Cómo afecta el embarazo en las relaciones sexuales

Contents
  1. Sexo durante el embarazo: todo lo que debes saber
  2. ¿Las relaciones sexuales pueden inducir el parto?
  3. Las mejores posiciones
  4. Sexo anal y oral
  5. Sexo durante el embarazo
  6. ¿Es seguro mantener relaciones sexuales durante el embarazo?
  7. Cuándo no es seguro
  8. Preguntas y preocupaciones comunes
  9. ¿El sexo puede lastimar a mi bebé?
  10. ¿Las relaciones sexuales o el orgasmo pueden provocar contracciones o un aborto espontáneo?
  11. ¿Es normal que mi impulso sexual aumente o disminuya durante el embarazo?
  12. Cuándo llamar al médico
  13. Sexo durante el embarazo: ¿hay algún riesgo o son todo beneficios?
  14. Cuidados en los embarazos de riesgo
  15. Algunas otras precauciones
  16. En el embarazo, un sexo más placentero
  17. Desde la actividad física hasta el buen humor
  18. Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines
  19. Relaciones sexuales en el embarazo: cuáles son las mejores posturas y otras preguntas frecuentes
  20. 2) ¿Cuáles son las mejores posturas sexuales en el embarazo?
  21. 3) ¿Disminuye el deseo en el embarazo?
  22. 4) ¿Es diferente el sexo a lo largo del embarazo?
  23. 5) ¿Es más placentero el sexo en el embarazo?
  24. 6 ) ¿Tener un orgasmo puede ser perjudicial para el embarazo?
  25. 7) ¿En qué casos está contraindicado mantener relaciones sexuales en el embarazo?
  26. 8) ¿Cuándo parar?
  27. 9) ¿Hacer el amor ayuda a acelerar el parto?
  28. 10) ¿Es necesaria la abstinencia sexual en el embarazo?
  29. ¿Cómo afecta el embarazo a las relaciones sexuales de la pareja?
  30. ¿Cómo afecta el embarazo a la libido?
  31. ¿Corre algún peligro el feto durante las relaciones sexuales?
  32. ¿Se puede practicar el coito hasta el final del embarazo?
  33. ¿En qué casos está contraindicado el coito en el embarazo?
  34. El coito no es la única forma de expresión sexual
  35. Di sí al sexo durante el embarazo
  36. Muchos beneficios psicológicos y fisiológicos
  37. La mejor postura mes a mes
  38. Sexo contraindicado si…

Sexo durante el embarazo: todo lo que debes saber

Cómo afecta el embarazo en las relaciones sexuales

Es completamente seguro que una mujer tenga relaciones sexuales durante su embarazo, a menos que su médico o partera le indique lo contrario. De hecho, el deseo sexual de una mujer puede aumentar en ciertas etapas del embarazo, y el sexo puede tener algunos beneficios.

A medida que su vientre empieza a crecer, la mujer descubrirá que ciertas posiciones son más cómodas. Hablar abiertamente sobre las relaciones sexuales con tu pareja puede ayudar a ambos a disfrutar de ellas durante el embarazo.

En este artículo, abordamos temas de seguridad y riesgos y te damos algunos consejos para tener relaciones sexuales durante el embarazo. También discutimos cuándo evitar las relaciones sexuales y cómo pueden cambiar durante el segundo y tercer trimestre.

Las relaciones sexuales no dañarán al bebé en ninguna etapa durante un embarazo normal sin complicaciones. El bebé está protegido por los músculos fuertes del útero, el líquido amniótico y el tapón mucoso que se desarrolla alrededor del cuello uterino.

Algunas personas creen que la actividad sexual o los orgasmos podrían dañar al bebé, aumentar las posibilidades de un aborto involuntario o inducir un parto prematuro. Sin embargo, en un embarazo saludable, nada de esto es cierto.

¿Las relaciones sexuales pueden inducir el parto?

No hay vínculos entre las relaciones sexuales vaginales durante el embarazo y un aumento en el riesgo de un parto prematuro.

Muchos estudios han concluido que las relaciones sexuales vaginales durante el embarazo no tienen vínculo con el aumento en los riesgos de parto prematuro o nacimiento prematuro. Sin embargo, si un médico considera que alguien está en alto riesgo, puede recomendar que la persona evite las relaciones sexuales durante el embarazo o solo en las últimas etapas.

Es posible que un orgasmo o una penetración sexual induzcan las contracciones de Braxton Hicks al final del embarazo.

Las contracciones de Braxton Hicks son contracciones leves que algunas mujeres experimentan al final de su embarazo. Sin embargo, estas contracciones no indican ni inducen el trabajo de parto, así que no deberían causar preocupación.

Las mejores posiciones

Durante las etapas finales del embarazo, las personas deberían elegir posiciones que no pongan presión sobre el vientre de la mujer embarazada, como la posición de misionero. Si una mujer se recuesta boca arriba, el peso del bebé podría presionar sobre sus órganos internos o arterias principales.

