Colecho, dormir con el bebé

Contents
  1. Compartir la cama con el bebe: ¿es peligroso el colecho?
  2. ¿Es peligroso o beneficioso dormir con el bebé?
  3. Beneficios del colecho
  4. ¿Cómo elegir una cuna de colecho?
  5. ¿Colechar o no? Esa es la cuestión
  6. Y aquí llega el gran dilema: ¿qué hago si mi buenhijo no quiere dormir en su cuna? ¿Qué sucede si colechamos?
  7. ¿Qué factores debemos tener en cuenta para el colecho?
  8. ¿Qué beneficios tiene el colecho?
  9. La conclusión de la experta
  10. Cinco ejercicios para convertirte en activista de la conciliación
  11. Las 4 expertas de nuestro taller
  12. Recuerda:
  13. El colecho y sus límites: ¿hasta cuándo el bebé debe dormir con sus padres?
  14. ¿Colecho hasta los cinco años?
  15. Dejar el colecho, una decisión familiar
  16. Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines
  17. Colecho con el bebé: por qué dormir juntos es beneficioso
  18. Dormir con el bebé es beneficioso porque está más tranquilo
  19. El colecho es beneficioso porque los bebés regulan mejor la temperatura
  20. Dormir con el bebé es beneficioso porque la pauta del sueño del bebé es más regular
  21. Colechar con los bebés hace que lloren menos
  22. Los niños que duermen con sus padres comen más
  23. El colecho ayuda a que los bebés descansen mejor
  24. Dormir con el bebé es beneficioso para los padres
  25. ¿Pero no es peligroso?
  26. Colecho: consejos de la matrona
  27. ¿Cuáles son las ventajas del colecho?
  28. ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de practicar el colecho?
  29. ¿En qué casos resulta útil el colecho?
  30. ¿Por qué hay controversia en relación al colecho?
  31. Problemas derivados de practicar colecho
  32. Cómo hacer una cuna de colecho

Compartir la cama con el bebe: ¿es peligroso el colecho?

Colecho, dormir con el bebé

Tanto si practicas el colecho (compartir la cama con el bebé) de forma habitual como esporádica, te interesa saber lo que dicen los últimos estudios acerca de su seguridad. ¿Hay riesgo en dormir con tu peque? ¿Cuáles son los consejos más actualizados acerca del sueño del bebé?

Dormir con los niños en la misma cama, ¿si o no? Seguro que has oído esta pregunta miles de veces, así como las ventajas y desventajas de dormir con el bebé. El colecho es una palabra que antes no existía en nuestro vocabulario, y que se acuñó derivado del co-sleeping.

Esta práctica sigue generando un gran debate ya que muchos la consideran una práctica muy insegura y otros con muchos beneficios para el bebé. Pero, esta práctica es realmente beneficiosa para el bebé o un tanto peligrosa.

Si tienes dudas sobre esta práctica, sigue leyendo y encontrarás todo lo que debes saber sobre el colecho.

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Video por Elvira Sáez

Cada vez más el colecho o co-sleeping se ha extendido a más países. Se trata de una técnica muy popular donde los bebés duermen con sus progenitores ya sea en la misma cama o en una cuna anexa.

A nivel europeo, el colecho se ha vuelto a hacer un hueco en países como Noruega o Suecia y se puede decir que ha empezado a extenderse esta forma de dormir gracias a las experiencias beneficiosas que comparten quienes la practican, ya sea en la misma cama o con cuna colecho.

El sur de Europa, Estados Unidos y Canadá, son de las pocas zonas geográficas mundiales en las que esta práctica no es tan habitual, si bien se puede empezar a vislumbrar un cambio de tendencia en este aspecto.

Como muchas de las pautas que tienen que ver con los bebés y los recién nacidos, las recomendaciones para un sueño seguro han ido variando a lo largo de los años.

Hace algunas décadas se aconsejaba que los niños durmieran boca arriba para que no se atragantaran si regurgitaban.

Sin embargo, más tarde se descubrió que en esta postura había más riesgo de muerte súbita del lactante, por lo que se empezó a difundir que la postura más segura para que el bebé duerma es: boca arriba (ni boca abajo ni de lado).

En octubre de 2016 y tras un exhaustivo análisis de los datos y estudios que había hasta entonces, la Academia Americana de Pediatría (AAP) insistió en que cualquier bebé menor de 12 meses ha de dormir boca arriba, de tal forma que si se gira por él mismo y se coloca boca abajo durante un tiempo prolongado hay que girarlo.

Si hemos optado por practicar colecho con nuestro bebé es importante que tengamos algunas cosas en consideración. Desde la Asociación Española de Pediatría aconsejan llevar unas medidad de seguridad a cabo para proteger al bebé en todo momento, teniendo en cuenta estas recomendaciones.

1.

Lo ideal para los bebés menores de seis meses es su cuna, boca arriba y en la misma habitación que sus padres. Puedes optar por una pequeña cuna cerca de la cama para que puedas estar más cerca del bebé.

Dejarlo en la cuna durante los primeros meses de vida, disminuye el riesgo de padecer el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) en más del 50%.

