¿Cómo ayudar a mi niño a hablar?

Contents
  1. Cómo ayudar al niño a hablar
  2. Ampliar su mundo
  3. Hablarle constantemente
  4. Hablar como un adulto
  5. Nombrar los objetos
  6. Leer cuentos y cantar canciones
  7. Ser todo oídos
  8. Hacer preguntas
  9. Ir sumando palabras
  10. Traducir las conversaciones ajenas
  11. Apoyar su libertad de expresión
  12. Ver también:
  13. Cómo tratar a los niños con dificultades para empezar a hablar
  14. Causas y consecuencias del inicio tardío del habla
  15. Estrategias para favorecer el uso del lenguaje
  16. 10 tips para ayudar a hablar a los niños — Mejor con Salud
  17. 10 formas de ayudar a hablar a tus hijos
  18. 1. Evita completar sus frases
  19. 2. Ten paciencia y no respondas por tu hijo
  20. 3. Usa un lenguaje adecuado
  21. 4. Lee cuentos y haz pausas para ayudar a hablar
  22. 5. Adivina qué es y para qué sirve
  23. 6. Crea cuentos junto a él
  24. 7. Corrige pronunciación y conjugación para ayudar a hablar
  25. 8. Canta para ayudar a hablar a tu hijo
  26. 9. Inclúyelo en la conversación
  27. 10. Invítalo a hablar por teléfono
  28. ¿Cómo enseñar a hablar a tu niño? 7 maneras para ayudarlo – Lingüística
  29. 1. Estimúlalo a través de la música
  30. 2. Respeta sus silencios
  31. 3. Haz preguntas de selección
  32. 4. Utiliza un lenguaje sencillo
  33. 5. Apóyate en los cuentos infantiles para enseñar a hablar a tu niño
  34. 6. Evita las correcciones constantes y el “no te entiendo”
  35. 7. Motiva a tu pequeño a participar en tus conversaciones
  36. ¿Cómo ayudar a hablar a los niños de 2 y 3 años?
  37. La importancia de hablar con el bebé antes de su nacimiento
  38. 4 trastornos que dificultan el lenguaje
  39. 1. Retraso simple del lenguaje
  40. 2. Deficiencia auditiva
  41. 3. Autismo
  42. 4. Estrés infantil
  43. Los juegos vocales ayudan a hablar
  44. • El juego de traducir sonidos
  45. • El juego de no saber

Cómo ayudar al niño a hablar

¿Cómo ayudar a mi niño a hablar?

Todos nacemos con la necesidad de comunicarnos con los demás, sin embargo, existe un largo proceso desde que emitimos el primer llanto hasta que somos capaces de articular palabras y frases lógicas.

Los bebés son comunicadores natos, al principio con el llanto lo dicen todo, luego llegan las sonrisas, el balbuceo, el parloteo, la emisión de sonidos vocálicos o la combinación de éstos con sonidos consonánticos, hasta conseguir enlazar palabras y formar frases gramaticalmente correctas.

Algunos niños consiguen hablar enseguida, mientras que otros tardan algo más, pero independientemente de ello, los padres deben ayudar a los pequeños a alcanzar su destino comunicativo. 

La obra Qué se puede esperar el segundo año, de Heidi Murkoff y Sharon Mazel, establece una serie de consejos para que los adultos ayuden al pequeño en el proceso comunicativo:

Ampliar su mundo

Es aconsejable ampliar el entorno y las experiencias de los niños mediante salidas al parque, al zoo o al supermercado, de este modo los pequeños pueden ampliar su vocabulario. Además, es de gran interés reforzar los conceptos aprendidos leyéndole un cuento, cantando una canción, o realizando cualquier otra actividad que resulte de interés para el niño.

Hablarle constantemente

A medida que el pequeño escuche más palabras por parte de los adultos empezará a hablar más rápidamente, dada la tendencia común que tienen éstos  de imitar a sus mayores.

Mientras se habla es importante descifrar el mensaje que se quiere transmitir. Pero, es importante recordar que repetir una palabra solamente una vez no resultara efectivo.