Una mujer embarazada podría sentirse más cómoda en posiciones que le permitan controlar la profundidad y velocidad de la penetración.

Algunas posiciones cómodas pueden incluir que la mujer embarazada esté encima de su pareja, acurrucada junto a ella (“cucharita”) o sentada al borde de la cama.

Sexo anal y oral

Las relaciones sexuales orales son perfectamente seguras durante todo el embarazo. Sin embargo, la pareja debería evitar soplar aire en la vagina de la mujer embarazada ya que esto puede causar una embolia gaseosa, en donde una burbuja de aire bloquea un vaso sanguíneo. Aunque es raro, una embolia gaseosa podría ser fatal para la mujer y el bebé.

El sexo anal no dañará al bebé, pero puede ser incómodo si una persona tiene hemorroides relacionadas con el embarazo. Las personas deberían evitar las relaciones sexuales anales después de tener relaciones sexuales vaginales, ya que esto podría propagar las bacterias del recto hacia la vagina, causando una infección.

Una partera o médico podría aconsejar que se eviten las relaciones sexuales durante el embarazo si una mujer ha experimentado lo siguiente:

  • problemas con el cuello uterino que podrían aumentar la posibilidad de un aborto involuntario o parto prematuro
  • embarazo gemelar
  • placenta previa, cuando la placenta cubre parcial o totalmente la entrada del cuello uterino
  • insuficiencia cervical, cuando el cuello uterino se abre prematuramente
  • antecedentes de parto prematuro
  • pérdida sustancial de sangre o sangrado vaginal inexplicable
  • secreción de líquido amniótico
  • ruptura de la fuente, lo cual puede aumentar el riesgo de infección

Es esencial que una mujer embarazada se proteja a sí misma y a su bebé de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Esto significa utilizar un anticonceptivo de protección, como un preservativo o barreras dentales, durante la actividad sexual con nuevas parejas sexuales.

Un aumento de hormonas puede estimular el deseo sexual, particularmente en el segundo trimestre.

El embarazo afecta el deseo sexual de cada persona de manera diferente y no existe una respuesta normal.

El aumento de hormonas y un mayor flujo sanguíneo hacia los genitales pueden estimular el deseo sexual, particularmente en el segundo trimestre.

Otras personas pueden experimentar una reducción en su deseo sexual a causa de la fluctuación de las hormonas, sentirse menos cómodas con su cuerpo, niveles de energía disminuidos o dolor físico.

El embarazo también puede afectar el deseo sexual de la pareja de una persona embarazada. Algunas personas pueden sentir más atracción hacia su pareja embarazada debido a los cambios en la forma de su cuerpo, como un aumento en el tamaño de sus senos.

En algunos casos, las preocupaciones y tensiones que siente la pareja pueden hacer que tengan menos interés en las relaciones sexuales. Es esencial ser abiertos con respecto al sexo para asegurarse de que ambos se sientan cómodos.

El sexo durante el embarazo puede tener algunos beneficios para una mujer embarazada y su pareja. Los posibles beneficios incluyen:

  • Mejores orgasmos. El aumento del flujo sanguíneo hacia los genitales podría implicar mayor cantidad de orgasmos más potentes para las mujeres embarazadas.
  • Mantenerse en forma. Las relaciones sexuales queman calorías y pueden ayudar a que ambos se mantengan en forma.
  • Unión entre la pareja. Algunas parejas consideran que la actividad sexual durante el embarazo los une más.
  • Estimulación del sistema inmunitario. Un estudio de 2004 determinó que las relaciones sexuales aumentan el IgA, un anticuerpo que ayuda a prevenir resfriados y otras infecciones.
  • Aumento de la felicidad. Los orgasmos liberan endorfinas que pueden ayudar a la mamá y al bebé a sentirse felices y relajados.

Todas las mamás primerizas necesitan tiempo para sanar y recuperarse después de dar a luz. Deberían darse un tiempo para que el cuerpo se recupere, que se cierre el cuello uterino, se detenga el sangrado posparto y, si corresponde, que las incisiones de una cesárea o los desgarros vaginales sanen.

Las mujeres pueden regresar a la actividad sexual cuando sientan que están listas para hacerlo. El agotamiento y la energía que requiere cuidar al nuevo miembro de la familia podrían hacer que la mujer no desee tener relaciones sexuales por un tiempo después del parto.

En un embarazo sano, las relaciones sexuales no se asocian con ningún riesgo para la madre o el bebé. Si una mujer experimenta cualquier dolor o sangrado inusual durante el embarazo, ya sea relacionado con el sexo o no, debería comunicarse con su médico de inmediato.

En la mayoría de los casos, las relaciones sexuales durante el embarazo no implican riesgo para la madre o el bebé. Algunas posiciones podrían ser más o menos cómodas a medida que el embarazo progresa.

Las mujeres podrían experimentar cambios en su deseo sexual durante o después del embarazo. Hablar abierta y honestamente con las parejas sexuales puede ayudar a las personas a tener una vida sexual saludable durante el embarazo.

