¿Cómo ayudar a mi hijo si tiene miedo?

Cómo ayudar a los niños a manejar los miedos

¿Cómo ayudar a mi hijo si tiene miedo?

Los miedos son una parte inevitable de ser niño: esconderse detrás del sofá durante una tormenta eléctrica. Estar seguro de que hay algo en el armario: ¡un monstruo! Realizar esas interminables gimnasias nocturnas: ¡Cinco minutos más! ¡Un vaso más de agua! para evitar acostarse solos.

Cuando estos temores se acumulan, es nuestro instinto natural como padres calmar y consolar.

¡No hay nada debajo de la cama, te lo prometo! Pero, de manera realista, los padres no pueden, y no deberían, estar siempre allí para ayudar a los niños a calmarse.

Enseñarle a su hijo a manejar sus miedos sin la intervención de los padres lo ayudará a desarrollar la confianza y la independencia que necesitará para sentirse más en control y con menos miedo, tanto ahora como a medida que crece.

Autorregulación

Entonces, ¿cómo ayudamos a los niños a comenzar a sentirse más valientes? La clave es una habilidad invisible llamada autorregulación.

La autorregulación es esencialmente la capacidad de procesar y manejar nuestras propias emociones y comportamientos de una manera saludable.

Es lo que nos da la capacidad de hablarnos a nosotros mismos y calmarnos o sentir las cosas sin actuar en consecuencia.

La mayoría de los adultos practican la autorregulación sin pensarlo dos veces. Piense en sentir un poco de miedo antes de asegurarse de que realmente no hay nada de aterrador en una habitación oscura.

Pero para los niños, desarrollar la autorregulación requiere tiempo, práctica y espacio para aprender, lo que significa que los padres se tienen que sentir cómodos dejando que los niños se sientan un poco incómodos a medida que resuelven las cosas.

No le tema a los miedos

“Tener miedo a veces es una parte normal y saludable del crecimiento”, dice Elianna Platt, trabajadora social del Child Mind Institute.

Y, aunque lamentablemente a veces los niños enfrentan cosas que son realmente aterradoras, la mayoría de los miedos infantiles no representan una amenaza real: el “monstruo” en el armario es solo un abrigo viejo que ha querido donar, lo que significa que ellos realmente presentan una oportunidad ideal para que los niños trabajen en sus habilidades de autorregulación. Pero para que eso suceda, los padres primero tienen que enfrentar su propia ansiedad.

“Queremos dar a los niños la oportunidad de practicar situaciones difíciles”, dice Platt, “pero para muchos padres, es más fácil decirlo que hacerlo”. Cuando ve a su hijo angustiado, la respuesta natural es querer tranquilizarlo, especialmente si la solución parece fácil.

Aunque intervenir de inmediato puede ayudar a su hijo a tener menos miedo en ese momento (y sentirse mejor para usted), a la larga puede hacer que sea más difícil para él aprender a calmarse a sí mismo. “Si los niños reciben el mensaje de que mamá o papá siempre estarán allí para consolarlos, no hay muchos incentivos u oportunidades para aprender a hacerlo por ellos mismos”, señala Platt.

Cómo ayudar

Por supuesto, esto no significa retirar todo el apoyo. “No estamos hablando de meter a tu hijo en su habitación oscura y decirle: “¡Adiós! ¡Sé valiente! ¡Te veo en la mañana!”.

El objetivo, dice, es guiar suavemente a los niños hasta que estén listos para tomar las riendas. Queremos proporcionar el andamiaje que necesitan para sostenerse por sí mismos”, dice la Dra.

Rachel Busman, psicóloga clínica del Child Mind Institute.

Entonces, ¿cuál es la mejor manera de ayudarlos (sin ayudar demasiado)?

Ayude a su hijo a hablar sobre lo que lo asusta. Los niños pueden saber de qué tienen miedo, pero no siempre tienen las palabras para explicar. Hacer preguntas específicas puede ayudar.

Por ejemplo, si un niño le tiene miedo a los perros, podría decir: “¿Qué hace que los perros den miedo?”. “¿Te sorprendió o derribó un perro?”. “¿Hay algún perro al que le tengas miedo?”.

Una vez que comprenda mejor a qué le tiene miedo su hijo, tendrá una idea más clara de cómo ayudarlo a superarlo.

Algunos miedos comunes de la infancia son:

  • Estar solo
  • La oscuridad
  • Lo perros u otros animales grandes
  • Los insectos
  • Las alturas
  • Vacunas o ir al médico
  • Ruidos desconocidos o fuertes
  • Monstruos imaginarios: la “cosa” debajo de la cama, etc.

Valide lo que siente y siga adelante. Una vez que sepa cuál es el miedo, Diga a su hijo que cree lo que está diciendo, en serio.

“Cuando un niño dice que algo da miedo, hay muchas posibilidades de que nosotros, como adultos, no pensemos que da miedo”, dice la Dra. Busman. “Pero siempre queremos comenzar validando sus sentimientos”.

