¿Cómo ayudar a mi niño durante el divorcio?

Contents
  1. Cómo ayudar al niño durante el divorcio
  2. Aprende a ayudar al niño durante el divorcio
  3. Pasa tiempo de calidad con ellos
  4. Muéstrales tu amor
  5. Comunícate con ellos
  6. Hazles saber que ellos no son los culpables
  7. Observa su comportamiento
  8. Mantén la disciplina
  9. Cuida la relación con tu ex
  10. No alejes a tus hijos de tu expareja
  11. Apóyate en tus seres queridos
  12. 10 consejos para ayudar a vuestros hijos durante el divorcio
  13. 1. Comunicadles la noticia de forma adecuada
  14. 2. Responded a sus preguntas
  15. 3. Estad atentos a las reacciones de los niños
  16. 4. Dejadles claro el amor que sentís por ellos
  17. 5. No alteréis las rutinas
  18. 6. No los malcriéis
  19. 7. Mantened vuestras discusiones lejos de los niños
  20. 8. No forcéis al niño a que tome partido
  21. 9. No busquéis el apoyo emocional de vuestros hijos
  22. 10. Manteneos lo más sanos posibles
  23. 7 estrategias para ayudar a tu hijo a superar una separación o divorcio
  24. 1. Explica el divorcio de una manera simple y directa
  25. 2. Asegúrales que siempre tendrán el amor de ambos padres
  26. 3. Hable sobre las emociones
  27. 4. Diles que no es su culpa
  28. 5. Evita hablar mal
  29. 6. Avísales con suficiente antelación
  30. 7. Visita a un psicólogo
  31. Qué puedes hacer como padre
  32. Cómo ayudar al niño a superar el divorcio
  33. ¿Aceptará el divorcio?
  34. ¿Le presento a mi novi@?
  35. Ojo con la alienación parental
  36. ¿Cómo ayudar a mi niño durante el divorcio?
  37. ¿Cómo afecta el divorcio a los niños?
  38. ¿Cómo ayudar a mi hijo durante el divorcio?
  39. Consejos para padres que se están divorciando
  40. Anime a sus hijos a compartir sus sentimientos (positivos y negativos) sobre lo que está ocurriendo
  41. Mantener a los niños ajenos a los conflictos y las discusiones de los adultos
  42. Intente no usar a los niños como mensajeros, en especial cuando estén peleando
  43. Esté preparado para los problemas cuando los niños se ajusten a una nueva pareja o a los hijos de la nueva pareja
  44. Piense cómo reducir el estrés en su vida para ayudar a su familia

Cómo ayudar al niño durante el divorcio

¿Cómo ayudar a mi niño durante el divorcio?

Para un hijo, la separación de sus padres siempre es un proceso traumático. Si estás en una situación similar, o algún ser querido lo está, toma nota de estas recomendaciones. Aprende a ayudar al niño durante el divorcio, ese duro proceso al que tendrá que enfrentarse.

Y es que, aunque todos intentamos hacerlo siempre lo mejor posible con nuestros seres queridos, a veces la inexperiencia o falta de información en determinados ámbitos no nos permite lograrlo.

Debes tener claro que, para un niño, un divorcio es una de las experiencias más difíciles y dolorosas. De hecho, es realmente también duro tanto para los hombres como para las mujeres. Se trata de un mal trago que debilita a la persona, afecta a su salud, le causa un gran sufrimiento…

Algo que realmente solo se agrava si además hay niños de por medio, ya que ellos también se ven muy afectados en tal caso. No obstante, como decimos, si sigues estas sugerencias, podrás evitar un mayor sufrimiento y disminuir sus problemas.

Aprende a ayudar al niño durante el divorcio

Conocemos ya algunos tips para ayudar al niño durante el divorcio. Hay que hacer lo posible por minimizar la dureza de este trauma.

Pasa tiempo de calidad con ellos

Es normal que estés agobiada y tú misma necesites ahora más espacio, sobre todo, si tienes que hacer frente a un cambio de domicilio. Pero aun así, intenta pasar con ellos el máximo tiempo de calidad que te sea posible. Ellos te necesitan, y tú eres la persona que más les vas a poder ayudar.

Muéstrales tu amor

Exprésales en todo momento tu cariño, tanto con palabras como con caricias, besos, abrazos, colocando tu mano en su hombro o espalda… No es suficiente con dar por hecho que saben que les quieres, debes demostrárselo.

Comunícate con ellos

Habla con ellos todas las veces que sea necesario. Además, hazlo sin rodeos, de manera clara, directa y honesta. Eso sí, siempre debes tener en cuenta la edad que tiene tu hijo. Cuando él te replique, debes escucharle para que vea que lo haces lo mejor que puedes.

Hazles saber que ellos no son los culpables

Quizá puedan llegar a sentirse culpables por vuestra separación. Por ello, mejor será que les dejéis bien claro en todo momento que ellos no tienen la culpa de la situación familiar. Hazles ver que tampoco pueden hacer nada para volver a unirte con tu pareja. Simplemente se trata de un momento doloroso que poco a poco va a desaparecer.

