¿Cómo afrontar los gastos de un bebé en tiempos de crisis?

Ahorrar para tener un bebé: ¿Es posible?

¿Cómo afrontar los gastos de un bebé en tiempos de crisis?

La llegada de un bebé es un momento muy especial y más si es nuestro primer hijo. Queremos que no le falte de nada, pero muchas veces nos hacemos con un montón de cosas que realmente no son tan imprescindibles. ¿Se puede ahorrar para tener un bebé? Sin lugar a dudas, no hace falta gastar mucho dinero si no se tienen posibilidades o se anda algo justo.

Somos conscientes de que los gastos se multiplican porque los pañales, comida especial, productos farmacéuticos, ropa, accesorios, entre otras tantas cosas, suponen un mayor gasto del habitual. Por esa razón, cualquier ayuda extra siempre es bienvenida ya que lo más importante es optimizar el dinero.

Según la Unión de Consumidores de España (UCE), la llegada del primer hijo puede rondar los 6000 euros en el primer año de vida. Saber qué comprar a veces se hace complicado, sobre todo distinguir qué es realmente necesario y así llegar a final de mes sin problemas.

Consejos para ahorrar con la llegada de tu bebé

Para poder satisfacer las necesidades básicas y ahorrar gastos del bebé, primero hay que saber qué es lo que verdaderamente necesita nuestro pequeño y hacer un presupuesto. Las exigencias y prioridades dependen del poder adquisitivo de las familias, que puede variar como por ejemplo en el caso de una madre o un padre soltero.

2. Lo que necesitas para la llegada de tu bebé

  • La cuna y los muebles de la habitación del bebé. La cuna es esencial para el descanso del bebé. La puedes comprar, pero también la puedes heredar de algún familiar o amigo que ya no la necesite. El cambiador, la cómoda, el armario se puede comprar más adelante.
  • El cochecito y asiento de seguridad para el coche. Estos productos deben estar homologados y los puedes comprar con precios de promoción, de segunda mano o te los pueden regalar.
  • Pañales. Se trata de un gasto imprescindible en los primeros años de vida. La mejor forma de ahorrar dinero en el bebé es comprarlos en grandes cantidades o en tiendas online.
  • Higiene. Se puede ahorrar en compras para el bebé. Hay que prestar atención a los descuentos en cremas, lociones, aceites y jabones. Incluso, la bañera es necesaria y nos la pueden regalar.
  • Juguetes. Este tipo de juguetes como el sonajero o un móvil de cuna ayudan a estimular al pequeño. Por lo general, son regalos de amigos y familiares.
  • Alimentación. Si optas por dar el pecho al bebé ahorrarás mucho dinero durante los primeros seis meses. Sin duda alguna, la lactancia materna es la alternativa más completa y económica si queremos ahorrar dinero con el bebé.
  • El esterilizador de biberones. Este aparato es caro, pero se puede sustituir por un método tradicional para esterilizar. En una cacerola de agua se ponen biberones, chupetes y tetinas que se sacarán cuando hiervan (aproximadamente 7 u 8 minutos)

2. Trucos para ahorrar dinero con tu bebé

¡Ser padres es una experiencia única! Pero ¿cuánto dinero ahorrar para tener un bebé? Por ejemplo, el valor de una cuna oscila entre los 150 y 700 euros, el precio medio de una silla-cochecito puede alcanzar los 700 euros, el gasto en aseo está sobre los 115 euros y para alimentación se pueden destinar alrededor de 1.100 euros.

Teniendo en cuenta estas cifras, hay que elegir bien si queremos tener una economía doméstica, estable y controlada. Recuerda que lo que es bueno para el bebé siempre es lo necesario. Tampoco es necesario tener 10 pijamas o bodys y más sabiendo la velocidad que el pequeño crece.

¿Cómo ahorrar dinero con un bebé? A continuación, te ofrecemos algunas propuestas que te ayudarán a sufragar los gastos:

  • Pedir prestada ropa de maternidad. Antes de la llegada del bebé siempre puedes pedir ropa prestada a alguna amiga o familiar. Al fin y al cabo, la usarás solo unas semanas.
  • Preparar un baby shower. Se pueden ahorrar compras del bebé si organizas esta fiesta. Está de moda y permite que todos los invitados (familia, amigos y compañeros del trabajo) participen en esta propuesta. Si organizas una lista de regalos evitas cosas innecesarias y que se repitan.
  • Comprar con antelación. Algunos productos necesarios se pueden comprar con antelación o cuando estén en oferta. Algunas marcas de pañales, colonias o jabones ofrecen descuentos en la segunda unidad. Las marcas blancas son una buena opción en cuanto a calidad y precio. Por lo tanto, es posible ahorrar teniendo un bebé.
  • Controlar el gasto en ropa. Compra lo justo o necesario porque el bebé queda muy rápido durante el primer año y la ropa se queda pequeña en poco tiempo.
  • Segunda mano. En ocasiones, la familia nos suele dejar algunos básicos claves para el cuidado del bebé, que suelen ser caros. Si no fuera así se pueden conseguir de segunda mano por familiares o amigos que ya tuvieron su bebé y regalarlo.
  • Comparar precios. Otro de los trucos para ahorrar con un bebé es comparar los precios de la farmacia, parafarmacia y supermercados. El coste de un mismo producto puede variar bastante si no compramos de forma impulsiva.
  • Haz tu propia comida para el bebé. Cuando el pequeño comience a comer sólidos hazle tu la comida. Puedes licuar las verduras y guardarlas en el congelador. El esfuerzo adicional merece la pena.
  • Hay empresas dedicadas a la compraventa de artículos de bebé de segunda mano y seminuevos que te venden los artículos a un precio muy razonable.