2. La lactancia materna tiene un efecto protector contra el SMSL, así como la práctica de colecho de forma correcta. Si que debes evitar dormir con el bebé en la misma cama en estos casos:

  • Lactantes menores de tres meses de edad.
  • Bebés prematuros y de bajo peso.
  • Padres que consuma tabaco, alcohol o drogas.
  • Situaciones de cansancio extremo, sobre todo en la madre después del postparto.
  • Colchones muy blandos y cunas muy pequeñas para el bebé.
  • Compartir la cama con otros familiares

En el colecho, uno de los peligros como te comentábamos es el SMSL. Pero, ¿sabes qué es realmente? Las tasas de bebés con SMSL han bajado de forma considerable en los últimos tiempos, sobre todo cuando los pediatras comenzaron a recomendar a los padres a acostar a los bebés de lado o boca arriba para reducir el problema.

Algunos de los factores por los que se produce esta muerte en bebés entre 1 y 4 meses, sobre todo más en niños que en niñas puede ser debida por dos factores: problemas en la estimulación del sueño y la incapacidad del bebé para detectar dióxido de carbono en la sangre.

Algunos de los motivos que ayudan a producir estos riesgos para el bebés es:

  • Dormir en la misma cama con los padres.
  • Dormir boca abajo.
  • Dormir en un ambiente que huela a tabaco.
  • Dormir en una cama muy blanca.
  • Haber nacido prematuro.
  • Entre otros.

© iStock

¿Es peligroso o beneficioso dormir con el bebé?

La práctica del colecho suele levantar encendidos debates entre partidarios y detractores. Al final, cada familia optará por la solución que le resulte más cómoda o la que estime mejor para su descanso y el de sus hijos. Sin embargo, conviene saber lo que dicen los pediatras.

Así, aunque la AAP aconseja que todos los menores de un año (o como mínimo de seis meses) duerman en la habitación de sus padres, lo ideal es que lo hagan en una cuna.

Las madres que practican el colecho saben que la dar el pecho de noche es mucho más fácil cuando se comparte la cama con el bebé. Y, a su vez, la lactancia materna protege frente al síndrome de muerte súbita del lactante.

Por eso, si al final decides practicar esta técnica hazlo con las recomendaciones que te hemos dado anteriormente. Si lo haces con la seguridad adecuada puede ser muy beneficios para el bebé, ¡te lo contamos!

Beneficios del colecho

Más seguridad: los bebés se sienten mucho más seguros cuando duermen en compañía. Está demostrado que se sienten más seguros, y por lo tanto llevan una vida mucho más saludable, y sobre todo descansan mejor.
Regulación de la temperatura: en el caso de que el bebé llore podrás cogerlo mucho antes y calmarlo.

Sobre todo en los primeros meses de vida, los bebés añoran el calor de la madre por eso solicitan mucho estar en brazos y el piel con piel. Además, si el bebé está frío el pecho de la madre consigue aumentar su temperatura, ya que de forma natural suele subir unos dos grados para que el bebé se sienta mucho más cómodo.

Adaptación del horario: tener cerca al bebé ayuda a que se adapten mucho mejor a nuestros horarios. Si los bebés sienten que estamos cerca duermen mucho mejor, y adquieren rápidamente nuestras rutinas.
Rápida regulación de la respiración: los bebés captan muy rápido todas las cosas. Una de ellas es la respiración.

Si duermen contigo cerca de la cama notarán al instante tu respiración, lo que les ayudará a sincronizarla con la tuya y poder ir poco a poco estabilizando su ritmo cardiaco. Lo mismo ocurre con la temperatura y los niveles hormonales.
Comen mucho mejor: los bebés que duermen cerca de sus padres comen mucho mejor.

Aumentan las tomas nocturnas porque saben que están cerca de su madre. Es cierto que hace que estés en vela muchas más noches pero también que el bebé pueda comer mucho mejor.
Más descanso para los padres: al tener cerca al bebé durante la noche lo podrás calmar mucho antes. Además, los rápido y cortos despertares nos permiten volvernos a dormir al instante.

Sin embargo, si tenemos que levantarnos para calmar al bebé y estar un buen rato con ellos hasta que paren de llorar, luego nos costará el doble volver a dormirnos y notaremos luego más el cansancio.

¿Cómo elegir una cuna de colecho?

Las cunas de colecho están diseñadas para colocarse justo al lado de la cama de los padres. Una de las paredes de la cuna se abre, para que no exista ninguna barrera entre el bebé y la madre o padre.

De esta forma, tu pequeño dormirá a tu lado, pero mantendrá toda la seguridad que ofrece una cuna.

Estas son las cunas de colecho que mejores valoraciones tienen por parte de los padres, y mejor relación calidad-precio ofrecen:

Star Ibaby – Minicuna Colecho: esta cuna es regulable en múltiples posiciones para adaptarse a cualquier tipo de cama.

Tiene un balanceo de hasta 360º para ayudarte a calmar a tu bebé, y puede reclinarse para evitar reflujos y ayudar al niño a respirar mejor. Contiene colchón. Su montaje y desmontaje es muy sencillo y puedes transportarla a cualquier sitio sin dificultad. Medidas: 94 x 56 cm. Puedes comprarla en Amazon por 119,95€.

Chicco Next2Me Dream – Cuna de colecho con anclaje a cama: ajustable en 11 alturas y 4 posiciones de reclinación. Puedes mantener una posición fija o en modo balancín para calmar al bebé.

Se ajusta a todas las camas, incluso aquellas con cajonera. Incluye cómodo colchón y malla en todos los lados de la cuna para que el pequeño se sienta más protegido. Dimensiones: 93 x 66/81 x 69 cm.

Puedes comprarla en Amazon por 180,64€.