Leer el artículo en inglés

Источник: https://www.medicalnewstoday.com/articles/es/sexo-en-el-embarazo

Sexo durante el embarazo

Cómo afecta el embarazo en las relaciones sexuales

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Si está embarazada o está planificando un embarazo, probablemente haya encontrado gran cantidad de información sobre el sexo antes del embarazo (es decir, el sexo para concebir) y el sexo después del parto (el consenso general es que es esperable tener menos actividad sexual con la presencia de un recién nacido en el hogar).

Pero no se habla tanto sobre el tema del sexo durante el embarazo. Tal vez esto se deba a una tendencia cultural de no asociar a las madres embarazadas con la sexualidad. Al igual que muchos futuros padres, es posible que tenga preguntas acerca de la seguridad del sexo y lo que es normal para la mayoría de las parejas.

En realidad, lo que se considera normal puede variar ampliamente, pero de una cosa puede estar segura: habrá cambios en su vida sexual. La comunicación abierta será la clave para lograr una relación sexual segura y satisfactoria durante el embarazo.

¿Es seguro mantener relaciones sexuales durante el embarazo?

El sexo se considera seguro en todas las etapas de un embarazo normal.

Entonces, ¿qué es un «embarazo normal»? Es aquel que se considera con bajos riesgos de complicaciones, como abortos espontáneos o parto prematuro. Hable con su médico, su partera u otro proveedor de cuidado de la salud si no está segura de si entra en esta categoría.

Por supuesto, el hecho de que sea seguro tener relaciones sexuales durante el embarazo no significa necesariamente que deseará mantener relaciones sexuales. Muchas madres embarazadas notan que su deseo de tener relaciones sexuales cambia durante algunas etapas del embarazo. Además, muchas mujeres sienten que el sexo se vuelve incómodo a medida que su cuerpo crece.

Usted y su pareja deben hablar abiertamente sobre su relación sexual. Hable sobre otras maneras de satisfacer su necesidad de intimidad, como besarse, acariciarse o abrazarse. Es posible que necesite experimentar con otras posturas para el sexo a fin de encontrar las que le resulten más cómodas.

Muchas mujeres descubren que pierden el deseo y la motivación para mantener relaciones sexuales en la última etapa del embarazo, no solo por su tamaño sino porque están preocupadas por el inminente parto y la emoción de ser madres.

Cuándo no es seguro

A continuación, se incluyen algunas conductas sexuales que no son seguras para ninguna mujer embarazada:

  1. Si tiene sexo oral, su pareja no debe soplar en su vagina. Soplar aire puede provocarle un embolismo (una obstrucción de un vaso sanguíneo por la presencia de una burbuja de aire) y esto puede poner en riesgo la vida de la madre y del bebé.
  2. No debe tener relaciones sexuales con una pareja de la cual no conoce su historia sexual o que pueda tener una enfermedad de transmisión sexual, como herpes, verrugas genitales, clamidiasis o VIH. Si se infecta, puede transmitir la enfermedad a su bebé y los resultados podrían ser peligrosos.
  3. Los proveedores de cuidado de la salud también recomiendan evitar el sexo anal durante el embarazo.

Si el proveedor de cuidado de la salud detecta o espera complicaciones significativas durante su embarazo, es posible que le indique que no tenga relaciones sexuales. Hable con su proveedor de cuidado de la salud si tiene las siguientes características:

  • un antecedente o una amenaza de aborto espontáneo
  • un antecedente de parto prematuro (ya tuvo un hijo antes de las 37 semanas de embarazo) o señales que indican un riesgo de parto prematuro (como contracturas uterinas prematuras)
  • sangrado, flujo o calambres vaginales sin explicación
  • pérdida de líquido amniótico (el líquido que rodea al bebé)
  • placenta previa, una afección en la cual la placenta (una estructura rica en sangre que alimenta al bebé) está tan baja que cubre el cuello del útero (la abertura del útero)
  • insuficiencia del cuello del útero, una dolencia en la cual el cuello del útero está debilitado y se dilata (se abre) de forma prematura, lo cual eleva el riesgo de un aborto espontáneo o un parto prematuro
  • varios fetos (mellizos, trillizos, etc.)

Preguntas y preocupaciones comunes

Estas son algunas de las preguntas más frecuentes sobre el sexo durante el embarazo.

¿El sexo puede lastimar a mi bebé?

No. Su bebé está totalmente protegido por la bolsa amniótica (una bolsa de paredes delgadas que contiene al feto y líquido a su alrededor) y los fuertes músculos del útero. También hay un tapón de mucosidad espesa que sella el cuello del útero y ayuda a prevenir infecciones. El pene no entra en contacto con el feto durante las relaciones sexuales.

¿Las relaciones sexuales o el orgasmo pueden provocar contracciones o un aborto espontáneo?

En el caso de los embarazos normales, de bajo riesgo, la respuesta es «no».

Las contracciones que puede sentir durante el orgasmo o inmediatamente después de él son totalmente distintas de las contracciones asociadas con el trabajo de parto.

