¿Cada cuánto debe comer un bebé de 4 meses?

¿Cómo saber cuánta leche artificial tiene que tomar tu bebé?

¿Cada cuánto debe comer un bebé de 4 meses?

¿Cuánto tiene que comer un bebé que toma leche materna? Muy fácil, un bebé que mama debe alimentarse a demanda porque no hay manera de saber cuánto está tomando en cada toma.

¿Y un bebé que toma leche artificial? Yo diría lo mismo, que es muy fácil saber la respuesta, pero muchas madres no lo tienen muy claro porque reciben indicaciones muy diferentes de otras madres, del farmacéutico, de los profesionales sanitarios, de sus propios familiares o incluso del fabricante, que lo indica en la lata.

Hay quien lo calcula según el peso, y dice que si el niño pesa 5 kilos, debe tomar 30 ml por kilo, luego le pertocan 150 ml por toma.

Otros dicen que no va por peso, sino por edad, tantos meses, tanta leche, que es más o menos lo que dicen en la lata del fabricante, que si tiene 3 meses tome 90, que si tiene 3 y medio tome 120, a partir de 4 meses, 150 ml.

Pero mi vecina tiene un bebé de 4 meses que toma 180 ml, y el mío, con la misma edad, a los 120 ml empieza a quejarse de que no quiere más. ¿Cómo saber cuánta leche artificial tiene que tomar tu bebé?

Los primeros días hay que limitar la ingesta porque el estómago del bebé no está preparado para grandes cantidades de alimento.

Como sabréis, al principio el pecho produce calostro, la sustancia cargada de nutrientes e inmunoglobulinas con la que el bebé se va alimentando y protegiendo los primeros 2-4 días, hasta que sube la leche.

Y cuando sube no es aquello que el bebé pasa de no tomar nada a extraer 100 ml en una toma, sino que mama un poquito y para, para un rato después, mamar otro poquito.

Si esto lo extrapolamos al mundo de la leche artificial, lo lógico es hacer algo parecido. El primer día ofrecer 10 ml e ir aumentando cada día 10 ml más hasta llegar a los 60 ml al sexto día. Que no quiere decir que se los tenga que tomar. Se los ofreces y él dirá si los quiere o no. En unas tomas quizás se acabe los 60, en otras quizás tenga suficiente con 30 o 40.

No hay que forzar a un niño a que se acabe los biberones porque, como digo, no «le tocan 60 ml». Eso es lo que tu preparas por si el bebé lo quiere, pero no es eso lo que tiene que comer.

¿Cuánto comen los adultos? Pensará el dueño de un restaurante. Pues él prepara los platos y menús según considera. Unos clientes se lo comerán todo y se quedarán satisfechos, algunos querrán un poco más y a otros les sobrará con la ración. Es decir, los mayores no comemos lo mismo.

Y no solo eso, comemos diferentes cantidades según el momento del día. Los hay que desayunan mucho pero cenan poco, los hay que desayunan poco pero cenan mucho, los hay que siempre que se sientan comen mucho y los hay que siempre comen poco.

Pues los bebés hacen lo mismo, en algunas tomas comen más, en otras comen menos, y a veces se dejan más y a veces se dejan menos.

Le preparo lo que me indica la lata y deja mucho

Me ha pasado muchas veces. Padres que preparan al bebé lo que dice la lata que tiene que tomar y que me dicen «es que le preparo 150 pero a duras penas se toma 110 ml. Tengo que ir insistiéndole y sí, si estoy con él media hora o más se lo acaba terminando».

Pues esto es un error. Si un niño toma 110 porque no quiere más no tiene sentido que prepares 150 ml. Estás tirando 40 ml, algo más de un cazo de leche en polvo por toma, sin necesidad.

Vale más preparar 120 ml y así solo te sobran 10 ml.

¿Que se lo acaba tomando? Claro, si yo me quedo sentado en una mesa llena de comida y no me levanto, puedo seguir comiendo a medida que voy haciendo la digestión, así ya no solo como, sino que además meriendo, pero no es plan.

Me han dicho que si le doy a demanda se va a sobrealimentar

Es habitual que haya madres que expliquen que el niño come lo que quiere, y que le preparan lo que el bebé pide, y que haya quien les diga que es un error porque lo van a sobrealimentar.

Bien, esto es un poco difícil, porque los bebés tienen un tope y suelen quejarse si les das de más (acabamos de explicar que muchos padres acaban insistiendo para que se acaben lo que preparan). Basta con estar atento a los signos que da el bebé para entender que por él ya ha acabado de comer.