Por ejemplo, en lugar de decir ‘¡Ah, hijo, eso no daba miedo!’ o ‘No hay nada allí que dé miedo’ intente, “¡Guau, eso suena aterrador!” o “Sé que muchos niños se preocupan por eso”.

Una vez que haya ofrecido consuelo, es importante avanzar rápidamente, dice la Dra. Busman.

“No queremos detenernos en ofrecer confort en torno a lo que da miedo, porque incluso eso puede convertirse en un refuerzo y adquirir vida propia”.

En cambio, comience a hablar sobre cómo trabajarán juntos para ayudarlo a comenzar a sentirse más valiente y llegar al punto en que pueda manejar el miedo por sí solo.

Haga un plan. Trabaje con su hijo para establecer metas razonables. Por ejemplo, si generalmente necesita que usted se siente en la habitación con él hasta que se duerma, podrían acordar que al final de la semana intentará apagar la luz y quedarse dormido solo. Una vez que haya establecido el objetivo, hable sobre los pasos que tomará para alcanzarlo y sea paciente.

Por ejemplo, un plan podría ser:

  • Noche uno: Acuerden que leerá dos libros, apague las luces y encienda una lámpara  con luz tenue y luego siéntese en silencio con él (sin hablar ni jugar) hasta que se duerma.
  • Noche dos: Lea un libro, luego apague las luces y encienda la lámpara. Dejar la puerta entreabierta y estar afuera, pero no en la habitación.
  • Noche tres: Lea un libro, luego encienda la lámpara y cierre la puerta.
  • Noche cuatro: Lea un libro, luego apague las luces y cierre la puerta.

Ofrezca aliento y sea paciente. Finalmente, los padres deben recordar que el cambio lleva tiempo y el miedo es un sentimiento muy poderoso. Sea constante y elogie el arduo trabajo de su hijo: “Creo que fuiste muy valiente al quedarte en tu habitación durante media hora. ¡Veamos si puedes quedarte más tiempo mañana!”.

Hágale saber que cree que puede enfrentar sus miedos, incluso si aún no está tan seguro. “Decir cosas como, “¡Tú puedes hacerlo!’” o “¡Estás siendo tan valiente!” puede ayudar a que su hijo se sienta más seguro”, dice la Dra. Busman.

Los niños, especialmente los más pequeños, pueden necesitar algunos intentos antes de que las cosas se normalicen, así que no se rinda si su hijo todavía está pidiendo ese tercer vaso de agua o se esconde de los perros en la calle, incluso después de que haya empezado a trabajar para desarrollar la valentía.

No todos los miedos son iguales

Ayudar a los niños a aprender a manejar los miedos que enfrentan regularmente, como tener miedo a la oscuridad o tener miedo de ir al médico, es esencial, pero no todos los miedos son iguales.

“Los temores que no interfieren con la vida de un niño no siempre necesitan superarse”, dice la Dra. Busman. Por ejemplo, si a un niño no le gustan las películas de terror, está bien.

En realidad, puede ser un testimonio de sus habilidades de autodefensa, señala la Dra. Busman.

“Al decidir, ‘no me gustan estos, no voy a mirar’ es que su hijo le avisa: ‘Este es mi límite’ y así defiende sus necesidades”.

Por otro lado, si los temores de su hijo son persistentes, demasiado intensos o comienzan a interferir con su vida diaria, podría ser el momento de buscar ayuda. Las señales de que un miedo puede ser algo más incluyen:

Preocupación obsesiva: Su hijo se obsesiona con el objeto de su miedo, piensa o habla de él con frecuencia, incluso cuando el desencadenante no está presente. Por ejemplo, estar terriblemente ansioso meses antes de su próxima visita al dentista.

Miedos que limitan la capacidad de su hijo para disfrutar de su vida o participar en actividades. Por ejemplo, negarse a hacer un viaje al parque con su clase al porque podría haber perros en el parque.

Temores intensos y específicos que causan discapacidad.

Las señales de ansiedad severa, como ataques de pánico, conductas compulsivas, comportamiento disruptivo o abandono de actividades, la escuela o la familia.

Si los temores de su hijo parecen ser algo más serio, haga una cita para hablar con un profesional para ver si necesita más ayuda.

Источник: https://childmind.org/article/como-ayudar-a-los-ninos-a-manejar-los-miedos/

¿Cómo acabar con los miedos de mi hijo?

¿Cómo ayudar a mi hijo si tiene miedo?

Los miedos forman parte de nuestra estructura emocional y son tan necesarios que, gracias a muchos de ellos, hemos sobrevivido hasta hoy. Todos los seres humanos, sin excepción, hemos sentido y convivido con diferentes miedos, unos más racionales y otros más irracionales.

En el caso de los más pequeños, encontramos diferentes tipos de miedos. Muchos de ellos tienen un carácter evolutivo y casi siempre desaparecen de forma espontánea, por lo que no es necesario darles demasiada importancia.

Sin embargo, a veces las acciones de los padres o educadores pueden resultar perjudiciales porque mantienen esos miedos que de otra manera, quizás se habrían esfumado para siempre.