Por otro lado, si tienes previsto tener más familia en un futuro próximo, ya debes plantearte cómo ahorrar con el segundo bebé. Por lo tanto, sería bueno que guardases todo el material que te sea útil para la llegada del nuevo miembro a la familia. Así evitarás pedir prestado a familiares y amigos.

En el caso de que haya pasado tiempo desde que tuviste a tu primer hijo y hayas sido tú quien haya regalado sus cosas a otros amigos o familia, podrías optar por volver aplicar todos estos consejos que te hemos facilitado en este post.

Ahorrar para tener un bebé depende de ciertos factores como la planificación, presupuesto y exigencias. Pero, nunca está mal ser comedidos con los gastos y mucho más en épocas de crisis o complicadas que puedan tambalear la economía familiar.

Источник: https://www.tuproyectodevida.es/ahorro-bebe/

Crisis de pareja durante el embarazo: qué la origina y consejos para afrontarla

¿Cómo afrontar los gastos de un bebé en tiempos de crisis?

Se considera uno de los momentos más felices en la vida de toda pareja pero también es uno de los ciclos vitales más importantes por los que atravesará la relación sentimental a lo largo de los años. Un embarazo es ilusión y esperanza pero también un reto importante que requiere de una solidez en los lazos que unen a los futuros padres para afrontar los miedos y el estrés que generará la llegada de un hijo.

Los preparativos, las dudas sobre la capacidad de cada cual para afrontar la paternidad/maternidad y también los problemas previos pueden ser el caldo de cultivo para desestabilizar a la pareja y originar peleas y discusiones. En este artículo analizamos cuáles pueden ser las principales causas de una crisis y cómo afrontarla.

– Tener un hijo para salvar la relación

Sufrir problemas previos suele ser uno de los principales motivos para que se desencadene una crisis de pareja durante el embarazo.

Pensar que la llegada de un hijo puede ayudar a arreglar desavenencias anteriores nunca es una buena idea ya que, probablemente, acabarán por acentuarse si a éstas se le suma el estrés que conlleva un embarazo para ambas partes, las necesidades que hay que cubrir y las decisiones que se deben tomar en esa etapa.

– Que sea un hijo no deseado

Tener un hijo para satisfacer a la pareja puede convertirse en otro desestabilizador importante de la relación aunque no exista un problema previo entre ambas partes. Cuando uno de los miembros de la pareja no desea ser padre/madre o no se siente preparado para dar el paso conviene no forzarle solo por satisfacer el deseo de la otra parte.

– Disminución o ausencia de las relaciones sexuales

Son varios los motivos por los que las relaciones sexuales pueden verse afectadas durante el embarazo y originar un conflicto en la pareja.

La mujer puede experimentar un descenso del deseo, cambios físicos y hormonales que le hagan sentirse menos atractiva o bien miedo a hacerle daño al bebé si mantiene relaciones sexuales.

Los hombres, por su parte, se pueden sentir arrinconados o relegados a un segundo plano por este desigual interés, tener temor a hacerle daño a la mujer o al feto o bien notar menos atracción hacia ella. Si se origina este desajuste y las cantidad y la calidad de las relaciones desciende puede provocar una crisis.

– Poderoso caballero, don dinero

Si ya de por si los temas económicos y de gestión del dinero suele ser causa de conflicto habitual en la pareja, la llegada de un nuevo miembro a la familia y el aumento del gasto que el núcleo familiar va a experimentar en los próximos meses (o más bien años) puede originar que salten las chispas.

– Cambios en la mujer

Aunque se considera que el embarazo es una de las etapas más hermosas de la vida de una mujer a menudo las embarazadas pasan por momentos que pueden afectar de forma considerable a su estado de ánimo y también físico: las nauseas, los mareos, el aumento de peso, los cambios hormonales, las dificultades para dormir y descansar, para manejarse con la misma ligereza de antes o, incluso, reposos forzosos. Todo ello puede hacer mella en sus propios sentimientos y por extensión en la forma de actuar con la pareja.

