¿Cómo ayudar a mi hijo con las matemáticas?

Cinco motivos por los que los niños tienen problemas con las matemáticas y cinco soluciones

¿Cómo ayudar a mi hijo con las matemáticas?

Aún recuerdo con horror despertarme a media noche con la pesadilla de haber suspendido matemáticas. Sí, yo era una negada para las matemáticas y aunque nunca llegué a catearlas, me provocaban auténticos ataques de ansiedad.

Y compruebo con disgusto que aún hoy sigue siendo “la asignatura temida” para muchos alumnos.

Desde mi perspectiva de adulta me pregunto las razones por las que los niños siguen teniendo problemas con las matemáticas y si con todo lo que hemos evolucionado no existen mecanismos para que las matemáticas sean asequibles para nuestros hijos y disfruten con ellas.

He llegado a escuchar a profesores, e incluso a padres, justificar la presión a los niños para aprender y ser los mejores, y que tienen que acostumbrarse porque la vida es así.

Como madre me niego a admitirlo: los niños son niños y tienen que vivir como tales. Opino que lo que sí podemos, y debemos hacer, es ayudarles con herramientas que puedan servirles para el futuro.

Y, por lo que nos cuenta Pedro López, pedagogo, profesor y director del centro de estudios Liceum, las matemáticas son útiles para nuestros hijos, siempre y cuando sepan cómo aplicarlas.

Este experto en educación nos da las claves por las que las matemáticas pueden ser un problema y cómo podemos lograr que disfruten con esta asignatura.

1. Aún no tienen desarrollada la capacidad abstracta

No todos los niños alcanzan el pensamiento abstracto a la misma edad. Por lo que no tiene sentido alguno que en algunos colegios empiecen a enseñar las tablas de multiplicar del 5 y del 10, porque son fáciles de memorizar con solo cinco-seis años.

Solución

El salto de la etapa preescolar (donde la enseñanza es tangible), a Infantil, es demasiado grande y tiene que hacerse de manera paulatina, respetando su nivel de desarrollo madurativo.

2. La base matemática es débil

Los contenidos matemáticos son acumulativos, por lo que no se pueden aprender nuevos conceptos si no se tienen asimilados los anteriores.

A muchos niños empiezan a enseñarles la multiplicación cuando aún no han interiorizado conceptos anteriores como la noción de cantidad, la ordenación de los números o la suma y por tanto, memorizan las tablas pero sin entender qué es la multiplicación.

3. Se descontextualizan las matemáticas de la realidad

Se suelen presentar las matemáticas como un conjunto de reglas misteriosas (y difíciles) que hay que saber y que nada tienen que ver con la vida real.

También se favorece la idea de que si te aprendes las tablas y resuelves problemas en tres minutos eres bueno en matemáticas pero si no logras hacerlo, eres un negado para esta materia y no puedes hacer otra cosa que intentar llegar al mínimo exigido.

Pero las matemáticas son una ciencia que explica cómo funciona la realidad de forma abstracta.

4. Método pedagógico sin actualizar

Hay muy buenos profesores de matemáticas, pero también los hay desganados: aquellos que querían dedicarse a la investigación, no pudieron y dan clase sin motivación alguna.

Además, se siguen utilizando los mismos métodos didácticos de hace décadas. La tecnología está ahí y a los niños les gusta. ¿Por qué no utilizarla?

5. No se adapta a los diferentes ritmos de aprendizaje

Cada uno de nosotros tenemos diferentes capacidades, intereses o habilidades. Personas muy capaces, incluso exitosas en unas áreas, no lo son en absoluto en otras.

Nacemos con mayores capacidades para unas tareas y menores para otras, sin que eso sea un impedimento de desarrollarse en varios ámbitos. No se trata de llegar a ser el mejor, sino de disfrutar aprendiendo y mejorando.

Así debería ser también para los niños y las niñas y no solo con el deporte, la música o el arte sino con las llamadas asignaturas instrumentales como las matemáticas.

Trastornos de aprendizaje

Según pedagogos de Rubio, editora de cuadernos didácticos, el aprendizaje de las matemáticas requiere la creación de significados abstractos, la codificación y decodificación de símbolos y la capacidad de hacer relaciones en el plano de lo posible. Para poder desarrollar estos ejercicios con éxito, los pequeños deben contar con la maduración neurobiológica oportuna que les permita entender esta asignatura.