FabiMax – Cuna de colecho: incluye cuna, colchón y protector de cuna. Está realizada en madera maciza, con un diseño tradicional precioso. El somier es regulable en altura y se ajusta de forma óptima a cualquier cama. Medidas: 95 x 59 x 78 cm. Puedes comprarla en Amazon por 114,17€.

Roba – Cuna de colecho con dosel 4 en 1: si te encantan las cunas con su diseño tradicional, caerás rendida ante esta cuna con dosel de roba. Puedes usarla como cuna tradicional o como cuna de colecho, pegada a tu cama. Medidas: 95 x 48 x 145 cm. Puedes comprarla en Amazon por 178,20€.

Ahora que ya sabes un poco más sobre el colecho y los efectos que tienen sobre el bebé, sé precavido. Hacer colecho o no es una decisión de la crianza de los padres, pero siempre debes tener en cuenta también la opinión de profesionales.

Por eso, si sigues dudando lo mejor es que consultes con el pediatra de bebé, sobre todoe n el caso de que el bebé haya sido prematuro. En el caso, de que haya nacido con el peso suficiente, recuerda nuestros consejos, y disfruta del bebé con cuidado.

Luego, el paso de ir poco a poco haciendo que duerman solos es sencillo si te lo tomas con calma. Lo ideal es que te vayas adaptando a las necesidades de cada niño. Es normal que incluso con 5 años vengan a dormir a la cama ya que se sienten inseguros.

Escúchalos y hazles saber que pueden dormir solos y tranquilos muy cerca de sus padres sin problema.

Источник: https://www.enfemenino.com/bebes/compartir-la-cama-con-el-bebe-es-peligroso-el-colecho-s2201182.html

¿Colechar o no? Esa es la cuestión

Colecho, dormir con el bebé

Cuando estamos embarazadas de nuestro primer buenhijo o buenahija nos solemos ceñir a ideas preestablecidas y patrones sociales, para sentirnos más seguras y tranquilas ante los próximos cambios que vamos a vivir.

Preparar todo lo que nuestro bebé necesitará, comprar ropa y muchos objetos que quizás nunca usemos y montar su cuarto con detalle, son algunas de las cosas que hacemos para planificar la llegada de nuestro bebé.

En este proceso solemos caer en la compra excesiva de artilugios de todo tipo y entre ellos siempre se incluyen varios para el descanso: la minicuna, el moisés, la cuna de viaje, la hamaca, la cuna grande, el cojín antivuelco, la cuña para elevar el colchón, etc.

Pero en muchos casos cuando nuestro buenhijo o nuestra buenahija nace, para nuestra sorpresa, no duerme tanto como para usar todos estos elementos y además crece muy rápido para poder sacarle partido a todos ellos, y no solo eso, sino que casualmente le gustan más nuestros brazos para dormir o nuestra propia cama.

Y aquí llega el gran dilema: ¿qué hago si mi buenhijo no quiere dormir en su cuna? ¿Qué sucede si colechamos?

Debemos empezar por el principio. Lo primero es definir ¿qué es el colecho? El colecho es la práctica de dormir juntos, es decir, dormir en el mismo lecho, en la misma cama, tanto padres como hijos e hijas.

 El colecho es una práctica ancestral que lleva presente en la mayor parte de las culturas del mundo desde hace siglos, donde toda la familia dormía en la misma habitación, ya fuera por falta de espacio o por un patrón cultural establecido.

En las sociedades occidentales se han establecido otras pautas donde los bebés duermen en la misma habitación en su cuna o incluso en otra estancia desde que nacen o a los pocos meses de vida.

En la actualidad, los principales organismos en relación con la infancia, establecen que los bebés deben dormir en la misma habitación que sus padres al menos hasta los seis meses de vida.

¿Qué factores debemos tener en cuenta para el colecho?

Para llevar a cabo esta práctica hay que tener en cuenta varios factores que han establecido diferentes organismos (entre ellos AEP/UNICEF/OMS):

  1. El bebé debe ser mayor de 3 meses.
  2. No se debe practicar con bebés prematuros ni de bajo peso.
  3. No debe darse cuando el adulto está excesivamente cansado.
  4. Los padres/madres no deben consumir alcohol, tabaco u otras drogas.
  5. Se debe llevar a cabo en una superficie firme, no en colchones blandos, ni sofás, etc.
  6. Es preferible que sólo esté el bebé y sus padres/madres y no haya más menores o adultos en el mismo colchón.

Teniendo en cuenta estos factores de seguridad, no hay mayor inconveniente para practicar colecho con nuestros hijos, tengan la edad que tengan, ya que hay peques que colechan hasta los 6-7 años e incluso más.

Es decir, llevar a cabo o no esta práctica debe ser decisión única y exclusiva de la familia, ya que la sociedad aún presiona mucho al respecto y las opiniones pueden llegar a determinar nuestras decisiones, aun no teniendo ningún fundamento firme ni contrastado al respecto.

¿Qué beneficios tiene el colecho?

Son numerosos los estudios que hablan de los beneficios que tiene el colecho seguro tanto para el bebé o el niño o la niña, como para sus padres:

  • Sincroniza la respiración y la temperatura de ambos, regulándose la una con la otra, y estableciendo patrones de descanso y despertar similares.
  • Esto mismo lleva a los adultos a descansar mejor, ya que no tienen que levantarse de la cama para calmar al bebé o atender sus demandas en otra estancia.
  • El colecho ayuda a prolongar la lactancia materna, ya que hay mayor facilidad de acceso a las tomas, sin horario ni necesidad de incorporarse.
  • Proporciona seguridad emocional y afecto, ya que ofrece una rápida respuesta al llanto y a las necesidades de los niños y niñas, además de ofrecer la posibilidad de contacto en cualquier momento, algo necesario para los niños y las niñas.