Para que el lenguaje adquiera sentido, el niño debe oír la misma palabra y frase una y otra vez y, a poder ser, en diferentes contextos.

Hablar como un adulto

Las palabras adultas se deben emplear como norma, a pesar de que los diminutivos se pueden utilizar para que los términos suenen más infantiles, no es recomendable repetir por parte del adulto aquella que el niño ha pronunciado mal y que resulta graciosa. También es aconsejable pronunciar las palabras con entusiasmo. “La inflexión ascendente y descendente facilita al niño la detección de vocablos familiares”, añaden y permite que mantenga un mayor interés al no convertirse en una conversación monótona.

Nombrar los objetos

Señalar y etiquetar los objetos y personas que se ven en los lugares a los que se acuden ayudará al niño a retener un vocabulario nuevo. Además, nombrar aquello que aparece en los cuentos posibilita que el pequeño aprenda a identificar cosas que no se encontraría en su día a día, como un bosque, un elefante, un avión, entre otros.

Leer cuentos y cantar canciones

Los cuentos permiten que el niño identifique una palabra con la forma real de lo que ésta representa, de modo que favorecerá su comprensión. Por otro lado, las canciones infantiles emplean letras sencillas y permiten que el pequeño realice repeticiones de frases  mientras que pasa un rato divertido dando palmadas o interactuando con los dedos.

Ser todo oídos

A todos nos gusta sentirnos escuchados por las personas. Al niño le sucede lo mismo, por eso hay que escucharle bien cuando pronuncie sus primeras palabras, pese a que sean incomprensibles y tratar de mantener un contacto visual con él, ya que es una parte esencial de la comunicación satisfactoria.

Pero además de prestarle atención, también es imprescindible hablar con él cuando lo haga, esto refleja que su atención está centrada en él. A pesar de que entenderle pueda suponer alguna dificultad debido a su balbuceo intente comprenderlo lo más posible, y si no lo hace, respóndale de todas formas aunque sea con una sonrisa cálida y convincente.

“Cualquier respuesta positiva es un refuerzo positivos de los esfuerzos verbales del niño”, añaden los autores.  

No obstante, hay que recordar que a los pequeños también les gustan hablar consigo mismos o con sus propios juguetes y con las mascotas. Por lo que no es aconsejable interrumpirle en ese momento, ya que forma parte del proceso de madurez del pequeño.

Hacer preguntas

Hacerle preguntas al pequeño es una de las mejores maneras de hacerle hablar. Independientemente de las respuestas que den, ya sea un movimiento de cabeza, un gruñido, un dedo que señala a otra persona, demuestra que el pequeño escucha, comprende e intenta comunicarse.

Ir sumando palabras

A medida que el pequeño vaya adquiriendo comprensión es aconsejable añadir palabras en diferentes contextos o añadiendo nuevos adjetivos.

También se puede añadir un adverbio cuando se aprende un verbo o un pronombre cuando se aprenda un nombre.

Al mismo tiempo, es importante saber hasta qué limite, puesto que “no se pueden sobrecargar las conversaciones con el pequeño”, especifican.

Traducir las conversaciones ajenas

Es posible que los propios padres o familiares del niño entiendan a qué se refiere el pequeño cuando intenta pronunciar una palabra sin éxito; sin embargo, la gente ajena al entorno del pequeño no sabrá a qué se refiere.

Por este motivo, es importante que el responsable del menor en ese momento interactúe si es necesario entre el pequeño y la otra persona.

Lo mismo sucede al revés, si el niño se queda bloqueado cuando una tercera persona le habla es recomendable ayudarle en la comprensión de lo que ese sujeto quiere decir.

Apoyar su libertad de expresión

Los niños pequeños en algunas ocasiones no quiere decir necesariamente lo que dicen, del mismo modo que no siempre dicen lo que quieren decir.

No obstante, “hay que apoyar su libertad de expresión”. El trabajo del adulto consiste en animarle a hablar, no presionarle para que lo haga.

Por el contrario, no es aconsejable que se levante y aplauda cada sílaba que el niño pronuncie.