Esta situación, desafortunadamente tan habitual, tiene una explicación científica: “se asocian a múltiples factores y que pueden derivar desde de la falta de comprensión de los enunciados o de la maduración cognitiva del niño, hasta deficiencias en los aprendizajes previos que dificulta el avance de niño en la materia”, las mismas razones que esgrime el pedagogo y profesor Pedro López.

Profesionales de la editora de cuadernos didácticos nos explican cuáles son las dificultades más comunes entre los niños de Primaria y a qué se deben estos problemas en la formación de los pequeños:

1. Acalculia

Es la alteración en las habilidades y procesamiento matemático debido a una lesión cerebral. En este caso, es un trastorno debido a un daño en el tejido del cerebro y no una dificultad de aprendizaje.

2. Discalculia

Se trata de una dificultad de aprendizaje de carácter persistente que se manifiesta con problemas para comprender y realizar cálculos matemáticos. No está asociado a ningún trastorno físico, sino que se da en niños con una capacidad normal y depende de los obstáculos que encuentre el pequeño.

3. Dificultades relacionadas con los procesos de desarrollo cognitivo

Para poder comprender ciertos conceptos matemáticos es necesario que los niños alcancen la maduración cognitiva pertinente. En este sentido, se debe destacar que cada niño sigue su propio ritmo por lo que debemos dejar que maduren lo suficiente y no presionarles con contenidos demasiado avanzados para ellos.

4. Dificultades relacionadas con la estructuración de la experiencia matemática

Son las dificultades derivadas de una mala comprensión de conceptos vistos con anterioridad en esta misma materia. Las matemáticas son secuenciales y progresivas, por lo que hay que asegurarse que se comprenden perfectamente todos los conceptos antes de pasar a aquellos más complejos.

5. Dificultades en la resolución de problemas

Son aquellas relacionadas con la interpretación y resolución de problemas, y se da en aquellos niños y niñas que fallan en la comprensión, representación y la selección de operaciones, pero no en la ejecución, es decir, que una vez saben qué tienen que hacer, saben desarrollar las operaciones requeridas.

Vía | Rubio y Liceum

Fotos | iStock

En Bebés y Más | Tres niños españoles, campeones mundiales de cálculo mental tras realizar 70 operaciones en cinco minutos ¡y sin errores!, Cinco cosas que los padres pueden hacer para ayudar a sus hijos a desarrollar habilidades STEM desde pequeños

Источник: https://www.bebesymas.com/educacion-infantil/cinco-motivos-que-ninos-tienen-problemas-matematicas-como-ayudarles

Cómo ayudar a un niño con dificultades con las matemáticas

¿Cómo ayudar a mi hijo con las matemáticas?

©2012-2014 Anastasiya Landa

La discalculia tiene varias definiciones, aunque  quizá la más práctica y adecuada sea, la inhabilidad o dificultad para aprender a realizar operaciones aritméticas, a pesar de recibir toda instrucción convencional, en contraste con una capacidad intelectual normal del alumno.

Si no se trata precozmente, puede arrastrar un importante retraso educativo.

En los niños esta dificultad causa mucho sufrimiento, especialmente en los primeros años escolares en los que el dominio de las “bases conceptuales” es de gran importancia, pues el aprendizaje de la matemática es de tipo “acumulativo”, por ejemplo, no es posible entender la multiplicación sino se entiende la suma.

En el sistema tradicional de enseñanza se ha perdido la conexión con la raíz de las matemáticas, enseñando al alumno a memorizar y manejar símbolos (olvidando que estos son sólo representaciones de algo concreto), y a memorizar procedimientos y formulas sin saber lo que está haciendo (generalmente cuando se le pregunta a un niño qué está haciendo cuando hace una suma con llevadas y porqué se lleva una, te dice “porque así me lo dijo el profe”).

La clave está en “como hacer la transición desde el material concreto, hasta el papel y lápiz”. Mediante la integración de patrones numéricos para llegar a la abstracción del dígito. Es precisamente este punto en el cual nos hemos especializado siendo el único centro en España dónde se imparte el curso “Patrones y Plastilina”.