Sin embargo, debe consultar con su proveedor de cuidado de la salud para asegurarse de que su embarazo entre en la categoría de embarazos de bajo riesgo.

Los proveedores del cuidado de la salud también recomiendan que todas las mujeres dejen de tener sexo en las semanas finales del embarazo, simplemente como una medida de precaución, porque el semen contiene una sustancia química que puede estimular las contracciones. Consulte con su proveedor de cuidados de la salud para saber qué es lo que considera conveniente.

¿Es normal que mi impulso sexual aumente o disminuya durante el embarazo?

En realidad, las dos posibilidades son normales (y cualquier opción que se encuentre entre estas dos).

Muchas mujeres embarazadas sienten que algunos síntomas, como la fatiga (cansancio extremo), las náuseas, el dolor en los pechos y una mayor necesidad de hacer pis, no les permiten disfrutar tanto del sexo, en especial durante el primer trimestre.

En general, estos síntomas se alivian durante el segundo trimestre y algunas mujeres descubren que el deseo de mantener relaciones sexuales se incrementa.

Además, algunas mujeres descubren que no tener que preocuparse por el control de la natalidad y una cercanía renovada con su pareja hacen que el sexo sea más placentero. El deseo suele disminuir nuevamente durante el tercer trimestre del embarazo, a medida que el útero crece y se agranda aún más, y se instala la realidad de lo que está por ocurrir.

Es probable que el deseo de su pareja de tener sexo también se incremente o disminuya. Algunos se sienten incluso más cercanos a su pareja embarazada y disfrutan de los cambios en su cuerpo. Otros tal vez tengan menos deseos debido a la ansiedad del peso de la paternidad o debido a preocupaciones por la salud, tanto de la madre como del niño por nacer.

Es posible que a su pareja le cueste aceptar su identidad como pareja sexual ahora que tiene una nueva identidad (cada vez más visible) de madre embarazada. Una vez más, recuerde que la comunicación con su pareja puede ser de gran ayuda para afrontar estos problemas.

Cuándo llamar al médico

Comuníquese con su proveedor de cuidado de la salud si no está segura de si el sexo es seguro en su caso. Además, llámelo si tiene síntomas inusuales después de mantener relaciones sexuales, como dolor, sangrado o pérdidas, o si tiene contracciones que parecen continuar después del sexo.

Recuerde que «normal» es un término relativo cuando se trata del sexo durante el embarazo. Usted y su pareja necesitan conversar sobre lo que está bien para los dos.

Revisado por: Larissa Hirsch, MD

Fecha de revisión: octubre de 2016

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/sex-pregnancy-esp.html

Sexo durante el embarazo: ¿hay algún riesgo o son todo beneficios?

Cómo afecta el embarazo en las relaciones sexuales

Durante mucho tiempo, las relaciones sexuales durante el embarazo fueron consideradas una práctica de riesgo, capaz de producir múltiples riesgos para el feto.

Debido a eso, muchos especialistas las desaconsejaban.

Con el tiempo, sin embargo, la investigación y los estudios científicos dieron por tierra con la mayoría de estas ideas, que hoy en día se consideran entre los tantos mitos que existen acerca de la sexualidad femenina. 

Hoy se sabe que, si bien existen algunos riesgos relacionados con el sexo en el embarazo, son pocos y se pueden prevenir con relativa facilidad.

«Está demostrado que no existe relación entre el coito y el aborto, por lo que debe tranquilizarse a la pareja si puede ser motivo de preocupación», señala, por citar solo una fuente, el Manual de atención al embarazo, parto y puerperio, editado por la Consejería de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía ya en 1994.

Cuidados en los embarazos de riesgo

Las que deben tener mayores cuidados son las mujeres que durante el embarazo registran sangrados.

Tanto si estos se producen durante el coito como si ocurren en cualquier momento, de forma espontánea, las relaciones sexuales con penetración están contraindicadas.

Así lo apunta Francisca Molero, directora del Instituto de Sexología de Barcelona y vicepresidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología (FESS).

Pero no solo la existencia de sangrados hace que una gestación se considere de riesgo.

En muchos casos, los médicos indican a las mujeres embarazadas hacer reposo, estar relajadas, en ocasiones pedir la baja desde los primeros meses del proceso, e incluso permanecer en cama la mayor parte del día.

En estas ocasiones, el especialista debe especificar a cada mujer -o a cada pareja- la conveniencia o no de mantener relaciones sexuales con penetración. 

Algunas otras precauciones

Una situación improbable, pero que resulta riesgosa y por lo tanto es bueno tener presente, es la de que ingrese aire por el conducto vaginal.

El aire podría bloquear algún vaso sanguíneo y causar una embolia, un problema de consecuencias importantes tanto para el bebé como para la madre.

Por ello, se recomienda que, si se practica sexo oral, la pareja de la mujer no sople en la vagina de la mujer embarazada y, en todo caso, tenga precaución de que eso no suceda tampoco de manera involuntaria.

Por lo demás, en los últimos meses del embarazo, cuando la tripa ya tiene un gran tamaño, hay que tener en cuenta dos cuestiones.