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Источник: https://cuidateplus.marca.com/familia/bebe/2016/10/03/como-ayudar-nino-hablar-114371.html

Cómo tratar a los niños con dificultades para empezar a hablar

¿Cómo ayudar a mi niño a hablar?

Los primeros años de vida de los niños se encuentran llenos de acontecimientos cruciales y decisivos, pero quizá el hito más celebrado es la producción de las primeras palabras, lo que tiene lugar a alrededor de los 12 meses. Sin embargo, el desarrollo del lenguaje se cimienta en los primeros encuentros entre los bebés y los padres.

Se trata de una tarea conjunta, donde el adulto va “andamiando” al niño para que este construya su lengua materna.

Así, el lenguaje se adquiere en situaciones de interacción, principalmente lúdicas, donde se producen los intercambios lingüísticos entre ambos actores y donde el papel de cada uno va cambiando a medida que aumenta la edad del niño.

Durante el primer año de vida, los niños producen sus primeras 50-100 palabras, pero este crecimiento ocurre lentamente hasta el momento en el que son conscientes de que los objetos “poseen” un nombre (asociación nombre-objeto), produciéndose lo que se conoce con el nombre de fast mapping. Esto da lugar a un incremento significativo y exponencial del vocabulario infantil.

Sin embargo, se ha observado que alrededor de un 15% de niños con 2 años presentan un retraso en la adquisición del vocabulario en ausencia de problemas neurológicos, sensoriales o cognitivos. Es decir, son niños con un desarrollo típico cuyas habilidades cognitivas no verbales son equivalentes a las de su grupo de edad pero que adquieren el lenguaje más tardíamente.

A estos niños se les denomina niños con inicio tardío en el lenguaje (en inglés late talkers).

La caracterización definitoria es que a la edad de 2 años presentan un retraso en su vocabulario expresivo, pues producen un número limitado de palabras, menos de 50, muestran un inventario fonológico reducido y ausencia de estructuras silábica complejas, no hacen combinaciones de palabras, emplean menos gestos comunicativos y manifiestan dificultades de comprensión. Hay que añadir que son un grupo heterogéneo, puesto que no todos manifiestan las características anteriores en el mismo grado de severidad, lo que da lugar a perfiles de desarrollo diferenciados.

Causas y consecuencias del inicio tardío del habla

Las causas deben explicarse desde un modelo dinámico multifactorial, que va desde características intrínsecas del sujeto (factores biológicos, cognitivos o sensoriales) hasta familiares y sociales (nivel educativo de los padres, antecedentes familiares, estrés materno, tiempo que se interactúa con los niños, elicitación de enunciados en los niños, etc.).

De ahí que no haya una prueba única de evaluación y se utilicen tanto inventarios de desarrollo comunicativo que deben ser complementados por los padres, como la observación del vocabulario expresivo, la comprensión y la intención comunicativa de estos niños en situación de interacción con un especialista en el lenguaje.

Por otro lado, algunas de las consecuencias del inicio tardío del lenguaje son que estos niños posiblemente manifestarán problemas de integración social y dificultades de aprendizaje e incluso se ha establecido que un 7% terminará presentando un trastorno específico del lenguaje (TEL). Además, cuanto más se tarde en intervenir, más dificultades tendrá el niño para responder a las demandas de la escuela, puesto que el lenguaje es un instrumento fundamental para aprender.

Así, en la etapa de Educación Infantil podrán mostrar dificultades con el aprendizaje de fonemas, letras y la conciencia fonológica, prerrequisitos indispensables para aprender a leer.

En edades más tardías (8 y 9 años) se han observado diferencias significativas en las tareas de lectoescritura, lo que apunta nuevamente a debilidades persistentes. Por tanto, es fundamental que estos niños continúen siendo observados y controlados para el éxito educativo por el impacto que presenta el lenguaje en muchas, si no en todas las áreas de rendimiento académico.

