Auto-estima do bebé, aprenda a melhorá-la!

Desarrollar la autoestima de su hijo

Auto-estima do bebé, aprenda a melhorá-la!

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A veces, es fácil notar cuándo los niños parecen sentirse bien consigo mismos y cuándo no. Normalmente, describimos esta idea de sentirse bien con uno mismo como «autoestima.»

Los niños con una buena autoestima:

  • se sienten valorados y aceptados
  • se sienten seguros
  • se sienten orgullosos de lo que son capaces de hacer
  • piensan cosas buenas sobre sí mismos
  • creen en ellos mismos

Los niños con baja autoestima:

  • son críticos y duros consigo mismos
  • sienten que no son tan buenos como otros niños
  • piensan en las veces que fracasan más que en las que tienen éxito
  • carecen de confianza
  • dudan de que puedan hacer las cosas bien

Por qué es importante la autoestima

Los niños que se sienten bien con ellos mismos tienen la confianza necesaria para probar cosas nuevas. Es más probable que hagan su mayor esfuerzo. Se sienten orgullosos de lo que son capaces de hacer.

La autoestima ayuda a los niños a aceptar los errores. Los ayuda a volver a intentar, incluso si fracasan la primera vez.

Como resultado de esto, la autoestima ayuda a los niños a tener un mejor desempeño en la escuela, en el hogar y con los amigos.

Los niños con baja autoestima se sienten inseguros de sí mismos. Si creen que otros no los aceptan, es probable que no se integren. Tal vez, permitan que otras personas los traten mal. Quizás les cueste mucho defenderse.

Probablemente, se rindan con facilidad o ni siquiera intenten. Los niños con baja autoestima tienen dificultad para aceptar cuando cometen un error, pierden o fracasan.

Como resultado, tal vez no se desempeñen tan bien como podrían hacerlo.

Cómo se desarrolla la autoestima

La autoestima comienza cuando los niños son bebés. Se desarrolla lentamente a lo largo del tiempo. Puede comenzar simplemente porque el niño se siente seguro, amado y aceptado. Puede comenzar cuando un bebé recibe atención positiva y cuidado amoroso.

A medida que los bebés crecen y se convierten en niños, son capaces de hacer algunas cosas sin ayuda. Cuando pueden usar sus nuevas habilidades, se sienten bien con ellos mismos. Su autoestima crece cuando los padres les prestan atención, los dejan probar cosas, les sonríen y les demuestran su orgullo.

A medida que los niños crecen, su autoestima también puede crecer. Cada vez que los niños prueban cosas, hacen cosas y aprenden cosas, puede convertirse en una oportunidad para aumentar la autoestima. Esto puede ocurrir cuando los niños hacen lo siguiente:

  • avanzan hacia un objetivo
  • aprenden cosas en la escuela
  • hacen amigos y se llevan bien
  • aprenden habilidades: música, deportes, arte, cocina y habilidades técnicas
  • practican sus actividades favoritas
  • ayudan, dan o son amables
  • reciben elogios por sus buenas conductas
  • se esfuerzan por hacer algo
  • hacen las cosas en las que son buenos y disfrutan
  • son incluidos por otros
  • se sienten comprendidos y aceptados
  • reciben un premio o una buena nota que saben que se han ganado

Cuando los niños tienen una buena autoestima, se sienten seguros, capaces y aceptados por lo que son.

Cómo pueden fomentar la autoestima los padres

Todos los niños son diferentes. Algunos niños tienen más facilidad que otros para hacer crecer su autoestima. Y algunos niños se enfrentan con cosas que pueden reducir su autoestima. Pero incluso si un niño tiene una baja autoestima, es posible elevarla.

Estas son las cosas que los padres pueden hacer para ayudar a los niños a sentirse bien con ellos mismos:

Ayude a su hijo a aprender a hacer cosas. A cualquier edad, hay cosas nuevas que un niño puede aprender. Incluso durante su primera infancia, aprender a sostener una taza o dar los primeros pasos provocan una sensación de dominio y placer. Cuando su hijo crece, cosas como aprender a vestirse, leer o andar en bicicleta son oportunidades para hacer crecer la autoestima.

Cuando les enseñe a los niños cómo hacer las cosas, muéstreles y ayúdelos al principio. Después, deje que ellos hagan lo que puedan, incluso si cometen errores. Asegúrese de que su hijo tenga la posibilidad de aprender, intentar y sentirse orgulloso. No haga que los nuevos desafíos sean muy fáciles ni muy difíciles.

Elogie a su hijo, pero hágalo prudentemente. Por supuesto, es bueno elogiar a los niños. Su elogio es una forma de mostrarle que está orgulloso. Pero algunas maneras de elogiar a los niños pueden ser contraproducentes.