La primera es casi de sentido común: evitar las posiciones que pudieran causar una presión excesiva sobre el vientre.

De hecho, también se aconseja buscar posturas cómodas para la mujer; ella tumbada de lado, con su pareja detrás, es una de las más frecuentes durante el tercer trimestre de la gestación.

La segunda cuestión que se debe considerar es que las relaciones sexuales con penetración pueden convertirse en un factor desencadenante del parto. Por lo tanto, cuando existe el riesgo de un parto prematuro, se debe procurar evitarlas.

En el embarazo, un sexo más placentero

Con excepción de esas consideraciones, el sexo durante el embarazo no tiene más que beneficios, incluso más que antes o después de esa etapa. Uno de los más importantes, según Francisca Molero y la mayoría de expertos en sexología, es que el placer que se obtiene es mayor. Esto responde a varios motivos.

En las mujeres embarazadas, la razón principal es fisiológica: el embarazo provoca -escribió Molero en un artículo- «un aumento de lubricación y de sensibilidad, debido a la existencia de una mayor vascularización», es decir, una mayor irrigación sanguínea a las zonas genitales. Esto es lo que hace que la sensación de goce sea mayor.

En sus parejas, el mayor placer puede provenir de la posibilidad de cumplir una fantasía recurrente: tener sexo con una embarazada. Las «nuevas» curvas de la mujer y el aumento de tamaño y firmeza de los pechos y algunas otras partes de su cuerpo resultan especialmente excitantes para muchas personas. 

Si el embarazo llegó después de una búsqueda larga y estresante, el sexo puede ser también un modo de relajarse y «celebrar» la consecución del objetivo.

Y a eso se añade, en las parejas monógamas heterosexuales, la falta de preocupaciones ya no solo en cuanto a la búsqueda del embarazo, sino al motivo contrario: no hay necesidad de métodos anticonceptivos.

Por ello, el embarazo se puede ver, entre tantas otras cosas, como una etapa para disfrutar del sexo con plenitud. 

Desde la actividad física hasta el buen humor

Francisca Molero apunta también que la mujer embarazada «debe acostumbrarse a su nueva estructura corporal» y, mientras lo hace, «se puede sentir insegura, con temor de que su pareja, al verla con unos kilos de más, la encuentre poco atractiva». En este sentido, la clave radica en el diálogo y la comunicación en la pareja, pero no hay dudas de que el sexo sirven para afianzar el vínculo.

Las relaciones sexuales también tienen el efecto positivo que proporcionan en tanto que constituyen una actividad física.

Fortalecen el suelo pélvico: los músculos, ligamentos y nervios que sostienen el útero (y por lo tanto también al bebé en formación), además de la vagina, la uretra, la vejiga y el recto.

Cuanto más fuerte y elástica se encuentre esa zona, menores serán los riesgos de padecer desgarros y otras disfunciones durante el parto, y más rápida la recuperación posterior. El sexo es, junto con los llamados ejercicios de Kegel, el mejor entrenamiento para esta región del cuerpo. 

Por lo demás, no hay dudas de que el sexo también ayuda a estar de buen humor.

Con ello tienen que ver la dopamina y la oxitocina que el cuerpo libera durante el orgasmo, sustancias que se relacionan respectivamente con la sensación de placer y la conexión afectiva con las otras personas. Como cualquier otra actividad física, asimismo, el sexo favorece el sueño y el descanso.

En última instancia, como ya se ha mencionado, las relaciones sexuales pueden convertirse en un factor desencadenante del parto.

Y si esto puede ser un factor negativo en embarazos con riesgo de parto prematuro, es positivo en los casos en que el lapso de la gestación ya se ha cumplido -o está a punto de hacerlo- y, pese a ello, no hay aún señales de que el parto se aproxime. El sexo se convierte, en estos casos, en una buena forma de estimularlo.

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Источник: https://www.eldiario.es/consumoclaro/vida_sexual/sexo-embarazo-riesgo-beneficios_1_3095143.html

Relaciones sexuales en el embarazo: cuáles son las mejores posturas y otras preguntas frecuentes

Cómo afecta el embarazo en las relaciones sexuales

Mantener relaciones sexuales durante el embarazo, lejos de ser peligroso, es positivo tanto para la pareja como para el bebé. Salvo que se aconseje abstinencia por razones médicas, el sexo en el embarazo es bueno para todos.

Es recomendable y seguro para la pareja, favorece la intimidad y refuerza los sentimientos en un momento muy especial, pero además es beneficioso también para el bebé. Hay falsos mitos en torno a las relaciones sexuales en esta etapa, así que vamos a responder a las 10 preguntas más frecuentes para que disfrutéis a pleno del sexo en el embarazo.

Una de las preocupaciones más extendidas sobre el sexo en el embarazo es creer que puede ser malo para el bebé. Se piensa erróneamente que ciertas posturas pueden hacerle daño, que el semen puede afectarle, o que el niño puede sentir el coito como algo desagradable. Sin embargo, son todas creencias sin ningún fundamento.