A pesar de las evidencias en el retraso del desarrollo lenguaje, todavía hay una parte de la sociedad que reconoce que no hay que preocuparse por ello y se escudan en que el niño “ya hablará” y expresan justificaciones peregrinas como “si el padre/madre habló muy tarde y míralo ahora, no calla”, “no hay ningún niño mudo”, “si lo entiendo todo, pero es un vago para hablar”, etc. Esta actitud de dejadez implica retrasar la consulta con un logopeda con la consiguiente demora en la intervención.

Estrategias para favorecer el uso del lenguaje

Si uno de los rasgos definitorios de los niños con inicio tardío del lenguaje es su escaso vocabulario expresivo, las medidas de intervención deben ir dirigidas a este ámbito haciendo un uso del lenguaje.

Entre las estrategias para favorecer este uso se encuentran:

  1. Dejar que el niño tome la iniciativa en las interacciones, lo que no significa que le dejemos hacer lo que quiera.

    Esto responderá a los intereses del niño, además, de favorecer el aumento del número de interacciones e intercambios lingüísticos, sobre todo si se realiza en situaciones de juego y de rutinas.

    En el libro Hablando… nos entendemos los dos (Pepper y Weizman, 2007) se plantean las estrategias OEE para ayudar a construir el lenguaje:

    a. Observar: a qué mira el niño, descubrir que le atrae, etc.

    b. Esperar: dejarle hablar, inclinarse y mirar al niño con interés.

    c. Escuchar: prestar atención a todas las palabras y gestos, aunque la producción sea ininteligible.

  2. No someter de manera extenuante a los niños a situaciones de evaluación, como por ejemplo “¿cómo se llama esto?”.

  3. Extender lo que ellos dicen, es decir, alargar el número de palabras de los enunciados infantiles en el contexto de la rutina y de una manera natural.

  4. Procurar hacer preguntas abiertas del tipo “¿qué hiciste hoy en el cole?”.

  5. Ponerse en el mismo plano de visión que el niño para captar su atención.

  6. Repetir el mismo vocabulario en numerosas ocasiones y en contextos diferentes porque se ha observado que necesitan mayor número de exposiciones a las palabras nuevas para que formen parte de su repertorio léxico.

En definitiva, como recoge el profesor Gerardo Aguado, de la Universidad de Navarra, “el niño que todo el mundo parece conocer, que hasta los cuatro años no habló y luego habló bien, no existe”.

Источник: https://theconversation.com/como-tratar-a-los-ninos-con-dificultades-para-empezar-a-hablar-109054

10 tips para ayudar a hablar a los niños — Mejor con Salud

¿Cómo ayudar a mi niño a hablar?

Para los niños, aprender a hablar es un proceso natural. Oyen a sus padres, familiares y demás personas de su entorno y poco a poco comienzan a decir sus primeras palabras. Sin embargo, es posible ayudar a hablar a tus hijos siguiendo algunas estrategias básicas.

Los más pequeños aprenden a hablar cuando tienen entre 1 y 3 años. Es evidente que habrá niños más comunicativos que otros que lograrán hablar más fluidamente antes que otros. Pero, indudablemente, cualquier menor podrá hablar si sus padres crean un entorno lingüístico que estimule la adquisición del lenguaje.

10 formas de ayudar a hablar a tus hijos

Para ayudar a hablar, lo que hay que hacer es hablar a diario con tu hijo. Mientras más conversen juntos, mucho mejor. Y así lo evidencia este estudio publicado en la revista Temas para la educación.

Los pequeños entre los 12 y los 18 meses manejan unas 50 palabras, pero entienden muchas más. Por eso le puedes dar instrucciones complejas como “recoge tus juguetes y ponlos en la caja” y puede seguirlas.

Habla a diario con tu hijo. Mientras le cuentas a tu hijo sobre tus actividades diarias, le puedes animar a que te haga preguntas y luego invitarlo a que te cuente él. También puedes seguir estas recomendaciones o introducir alguno de los juegos que te proponemos para motivar el habla de tu niño.

Lee este artículo: ¿En realidad los hijos son el reflejo de los padres?

1. Evita completar sus frases

Cuando el niño intente decirte algo, no te adelantes diciendo lo que quiere decir. Dale el tiempo que necesite para que encuentre en su memoria la palabra que identifique lo que está señalando o lo que quiere decir o pedir.