Observa su comportamiento

Durante este período, es probable que su comportamiento cambie. Para ver si dicho cambio está en los límites de aquello que podríamos considerar como normal, obsérvalos. Solo así podrás detectar cambios en su conducta o en su respuesta emocional. En el caso de que veas que tu hijo está demasiado tranquilo, apagado o agresivo, observa si no se trata de una depresión.

Mantén la disciplina

No te olvides de seguir con una disciplina y una rutina como tenías antes de que la separación ocurriera. Mantén la estructura, límites y la disciplina en tu hogar, ya que esto será lo que verdaderamente le proporcione una estabilidad, seguridad y tranquilidad. De este modo lograrás evitar los cambios innecesarios y mantener las rutinas en la medida de lo posible.

Cuida la relación con tu ex

Aunque no tengas demasiadas ganas, piensa que hay niños de por medio que no tienen culpa de nada. Lo más recomendable es que sepas manejar con calma en todo momento los problemas y llegar a acuerdos con tu expareja sin agresiones y luchas de poder. Recuerda que en estos procesos los más perjudicados siempre son los hijos.

No alejes a tus hijos de tu expareja

Apoya en todo momento que haya una relación fluida entre tus hijos y la familia de tu expareja. Ellos necesitan sentirse apoyados y queridos por la gente cercana, y para ellos son una parte más de su familia. Al final, se trata de buscar estar lo mejor posible todos, tanto los pequeños como vosotros mismos.

Apóyate en tus seres queridos

En un momento como ese, lo mejor es que tú también estés fuerte para que tus hijos lo estén. Busca la ayuda y apoyo necesario de familiares y amigos para manejar mejor tus emociones.

El divorcio es la fe de erratas del matrimonio~ Marco Antonio Almazán ~

Ayudar al niño durante el divorcio no es fácil, pero has de hacer cuanto puedas por lograrlo. Ellos se merecen ser felices, y no pagar por nuestras culpas.

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Источник: https://eresmama.com/ayudar-al-nino-divorcio/

10 consejos para ayudar a vuestros hijos durante el divorcio

¿Cómo ayudar a mi niño durante el divorcio?

El proceso de divorcio puede convertirse en una situación estrestante, triste y confusa para vuestros hijos. Sea cual sea su edad, la mayoría de ellos sentirá incertidumbre o rabia al ver como finaliza la relación entre vosotros.

Como padres, podéis hacer que los efectos de vuestra separación sean menos dolorosos para ellos si sois capaces de mantener la estabilidad en casa y atender sus necesidades con una actitud positiva y tranquilizadora. 

La reacción de los niños dependerá de su edad, su personalidad y las circunstancias de vuestro proceso de separación. En todo caso, será para ellos una situación difícil. En este artículo, os ofrecemos diez consejos para que los ayudéis a que superen este proceso de la mejor manera posible.

1. Comunicadles la noticia de forma adecuada

Cuando estéis seguros de vuestros planes, hablad con vuestros hijos sobre la decisión de separaros. Aunque no existe una manera fácil de dar la noticia, intentad estar ambos presentes en la conversación. Es importante dejar a un lado los sentimientos de enfado, culpa o remordimiento. Antes de hablar con vuestros hijos, practicad cómo se lo vais a decir sin alteraros.

Aunque la conversación sobre el divorcio debe adaptarse a la edad, grado de madurez y temperamento de los niños, debéis aseguraros de transmitirles un mensaje fundamental: lo que ha ocurrido es un asunto entre vosotros y ellos no son en absoluto culpables de lo ocurrido.

La mayoría de los niños se sienten culpables incluso después de que los padres se lo nieguen. Por eso es muy importante que insistáis en esta afirmación para tranquilizarles.

2. Responded a sus preguntas

Debéis prepararos bien para contestar todas las preguntas que os podrán plantear vuestros hijos: ¿Con quién voy a vivir? ¿Dónde iré al colegio? ¿Tendré que cambiar de casa? ¿Dónde vivirá cada uno de mis padres? ¿Dónde pasaré los días de fiesta, como Navidad, Semana Santa o las vacaciones de verano? ¿Podré seguir viendo a mis amigos? ¿Tendré que cambiar de colegio? ¿Podré seguir yendo de campamento este verano? ¿Continuaré con mis actividades favoritas?

Ser sincero con un hijo no siempre es fácil cuando no se tienen todas las respuestas, o cuando al niño le asusta la situación o se siente culpable de lo que está ocurriendo. Lo más correcto es decirles lo que necesitan saber cuando lo pregunten.

3. Estad atentos a las reacciones de los niños

Si, tras recibir la noticia, vuestros hijos están muy alterados, decidles que reconocéis y aceptáis sus sentimientos, que os importan y dejadles claro que esos sentimientos son perfectamente normales.

Es importante que estéis atentos a los cambios de comportamiento de vuestros hijos: la tristeza, la ansiedad, los cambios de humor, las dificultades en la escuela, con los amigos, en el apetito o el sueño pueden indicar la presencia de problemas.

Los niños mayores y los adolescentes pueden ser más proclives a implicarse en comportamientos peligrosos, como el consumo de alcohol y drogas, las faltas a la escuela y el comportamiento desafiante. Si alguno de estos problemas se hace grave, es posible que tengáis la necesidad de pedir ayuda profesional.