– Lidiar con la familia propia y la política

Si hasta el momento la pareja podía permanecer más o menos al margen de sus respectivas familias, la próxima llegada de un bebé lo trastocará todo. Padres, suegros, hermanos y demás familia se creerán en numerosas ocasiones con derecho a inmiscuirse más de la cuenta en todos los detalles que atañen a cómo llevar el embarazo, el parto y/o el cuidado del niño.

– Ante todo, no ignorar la crisis

Si por uno o varios motivos de los citados anteriormente, la crisis llega a la pareja durante el embarazo, conviene no darle la espalda ni esperar a que se vaya por donde ha venido ya que si se ignora lo más probable es que estalle justo en el momento de mayor estrés: es decir, con la llegada del bebé.

– Fomentar la empatía

Intentar ponerse en el lugar del otro. En el caso de la mujer embarazada llegar a entender por qué su pareja puede llegar a sentirse desplazado por la llegada del bebé o a creer que ya no es tan importante para ella.

Ellos también deben poner de su parte para entender la revolución hormonal por la que pasa una embarazada y apoyar su necesidad de comprensión y de sentirse acompañada en todo el proceso durante esos nueve meses.

El apoyo mutuo es fundamental para que ambas personas encuentren en la otra el cariño, el entendimiento y el respaldo necesario para afrontar esta nueva etapa vital.

– Dialogar para todo

El diálogo debe convertirse en la herramienta principal para solventar los problemas o discrepancias entre ambas partes.

Si, por ejemplo, el conflicto surge por los gastos económicos que supondrá la llegada del bebé: intentar compartir la lista de imprescindibles de cada uno para llegar a una lista común, ceder con alguna cosa si vemos que le hace una especial ilusión a la pareja, intentar poner en marcha un plan de ahorro en los meses previos al nacimiento… Hablar de cualquier tema generará soluciones.

– Comunicar nuestras emociones

Es importante que en cuanto surjan dudas por la nueva situación comuniquemos a la pareja nuestras emociones: cómo nos sentimos, el temor a no estar a la altura de las circunstancias, la necesidad de cariño y apoyo..

. De nada sirve callarse y dejar que se acumulen los conflictos internos para que más tarde acaben explotando. Expresar sin miedo las preocupaciones es la mejor base para llegar a acuerdos que satisfagan a ambas partes.

– Ser equipo

Un consejo que viene como anillo al dedo, sobre todo en esas situaciones en las que las familias de uno y de otro se creerán con derecho a opinar o participar de decisiones como el nombre del futuro bebé, cómo debe ser el parto, quién debe acompañar a la madre en el posparto…

Aunque la situación puede presentarse complicada, ya que habrá que lidiar entre la pareja y la familia, conviene que todas las decisiones se hablen en pareja y se tomen por consenso en privado -aunque nos cueste llegar a él- y luego se comuniquen de forma conjunta a los familiares.

Ante todo hay que mirar por el bien de la pareja y ser uno de cara a la familia.

– Sacarle jugo a los momentos románticos e íntimos

Aunque la llegada del bebé sea un hecho maravilloso no debemos pasar por alto que hay que seguir viviendo en pareja y potenciando los momentos románticos e íntimos: hacer un viaje, salir a cenar, ir al cine, al teatro…

En cuanto a la vida sexual, salvo si se está pasando por un embarazo de riesgo, no debe paralizarse sino amoldarse a la nueva situación: buscar posturas que sean más cómodas y no centrarnos únicamente en el coito sino potenciar otras maneras de intimar – masajes, caricias, masturbación, duchas… – que sean placenteras para los dos.

Источник: https://www.20minutos.es/noticia/4171064/0/crisis-de-pareja-durante-el-embarazo-que-la-origina-y-consejos-para-afrontarla/

El ahorro es mejor que el gasto en tiempos de crisis

¿Cómo afrontar los gastos de un bebé en tiempos de crisis?

Hace bastante tiempo escribí un artículo titulado “El ahorro es mejor que el gasto, incluso en estos tiempos“ donde resaltaba la importancia del ahorro, no sólo en el desarrollo de la economía, pero en ayudarnos a salir de los líos económicos en que nos encontramos.

Los principios elaborados en ese artículo siguen válidos hoy en día aunque no han visto la luz del día.

Lo importante no es sólo que los lectores de estas páginas no aceptan esos conceptos, pero nuestros líderes políticos tampoco aceptan la importancia del ahorro en estos tiempos de crisis y las políticas económicas que están anunciando nos lo demuestran. Como dije entonces:

Por lo que se lee, parece que el consenso para la recuperación de la economía es que todos debemos consumir más, es decir, gastar más, y que no nos preocupemos por los ahorros en estos tiempos complicados.