La conclusión de la experta

Ante todo, llevar a cabo la práctica de colechar debe ser libre y una decisión propia de cada familia, ya que las necesidades de cada uno son únicas y particulares, y no es mejor colechar que no hacerlo, ni todo lo contrario.

 Se trata de establecer estrategias y herramientas funcionales para nuestro día a día, teniendo en cuenta nuestras necesidades y circunstancias personales, y sin tener la obligación de seguir cánones establecidos que quizás no sean funcionales ni adecuados para nosotros.

En definitiva, criar a nuestras hijas e hijos debe ser una etapa en la que pongamos a nuestro alcance las facilidades de las que disponemos, para poder llevar a cabo este momento tan intenso y agotador, a la vez que gratificante y feliz, de la mejor manera posible.

 Si para ello necesitamos y queremos colechar, solo debemos hacerlo, teniendo en cuenta los factores nombrados anteriormente y sabiendo dar respuesta a la sociedad ante las posibles opiniones no pedidas con respuestas seguras y sobre todo teniendo en cuenta que lo que hacemos es lo adecuado para nosotros y para nuestra familia.
Y tú, Malamadre ¿qué piensas del colecho?, ¿sí o no?

Como sabes Malamadre hemos lanzado la web de la Asociación Yo No Renuncio con el objetivo de seguir luchando por una conciliación real y seguir rompiendo barreras. Y queremos que seas parte de nuestra asociación si crees en nuestra causa. ¿Cómo? Con la posibilidad de que te hagas socia en nuestra web yonorenuncio.com.

Cinco ejercicios para convertirte en activista de la conciliación

Arrancamos hoy con contenidos en exclusiva para nuestras socias y socios.

En este primer taller Laura Baena, la presidenta de la Asociación Yo No Renuncio estará acompañada de 4 expertas en distintas áreas para ayudarte a luchar por la conciliación en tu día a día.

Para ello te proponemos varios ejercicios que debes ir superando para convertirte en una verdadera activista por la conciliación. Laura te explica el contenido en este vídeo.

Las 4 expertas de nuestro taller

  1. Iria Marañón, filóloga activista feminista autora de “Educar en el feminismo

2. Mercè Brey, experta en diversidad y liderazgo incluyente

3. Beatriz Pérez, directora de “Va de cuentos”

4. Paz Gómez, psicóloga y coach

Recuerda:

  • Puedes acceder a él si te haces socia aquí.

¿Tenéis alguna pregunta, Malasmadres? Os ayudamos.

Источник: https://clubdemalasmadres.com/colechar-o-no/

El colecho y sus límites: ¿hasta cuándo el bebé debe dormir con sus padres?

Colecho, dormir con el bebé

Existe un debate que podríamos llamar de primera instancia: colecho sí o colecho no. Ni siquiera los científicos se ponen de acuerdo en torno a esta cuestión.

Quienes están de acuerdo con que los bebés duerman en la misma cama de sus padres, señalan como mayor ventaja el hecho de que esta práctica favorece la lactancia materna, además de una mejor calidad de sueño para el niño y de que se fortalecen los vínculos emocionales entre los padres y el bebé. Por eso, el colecho se considera uno de los factores claves de la crianza con apego.

Crianza de los hijos: ¿cuántos padres dedican el mismo tiempo que las madres?

Por su parte, los detractores de esta práctica enfatizan que multiplica hasta por cinco las probabilidades de que el bebé padezca el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL), incluso aunque no existan otros factores de riesgo.

En su último documento de recomendaciones de consenso, la Asociación Española de Pediatría (AEP) explica que la forma más segura de dormir para los bebés menores de seis meses es «en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres», ya que «existe evidencia científica de que esta práctica reduce el riesgo de SMSL en más del 50%».

Sin embargo, como el colecho favorece el mantenimiento de la lactancia materna y esta a su vez «tiene un efecto protector frente al SMSL», la AEP tampoco contraindica esta práctica.

Se limita a no recomendarla ante ciertas circunstancias: lactantes menores de tres meses, prematuridad o bajo peso al nacer, padres que consumen tabaco, alcohol o drogas, situaciones de mucho cansancio (como el inmediato posparto), sobre superficies blandas o no apropiadas (sillones, sofás, etc.) o camas compartidas con otras personas.

Debido a todas estas cuestiones, los expertos apuntan que, una vez que manejan toda esta información, «la decisión sobre la práctica del colecho debe ser de los padres». Ahora bien, al optar por el colecho, surge luego otra cuestión: ¿hasta cuándo practicarlo? He allí una segunda instancia de debate.

¿Colecho hasta los cinco años?

Sobre esta cuestión tampoco existe un consenso generalizado. En 2011, el sudafricano Nils Bergman, pediatra de la Universidad de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, fue noticia al recomendar que los niños duerman en la misma cama junto con su madre hasta los 3 años de edad.

Basaba sus afirmaciones en un estudio en el que había analizado los patrones de sueño de 16 niños.