Los niños que sufren este trastorno del aprendizaje, suelen presentar:

Dificultades en la organización espacial:
• Dificultad para organizar los números en columnas o para seguir la direccionalidad apropiada del procedimiento.

Dificultades de procedimiento:
• Omisión o adición de un paso del procedimiento aritmético; aplicación de una regla aprendida para un procedimiento a otro diferente (como sumar cuando hay que restar).

Dificultades de juicio y razonamiento:
• Errores tales como que el resultado de una resta es mayor a los números sustraídos y no hacer la conexión de que esto no puede ser.

Dificultades con la memoria mecánica:
• Tropiezos para recordar las tablas de multiplicar y para recordar algún paso de la división… este problema se incrementa conforme el material es mas complejo.

Especial dificultad con los problemas razonados: • Particularmente los que involucran multi-pasos (como cuando hay que sumar y luego restar para encontrar la respuesta).

• Poco dominio de conceptos como clasificación, medición y secuenciación especial interés por ver y entender lo que se le pide en un problema

• Se les dificulta seguir procedimientos sin saber el cómo y porqué

CÓMO ACTUAR CON NIÑOS CON ESTAS DIFICULTADES

La discalculia se presenta en una etapa muy temprana, siendo el primer síntoma la dificultad en el aprendizaje de los dígitos.

Ello se debe a que el niño no entiende la correspondencia entre el dígito y la cantidad, y comienza a ver que las matemáticas son complicadas.

La correspondencia entre lo concreto (la cantidad) y lo abstracto (el símbolo), es un paso que el niño con discalculia, se ve incapaz de entender.

Se utilizan patrones (que sirven para hacer la transición) y plastilina (que sirven para que aprendan el concepto), que están basados en la forma en que los antiguos comprendían las matemáticas, ya que trabajaban con materiales concretos (semillas, barras de arcilla, cuerdas con nudos…). El ábaco es un intento bastante bueno para acercar a los niños a lo concreto, sin embargo en los colegios enseguida se pasa al papel y lápiz.

La metodología más adecuada, es una metodología manipulativa, en la que el niño   realice ejercicios y representaciones en material concreto (principalmente aunque no limitado, en plastilina), quién va descubriendo paso a paso cómo pasar del material concreto al cuaderno. Otros materiales a utilizar son  piezas de madera y  piezas de goma con formas diversas, material reciclable, cañitas de colores, bolas de colores, puzzles, etc.

El juego es muy importante. Introduzca la matemática en contextos recreativos . En un contexto lúdico, se pueden automatizar y reforzar conocimientos básicos de la matemática.

Hay que asegurarse  que los alumnos comprendan las actividades.

Dar unas consignas sencillas y claras, ayuda  a la comprensión de los problemas planteados, y verbalizar las acciones que van realizando, también les ayuda a interiorizar los procesos matemáticos, y por lo tanto a mejorar su rendimiento en el aprendizaje.

Por ejemplo, se les puede pedir que lean la pregunta (si son más mayores), que expliquen los que la pregunta les pide que hagan, cómo van a hallar la solución y lo que hacen mientras trabajan.

Источник: https://actividadesinfantil.com/archives/3059

Cómo enseñar matemáticas a los niños: Algunas estrategias para padres y profesores

¿Cómo ayudar a mi hijo con las matemáticas?

Los niños que van a escuela infantil hoy en día tienen mayor capacidad para las matemáticas que hace una década. Este hecho afecta a todas las familias al margen de niveles socioculturales y étnicos. Cómo enseñar matemáticas a los niños pasa por cómo las familias y los profesores se involucran con este tema en casa y en el colegio.

Un equipo de expertos de la Universidad de Columbia ha enfocado su trabajo de los últimos años en el desarrollo de las matemáticas.

Con esta premisa, han juntado algunas ideas y recursos para aprender formar a los niños en esta materia.

Se trata de una transformación sobre cómo enseñar matemáticas a los niños donde los educadores guían a las familias en este proceso.

1. Leer libros con los niños de temas matemáticos

El profesor Herb Ginsburg y sus colegas de la Universidad de Columbia recalcan la importancia de leer con los hijos libros sobre matemáticas. Mientras los padres leen con ellos pueden preguntar a sus hijos cuestiones para que estos cuenten, identifiquen formas o expliquen sus planteamientos.

