¿A tu hijo le de miedo ir al cole por el coronavirus?

¿Me pueden multar o meter en la cárcel por no llevar a mi hijo al colegio por miedo a la Covid? Esto dice la ley

¿A tu hijo le de miedo ir al cole por el coronavirus?

Este mes está arrancando en todas las comunidades el curso escolar más atípico marcado por las restricciones de la Covid-19, que, no obstante, no transmiten seguridad a muchos padres que no llevarán a sus hijos al colegio, un absentismo castigado con multa y prisión, pero que puede ser «causa justificada» en algunas circunstancias.

La legislación es clara al respecto.

En España la educación no es obligatoria hasta los 6 años, de manera que aquellos padres que opten por no llevar a sus hijos menores de 6 años al colegio no tendrán que enfrentarse a problema legal alguno, porque la educación infantil tiene en nuestro país carácter voluntario, aunque la gran mayoría de niños se les matricule ya desde los 3 años.

En cambio la ley sí que establece la obligatoriedad de la educación entre los 6 y los 16 años en virtud de la patria potestad que declara el artículo 154 del Código Civil, que blinda la educación como un derecho humano inexcusable; por tanto, el incumplimiento de este deber legal conlleva responsabilidades.

La Ley Orgánica de Educación solo contempla tres excepciones a la escolarización: enfermedad del alumno, vida itinerante o residencia en el extranjero del menor. Cualquier otro motivo enciende las alarmas.

¿Cuál es el proceso que sigue el colegio cuando no acuden los niños?

En este caso, inmediatamente el colegio activa el protocolo de absentismo escolar y se da cuenta a los servicios sociales locales, que inician una investigación para comprobar si el niño no va por dejadez de los padres o porque él no quiere (casos más habituales), tras lo cual emiten un informe al centro educativo. Cuando no hay manera de conciliar el asunto, entra en acción la Consejería.

A partir de aquí, la situación suele desembocar en un procedimiento administrativo, que termina en una multa o apercibimiento recurrible ante un juzgado de primera instancia.

Solo en supuestos manifiestamente graves y reiterados, marcados en un contexto de desamparo, se podría llegar a la retirada de la patria potestad total o parcialmente, que regula el artículo 170 del Código Civil, o, incluso, al reproche penal, que es la otra vía contra el absentismo escolar dirigida ya por la Fiscalía de Menores.

El Código Penal recoge en el artículo 226 que «el que dejare de cumplir los deberes legales de asistencia inherentes a la patria potestad, tutela, guarda o acogimiento familiar (…) será castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a 12 meses» por un delito de abandono de familia.

¿Afectará igual la ley bajo la situación de pandemia global?

«No creo que se llegue a estos escenarios, pero sí que hay que advertir a los padres que no pueden hacer lo que quieran con la educación de sus hijos y tomar las decisiones que les de la gana sin una justificación solvente», explica Lola López, de la Asociación de Abogados de Familia, que cree que lo mejor es llegar a un consenso entre los centros y los padres.

Porque las circunstancias actuales pueden interpretarse como una situación de fuerza mayor y, «si los padres ven riesgo y falta de seguridad para sus hijos, el peso de la ley no puede ser igual que cuando no van por capricho o una voluntad no justificada». Especialmente, si se trata de un conjunto de padres que reman todos en la misma dirección amparados en un riesgo generalizado.

Carlota Zapata, letrada de Legálitas, dice que todo esta maquinaria legal no está pensada para una pandemia y cree que no llevar a tu hijo al colegio por el riesgo sanitario encaja en una causa justificada. «No se puede equiparar el absentismo escolar de antes con el que pueda haber después de la pandemia», añade, especialmente en el tema penal, que ya de por sí es «muy excepcional».

El limbo jurídico de educar a tu hijo en casa

Algunas familias deciden educar a sus hijos fuera de las instituciones educativas y, aunque en España la ley no prohíbe de manera explícita el 'homeschooling' (educar en casa), la legislación vigente establece que la educación debe ejercerse en centros homologados, siendo obligatoria hasta los 16 años.

El 'homeschooling' es una modalidad de formación legal existente en muchos países del mundo. Sin embargo, no lo es en España, puesto que no está regulada, encontrándose en una situación de alegalidad, ni es legal, ni es ilegal, permaneciendo en una especie de limbo jurídico.

A pesar de no estar regulado el modelo de formación en casa o 'homeschooling', Legálitas asegura que «lo más probable es que, dada la actual situación excepcional que estamos viviendo provocada por la Covid-19, no se tomasen acciones legales contra aquellos padres que decidan educar a su hijo en el domicilio familiar».