Pues no, lo que hay que hacer es reducir los gastos y ahorrar y estas reducciones de gastos tendrán uno de dos impactos, aumentará los ahorros o reducirá las deudas que, como conclusión aumentará el ahorro neto de la sociedad.

Seguimos viendo justo lo contrario al camino aconsejable, se está fomentando el gasto como sea y de todas partes y, no sólo eso, se está fomentando el gasto por parte del gobierno también, como si los gastos del gobierno tomando nuestro dinero o endeudándonos aún más iba a ser una solución a la reactivación de la economía.

Siempre que propongo una medida que debería tomar el gobierno, el comentario más común que recibo es que no es bueno para la crisis ya que perjudica el gasto generalizado.

La conclusión generalizada es clara, más gasto es bueno para sacarnos de la crisis y menos gasto es malo, aunque la realidad es justo lo contrario, para sacarnos de la crisis, más gasto es peor que más ahorros.

Marco Antonio ha advirtido varias veces en estas páginas del problema de la deuda privada y corporativa, que es mucho más alta que la deuda del Estado, que nos demostró con el gráfico de esta página, y estoy de acuerdo. Lo que reduce esa deuda no es que el gobierno gaste más o que los ciudadanos gasten más, lo que reduce la deuda privada es ahorrar más, es decir, gastar menos que los ingresos.

Como dije:

En estos momentos, como en tiempos de boom, deberíamos aumentar nuestros ahorros que, aunque parezca en contra del sentido común, siempre ha sido la mejor forma de fomentar el crecimiento sostenible y productivo, que siempre debería ser nuestro objetivo.

El ahorro, que es la acumulación de capital, es uno de los determinantes importantes de la inversión fundamental para conseguir crecimiento sostenible y, como veo que ni la gran mayoría de nuestros lectores ni nuestros líderes lo han captado, repitiré los argumentos:

¿Por qué fomentar el ahorro es importante, incluso en estos tiempos?

Más ahorros resultan en la reducción del coste de capital que impulsa más inversión privada, inversión que lleva en más productividad, a más empleo productivo y, por lo tanto, a empleo sostenible que es el tipo de empleo que se necesita en la economía. La alternativa es el empleo artificial que es el resultado que el despilfarro estatal está creando, empleo que es relativamente poco productivo, ya que es el que se crea como reacción a un gasto puntual que no se espera que continúe. Otra explicación más de por qué los empleos que si se han visto han sido de los más temporales, baratos e inseguros que hay. Además, este tipo de empleo también es cortoplacista, ya que los gobiernos no pueden mantener sus gastos, como estamos viendo con las reducciones en gastos y con los aumentos en ingresos.

Parece que existe una falta de entendimiento de lo que es la inversión y parece que los que quieren gastos y no ahorros piensan que las cantidades destinadas a ahorros y a inversión desaparecen de alguna forma. Parece que no contabilizan su impacto, impacto que es muy importante y mucho más importante que el gasto que suelen querer fomentar.

¿Qué es la inversión?

La inversión no es dinero que se pierde o que está apartado en algún lugar, en una especie de limbo, sin impactar a la economía.

La inversión son muchas cosas; una nueva fábrica, un nuevo equipo o maquinaria, un nuevo edificio, incluso reparaciones a un activo y desarrollo de capital humano.

Todas estas cantidades que se invierten, llegan a otras empresas que pagan sus gastos, sus empleados, sus materias primas, etc. Incluso puede que tengan que expandir y, como consecuencia, aumentar su nivel de empleo.

La inversión impulsa la productividad, el crecimiento, el empleo productivo y sostenible, los sueldos reales y, como resultado, el consumo.

¿Cómo puede ser aconsejable continuar con los déficits públicos que resultan en cada vez más deuda, deuda que está costando cada vez más financiar? No debe sorprender que se habla tanto de los problemáticos mercados financieros, ya que nadie que tenga dinero se fía de una situación que claramente es insostenible. Con esta situación, ¿qué empresa invertirá y contratará en base a gastos descontrolados del gobierno?

Fomentar el ahorro frente al consumo, no reduce el consumo, lo que hace es crear riqueza y aumentar el consumo, eso si, el consumo sostenible.

Las políticas económicas de los gobiernos deben ir dirigidas a aumentar el ahorro en general, sin preocuparse por el gasto. Estas políticas económicas deben incluir una correcta política de impuestos del cual hablaré proximamente.

En El Blog Salmón | El lento desapalancamiento de las familias y El ahorro es mejor que el gasto, incluso en estos tiempos
Imagen | BusinessWeek

Источник: https://www.elblogsalmon.com/economia/el-ahorro-es-mejor-que-el-gasto-en-tiempos-de-crisis

Cómo afrontar los gastos de un bebé

¿Cómo afrontar los gastos de un bebé en tiempos de crisis?