Tanto profesores como bibliotecarios especializados en primaria son una excelente opción para conseguir libros. Y también contenidos sobre el tema que se ajusten a las necesidades familiares. Cada vez más bibliotecas ofrecen actividades lúdicas con contenido matemático.

2. Dejar que encuentren sus propias soluciones 

La astrofísica de la Universidad de Princeton, Laura Overdeck, es también la autora de Enigmas para antes de ir a dormir: Una buena excusa para acostarte tarde. Cómo fundadora de Bedtime Math recuerda a las familias que es bueno que los niños tengan problemas matemáticos.

Da igual la edad que tengan los estudiantes, todos ellos necesitan tiempo para descubrir el porqué de los enigmas. «Es muy importante si nos planteamos cómo enseñar matemáticas a los niños que no nos limitemos a darles las soluciones» asegura Overdeck.

La manera en la que les hablamos sobre esta materia también es vital. Evitar comentarios negativos sobre esta materia ayuda a que el niño tenga un enfoque positivo del tema.

3. Enseñar matemáticas en el día a día

Taniesha Woods es autora de diversos libros sobre cómo enseñar matemáticas tanto para padres como para educadores. La autora resalta como los padres podemos emplear un lenguaje matemático con los hijos de forma cotidiana, desde la infancia.

Tanto en casa como en el parque, o en la tienda, hay muchos momentos donde podemos emplear un lenguaje matemático con los niños. Preguntarle cuantas galletas tiene, si quiere más, o la forma de las mismas son algunos ejemplos muy cotidianos.

1. Comunicación con los padres

Los expertos recomiendan a los profesores que informen a los padres sobre el contenido y la pedagogía matemática adecuada para su propio desarrollo. ¿A los padres? Sí, ya que la enseñanza ha cambiado mucho de cuando nosotros íbamos al colegio.

También ofrecer a los progenitores una variedad de formas, divertidas y atractivas, para que aprendan sobre contenido matemático y pedagogía. Hoy en día los profesores pueden enviar un correo electrónico o mensaje de texto con facilidad compartiendo las dinámicas y las actividades de matemáticas en el aula.

2. Orientar a las familias sobre el enfoque

Los profesores pueden guiar a las familias en ejemplos del día a día.  También en el uso de actividades digitales sobre cómo enseñar matemáticas a sus hijos. Hay muchos sitios en Internet con juegos digitales, actividades prácticas o videos con un enfoque matemático.

Cuando los educadores de primaria capacitan a los padres sobre el uso de estas herramientas.

Y les animan a usarlas con sus hijos, mejoran los conocimientos y las habilidades matemáticas de sus hijos.

Así lo confirma un estudio llevado a cabo por la agencia californiana WestEd  que analiza el impacto de las herramientas digitales en el conocimiento matemático de los niños.

Lo que está claro, es que las matemáticas son una actividad que existe tanto dentro como fuera del colegio.

Por eso, cada vez son más los expertos que recomiendan que padres y profesores compartan sus experiencias. Tanto sobre el uso de las matemáticas en el aula, como su empleo en la vida cotidiana.

Una buena simbiosis de ambos es lo que puede marcar la diferencia en el aprendizaje efectivo de nuestros hijos.

ConsejosEducación en casaCiencias – STEM Infantil (3-6 años) Matemáticas Métodos de estudio Para profesores Primaria (7-10 años)

Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/educacion-en-casa/como-ensenar-matematicas/

¿Cómo ayudar a aprender matemáticas en casa?

¿Cómo ayudar a mi hijo con las matemáticas?

Tan importante como fomentar la lectura es trabajar las matemáticas con nuestros hijos e hijas para facilitar que las incorporen de forma “natural” a sus vidas.

Aunque parezca un consejo de difícil aplicación, ¡nada más lejos de la realidad! Nuestro mundo es matemático, realizamos constantemente cálculos sin ser conscientes: aplicamos descuentos a una oferta, sumamos (mentalmente) el importe de la cesta de la compra, medimos distancias, giramos en diferentes ángulos…. Impulsar estas rutinas en familia es una estrategia básica para eliminar el “miedo a las matemáticas”.

Os proponemos, en este artículo, algunas claves para apoyarles en las diferentes etapas educativas.