«Si finalmente optamos por llevar a cabo este modelo de educación, lo mejor será hacerlo pidiendo permiso a la Consejería de Educación para que nos indique la manera de realizarlo, además de para dejar constancia de que ese niño está siendo educado en casa. Será recomendable llevar un dossier de las tareas que vaya realizando el menor en casa para que, de este modo, todo esté documentado», concluye el despacho.

Источник: https://www.20minutos.es/noticia/4366769/0/que-pasa-si-no-llevo-mis-hijos-colegio-miedo-covid-multa-carcel/

¿Qué pasa si no llevo a mi hijo al colegio por miedo al coronavirus?

¿A tu hijo le de miedo ir al cole por el coronavirus?

Apenas quedan 15 días para que los más pequeños, los alumnos de Educación Infantil y Primaria, regresen a las aulas tras casi medio año sin ocupar sus pupitres.

La pandemia del coronavirus obligó a suspender la presencialidad de las clases del curso pasado y ahora, cuando apenas faltan unos días para el inicio del curso 20-21, todavía hay muchas incertidumbres sobre como transcurrirá un curso escolar que tiene un nuevo protagonista: el coronavirus.

A medida que se acerca el día de volver al cole, las dudas de los padres van en aumento.

¿Dejaré ir a mi hijo al colegio? ¿Será peligroso? ¿Puedo negarme negarme a llevarlo al cole? Estas son preguntas que seguramente más de un progenitor se haya formulado en los últimos días.

Son muchos los que se plantean no llevar a sus hijos a clase por miedo al contagio y que este se traslade después al ámbito familiar, en el que quizá hay alguna persona de riesgo.

Además del respetable temor a un contagio, la falta de información sobre el protocolo a seguir en esta particular vuelta al cole ayuda a que muchos padres estén optando por no llevar a sus hijos al colegio.

El inicio de las clases de Infantil y Primaria será, salvo circunstancias especiales, el próximo jueves 10 de septiembre. Y tan solo tres días antes, el lunes día 7, la Xunta entregará la última versión del protocolo a docentes y padres.

Un protocolo del que ya se conocen las medidas troncales, como la realización de pruebas masivas o el uso obligatorio de mascarillas en las aulas y el recreo.

 Desde los colectivos docentes se ha criticado la falta de medidas que ayuden a evitar rebrotes en los centros escolares en este inicio del curso.

En zonas como A Coruña, de mantenerse las restricciones actuales, se darían situaciones paradójicas, como tener a 25 alumnos en un aula y no poder reunirse con 10 amigos en un espacio abierto.

El mantenimiento del ratio se debe, según la Xunta, a la falta de espacio en los centros educativos.

Por ello, ante esta falta de espacios, ayuntamientos como el A Coruña ya valoran la posibilidad de ceder centros cívicos, bibliotecas y pabellones para garantizar la seguridad de los alumnos.

Un grupo de portavoces de la plataforma Dereito a Ensino sen Risco de Pandemia entregó hoy cerca 2.500 firmas recogidas de forma presencial por toda Galicia en apoyo a que los progenitores puedan elegir si envían o no a sus hijos a los centros durante la situación sanitaria en la que se encuentra el territorio y mientras no se garantiza la seguridad ante la COVID-19.

Todos ellos reclaman que se favorezca la posibilidad de elección a las familias, al menos mientras dure este periodo de pandemia, y así lo han solicitado a través de escritos presentados ante diversas instituciones, como la Valedora do Pobo o la Administración gallega.

¿Qué dice la ley al respecto? En España, la educación es obligatoria desde los 6 hasta los 16 años; así aquellos padres cuyos hijo tenga 5 años o menos no es necesaria su escolarización. Por lo tanto, en estos casos, legalmente no será un problema no llevarlos al colegio.

En caso de tenga entre 6 y 16 años, sí es obligatorio su escolarización, salvo motivos justificados: enfermedad del niño, residencia en el extranjero del niño o itinerancia de los padres.

Sin embargo, la pandemia no se contempla entre las excepciones, por lo que aquellos padres que opten por no llevar a clase a sus hijos podrían tener problemas legales al activarse el protocolo de absentismo escolar.

Protocolo de absentismo escolar

En caso de ausencia reiterada del alumno, se activa el protocolo de absentismo escolar, un procedimiento con el que se busca evitar que los niños pierdan su derecho a recibir la educación obligatoria.

¿Cómo se aplica este protocolo? En caso de que las faltas sin justificar superen el 20% de las clases lectivas a lo largo de un mes, el centro podrá intervenir y comunicar dicha situación a la comisión municipal que cuenta con la participación de los servicios sociales. Los padres pueden exponerse a penas de prisión que pueden ir desde los 6 meses hasta los 6 años.

Pero… ¿qué ocurre si la causa por la que el menor no acude a sus clases es coronavirus? En un principio, se seguiría el mismo procedimiento. Sin embargo, hay voces del ámbito legal que aseguran que si los padres pueden justificar que el centro escolar no dispone de las medidas de seguridad para prevenir contagios podrían defenderse en caso de ser sancionados.