¿Que te deja 50 ml cuando suele dejar 10 ml? Da igual, no le des más si no quiere. Es a demanda. A demanda del bebé, no a demanda de lo que la madre o el padre cree que debería tomar.

De hecho, deberíais dejar de mirar el biberón para saber cuánto deja. Y si lo miras, que sea para saber cuánto preparar de leche y no para tratar de insistir para que tome más. ¿O acaso las madres que dan el pecho saben cuánto ha mamado su hijo en cada toma?

Pero es que mi hijo echa mucha leche

Puede pasar que algunos bebés sigan comiendo por el simple hecho de que la leche sigue cayendo. Que cojan el biberón con tanta hambre y avidez que se pasen, que coman más de lo que les cabe.

En tal caso, una de dos, o luego echa una bocanada de leche con el eructo o al moverse, o si no lo echan, se pasan una o dos horas sin poder dormir, quejándose, encogiéndose, porque están haciendo la digestión de la comida de Navidad (por la cantidad que han llegado a ingerir).

Si vemos que le pasa esto, que se suele pasar de frenada, vale más que lo frenemos conscientemente o que preparemos menos.

Vale más que coma menos pero lo haga de manera más frecuente (si en vez de 150 se toma 120, quizás pida el siguiente biberón antes), que no que esté después de cada toma molesto, o que eche la tercera parte de lo que ha tomado y luego, igualmente, te pida enseguida porque tiene hambre.

El momento de darle el biberón, por cierto, también lo determina el bebé

En todo momento hemos hablado de cantidades pero no de frecuencia. Doy por sentado que al decir lo de «a demanda» queda claro que no es solo en referencia a la cantidad, sino también a la frecuencia.

Hay bebés que piden cada tres horas, otros cada cuatro horas y otros cada dos horas y media.

No sé cuál es el bebé de cada uno, así que no debería hacerse una recomendación general, pese a que en las latas dice que los bebés de 3 meses deben hacer 7 biberones al día, los de 3 y medio 6 biberones y a partir de los 4 meses, cinco biberones al día.

Pero, ¿y si me pide cada dos horas? ¿Le doy agua? ¿Lo tengo llorando hasta que pasen las tres horas? Pues no, es absurdo. Si tiene hambre tiene que comer, así que si pide a las dos horas, se le da de comer. Y si pasan cuatro, pues cuatro, no le vas a despertar de la siesta para que coma.

Así que resumiendo, los bebés tienen que comer lo que quieran y cuando quieran, pero al ser leche artificial, siempre disponible en la cantidad deseada, los padres debemos vigilar de que no coman de más por los posibles síntomas posteriores, que vienen por una digestión muy pesada o por echar fuera lo que no cabe dentro.

Fotos | Thinkstock
En Bebés y más | El biberón también se da a demanda, ¿Agotado de preparar biberones por la noche? Déjalos listos antes de ir a dormir, El biberón de ayuda para las madres

Источник: https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/como-saber-cuanta-leche-artificial-tiene-que-tomar-tu-bebe

Los ritmos de alimentación y sueño del recién nacido

¿Cada cuánto debe comer un bebé de 4 meses?

Al principio, todas estas sensaciones aparecen a intervalos irregulares. El hambre, por ejemplo, puede volver a la media hora de una toma, pero otras veces no aparece hasta pasadas cuatro horas.

Al cabo de tres o cuatro meses, la mayoría de los bebés van regulando sus horarios. A partir de ese momento, es más fácil acompasar los ritmos del bebé con los de papá y mamá. No te preocupes: cada vez te será más fácil reconocer qué necesita tu bebé y cómo puedes satisfacerle.

Hasta que alcanzan las seis semanas, la mayoría de los niños necesitan energía cada poco tiempo. Hay que alimentar a los bebés a demanda, es decir, siempre que tengan hambre y en la cantidad que ellos quieran. Al principio, esto puede ocurrir en cualquier momento del día y de la noche.

Si le das el pecho, no tienes que preocuparte por cuánta leche tengas. Cuanto más succione el bebé, más leche producirás. Las primeras tomas pueden ser un poco anárquicas, pero luego, en general, los niños acaban por soltar el pecho cuando no quieren más.

Lo mismo sucede si toma biberón: hay que dárselo cuando él lo pida, y hasta que él quiera. Algunos primerizos piensan que su recién nacido seguirá un ritmo regular y reclamará su “bibe” cada tres o cuatro horas, pero eso no suele pasar.

En los primeros días, ofrece a tu hijo el pecho cada vez que esté despierto, activo o emita sonidos. No hay que esperar a que llore, es un signo tardío de hambre y de que tiene poca glucosa en el cerebro.