Los padres y educadores no han de sentirse culpables por ello, ya que los hijos no vienen con un manual de instrucciones debajo del brazo y a veces, por amor, por proteger y por librarnos de rabietas o llantos, tomamos decisiones equivocadas.

Si tienes un hijo o hija que está sufriendo de miedos como por ejemplo, la fobia a la oscuridad, a los extraños o a los animales y estos miedos ya no se ajustan a su edad, te recomendamos seguir leyendo.

¿Cómo se adquieren y se mantienen los miedos?

La genética juega un importante papel cuando de miedos se trata y es un factor que como ya sabemos, no podemos modificar. Con todo, existen otros factores incluso de más relevancia que la propia genética que si son susceptibles de cambiar y en los cuales los padres pueden ejercer un buen trabajo.

Aprendizaje vicario y modelado

Los niños tienden siempre a imitar lo que ven en casa ya que los padres son, en un primer momento, las personas más importantes que tienen en sus vidas, son sus referentes. Por lo tanto, si los padres muestran síntomas de miedos o son personas ansiosas, los niños tenderán a aprender este comportamiento, entenderán que hay algo que temer.

Además, en situaciones de incertidumbre los niños siempre buscan las reacciones paternas para obtener información y si los padres actúan con miedos exagerados será más probable que nuestro hijo se convierta en una persona ansiosa que si los padres actúan con más calma.

Información negativa

Muchas veces, sin darnos apenas cuenta, hablamos con otros delante de nuestros hijos y en esas conversaciones se incluyen mensajes que ellos escuchan igualmente, aunque no estén dirigidos a ellos.

Hemos de ser precavidos a la hora de interpretar pero también a la hora de expresar ciertas cosas delante de los más pequeños.

Si a nosotros, nos dan miedo los perros en general porque un día tuvimos una experiencia en la que nos sentimos amenazados por alguno, no lo proyectemos sobre nuestro hijo diciéndole ¡no te acerques que te muerde! o ¡cuidado que viene un perro por ahí! Si hacemos esto, les estamos mandando mensajes negativos y amenazantes sobre estímulos que a priori no tienen por qué serlo.

Aprendizaje directo por mala experiencia

Otras veces, los niños aprenden a tenerle miedo a algún estímulo particular porque han sufrido una mala experiencia con él. Hay niños que tienen miedo de ahogarse porque una vez se atragantaron con una espina de un pescado que dificultó su respiración o miedo a los médicos porque alguno le hizo daño sin intención al ponerle una inyección.

Condicionamiento clásico y operante

Aprender a tenerle miedo a algo por un procedimiento de condicionamiento clásico es lo más común, siendo igual de habitual que este temor se mantenga por condicionamiento operante. Expliquemos un poco más como funcionan los condicionamientos.

Si un niño ha tenido una mala experiencia con algún estímulo, cosa, animal o persona porque en ese momento se sintió amenazado, ocurrirá que el solo hecho de ver, oler, tocar o escuchar una característica de ese estímulo o bien algo que se le parezca hará que se vuelva a sentir amenazado, con todos los síntomas fisiológicos tan desagradables que ello conlleva.

Pero si además, como padres, sobre-protegemos cuando esto ocurre, lo reforzamos o le ayudamos a huir de ello, lo que haremos es mantener esos miedos y será mucho más complicado que el niño los supere.

Intentemos por todos los medios no mandarle el mensaje de que verdaderamente aquello que teme es peligroso, cuando quizás no lo sea.

¿Qué debo hacer, como padre, con los miedos de mi hijo?

Existen varios pasos que son fundamentales de seguir al pie de la letra y sin rendirnos a mitad de camino, si es que queremos ayudar a nuestro hijo a librarse de sus miedos irracionales.

Exposición gradual

La exposición gradual ha demostrado ser el tratamiento más eficaz contra los miedos y fobias, tanto en niños como en adultos. Pero en el caso de los niños normalmente el tratamiento funciona mejor ya que aprenden a un nivel mucho más acelerado.

La exposición funciona por mecanismos fisiológicos -como es la habituación a la respuesta de ansiedad- y cognitivos -como es el aprendizaje de nuevas creencias sobre el estímulo que le genera miedo al niño-. Por otro lado, aumentaremos el poder de la exposición si esta se realiza con más niños, ya que el aprendizaje vicario ayuda muchísimo a la consolidación de las nuevas conductas.

Asociación a cosas agradables o divertidas

Es de suma importancia asociar esos estímulos que a nuestro hijo le provoca temor a otros con los cuales se divierte, como por ejemplo algún juego.

Un ejemplo puede ser que si el niño tiene  miedo de la oscuridad, empecemos a jugar con él al “cuarto oscuro”, de manera que ya no lo interprete como una amenaza si no como un momento divertido con sus padres u otros amigos.

Eliminar el refuerzo negativo

Aunque nos cueste esfuerzo, no es una buena idea ceder para tranquilizar a nuestro hijo, pero sí ayudarle por otros métodos a que se tranquilice a sí mismo. De esta manera no le haremos una persona dependiente para llegar a esa calma.