Lo cierto es que no hay nada escrito al respecto. Este escenario es completamente nuevo, puede que sus respuestas también los lleguen a ser.

¿Qué dicen los médicos?

Los profesionales sanitarios tienen una cosa muy clara: no es recomendable enviar a los niños al colegio o guardería si presentan fiebre. Este síntoma es un criterio básico para no enviar a los pequeños a clase, especialmente ahora en tiempos de coronavirus.

Un estudio reciente determinó que cuatro de cada diez niños infectados con COVID-19 son asintomáticos, y aquellos que presentan síntomas tienen fiebre (46%), tos (42%), y diarrea, vómitos, congestión nasal o astenia (10%).

La similitud de los síntomas del coronavirus con otras enfermedades pediátricas dificulta la identificación de este virus, por lo que la Asociación Española de Pediatría decidió establecer varias recomendaciones para los padres, responsables y educadores.

  • Fiebre en casa: Los padres deben tomarles la temperatura antes de salir de sala y si es superior a 37,5, no dejarlos ir al centro educativo. A continuación, los pediatras recomiendan contactar telefónicamente con el profesional de Atención Primaria e informar de lo ocurrido para que el menor sea sometido a una PCR. Los padres también deberán ponerse en contacto con las autoridades sanitarias y la dirección del colegio, al que el pequeño podrá acudir pasadas 24 horas si la PCR es negativa y ya no tiene síntomas. Si la prueba es positiva, deberán seguir la indicaciones de las autoridades sanitarias, así como informar a los responsables del centro. Además, recomiendan evitar el contacto con personas vulnerables y, por otro lado, las autoridades sanitarias rastrearán el entorno del menor.
  • Fiebre en el centro escolar: Los colegios también tendrán que seguir un protocolo. Así, si alguno de los niños o niñas presenta síntomas, los responsables de las escuelas tendrán que tomarle la temperatura y asilarlos de sus compañeros. El pequeño deberá llevar mascarilla hasta que su familia lo recoja en el centro y permanecer aislado en el domicilio familiar hasta que exista un diagnóstico. Los padres o tutores del alumno tendrán la obligación de comunicar al colegio o instituto el resultado de la PCR.

Источник: https://www.elespanol.com/quincemil/articulos/actualidad/que-pasa-si-no-llevo-a-mi-hijo-al-colegio-por-miedo-al-coronavirus

Vuelta al cole: ¿puedo negarme a llevar a mi hijo al colegio por miedo al Covid?

¿A tu hijo le de miedo ir al cole por el coronavirus?

A medida que se acerca el día de volver a clases en septiembre, la incertidumbre de los padres va en aumento. Son muchos los que se plantean no llevar a sus hijos a clases por miedo al contagio, ya que consideran que los centros no están lo suficientemente preparados para proteger a los niños de cara al inicio de curso.

La información de la que disponemos los padres sobre la vuelta al cole es escasa y cambiante, y aunque los centros hacen todo lo que está en su mano para volver a las clases presenciales, las medidas no acaban de convencer a muchos.

Hay padres realmente preocupados ante un posible contagio del virus en el entorno escolar que pueda afectar a sus propios hijos o trasladarlo al ámbito familiar y transmitirlo a otros miembros de la familia.

Muchas familias tienen miembros inmunodeprimidos, con cáncer, trasplantados u otras enfermedades crónicas en quienes un contagio podría ser realmente muy grave y poner en serio riesgo su vida.

Ampas en Pie, una asociación malagueña que agrupa más de 200 asociaciones de padres, defiende el derecho de los padres a no llevar a sus hijos al colegio en caso de comenzar las clases presenciales, aunque sea obligatorio.

Defienden que la educación presencial es imprescindible e insustituible, pero no en estas circunstancias.

Por eso, han remitido al Defensor del Menor de Andalucía una carta en la que expresan su «tesitura de elegir entre salud y educación» y planean movilizaciones en septiembre. En la carta exponen:

«Al elegir salud, como familias que no queremos sino proteger a nuestros hijos e hijas y nuestro entorno familiar, no acudiremos a los centros educativos en septiembre salvo que se nos garanticen mejores medidas que las anunciadas hasta ahora. Somos miles de familias, no crea que es una posición de un grupo pequeño y se extiende ya por todas las provincias andaluzas en diferente medida.»

Hemos trasladado nuestras preocupaciones al Defensor del menor. Tenemos que proteger a nuestr@s hij@s y llamaremos a las puertas que sean necesarias.@JuanMa_Moreno @javierimbroda @mercedesgpaine @CelaaIsabel pic..com/Tyzr3jH83d

— AMPAS En PiE (@AmpasPie) August 18, 2020

Y esta misma postura se extiende más allá de Andalucía, ya que son muchos los padres que expresan su intención de no llevar a los niños al colegio al comenzar el curso escolar. Los motivos están siempre basados en medidas insuficientes para proteger la salud de sus hijos y de sus familias.

