Bebés y cachorros, ¿pueden vivir juntos?

¿Mi bebé recién nacido puede estar cerca de la mascota?

Bebés y cachorros, ¿pueden vivir juntos?

A todos los padres que tenemos una mascota nos preocupa la cercanía que puede tener nuestro bebé con los peludos de la casa. Sigue leyendo y entérate de todas las previsiones que debes tener para que tus consentidos puedan convivir.

En este post nos enfocaremos en cómo abordar la convivencia de perros y gatos con el nuevo bebé, esto por tratarse de los animales domésticos por excelencia.

Cómo se puede integrar al perro o gato en la nueva dinámica de una familia con un recién nacido, es una de las preguntas más frecuentes durante las consultas pediátricas, en las que el médico siempre recomendará cautela cuando se dispongan a presentarle el nuevo miembro de la familia al peludo de cuatro patas.

Y es que antes de tener hijos, las mascotas son el centro de nuestra atención, los consentidos de la casa que de una u otra manera pueden sentirse desplazados con la llegada de un bebé a la familia.

Los padres deben supervisar de cerca los acercamientos entre el bebé y la mascota

Bebé y mascota: acercamiento progresivo

Si quieres seguir dándole amor y atenciones a tu perrito sin que perjudique la salud del bebé, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:

Aunque sería maravilloso que nuestra mascota y el bebé se lleven bien desde el primer momento, son muchos los riesgos que debemos evitar durante el primer año de vida del niño.

  • Como amos de la mascota debemos analizar objetivamente si se trata de un animalito tranquilo, agresivo o pacífico. Esto será determinante cuando nos dispongamos a acercarlo al bebé.

Tanto los veterinarios como los pediatras coinciden en que la mejor manera de presentar la mascota al bebé, es teniendo a este en brazos y permitiendo que el animalito se acerque poco a poco, ya que seguramente querrá olfatearlo.

  • Después de estos primeros momentos, puedes permitir que el perro se mantenga cerca, pero no dentro, de la carriola o de la cunita del bebé, siempre bajo tu supervisión.
  • Una recomendación de oro es analizar cuál es la reacción del perrito o el gatito, cuando el bebé llora, este gesto podrá decirte si tu mascota se muestra nerviosa o, por el contrario, permanece tranquila junto al niño.
  • Es recomendable que los espacios donde el bebé come y descansa estén lejos de la mascota.
  • Después de los seis meses de edad, cuando el bebé  ya puede agarrar cosas con sus manitas, ten la seguridad de que buscará acariciar a la mascota.

No hay razón para que le prohíbas jugar con él, siempre y cuando estés pendiente de lavar sus manos inmediatamente después del contacto, ya que los niños suelen llevarse las manos a la boca.

  • Una vez que el niño esté un poco más grande, de 12 a 18 meses, puedes dejarlo que interactúe mucho más con el perrito, verás que será el mejor apoyo para entretener al bebé.

Ventajas de tener un perro en casa

Expertos alergólogos señalan que la presencia de un animal en casa, sobre todo los caninos, puede ayudar a fortalecer el sistema inmune de los niños.

Al generar en el ambiente microbios llamados endotoxinas  que harán frente a los agentes encargados de desarrollar asma y afecciones respiratorias.

Sin embargo, es preciso tener en cuenta que las excepciones existen y que, en ese sentido, es posible que nuestro bebé sea vulnerable a la presencia de los pelos de una mascota porque producen en él dermatitis, rinitis alérgica o conjuntivitis.

Por esta razón, hay que seguir al pie de la letra la recomendación de procurar un acercamiento paulatino.

De esta manera, podremos advertir si el bebé presenta alguna reacción desfavorable cada vez que lo acercamos a la mascota, y de ser así, debemos consultar de inmediato al pediatra.

Si no notamos ninguna irregularidad, podemos seguir incrementando la frecuencia de los acercamientos y acortando las distancias entre el niño y el peludo.

Por supuesto, que es buena idea separar los espacios de cada uno. Podemos permitir que jueguen, compartan y que se hagan mimos, pero en lo que respecta al espacio en los que el bebé come o descansa, es importante mantenerlo alejado de la mascota, por lo menos durante los tres primeros años.