4. Dejadles claro el amor que sentís por ellos

Colaborad con vuestros hijos para que expresen sus sentimientos con palabras, escuchad atentamente sus respuestas y hacedles saber que sus sentimientos son válidos. Dejadles claro en todo momento que no ha cambiado el amor que sentís por ellos. Verbalizadlo. Decidles que los seguís queriendo igual que antes.

5. No alteréis las rutinas

La coherencia y la rutina pueden ayudar mucho a ofrecer la sensación de comodidad y familiaridad que necesitan los niños durante este importante cambio vital. En la medida de lo posible, reducid al mínimo los horarios impredecibles, la indefinición y las separaciones repentinas.

6. No los malcriéis

En la medida de lo posible, los padres deberíais esforzaros en mantener en ambas casas expectativas similares en lo que se refiere a la hora de irse a la cama o en relación a los deberes escolares.

Siempre que sea posible, colaborad para coordinar las reglas de disciplina.

No caigáis en la tentación de dejar de aplicar rutinas y límites y de saltaros unas normas de comportamiento coherentes, consintiendo y malcriando a vuestros hijos porque lo están pasando mal a consecuencia del divorcio. 

7. Mantened vuestras discusiones lejos de los niños

Debéis intentar restringir la negatividad contra el otro, así como el resentimiento y la tendencia a echarle la culpa, a las conversaciones con amigos que mantengáis fuera de casa y a las sesiones de terapia en caso de que decidáis asistir.

Cuando alguno de vosotros comente los detalles del divorcio con amigos, familiares o abogados, debe evitar siempre que vuestros hijos estén presentes.

Intentad relacionaros de la forma más civilizada posible, sobre todo cuando interactuéis delante de vuestros hijos.

8. No forcéis al niño a que tome partido

No actuéis de manera celosa o enfadada para intentar que vuestros hijos tomen partido por alguno de los dos en detrimento del otro. No utilicéis a los niños para enviaros mensajes. Os debéis comunicar directamente. Cuando habléis uno del otro a los niños, hacedlo de forma agradable o, si esto no es posible, no digáis nada. 

9. No busquéis el apoyo emocional de vuestros hijos

La mayoría de adultos que atraviesan un proceso de separación y divorcio necesitan el apoyo de amigos, familiares o profesionales de la salud mental. No lo busquéis en vuestros hijos, incluso aunque parezca que están dispuestos a ofrecéroslo.

Es muy importante que no dependáis de su apoyo. Si tenéis hijos mayores a quienes les gusta complaceros, intentarán ayudaros a que os sintáis mejor ofreciendo un hombro en el que llorar.

Por muy tentador que sea, lo mejor es no permitir que vuestros hijos os proporcionen el apoyo emocional que necesitáis. 

10. Manteneos lo más sanos posibles

Para muchos adultos, la separación y el divorcio es una situación sumamente estresante.

La presión experimentada se puede amplificar con los temas relacionados con la custodia, el reparto de propiedades y los asuntos económicos, que pueden sacar lo peor de la gente. Encontrar formas de afrontar el estrés es fundamental para toda la familia.

Manteneos lo más sanos posible, tanto desde el punto de vista físico como emocional. Cuidar de vosotros mismos es muy importante para transmitir lo mejor a vuestros hijos.

El divorcio supone una crisis importante en una familia. Pero si ambos padres colaboráis y os comunicáis de forma civilizada por el bien de vuestros hijos, la unidad familiar original puede seguir siendo una fuente de fortaleza, incluso aunque nuevas familias compuestas entren en escena.

Acceso a las fuentes originales:

Источник: https://faros.hsjdbcn.org/es/articulo/10-consejos-ayudar-vuestros-hijos-durante-divorcio

7 estrategias para ayudar a tu hijo a superar una separación o divorcio

¿Cómo ayudar a mi niño durante el divorcio?

Miles de niños experimentan el estrés del divorcio cada año. Según nuestros especialistas en Psicología, la forma en que reaccionan depende de su edad, personalidad y las circunstancias del proceso de separación y divorcio. Muchas veces, la reacción inicial es de sorpresa, tristeza, frustración, enojo o preocupación, pero también pueden ser muy flexibles y tolerantes.

Afrontar un separación con niños no es fácil para los padres (y mucho menos para los hijos). Todos en la familia sienten una tremenda sensación de pérdida y ansiedad, ya que la familia, como la conocen, ya no será la misma. Para que los padres puedan ayudar a sus hijos, necesitan trabajar con sus propias emociones.

La decisión de divorciarse ocurre en el 50% de todos los matrimonios. No es nada de lo que avergonzarse. En muchos casos, es mejor para todos los involucrados romper una relación que está causando dolor.

Los niños experimentan una gran ansiedad cuando viven con una constante discordia parental. De hecho, en varias situaciones, los niños mejoran cuando se relacionan con cada padre por separado. Si los padres aceptan su decisión y la presentan como parte natural de la vida, pueden ayudar a sus hijos a superar las dificultades.

En el siguiente artículo de Clínica Internacional, compartiremos contigo 7 estrategias sobre cómo afrontar un divorcio con niños.