En educación infantil

Momento en que “plantamos la semilla de las matemáticas” para que crezca. El mejor método es utilizar el juego, las canciones y la lectura. ¿Cómo?

  • Conocer los números, aproximarse al cálculo y a las series… son las bases sobre las que se asentará el resto del conocimiento. Contar objetos cotidianos (muñecos, platos…) e introducir los números en las conversaciones son dos buenas opciones posibilidades. Si frases como “Tienes tres galletas”, “Sube cinco escalones”, “Da media vuelta, 180o”… tienen que formar parte de nuestras conversaciones. ¡Ah! Y no os preocupéis si cuentan con los dedos, son su mejor instrumento.
  • Incorporar los nombres de formas a su vocabulario es, igualmente, necesario para la geometría. Un globo es redondo; las ventanas, cuadradas o rectangulares, las piezas de construcción, cubos o cilindros… Fomentar que juegue con bloques, que dibuje formas y números, que clasifique objetos según su forma… Las actividades que se pueden realizar son muchas, solo necesitaremos utilizar los objetos que nos rodean.

En primaria

Las matemáticas ocupan ahora un lugar destacado en el colegio y el cambio se nota: van dejando de ser un juego para convertirse en una obligación, algo “tedioso” para el alumnado. De nuestra actividad (familias y profesorado) dependerá cómo las consideren: con naturalidad –como parte de su vida– o como “una asignatura odiosa y difícil” lejos de su realidad. Podemos evitarlo si:

  • Hablamos de las matemáticas siempre de forma positiva.
  • Nos aseguramos de saber qué está estudiando en cada momento para adecuar las actividades que les proponemos y ayudarles en las tareas escolares.
  • Insistir en leer detenidamente los enunciados de los problemas, subrayar la información principal (datos, resultado esperado…) son estrategias para que sepan qué deben conseguir.
  • Animarles a jugar para aprender y plantearles operaciones cada vez más complejas, adaptadas a su edad. Algunas posibilidades son:
    • Al principio, realizar sumas y restas sencillas con objetos: dibujar cinco estrellas y encerrar tres en un círculo, calcular cuántas golosinas le quedarán si nos dan dos…
    • Más tarde incorporaremos multiplicaciones, divisiones, fracciones y números racionales: cuántos los libros y dividirlos en bloques, repartir la docena de croquetas entre cuatro o cinco comensales.
    • Una buena práctica es hacer el plano de casa. Implica medir las habitaciones, la anchura de las puertas y ventanas y utilizar escalas… Dibujarlo en un folio y en una cartulina les obligará a usar diferentes escalas. Un ejercicio divertido y práctico, que además ayuda a convertir las matemáticas, de por sí abstractas, en algo concreto, cercano y, por tanto, más fácil de aprender.

En secundaria

Llegamos a la fase más complicada. Aunque en esta etapa son más independientes, seguramente necesitarán nuestra ayuda con las matemáticas, cada vez más complicadas. Incluso nos puede resultar un difícil prestarles ese apoyo, pero tenemos opciones:

  • Primero, les ayudaremos a identificar las claves del problema a resolver, algo imprescindible. Preguntas como “¿qué datos tienes?”, “¿qué respuesta debes encontrar?”, “¿cómo se calcula esa operación?”… pueden guiar su actividad.
  • Organizar la información es imprescindible. La utilización de listas, gráficos, esquemas… y aplicar los conocimientos que ya se tienen.
  • Comprobar la corrección y validez de la respuesta o, al menos, que tenga lógica, es otra muestra de apoyo.

Por último, no nos olvidemos de las tecnologías y del uso cotidiano que nuestras hijas e hijos hacen de ellas. En la Red podemos encontrar recursos muy interesantes que nos ayudarán a practicar, entrenar… Un ejemplo es la página 25 herramientas para enseñar matemáticas con las TIC con algunas aplicaciones muy interesantes.

Yolanda Lorenzo @Yoloren

 Categorías: Escuela de Padres Niños Adolescentes Familia

El juego: clave en el aprendizaje de los niños¿Cómo hacer un buen uso de las Redes Sociales?

Источник: https://www.sancristobalsl.com/es/como-ayudar-a-aprender-matematicas-en-casa

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