Si no se ha detectado ninguna reacción alérgica en el bebé, no hay razón para mantenerlo alejado de la mascota. Al contrario, puedes enseñarlos a ambos a interactuar, a compartir un espacio común como la sala, el jardín y sobre todo a respetarse.

Источник: https://eresmama.com/bebe-recien-nacido-puede-estar-cerca-la-mascota/

Cómo cuidar a un cachorro recién nacido – Necesidades y alimentación

Bebés y cachorros, ¿pueden vivir juntos?

Conocer cómo cuidar a un cachorro recién nacido en esta primera etapa de su su vida es fundamental para que nuestros cuidados sean acorde a sus necesidades. La diferencia fundamental estará en si su madre puede atenderle o si nosotros tendremos que asumir el papel de nodriza.

¿Cómo cuido a un cachorro con presencia de la madre?

En situaciones normales la madre se encargará de alimentar, mantener calientes y lavar a los perritos. Tú solo deberás ocuparte de mantener el entorno de cría en condiciones óptimas.

Para ello, es necesario reemplazar con frecuencia los papeles o la sábana que recubre el suelo en el que estén los pequeños, mantener una temperatura ambiental adecuada y proveer a la madre con agua fresca y un pienso específico de buena calidad.

Además de saber cómo cuidar a un cachorro, ten en cuenta que el apetito de las perras aumenta considerablemente durante el período de lactancia y se recomienda que tome un pienso de cachorro para mejorar su condición física, su pelo y que produzca leche de mejor calidad.

¡Lo quiero! ¡Lo quiero! ¡Lo quiero!

Es recomendable controlar el desarrollo de los cachorros pesándolos a medida que van creciendo ¡Un cachorro sano debe duplicar su peso durante los primeros diez días de vida! Esto se debe a que, durante los primeros días, los pequeños solo comen y duermen, reservando todas sus energías para crecer. Es posible detectar cuando un cachorro no está bien alimentado si llora, está inquieto o se muestra decaído.

¿Puedo darle un suplemento de leche aunque tenga a su madre?

Si han nacido muchos cachorros o la madre los rechaza, es posible que debas alimentar a algunos con leche maternizada para cachorros.

En este caso, otra cosa a tener en cuenta de cómo cuidar a un cachorro es alternar las tomas de leche materna con la alimentación artificial para que ninguno se quede sin leche materna, ya que ésta contiene los anticuerpos que les protegerán contra posibles enfermedades.

Cuando alimentes a un cachorro con biberón, es importante que lo devuelvas inmediatamente a su madre para que se ocupe de su cuidado como el lamerlo, un incentivo necesario para que el cachorro orine y defeque normalmente.

¡Lo quiero! ¡Lo quiero! ¡Lo quiero!

¿Cómo debo cuidar a un cachorro huérfano?

Hay casos en que la madre no puede ocuparse en absoluto de cuidar a los cachorros y tendremos que hacerlo por ella. La etapa más delicada son las primeras dos semanas. Los cachorros tienen los ojos y los oídos cerrados y hay que ayudarlos a mantener su temperatura corporal.