No solo observó que los ciclos del sueño se interrumpían con mayor asiduidad en los bebés que dormían separados de sus madres, sino que además comprobó en ellos unos niveles de estrés hasta tres veces más altos que en los niños que dormían sobre el pecho de sus madres.

La propuesta de Bergman era «moderada» si se compara con la que, unos años antes, había formulado la psicóloga británica Margot Sunderland.

En su libro La ciencia de ser padres, de 2006, la directora de Educación y Entrenamiento en el Centro de Salud Mental Infantil de Londres aconsejaba que los niños duerman con sus padres hasta los 5 años.

Esta recomendación se apoya en una década de investigaciones sobre los efectos de las interacciones entre niños y adultos en el cerebro de los pequeños, y sobre un total de 800 estudios científicos. Para Sunderland, el colecho hasta los 5 años constituye «una inversión» a favor del niño.

El pediatra Carlos González, por su parte, autor de libros como Bésame mucho: cómo criar a tus hijos con amor y Comer, amar, mamar, sostiene que -así como, por motivos evolutivos, es normal que los bebés lloren cuando se quedan solos- también es «normal» que duerman acompañados de su madre o de sus padres. ¿Hasta cuándo? González responde que los niños «hacia los 3 o 4 años aceptan dormir solos si se les pide educadamente». Pero aclara que no es una recomendación: «Cada familia hará lo que crea conveniente», puntualiza.

Dejar el colecho, una decisión familiar

Más allá de estas opiniones puntuales, la mayoría de expertos en el tema coinciden en que no hay un momento específico que se pueda indicar para todos los casos. No es algo que dependa de la edad del niño ni de otros hechos puntuales, como el final de la lactancia o de los despertares nocturnos, sino con una suma de elementos en cada situación particular.

«El niño debe comenzar a dormir solo cuando esté preparado para ello», explica la psicóloga Mónica Serrano, especialista en maternidad y crianza con apego.

En esta línea, apunta que «el sueño es un proceso evolutivo, en el que están implicados factores fisiológicos, emocionales, sociales y culturales», y que conviene tener en cuenta todos estos aspectos al momento de tomar la decisión.

Hay que considerar, por ejemplo, que la capacidad de entender y expresarse a través del lenguaje hará más fácil que el niño comience a dormir solo.

En un sentido, el final del colecho se puede comparar con el final de la lactancia materna, como sugiere la psicóloga Mariela Cacciola, también especializada en crianza respetuosa.

Es posible dejar de colechar de un modo «natural», cuando el propio niño manifiesta su deseo de empezar a dormir en su propio cuarto, al igual que cuando expresa, a su manera, que ya no quiere ser amamantado.

Y también se puede optar por acabar con el colecho de un modo «respetuoso», cuando la madre, el padre o ambos miembros de la pareja lo consideren necesario para el niño o para ellos mismos.

«Así como la decisión de colechar tiene que ser una decisión familiar, modificar esa situación debe serlo también», señala Cacciola, y «por lo tanto es necesario respetar los deseos de todos».

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En primer lugar, hay que hablar con el niño e informarle de la decisión. Si es posible, es bueno que participe en la preparación de su propio cuarto. Mónica Serrano habla de la importancia de hacerlo de forma gradual: se puede comenzar con las siestas del pequeño, para luego implementarlo en el sueño nocturno.

En palabras de Cacciola, «cambia el lugar pero no la rutina»: si el niño se dormía con la compañía de alguno de sus padres, canciones, un cuento, etc., eso no tiene por qué modificarse.

Esta especialista recomienda, además, estar abiertos a la posibilidad de equivocarse: «Podemos creer que es el momento, pero cuando lo llevamos a la práctica no resulta».

El niño puede comenzar a sufrir despertares nocturnos, llorar mucho, tener pesadillas o angustiarse. En ese caso, quizá sea conveniente revisar la decisión y reprogramarla para más adelante.

Источник: https://www.eldiario.es/consumoclaro/madres_y_padres/colecho-limites-bebe-dormir-padres_1_3040994.html

Colecho con el bebé: por qué dormir juntos es beneficioso

Colecho, dormir con el bebé

Cuando nació nuestro primer hijo su sitio para dormir era el moisés. Allí lo poníamos cada vez que se dormía y allí intentábamos que pasara las noches, entre tomas, porque ahí creíamos que era donde los bebés debían dormir.

Un frenillo sublingual terrible hizo que las tomas fueran muy frecuentes y que eso de darle el pecho en la cama y pasarlo al moisés acabara siendo un imposible (no había ser humano que soportara tantos despertares y aguantara despierto esperando a que acabara de mamar) y así llegamos a pasar cada vez más tiempo los tres en la cama.

Tras leer algunos libros como «Bésame mucho» o «Dormir sin lágrimas», además de otros artículos, descubrimos que dormir con el bebé era una opción más, que no éramos terroristas en potencia, que es lo normal en la mayoría de culturas del mundo y que era tan respetable como quien pone al niño a dormir en la cuna cada noche. Para mí, el colecho quedó desde ese momento como una opción más que pueden escoger los padres cuyos hijos no duermen bien en el moisés.

Desde hace un tiempo, al seguir investigando y leyendo sobre esta opción me he dado cuenta de que el colecho ya no es solamente una opción, sino que son tantos los beneficios, que ahora me parece ya la solución más lógica. Dicho de otro modo, suelo recomendar a los padres que duerman con sus bebés y ahora os diré por qué.