2. Ten paciencia y no respondas por tu hijo

¡Qué difícil es tener paciencia en estos días acelerados en los que vivimos! Alguien pregunta algo a nuestro hijo y no somos capaces de esperar a que él responda por sí mismo, sino que nos precipitamos y damos la respuesta. Respira y ve con calma. ¡Deja que responda él solo!

3. Usa un lenguaje adecuado

Tu hijo está en una etapa en la que está aprendiendo nuevo vocabulario. Si en vez de llamar a las cosas por su nombre usas diminutivos o acortas las palabras, no es la mejor forma de ayudar a hablar. Ya no es un bebé; necesita conocer más palabras. No obstante, tampoco uses palabras muy rebuscadas. Todo a su debido momento.

4. Lee cuentos y haz pausas para ayudar a hablar

Leer cuentos es una de las mejores estrategiaspara ayudar a hablar a tu niño. Después de que le hayas leído centenares de veces los mismos libros, es probable que haya memorizado algunas líneas. Entonces, haz pausas e invítalo a completar la historia.

Descubre: 7 beneficios de leer unos minutos al día

5. Adivina qué es y para qué sirve

Cuando estéis en espacios distintos al hogar, como un restaurante, un parque o el consultorio del pediatra, señala algún objeto y pídele a tu hijo que te diga qué es y para qué sirve. Cuando él dé su versión, puedes agregar la información que a tu hijo le ha faltado mencionar.

6. Crea cuentos junto a él

Pídele a tu pequeño que te diga sobre qué quiere oír un cuento. Comienza tú la historia y, en un determinado momento, cédele la narración a tu hijo. Es un juego ideal no solo para ayudar a hablar, sino para despertar la creatividad y enriquecer el vocabulario.

7. Corrige pronunciación y conjugación para ayudar a hablar

Cuando son niños, los pequeños tienen formas de hablar que resultan muy simpáticas por las disparatadas construcciones que hacen con los verbos y con la pronunciación de las palabras. Aunque te resulte divertido, haz las correcciones necesarias, sin pretender que te imite. Poco a poco irá incorporando las palabras correctas en su habla.

8. Canta para ayudar a hablar a tu hijo

Las canciones infantiles son una gran herramienta para ayudar a hablar a los niños. Suelen tener onomatopeyas que son muy fáciles de aprender y repetir. La música es divertida y todo lo que les divierte es perfecto para el aprendizaje.

Cantar resulta muy beneficioso a la hora de adquirir el lenguaje, tal y como señala este trabajo realizado por investigadores de la Corporación Universitaria Lasallista, Colombia.

9. Inclúyelo en la conversación

Evita asumir que a tu hijo no le interesan las conversaciones de los adultos. Ellos comprenden más de lo que te imaginas. Inclúyelo en las conversaciones que sean aptas para su edad y hazle preguntas para conocer su opinión.

10. Invítalo a hablar por teléfono

A los niños les fascina el teléfono. Puedes mantener conversaciones con los teléfonos de juguete o cuando llame un familiar cercano a casa, invita a tu hijo a saludarlo y conversar. Si tienes la opción de usar el altavoz, escucha la conversación para que ayudes a tu pequeño a dar respuestas y a preguntar.

En definitiva, si a partir de los 3 años de edad tu hijo parece tener problemas para entender instrucciones sencillas o sus habilidades de comunicación se estacan, deberás consultar con tu pediatra.

Así pues, otras señales de que puede tener retrasos en el lenguaje puede ser que las demás personas no entiendan la mayoría de las cosas que dice o que aún dependa mucho del uso del lenguaje corporal (gestos para señalar) para comunicarse.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/10-tips-para-ayudar-a-hablar-a-los-ninos/

¿Cómo enseñar a hablar a tu niño? 7 maneras para ayudarlo – Lingüística

¿Cómo ayudar a mi niño a hablar?

abril 4, 2019

• por Kinedu

Durante este tiempo entre juegos de señas y balbuceos, seguramente te has preguntado: cómo enseñar a hablar a tu niño de forma exitosa.