Esta es la manera de hacerlo bien:

  • No lo elogie excesivamente. Cuando un elogio no se siente ganado, no suena convincente. Por ejemplo: decirle a un niño que ha jugado un gran juego cuando él sabe que no lo ha hecho, se siente vacío y falso. Es mejor decir: «Sé que no fue tu mejor partido, pero todos tenemos días malos. Estoy orgulloso de que no te hayas rendido». Súmele un voto de confianza: «Mañana seguramente lo harás mejor».
  • Elogie los esfuerzos. Evite enfocar el elogio en los resultados (como obtener una excelente calificación) o en cualidades específicas (como ser inteligente o deportista).Por el contrario, la mayoría de sus elogios deben ser por el esfuerzo, el progreso y la actitud. Por ejemplo: «Estas trabajando arduamente en aquel proyecto», «Estás mejorando más y más en estos exámenes de ortografía», «Estoy orgulloso de ti por practicar piano; realmente has sido muy perseverante.» Con este tipo de elogios, los niños se esfuerzan por las cosas, trabajan por los objetivos y lo intentan. Cuando un niño hace esto, es más probable que triunfe.

Sea un buen modelo de conducta. Cuando usted se esfuerza en las tareas cotidianas (como rastrillar las hojas, hacer una comida, lavar los platos o lavar el auto), está dando un buen ejemplo. Su hijo aprende a esforzarse en hacer las tareas del hogar, ordenar sus juguetes o hacer la cama.

Demostrar una actitud adecuada, también es importante. Cuando realiza las tareas alegremente (o al menos sin refunfuñar o quejarse), usted le está enseñando a su hijo a hacer lo mismo. Cuando evita hacer las tareas a las apuradas y se siente orgulloso por un trabajo bien hecho, le enseña a su hijo a hacer también lo mismo.

Prohíba la crítica cruel. Lo que los niños escuchan acerca de sí mismos en boca de otros se convierte fácilmente en lo que ellos sienten de sí mismos.

Las palabras crueles («¡Eres tan vago!») son dañinas y nada motivadoras. Cuando los niños escuchan mensajes negativos acerca de sí mismos, su autoestima resulta dañada. Corrija a los niños con paciencia.

Concéntrese en lo que quiere que hagan la próxima vez. Cuando sea necesario, demuéstreles cómo hacerlo.

Enfóquese en las fortalezas. Preste atención a lo que su hijo hace bien y disfruta. Asegúrese de que su hijo tenga oportunidades de desarrollar estas fortalezas. Concéntrese más en las fortalezas que en las debilidades si desea ayudar a los niños a sentirse bien con ellos mismos. Esto también mejora su comportamiento.

Permita que los niños ayuden y den. La autoestima crece cuando los niños logran ver que lo que hacen es importante para otros. Los niños pueden ayudar en la casa, hacer un proyecto de servicio en la escuela o hacerle un favor a un hermano. Los actos amables y la ayuda pueden fomentar la autoestima y otros sentimientos positivos.

Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD

Fecha de revisión: julio de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/self-esteem-esp.html

10 claves para fomentar en el niño una buena autoestima

Auto-estima do bebé, aprenda a melhorá-la!

A largo de toda la vida. Antes incluso de haber nacido: si tu hijo es fruto de un embarazo deseado, será recibido como alguien querido e importante para sus padres. Y esto es algo que le aportará seguridad desde muy temprano. Después, se trata de una conquista constante, granito a granito, que no termina nunca pero en el que existen dos momentos claves.

Alrededor de los tres años. A esa edad, los niños dejan de ser bebés para empezar a lograr más autonomía. Es el momento de dejarles que un día se pongan la camiseta del revés y salgan así a la calle, o de que se olviden la mochila en casa, es decir, de evitar protegerles tanto que ahoguemos su crecimiento.

De esta manera, conseguirás que tu pequeño aprenda a hacer las tareas por sí mismo, y en el camino sepa que es preciso equivocarse para superarse. Solo así será capaz de llegar a la segunda etapa crítica con ciertas garantías.
En torno a los 8 años. El niño es capaz de hacer autorreflexión, de compararse con los demás.

Y si él no ha conseguido todos los logros esperados para esta edad, comenzará a darse cuenta de que su compañero de clase es más listo, de que su amigo sabe dibujar mejor o de que su hermano menor ya le supera en dar volteretas. Y el problema es que todo ello le reporta sufrimiento. Antes de esta edad, aunque su autoestima fuera baja, no le suponía dolor.

 Pero a partir de los 8-9 años, lo empiezan a pasar mal, y además no saben explicar por qué.

10 claves para una buena autoestima

1. Ayúdale a conocerse. Enséñale a aceptarse tal como es, transmitiéndole que todos somos “únicos e irrepetibles”, y que nuestro valor como persona reside en este principio. Ayúdale a encontrar sus puntos fuertes para que aprenda a compensarlos con los débiles. “No eres excelente jugando al fútbol, pero haces unos dibujos muy bonitos”.