    • Es fundamental proporcionarles una fuente de calor (no es suficiente con abrigarlos). Durante la primera semana, la temperatura ambiental debe ser de 32ºC, bajando a 29ºC entre los 7 y 21 días y a 24ºC al llegar a los 30 días. Es muy importante vigilar la temperatura de los cachorros constantemente, dado que si se enfrían dejarán de alimentarse. Al cuidar a un cachorro ten mucho cuidado si usas botellas de agua caliente o almohadillas térmicas, pues esto puede quemarle fácilmente si es pequeño.
    • Cuando limpies el cuerpo y la cara del cachorro con un paño húmedo, frota su abdomen presionando en dirección al ano. Esto, además de lavarlo, le estimula su digestión y les ayuda a hacer sus necesidades. Debes repetir el procedimiento entre 6 y 8 veces al día, después de cada comida y vigilar que la cama esté siempre bien seca. Utiliza siempre toallitas aptas para animales ya que PH es distinto al nuestros y así evitaremos que se le irrite la zona.
    • ¡Lo quiero! ¡Lo quiero! ¡Lo quiero! ¡Lo quiero!
    • Déjale que se mueva para que haga un poco de ejercicio, ten en cuenta que cuando están con la madre los cachorros deben competir con sus hermanos para alimentarse, por lo que tienen que moverse bastante. Para cuidar a un cachorro también se recomienda sostenerlo en las manos para estimularlos con el contacto. Una de las formas más seguras de hacerlo es utilizar parques para acotar sus desplazamientos de esta manera podrán moverse sin peligro. ¡Lo quiero! ¡Lo quiero! ¡Lo quiero! ¡Lo quiero! ¡Lo quiero!
    • Es importante controlar su aumento de peso. Un cachorro huérfano debe aumentar cada día entre 2 y 3 gramos por kg de peso adulto (si no es de raza puedes estimarlo por el peso de la madre).
    • Para sustituir la leche materna, lo mejor sería conseguir leche de otra perra que esté amamantando, pero como esto no siempre es posible, La otra alternativa, son las fórmulas de reemplazo para la leche de perra, aunque también podemos preparar un sustituto casero con la siguiente receta: 250 ml de leche de vaca entera +1 yema de huevo + 2 – 4 gotas de un suplemento de vitaminas para bebés. Para cuidar a un cachorro y alimentarlo bien, lo ideal es preparar pequeñas cantidades para que la mezcla no se eche a perder y administrarla a temperatura corporal. Hasta que tengan tres semanas, los cachorros comerán entre 6 y 8 veces al día. A partir de ese momento pueden tomar leche 4 veces al día y empezar con un alimento sólido.
    • Utiliza un biberón pequeño para suministrar la leche. Asegúrate de que la tetina cabe bien en su boca y de que el cachorro no tiene que hacer demasiado esfuerzo para terminar su ración.
    • Si el cachorro no succiona del biberón, acude a tu veterinario inmediatamente para que te ayude a encontrar una solución que garantice la correcta alimentación del pequeño. Además, podrá aconsejarte sobre cómo cuidar a un cachorro mejor que nadie.
  • El primer alimento sólido de los cachorros puede ser una porción de pienso para cachorros de buena calidad disuelto con un poco de agua o con la fórmula que le estabas dando antes. Una vez que se acostumbre, añade cada vez menos líquido hasta que alcancen entre 6 y 8 semanas. Llegados a ese punto, deberán comer solo el alimento sólido.

Cómo cuidar a un cachorro para que no enferme

Los cachorros recién nacidos son muy frágiles y se desestabilizan rápidamente. Los problemas más frecuentes son la deshidratación, la hipotermia y la diarrea. Asegúrate de que estén siempre bien hidratados, deben verse gorditos y con la piel turgente, no acartonada o desvitalizada.

Revisa su temperatura corporal tocándoles frecuentemente, su cuerpo y sus extremidades deben estar siempre tibias. Las heces de los cachorros normalmente son amarillentas y blandas, pero pueden volverse más acuosas en caso de un cambio de dieta de la madre o al darles fórmula para cachorros.

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Desde TiendAnimal te recomendamos que observes a los cachorros con mucha atención, para avisar al veterinario en caso de que detectes algún comportamiento extraño ¡Y dales mucho, mucho cariño! Te lo devolverán en forma de amor incondicional gracias al vínculo afectivo que se genera a través de los primeros cuidados.

¡Ahora que ya sabes cómo cuidar a un cachorro sólo te queda disfrutar de esta bonita experiencia y ver como tu pequeño crece por días!

Источник: https://www.tiendanimal.es/articulos/como-cuidar-a-un-cachorro/

Voy a tener un bebé y tengo un perro: 8 pasos a seguir

Bebés y cachorros, ¿pueden vivir juntos?

El nacimiento de un bebé y su posterior llegada a casa es uno de los momentos más importantes en la vida de unos padres. Que el nuevo miembro de la familia se encuentre en sus primeros días lo más cómodo posible es el principal objetivo, pero no por ello debemos descuidar al animal doméstico que tenemos en casa.

Si en nuestro anterior artículo hacíamos referencia a la mudanza como uno de los principales cambios que nos estremecen, tener un bebé es posiblemente el giro más grande que notaremos en nuestra vida.