No siempre es hambre

Lo correcto es que des el pecho a tu hijo cuando te lo pida.

Pero eso no significa que haya que darle de mamar en cuanto empiece a llorar: a veces, el recién nacido también llora porque necesita mimos o porque tiene el pañal sucio.

Y se enfadará si ve que le das el pecho en lugar de lo que él quería. No te preocupes: desarrollarás una sensibilidad especial para saber lo que necesita tu bebé antes de lo que crees.

Qué te puede ayudar

  • Durante la noche, procura amamantar a tu bebé en un ambiente tranquilo, con el mínimo ruido ambiental, con luz tenue o en penumbra, y no jugar con él después de la toma.
  • Amamantar acostada resulta muy cómodo durante la noche. Si te quedas dormida, no pasa nada. A veces, al producirse una descarga hormonal de prolactina, a la madre la invade el sueño, necesario para su descanso. No es malo compartir la cama con el bebé siguiendo unas mínimas normas de seguridad.
  • Los bebés cuyas necesidades son satisfechas rápida y adecuadamente desarrollan una sensación de confianza. Si su experiencia les dice que la comida siempre acaba llegando, a los tres o cuatro meses ya pueden esperar un poco antes de empezar a llorar. Ya saben que se preocupan por ellos y que no hace falta protestar.
  • Si tu hijo te pide comida regularmente a una hora que no te viene nada bien, puedes intentar modificar ligeramente sus hábitos. Pero hazlo poco a poco: cambia el ritmo de las comidas en unos cinco o diez minutos cada día.

Las mejores posturas para amamantar 1/10

Cada bebé tiene unas necesidades de sueño distintas. La mayoría de los recién nacidos duermen 16 ó 17 horas diarias, pero el tuyo puede ser más dormilón o necesitar menos.

Suelen despertarse cada 3 o 4 horas, normalmente para comer, y permanecen despiertos entre una y dos horas seguidas.

A partir del mes y medio, los patrones del bebé empiezan a seguir los ciclos de luz y oscuridad y el niño comienza a dormir más por la noche.

Un bebé que a los tres meses duerme de un tirón no llega a las ocho horas, sino que se queda en cinco o seis seguidas. Es prácticamente imposible alargar estos periodos. Como mucho, puedes aprender a utilizarlos mejor -aprovechandopara dormir tú cuando él duerma, por ejemplo-.

Cuidado con las siestas largas

Evidentemente, si el bebé duerme mucho durante el día, te deja más tiempo para tus cosas. Pero debes tener en cuenta que las siestas muy largas o muy tardías afectarán a su sueño nocturno.

Por eso, en estas situaciones, tendrás que hacer algo que normalmente está prohibido: despertar al niño. Si lleva muchas horas dormido, lo mejor es hacerlo con muchos besos suaves y una ración extra de caricias.

O dejar que entren en su habitación los ruidos habituales de la casa.

Durante el día, no bajes las persianas de la habitación del niño, deja que entre la luz del día.

¿Cada cuánto debe comer un bebé de 4 meses?

¿Cada cuánto debe comer un bebé de 4 meses?

Los bebés de 4 meses tienen estómagos un poco más grandes, comen más cantidad en cada toma y lo hacen de manera más rápida, por lo que algunas tomas pueden durar menos de 10 minutos en total. Sus horarios son más regulares y ya es posible tener unas horas más o menos fijas para darles de comer, por lo que ya sabrás cuándo te toca darle el pecho o el biberón. 

Lo normal es que a esta edad aguanten hasta 4 horas entre toma y toma y coman a las 8, a las 12, a las 16, a las 20 y a las 24, por lo que hacen unas 4 tomas diurnas y otra antes de irse a dormir.

En cuanto a las tomas nocturnas, algunos bebés aguantan ya del tirón de 24 a 8, mientras que otros siguen despertándose al menos una vez en medio de la noche para comer.

No obstante, esto no es igual para todos los bebés y algunos siguen comiendo cada 3 horas y pueden hacer 7 tomas en total.

Lo que sí es cierto para todos los bebés es que las tomas se espacian y es raro que sigan comiendo cada dos horas. Aunque sea muy comilón, lo normal es que las tomas ya no sean tan frecuentes como los meses anteriores.

Si toma biberón es más posible que respete estos horarios y coma solo 5 veces al día, aunque igualmente la alimentación con biberón debe ser a demanda.

En cuanto a las cantidades, lo normal es que el bebé ingiera unos 74 ml de leche por cada 450 g de peso corporal al día. Es decir, si tu hijo pesa 6.000 g deberás darle casi un litro de leche repartido entre todas las tomas.