Por el contrario, mantener relaciones sexuales es beneficioso para el bebé. El organismo de la madre libera endorfinas y la región pélvica recibe más sangre, provocando que el bebé experimente una sensación placentera dentro del útero.

2) ¿Cuáles son las mejores posturas sexuales en el embarazo?

Las posturas más aconsejables son, evidentemente, aquellas que no produzcan presión abdominal en la futura mamá. La mujer debe estar cómoda en todo momento, para lo cual pueden utilizar cojines o almohadones. El diálogo entre los dos es muy importante para encontrar juntos las posturas más favorables.

Las mejores posturas sexuales durante el embarazo son: de lado, la mujer sentada sobre el hombre, de pie, y la postura del misionero (el hombre encima de la mujer) sólo si el hombre es capaz de sostener su propio peso con las manos para evitar presionar la barriga de la mujer.

Aparte de éstas, con la práctica y a medida que va avanzando el embarazo, la pareja puede ir buscando nuevas variantes que le resulten cómodas a la vez que placenteras.

3) ¿Disminuye el deseo en el embarazo?

Es probable que la mujer atraviese por momentos en los que el deseo sexual disminuya, sobre todo en el primer trimestre a causa de las típicas molestias como náuseas y dolor abdominal, y en la recta final del embarazo por el tamaño y la presión de la barriga.

Durante el segundo trimestre, al superar las molestias, el deseo tiende a reaparecer. En general, parece ser el momento más pleno, pero cada mujer es un mundo, y hay quienes sienten un aumento del deseo desde el comienzo del embarazo.

4) ¿Es diferente el sexo a lo largo del embarazo?

Naturalmente, además de los cambios físicos que experimenta la mujer que pueden provocar que el deseo disminuya o aumente, tanto el hombre como la mujer puede atravesar por diferentes emociones a lo largo del embarazo.

Lo más probable es que ambos paséis por etapas en las que uno sienta más deseo que el otro, y surjan temores y sentimientos que pueden resultar desconcertantes para el uno y el otro. El sexo puede resultar maravilloso o puede darse una mezcla de sensaciones.

Por eso, la comunicación es fundamental, también en la cama. Hay que vivirlo con calma y naturalidad y dialogar con la pareja ante cualquier duda o temor que surja.

5) ¿Es más placentero el sexo en el embarazo?

Así como hay mujeres en las que deseo disminuye, para otras el sexo en el embarazo es más placentero.

Sobre todo en los primeros meses, el aumento de la irrigación sanguínea provoca una mayor sensibilidad a la zona genital y aumenta el flujo vaginal, por lo que la vagina se vuelve más sensible y está mejor lubricada.

A esto se suma la liberación por el hecho de no tener que utilizar métodos anticonceptivos, lo que unido a la alegría de estar embarazada, hace que aumente el apetito sexual.

6 ) ¿Tener un orgasmo puede ser perjudicial para el embarazo?

Es cierto que el orgasmo produce una contracción del útero, pero tranquila que por tener un orgasmo no te pondrás de parto.

Por el contrario, se liberan endorfinas que invaden todas las células del cuerpo produciendo una intensa sensación de bienestar. Además las endorfinas atraviesan la placenta, produciendo la misma sensación en el bebé.

7) ¿En qué casos está contraindicado mantener relaciones sexuales en el embarazo?

Es el médico quien debe indicar si es seguro o no para la continuidad del embarazo seguir manteniendo relaciones sexuales. Está contraindicado, en general, en los casos en los que el útero necesita reposo como amenaza de aborto, amenaza de parto prematuro, rotura de bolsa amniótica o placenta previa.

Si es un embarazo múltiple, a partir del último trimestre las contracciones debidas al orgasmo podrían dilatar el cuello uterino y habría riesgo de parto prematuro.

8) ¿Cuándo parar?

Hay que parar si al hacer el amor notas dolores, molestias o calambres, contracciones muy fuertes, si se presentan sangrados o pérdida de líquido amniótico. También está contraindicado si ya has roto aguas, por el riesgo de infección.

De todas maneras, aunque no haya penetración, hay muchas otras formas de experimentar la sexualidad.

9) ¿Hacer el amor ayuda a acelerar el parto?

Mantener relaciones sexuales en la recta final del embarazo es una forma natural de acelerar el parto cuando éste no llega. Aunque una investigación reciente lo descarta, el esperma contiene prostaglandinas, que son, precisamente, las hormonas que se utilizan para inducir el parto.

Lo ideal es que hagáis el amor eyaculando el hombre dentro de la vagina. Si además llegas al orgasmo, mejor que mejor, porque los orgasmos provocan contracciones en el útero.

10) ¿Es necesaria la abstinencia sexual en el embarazo?

Después de todo lo que hemos comentado, rotundamente no. El sexo es beneficioso tanto para la pareja como para el bebé, con lo cual, salvo que haya prescripción médica de abstinencia por peligrar la continuidad del embarazo, mantener relaciones sexuales en el embarazo es absolutamente recomendable.