Todo cambia cuando un recién nacido llega a nuestro mundo y todos somos conscientes que durante esos primeros días y meses va a necesitar toda nuestra atención posible.

La situación comprometida o que nos puede generar algo de dudas a la hora de afrontarla es cuando en nuestra familia ya contamos con un miembro animal con el que compartimos nuestra vida.

La presencia de un perro o de una mascota doméstica no tiene que hacerte dudar de la llegada de un bebé a tu hogar.

Es lógico que pueda llegar a preocuparte la convivencia entre ambos, o que sin quererlo puedas dejar un poco de lado a tu peludo ante las necesidades inmediatas de tu hijo.

No tiene porqué pasar eso en ningún caso, pero sí es conveniente que antes de la llegada del bebé, prepares a tu mascota a conciencia para que cuando su pequeño y nuevo compañero humano se instale en su hogar no se sienta apartado, ni sienta celos, ni sufra algún tipo de trastorno, depresión o estrés. Para ello, qué mejor que ir adaptando a tu mejor amigo peludo a la situación que se avecina a través de una serie de pasos que podéis ir completando antes de que se complete el nacimiento o la llegada del pequeño a casa. Sigue leyendo y te echamos una mano con algunos consejos

Qué hacer antes del bebé…

Puedes empezar por preparar el escenario que se aproxima en el que bebé y perro se conocerán y comenzarán a ser compañeros de vida y familia.

Lo ideal es comenzar los preparativos antes de que la nueva persona llegue al mundo, unos meses en los que siguiendo una serie de pautas que te vendrá bien recordar, puedes ir acostumbrando a tu perro al cambio que se producirá en vuestro hogar a corto plazo, y que os afecta tanto a vosotros como a la mascota que os acompaña. Toda organización es buena antes de cualquier eventualidad, así que vamos a ello.

1. Los preparativos de la casa

Los preparativos de nuestra casa son fundamentales cuando se espera la llegada de un bebé. Más aún en el caso de que tengamos un perro con nosotros, que como es lógico cuenta con un espacio de la vivienda asignado para su descanso y confort.

Conviene no modificar la estancia del can a la hora de preparar la casa en función del recién nacido, que como es lógico necesitará de un nuevo dormitorio en el que la mascota puede entrar antes de que se instale en ella, para que así se haga con los olores de la estancia en la que va a habitar el bebé. Eso sí, será importante que el animal no se suba o se tumbe en algún mueble que vaya a estar cerca del pequeño, puesto que luego puede tornarse por costumbre y será mejor educarlo antes de que el nuevo integrante de la familia llegue a casa.

2. Organiza los horarios del perro

No es aconsejable modificar demasiado la rutina de nuestro can en general. Él va a seguir necesitando sus paseos y sus horas de juego, de comer y de dormir.

Somos conscientes que la nueva vida con el bebé en casa supondrá muchos cambios, también de horarios puesto que para el recién nacido no importa que sean las dos que las tres si tiene hambre o necesita hacer sus necesidades o dormir.

Nuestra mascota en cierto sentido es similar, se acostumbra a su rutina de cada día y cuando llega la hora del paseo notará que no se lleva a cabo en ese momento.

Por lo que antes de que el pequeño o la pequeña de la casa forme parte de tu vida, conviene que te organices y vayas acostumbrando al can a aquellos nuevos horarios si crees que debes modificar su rutina.

Aunque lo recomendable, como te incidimos, es que ésta sea modificada lo mínimo.

Pero somos conscientes de que dependerá del nuevo integrante de la familia, y al final lo importante es que como propietarios y papás podamos compatibilizar las necesidades de ambos.

3. Nuevas reglas y límites

La llegada del bebé a casa requerirá una dedicación previa a la obediencia básica para que nuestra mascota vaya habituándose a las nuevas reglas o límites que le queremos transmitir.

Dicho entrenamiento puede centrarse en obtener un mayor control a la hora de realizar los paseos y de reforzar la orden que usemos para mantener al animal quieto.

Que entre en la habitación del nuevo miembro de la familia ayudará a que se familiarice con los olores, y del mismo modo será fundamental que le transmitamos como nuevos límites la acción de subirse a los muebles del bebé o tumbarse cerca de los mismos.