Tener un bebé cuesta dinero y esta es la realidad más grande que existe.

Desgraciadamente el gobierno no se encarga de dar ayudas suficientes para los costos reales de un bebé, por lo que muchos padres deben pensar en cómo afrontar los gastos que ocasiona ser padres.

Un bebé siempre será deseado y un regalo para los padres, pero hay gastos que se deben solventar: muebles, ropa, higiene, alimentación, seguridad, educación…

Piénsalo antes de ser padre o madre

Antes de ser padre o madre es necesario sentarse y pensar si se tiene un fondo económico adecuado para poder afrontar los gastos que genera un bebé desde el momento en que llega al mundo.

Si estás pensando en ser padre o madre, puedes pensar en si realmente es el momento o si es necesario que ahorres más tiempo para poder tener un buen fondo económico para pagar todo lo que necesita un bebé.

Un bebé es un gasto constante en ropa (no para de crecer), en muebles (para su habitación), en comida (leche de fórmula al principio si no se da leche maternal, cereales a partir de los 4 meses, alimentación en purés a partir de los 6 meses, etc.), higiene, sanidad, seguridad (carros, sillas para el coche, etc.), y un largo etc.

Es importante que si decidís ser padres o madres podáis afrontar los gastos sabiendo que le podréis pagar todo lo que conlleva el nacimiento de un pequeño ser humano.

Antes de decidir ser padres, hay que meditar mucho la decisión.

Consejos para afrontar los gastos

Es cierto que hay cosas que no se pueden sustituir en la vida de un bebé como la alimentación, los pañales… Pero si piensas bien las cosas es posible que te des cuenta de que sí que puedes ahorrar para poder afrontar otros gastos en el futuro. Existen algunos trucos que puedes tener en cuenta.

Planifica los gastos

En cuanto estés embarazada deberéis empezar con la planificación de los gastos, así durante los 9 meses podréis empezar a comprar artículos necesarios sin necesidad de comprarlos todos de golpe. Así, evitarás tener que gastar demasiado dinero de golpe.

Además, en la planificación de esos gastos puedes hacer una lista de deseos de cosas que necesites para que tus amigos y familiares sepan qué regalarte. Así, evitarás que te regalen cosas repetidas o que aunque sean muy bonitas, realmente no sirvan de mucho. Piensa en cosas que realmente necesites o que vayas a utilizar con frecuencia.

Artículos de segunda mano

Si es posible puedes pedir cosas a tus familiares o amigos de segunda mano. Si tienes pensado pedir cosas de segunda mano deberás asegurarte de que están en buen estado.

Elementos que puedes pedir para aprovechar de segunda mano son carros, cunas, tronas, la ropita, los parquecitos, la hamaca…

En cambio, las sillas de seguridad para el coche es mejor que no sean prestadas, porque es importante que estén nuevas y que tengan un sistema de retención perfecto para la seguridad de tus hijos.

Si no tienes amigos o familiares que te puedan dejar artículos de segunda mano para aprovechar, puedes pensar en comprar en tiendas de segunda mano tanto físicas u online, pero siempre asegurándote de que los productos están en buen estado y que puedes utilizarlos correctamente. Aunque sean artículos de segunda mano si están bien conservados, puedes utilizarlos igualmente y además, ahorrar un buen dinero.

Un bebé requiere muchos productos, por lo que hay que aprender a priorizar

Lista de deseos

Como te hemos comentado más arriba, es buena idea que a lo largo de la vida de tu hijo, a los amigos y familiares les vayas actualizando tu lista de deseos. De esta manera podrán saber qué regalar cuando se acerquen fechas señaladas como Navidad, los cumpleaños, eventos especiales, etc.

De esta manera podrás evitar encontrarte con regalos que se guardan en un cajón y que no sirven para nada, o lo peor, regalos repetidos que por ética los guardas o los regalas después porque no les puedes dar uso.

Ahorrar en alimentación, productos de higiene y otros

Es posible que pienses que ahorrar en la alimentación de tu bebé es imposible, pero nada más lejos de la realidad.

Si por ejemplo tu bebé ya ha empezado a comer sólidos en forma de purés y papillas, entonces en lugar de hacerle una comida a parta, haced su comida para todos aunque le apartéis a tu bebé primero para triturarlo.

De esta manera si necesita tomar verduras en puré podrá hacerlo de forma casera, ¡y el resto de la familia tendrá una alimentación mucho más saludable!

También es buena idea comprar por ejemplo la leche de fórmula, los pañales o los productos de higiene y otros en grandes superficies o aprovechando ofertas de 3×2 o incluso, cupones que puedas tener de algún establecimiento. Incluso, existen tiendas online que te pueden ofrecer los mismos productos a precios más económicos, como la leche de fórmula o los primeros cereales para las papillas de tu pequeño.

Es muy importante priorizar los gastos y controlar el ahorro.