Normalmente, con 4 meses toman 4 biberones al día de 200 ml y uno por la noche. Para calcularlo, puedes usar nuestra calculadora de cantidad de leche. 

Pero, como decíamos, estas son solo cantidades orientativas, debes guiarte siempre por las necesidades concretas de tu bebé y darle de comer con la frecuencia que lo requiera y las cantidades que necesite. Lo importante es que crezca de manera adecuada y su desarrollo sea correcto.

¿Y si vuelvo al trabajo?

La baja de maternidad en España es de 16 semanas, así que, a no ser que juntes días de vacaciones o los días de lactancia, tendrás que volver al trabajo cuando tu hijo apenas tenga 4 meses.

Por lo tanto, no podrás seguir dándole el pecho directamente ya que habrá varias tomas en las que no estés con él, pero eso no significa que tengas que abandonar la lactancia, aunque es cierto que se vuelve más complicada.

Para continuar con la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses como recomienda la OMS debes sacarte leche desde las dos semanas previas a la vuelta al trabajo e ir almacenándola para tener leche guardada para que se la pueda dar su cuidador al bebé en las tomas que tú no estés presente. De igual modo, tienes que sacarte leche durante la jornada laboral para que la producción de leche no disminuya y puedes asegurarte las cantidades necesarias para el bebé, así como ir renovando la leche conservada para que siempre haya leche suficiente.

No obstante, si no puedes o no quieres sacarte leche en el trabajo, puedes optar por la lactancia mixta, es decir, darle leche materna cuando estés con el bebé y leche de fórmula en las tomas que no estés delante. Lo importante es que continúes con la lactancia, aunque no sea exclusiva, el mayor tiempo posible.

La crisis de los 4 meses

A lo largo de la lactancia se producen una serie de crisis o periodos de transición en los que se producen diversos cambios en el bebé que afectan a las tomas, pudiendo causar que el niño esté irritable y nervioso al mamar, lo que hace pensar a la mamá que no tiene suficiente leche o hay algún problema con esta.

Una de estas crisis es la de los 4 meses, que está causada por un cambio en el sueño del bebé. Esta crisis se conoce también como falsa crisis porque su causa no es un cambio en la producción de leche, sino que se debe a un cambio en las fases del sueño del bebé.

A esta edad, muchos bebés que ya dormían 6 o 7 horas seguidas empiezan a despertarse más a menudo por la noche y se muestran nerviosos cuando la mamá los pone al pecho, lo que le hace pensar que se están quedando sin leche y el bebé se queda con hambre, pasando a la leche de fórmula o introduciendo los cereales sin gluten en su dieta para “saciarlos”.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el bebé no se despierta más porque tenga más hambre de repente por la noche, sino porque a esta edad comienzan a tener todas las fases del sueño, lo que les hace pasar más rato en un estado de semivigilia que los hace despertarse más a menudo por la noche.

Por lo tanto, no debes cambiar su alimentación nocturna ni ponerle más al pecho si ves que no tiene hambre, lo rechaza o se pone nervioso, lo que debes hacer es cogerlo, darle la mano o calmarlo con el chupete ya que lo que demanda es tu presencia y tu cariño, no más comida. En cuanto notes que se despierta y se empieza a quejar, cógelo y ponlo al pecho. Si quiere comer, bien; si no, no lo obligues y ayúdale a dormirse de nuevo. Ten mucha paciencia ya que esta fase pasará en unos días y volverá a dormir y comer como antes.

Источник: https://www.todopapas.com/bebe/alimentacion-bebe/cada-cuanto-debe-comer-un-bebe-de-4-meses-9827

El crecimiento de su bebé: 4 meses

¿Cada cuánto debe comer un bebé de 4 meses?

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Los bebés de esta edad siguen creciendo en tamaño, habilidades físicas y capacidad para interactuar con el mundo.

Muchas de las nuevas habilidades que están aprendiendo les irán muy bien para comer alimentos sólidos.

De hecho, en algún momento de los meses que se avecinan, su bebé probará por primera vez alimentos distintos de la leche materna o de fórmula.

Aunque la leche materna o de fórmula seguirá siendo su principal fuente de nutrición, su bebé puede empezar a explorar distintos sabores y texturas.

Si su bebé sigue creciendo a un ritmo sostenido, sus hábitos de alimentación no deberían ser motivo de preocupación. Su bebé estará preparado para empezar a comer alimentos tamizados o en puré cuando se sepa estar sentado sin necesidad de apoyo y haya perdido el reflejo de protrusión lingual (que hace que expulse los alimentos sólidos de la boca usando la lengua).

¿Cuánto crecerá mi bebé?