Entre las principales preocupaciones está la necesidad del refuerzo de profesores y la ratio de alumnos por clase. «Es vital. Que se sienten y consensúen alternativas que no sea meter a 25 alumnos en un aula en Primaria mínimo o 30, 35 en Secundaria».

También hay una petición abierta en Change.org  llamada ¡Así no! Por una vuelta al cole segura para todos #VueltaSegura. La campaña, que cuenta con más de 158 mil firmas, fue impulsada por Maestra Enfurecida, quien como madre y maestra expresa su gran preocupación ante la vuelta a las aulas, tanto desde el ámbito de la seguridad para prevenir contagios, como de la conciliación.

¿Puedo negarme a llevarlos al colegio?

Qué dice la ley al respecto. En España, la educación es obligatoria desde los 6 hasta los 16 años, y todos los niños comprendidos entre esas edades deben acudir a clase, salvo motivos justificados.

Estos motivos pueden ser: enfermedad del niño, residencia en el extranjero del niño o itinerancia de los padres. La pandemia no se contempla como uno de ellos y la norma general es la misma que la vigente en cursos anteriores.

Absentismo escolar

En caso de ausencia reiterada del alumno sin justificación, se activa el protocolo de absentismo, una medida creada para evitar que los niños pierdan su derecho a recibir una educación.

En faltas sin justificar de más del 20 por ciento de las clases lectivas a lo largo de un mes, el centro está obligado a intervenir y se puede abrir un procedimiento administrativo con comunicación a la comisión municipal en el que participan los servicios sociales.

El proceso es similar en líneas generales, pero cada Comunidad Autónoma tiene su propio procedimiento.

Nos podemos encontrar ante dos tipos de absentismo: por un lado, absentismo por voluntad del menor, y, por otro lado, absentismo por dejación de los padres de las responsabilidades que les son inherentes. Los padres pueden exponerse a multas, o, hasta en los casos más graves, a un delito de abandono de familia con pena de prisión de hasta seis años.

¿Hay dejación de los padres durante una pandemia?

Pero en este caso, ¿podría hablarse de dejación de los padres cuándo hay un interés superior que es proteger la salud de los hijos o de su familia frente a pandemia mundial?

Hemos hablado con la abogada María Sánchez, de Madres Cabreadas, quien nos arroja un poco de luz sobre el tema. Nos explica que el procedimiento habitual suele ocurrir cuando los padres hacen dejación de funciones y no se responsabilizan de que su hijo vaya al colegio. Pero no sería este el caso. En cambio:

«En una situación en la que se toma la decisión con responsabilidad y con una justificación, que además se procura que el menor tenga una enseñanza en casa, no estaríamos hablando de un caso de absentismo escolar al uso». «Entiendo que si la familia puede justificar su decisión por falta de las medidas de seguridad para prevenir el contagio tendría armas para defenderse frente a un eventual expediente sancionador, máxime un caso de situación de riesgo del menor certificado por un médico o de riesgo para las personas conviviente siendo estas de riesgo».

La experta aconseja que una opción sería pedir por escrito al centro un certificado en el que conste que se cumplen todas las medidas anti Covid necesarias de acuerdo a los protocolos (distancia social, disminución de ratio, limpieza, etc).

«En caso de no obtenerlo (como será en la mayoría de los casos), no porque no se quiera, sino porque no hay medios físicos ni humanos en la mayoría de los centros, tendríamos una justificación clara para no enviar a nuestro hijo al colegio para no poner en riesgo su salud y la de los mayores que conviven con él, por ejemplo, en caso de que conviva con los abuelos».

Conflicto entre educación y salud

Estamos en una situación muy complicada en la que, como explica María «el derecho-obligación a la educación choca en este caso con el derecho-obligación de los padres de protección y a preservar la salud de sus hijos, siendo en última instancia un Juez quien debería determinar cuál prima en cada caso concreto.»

¿Vosotros qué pensáis, os estáis planteando la posibilidad de no llevar a vuestros hijos al cole cuando comience el próximo curso? Nos gustaría conocer vuestras opiniones.

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Источник: https://www.bebesymas.com/educacion-infantil/vuelta-al-cole-puedo-negarme-a-llevar-a-mi-hijo-al-colegio-miedo-al-covid

Coronavirus: El miedo al «bicho», detrás del rechazo a la vuelta al cole de algunos niños

¿A tu hijo le de miedo ir al cole por el coronavirus?

