas dado que hay evidencias de que un aporte extra de ácido fólico antes del embarazo disminuye la incidencia de ciertos tipos de defectos de nacimiento.

También hay datos que sugieren los beneficios de tomar suplementos de ácidos grasos omega 3 durante el embarazo.

El embarazo después de los 35 y los riesgos relacionados

La capacidad de conseguir un embarazo más allá de los 35 años se ve mermada por distintos problemas. Hay un considerable declive en la tasa de fertilidad a partir de los 35, a un nivel que ronda el 10% por mes.

Una mujer de más de 35 años que intente quedarse embarazada debería consultar con un especialista en fertilidad tras solo 6 meses de búsqueda activa infructuosa.

El riesgo en embarazos después de los 35 es mayor y se ha evidenciado un aumento en la tasa de abortos y en la incidencia de anomalías genéticas. A los 35, la tasa de aborto es del 25% y el riesgo de síndrome de Down pasa a ser de 1/350.

Los 35 son la edad a los que se recomiendan por primera vez los test genéticos en el embarazo dado que la probabilidad de que se produzca una anomalía es mayor que el riesgo del procedimiento utilizado para detectarla.

El embarazo después de los 40 y los riesgos relacionados

Pasados los cuarenta hay un pronunciado declive en la capacidad de una mujer de conseguir un embarazo. La tasa de fertilidad por mes es solo de un 5% e incluso con la fertilización in vitro (FIV), el tratamiento de infertilidad de más éxito disponible, la tasa de embarazo es de solo un 10% por intento.

Esto se debe al muy reducido número de óvulos normales restantes en los ovarios de una mujer de más de cuarenta. Por tanto, las mujeres que deseen un embarazo después de los cuarenta deberían buscar ayuda transcurridos tan solo 3 meses de intento de quedarse embarazada.

Las estimaciones de biopsias de embriones revelan que al menos el 90% de los óvulos de una mujer de más de 40 presentan anomalías genéticas. Esto explica el mayor riesgo de embarazo por encima de los 40. La tasa de aborto es del 33% a la edad de 40.

Los embarazos con anomalías genéticas son más comunes también, con una incidencia de 1/38 a la edad de 40. Por este motivo, son muchas las mujeres mayores de 40 que optan por usar una donante de óvulos para quedarse embarazadas.

Se usan óvulos de una mujer de veintipocos años con el esperma de sus maridos para crear embriones con mucha más probabilidad de desembocar en un embarazo satisfactorio. Son comunes tasas de embarazo de cerca del 80% en la mayoría de programas de donación de óvulos.

Este es el mejor modo de aumentar la probabilidad de embarazo por encima de los 40. Una ventaja adicional es que los embarazos resultantes de estos óvulos más jóvenes también tienen la tasa de abortos y anomalías genéticas propias de mujeres en su veintena.

Por tanto, el riesgo de embarazo por encima de los 40 está limitado a estos problemas potenciales que podrían producirse y que nada tienen que ver con la genética. A medida que las mujeres envejecen los riesgos de complicaciones médicas en el embarazo aumentan. Entre las complicaciones del embarazo que aumentan con la edad se incluyen hipertensión, diabetes gestacional, partos prematuros y trastornos hemorrágicos como desprendimiento de placenta.

El embarazo después de los 45 y los riesgos relacionados

El embarazo después de los 45 es una propuesta muy difícil. Las mujeres de más de 45 años tienen menos del 1% de probabilidad de quedarse embarazadas con sus propios óvulos. Esto ocurre porque prácticamente todos los óvulos que le restan presentan anomalías genéticas.

Un embarazo satisfactorio a más de 45 años casi siempre es resultado de una donación de óvulos. Muchas mujeres de perfil alto que se han quedado embarazadas a los cuarenta, especialmente después de los 45 lo hicieron con ayuda de donantes de óvulos. Los embarazos de riesgo después de los 45 también aumentan.

En el improbable caso de que una mujer de más de 45 se quede embarazada con sus propios óvulos, la tasa de aborto es de al menos el 50% y la incidencia de embarazos con anomalías genéticas es de 1 entre 12.

También hay un riesgo significativamente mayor de mortalidad materna y fetal en embarazos con más de 45 años en comparación con mujeres más jóvenes. Es especialmente importante asegurarse de que el cuerpo de una mujer es capaz de tolerar las tensiones que el embarazo le impone antes de quedarse embarazada.

Conviene que una mujer se someta a exámenes para determinar problemas como hipertensión, enfermedades cardiacas y diabetes antes de tratar de quedarse embarazada.

Puede parecer que hay mayores tasas de embarazos múltiples en mujeres mayores.

Esto se debe a que es más probable que las mujeres mayores busquen tratamientos para la infertilidad y estos tratamientos tengan altas incidencias de embarazos múltiples en comparación con la concepción natural, en especial cuando se usan donantes de óvulos.

  El hecho es que es mucho más difícil quedarse embarazada de un bebé a medida que la mujer envejece. La probabilidad de un embarazo múltiple es aún menor. Prácticamente todas las mujeres de más de cuarenta que traen al mundo más de un bebé lo hicieron con ayuda de una donante de óvulos.