1. Explica el divorcio de una manera simple y directa

Cuando sea posible, ambos padres deberían hablar sobre cómo explicar la situación y tener una discusión conjunta con los niños. Por ejemplo, pueden decir: “Mami y papi pelean todo el tiempo y nos pone a todos muy tristes. Para evitar esto, hemos decidido que sería mejor para todos nosotros si vivimos en casas separadas”.

2. Asegúrales que siempre tendrán el amor de ambos padres

Antes del divorcio, explícales a tus hijos cómo funcionarán las cosas. Por ejemplo, “Cada 15 días, pasarás los fines de semanas con tu papá. También lo verás todos los jueves por la noche. El resto del tiempo estarás conmigo, tu mamá”.

Para los niños pequeños, puedes tratar de explicarles la situación con muñecas o animales de peluche. Tener un calendario también ayuda a que tus hijos se sientan más seguros de que tendrán tiempo con sus padres.

3. Hable sobre las emociones

Naturalmente, los niños tendrán una mezcla de emociones en estas circunstancias. Podrías explicar: “Es normal sentirse triste y enojado por un divorcio. Estos sentimientos son difíciles de manejar solos. Cuando te sientas enojado o triste, díselo a tu papá o a mí”.

Anima a tus hijos a tener un diálogo continuo contigo y demuéstrales que acepta cualquier sentimiento que tengan. A veces los niños mantienen sus sentimientos adentro porque no quieren molestarte. Pregúntales con frecuencia preguntándoles cómo se sienten.

4. Diles que no es su culpa

Otra manera sobre cómo ayudar a tu hijo a superar una separación es asegurándole que el divorcio no es su culpa. Los niños tienden a ser egocéntricos y creen que su comportamiento o pensamientos causan malos eventos. Necesitan saber que los adultos han tomado esta decisión en función de su relación y que no tiene nada que ver con ellos.

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5. Evita hablar mal

Tampoco culpes al otro padre o a alguien externo, incluso si estás enojado. Los niños aman y necesitan a sus padres. Pueden experimentar fácilmente un conflicto de lealtad y sentirse mal y esto disuadirá un diálogo abierto.

Los niños necesitan sentir que sus dos padres son valiosos porque cada niño es un compuesto de ambos.

6. Avísales con suficiente antelación

Antes de que un padre se mude, avísales qué día lo hará. Además, funciona muy bien si los niños pueden visitar el segundo hogar y saber dónde dormirán cuando vayan a verlo. Es maravilloso involucrar a los niños en la tarea de amueblar un departamento nuevo y traer algunas de sus posesiones.

Resulta ser muy útil si pasas por una terapia de divorcio, es decir, si visitas a un psicólogo o un terapeuta familiar que tenga experiencia en divorcios y pueda brindarte orientación sobre cómo manejar las situaciones difíciles que surjan.

Los niños también ganan mucho hablando solos con un psicólogo. A menudo son más libres de expresar sentimientos que creen que lastimarán a sus padres. Ten en cuenta que cuando una familia está pasando por un divorcio, los niños pueden actuar o portarse mal para llamar la atención.

No es raro que los niños mojen la cama o se nieguen a escuchar. Necesitarán tiempo extra, tu apoyo y comunicación abierta. Con el tiempo, estos síntomas se disiparán a medida que se adapten a los cambios. La planificación de algunos eventos familiares favoritos les dará a los niños la sensación de que la vida continuará como siempre.

Qué puedes hacer como padre

Las cosas más importantes que ambos padres pueden hacer para ayudar a los niños en este momento difícil son:

  • Aleja todos los conflictos visibles, las acaloradas discusiones y las conversaciones legales de los niños.
  • Minimiza las interrupciones en las rutinas diarias de tus niños.
  • Limita la negatividad y la culpa a sesiones privadas de terapia o conversaciones con amigos fuera del hogar.
  • Cada padre debe estar involucrado en la vida de los niños.
  • Los adultos que pasan por la separación y el divorcio necesitan apoyo de amigos, profesionales, y familiares. No busques el apoyo de tus hijos, incluso si parecen querer ayudarte.

No hay duda de que un divorcio es difícil para todos. No obstante, si los niños continúan sintiéndose amados por sus padres y los padres trabajan para crear un ambiente tranquilo y estable para ellos, tus hijos pueden superar la situación de buena manera. Con el tiempo, estarán más tranquilos al ver que todo se convierte en una rutina familiar.

Источник: https://www.clinicainternacional.com.pe/blog/estrategias-ayudar-ninos-afrontar-divorcio/

Cómo ayudar al niño a superar el divorcio

¿Cómo ayudar a mi niño durante el divorcio?

De vosotros depende que los cimientos sobre los que se asienta su seguridad y estabilidad afectiva no se derrumben, y pueda aceptar la situación sin traumas, como un nuevo modo de convivencia familiar.

Lo ideal es que informéis al niño de forma conjunta y de una manera sencilla que papá y mamá han decidido dejar de convivir, que eso va a suponer unos cambios organizativos pero que, en ningún caso, va a alterar la relación que tenéis con él. Y, por supuesto, deberéis dejar a un lado los dramatismos.