Igual que sus padres tienen temor a volver al trabajo, hay niños que manifestan su miedo al «bicho» después de haberse visto obligados a abandonar sus rutinas escolares por el letal coronavirus.

Han pasado seis meses sin pisar las aulas, incluyendo un largo periodo de confinamiento en el que no pudieron salir a la calle.

Todos disponen de toneladas de información sobre las especiales precauciones que deben poner en practica para no contagiarse: distancia social, grupos burbuja, lavado de manos y mascarillas el 100% del tiempo…

Aun así, «»la nueva normalidad» en los centros ha generado rechazo o inquietud en una parte del alumnado, especialmente en los más pequeños, y los miedos que muchos sintieron al volver a pisar la calle se traducen ahora en un temor por la vuelta a la convivencia física con maestros y compañeros», indica Rocío Barrachina, psicóloga y miembro del equipo de orientación del Colegio Internacional de Sevilla San Francisco de Paula, de Sevilla.

Ya hay, de hecho, confirma Barrachina, especialista en infantil, «padres que han pedido indicaciones en este sentido porque sus hijos no quieren ir al colegio.

A estas familias les diría que lo más importante es hablar con nuestros hijos del tema. Lo primero sería preguntarles: «¿qué saben ellos del virus?», «¿qué piensan?».

Cuando son menores de 5 años la realidad todavía no la dominan y pueden estar confundidos con la fantasía».

Esta experta también incide en la importancia de la educación emocional. «Es importante saber qué es el miedo, por qué existe, que es algo con valor adaptativo, y que no nos podemos paralizar ante ese miedo, podemos superarlo y gestionarlo.

Como dice el refrán: «ningún mar en calma hizo experto al marinero». Las adversidades nos hacen más fuertes. Podemos salir fortalecidos y que nuestros hijos salgan con mayor resiliencia, se fortalezca su autoestima y su capacidad de regulación emocional», indica.

Y solo nos deberíamos preocupar, concluye Barrachina, «si ese miedo que los niños puedan tener a la vuelta e vacaciones pudiera condicionar su vida, en el sentido de que no pudiera gestionarlo. Eso sería una alerta, un indicador de que es necesario recibir ayuda de un especialista o acudir a una terapia psicológica».

Para dotar de herramientas a las familias para que puedan combatir esos miedos, esta psicóloga, junto con sus compañeros del servicio de orientación del Colegio Internacional de Sevilla San Francisco de Paula han preparado una serie de recomendaciones de lo que se debe y no se debe hacer en la gestión de estas situaciones, de modo que los niños no solo puedan superarla, sino que les sirva para fortalecer su autoestima y capacidad de regulación emocional.

El equipo del Servicio de Orientación del Colegio ha diseñado y compartido con las familias una serie de recomendaciones para que sepan cómo afrontar el posible miedo de algunos peques a regresar a las aulas tras meses sin poder hacerlo:

Qué NO debemos hacer

1. Ridiculizarlo o burlarse. Decirle que no tiene sentido lo que siente.

2. Presionarle para que se enfrente al miedo (Ej: «ya eres mayor, esto para ti no es nada»).

3. Regañarle. No es conveniente obligarles a que cambien de actitud (EJ. ¡No llores más!)

4. Alimentar el miedo, asustar o atemorizar. (Ej: «si sigues llorando, en vez de hacer caso a lo que te decimos, vendrá el virus y te contagiará»).

5. Ver dibujos, películas, cuentos o actividades relacionadas con pandemias, virus, situaciones apocalípticas…

6. Darle demasiada importancia y orillar las recomendaciones. Olvidar el tema para que el niño no tenga que enfrentarse a sus miedos.

7. Transmitir nuestros temores personales. Somos modelos para ellos y el miedo también se aprende. Si tenemos miedo de que nuestro hijo se contagie, él también lo tendrá.

Qué debemos hacer

1. Calmar al niño. El vínculo que une al niño con sus padres hace que su sola presencia y apoyo incondicional ayuden a que el niño se tranquile. Siempre que el adulto proporcione una base que genere seguridad, que transmita un apoyo incondicional y que valide las emociones que el niño está sintiendo.

2. Mostrar afecto y protección tanto verbalmente como con acciones no verbales. Por ejemplo, agacharse, ponerse a su altura mostrar afecto y protección. Es una forma de aprovechar y construir un vínculo seguro con el niño.

3. Procurar que el niño exprese su emoción y validarla. Que se atreva a hablar del virus que lo atemoriza. Hay que transmitirle que es lógico que sienta miedo y que se puede enfrentar a lo que teme, transmitirle que puede sentir miedo y enfrentarlo.

4. Nombrar la emoción y explicarle que lo que siente es desagradable, pero que le prepara para enfrentarse a lo que teme. Es decir, darle sentido a su miedo: explicarle en qué consiste y para qué sirve. Por ejemplo, el miedo es útil para que se acuerde de guardar las medidas de higiene y distancia social y así no contagiarse ni contagiar a sus compañeros.

