¿Cómo afecta el embarazo adolescente en la familia?

Consecuencias del embarazo adolescente y cómo evitarlo

¿Cómo afecta el embarazo adolescente en la familia?

En España, aunque nos parezca increíble, más de cien niñas menores de 15 años tienen su primer hijo, según datos de 2017 del Instituto Nacional de Estadística. El embarazo adolescente es un problema mundial que surge en todos los países y que cada año implica a adolescentes más jóvenes.

En España el número de mujeres jóvenes que han tenido embarazos no deseados aumenta con la edad. De las jóvenes que se han quedado embarazadas contra su deseo, el 3% lo ha hecho antes de cumplir los 15 años, el 24% entre los 15 y 17 años, el 31% entre 18 y 20 años y el 38% con más de 20 años, según el Informe de la Juventud 2016.

Consecuencias de un embarazo adolescente

Tener un hijo no deseado a una edad tan temprana puede tener consecuencias para toda la vida. La salud de la madre, su formación o su futuro profesional se pueden ver perjudicados.

“Un embarazo no deseado en la adolescencia y juventud puede tener importantes implicaciones en el presente y futuro de quienes sufren esta situación.

Estos casos se producen con relativa frecuencia y afecta, según las respuestas a nuestra encuesta, al 4,9% de las entrevistadas”, se explica en el informe.

Una situación que puede afectar al futuro de la madre, el padre y su hijo. Además según nuestro Código Penal, la edad de consentimiento en España es de 16 años. Por lo tanto se considera que con menos edad la menor o menores, en el caso de que las relaciones sean consentidas, no “tienen madurez física, sexual, mental para decidir libremente acerca de su sexualidad”.

Preocupación ante la situación

La preocupación sobre esta situación surge cuando en el primer semestre de 2017 según en INE, los últimos datos que se conocen, ya se han contabilizado 197 nacimientos de madres con 15 o menos años.

Tendencia que estaba remitiendo y que había alcanzado su máximo en 2008 con 178 embarazos.

¿Qué está ocurriendo para que aumenten los nacimientos de madres menores de 15 años? ¿No están los adolescentes suficientemente informados? ¿Cómo se puede cambiar esta situación?

Muchos padres estamos convencidos de que el embarazo adolescente nunca puede ocurrir en nuestra familia.

También que nuestros hijos tienen la información suficiente pero tenemos que ser conscientes de que le puede ocurrir a cualquiera.

Solo una información sexual temprana y la resolución de las dudas que les vayan surgiendo día puede prevenir los embarazos adolescentes en un futuro.

Cómo evitar un embarazo adolescente

Lo más importante es empezar a prevenir cuanto antes. La preadolescencia se ha ido adelantando en nuestra sociedad. Una de las mejores soluciones para prevenir los embarazos adolescentes es informarles antes sobre el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual. Nuestros hijos pasan de forma brusca de la infancia a una preadolescencia adelantada y confusa.

1. Información sin prejuicios

A partir de los 10 años nuestros hijos deberían tener información básica sobre sexo y enfermedades de transmisión sexual y el VIH. Hay que hablar con ellos y evitar los mitos y los prejuicios sobre lo que deben hacer o no. No podemos dejar esa información para los 15 años porque ya los adolescentes se pueden haber iniciado en el sexo a los 13 ó 14 años.

2. Hablar de sexo en casa

Para los padres hablar de sexo con los hijos suele resultar complicado. Tenemos que perder la vergüenza y buscar el mejor momento del día para hablar con sus hijos.

Además ellos deben tener la suficiente confianza en nosotros para poder hacernos cualquier pregunta por rara que sea.

Los preadolescentes también necesitan tener información adecuada y tenemos que intentar buscarla.

También podemos apuntarles a cursos gratuitos de educación sexual para adolescentes. En los institutos, los ayuntamientos o los centros de salud se suelen impartir estas clases.

En algunos casos los adolescentes agobiarán constantemente a sus padres o profesores con preguntas sobre el sexo. Sin embargo otros de la misma edad no tendrán ningún interés aparente en el tema.

Lo importante es que se sientan cómodos para preguntar todas sus dudas cuando les surjan o lo necesiten.

3. Información sobre anticonceptivos

Además de la información básica sobre sexo los adolescentes deben aprender a utilizar los anticonceptivos antes de mantener cualquier relación sexual. No utilizar un método anticonceptivo implica el riesgo de tener un embarazo no planificado en plena adolescencia.

Tienen que resolver todas sus dudas que pueden ir desde la menstruación, relaciones sexuales, embarazos no deseados, métodos anticonceptivos más adecuados y enfermedades de transmisión sexual.

Deben conocer cuáles son los riesgos que corren y cuáles son las implicaciones de un embarazo no deseado.