Foto de Jonathan Borba, Andrea Piacquadioen Pexels

En Bebés y más | Nueve beneficios de practicar sexo en el embarazo

Источник: https://www.bebesymas.com/embarazo/relaciones-sexuales-embarazo-cuales-mejores-posturas-otras-preguntas-frecuentes

¿Cómo afecta el embarazo a las relaciones sexuales de la pareja?

Cómo afecta el embarazo en las relaciones sexuales

El embarazo es un periodo de grandes cambios físicos, psicológicos y emocionales en la futura madre. Estos cambios también afectan a la sexualidad de la pareja, que varía mucho de una mujer a otra y a lo largo del embarazo.

Durante la gestación, algunas parejas disfrutarán de momentos especiales en la intimidad. Para la embarazada el deseo sexual varía a lo largo de los diferentes trimestres de embarazo debido a los cambios hormonales que experimenta en este periodo.

Por lo general, al inicio del embarazo algunas mujeres experimentan una disminución de la líbido. En este periodo, la embarazada sufre algunas molestias típicas del embarazo, como náuseas y vómitos, que le impiden compartir con su pareja una relación sexual tranquila. Esto no significa, sin embargo, que ocurra en todos los casos. 

Otras embarazadas disfrutan de momentos íntimos gratificantes con su pareja desde el inicio de la gestación. Esto, como todo, depende de cada caso concreto.

Una preocupación común en la mayoría de las parejas es si con la práctica sexual pueden dañar al feto. En principio, siempre que no haya ninguna contraindicación médica que lo indique, la pareja puede practicar el sexo durante todo el embarazo.

¿Cómo afecta el embarazo a la libido?

Por lo general, el deseo disminuye durante el primer trimestre del embarazo debido al cansancio y las náuseas.

En el segundo trimestre de embarazo , la embarazada probablemente experimente un aumento de la libido . Esto es debido a que en esta fase del embarazo, desaparecen algunas de las molestias típicas del primer trimestre y los niveles de hormonas se estabilizan.

En el último trimestre del embarazo, suele disminuir de nuevo el interés sexual ya que reaparecen en la embarazada el cansancio y molestias por el tamaño del abdomen.

Durante el embarazo las relaciones sexuales mejoran para algunas parejas.  Por un lado, la mujer y el hombre se encuentran más relajados al no ser necesarios métodos anticonceptivos.

Por otro, los órganos sexuales y los pechos de la embarazada se encuentran más sensibles, debido al mayor flujo sanguíneo y a la gran cantidad de hormonas que circulan por el organismo de la mujer.

¿Corre algún peligro el feto durante las relaciones sexuales?

En ocasiones se teme dañar al feto si se practica el coito, pero se trata de un temor infundado. El feto se encuentra protegido por la bolsa de líquido amniótico que actúa como almohadilla y por el tapón mucoso del cuello uterino que no permite la entrada de ninguna bacteria en el útero.

En ocasiones tras un orgasmo el útero de la mujer embarazada permanece duro unos minutos y se producen algunas contracciones que no entrañan ningún peligro.

¿Se puede practicar el coito hasta el final del embarazo?

Hasta casi el final del embarazo siempre que el tapón mucoso no se haya desprendido ni se haya roto la bolsa de líquido amniótico (el contacto podría causar una infección).

Algunos expertos aseguran que el coito puede ser una forma de estimular el parto, si se retrasa. La razón es que en el semen existe una hormona llamada prostaglandina que actúa sobre el cuello del útero, reblandeciéndolo.

¿En qué casos está contraindicado el coito en el embarazo?

Lo normal es que el médico limite o contraindique totalmente el coito siempre que se produzcan hemorragias vaginales, por muy pequeñas que éstas sean.

También durante el primer trimestre en mujeres con antecedentes de aborto o pérdidas que les hayan obligado a mantener reposo en embarazos anteriores.

Si la mujer ha tenido con anterioridad un parto prematuro, es recomendable dejar de practicar el coito entre ocho y doce semanas antes de salir de cuentas.

Cuando existe un alto riesgo de hemorragia, como en la placenta previa o el desprendimiento de placenta, se contraindica totalmente.

El coito no es la única forma de expresión sexual

El descenso de la libido o la imposibilidad de practicar el coito por contraindicación médica no deben ser motivo de preocupación. Existen otras formas de expresión sexual que pueden resultar igual de satisfactorias y placenteras.

Источник: https://www.elbebe.com/embarazo/dudas-sobre-los-riesgos-de-mantener-relaciones-sexuales-durante-el-embarazo

Di sí al sexo durante el embarazo

Cómo afecta el embarazo en las relaciones sexuales

Cuando una mujer se queda embaraza le invaden un millón de dudas relacionadas con su estado físico y emocional, entre ellas la posibilidad de tener o no sexo durante el embarazo.

Muchas parejas no mantienen relaciones sexuales en esta etapa por desconocimiento o por miedo a posibles daños en el bebé o en la futura madre, sin embargo, la realidad es que no sólo es posible sino también recomendable.