Consolarlo de forma exagerada, irnos con él a dormir si tiene miedo o evitar situaciones por miedo a su reacción no le van a ayudar en absoluto.

Reforzar de forma positiva

Siempre que el niño afronte una situación que teme, mostrando signos de valentía, es bueno que obtenga un refuerzo por nuestra parte sino lo obtiene naturalmente de la propia situación.

Al principio podemos hacerlo de forma material (caramelos, pegatinas…) y más tarde en forma de elogios y atenciones, que son mucho más efectivos ya que señalan directamente a la tarea y la asocian con emociones positivas.

Técnicas de relajación

Son un maravilloso complemento para que los niños aprendan a manejar su ansiedad. Lo mejor es adaptarla a la edad del pequeño, de manera que también podamos practicarlas con ellos en forma de juego.

Источник: https://lamenteesmaravillosa.com/como-acabar-con-los-miedos-de-mi-hijo/

8 Herramientas para ayudar a tu hijo a afrontar el miedo

¿Cómo ayudar a mi hijo si tiene miedo?

Las tormentas, los payasos asesinos, los ladrones, los ascensores, la oscuridad… Diversos padres y madres han consultado en mi despacho de psicología para recibir ayuda con sus hijos que tienen distintas fobias. Por regla general, los padres y madres no saben cómo ayudar a sus hijos a hacer frente a estos miedos tan intensos. En este post me gustaría poder ayudarte a ayudar a tu hijo a afrontar el miedo.

«Me está resultando difícil ayudar a mi hijo a subir a los ascensores. Si intento animarle, se enfada y me grita”.

“Mi hija tiene pánico a la oscuridad, No me deja apagar las luces y me levanto de la cama todas las noches porque mi hija me está llamando asustada».

Cada uno de estos padres y madres me pregunta: «¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo/a?”Todos los padres y madres sueñan con que sus pequeños tendrán días sin preocupaciones, pero la verdad es que todos los niños desarrollan algún miedo en algún momento de sus tempranas vidas.

Cuando un niño tiene miedo, no podemos tratar de convencerle de que no se preocupe. El miedo es real para el niño. Lo que sí podemos hacer para ayudarle es darle herramientas que le capaciten para que pueda manejar sus miedos y preocupaciones.

Los estudios demuestran que las preocupaciones de los niños pueden reducirse si aprenden las estrategias adecuadas que les ayuden a reducir la ansiedad, como por ejemplo, compartir sus preocupaciones o practicar respiraciones.

Depende de nosotros enseñarles estrategias de afrontamiento para que puedan usarlas para lidiar con casi cualquier evento problemático que encuentren. Además, estos aprendizajes, si se convierten en hábitos, les acompañarán el resto de sus vidas.

A continuación, comparto diferentes maneras que pueden ayudar a tu hijo a afrontar el miedo de maneras más saludables. Por supuesto, cada niño es diferente y por ello, se trata de ayudarles a encontrar la técnica que mejor funcione para ellos.

1. Enseña a tu hijo a realizar un consumo adecuado de los medios que no incluya imágenes que les generen miedo

Las imágenes de películas, videojuegos, páginas web de Internet e incluso las noticias de televisión pueden provocar temores o empeorar los que los niños ya tienen.

Por lo tanto, te animo a que lleves una monitorización para saber cuál es la exposición de tu hijo a los medios y así, saber si visualiza contenido que pueda incluir escenas que le generen miedo.

Esto es algo muy importante, ya que, en muchas ocasiones los niños pequeños no son capaces de discernir qué tipo de contenido es peligroso para ellos, por eso, monitorizar lo que ve te permitirá interferir para que no vea ese tipo de contenido.

También será importante que enseñes a tu hijo a identificar el contenido que no es adecuado para él. ”Esto da miedo. No necesito verlo «es una buena frase que puedes enseñar a tu hijo.

2. Comparte las preocupaciones con la familia

Anima a tu hijo a hablar sobre sus miedos. Expresar una preocupación o miedo en palabras hace que sea más manejable. Tu objetivo es «atrapar» esas preocupaciones lo más pronto posible, antes de que se se conviertan en un miedo desproporcionado para tu hijo.

Por lo tanto, asegúrate de estar con los oídos abiertos para saber captar los miedos de tu hijo.

De esta manera, podrás responder a las preguntas que tenga sobre ese miedo y aclara cualquier concepto erróneo, como por ejemplo, que un ascensor no se sujeta con una simple cuerda, sino que hay un mecanismo complejo con una gran cantidad de seguridad.

Por otro lado, compartir las preocupaciones con la familia también incluye, que tu compartas tus propias preocupaciones. Si tu hijo ve que eres natural a la hora de compartir tus miedos, él tomará ejemplo. 

3. Proporciónale apoyo que le calme

Ayuda a tu hijo a sentirse seguro, y no menosprecies el poder de tus palabras. Cuando tu hijo esté afrontando un miedo y oiga tus palabras de consuelo: «Todo irá bien” o sienta tu mano apoyada sobre su espalda, se sentirá más seguro.