Cuando cumplen 4 meses, la mayoría de los bebés han duplicado su peso natal. Este mes los bebés ganan aproximadamente entre una libra a una libra y cuarto (560 gramos) en peso y unas 0,8 pulgadas (2 centímetros) en longitud.

El médico lleva registrando el crecimiento de su bebé en peso, longitud y perímetro craneal (circunferencia de la cabeza) desde que nació en las visitas de revisión regulares.

El médico representa esas cifras en gráficas de crecimiento estándar. Pida al médico que le enseñe los registros de crecimiento de su bebé.

A estas alturas, podría empezar a emerger una curva de crecimiento personal; espere que su bebé siga creciendo a lo largo de esa curva.

¿Me debería preocupar?

¿Mi bebé es lo bastante grande? ¿Está mi hijo destinado a ser alto o bajo? Los padres se suelen preocupar por el crecimiento, y pueden comparar a sus bebés con sus hermanos y con otros bebés de la misma edad. Es importante recordar que los niños vienen en una amplia gama de formas y tamaños.

El crecimiento depende de muchos factores, como los siguientes:

  • los genes que les hayan trasmitido sus padres (los niños tienden a parecerse a sus padres)
  • la cantidad y la calidad de los alimentos que ingieran
  • su salud en general
  • el funcionamiento de las hormonas que controlan el crecimiento

Basándose en la gráfica de crecimiento, el médico puede determinar si su hijo está creciendo según lo esperado. Si en algún momento le preocupa el peso o el crecimiento de su bebé en general, comente sus preocupaciones con el médico de su hijo.

En respuesta a sus dudas, es posible que el médico le haga las siguientes preguntas:

  • ¿Cuántas tomas hace el bebé al día?
  • ¿Qué cantidad de leche ingiere su bebé en cada toma?
  • ¿Durante cuánto tiempo mama su bebé en cada toma?
  • ¿Qué más le ofrece a su bebé, aparte de leche?
  • ¿Con qué frecuencia va de vientre su bebé? ¿Qué aspecto tienen sus heces?
  • ¿Con qué frecuencia orina su bebé?

Es posible que el médico también le formule preguntas sobre la salud y el desarrollo de su bebé. Toda esta información ayudará al médico a decidir si su bebé está creciendo a un ritmo adecuado. Es posible que el médico recomiende algunas pruebas si cree que podría haber un problema que se debería abordar.

Es posible que los bebés prematuros sigan siendo pequeños en tamaño en comparación con los bebés a término de su edad, pero también deberían seguir creciendo de forma sostenida y a su propio ritmo.

¿Y qué pasa con el bebé rollizo?

Hay tanta preocupación por la obesidad infantil que a algunos padres les preocupa que sus bebés se estén engordando. Hay una cantidad reducida de bebés y de niños pequeños con sobrepeso. En estos casos, los consejos del médico del bebé pueden ser de gran utilidad.

No deje nunca de ofrecer alimento a su bebé con la intención de que pierda peso. Para crecer y desarrollarse como es debido, los bebés necesitan una nutrición adecuada, que incluya grasa en la dieta. Durante el primer año de vida, la leche materna o de fórmula debe seguir siendo su principal fuente de nutrición.

Tanto en los bebés amamantados como en los alimentados con leche de fórmula, es seguro introducir los alimentos sólidos en su dieta alrededor de los 6 meses de edad.

Cuando sea el momento adecuado, empiece con una papilla para bebés de un solo cereal (el arroz era tradicionalmente el primer alimento que probaban los bebés). Luego vaya introduciendo otros alimentos, como purés o papillas de fruta y verdura.

El médico del bebé le puede aconsejar sobre qué cantidad de cada alimento ofrecerle al bebé, pero preste atención a las pistas del bebé sobre si ya ha comido lo suficiente.

¿Qué ocurrirá a continuación?

Este crecimiento rápido de su bebé se enlentecerá en la segunda mitad de su primer año de vida. Pero espere cambios importantes en los meses que se avecinan conforme su bebé se vaya volviendo más y más móvil.

Revisado por: Cristy A. Wong, MD

Fecha de revisión: enero de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/grow47m-esp.html

Papillas para bebés de 4 meses: 3 recetas saludables

¿Cada cuánto debe comer un bebé de 4 meses?

15 Ene, 2020 – 10:05

En este artículo te informamos sobre recetas de papillas para bebés de 4 meses y te proponemos algunas ideas para que puedas ponerlas en práctica.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda comenzar con la alimentación complementaria del bebé, es decir, darle algo más a parte de la leche materna, a partir de los 6 meses de edad.