Uno de los momentos que más esperan los padres, es el día en que su pequeño diga sus primeras palabras. En ese momento notarás cómo tu bebé no solo logra comunicarse con señas y gestos sino comienza el reto de expresarse a través de palabras y conceptos nuevos.

En este artículo te hablaremos sobre 7 consejos para que impulses el desarrollo lingüístico de tu hijo de forma sencilla, práctica y, sobre todo, efectiva.

Recuerda que el habla, al igual que todos los demás hitos del desarrollo, puede alcanzarse dentro de una ventana de tiempo amplia. No te preocupes demasiado por la fecha y hora, todos los niños se desarrollan a su propio ritmo. Lo importante es que sigas estimulando a tu pequeño y lo acompañes en el proceso.

1. Estimúlalo a través de la música

La música es una gran aliada en la crianza de los niños y tiene un gran potencial para apoyar a los bebés en el desarrollo de su capacidad lingüística.

Al exponer a tu pequeño, entre los los 12 y los 24 meses, a canciones infantiles, puede ampliar su vocabulario y comenzar a entender algunas frases, aún cuando no sean en su lengua nativa. También puedes optar por pausar las melodías que tu hijo ya conozca y pedirle que te diga las palabras que siguen.

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2. Respeta sus silencios

Cuando reflexiones sobre cómo enseñar a hablar a un niño, es importante que estés consciente de que los procesos mentales de los bebés y los niños son muy distintos a los de los adultos.

Aunque a veces los pequeños nos sorprendan con lo rápido que pueden asimilar ciertas cosas, su capacidad de comprensión es más lenta, ya que han desarrollado menos el pensamiento lógico y cuentan con un vocabulario más reducido.

Por ese motivo, cuando le hagas preguntas a tu hijo, respetar sus silencios y tenerle paciencia puede hacerlo sentir más seguro y confiado para desarrollarse. De hecho, las pequeñas pausas entre palabras o antes de hablar son positivas, puesto que tu pequeño estará reflejando sus habilidades de razonamiento.

3. Haz preguntas de selección

Otra alternativa de gran ayuda es que dediques ciertos momentos del día a hablar con tu bebé y estimular su vocabulario mediante preguntas. Las preguntas de selección proporcionan entre 2 o más opciones para tu pequeño y ayudan a mostrarle la estructura de cómo debe responder.

Por ejemplo «¿Quieres ver un video o armar un rompecabezas?». De esta manera propiciarás que te responda practicando usar un verbo y un sustantivo. Además, lo ayudarás a familiarizarse con la estructura y entonación de las preguntas.

4. Utiliza un lenguaje sencillo

Cuando te preguntas cómo enseñar a hablar a tu niño algo que debes tomar en cuenta es el tipo de lenguaje que utilizas. Procura utilizar palabras cortas y sencillas. También es importante que en las conversaciones incluyas los nombres de los colores, formas y otras palabras básicas que debería conocer tu pequeño en sus primeros años de vida.

Por otro lado, es muy importante que cuides la pronunciación y la velocidad con la que le hablas. Al dirigirte a tu hijo, te recomendamos que hagas más pausas y cuides tu modulación y dicción. Esto hará que te comprenda de manera sencilla y, además, adopte buenos hábitos lingüísticos.

5. Apóyate en los cuentos infantiles para enseñar a hablar a tu niño

Los cuentos son un instrumento infalible para enseñar a hablar a los niños, ya que gracias a estos, aprenden palabras y frases sencillas para aterrizar conceptos complejos y comprender mejor su entorno. Además de ser excelentes materiales de entretenimiento que te permitirán pasar más tiempo de calidad con tu pequeño y estrechar su vínculo.

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6. Evita las correcciones constantes y el “no te entiendo”

Es normal que tu pequeño no encuentre palabras para expresar alguna idea o se equivoque en la pronunciación de algunos conceptos cuando comience a hablar.

Debido a esto, no es necesario corregirlo cada que cometa un pequeño error, sino que debes dejar que poco a poco se acostumbre al habla y se le facilite más transmitir lo que necesita decir.