Será mejor preparar al animal y corregirlo antes de que la presencia del bebé ya sea una realidad. Saludar sin realizar saltos, jugar sin que se le escape algún mordisco o arañazo sin querer serán nociones básicas que podemos ir practicando con el animal antes de comenzar a convivir con el pequeño.

Compagina las nuevas reglas con mimos y afecto para premiar sus progresos.

El mero hecho de mostrar objetos del bebé a tu perro cuando estés jugando con él facilitará la asociación de experiencias satisfactorias con el olor del pequeño.

De esta forma, el animal podrá ir habituándose poco a poco al cambio de rutina al que se verá sometido. Los cambios bruscos no hacen ningún bien a nadie.

4. No dejes solo al perro demasiado tiempo

Será importante también no dejar a tu mascota sin compañía muchas horas al día.

Somos conscientes de que el horario laboral no ayuda, pero ante la inminente convivencia con el recién nacido, la recomendación es que nuestro mejor amigo peludo no pase demasiado tiempo en soledad, algo que puede afectar a su estado emocional. Dejarlo con algún familiar o con alguien de confianza que tenga mayor disponibilidad puede ser una opción.

5. La visita al veterinario

Y por supuesto no te lo pienses a la hora de llevar a tu perro al veterinario antes de comenzar a convivir con el recién nacido.

Así nos aseguraremos no sólo de que el estado de salud de la mascota es el adecuado antes de conocer a su nuevo compañero de hogar, si no que la visita clínica nos servirá para solventar otro tipo de cuestiones médicas o estéticas que puedan afectar al bebé. Nos referimos por ejemplo a la posibilidad de limar las uñas del can para evitar arañazos por accidentes innecesarios.

Cuando llegue el bebé a casa…

Una vez que el recién nacido ya forma parte de la familia y toca volver a casa con él, se acabaron los preparativos previos a la hora de convivir tanto con el bebé como con la mascota canina.

Los primeros días de convivencia serán fundamentales, por lo que te recomendamos seguir una serie de pautas que te facilitarán dar prioridad a lo más importante para sentar las bases de la relación entre el animal y la persona recién llegada al mundo.

6. Cómo presentar al bebé el perro: Primer contacto

Estamos de acuerdo en que la presentación entre perro y bebé tiene una importancia considerable para dar comienzo a la relación entre ambos.

Lo ideal es que el primer contacto se lleve a cabo de la forma más relajada posible para no transmitirle nuestra intensidad y excitación por lo que para nosotros significa dicho encuentro.

Ten presente que el can intentará investigar a dicha persona desconocida para él y que acaba de entrar en su territorio.

En el momento en el que el animal se acerque a oler al bebé, no es aconsejable que lo alejes de manera brusca por miedo a que pueda hacerle algún daño.

Al contrario, se recomienda mostrarse de manera agradable y mimosa con la mascota cuando realice el acercamiento, acariciándole de forma calmada para que así lo asocie con una sensación positiva.

No trates de forzar el contacto o la interacción entre ambos, ni alargarlo más de lo necesario si se ha resuelto con éxito. Tampoco castigar al can por su interés. Ten claro que paulatinamente y de forma gradual se irá forjando la relación.

7. Evitar los celos entre mi perro y el bebé: Educación y convivencia sana

Seguramente sea la parte que más te preocupa de la convivencia entre bebé y perro. Ya sea por parte del animal o del pequeño de la casa, la aparición de celos dependerá en gran medida de la educación que se le ofrezca a ambos.

En el caso del niño o niña, la convivencia con una mascota no tiene porqué significar que pueda sentirse desplazado o desplazada de sus padres, y de hecho debería ser beneficiosa en todo caso para su sociabilidad y sentido de la responsabilidad a la hora de crecer como persona.

Al percibir todo su alrededor a través del tacto en sus tres primeros años, recuerda que percibirá al animal como un juguete al que le gustará tocar y acariciar.

Para evitar esto, es vital enseñarle cómo debe hacerlo, además de dónde no debe hacerlo y en qué momentos es oportunoy aquellos en los que no conviene. Todo ello facilitará una convivencia sana en el inicio de la relación entre ambos.