Dormir con el bebé es beneficioso porque está más tranquilo

Y resumirlo con un «está más tranquilo» es resumir mucho. Seguro que no hay persona que no disfrute con el contacto. Que levante la mano el que no disfrutaría ahora mismo de un poco de masaje y caricias. A todos nos gusta que nos toquen, que nos den un masajito, que nos acaricien, que nos digan cuánto nos quieren. Pues a los bebés también. Y les gusta igual de día que de noche.

¿Por qué creéis que cuando nace un bebé prematuro en las unidades neonatales te «casi obligan» a ponértelo en el pecho? Da igual si eres la madre o el padre, te dicen que te quites la parte de arriba, que te pongas una bata y que te pongas al bebé, solo con su pañal, en contacto piel con piel. Es el llamado método canguro que se ha demostrado beneficioso porque los bebés cogen más peso, tienen ritmos cardíacos más estables, están más tranquilos, tienen mejor estado de salud y pueden irse antes del hospital.

Pues bien, si no tienes un bebé prematuro puedes hacerlo igual, tener ese contacto, ese cariño y esas caricias con tu bebé, cuando lo tienes contigo por la noche, a tu lado o encima de ti mientras se acaba de dormir.

El colecho es beneficioso porque los bebés regulan mejor la temperatura

Bueno, me estoy refiriendo más al contacto piel con piel, pero seguro que para un bebé es igualmente más fácil estar calentito al lado de papá y mamá que no solito en una cuna o moisés.

Se ha visto que cuando el bebé está en contacto piel con piel con la madre la temperatura de la madre es cambiante según sea la temperatura del bebé. Si el bebé está frío, la temperatura del pecho de la madre aumenta dos grados para calentarle.

Si el bebé está caliente, el pecho de la madre baja un grado.

A este fenómeno se le llama sincronía termal y no es más que una muestra más de que los bebés tienen que estar en contacto estrecho con el cuerpo de la madre, y no llorando en una cuna para que se le ensanchen los pulmones, para que no se acostumbre a los brazos o para que se haga independiente.

Dormir con el bebé es beneficioso porque la pauta del sueño del bebé es más regular

Muchos padres lo explican, como lo explico yo también: «es que cuando está en el moisés se despierta a menudo, pero cuando lo metemos en la cama se despierta mucho menos». Lógico, ya que cuando nos tiene cerca no tiene muchos motivos de preocupación.

Si no nos ve, si no nos siente, no sabe que estamos ahí al lado. De hecho, no sabe que existimos, y eso hace que salten todas sus alarmas de supervivencia. Su cerebro le dice algo así como «¡qué demonios haces solo! ¡Llora para que venga alguien, estás en peligro!».

Y eso es lo que hace.

Cuando un bebé está cerca de su madre y su padre, es más regular la temperatura, son más estables los niveles hormonales, se estabiliza el ritmo cardíaco y la respiración (dicen que al oír la respiración profunda de los padres, ellos también respiran mejor) y funcionan mejor el sistema inmunitario y la producción de encimas (regulan muchos de los procesos del cuerpo). Quizás ésta sea la razón de que los niños que pasan más tiempo en contacto con los padres, como los prematuros de los que hemos hablado, tengan mejor salud, cojan menos enfermedades y tengan una mejor ganancia de peso.

Colechar con los bebés hace que lloren menos

Todo está relacionado, pero hay que decirlo para no dejarnos nada. Al dormir con ellos quitamos razones para que se pongan a llorar, porque ya no nos tienen que llamar, pues estamos a su lado.

De igual modo, cuando tienen hambre, mamá está ahí disponible para ofrecerles el pecho enseguida y muchos bebés no llegan siquiera a arrancar a llorar, pues enseguida se cogen al pecho.

Si no toman pecho, por una cuestión de cercanía, los padres nos damos cuenta antes que quieren comer o que se quejan por algo y les atendemos antes.

Los niños que duermen con sus padres comen más

Como comentamos hace no mucho, los bebes que duermen con los padres toman pecho por más tiempo. No sabemos si es una relación directa o si es al contrario: los bebés que maman más tiempo, duermen con los padres. Quizás sean simplemente dos sucesos que se retroalimentan y los dos son consecuencia el uno del otro.

En cualquier caso, la realidad es que son bebés que toman más leche materna en el tiempo y que, además, hacen más tomas nocturnas, al estar la madre siempre cerca, y esto es beneficioso para el bebé.

Es cierto que son más despertares, pero también es cierto que los bebés amamantados se duermen antes.

El colecho ayuda a que los bebés descansen mejor

Como tienen el alimento cerca, como sincronizan su respiración con la de los padres y como se sienten seguros, porque sus cuidadores están más cerca imposible, los bebés que colechan con los padres duermen mejor. Esto significa que descansan mejor, por el día tienen más energía, están más activos y en consecuencia se desarrollan mejor.

Dormir con el bebé es beneficioso para los padres

No sólo se beneficia el bebé del contacto con los padres, sino también los padres de estar con el bebé, por una lógica ecuación: si el bebé duerme mejor, los padres también duermen mejor. No es lo mismo tener que coger al niño del moisés para darle el pecho que tenerlo al lado, que la madre puede ofrecérselo casi al primer gemido.