En cuanto al momento, unos 10 días antes de hacerse efectiva la separación parece una fecha razonable. Le dará tiempo a asimilarlo sin provocar en él la falsa idea de que finalmente la ruptura no se va a producir.

Y a medida que se vaya haciendo a la idea, le surgirán muchas dudas –con quién viviré, cuándo veré a papá, qué va a pasar con mis amigos, a qué cole voy a ir ahora…–, que deberéis contestar con la máxima naturalidad.

Pero compartir con tu hijo la decisión de vuestra separación, no significa explicarle hasta el último detalle. Hay aspectos del proceso que no debería conocer, ya que no está preparado para comprenderlos.

Así se deben evitar comentarios que conviertan a uno en víctima y al otro en culpable de la situación; sentimientos de dramatismo que den lugar a que el hijo adopte posiciones de protección con uno de los progenitores; confidencias de la pareja que dañen la imagen del otro progenitor; reproches sobre la familia del cónyuge; origen de los problemas económicos; trastornos sexuales de la pareja e insinuaciones malintencionadas cuando la ruptura se produce por una tercera persona, etc.

¿Aceptará el divorcio?

Si los padres logran transmitir y vivir la decisión con tranquilidad, la capacidad de aceptación de los hijos es sorprendente. Muchas veces, en un intervalo de unos quince días o un mes, los niños se han adaptado a la nueva situación.

Incluso, hay ocasiones en las que los propios niños agradecen que la separación se haya terminado produciendo. Aseguran que ‘ahora papá y mamá ya no discuten’ y eso les alivia.

Sin embargo, y aunque el divorcio se produzca en las mejores condiciones, es normal que sobre todo durante el primer año surjan ciertas reacciones emocionales. Las más comunes son:

  • Tristeza. Con la separación, el niño se da cuenta de que su familia ha cambiado y que nunca volverá a ser la de antes. Y es la falta de uno de los progenitores en la vida cotidiana, la que genera ese sentimiento de tristeza en el niño. Si, además, el pequeño pierde el contacto con sus amigos, su colegio… o sus primos y abuelos, la reacción será más profunda. Dependiendo de la edad, se manifestará de muchas maneras: permanecerá más callado, lloroso, abstraído, agresivo, oposicionista, con dificultad para divertirse… En este sentido, es importante dejar que el niño saque sus emociones y nunca decirle frases como “no quiero verte triste”, “yo tengo más motivos y no estoy así”…
  • Miedo. Puede aparecer temor a ser abandonado por el padre con el que vive, a que el padre que no tiene la custodia deje de quererle… Y esa angustia se expresa a través del llanto, del aumento de las conductas de apego… Los padres han de convencerle de que ni le van a abandonar ni su relación se va a romper.
  • Enfado. La separación es una realidad ante la que el niño no puede hacer nada, lo que puede generarle emociones negativas. El niño manifestará su enfado con actitudes de desobediencia hacia padres y profesores, peleas con otros niños o incluso, depresión. Ayudarle a expresar de forma positiva su enfado, le servirá como terapia. 
  • Culpa. Surge porque los niños piensan que son el centro del universo y, por tanto, se creen causa o fin de todo lo que ocurre a su alrededor. Así, sienten que si se hubieran portado mejor, si hubiera sacado mejores notas… sus padres seguirían juntos. Dejarle claro que él no tiene nada que ver con la separación y que tampoco dependerá de él que vuelvan a compartir la vida, es esencial para alejar este sentimiento de culpabilidad.
  • Soledad. Por un lado, el niño ha dejado de convivir con uno de los progenitores, y por otro, el padre que ostenta la custodia tiene, inevitablemente menos tiempo para dedicarle. En ocasiones, ha de incorporarse al mundo laboral para solventar problemas económicos derivados de la nueva situación, asumir todas las tareas del hogar que antes compartía con la pareja… Y por todo ello, el niño estará más tiempo solo. Con una buena planificación del régimen de visitas del padre no custodio, este sentimiento se mitigará.
  • Regresión. El niño vuelve a manifestar conductas que ya había superado –hacerse pis, chuparse el dedo, hablar de manera infantil…– como un intento de volver al pasado donde no existían esos conflictos familiares. La solución no pasa por regañarle o castigarle, sino por darle mucho cariño y apoyo.
  • Problemas escolares. Es habitual que los niveles de concentración y de atención en clase bajen, y eso repercuta en su rendimiento académico. Informar al profesor de la separación, apoyarle en las tareas en casa y hacer un seguimiento más cercano es fundamental para que el niño recupere el ritmo.
  • Trastornos del sueño. Pesadillas, insomnio, miedo a dormir solo… suelen aparecer con frecuencia. La misión de los padres es tranquilizar al pequeño, pero sin variar los rituales asociados al sueño, ni permitirle acostarse en la cama del progenitor.
  • Alteraciones en la alimentación. Tanto la inapetencia como las ganas de comer de manera copiosa son reacciones típicas, a las que se les unen otras como la negativa a comer sin ayuda o los caprichos con ciertos alimentos. 
  • Fantasía de reconciliación de los padres. Es la esperanza de muchos niños, y para intentar conseguirlo, recurren a todo tipo de estratagemas; incluso, pueden llegar a crear enfrentamientos entre sus padres, porque piensan que aunque sea para discutir, estarán juntos. También es frecuente que malinterpreten el buen entendimiento entre los progenitores como un signo de que van a volver. Evitar los mensajes contradictorios y las ambivalencias, y explicarle desde el primer momento que la separación es algo definitivo, servirá para que el niño no se cree falsas ilusiones.