El animal puede notar la continua atención hacia el bebé durante los primeros meses de éste en casa.

Debemos mantener la rutina establecida antes de que el pequeño naciera en lo que respecta a sus necesidades y mostrarnos cariñosos y cercanos a la mascota para que ésta no se sienta apartada del nuevo entorno familiar. En resumen, intentar demostrarle que lo que teníais no ha cambiado.

Y al igual que nosotros, mismo consejo para aquellas interminables visitas para conocer al recién nacido. La interacción con el perro será también importante en todos esos casos para no sentirse demasiado solo.

8. La importancia de la higiene

Si ya de por sí convivir con mascotas requiere un mayor control de la higiene y la limpieza del hogar, si añadimos a la ecuación un bebé toda tarea se dobla o se triplica. Los horarios y en definitiva la organización que se empleen ayudará a una distribución adecuada de las tareas y a la realización de las mismas en su respectivo tiempo necesario.

Para tener nuestro hogar en las mejores condiciones, tenemos que referirnos de nuevo a la educación que le impartimos al can.

Según cómo le enseñemos y le acostumbremos así será su comportamiento, por lo que es conveniente sentar las bases previamente como ya hemos explicado de lo que vendrá cuando aparezca en escena el bebé.

Además de la limpieza regular de las zonas comunes de la casa, eliminar el aroma también es importante tanto para nosotros como para el bebé.

Para ello, podremos recurrir a baños cada 15 días en los que emplear vinagre de manzana mezclada con champú. No olvides asear todos los objetos del perro y no mezclarlos con los del bebé. El bicarbonato de sodio puede servirnos para quitar el olor en las diferentes zonas del hogar.

Hasta aquí nuestra lista de consejos a la hora de plantear la llegada de un bebé cuando tenemos un perro. Esperamos que sirva de ayuda a la hora de encarar uno de los momentos más trascendentales de nuestra vida y continuar la maravillosa convivencia con nuestro mejor amigo peludo junto a un nuevo integrante de nuestra familia.

Источник: https://blog.mascotaysalud.com/2019/03/22/voy-a-tener-un-bebe-y-tengo-un-perro/

¿Es Malo COGER a los CACHORROS Recién Nacidos?

Bebés y cachorros, ¿pueden vivir juntos?

Ver fichas de Perros

Tener en casa cachorros recién nacidos, ya sean de perro o de gato, supone siempre una gran expectación, alegría, pero, también, numerosas dudas. Los vemos tan frágiles que necesitamos estar seguros de que reciben los mejores cuidados.

En este artículo de ExpertoAnimal, repasaremos qué atenciones requieren estos pequeños para salir adelante con éxito y responderemos a la pregunta que se plantean un buen número de cuidadores sobre si es malo coger a los cachorros recién nacidos.

Si es malo coger a los cachorros recién nacidos o no, carece de una única respuesta. Coger a los cachorros recién nacidos no es malo, pero hay matices. Por ejemplo:

  • Perra desconocida: no es buena idea intentar agarrar a los pequeños de una perra desconocida. Ella, como madre que protege a sus crías, nos lo intentará impedir y, además, le estaremos causando un estrés innecesario tanto a ella como a su camada.
  • ¿Es necesario hacerlo?: por otra parte, el principio que nos debe regir siempre es el del bienestar animal. Ningún perro es un juguete, pero mucho menos lo son los cachorros recién nacidos. Son tan vulnerables que cualquier mal manejo les puede llevar a la muerte en cuestión de horas. Por eso, más que preguntarnos si podemos o no coger a los recién nacidos, el interrogante está en por qué y para qué.
  • Si en ese momento están con la madre: los cachorros que están con una madre no deben tomarse en brazos. Estos pequeños son incapaces de regular su temperatura y adquieren la del lugar en el que se encuentren. Sacarlos del calor que les proporciona su madre y sus hermanos puede llevarlos a un enfriamiento preocupante. Ya habrá tiempo, cuando con unas tres semanas comiencen a desplazarse solos, para interactuar con ellos.