Además, tus palabras de apoyo se convertirán en un modelo que tu hijo puede usar él mismo cuando tu no estés.

Es decir, si cuando está afrontando el miedo tu le estás repitiendo la frase de todo irá bien, él también acabará repitiéndose esa frase a si mismo cuando tu no estés.

En instagram hablamos sobre psicología: consejos, frases que nos hacen reflexionar, ejercicios, novedades de nuestro centro de psicología…

4. Proporciónale información sobre su miedo

Educar y dar información a tu hijo sobre el evento que le produce miedo puede ayudarle a aclarar percepciones erróneas y aumentar su sensación de seguridad.Por ejemplo, si tu hijo se preocupa por el plan de evacuación el centro escolar, puedes compartir con él el plan de seguridad escolar o pedirle a alguna persona del centro que se lo explique.

Hazle saber que las personas que trabajan en su colegio están capacitadas para actuar ante una emergencia.

 Si tu hijo tiene miedo porque le van a hospitalizar para una operación menor, puedes darle más información, organizando una visita al hospital, leyendo un libro con él sobre esta temática y que sea adecuado para su edad, comprar un kit para jugar a doctores, etc.

Saber lo que va a ocurrir u lo que puede esperar de la situación, le ayudará a estar más tranquilo y a reducir su temor.

5. Leer libros específicos que hablen sobre su miedo

Contar historias, representar situaciones o leer libros sobre una situación temible puede ayudar a los niños a superar sus miedos.

Esta estrategia es muy útil porque los niños a menudo se identifican con el personaje que comparte la misma ansiedad.

¡Alguien más siente lo mismo que él!
Por ejemplo, algunos libros útiles para los niños con miedo a dormir solos son: ¿Dónde estás oscuridad? de J.S. Pinillos y Encender la noche de Ray Bradbury.

6. Enséñale a decirse auto-afirmaciones que reduzcan el miedo

Enseña a tu hijo a enfrentarse a sus miedos diciéndose a si mismos frases adecuadas que le sean de utilidad. Lo mejor es ayudar a tu hijo a elegir una sola frase y ayudarle a decirla varias veces al día hasta que sea capaz de decírsela cuando se sienta ansioso. Algunas frases de ejemplo pueden ser: 
Puedo hacer esto. Puedo manejar esto. Estaré bien.

7. Practicar estrategias de relajación

Si el miedo hace que tu hijo se ponga tenso, aprender estrategias de relajación puede ayudarle.  Es posible que, a modo de recordatorio, necesites poner distintos recordatorios por la casa, como por ejemplo en la nevera o al lado de la cama de tu hijo.

8. Pon a tu hijo al volante

Sabemos que sentir que tenemos cierto control sobre las situaciones nos ayuda a reducir la preocupación. Así que empoderar (o dar el poder) a tu hijo, será posiblemente muy útil. Para ello, podemos ayudarle a desarrollar su propio plan para reducir el miedo.

Tendréis que comenzar por identificar un miedo.Por ejemplo: «Las sombras extrañas de mi pared hacen que me de miedo dormir en la oscuridad».

«¿Qué podría ayudarte a sentirte más seguro o que necesitas para sentirte más seguro?”Luego, hacer juntos una lluvia de ideas sobre las mejores opciones hasta que tu hijo pueda encontrar al menos una cosa que pueda ayudarlo a sentir más el control y luego llevarlo a cabo.

El niño podría sugerir colocar una linterna debajo de su almohada para alumbrar las sombras si lo necesita.Tal y como hemos visto, no podemos proteger a los niños de los miedos, pero puedes ayudar a tu hijo a afrontar el miedo y reducir sus ansiedades.

Si quieres aprender sobre más cuestiones relacionadas con la Psicología Infantil, puedes leer otros artículos del Blog, como por ejemplo: Entender la hiperactividad en los niños/as. Más allá del TDAH o Cómo ayudar a tu hijo a manejar el enfado.

Источник: https://iratxelopezpsicologia.com/8-herramientas-para-ayudar-a-tu-hijo-a-afrontar-el-miedo/

Guía para ayudar a niños miedosos a superar sus temores

¿Cómo ayudar a mi hijo si tiene miedo?

En el vídeo aparece un niño de diez años equipado con casco y arneses instantes antes de lanzarse en tirolina en un campamento de verano de Jaén. En ese momento, el monitor bromea con la posibilidad de caer al vacío y el chico empieza a angustiarse.

«Aquí se han caído un montón de niños a lo largo de los años, pero no todos se han muerto», le dice. «El casco es de plástico malo, pero algo te amortiguará», prosigue el joven en lo que, a la postre, justificó como una «broma pactada con los padres» de los pequeños. «No quiero saltar, me estás asustando», respondía el menor haciendo pucheros.

El polémico vídeo llegó a viralizarse a principios de este mes. Corrió como la pólvora en redes y grupos de WhatsApp, indignando a cientos de usuarios que se apresuraron a despotricar la supuesta ocurrencia macabra del monitor. El debate estaba servido.

Muchos se hacían la misma pregunta: ¿Ayuda esta actitud en algo a un niño a superar el miedo que pueda sentir a la hora de hacer una actividad de este tipo?