En el siglo de la información parece toda una ironía que los adolescentes carezcan de la suficiente ante un problema como los embarazos adolescentes.

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Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/salud-infantil/consecuencias-del-embarazo-adolescente-y-como-evitarlo/

¿Cómo afecta el embarazo adolescente en la familia?

¿Cómo afecta el embarazo adolescente en la familia?

Durante la adolescencia, las niñas se están desarrollando en todos los aspectos, tanto física como mental y emocionalmente. Es momento de crecer, de descubrir y de experimentar, pero, desde luego, no es momento de quedarse embarazadas, por muy maduras que sean.

Y es que tener un hijo es una enorme responsabilidad y requiere tiempo y dinero para poder ofrecerle todo lo que necesita.

Si ya es complicado para muchas parejas adultas, que retrasan la edad de la maternidad y la paternidad por no encontrarse totalmente preparados, mucho más lo será para unos chicos que dependen totalmente de sus familias.
 

¿Cómo ayudar a mi hija adolescente si está embarazada?

Enterarte de que tu hija adolescente está embarazada o de que tu hijo va a tener un hijo con tan solo 16 años es un enorme shock para toda la familia.

Aunque os duela u os dé rabia por lo que eso significa para ellos y para todos, no debéis regañarlos, gritarlos y mucho menos echarlos de casa, sino apoyarlos y ayudarles a tomar la mejor decisión.

Seguir adelante o no con el embarazo es una decisión muy personal y complicada que debéis pensar bien, pero lo que no se puede hacer es obligar a la niña a abortar, aunque sea menor de edad. Si ella quiere tenerlo, deberéis apoyarla desde el primer momento.

Y, por supuesto, deberéis ser vosotros los que le hagáis ver cómo debe cuidarse y cómo va a cambiar su vida.

Al instituto puede seguir yendo, pero es posible que su estado impida que estudie de manera adecuada o que incluso tenga que perderse exámenes o alguna evaluación entera a causa del parto y el nacimiento del pequeño, lo que puede hacer que tenga que repetir curso.

Es importante que se haga todo lo posible para que la chica pueda seguir formándose a pesar de las nuevas responsabilidades que surgirán al nacer el bebé. Si la familia puede ayudarla, es conveniente que lo hagan y se turnen el cuidado del pequeño para que pueda estudiar lo más posible y así forjarse un buen futuro.

Por supuesto, al principio serán sus padres, es decir, los abuelos del bebé, los que se encarguen de la manutención de ambos, aunque el padre de la criatura (o, si también es adolescente y no trabaja, sus padres) también deberá ayudar económicamente al mantenimiento del bebé.

Antes, lo normal era casar a la joven pareja, pero actualmente esto no se suele hacer y, de hecho, muchas veces ni siquiera siguen juntos tras el nacimiento del hijo en común, pero sí deben ocuparse ambos del cuidado del bebé.

Este peso no debe recaer solo en la joven madre, sino que ambos deberán repartirse de manera equitativa para ayudarse mutuamente.

Sin embargo, por mucho que quieran organizarse e incluso hacer algún trabajo para ganarse un dinero que ayude al mantenimiento de su hijo, es inevitable que los padres de ambos adolescentes acaben haciéndose cargo del bebé, de su cuidado, de su manutención, etc.

Por lo tanto, está claro que un embarazo adolescente afecta, y mucho, a la familia, quien probablemente tenga que “ajustarse el cinturón” y hacer muchos cambios internos para poder ayudar a criar al nuevo miembro de la familia que será casi como un hijo más para ellos.

Esto puede hacer que la madre y el padre se desentiendan de su crianza, lo cual no debe permitirse ya que el hijo es suyo y tienen que intentar hacer el papel de padres y no de hermanos mayores.

En resumen, si tu hija adolescente llega un día a casa y te dice que está embarazada, de primeras se te caerá el mundo encima, porque es obvio que conlleva muchas implicaciones y cambios duros que afectarán a toda la familia, no solo a la chica y a sus padres, sino también a otros hermanos que pueda tener.

Por eso, es importante pensar bien las cosas, tomar la mejor decisión, apoyar a la hija pase lo que pase y pensar el plan a seguir cuando el bebé nazca para que pueda ser visto como un acontecimiento feliz a pesar de las circunstancias y no influya negativamente en la vida de la familia.

Por último, es importante implicar al padre del bebé y a su familia lo más posible no solo porque tienen el derecho y el deber de cuidar también de ese bebé, sino porque una buena relación entre todos, aunque los jóvenes ya no sigan juntos, puede ayudar a que todo sea más fácil y a que ese bebé crezca rodeado de amor y apoyo. 

Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/psicologia-embarazo/como-afecta-el-embarazo-adolescente-en-la-familia-10688

Embarazo saludable
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