¿Le presento a mi novi@?

Si la separación se ha producido por una tercera persona o poco después de divorciarte conoces a una nueva pareja, dale un respiro. El niño está en pleno periodo de adaptación y ya tiene bastante “trabajo” emocional con el hecho de asumir vuestra separación.

Por otra parte, con la aparición de la novia de papá o mamá, tu hijo renuncia definitivamente a la fantasía de vuestra reconciliación; frustración a la que hay que sumar otros sentimientos como sentir miedo a ser desplazado por la nueva pareja, o experimentar la presión de tener que “querer” a esa otra persona.

Pero tampoco se trata de esconder a tu nueva pareja o de sentirte culpable por haber rehecho tu vida sentimental. Establecer una relación de pareja es algo que solo compete al adulto, y por tanto, no has de pedir permiso a tu hijo ni esperar su aprobación.

Tu actitud debe ser firme, sin permitir chantajes emocionales; pero, por otra parte, tendrás que apoyarle y darle seguridad, explicándole que tu cariño hacia él no se verá disminuido y que el hecho de que él acepte a tu nueva pareja no significa que con ello esté traicionando a su madre o a su padre.

Ojo con la alienación parental

La alienación parental es la situación asociada al divorcio más peligrosa para el niño. Y evitarla está en vuestra mano. Durante la separación, se generan muchos sentimientos de rabia y agresividad hacia la pareja, y esa rabia se transforma en necesidad de hacer daño al otro.

El problema surge cuando ese daño se hace utilizando a los hijos.

Así, uno de los progenitores comienza una campaña de descrédito contra el otro, realizando continuos comentarios denigrantes y negativos sobre este, y lo que es peor, interfiriendo en los contactos con el niño –no le hace llegar sus regalos, le oculta las llamadas telefónicas, desautoriza sus decisiones…–.

De tal manera, que se va educando al hijo en el odio hacia el otro progenitor, dando lugar a lo que se conoce como síndrome de alienación parental. El resultado final de este trastorno es que el hijo termina por sentirse incómodo cuando tiene que acudir a casa del padre rechazado, pone excusas para no ir y la comunicación disminuye.

Además, una vez “contaminado”, el niño comienza a injuriar y rechazar al padre. Y el progenitor que ha provocado la situación, asegura que es el pequeño el que piensa y siente así, y que él no puede hacer nada para favorecer el acercamiento. El rechazo definitivo hacia el progenitor y, por extensión, al resto de su familia es el siguiente e inevitable paso.

Por tanto, si alguna vez has sentido la tentación de entrar en este peligroso juego, piensa que, en efecto, vas a conseguir hacer daño a tu expareja, porque es la que está viviendo el rechazo, pero al fin y al cabo, es una persona adulta con capacidad para separarse emocionalmente de la situación. Sin embargo, el niño es mucho más vulnerable y carece de esas estrategias psicológicas, con lo que será el gran perjudicado.

Asesoramiento: Carmen Godoy, doctora en Psicología, especialista en Psicología Jurídica y Psicología Clínica, y coautora de El niño ante el divorcio.

Источник: https://www.guiadelnino.com/educacion/divorcio/como-ayudar-al-nino-a-superar-el-divorcio

¿Cómo ayudar a mi niño durante el divorcio?

¿Cómo ayudar a mi niño durante el divorcio?

La separación de una pareja siempre va a ser una situación difícil de experimentar, aunque esto sea lo mejor que pueden hacer para solucionar las cosas, así que van a tener que saber cómo lidiar con esto de la mejor forma.

Las separaciones suelen ser más complicadas cuando hay otras personas de por medio, en especial cuando la pareja tiene hijos, ya que pueden salir más afectados por la separación que sus papás.

El divorcio es una separación vía legal que disuelve la unión de un matrimonio, por lo que elimina la relación que existe entre una pareja mientras es reconocida por el estado.

Todo este proceso suele ser muy difícil desde el momento en que se piensa en hacerlo o no, así que debes tener mucha paciencia y guardar la mejor actitud ante esta experiencia, ya que va a ser una decisión complicada antes, durante y después de tomarla.

Anteriormente mencionábamos que un divorcio suele afectar a más personas que a la pareja involucrada, ya que a veces se trata de un matrimonio con hijos con distintas edades, así que hay que saber cómo ayudarlos a pasar por esta etapa según su entendimiento.

Los divorcios son una cuestión legal que cada vez se observa más en la actualidad, puesto que al año puede haber hasta 100 mil divorcios, pero la cifra se encuentra en un incremento constante de hasta casi 10 mil divorcios más por año.

Las razones por las que puede ocurrir pueden ser bastantes, por lo que es necesario que sepas la causa del tuyo, ya que así también puedes saber de qué forma puede afectar a tus hijos.

Actualmente muchos de los divorcios que ocurren en México se tratan de una pareja que pasaron por un embarazo adolescente, así juntándose en matrimonio por órdenes de sus papás o como una decisión con falta de madurez.