En opinión de la especialista en psicología infantil, Elisa López, -aunque se trate de una inocentada que contaba con la complicidad de los padres, según explicaron a los medios-, «lo único que se consigue, a juzgar por lo que se aprecia en el vídeo, es generar un miedo absolutamente innecesario en el menor. Me parece una barbaridad, aunque sea una broma», apostilla. De hecho, según su experiencia, éste sería un claro ejemplo de lo que NO hay que hacer en situaciones en los que los niños sientan miedo. ¿Cómo ayudarles entonces a superar sus temores? «Es fundamental transmitirle al niño tranquilidad, seguridad, confianza y ayudarle a superar el miedo con mucho cariño, comprensión y paciencia», adelanta la experta con la que elaboramos una guía básica para que los padres ayuden a sus retoños miedosos.

La función del miedo

En primer lugar, pese a que los miedos tengan socialmente una connotación negativa, López resalta que, como emoción básica que es, tiene una «función fundamental para nuestra supervivencia que es alertarnos ante el peligro, por lo que es una emoción necesaria y adaptativa.

Desde una perspectiva evolutiva, el miedo nos aleja de situaciones de peligro, por lo tanto, nos mantiene a salvo», explica.

Algunos miedos pueden llegar a ser perjudiciales para el desarrollo del niño, sin embargo, muchos otros le pueden ayudar, como decimos, a ser más precavido.

Otra cuestión a tener en cuenta es que los miedos infantiles atienden normalmente a fases del crecimiento del niño y que suelen ser transitorios y acaban marchándose sin más, de manera natural. Por ello no hay que preocuparse más de la cuenta. De forma general, suelen aparecer cuando el niño todavía no entiende el mundo que le rodea y aún le cuesta discernir entre lo real y lo imaginario.

¿Qué hacer para vencer los miedos infantiles? Adelántate a ellos

La psicóloga malagueña aboga por tratar de adelantarnos a su aparición, de evitarlos, proporcionándoles las herramientas necesarias para que sepan afrontarlos, siempre con ayuda de los progenitores. Para ello pueden ser muy útiles los siguientes consejos:

1-Educa en positivo. Apuesta por una educación en positivo, evitando castigos o amenazas. «No uses el miedo del menor para conseguir una determinada conducta».

2-No transmitas a tu hijo tus miedos. Controla tus miedos para no transmitirlos a tus retoños. Empieza por dar ejemplo. Muchos de los terrores infantiles tienen mucho que ver con el ambiente en el que viven ya que pueden estar fundados en experiencias negativas en casa o en algún otro ambiente en el que suelan estar.

3-No te burles ni ignores su miedo. «Para el niño o la niña su temor es importante, no lo ignores, ni lo menosprecies, eso no hará que desaparezca.

Hazle sentir que te importa lo que siente pues es para él eso a lo que teme es real. Nunca te rías de sus miedos, ni lo ridiculices, el respeto es fundamental.

Ante todo, debe sentirse arropado por sus padres», matiza la especialista.

4-Ayúdalo a que resuelva sus problemas diarios. En el día a día fomenta y dota de las habilidades necesarias para que el niño resuelva problemas cotidianos por sí solo. No lo soluciones siempre tú todo, déjalo que actúe. Eso le ayudará a «enfrentarse a la frustración y a la vez a no reaccionar con miedo ante situaciones desconocidas».

5-Refuerza los pequeños actos de valentía. Por pequeño que sea el gesto o el paso del menor, arrópale y hazle saber que estás orgullos/a de que haga algo que inicialmente no podía hacer por miedo. «Si le animas, le incentivas a seguir por el buen camino para superar ese miedo».

6-Protégelo pero sin sobreprotección. Debemos ayudar y acompañar al niño pero si lo sobreprotegemos conseguiremos todo lo contrario: «criamos a niños inseguros que necesitan constantemente que resolvamos sus conflictos. Eso habría que evitarlo», apunta la experta.

¿Y si tiene miedo ya?

Aún cumpliendo todas las recomendaciones anteriores es normal que los pequeños desarrollen miedos y temores que habrá que abordar con paciencia y cariño. También hay que tener en cuenta el tipo de temor que presente el niño, si es irracional que no pueda controlar (como el miedo a las arañas o la oscuridad) o es un temor real.

«Hay casos de niños con familiares enfermos que temen la muerte, por citar un ejemplo, o temen que les roben en casa después de haber sufrido un atraco. En esos casos trabajar el miedo es más delicado», indica la psicóloga infantil.

En el resto de situaciones de miedos habituales, lo suyo es ayudar al niño a enfrentarse poco a poco a él siempre y cuando consideremos que ese terror que siente es perjudicial para el pequeño:

-Exponlo al miedo, paso a paso. Es una técnica excepcional para enfrentarse a los miedos infantiles. Si le da miedo la oscuridad, por ejemplo, prueba a encender las luces para que vea que no hay peligro, a ponerle pequeños puntos de luz y explicarle que no hay ningún mal en la penumbra de casa. «Se trata de que, día a día, haga pequeños avances hasta que lo supere».