Así, por muy adorables que nos resulten, solo hay que manipularlos si observamos que alguno no está bien o, por supuesto, si son huérfanos. E incluso en este caso hay que seguir unas pautas de cuidados. De ser ese el caso, puedes echar un vistazo a este otro artículo sobre Alimentación de cachorros destetados prematuramente.

Aunque no es malo coger a los cachorros recién nacidos en determinadas condiciones, tampoco podemos hacerlo de cualquier manera. Lo primero a tener en cuenta es que nuestras manos no pueden estar frías.

Después, podemos sujetar a los recién nacidos abriendo la mano y rodeando su cuerpo con el dedo pulgar en un costado, entre la pata delantera y la trasera, y el resto de los dedos en el costado opuesto. Esta manipulación es la más utilizada para mover a los cachorros, si es necesario.

Por ejemplo, para introducirlos en una caja o transportín.

En cambio, para sostenerlos, es más habitual pasar la mano bajo su vientre, con uno o dos dedos entre sus patas delanteras. En esta postura es como se les da el biberón a los recién nacidos huérfanos. De ser este el caso, puedes consultar este otro artículo de Leche maternizada para cachorros de emergencia – Receta casera.

Si tan solo queremos acariciarlos, también debemos preguntarnos para qué o por qué. Si necesitamos controlar el estado del pequeño, podemos ponerle una mano encima para notar su temperatura.

Si dudamos, aunque sean pequeños, es posible ponerles, con sumo cuidado, un termómetro, lubricando la punta e introduciéndola en el ano.

Estas maniobras, así como cualquier otra, es mejor realizarlas sin apartar al cachorro de su madre, salvo que esta se ponga muy nerviosa y sea imprescindible examinar a su cría.

Aunque no sea malo coger a los cachorros recién nacidos, es indispensable seguir unas pautas para su correcto cuidado. En el caso de que se encuentren con su madre, no debemos hacer nada más que observar que todos comen y crecen.

Nos limitaremos a mirar a la familia y a proporcionarles un lugar limpio y caliente, además de ofrecerle a la madre comida adecuada para esta etapa de grandes requerimientos y agua a libre disposición, como te explicamos en este otro artículo sobre Alimentación de una perra después del parto.

¿Cómo cuidar a cachorros recién nacidos huérfanos?

Cuando los recién nacidos son huérfanos es básico para su supervivencia alimentarlos con frecuencia con una leche formulada específicamente para cachorros. También es vital proporcionarles calor.

Estos pequeños necesitan que los estimulemos para orinar y defecar. Esto lo haremos pasando una gasa o algodón humedecido por la zona genital justo después de cada toma.

De esta manera simulamos la lengua de su madre, que es la que se encarga de este aseo.

Hay que vigilar el ombligo, que cae hacia la semana de vida, para evitar infecciones. También los ojos, que estarán cerrados unos 7-8 días.

Una inflamación en ellos, cuando aún no están abiertos, puede indicar una infección ocular y necesitará tratamiento veterinario.

Este profesional será el encargado de resolvernos todas las dudas y a él debemos acudir si surge algún problema.

¿Cuándo separar a los cachorros de la madre?

Por último, los cachorros deben mantenerse juntos un mínimo de ocho semanas. La primera etapa de su vida constituye un período muy sensible y es importante que socialice con sus congéneres para prevenir problemas de comportamiento en el futuro.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Es malo coger a los cachorros recién nacidos?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Cuidados básicos.

Bibliografía

Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Editorial el Drac. Madrid.

Источник: https://www.expertoanimal.com/es-malo-coger-a-los-cachorros-recien-nacidos-24549.html

¿Cómo presentar a dos perros que van a vivir juntos?

Bebés y cachorros, ¿pueden vivir juntos?

Si estás pensando en añadir un nuevo miembro canino a tu familia cuando ya tienes uno, debes tener en cuenta una consideración importante, y es que ese otro animal debe ser compatible con el que ya tienes.

Por tanto, antes de traer a casa a ese bonito cachorro o a ese adorable perro del refugio, tómate tu tiempo para evaluar su personalidad, las horas y tipo de adiestramiento necesario, así como su historia. Un poco de reflexión ahora puede evitarte dolores de cabeza innecesarios en el futuro.