Eso sí, esto no significa que no debas corregirlo nunca, si no que es mejor que repitas, de manera paciente y cariñosa, el enunciado de manera correcta. De esta manera, tu hijo podrá familiarizarse con los conceptos apropiados.

Sumado a esto, también es importante que evites decirle “no te entiendo” de manera constante; esto lo ayudará a desarollar la seguridad que necesita para expresar lo que siente.

7. Motiva a tu pequeño a participar en tus conversaciones

Al momento de estimular a tu bebé para que comience a hablar, una estrategia muy efectiva es que lo motives a participar en las pláticas que tengas con tus familiares u otras personas de confianza.

Esto no solo despertará el interés de tu hijo por expresarse, sino que impulsará su desarrollo lingüístico, fomentará que aprenda más palabras y lo ayudará a adquirir habilidades sociales que serán muy importantes para su desarrollo en general.

Estos fueron 7 consejos clave que te ayudarán a responder tus dudas sobre cómo enseñar a hablar a tu niño de forma exitosa.

Lo más recomendable es que experimentes poco a poco cada uno de estos y que descubras cuáles son más afines a tu bebé, pues cada pequeño responde diferente a los estímulos.

Por otro lado, ten presente que ayudar a tu hijo a adquirir la mayor cantidad de vocabulario le permitirá desenvolverse mejor en donde esté e integrarse más fácilmente con otras personas.

Por esa razón, si quieres tener a tu alcance miles de actividades para impulsar el desarrollo y las habilidades de tu bebé, te invitamos a descargar Kinedu para que sigas el progreso de tu pequeño y aprendas a estimularlo según su edad y necesidades específicas a su desarrollo.

Источник: https://blog-es.kinedu.com/como-ensenar-a-hablar-a-tu-nino/

¿Cómo ayudar a hablar a los niños de 2 y 3 años?

¿Cómo ayudar a mi niño a hablar?

Un niño aprende a hablar porque se desarrolla entre adultos, donde la comunicación mediante el lenguaje articulado es elemental. Pero a veces el tiempo para empezar a hablar se puede retardar. Mira qué puedes hacer para ayudar a tu hijo.

¿Cómo ayudar a hablar a los niños de 2 y 3 años? La respuesta a esta pregunta seguro le interesará a cualquier madre. Pero antes de comenzar este post para aclarar esta duda, primero debemos formularnos otro interrogante:

¿Cómo es posible que un niño con 2 y 3 años aún no hable?

Respondamos poco a poco.

Primero debemos comenzar por el principio de todos los principios… Cuando el bebé aún era un feto y estaba en el vientre materno.

La importancia de hablar con el bebé antes de su nacimiento

A pesar de su aparente desconexión con el mundo, un feto es capaz de percibir y procesar estímulos que le llegan desde el exterior, sobre todo, los auditivos.

Aunque inicialmente, cuando apenas era una “semilla” dentro de la panza, la voz le llegaba bastante distorsionada, un bebé, después de su nacimiento, puede reconocer, sobre todo, las vocales de la lengua materna.

El hablarle al bebé antes de nacer favorece su desarrollo auditivo; acrecienta las habilidades que, lingüísticamente, tendrá en su futuro desarrollo y reduce posibles trastornos en su lenguaje verbal.

Si quieres que tu niño tenga parte del camino ganado si de entrenamiento auditivo se trata; háblale, cántale y léele cuentos mientras permanezca dentro de tu vientre.

Ahora bien, si tu niño es un “hombre” o una “mujer” de 2 y 3 años, y todavía no habla; aún tienes muchas alternativas para incentivar su comunicación oral.

Antes, sólo debes cerciorarte de que no padezca de ningún trastorno físico o psíquico que le frene el lenguaje.

4 trastornos que dificultan el lenguaje

El habla en los niños aparece casi que por instinto, pues se da por el solo hecho de imitar a quienes les rodean.

El aprender a hablar lleva su proceso. El niño:• Emite fonemas• Logra decir alguna palabra• Amplía su vocabulario

• Construye frases completas

Después de vencidas estas etapas puede decirse que un niño sabe hablar.