2. Huye de las etiquetas. “Eres lento”, “Mira que eres patoso”… Si una y otra vez le repites que es lento, terminará creyéndoselo y reaccionando en consecuencia. No le humilles y evita los gritos y las críticas delante de los hermanos o los amigos.
3. Valora sus esfuerzos, no los resultados.

Si el balance final es satisfactorio o no es secundario. Tu actitud debe centrarse en animarle, en abonar el camino para que la siguiente vez que quiera intentar esa misma tarea, se vea con ganas y, sobre todo, se sepa capaz.
4. Ponle límites y metas.

Cuando se enfrente al mundo real, no podrá conseguir las cosas “porque sí”, y entonces se sentirá enormemente frustrado. Por esta razón, enseñarle a tener paciencia, a aplazar sus deseos, y a lograr las cosas mediante el esfuerzo personal, es la mejor manera de convertirle en una persona fuerte y luchadora.
5. Plantéale nuevos retos.

Teniendo en cuenta su edad y su nivel de madurez, deberás ir pidiéndole que realice ciertas tareas. Para aprender a ser autónomo, necesita de tu colaboración. Se paciente y comprensiva, y ten en cuenta que está aprendiendo, y que los errores son parte indispensable del proceso.
6. Fomenta el diálogo positivo interno.

Cada vez que tu hijo rechace una tarea con un “es que no puedo, no sé hacerlo”, ayúdale guiándole y animándole. Cuando lo consiga, felicítale por el logro y pídele que él haga lo mismo en voz alta “he podido hacerlo”.
7. Pon humor en vuestra vida. Mientras los adultos hablamos, los niños sienten e interpretan.

La proximidad física se traduce en proximidad psicológica y refuerza los vínculos afectivos, lo que actúa de bálsamo para salir airoso de las situaciones más complicadas.
8. No le presiones. El desarrollo de una autoestima sana pasa por compararse únicamente con uno mismo, procurando ser cada día, a través de la constancia, un poco mejor.

También debes tener cuidado con la visión que él tenga de vosotros, sus padres y máximos referentes en la vida. Un padre que haya llegado muy lejos en su vida profesional, puede terminar siendo un problema para el niño. Lo verá como un ideal inalcanzable.

Por tanto, no hagáis gala de vuestros logros continuamente, y dejad ver que ese ser “idealizado” también tiene defectos.
9. Muestra qué es la amistad verdadera. La relación con los demás es una parte muy importante en la vida de tu hijo.

No se tratar de que tu hijo sea el más popular de su grupo, sino de que logre amistades verdaderas y positivas. Para ello, comienza por enseñarle normas básicas de cortesía y buenos modales, y maneras de iniciar una conversación con otro niño.

Además, es importante que aprenda a ponerse en el lugar del otro, y sobre todo, que sepa diferenciar quiénes son de veras sus “amigos”.
10. Ámale por encima de todo. Tu hijo debe saber que le quieres con un cariño incondicional, que no depende de las notas que saque en el cole, de lo bien que se le de el fútbol. Sentir que forma parte de una familia que le ama y le respeta, con la que se puede comunicar, le aporta la seguridad necesaria para enfrentarse al mundo y para abrirse a los demás.

Sus dibujos hablan de su autoestima

Los dibujos de los niños son expresiones directas de lo que sienten, y por tanto, resultan de gran ayuda a la hora de conocer su personalidad, sus miedos, su nivel de confianza en sí mismos… Si observas que tu hijo pinta con trazos débiles, a trocitos en vez de con una línea recta, realiza un dibujo pequeñito, que no ocupa toda la página, y que además está en el margen izquierdo y no en el centro, borra excesivamente, incluye detalles extravagantes o distorsiones notables, o se olvida de detalles esenciales, deberás ponerte sobre aviso.

Y si aún tienes dudas, tienes tests para ayudarte: el test un árbol, el test de la familia y   el test de la casa. El árbol debería tener una copa grande, colores adecuados, frutos y animales en un nido.

En cambio, si lo que encuentras es un árbol demasiado pequeño, desproporcionado, sin copa o con raíces, tu hijo está indicando cierta inseguridad.

En cuanto a la casa, sería preocupante que no apareciera un camino ni una chimenea, y que las puertas y ventanas estuvieran cerradas, ya que querría decir que el niño se esconde y que no quiere dejar entrar a nadie en su mundo.

Y por último, en el caso de la familia, deberían aparecer todos los que la componen –y por supuesto, él–, con cara sonriente. Por contra, olvidarse de dibujar a algún miembro de la familia, revelaría algún sentimiento o emoción reprimida como celos, necesidad de protección…

Источник: https://www.guiadelnino.com/educacion/el-nino-de-3-a-4-anos/10-claves-para-fomentar-en-el-nino-una-buena-autoestima

Embarazo saludable
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