Está demostrado que cuanto más corto es el despertar, más fácil es volverte a dormir, y esto sucede con los bebés (cuanto más se tarde en atenderle, más llora y más tarda luego en calmarse) y también con los padres, así que es mucho mejor tenerle cerca que no en la cuna o en otra habitación, como recomiendan muchos profesionales del sueño, que logran simplemente que al segundo o tercer despertar la madre vaya por el pasillo de casa dando tumbos, tanteando a lado y lado para no golpearse contra las paredes. Algo muy absurdo que las madres acaban haciendo por las recomendaciones de personas que saben muy poco sobre bebés, por lo visto.

¿Pero no es peligroso?

Muchos estudios establecen una relación entre colecho y muerte súbita y por eso las recomendaciones son diferentes según el profesional que nos atienda: «No duermas con tu bebé», «Duerme con tu bebé», «No duermas con él nunca», «Duerme con él pero solo si no bebes alcohol», «No duermas con él si es en un sofá», y así la gente al final ya no sabe qué hacer, porque mientras leen estas recomendaciones y tratan de seguirlas los bebés siguen llorando porque quieren y necesitan a su madre al lado, y aún más si están tomando pecho.

En el año 2014 la Asociación Española de Pediatría publicó unas recomendaciones de consenso al respecto en las que decían lo siguiente:

La forma más segura de dormir para los lactantes menores de seis meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres. Existe evidencia científica de que esta práctica disminuye el riesgo de SMSL en más del 50%.

Y después confrontaba estos datos con la necesidad de ser amamantados a demanda y entonces nos decían esto:

La lactancia materna tiene un efecto protector frente al SMSL y, por otro lado, el colecho es una práctica beneficiosa para el mantenimiento de la lactancia materna, pero también se considera un factor que aumenta el riesgo de SMSL por lo que no debe ser recomendado en:

  • Lactantes menores de tres meses de edad.
  • Prematuridad y bajo peso al nacimiento.
  • Padres que consuman tabaco, alcohol, drogas o fármacos sedantes.
  • Situaciones de cansancio, especialmente de cansancio extremo, como el postparto inmediato.
  • Colecho sobre superficies blandas, colchones de agua, sofá o sillones.
  • Compartir la cama con otros familiares, con otros niños o con múltiples personas.

En Septiembre del mismo año se publicó una revisión de estudios en que se analizaron los datos de 400 niños que padecieron muerte súbita, comparándolos con 1386 niños vivos como muestra de control.

Vieron que en el momento de la muerte el 36% de los niños del grupo de SMSL estaba durmiendo con los padres, frente al 15% de los del grupo de control.

Con estos datos, podríamos pensar que el colecho es un factor de riesgo para la muerte súbita, pero al ver los datos de cerca se observa que:

  • Las probabilidades de SMSL en los bebés que dormían con sus padres en un sofá o al lado de un padre que consumiera más de dos unidades de alcohol eran mucho (pero mucho) más altas que en los casos en que esto no sucedía (Odds Ratio de 18,3, cuando un Odds Ratio de 1 diría que el riesgo no aumenta ni disminuye, que es el mismo).
  • Si dormían al lado de alguien que fumaba y tenían menos de 3 meses las probabilidades de SMSL eran también mayores (OR de 8,9), aunque ese riesgo era mucho menor en los mayores de 3 meses (OR de 1,4).
  • Si los padres dormían con el bebé en ausencia de estas prácticas el riesgo de muerte súbita no era mayor que los que dormían en su cuna (OR de 1,1, que se considera no significativo), aunque esto habría que dividirlo por edades: los menores de 3 meses tenían algo más de riesgo (OR de 1,6) y los mayores de 3 meses mucho menos (OR de 0,1), confirmándose que a partir de los 3 meses el colecho es una práctica muy recomendable.
  • El uso del chupete era un protector ante la muerte súbita solo en los bebés que dormían con sus padres, y dormir en posición prono (boca abajo) solo era más peligroso si los bebés dormían solos.

Dicho de otro modo: colechar si bebes alcohol es muy peligroso, una práctica totalmente desaconsejada. Dormir con un bebé en un sofá es muy peligroso, una práctica que los padres no deberían hacer.

Dormir con un bebé si uno de los padres es fumador es peligroso hasta que cumple 3 meses de edad, y en consecuencia el fumador debería dejarlo o bien dormir en otra habitación.

Dormir con un bebé de más de tres meses, si no bebes alcohol ni consumes otras drogas y si duermes en una cama siguiendo las medidas habituales de seguridad para el colecho, hace que tu bebé tenga muchas menos probabilidades de padecer muerte súbita que si duerme separado de los padres.

Es decir, el colecho protege contra la muerte súbita si se hace de manera segura, pero puede resultar muy peligroso si se hace mal. De hecho, es probable que sea seguro incluso desde el nacimiento, si se hace de manera segura (así lo señala UNICEF en su último informe al respecto).

Así que como se dice habitualmente: vuestras noches son vuestras. Haced lo que queráis porque una vez se cierra la puerta de casa nadie sabe ni tiene que saber qué pasa ahí dentro, sea cual sea la decisión final.

Por mi parte lo tengo claro, dormir con los niños es lo mejor para ellos y para los padres y al final se convierte en algo tan natural y normal como subirnos juntos a un ascensor o ir juntos en un coche.

¿Verdad que no tiene mucho sentido hacerlo separados? Pues para mí, que llevo ocho años colechando con niños, me parece comparable.