Esa debería ser la pauta a seguir de forma general. Pero, si antes de este tiempo, la leche materna no es bastante para la nutrición de tu bebé, los especialistas pueden sugerirte complementar su alimentación.

Si ese es tu caso e, insistimos, solo bajo prescripción del pediatra, debes tener mucho cuidado con los alimentos que elijas. Por ello, te proponemos algunas recetas de papillas para bebés de 4 meses.

Cuando tengas cualquier duda con respecto a la alimentación de tu bebé, te recomendamos concertar una cita con pediatría, y así tener un asesoramiento personalizado a las necesidades de tu bebé.

PAPILLAS PARA BEBÉS DE 4 MESES: QUÉ DEBEN INCLUIR

Normalmente, otros alimentos que no sean leche materna, están recomendados solo a partir de los 6 meses. Las papillas para bebés de 4 meses te serán útiles si tu pediatra te recomienda complementar la alimentación de tu bebé porque la leche materna ya no es suficiente.

Los alimentos que puedes incluir en las papillas para bebés de 4 meses son cereales sin gluten, como el maíz y el arroz. Así se evitarán problemas de intolerancias y sensibilizaciones a esta proteína. Algunos de los cereales que contienen gluten son la avena, el trigo, la cebada y el centeno.

En cuanto a las frutas, que a esta edad no deberán sustituir a la leche materna, sino complementarla, constituirán un buena aporte vitamínico. Lo más apropiado es introducirlas una a una y separadas por días, así podrás comprobar que tu bebé las tolera y se va acostumbrando tanto a su aroma como a su sabor. Comienza con frutas como la manzana, el plátano, la pera o la naranja.

¿Vas a introducir verduras? Comienza con las de color naranja, como pueden ser las zanahorias o la calabaza. Deja las judías verdes o el calabacín para más adelante.

RECETAS DE PAPILLAS PARA BEBÉS DE 4 MESES

Recuerda que en este periodo tu bebé no ha dejado aún la etapa del destete, por lo que las papillas serán especiales y habrá que poner atención a sus ingredientes.

No debes obligar a tu bebé a que termine de comer toda la papilla, con una o dos cucharadas después de la lactancia será suficiente para que pueda ir reconociendo los alimentos.

1. Papilla de leche y arroz

Esta es una de las mejores recetas de papillas para bebés de 4 meses. Para hacerla necesitas:

Ingredientes

  • 1 taza de leche infantil o de fórmula
  • 1/2 taza de arroz

Preparación

  • El primer paso para elaborar esta papilla para bebés de 4 meses será hervir el arroz en 1/2 taza de agua.
  • Una vez esté hervido, deberás poner el arroz en el vaso de la licuadora.
  • Posteriormente debes añadir la leche infantil o de fórmula de manera gradual para conseguir una papilla cremosa.
  • Una vez hayas logrado la consistencia adecuada, sírvela o guárdala en la nevera para usarla en el momento en que tu bebé tenga hambre.

Métodos de preparación

  • Pelar y trocear las verduras.
  • Poner a hervir con un poco de agua hasta que estén blandas (unos 20 minutos).
  • Retirar del fuego y triturar.

Nutrición del nacimiento a los 4 ó 6 meses (I): lactancia materna

¿Cada cuánto debe comer un bebé de 4 meses?

La leche materna exclusiva es el mejor alimento que se puede ofrecer a un recién nacido o lactante durante los 6 primeros meses de su vida.

Es el alimento más completo gracias a su composición y proporciona una óptima y sana nutrición que protege al niño de numerosas enfermedades:

  • Disminuye la incidencia y/o severidad de múltiples infecciones (gastroenteritis, infecciones de vías respiratorias, otitis, bacteriemias, meningitis, infecciones urinarias, entre otras).

  • Tiene un efecto protector contra el síndrome de muerte súbita, diabetes, enfermedad de Crohn, linfoma y otras enfermedades crónicas y alérgicas.

La lactancia artificial, en los casos en que la madre decida libremente que es la alimentación más conveniente para su hijo o en los que no pueda amamantar por causas médicas, psicológicas o laborales, aporta todos los nutrientes necesarios para un completo desarrollo del bebé.

La lactancia materna tiene también importantes aspectos beneficiosos para la madre:

  • Disminución de la hemorragia posparto.

  • Reducción más rápida del tamaño del útero.

  • Retraso de la primera ovulación post-parto.

  • Mejor remineralización ósea con disminución del riesgo de fracturas durante la menopausia.

  • Disminución del riesgo de cáncer de mama y de ovario pre-menopáusico.