Haz un presupuesto semanal

Un bebé cuesta dinero y por tanto necesitarás sentarte en la mesa y hacer números para saber cuáles son las prioridades (el bebé) y qué cosas pueden esperar o no son tan importantes en este instante. Un bebé supone dinero pero a medida que crece también tendrás que necesitar ese presupuesto semanal para afrontar todos los gastos que vayan apareciendo en todos los ámbitos de su vida.

Existen estudios que demuestran que el primer año de vida de un bebé supone unos 6.000 € a los padres.

Pero es a partir de los siguientes años cuando los gastos siguen en aumento; los niños empiezan a comer más, los regalos de cumpleaños, la educación y los gastos que supone, los médicos o seguros, la higiene, la ropa…

Un bebé cuesta dinero, pero ese bebé es tu hijo y lo seguirá siendo toda tu vida, por lo que tendrás que tener un presupuesto semanal para los gastos familiares que incluyan por supuesto a tu hijo.

Tus gastos ya nada tendrán que ver a cuando vivías solo o en pareja, cuando hay un miembro más en la familia, supone unos gastos que se deben tener en cuenta y por supuesto, solventarlos.

Quizá tengas que trabajar más horas o reducir costes por otras partes de tu vida, lo que importa es que tus hijos estén bien atendidos y no les falte de nada (por lo menos los aspectos básicos de alimentación, vestimenta, higiene, etc.) desde el momento que nacen.

Источник: https://www.bekiahogar.com/articulos/como-afrontar-los-gastos-de-un-bebe/

Administración financiera durante las crisis

¿Cómo afrontar los gastos de un bebé en tiempos de crisis?

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Todos los padres saben que criar a un hijo es uno de los desafíos más gratificantes de la vida. Pero si su hijo tiene una discapacidad, una afección o una enfermedad crónica, su rol adquiere un propósito aún mayor. Usted es más que un padre dedicado, también es el primer defensor de la salud de su hijo.

Si bien el precio emocional de criar a un niño gravemente enfermo puede resultar devastador, esto es solo una parte de la realidad. Incluso durante este tiempo difícil, debe considerar las consecuencias financieras de la enfermedad de su hijo.

Algunos padres se abruman por los gastos médicos o quedan sorprendidos por gastos inesperados y tarifas adicionales. Incluso las familias adineradas pueden verse al borde del colapso financiero cuando comienzan a acumularse los gastos médicos.

Aun en esos casos, mantener el bienestar financiero de su familia no es imposible. Con organización y una planificación adecuada, puede aprender a administrar su dinero durante una crisis médica.

Costos de la atención médica

Los costos de la atención médica a largo plazo pueden ser muy elevados y las familias no siempre les hacen frente hasta que se encuentran con la primera factura o la primera explicación de beneficios que no comprenden.

«Cuando uno se encuentra con un niño con tantas complicaciones médicas como nuestro hijo, simplemente se preocupa por lograr que respire todos los días y lo último en lo que piensa es en los gastos», explica Carol, cuyo hijo Dylan tiene espina bífida.

Algunos padres tal vez creen que el seguro cubrirá la totalidad o la mayor parte de los gastos médicos de su hijo o que solventar las necesidades de atención médica del niño no será un problema.

Pero cada servicio médico tiene su propio precio y los padres suelen asombrarse al saber que la atención en el hospital, los procedimientos quirúrgicos, las visitas al médico y los análisis de laboratorio son servicios independientes, con facturas independientes. «Desde el punto de vista financiero, sentíamos que se nos venía una tormenta encima.

La primera factura del hospital, sin incluir la cirugía y la anestesia, fue de 308.000 dólares», explicó Kellie, cuya hija tiene una discapacidad grave. Incluso el típico copago del 10 % puede consumir las reservas financieras de una familia.

Algunos padres tal vez pasen por alto los costos indirectos de la atención del niño (costos que pueden ascender rápidamente). Entre estos, se encuentran los días de trabajo perdidos, el cuidado de los hermanos, los mayores gastos en servicios públicos, el transporte especial y las reformas en el hogar, como rampas para el acceso de una silla de ruedas.

Existen maneras de cubrir estos costos, pero es necesario obtener la información adecuada para entender completamente el sistema de atención médica.

Comprensión del sistema de atención médica

La mejor manera de comprender las facturas y prevenir los problemas financieros consiste en asumir una actitud activa. Aprenda todo lo posible acerca de su plan de salud.

Así como desea saber todo lo posible acerca de la salud de su hijo, debe aprender todo lo posible acerca de su póliza de seguro. ¿Qué médicos participan en su plan? ¿Qué servicios están cubiertos?