“A menos que esté contraindicado expresamente por el ginecólogo, el sexo es perfectamente posible durante el embarazo”, afirma Delfina Ramos De Torres, psicóloga y sexóloga de HLA Mediterráneo. Si hablamos de un embarazo normal “el único límite para su práctica será la incomodidad de la mujer”.

El mejor momento para ponerse manos a la obra es, según la experta, en el segundo trimestre, que es el de mayor actividad sexual.

Es en este periodo “cuando las molestias y el volumen del vientre aún no supone un impedimento para practicar determinadas posturas”.

De hecho, según la experta, “muchas mujeres aseguran que es aquí cuando han tenido los orgasmos más intensos al estar libres de las molestias propias de este proceso y tener una zona genital más vascularizada de lo normal, lo que favorece la sensibilidad”.

Por el contrario, en el primer trimestre “la libido puede sufrir un descenso debido a que los efectos de la hCG y otras hormonas preparan la formación de la placenta, lo que puede venir acompañado de un aumento del sueño, del cansancio, de las náuseas y de los cambios de humor”, explica Ramos. Por tanto, éste no sería el trimestre más favorable para practicar sexo.

Hacia el segundo semestre todo cambia. En este periodo desaparecen los efectos negativos lo que “permite disfrutar del aumento de la sensibilidad a consecuencia de una mayor vascularización”.

Es en estos meses cuando se debe aprovechar ya que en el tercer y último trimestre el deseo “vuelve a verse afectado por la incomodidad del aumento del volumen de la mujer, la dificultad para adoptar determinadas posturas y el trabajo psicológico de prepararse para el parto”. Todo esto hace que sea más complicado mantener relaciones sexuales durante esta etapa.

Muchos beneficios psicológicos y fisiológicos

Es importante que los futuros padres conozcan los beneficios de mantener relaciones durante el embarazo, que son muchos y que se hacen patentes tanto en el plano psicológico como en el fisiológico.

La actividad sexual estimula la circulación sanguínea y provoca la liberación de endorfinas, que son agentes del bienestar y de la felicidad”, explica Ramos.

Todo ello “contribuye a reducir tensiones y a mejorar el estado psicológico de la madre”.

Por otro lado, tener sexo durante el embarazo “es, además, la confirmación para la mujer de que sigue siendo atractiva y válida como amante”.

Esto es muy bueno y positivo para la mujer, pero el sexo en el embarazo también es beneficioso para el bebé: “No hay que olvidar que el estado psicológico de la madre afecta de manera directa al niño, por lo que todo lo que contribuya a mejorar ese estado será bien recibido por él”.

Entonces ¿no sufre el bebé durante la penetración? Muchos padres, sobre todo los primerizos, prefieren no tener sexo en esta etapa por miedo a hacer daño al niño.

A ellos, Ramos recomienda una buena dosis de información de la mano de especialistas para romper con las falsas creencias.

Es vital hacer hincapié en el hecho de que un útero sano está perfectamente preparado para recibir el estímulo de las relaciones sexuales”.

La mejor postura mes a mes

Como se ha mencionado antes, el segundo trimestre del embarazo suele ser el mejor momento para dedicar al sexo durante la gestación pero ¿cuál es la mejor postura? Según Ramos, todo dependerá de “la forma física de la madre, del peso adquirido y de la pericia de ambos integrantes de la pareja”.

En general, no existe una norma sobre las posturas recomendadas por meses “pero sí hay una tendencia espontánea a buscar aquellas que dejen libre el vientre, sobre todo cuando el volumen empieza a ser considerable y que coincide con el comienzo del tercer trimestre”. Así, “las posturas con la mujer de pie o tumbada de lado serán posiblemente las más comunes y practicadas durante la gestación”.

Por el contrario, “aquellas en las que la mujer se apoya sobre las cuatro patas serán, quizás, las menos indicadas ya que en estas posiciones existe una mayor exposición a posibles hemorragias debido a la gran vascularización de la vagina durante el embarazo”. Por ello, en caso de que haya la más mínima pérdida de sangre “se deberá acudir al ginecólogo”.

Sexo contraindicado si…

Ramos aconseja mantener relaciones sexuales siempre que se pueda y que el embarazo sea normal. Sin embargo, hay casos de riesgo en los que se desaconseja la penetración.

“Se recomienda la abstinencia siempre que haya habido con anterioridad un aborto espontáneo o amenaza de uno; cuando el cuello de útero no esté cerrado correctamente o se haya practicado un cerclaje cervical; en el diagnóstico de placenta previa y, en el tercer trimestre, ante la amenaza de parto prematuro o embarazo gemelar”.

Además, concluye: ·”Es conveniente prestar atención a las reacciones de la madre durante y después del sexo y acudir al médico si se observa una pérdida de sangre por leve que sea o si se sienten molestias”.

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Источник: https://cuidateplus.marca.com/sexualidad/pareja/2019/12/17/di-sexo-durante-embarazo-171496.html

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