Fotos | Thinkstock
En Bebés y más | Colecho con el bebé: dormir juntos para mejorar la relación, Las diez prácticas de crianza más controvertidas: el colecho, Cómo practicar el colecho de manera segura y sin riesgos, Cinco grandes ventajas del colecho

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Colecho: consejos de la matrona

Colecho, dormir con el bebé

Colechosignifica dormir con el bebé. Existen diferentes variantes en el modo de realizarlo: desde dormir en la misma cama de los padres, hasta tener una cuna diseñada especialmente para adosarla a la cama de matrimonio, o disponer de una cuna tradicional sin uno de los lados y acoplarla a la cama de los padres. 

(Te interesa: Cunas colecho: toda la información)

¿Cuáles son las ventajas del colecho?

Según diferentes estudios, con la práctica del colecho, el bebé se siente más protegido, hay una compensación y regulación de la temperatura corporal entre la madre y el niño, y la proximidad con la madre estimula la lactancia materna, por lo que aumenta la frecuencia de amamantamiento.

– Todo esto hace que el ritmo del sueño del niño sea distinto, es decir, disminuye la fase profunda del sueño, que es cuando existe un mayor riesgo de muerte súbita del lactante.

– Por otra parte, el desarrollo neuronal se produce durante la fase de sueño ligera, por lo que, aparte de amamantar al bebé, también se está estimulando su desarrollo mental.

– Por último, se ha comprobado que, con el colecho, los bebés lloran menos y están menos tiempo despiertos.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de practicar el colecho?

Todos los padres que decidan realizar el colecho deben seguir una serie de pautas:

– El colchón ha de ser firme y amplio (hay que evitar colchones blandos o dormir con el bebé en el sofá).

– La colcha, la manta o el edredón no deben ser muy pesados.

– La temperatura de la habitación no tiene que ser muy alta.

– El bebé no debe estar muy abrigado y ha de dormir boca arriba.

– Los padres no deben fumar ni beber alcohol, no deben sufrir obesidad importante ni tomar sedantes.

¿En qué casos resulta útil el colecho?

– Algunos padres se plantean esta práctica de forma ocasional, cuando el bebé está inquieto y no hay forma de que se quede dormidito solo.

– También si están cansados y necesitan organizar los cuidados nocturnos del bebé con el mínimo esfuerzo.

¿Por qué hay controversia en relación al colecho?

En Occidente, hay Asociaciones de Pediatría que no recomiendan la práctica del colecho hasta después del primer año de vida, con el fin de evitar el período con más riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante.

Sin embargo, en los países asiáticos, especialmente, en Japón y China, donde el colecho está incorporado culturalmente como práctica segura, hay evidencia de una menor incidencia de este síndrome, y sus asociaciones recomiendan la cohabitación, que permitiría la lactancia a demanda y dormir en una cuna adosada a la cama de los padres.

Problemas derivados de practicar colecho

Practicar colecho puede comportar una serie de problemas, o más bien inconvenientes, sobre todo para los papás. En principio, para el bebé, no debería suponer ningún problema, especialmente si permanece en su cuna colecho.

Si se siente cerca de mamá y papá, y además toma pecho, el pequeño solo disfrutará de ventajas si los papás deciden que el niño duerma con ellos.

No obstante, los papás:

Pueden sentirse cohibidos o invadidos en su intimidad, aunque en los primeros meses, el bebé no comporta ningún problema para las relaciones de los papás. Además, se puede disponer de un moisés o una cuna extra en otra habitación, por si hubiera que dejar al bebé durmiendo allí en momentos puntuales.

En el momento en que los papás decidan que el bebé debe pasar a su propia habitación, si se da el caso, el pequeño puede resistirse al cambio. En este caso, habría que actuar de manera progresiva y sutil, haciéndole sentir que los papás siguen ahí para cuando el pequeño los necesite, en todo momento.

Cómo hacer una cuna de colecho

¿Sabías que se puede hacer una cuna colecho? Aunque lo ideal es optar por una cuna colecho ya fabricada con ese propósito, para asegurarte de que está homologada y cumple con la normativa europea, no está de más que sepas cómo se puede improvisar una cuna colecho segura, partiendo de la base de una cuna normal

El propósito de realizar una cuna colecho «casera» es, principalmente, económico. Si se necesita tener una cuna colecho provisional o extra (para casa de los abuelos o para una segunda residencia, por ejemplo).

Se necesita: una cuna normal básica (homologada según la normativa europea), una pieza de espuma dura cortada a medida, unas correas o bridas para sujetar la cuna a la cama de los padres y herramientas de montaje.

Para construir la cuna colecho casera, se debe empezar a montar la cuna (que vendrá por piezas) y prescindir de uno de los laterales. Es decir, montar todas las partes excepto un lateral.

Si la cuna ya viniese montada, habría que serrar una de las barandillas laterales y asegurarse muy bien de la estabilidad de la cuna y de que no quedan partes sobresalientes o mal lijadas.

Una vez montada sin el lateral, hay que asegurar bien la cuna a la cama de matrimonio, uniéndolas por la parte de la base con unas bridas o unas correas fuertes.

Es importante que la cuna quede a la misma altura que la cama, para que sea una continuación de esta.

Para ello, si los colchones no quedan a la misma altura, hay que realizar unos agujeros para subir o bajar la base de la cuna.

Para que los colchones queden seguidos y no queden huecos, se puede poner una pieza de espuma dura a la medida del hueco que haya quedado entre el colchón de la cuna y la baranda lateral fija.

Laura Manzanares Matamoros. Matrona.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/bebes/salud-bienestar/sueno/colecho-bebe-consejos-matrona

Embarazo saludable
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