Transmítele seguridad. Durante el proceso de enfrentamiento al miedo hazlo siempre transmitiéndole confianza y cariño tal y como hemos comentado con anterioridad.

Источник: https://www.diariosur.es/sociedad/educacion/ayudar-ninos-superar-20180724124852-nt.html

Miedo infantil: cómo ayudar al niño a superarlo

¿Cómo ayudar a mi hijo si tiene miedo?

¿Por qué sienten miedo los niños? ¿Los temores que siente mi hijo son normales? ¿Cómo puedo ayudarle a superar sus miedos? Quizá en alguna ocasión te hayas planteado estas u otras preguntas relacionadas con los miedos infantiles. Hoy quiero dedicar este artículo a esa emoción por dos motivos:

  1. Porque todos los niños a lo largo de su desarrollo pasan por distintas fases de miedos.
  2. Porque parece que es una emoción prohibida, de esas que no está bien sentir y que hay que tapar.

En este post voy a explicarte:

  • Qué es y para qué sirve el miedo.
  • Lo que NO debes hacer cuando tu hijo siente miedo.
  • Lo que Sí debes hacer cuando tu hijo siente miedo.
  • Cómo utilizar el dibujo para afrontar los miedos difíciles de vencer.

¿Qué es el miedo?

El miedo forma parte de las emociones básicas junto con la alegría, la sorpresa, la tristeza, el asco y el enfado.

Es una emoción desagradable porque nos hace sentir mal, pero muy importante porque nos protege de aquellos aspectos que pueden dañar nuestro bienestar físico y psíquico.

Es uno de nuestros mecanismos de defensa, que asegura nuestra supervivencia.

Cuando los niños sienten miedo, lo más probable es que lleven a cabo alguna de estas reacciones:

  • Huida. Salir corriendo de la situación temida o no querer entrar en ella. Si un niño que tiene miedo a los perros se encuentra con uno en el parque, se alejará del animal y buscará a sus padres para sentirse seguro.
  • Bloqueo. A veces el miedo paraliza y evita que el niño pueda hablar o incluso moverse. Un ejemplo sería el niño que tiene que exponer su trabajo ante sus compañeros, pero no consigue articular palabra. Siente miedo a la evaluación que el resto de la clase pueda hacer de él. 
  • Lucha. Como método de supervivencia, el miedo puede llevar al niño a actuar de forma agresiva para poder defenderse de aquello que considera un peligro. Por ejemplo, seguro que estando en la playa o en la piscina habrás visto a algún niño que tiene miedo a meterse en el agua. Cuando sus padres le acompañan a darse un chapuzón, él les agarra con mucha fuerza, llora y grita hasta que le sacan de la situación temida.

Tipos de miedos más comunes en los niños

Durante la primera infancia, se dice que los miedos son evolutivos. Es decir, que van cambiando en función de la edad que tiene el niño. Es importante que tu hijo vaya superando sus temores, para que no se queden estancados a lo largo de su crecimiento.

Los temores más comunes en los niños son:

  • A las personas desconocidas. Este es uno de los temores más precoces en aparecer, entre los 6-12 meses. La función de esta reacción es claramente la protección, “a esta persona no la conozco y no sé si me puede hacer daño”.
  • Al abandono por parte de sus padres. Es lo que sienten los niños de entorno a los 2 años cuando se les deja en la guardería y lloran. Es el temor a perder a sus figuras de referencia, a sus padres. Con un período de adaptación el niño aprende que sus padres siempre van a volver a recogerlo.
  • A los animales. Si tienes mascota en casa, o tu hijo se ha criado con animales a su alrededor será raro que surja este temor. Pero es verdad que entorno a los 4-5 años puede aparecer este miedo, y si no se trata de superar es muy probable que se estanque hasta la edad adulta. 
  • A la oscuridad. Suele aparecer entorno a los 4 años y es uno de los temores más comunes. No hay que ser estricto con que el niño duerma en completa oscuridad, durante la fase de superación de este miedo se puede permitir tener una luz tenue e indirecta que le facilite el descanso.
  • A las tormentas. Es un temor que puede surgir entorno a los 6 años. Lo mejor que puedes hacer en estos casos es estar con él mientras veis como llueve, contar los relámpagos y explicarle cómo surgen las tormentas.