Lactancia materna

Recomendaciones generales:

  • Iniciar la lactancia lo antes posible, en sala de partos o en la primera hora de vida. Es el momento en que el recién nacido está más despierto, con un reflejo o instinto de succión vigoroso, antes de sumirse en un profundo sueño. También es importante porque estimula una subida de leche precoz.

  • Para potenciar al máximo sus efectos beneficiosos es importante alimentar al lactante exclusivamente con leche materna hasta los 6 meses y continuar como mínimo hasta el año de edad. A los 6 meses pueden introducirse otros nutrientes a pesar de continuar dándole el pecho.

Toda madre está capacitada para dar el pecho a su hijo/hija. No hacer caso del mito de que algunas leches pueden no ser buenas. ¡No es cierto! Sólo en casos excepcionales se desaconseja la lactancia materna:

  • Niños diagnosticados de galactosemia.

  • Madre que consume drogas.

  • Madre con tuberculosis no tratada.

  • Madre H.I.V positiva en países desarrollados.

  • Madre que toma ciertos medicamentos: antimetabolitos, quimioterapia… (consultar con el pediatra o ginecólogo).

Los primeros días pueden ser difíciles, tanto para la madre como para el recién nacido, ya que ambos tenéis mucho que aprender. Pero con ganas, paciencia, calma y buenos consejos se consigue una lactancia satisfactoria en la gran mayoría de los casos.

Consejos para llevar a cabo una lactancia correcta y satisfactoria:

Iniciar un contacto precoz. A ser posible en sala de partos o en la primera hora de vida.

  • Ponértelo al pecho a demanda. Para facilitarlo se recomienda que el recién nacido permanezca con la madre durante el máximo tiempo posible en la habitación empezando ya en el mismo hospital. Hay niños muy tranquilos (pocos) que duermen profundamente y no piden comer. En estos casos se recomienda despertarles cada l 3-4 horas para ofrecerles el pecho.

  • La duración de las tomas es variable y viene determinada por la respuesta del recién nacido. No por el reloj. Al principio puede necesitar de 20-30 min en cada pecho y posteriormente 5 min pueden ser suficientes. Recordar que cada niño es diferente.

  • La concentración de grasa es más alta al final de una toma por lo que es importante dejar que vacíe completamente un pecho antes de ofrecerle el otro. Hay niños que quedan satisfechos con uno sólo. Si conseguimos que tomen leche más rica en grasas quedarán más saciados y se podrán espaciar más las tomas.

Postura correcta

  • Boca abierta aprox. 180º.

  • Labios evertidos.

  • Toda la areola o buena parte de ella dentro de la boca.

  • No hacer la pinza (obstruyes conductos de leche). Tranquila: ¡¡no va a ahogarse!!

  • Colocar al recién nacido de tal manera que el pezón le quede a nivel de su nariz o labio superior.

  • Barriga madre-barriga recién nacido. Esta es la postura convencional. Para otras posturas pedir consejo al experto.

Evitar el uso de chupetes y pezoneras, por lo menos durante las primeras semanas. La manera en que se cogen a ellos es diferente a la postura correcta de mamar y eso dificultará su aprendizaje y os llevará a confusión.

¿Cómo saber que el bebé está siendo suficientemente alimentado?

Durante el primer y segundo mes el recién nacido puede mamar entre unas 6-12 veces al día entre 20-30 minutos a cada pecho o uno sólo. En general el número de tomas y la duración de las mismas empiezan a disminuir a partir del tercer-cuarto mes de vida.

  • Debe mojar 5 o más pañales en 24 horas. Los pañales son en general muy absorbentes por lo que se reconocerá la presencia de orina por el aumento de peso de los pañales usados.

  • Realiza deposiciones frecuentes al inicio pero puede ser normal entre 1 cada 2 días y 6-7 al día. Las deposiciones normales iniciales son líquidas con grumos que irán adquiriendo más consistencia progresivamente. El color puede ser de amarillo claro a verde ocasionalmente.

  • Tiene los ojos brillantes, está alerta y tiene buen color.

  • Aumenta de peso de 100-150 mg por semana de promedio. Aunque este aumento puede ser muy variable de semana a semana por lo que no debemos alertarnos si una semana aumenta sólo 50 (en el contexto de un niño que está comiendo y orinando bien) ya que posiblemente la semana siguiente compensará con un aumento mayor de peso. Es importante pesar al niño sin ropa y siempre en la misma báscula.

No comparar el aumento de peso de un niño con el de otro. Cada niño tiene su propia velocidad de crecimiento.

  • Los niños alimentados con biberón no aumentan más de peso que los alimentados con lactancia materna.