5. Desarrollar una narrativa respecto a aquello temido que esté a su alcance según su nivel cognitivo. Crear un relato sobre el coronavirus que le ayude a conocer el virus, pero no a tenerle miedo, enfrentándose a él no con temor, sino con información, sabiendo lo que hay que hacer para que el virus tenga menos probabilidad de contagiar y hacer daño.

6. Normalizarlo: decirle que es una situación que vive toda la sociedad, que afecta a todos los alumnos y todas las familias y que probablemente tendrá un carácter temporal, si somos responsables y todos tenemos un comportamiento adecuado, respetando las medidas de precaución.

7. Cuando el niño se exponga al temor, reforzar siempre sus intentos, aunque no logre mantenerse en la situación (por ejemplo, quedarse en el aula con sus compañeros o, si es un intento previo, quedar en una casa a jugar con los amigos).

8. Retomar el contacto con los compañeros de acuerdo con las recomendaciones sanitarias. Preparar al niño exponiéndolo a situaciones similares, y haciendo la vuelta al colegio menos extraña y distante cuando se produzca.

9. Creer que son capaces de superar su miedo y transmitírselo, a través de la empatía «es lógico sentir cierto miedo ante el coronavirus, yo también lo siento/lo sentí en el regreso al trabajo, pero los dos lo superaremos, tenemos que ayudarnos»).

10. Acompañarle a explorar aquello que realmente le infunde temor: la posibilidad de contagiarse y ponerse malo, la de contagiar a los mayores que viven en casa…

11. Autorrevelación: que los padres desvelen a sus hijos los miedos que tuvieron en su infancia constituye una herramienta muy potente, ya que el niño siente que se empatiza con él y se le comprende, al tiempo que se le envía el mensaje de que lo que le ocurre se puede superar.

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Источник: https://www.abc.es/familia/padres-hijos/abci-coronavirus-miedo-bicho-detras-rechazo-vuelta-cole-algunos-ninos-202009160048_noticia.html

¿Pueden los padres dejar de llevar al colegio a sus hijos por miedo a la COVID-19?

¿A tu hijo le de miedo ir al cole por el coronavirus?

En las últimas semanas han proliferado los grupos de padres y madres que se niegan a llevar a sus hijos al colegio por miedo a la pandemia del nuevo coronavirus. Alegan que seguir el curso de manera remota, desde el hogar, reduce la diseminación del virus, entre otros argumentos.

De acuerdo con la Convención sobre los derechos del niño, a los padres les incumbe la responsabilidad primordial de su crianza y desarrollo y, en ejercicio de dicha responsabilidad, su preocupación fundamental será siempre el interés superior del niño.

Asimismo, el Código civil dispone que la patria potestad, como responsabilidad parental, se ejercerá siempre en interés de los hijos, de acuerdo con su personalidad y con respeto a sus derechos y a su integridad física y mental.

Por su parte, los poderes públicos deben respetar y apoyar el ejercicio de esa responsabilidad parental y tienen la obligación de implantar una enseñanza obligatoria y gratuita que asegure el derecho a la educación de todos los niños entre 6 y 16 años.

El Estado debe garantizar el acceso a las enseñanzas

Ahora bien, el acceso a las enseñanzas debe garantizarse por el Estado no solo en condiciones de universalidad, gratuidad y calidad, sino también de seguridad. No se puede garantizar el derecho a la educación sin unas mínimas condiciones de salud para los niños. El problema surge cuando los padres piensan que esas condiciones no se dan y se puede poner en riesgo la salud de los niños.

La resolución del conflicto exige poner en el centro de la discusión los derechos del niño para, desde ahí, determinar la responsabilidad de padres y poderes públicos. El niño es titular del derecho fundamental a la educación, no los padres, que están obligados a llevar a los niños al colegio durante la etapa obligatoria.

Por su parte, los poderes públicos están obligados a implantar un sistema educativo de calidad y seguro. No poner todos los medios y recursos públicos necesarios para garantizar las condiciones sanitarias en los centros escolares supone una limitación difícilmente justificable de un derecho fundamental constitucionalmente consagrado.

Derecho fundamental

No llevar al niño al colegio por miedo al contagio no parece ser, por si sola, una razón suficiente para privar al niño de su derecho fundamental a la educación, por muy bienintencionada y humanamente comprensible que sea.

Toda decisión de los padres sobre la vida de sus hijos debe buscar la satisfacción del interés superior del niño.