Aprenda el significado del lenguaje del seguro, como:

  • copago: la parte o el porcentaje de la factura que usted debe pagar
  • deducible: la cantidad que debe pagar antes de que la compañía de seguros pague los servicios
  • autorización: para abonar los servicios realizados por algunos especialistas, su compañía de seguros tal vez requiera que el médico de cabecera autorice la visita del niño a otro médico o especialista
  • precertificación: tal vez deba informar a la aseguradora con anticipación acerca de cualquier examen médico o tratamiento que el médico le haya solicitado. Si no realiza la precertificación antes de recibir el tratamiento, es posible que este no esté cubierto.
  • proveedor de la red: cualquier médico, hospital u otro proveedor de servicios médicos que haya aceptado participar de la red de su aseguradora y que ofrezca los servicios a las tarifas negociadas. También recibe el nombre de «proveedor participante».
  • afección preexistente: una lesión o enfermedad que existía antes de la fecha de entrada en vigencia de su póliza de seguro actual
  • usual, acostumbrado y razonable: hace referencia al importe que suelen cobrar los proveedores de atención médica por los servicios y tratamientos en la zona en la que usted vive

Comprender el diseño y las políticas de su plan de salud puede ahorrarle miles de dólares.

Puede ser útil pedirle a su asegurador una copia escrita de su póliza. Si bien tal vez tenga el libro de información de inscripción de su empleador, la póliza real ofrece detalles específicos acerca de su cobertura. Si su aseguradora cuenta con un sitio web, debe consultarlo para recibir información adicional.

Las políticas y las facturas pueden ser confusas, pero usted cuenta con ayuda. Estos simples pasos pueden ayudarlo a evitar problemas:

  • Busque los recursos disponibles dentro del hospital de su hijo, como un asesor financiero o la oficina comercial del hospital, para que respondan a sus preguntas acerca de los gastos médicos.
  • Pídale al hospital que asigne un administrador del caso para su hijo. Si el hospital no tiene un administrador entre su personal, consulte con su aseguradora.
  • Informe a los proveedores de atención médica de su hijo acerca de los beneficios y las limitaciones de su plan. Pueden convertirse en sus socios en la coordinación de la atención con su plan de salud.
  • Negocie las tarifas con los médicos, las clínicas y los hospitales, y establezca planes de pago realistas.
  • ¡Organícese! Haga un registro diario y cree archivos para registrar sus visitas al médico y cualquier servicio que le hayan realizado (como análisis de laboratorio, radiografías, tomografías, etc.) así como las tarifas de estos servicios para poder acceder fácilmente a la información. Tal vez esto parezca mucho trabajo, pero será sumamente útil al tratar con la aseguradora.
  • Conozca sus derechos como consumidor de atención médica. Si su aseguradora se niega a cubrir ciertos gastos, apele la decisión. A veces, los médicos pueden escribir cartas o ayudarlo a apelar ante la aseguradora para obtener cobertura para ciertos servicios.
  • Comuníquese con el departamento de seguros de su estado si enfrenta problemas con su cobertura de atención médica; en especial, si ya ha apelado una negativa a ofrecer cobertura o una cobertura no adecuada.

Señales de advertencia de problemas financieros

A las familias les puede resultar difícil afrontar nuevos gastos, en especial si uno de los padres debe dejar de trabajar para cuidar de un niño. Es posible que las facturas mensuales regulares sean dejadas de lado o ignoradas. Las deudas comienzan a crecer y una familia que mantuvo un estilo de vida cómodo puede estar acercándose a tener problemas.

Si las siguientes preguntas le parecen demasiado familiares, es hora de que busque ayuda:

  • ¿Gasta más de lo que gana?
  • ¿Está usando créditos para las compras de todos los días?
  • ¿Realiza solo los pagos mínimos de las cuentas o deja de pagarlas por completo?
  • ¿No tiene ahorros o tiene ahorros inadecuados?
  • ¿Usa adelantos de efectivo de las tarjetas de crédito para pagar otros gastos?
  • ¿Está recibiendo llamadas de agencias de cobranzas?
  • ¿Ha recibido notificaciones acerca de desconexiones de los servicios públicos?

La falta de decisión puede ser su peor enemigo. Ignorar las obligaciones financieras puede conducir a problemas más graves con el tiempo, como la bancarrota, la pérdida de activos y un mal registro de crédito (y todos estos problemas pueden afectar a toda la familia).

En lugar de posponer las cosas, comunique su problema en cuanto sea posible a la persona o la oficina adecuada.

Negociación de los pagos

Es fundamental que se mantenga en contacto con la persona encargada de cobrar sus facturas.

En cuanto sea posible, comuníquese con el consultorio del médico, los departamentos de cobranzas, las oficinas comerciales del hospital, los acreedores y las instituciones prestamistas para explicarles el cambio de su situación familiar. La mayoría de las personas están dispuestas a trabajar con usted, pero no sabrán que necesita ayuda si no se los dice.