  • No dar biberón después del pecho sólo para comprobar si se ha quedado con hambre. Hay niños con gran necesidad de succión que se tomaran el biberón sin tener hambre.

  • Puede ser necesario dar vitamina D a los lactantes cuya madre sea deficitaria en esta vitamina, en niños que no están suficientemente expuestos al sol.

  • En caso de anemia o déficit de hierro en sus depósitos corporales, algunos lactantes deben recibir suplementos de hierro.

  • Se dará vitamina D y vitaminas a los lactantes prematuros y hierro a aquellos que nacieron con bajo peso para su edad gestacional, por indicación y bajo control del pediatra o neonatólogo.

Consultar al pediatra si:

  • No aumenta 100-150 g por semana y/o pierde peso.

  • Hay menos de 5 pañales mojados al día.

  • Rechazo del alimento durante varias tomas consecutivas.

  • Realiza menos de 1 deposición en 24-48 horas, seca y/ muy escasa (a pesar de que realizar 3 o 4 deposiciones abundantes por semana puede ser normal a partir de los 2-3 primeros meses)

  • Niño menos activo, ojos hundidos, muy irritable o con mal color.

Problemas en el inicio o durante la lactancia materna:

La lactancia es posible ya que el pezón juega un papel pasivo durante la lactancia.

Sí puede ser más dificultosa en ciertos casos.

  • Estimular el pezón con los dedos o con un sacaleches.

  • Vaciar ligeramente el pecho, manualmente, antes de empezar.

  • En el caso de que tengas dificultades iniciales, mientras se da tiempo al recién nacido a que aprenda, se puede iniciar la lactancia y mantenerla con la ayuda del sacaleches.

  • Evitar las pezoneras.

Pezón doloroso-grietas

Puede evitarse con una buena postura. No permitas que el lactante succione si no está con una postura correcta y sólo succiona el pezón. Una vez han aparecido: Ante todo paciencia. ¡¡Van a resolverse!!

  • Observar si existe una buena postura. Ante la duda consultar al pediatra o a persona experta.

  • No usar jabón ni protectores impermeables en pezón ni areola.

  • Exprimir manualmente un poco de leche antes de empezar.

  • No retirar la leche que quede en el pezón después de una toma. Es curativa y protectora.

  • Dejar secar los pezones al aire o bien con un secador de aire tibio durante 2-3 minutos a 10-15 cm de distancia.

  • Evitar pezoneras.

  • Empezar la toma por el pezón menos doloroso.

  • Usar maneras diferentes de colocar al lactante.

  • Analgésico oral 30 minutos antes de la toma.

  • Puede requerirse pomada antibiótica y/o corticoides en casos extremos (Consultar al pediatra)

Ingurgitación mamaria

Se produce cuando no existe un vaciado eficiente de la mama, local o generalizado. Es muy doloroso. Consulta con el pediatra y ginecólogo, pero intenta:

  • Corregir la postura. Ante la duda pedir consejo.

  • Analgésico oral o intramuscular 30 min antes le la toma.

  • Aplicación de frío entre tomas (compresas, bolsa de hielo, bolsa de vegetales congelados, hoja de col).

  • Cambiar la posición del lactante.

  • Dar el pecho frecuentemente para facilitar el vaciado.

  • Realizar masaje a la mama y aplicación de calor local o ducha caliente para favorecer el reflejo de eyección antes de la toma.

  • Completar el vaciado de la mama al completar la toma (manualmente o con el sacaleches).

Sacaleches:

Utilizado para la extracción de leche. La leche puede usarse inmediatamente o guardarse en frigorífico durante 24h o congelarse durante 3-4 meses. ¡¡Infórmate!! Recomendado el sacaleches eléctrico (disponibles en alquiler).

Eficaz para aquellas mujeres:

  • Que tienen demasiada leche, permitiendo así aliviar la plenitud mamaria y conseguir que el bebé pueda mamar cómodamente.

  • Que reanudan el trabajo; disponer de la leche te permitirá dejarlo al cuidado de otras personas manteniendo lactancia materna durante el periodo deseado.

  • Mantener la producción de leche si el lactante padece algún problema que temporalmente le impida mamar.

  • Que sufren ingurgitación mamaria o mastitis para facilitar el vaciado del pecho.

Existen grupos de apoyo a la lactancia materna constituidos por personas expertas (madres, profesionales…) y formadas, con experiencia para ayudar a resolver dudas y problemas. ¡¡Infórmate!!

Источник: https://www.dodot.es/recien-nacido/nutricion/articulo/nutricion-del-nacimiento-a-los-4-o-6-meses-i-lactancia-materna

Embarazo saludable
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