El objetivo de este fundamental concepto, presente en toda nuestra legislación, es precisamente garantizar el disfrute pleno y efectivo de todos los derechos del niño: derecho a ser escuchado, a la vida, a la supervivencia y el desarrollo, a la no discriminación, al juego y el esparcimiento, a un nivel de vida adecuado, a la identidad, al máximo nivel posible de salud, a la libertad de expresión y de información, a la libertad de conciencia, pensamiento y religión y, entre otros, también, el derecho a la educación.

Los padres tienen la obligación de respetar los derechos del niño en el ejercicio de su responsabilidad parental, por lo que su opinión personal sobre lo que en cada caso sea “lo mejor” para su hijo en ningún caso podrá estar por encima del cumplimiento de esos derechos.

La patria potestad no puede seguir siendo entendida como el ejercicio de un poder unilateral que faculta a los padres a tomar la decisión que les parezca oportuna respecto de sus hijos (ir o no ir al colegio, según el umbral subjetivo de preocupación por el contagio), sino como una responsabilidad para que en cada de una de dichas decisiones se busque siempre el mayor nivel de satisfacción de todos los derechos del niño.

Los derechos del niño (de)limitan necesariamente el ejercicio de la patria potestad y obligan a una ponderación de todos ellos atendiendo a las concretas circunstancias.

Los derechos del niño deben estar en el centro

En momentos de crisis como la que actualmente vivimos el temor, la incertidumbre y la escasez de recursos pueden poner en riesgo la realización de los derechos del niño en la que tanto hemos avanzado desde que se ratificó la Convención sobre los Derechos del niño, hace ya treinta años.

En particular, es imprescindible garantizar el derecho del niño a la educación porque la educación es mucho más que la mera escolarización oficial para la adquisición de contenidos.

La educación permite el desarrollo holístico de la personalidad del niño, le da herramientas para superar limitaciones y reducir desigualdades, supone una oportunidad para el esparcimiento, el juego y la socialización del niño, procura un entorno protector y de cuidado, promueve el respeto y la participación del niño y lo prepara para su vida adulta de acuerdo con un marco ético y de valores democráticos. La educación persigue el desarrollo holístico del niño hasta el máximo de sus posibilidades, su integración en la sociedad y su interacción con otros.

La escolarización es necesaria para satisfacer el derecho a la educación del niño, pero es también un medio para la realización de otros muchos derechos imprescindibles para el desarrollo integral al que también el niño tiene derecho.

El miedo al contagio puede privar al niño de mucho más que de recibir clases, especialmente cuando se trata de los colectivos más vulnerables. Es responsabilidad de todos poner los derechos del niño en el centro.

Источник: https://theconversation.com/pueden-los-padres-dejar-de-llevar-al-colegio-a-sus-hijos-por-miedo-a-la-covid-19-145896

¿Puedo negarme a que mi hijo vaya al colegio por miedo al coronavirus?

¿A tu hijo le de miedo ir al cole por el coronavirus?

La incierta vuelta al cole, llena de preguntas y con escasas respuestas, está generando auténticos quebraderos de cabeza en los hogares españoles.

Una vez que ha quedado prácticamente descartada la opción de retrasar el inicio del curso escolar y con todas las cartas apostando por el modelo presencial, los grupos de WhatsApp de padres son ahora un auténtico polvorín donde surge una opción alternativa: ¿Puede un padre negarse a que su hijo vaya al colegio? ¿Puede solicitar la escolarización online?

La cuestión gana peso después de que, la semana pasada, un estudio publicado en The Journal of Pediatrics pusiese de nuevo a los padres en alerta al detectar que la carga viral en niños contagiados por coronavirus es el triple que en los adultos. El miedo a que el virus venga del cole aumenta, pese a que los expertos advierten de que este informe no cambia nada.

“Tenemos la seguridad de que los niños transmiten peor el virus que los adultos, aunque su carga viral sea mayor”, asegura el pediatra Quique Bassat, del Instituto de Salud Global de Barcelona y portavoz de la Asociación Española de Pediatría (AEPed).

Es la conclusión que recoge un reciente estudio del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, que apunta que los menores de 10 años transmiten el virus seis veces menos que los adultos.

A partir de esa edad, y siempre hablando en términos de coronavirus, se comportarían como adultos, de ahí que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiende el uso de mascarillas a partir de los 11 años.

La salud por delante… pero sólo en algunos casos

La decisión de que un niño vaya o no a clase no es competencia de los padres. Se trata de una cuestión mucho más compleja de lo que parece, señala la abogada experta en extranjería y familia, Sandra Herranz Terrero. “Entran en juego dos derechos fundamentales: el derecho a la vida y a la educación”, ambos recogidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos.

“Sólo los niños con problemas graves de salud podrían no iniciar el curso escolar, aunque necesitarían un informe médico y la aprobación de la Consejería de Educación”

En el caso actual se prioriza la Educación, mientras que el derecho a la Salud Pública sería la excepción.