Elegir el compañero perfecto para tu perro

Si tu perro es activo y extrovertido, adopta un perro con cualidades similares. Si tu perro es tranquilo y más reservado, busca un perro que encaje bien con este estilo de vida (de lo contrario el activo podría estresar al más pasivo).

Trata de obtener la mayor información posible que te puedan facilitar en el centro de adopción.

La mayoría de los refugios tienen de alguna forma registrados los temperamentos e historiales para evaluar a los perros a su cargo.

Infórmate si el perro que quieres adoptar ha estado en contacto con otros perros antes. La mayoría de los perros tienen que ‘aprender’ a llevarse bien.

Si el perro en el que estás interesado no ha sido socializado apropiadamente, podría ser mejor buscar otro perro que ya tenga habilidades sociales. Lo mismo ocurre con tu propio perro.

Cómo hacer que dos perros se lleven bien

A continuación, te mostramos lo pasos a seguir para presentar nuevos perros a los perros de la familia:

Zona neutra. No fuerces a tu perro a que proteja su territorio. Si los perros se encuentran en un lugar neutral, es menos probable que vean al otro como un intruso.

Empieza por presentarlos en un parque cerrado que tu perro actual no haya visitado.

Cada perro debe ir acompañado por una persona y ambos deben tener una correa y un collar apropiados.

Refuerzo positivo. Es conveniente que tus perros tengan experiencias positivas entre ellos desde el principio. Deja que tus perros se huelan entre ellos y se saluden con normalidad.

Dales refuerzo positivo a través de palabras con voz suave. Después de dejarlos jugar un rato, pídeles que se sienten o se queden quietos a tu lado, luego déjalos interactuar de nuevo.

Finalmente, llévalos a caminar juntos, permitiéndoles olfatearse uno al otro a lo largo del camino.

Lenguaje corporal. Presta mucha atención a la postura corporal de ambos perros.

Ten cuidado si alguno muestra una respuesta defensiva como: los pelos que se erizan en el lomo, enseña los dientes, gruñe, se aproxima con las patas rígidas o mantiene la mirada.

Si un perro adopta estas posturas, cambia inmediatamente al modo de refuerzo positivo y haz que tu perro siga tus órdenes. Deja que los perros vuelvan a interactuar cuando vuelvan a la normalidad y acorta la distancia entre los dos.

Ir a casa. Una vez que los perros parecen tolerarse, es hora de llevarlos a casa.

El hecho de que viajen en el mismo coche o no, es una decisión que tendrás que tomar en base a lo bien que se estén llevando y el tamaño de tu coche.

Una vez en casa, permitir que el nuevo perro entre primero puede reducir la posibilidad de que el perro que ya vive allí sienta la necesidad de proteger su terreno.

¿Qué hacer si la cosa se complica entre dos perros?

Si después de todo esto tienes dos perros que tienden a enfrentarse tendrás que centrar el entrenamiento en el control de impulsos por separado para ayudar a los perros a mantener la calma en lugar de tener que reaccionar, aunque no siempre se pueden prevenir los problemas. Otras cosas que pueden ayudar:

  • Socializar. Es más fácil que se lleven bien cuando los dos perros están acostumbrados a la vida social.
  • Separar camas. Que cada uno tenga su propio espacio de descanso al menos al principio, si luego quieren dormir juntos será muy buena señal.
  • Comederos distintos. La mayoría de las disputas son por la comida, así que dales su ración por separado.
  • Igualdad de cariño para ambos. Los celos son otro problema, por lo que tendrás que medir el tiempo y la atención que dedicas a cada uno y dividirla en partes iguales.

Además, en este post puedes leer algunos consejos sobre cómo mantener la paz en una familia con varias mascotas.

Si la cosa se pone seria, uno de los pasos más seguros para conseguir una tregua canina es consultar a un adiestrador de perros especialista en comportamiento animal. Estos profesionales pueden ayudar a determinar si tus amigos pueden aprender a convivir sin que tengas que preocuparte constantemente por su seguridad.

No te olvides de echar una oída a nuestro canal de Ivoox Mundo Animal – El podcast de Kiwoko.

Источник: https://www.kiwoko.com/blogmundoanimal/como-presentar-a-dos-perros-para-que-convivan/

Embarazo saludable
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