¿Cómo afecta el divorcio a los niños?

Los niños pueden salir afectados en distintas formas según se desarrolle la separación de sus papás, por ello es necesario que conozcas las maneras en las que su vida puede verse dañada.

Los niños pueden verse afectados en su ámbito económico, ya que sus papás ya contaban con cierto sistema para valerse mensualmente según los ingresos de la pareja, pero ahora que se separan pueden sufrir por tener que adaptarse a una nueva base económica.

El aspecto o desarrollo social de los niños también puede ser dañado por un divorcio, ya que experimentan la separación de sus personas de apego, así que al ver cómo se separan sus modelos a seguir es probable que se encuentren muy confundidos y tristes, evitando convivir con otras personas.

Los niños también pueden comenzar a tener problemas dentro de la escuela, ya sea en cuanto a su valoración académica o social, debido a que en clase o a la hora de estudiar pueden estar pensando más en los problemas de sus papás, o en el trato con sus amigos.

La separación de los papás puede hacer que un niño que antes era muy feliz y activo cambie radicalmente, puesto que se trata de una experiencia que cambia toda la percepción del hijo.

Estas separaciones evidentemente afectan a la familia, así que es probable que el niño tenga ciertos conflictos para convivir con ciertas personas con quienes ya tenía una relación fuerte.

¿Cómo ayudar a mi hijo durante el divorcio?

El primer paso es platicar con tu pareja para siempre hacer lo mejor por los niños, ya que si estáis completamente seguros de realizar el divorcio, también debéis estar seguros de cómo hacer cuidar a vuestros hijos de la mejor manera.

Trata de platicar con tu pareja sobre este tema y buscad una solución para que los niños se vean afectados lo menos posible, incluso previniendo algunas situaciones peligrosas.

A veces es bueno pedir la ayuda de un especialista, como un psicólogo de la familia, para que los niños pueden encontrar otro tipo de ayuda para afrontar los problemas por los que pasen durante esta etapa tan difícil.

En caso de que tu pareja no quiera seguir aportando para el cuidado de tus hijos puedes encontrar maneras legales de que tus hijos obtengan lo necesario.

Tienes que ser honesta con tus hijos sobre lo que está ocurriendo, ya que aunque sean muy pequeños o desapegados se dan cuenta de que algo está pasando, así que si se los ocultas pueden creer que todo fue su culpa y eso es lo que menos necesitas ahora mismo.

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Consejos para padres que se están divorciando

¿Cómo ayudar a mi niño durante el divorcio?

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¿Cuál es la mejor manera de ayudar a su familia a atravesar un divorcio? Cada situación y cada familia son diferentes. Pero las siguientes sugerencias pueden hacer que el proceso sea menos doloroso para los niños, los adolescentes y las familias.

Anime a sus hijos a compartir sus sentimientos (positivos y negativos) sobre lo que está ocurriendo

Es importante que los padres que se están divorciando (y los que ya se divorciaron) se sienten a hablar con sus hijos y los animen a decir qué están pensando y qué sienten.

Pero asegúrese de no mezclar esto con sus propios sentimientos. Asegúreles a sus hijos que sus sentimientos son importantes, válidos y normales.

Hágales saber que puede manejar una conversación sobre sentimientos que pueden ser incluso difíciles o dolorosos.

Durante estas conversaciones, evite tratar de resolver problemas y de cambiar lo que su hijo siente. Por el contrario, concéntrese en escuchar y agradecerles a sus hijos por su honestidad.

Casi siempre, los niños sienten una pérdida de la familia y es posible que lo culpen a usted o al otro padre (o a ambos) por lo que está ocurriendo en sus vidas.

Por lo tanto, tendrá que estar preparado para responder preguntas que tal vez sus hijos le hagan o hacer frente a sus preocupaciones.

Convierta las conversaciones sobre el divorcio y la forma en que está afectando a sus hijos en un proceso continuo.

A medida que crezcan y maduren más, sus hijos tal vez tengan preguntas o preocupaciones que no se les habían ocurrido antes. Aunque parezca que ya han hablado de los mismos temas antes, mantenga abierto el diálogo.

Si es posible, siéntese con el otro padre y planifiquen juntos cómo van a hablar acerca de lo que está ocurriendo.

Si cree que se angustiará mucho, pídale a otra persona (puede ser un pariente) que hable con sus hijos. Está bien y es saludable para los hijos que vean a sus padres tristes o angustiados, pero si sus emociones son muy intensas es posible que ellos se sientan responsables de los sentimientos de sus padres.

Si sus hijos lo ven enfrentar una emoción complicada, intente enfrentarla de la manera más saludable posible para darles un buen ejemplo. Intente:

  • Ponerle un nombre a su emoción («En este momento me siento triste»).
  • Dejar en claro que sabe que es normal sentirse así a veces («Está bien y es normal que me sienta triste»).
  • Hable sobre la manera en la que enfrentará este sentimiento («Algo que siempre me ayuda a sentirme mejor cuando estoy triste es cocinar galletas con ustedes y jugar al aire libre. ¿Qué les parece si lo hacemos?»).