“Por ejemplo, si mi hijo tiene una dermatitis aguda —lo que dificulta llevar a cabo las medidas preventivas necesarias para evitar el coronavirus como el uso de geles hidroalcohólicos o de mascarilla—, pondría en riesgo su salud.

En ese caso podría solicitar la formación online y que no fuese a clase. En el resto de los niños no habría esa opción”, resume.

Herranz se refiere a los alumnos de enseñanza obligatoria —Primaria y E.S.O.— para los que no hay posibilidad de evitar ir a clase si definitivamente el cole vuelve de manera presencial, ni siquiera si conviven con personas de riesgo como un enfermo de cáncer o un mayor de 65 años. “Ahí sólo tendrían la opción de extremar las medidas higiénicas”, continúa.

Otro escenario distinto es en el que se mueven los alumnos de Infantil, de 0 a 6 años, o de Bachillerato que ya hayan hecho la E.S.O. “Ninguno de esos dos ciclos es obligatorio, aunque sí es verdad que en los más pequeños se recomienda la asistencia para ayudar a la integración y desarrollo”, apunta.

El médico tiene la penúltima palabra

No es el padre o la madre quien decide si un niño puede quedarse en casa porque su asistencia al colegio pudiese entrañar un riesgo para su salud física. La última palabra la tiene la Consejería de Educación, y la penúltima su pediatra de Atención Primaria.

“En un caso así hace falta un informe clínico, sellado por la Gerencia Asistencial de Atención Primaria, que acredite que el menor tiene una patología y que la asistencia a clase puede poner en riesgo su salud”, explica la abogada Sandra Herranz. En estas circunstancias, el curso se realizaría de manera telemática, ya que prevalecería el derecho a la vida frente a la educación presencial.

Tampoco el médico tiene la última palabra, sino que es una decisión de la Comunidad Autónoma, que debe estudiar el informe —remitido por vía telemática en los plazos del 1 al 20 de julio o del 1 al 20 de septiembre— y decidir en última instancia si el menor puede cursar sus estudios online mientras la pandemia no esté controlada.

Qué pasa cuando dejas a tu hijo en casa

La opción de saltarse las clases no es, en ningún caso, una buena idea. En términos legales podría llegar a vulnerarse el artículo 226 del Código Penal, ya que si el absentismo es continuado los padres podrían ser juzgados por un delito de abandono de la familia y perder la custodia de los hijos. Es una situación extrema, pero podría llegar a ocurrir.

“El centro está obligado a dar un reporte a las autoridades si hay un absentismo escolar continuado sin causa”, explica Herranz. “Asuntos Sociales tiene entonces que tomar cartas en el asunto y visitar la casa para saber por qué el niño no está asistiendo a clase”, continúa. “Se podría quedar ahí, como un abuso, o ir más allá y quitar la custodia a los padres”.

Las mismas oportunidades y una forma de detectar problemas

Sobre la importancia del presentismo insiste María Carmen Morillas, presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), para la que las características actuales de la educación online vulneran el derecho a la educación de los menores: “Si algo ha quedado claro en el inicio de la pandemia es que la asistencia es fundamental para garantizar la igualdad de oportunidades”.

“Se nos está olvidando poner sobre la mesa el interés superior del menor”, continúa. Este texto garantiza, tanto en el ámbito público como privado, “la protección del derecho a la vida, supervivencia y desarrollo del menor y la satisfacción de sus necesidades básicas, tanto materiales, físicas y educativas como emocionales y afectivas”.

“Aunque la asistencia a clase no es obligatoria en infantil, su función educativa es indiscutible ya que a edades tempranas se detectan las dificultes en el aprendizaje”

– María Carmen Morillas, presidenta CEAPA

En este sentido Morillas asegura que, aunque no es obligatoria, la asistencia a clase es clave en infantil. “Cumple una función educativa indiscutible, ya que a edades tempranas es cuando se detectan las dificultades en el aprendizaje o incluso a nivel motor y además se establecen las bases de la educación futura”, apunta.

Desde la Asociación Española de Pediatría también insisten en la importancia de la escolarización presencial.

“El desarrollo neurológico es mucho mayor si la educación es cara a cara”, apunta Basset, que asegura que como padre entiende el miedo generalizado y manda un mensaje tranquilizador.

“Los niños son los que menos se contagian y también los que peor transmiten el virus. Si se hace de manera segura, con las medidas higiénicas pertinentes, no tendríamos por qué temer la vuelta al cole”.

Algunas medidas adoptadas por las comunidades para la vuelta al cole en tiempos de COVID-19

Источник: https://www.huffingtonpost.es/entry/negar-ninos-vuelta-al-colegio-coronavirus_es_5f43a0a2c5b6763e5dc5a250

Embarazo saludable
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