Consulte nuestras actuales tasas de éxito de FIV para obtener más información.

Источник: https://www.socalfertility.com/es/servicios-de-fertilidad/edad-y-fertilidad/

¿Cuál es la mejor edad para quedar embaraza?

¿A qué edad es recomendable quedarse embarazada?

⌚ 4 Min de lectura | Hace unos años se consideraba que las mujeres menores de 18 o mayores de 35 tenían embarazos de riesgo. Hoy en día el porcentaje de mujeres que decide quedar embarazadas con 35 es mayor y la edad de riesgo ha subido a los 40.

A la hora de decidir ser madre influyen muchos factores socioculturales, económicos y personales. La edad para quedarse embaraza también influyen y no es lo mismo un embarazo o un parto con 20 que con 30 o 40. Vemos que ventajas y desventajas tiene cada década a la hora de afrontar la maternidad.

La maternidad a los 30

El acceso de la mujer a estudios superiores y una posterior consolidación del puesto de trabajo han hecho que la edad media de acceso a la maternidad se haya ido incrementando.

A priori podemos considerar que una edad óptima sería la década de los 20 pero existen múltiples estudios científicos y socioculturales que fijan en los 30-35 la edad óptima para la maternidad basándose en los siguientes argumentos:

  • El cuerpo de la mujer y su función reproductiva alcanzan su madurez en la década de los 30. Los ciclos menstruales son mucho más regulares en esta década que en la anterior y el cuerpo femenino está mucho más consolidado y maduro. Sin embargo, en las mujeres muy jóvenes el organismo no ha adquirido el desarrollo suficiente y el embarazo supone una sobrecarga física que puede ser un factor de riesgo añadido para el embarazo.
  • Con los años vamos ganando experiencia y sabiduría por lo que, por lo general, somos más maduros psicológicamente a los 30 que a los 20. Las mujeres que planifican sus embarazos a partir de los 30 suelen cuidarse más y tener más supervisión médica que las mujeres más jóvenes. Esto repercute en mejores resultados neonatales, así como en una mejor alimentación y cuidados del bebé.
  • Del mismo modo la manera de estimular a los niños es diferente según la edad de la madre, y se considera que los hijos de madres treinteañeras están mejor estimulados que los de las veinteañeras.
  • Estadísticamente, el colectivo de mujeres que son madres a partir de los 30 tiene un nivel de estudios superior y mejores puestos laborales que las más jóvenes, lo que puede interpretarse como que les permitirá dar una mejor educación y un estilo de vida más saludable.

La maternidad a partir de los 35

En cuanto a postergar la maternidad más allá de los 35 años:

  • A partir de los 35 empiezan a reducirse las posibilidades de concebir. A partir de los 40 este proceso se acentúa. Esto se debe al envejecimiento de los óvulos, que disminuyen de forma sustancial su calidad. También pueden aparecer anomalías cromosómicas, aumentando el riesgo de patologías (como el síndrome de Down) e incluso óvulos no aptos para desarrollar un embrión.
  • A partir de los 40 años las mujeres experimentan ciclos menstruales que, aunque son ovulatorios, no son fértiles.
  • Los embarazos de mujeres de más de 40 años tienen una incidencia mucho más alta de diabetes gestacional, hipertensión, preeclampsia y hay una tasa más alta de cesáreas respecto a los partos vaginales en estas mujeres que en las más jóvenes.
  • La recuperación postparto también es sensiblemente más lenta y difícil a mayor edad. En este sentido, cuanto más jóvenes, mejor se recuperan. La elasticidad y flexibilidad de los tejidos se pierde con la edad.
  • La capacidad de afrontar el día a día después de atender toda la noche a un recién nacido que se despierta cada tres horas también está reducida cuanto más edad se tiene…
  • Diferentes estudios apuntan a que los hijos de madres mayores están más sobreprotegidos y tienen actividades más sedentarias que los de las madres jóvenes, lo cual repercutiría en su desarrollo psicomotriz.

Obviamente, todo esto son generalidades y estadísticas, pues habrá madres de 20 años perfectamente cualificadas que estimularán a sus hijos y les darán las mejores atenciones. Del mismo modo, habrá madres de 40 físicamente en forma que tolerarán el embarazo, el parto y el postparto sin problemas y que serán capaces de seguir el ritmo que marcan los niños sin agotarse.

Lo que debes saber…

  • Existen múltiples estudios científicos y socioculturales que fijan en los 30-35 la edad óptima para la maternidad.
  • Pero a partir de los 35 empieza una curva descendente en las posibilidades de concebir, que disminuye lentamente hasta los 40 y de forma muy acelerada a partir de entonces.
  • Los embarazos de mujeres de más de 40 años tienen una incidencia mucho más alta de diabetes, hipertensión y preeclampsia.

Dra. Natalia Garcia Montaner Especialista en Ginecología y Obstetricia

Médico colaborador de Advance Medical

Источник: https://www.salud.mapfre.es/salud-familiar/mujer/reportajes-mujer/mejor-edad-quedar-embarazada/

Embarazo saludable
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