7 cosas que NO debes hacer cuando tu hijo siente miedo

Si quieres ayudar a tu hijo a superar sus miedos, estas 7 cosas son las que NO tienes que hacer:

  1. Asustarle con historias de aquello que le produce miedo. Sólo conseguirás que su miedo aumente y se estanque.
  2. Reírte del miedo que siente tu hijo, o decirle que es una “tontería”. El miedo que siente tu hijo es completamente real, y no tener tu apoyo disminuye la confianza del niño en sí mismo y también la confianza que deposita en ti como padre.
  3. Transmitirle tus propios temores. Los miedos también se aprenden, así que es importante que seas un buen ejemplo a seguir para tu hijo. Si te dan miedo las alturas y lo pasas mal cuando tu hijo se acerca al balcón, no le grites para que se aleje. Así sólo le crearás un nuevo temor. Es mejor que te acerques al niño, lo tomes de la mano y con una voz tranquila le digas que ahí no puede estar.
  4. Obligarlo a afrontar el miedo en solitario. Quedarte en el pasillo mientras fuerzas al niño a entrar a la habitación sin luz, lo único que generará es un problema a largo plazo.
  5. Usar sus miedos como método de castigo. De esta forma tu hijo no aprenderá nada positivo, sólo generará una personalidad sumisa y temerosa. Si quieres saber más sobre cómo disciplinar a tu hijo puedes consultar este artículo.
  6. Sobreproteger a tu hijo. Darle demasiada importancia a sus temores, evitando que se enfrente a ellos, no le permitirá poder crecer como persona. Le faltará confianza a la hora de tomar decisiones y generará una personalidad dependiente.
  7. Ignorar los miedos de tu hijo. Si no prestas la suficiente atención a tu hijo para ayudarle a superar sus temores, él no aprenderá a afrontar sus problemas y crecerá creyendo que no te interesas por su bienestar.

7 cosas que SÍ debes hacer cuando tu hijo siente miedo

Estas son las conductas que SÍ debes llevar a cabo para facilitar que tu hijo pueda hacer frente a aquello que te provoca temor:

  1. Utiliza la escucha activa. Permitirle que te explique a qué tiene miedo, ponerle nombre y hablar sobre ello. Ten en cuenta que lo desconocido siempre causa temor, así que poder conocer aquello que da miedo hará que éste desaparezca.
  2. Acoge y calma su emoción. Aceptar su miedo como real y ser comprensivo con él, le ayudará a hacerle frente. Además, le estarás enseñando a regular sus emociones. 
  3. Transmitirle confianza y seguridad. Lo lograrás manteniendo la calma, acompañando a tu hijo y hablando con él sobre la realidad de aquello que le produce temor.
  4. Ayúdale a afrontar sus miedos. Permanece a su lado mientras comprueba que no pasa nada por acariciar a ese perro que tanto miedo le provoca, o que en la oscuridad de su habitación no se esconde ningún monstruo.
  5. Usa cuentos y juegos para descubrir aspectos divertidos referidos al miedo. En este enlace descubrirás algunos cuentos sobre monstruos y el miedo a la oscuridad, que te podrán servir. Trabajar el miedo de esta forma ayudará a tu hijo a sentirse más seguro y valiente.
  6. Enséñale como otros niños afrontan sus temores. Para esto también te valen los cuentos y las películas. La identificación con los personajes y el ver cómo estos superan sus miedos, puede ayudar a tu hijo a aprender nuevas estrategias.
  7. Refuerza cada paso que dé para vencer sus miedos. Hazle sentir valiente y capaz. Fomentarás en tu hijo una buena autoestima y la capacidad de tomar decisiones a pesar de las dificultades.

Para los miedo difíciles de vencer: la técnica del dibujo

En algunas ocasiones, a pesar de poner en práctica todo lo dicho anteriormente, resulta difícil conseguir que el niño supere su miedo. Para esos casos te recomiendo la Técnica del Dibujo.

¿En qué consiste?

  1. El niño dibuja lo que provoca su temor. No tiene que ser un gran dibujo, sólo tiene que dibujar como él quiera aquello que le da miedo.
  2. Pídele que te explique el dibujo. Este momento es el ideal para poner en práctica la escucha activa, permitiendo que el niño pueda ponerle nombre a su miedo.

    Detente todo el tiempo que sea necesario en este paso. No tengas prisa por pasar el siguiente.

  3. Cuéntale que el miedo se queda en el dibujo. Que de ahí no puede salir.

  4. Pregúntale: “¿Qué quieres hacer con el miedo?” Puedes darle opciones: pisarlo, hacer con él una bola, tirarlo a la basura, romperlo en mil pedazos… Lo que se os ocurra, pero que sirva para destruir el miedo.

¿Por qué funciona?

  • Porque se está permitiendo al niño que exprese su miedo. Lo saca fuera de su mente proyectándolo sobre el papel, y se le da permiso para poder hablar del miedo sin tabúes.
  • Porque es el propio niño el que pone solución al problema. De este modo recupera su poder y gana seguridad en sí mismo.
  • Porque aprende que, cuando se siente mal puede hacer cosas para sentirse mejor.

Por cierto, ¿Todavía no conoces el Acompañamiento Educativo Online de Psiente? Deberías echarle un vistazo ya. Es un servicio de apoyo a las familias, en la crianza y en la educación de sus hijos.

La primera Sesión es Gratuita!

Para terminar quiero recordarte que el miedo es una emoción sana y natural. Todo el mundo, niños y adultos, sentimos miedo y gracias a él nos protegemos de situaciones peligrosas.

Y tus hijos… ¿a qué tienen miedo? Te espero en los comentarios

Источник: http://psiente.com/miedo-infantil-consejos-para-superarlo/

Embarazo saludable
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