Tal vez, algunas oficinas le pidan que lo «ponga por escrito». La mayoría de los médicos o los trabajadores sociales del hospital estarán dispuestos a escribir una carta en su nombre, explicando por qué necesita más tiempo para pagar una factura o para apelar una decisión de la aseguradora.

Los acreedores pueden ser indulgentes (acordar cronogramas de pago, aceptar pagos parciales, etc.), pero necesitan que usted se comunique con ellos. Aun cuando solo pueda realizar un pago parcial, esto demostrará su intención de cumplir con su obligación.

Los padres que han atravesado este proceso recomiendan lo siguiente:

  • Notificar a la oficina adecuada en cuanto sea posible.
  • Mantenerse en contacto con los acreedores. No olvidar registrar los nombres y números de teléfono de las personas con quienes está tratando.
  • Documentar la fecha, la hora y los resultados de sus comunicaciones telefónicas.
  • Pagar parte (aunque sea una pequeña cantidad) de cada factura todos los meses, como una muestra de buena fe.

Dónde obtener ayuda

Son pocas las personas que atraviesan una enfermedad catastrófica sin necesidad de algún tipo de ayuda. Tal vez le resulte complicado dejar de lado su orgullo y pedir ayuda, pero su familia y sus amigos suelen alegrarse genuinamente cuando pueden ayudar.

Recurra al administrador del caso, en especial para comprender las facturas e interpretar los documentos. Recuerde mantener al administrador del caso al día con nueva información y tener un contacto frecuente. Las oficinas comerciales del hospital también pueden ser valiosas para interpretar las facturas, calcular los costos o comunicarse con la aseguradora en su nombre.

Compare sus notas con las de otras familias que han atravesado problemas de salud catastróficos. Sus esfuerzos pueden ahorrarle tiempo y energía, y muchos padres aprecian recibir el apoyo de quienes han pasado por problemas similares.

También puede obtener asistencia financiera a corto y largo plazo de varias fuentes, como agencias gubernamentales y privadas. Tal vez se sorprenda por los servicios que hay a su disposición y por el entusiasmo con el que otras personas trabajarán para satisfacer sus necesidades.

Explore las siguientes organizaciones privadas:

  • fundaciones de caridad
  • organizaciones relacionadas con una discapacidad o una enfermedad
  • asociaciones de bienestar social o cívicas
  • iglesias o grupos comunitarios

Si bien no todas estas organizaciones ofrecen asistencia financiera, pueden recomendarle otras fuentes o servicios.

Las organizaciones gubernamentales también pueden ayudar con la atención médica y los cuidados relacionados de su hijo. No es necesario ser pobre para recibir estas ayudas; de hecho, tal vez reúna los requisitos para participar de programas de los que jamás había escuchado hablar.

Dos de estos programas gubernamentales que complementan el seguro de salud de un niño con una enfermedad grave o crónica son Medicaid y Supplemental Security Income (SSI).

A medida que investigue las diferentes posibilidades de asistencia, consulte con el administrador de su caso acerca de estas y otras opciones.

También puede aprovechar el asesoramiento financiero gratuito y el apoyo que ofrecen agencias nacionales como CCCS (Consolidated Credit Counseling Service). El CCCS cuenta con asesores financieros certificados que ayudan a las familias a analizar su estado financiero y a superar las deudas.

Pueden negociar con los acreedores en su nombre para lograr pagos más bajos, tasas de interés reducidas y para obtener que le perdonen las multas y los cargos por mora. Puede optar por inscribirse en su programa de administración de deudas, en cuyo caso usted enviará un pago mensual a la oficina de CCCS.

La oficina después prorratea y desembolsa sus pagos a los acreedores.

Lo más importante, sin embargo, es que aunque busque asistencia financiera, tendrá que reducir sus gastos.

Reducción de sus gastos

Para asegurar su estabilidad financiera, debe aprender a reducir sus gastos haciendo cambios en su estilo de vida. Cuando se tiene un hijo enfermo, las prioridades cambian. Salir a cenar unas pocas veces al mes tal vez ya no esté dentro de su presupuesto; pero pagar la factura de electricidad sí debe estarlo.

Quizás le resulte útil comparar los gastos mensuales con sus ingresos y eliminar cualquier gasto que no sea absolutamente necesario. Otros consejos:

  • Evite las compras compulsivas.
  • Elimine los «lujos» como la televisión por cable.
  • Siempre que sea posible, opte por medicamentos genéricos.
  • Compre los alimentos a granel y aproveche los cupones y los descuentos de las tiendas.
  • Siempre que sea posible, use efectivo en lugar de recurrir al crédito.

Si toma una decisión consciente de reducir los gastos, actúa rápidamente, hace preguntas y aprende a buscar y aceptar ayuda, puede proteger el futuro de su familia.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD

Fecha de revisión: abril de 2015

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/financial-crisis-esp.html

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