No obstante, a ello hay infantes a los que se les hace imposible franquear barreras fonológicas y llegan a cumplir los 3 años de edad sin poder hablar correctamente.

Su incapacidad puede deberse a diversos trastornos que dificultan el lenguaje.

1. Retraso simple del lenguaje

Los menores con retraso simple del lenguaje no emplean o emplean sólo algunos de los fonemas que utilizan los restantes niños de su edad. Tienen un cierto retraso en la utilización de los fonemas y la sintaxis con respecto a su grupo etario.

Por suerte este trastorno puede ser corregido fácilmente y no es síntoma de ninguna deficiencia psíquica o física.

2. Deficiencia auditiva

Los niños con sordera u otro tipo de deficiencia auditiva, como no escuchan bien, no pueden aprender a emitir sonidos.

Una forma muy simple de saber si tu hijo presenta este trastorno es hacer ruido o llamarlo por su nombre cuando él no pueda verte. Si el niño no se da la vuelta para mirar lo que sucede o responderte, es porque no oye bien.

3. Autismo

El autismo es un trastorno del desarrollo que se evidencia significativamente en la comunicación oral. Los niños autistas presentan marcadas alteraciones en el lenguaje y se les hace casi imposible el hacerse entender.

4. Estrés infantil

Los niños que sufren de estrés infantil pueden presentar dificultad en el lenguaje. Este padecimiento, tenga el origen que tenga, unido a la carencia afectiva de los padres, y la falta de atención y dedicación incide desfavorablemente en el desarrollo del léxico.

Nuestro consejo

Un niño de 2 y 3 años debe, si no dominar las palabras, al menos hablar de manera fluida; tener un vocabulario lo suficientemente amplio como para expresar sus pensamientos y sentimientos; pedir que le sacien sus necesidades y resolver sus problemas. Debe pronunciar vocablos similares a los que usamos.

Si tu hijo aún no consigue expresarse consúltalo con su médico de cabecera, un psicólogo, foniatra, logopeda, neurólogo infantil… busca ayuda especializada.

Un niño sin trastornos en el lenguaje o algún impedimento físico o psíquico como los antes explicados, tarde o temprano, aprende a hablar. No obstante, los adultos podemos incitar a que los vocablos lleguen con más rapidez.

¿Cómo ayudar a hablar a los niños de 2 y 3 años?
La respuesta a la pregunta es más sencilla de lo que parece:

Mediante el juego.

Los juegos vocales ayudan a hablar

Los juegos vocales ayudan a que los bebés gorjeen. Como estas actividades implican sonidos, no sólo sirven para estimular los inentendibles balbuceos, sino también para el desarrollo lingüístico.

Mediante el juego, los niños de 2 y 3 años desarrollan habilidades tanto físicas como mentales. Estos ejercicios están concebidos tanto para estimular el aprendizaje como para recrear al pequeño.

A continuación te explicamos dos de ellos.

• El juego de traducir sonidos

Este ejercicio es bastante sencillo. Solo consiste en imitar el mismo sonido escuchado y nombrar el objeto, el animal, o el elemento en cuestión.

Por ejemplo:Si un perro ladra debemos imitar el ladrido del perro y decirle al niño la palabra: perro.

Podemos también decir: el perro, un perro, perrito…

• El juego de no saber

En este juego el adulto deberá siempre desconocer lo que el niño desea.Si los padres siempre se adelantan a las respuestas de sus hijos los niños nunca tendrán la necesidad de hablar.Por ejemplo:

Cuando el niño desee tomar agua y solo diga “allí”, “eso”, o señale con el dedo como acostumbra a hacer, los padres no debemos correr a saciar su sed. El juego de no saber consiste en preguntarle varias veces qué es lo que necesita. Luego le daremos de beber a la vez que repitamos la palabra: agua.

“Ponte al tanto de otros juegos en actividades y juegos para el lenguaje oral”

Ten en cuenta nuestras recomendaciones. Sé cada día una madre mejor.

Источник: https://eresmama.com/ayudar-hablar-los-ninos-2-3-anos/

Embarazo saludable
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