Es normal que los niños tengan muchas emociones sobre un divorcio. Tal vez se sientan culpables e imaginen que ellos «causaron» el problema.

Esto es especialmente cierto si los niños escucharon a sus padres discutir muchas veces por ellos. Los niños y los adolescentes tal vez se sientan enojados, asustados o preocupados por su futuro.

Si expresan estas emociones, tranquilícelos diciéndoles que no es así y recuérdeles que se trata de un sentimiento normal.

Si bien los niños pueden sufrir por un divorcio durante bastante tiempo, el impacto real se suele sentir a lo largo de un período de aproximadamente 2 a 3 años. Durante este tiempo, algunos pueden expresar sus sentimientos. Pero, según la edad y el desarrollo, otros niños no tendrán las palabras para hacerlo.

Entonces, es posible que actúen los sentimientos o estén deprimidos. En el caso de los niños en edad escolar, esto puede significar que sus calificaciones bajen o que pierdan el interés por las actividades. En el caso de los niños más pequeños, estos sentimientos con frecuencia se expresan durante el juego.

Esté atento al «efecto durmiente» en los niños pequeños: es posible que al principio tomen los grandes cambios con calma, pero años después pueden tener comportamientos disruptivos o emociones desafiantes.

Comunicarse abiertamente con los niños y darles el ejemplo para hacer frente a los sentimientos de manera saludable, aun cuando parezcan estar bien con los cambios, puede reducir los problemas más adelante.

Tal vez esté tentado de decirle a un niño que no se sienta de determinada manera, pero los niños (e incluso los adultos) tienen derecho a tener sus propios sentimientos. Y si los obliga a tener una «carita feliz», es menos probable que sus hijos compartan con usted sus sentimientos reales.

Los programas grupales para niños que atraviesan un divorcio que se realizan en las escuelas o en organizaciones religiosas son un excelente recurso para los niños y las familias que necesitan ayuda para atravesar las primeras etapas.

Mantener a los niños ajenos a los conflictos y las discusiones de los adultos

Esta es una de las cosas más difíciles de hacer. Pero es importante no decir nunca cosas malas acerca de su expareja delante de sus hijos o en un lugar en el que puedan escucharlo. Los niños prestan especial atención a estas cosas.

Las investigaciones demuestran que el factor más importante para el ajuste a largo plazo de los niños con padres divorciados es el nivel de conflicto que ven entre sus padres.

Esto pone a los niños en un lugar difícil si tienen que elegir un bando o escuchar comentarios negativos sobre uno de los padres.

Igual de importante es reconocer los acontecimientos reales. Por ejemplo, si uno de los padres se muda o abandona a la familia, reconozca lo que ha ocurrido. No es su responsabilidad explicar la conducta de su expareja. Pero si sus hijos le hacen preguntas, es importante que las responda con la mayor neutralidad y sinceridad posible.

Intente no usar a los niños como mensajeros, en especial cuando estén peleando

Aunque resulte tentador, no use a sus hijos como mensajeros. Existen muchas otras formas de comunicarse con su expareja. Además, resista la tentación de preguntarle a su hijo qué ocurrió en la otra casa.

Los niños se ofenden cuando sienten que les piden que «espíen» al otro padre. Siempre que sea posible, comuníquese directamente con su expareja por temas como horarios, visitas, salud o problemas escolares.

Esté preparado para los problemas cuando los niños se ajusten a una nueva pareja o a los hijos de la nueva pareja

Las nuevas relaciones, las familias ensambladas y los nuevos matrimonios se encuentran entre una de las partes más complejas del proceso de divorcio.

Una nueva familia ensamblada puede sumar más estrés por un tiempo y requerir otro período de ajuste.

Mantenga abierta la comunicación, permita que los niños tengan tiempo a solas con los padres y esté atento a las señales de estrés para ayudar a prevenir los problemas.

Piense cómo reducir el estrés en su vida para ayudar a su familia

El apoyo de sus amigos, familiares, grupos religiosos y organizaciones como Parents Without Partners pueden ayudar a los padres y a los niños a adaptarse a la separación y el divorcio.

Los niños pueden conocer a otros niños que desarrollaron buenas relaciones con sus padres separados y pueden contarse sus secretos.

Obtener apoyo puede ayudar a los padres a encontrar soluciones a todo tipo de desafíos prácticos y emocionales.

Siempre que sea posible, debe animar a los niños a tener una mirada lo más positiva posible sobre ambos padres. Incluso en las mejores circunstancias, la separación y el divorcio pueden resultar dolorosos y frustrantes para los niños.

Los padres también deben recordar cuidar de sí mismos. Reduzca el estrés buscando amigos que le brinden apoyo y pidiendo ayuda cuando la necesite.

Intente mantener algunas de las viejas tradiciones familiares mientras construye nuevos recuerdos para compartir.

Mostrarles a los niños cómo cuidar bien de la mente y el cuerpo en los momentos difíciles puede ayudarlos a volverse más resilientes en su vida.

Recuerde que la honestidad, la sensibilidad, el autocontrol y el tiempo ayudarán en el proceso de sanación.

Revisado por: Maia Noeder, PhD

Fecha de revisión: julio de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/divorce-esp.html

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