Cómo conseguir que el bebé duerma toda la noche

El sueño y su hijo de 1 a 3 meses

Cómo conseguir que el bebé duerma toda la noche

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Cuando creía que dormir por la noche era un sueño inalcanzable, su bebé empezará a dormir durante períodos más largos por la noche. El ciclo de sueño de su bebé se está empezando a parecer al suyo, y es posible que su pequeño se alimente menos a menudo por la noche.

Pero no dé por sentado todavía que usted podrá dormir a pierna suelta. En esta etapa, «dormir toda la noche de un tirón» se considera dormir solo cinco o seis horas seguidas.

¿Durante cuánto tiempo dormirá mi bebé?

Puesto que los bebés de esta edad están más despiertos, más alerta y más atentos a lo que los rodea durante las horas de luz, es más probable que estén más cansados por la noche y se duerman. Pero sigue habiendo una gran variabilidad dentro de lo que se considera normal.

Según la Fundación Nacional del Sueño de EE.UU. (NSF, por sus siglas en inglés), los bebés de hasta 3 meses de edad deben dormir de 14 a 17 horas cada período de 24 horas. Muchos ya habrán establecido una rutina de sueño diaria de dos o tres siestas al día, seguidas de un «dormir toda la noche de un tirón» después de la última toma.

¿Cómo deben dormir los bebés?

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda compartir la habitación con el bebé sin compartir la cama con él durante, por lo menos, sus primeros seis meses de vida o, idealmente, hasta su primer cumpleaños. Esta es la etapa en que el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es más alto.

Compartir la habitación con el bebé consiste en acostar al bebé en una cuna, cunita portátil o moisés dentro de la habitación de sus padres, en vez de dejarlo dormir en una habitación independiente. Esto permite tener al bebé cerca por la noche y facilita las tomas, así como la posibilidad de consolarlo y de supervisarlo por la noche.

Aunque compartir la habitación con el bebé es seguro, poner al bebé a dormir en la cama junto a usted no lo es. Compartir la cama con un bebé aumenta el riesgo de SMSL y de otras muertes relacionadas con la conducta de dormir.

Siga las siguientes recomendaciones para que el ambiente de su pequeño para dormir sea seguro:

  • Coloque siempre a su bebé boca arriba (sobre la espalda) para dormir, no lo coloque nunca boca abajo (sobre el abdomen) ni de costado. El índice de SMSL se ha reducido mucho desde que la AAP introdujo esta recomendación en 1992.
  • Utilice una superficie firme y estable como colchón. Cubra el colchón con una sábana que quede bien ajustada. Asegúrese de que la cuna o el moisés cumpla con las normas de seguridad vigentes en la actualidad.
  • No coloque nada más en la cuna o el moisés. Guarde los juguetes de peluche, las almohadas, las mantas, las cubiertas, edredones, o colchas, las sábanas que no ajusten bien y los protectores de cuna apartados del área donde duerma el bebé.
  • Evite el sobrecalentamiento. Vista a su bebé según la temperatura de la habitación, sin abrigarlo más de lo necesario. Fíjese en los signos del sobrecalentamiento, como el sudor o estar muy caliente al tacto.
  • Mantenga a su bebé alejado del humo del tabaco. Ser fumador pasivo aumenta el riesgo de SMSL.
  • Ponga a dormir a su bebé llevando puesto el chupete. Pero, si su hijo rechaza el chupete, no lo fuerce a dormir con él. Si suelta el chupete mientras está dormido, no se lo vuelva a poner. Si amamanta a su bebé, espere a ofrecerle un chupete hasta que la lactancia esté firmemente establecida.
  • Esté atento a otros peligros. Evite artículos con cordones, cordeles o cintas que se puedan enrollar alrededor del cuello del bebé, así como objetos de cualquier tipo con esquinas o bordes afilados. Fíjese bien en los objetos que su bebé podría tocar mientras está sentado o de pie sobre la cuna. Los móviles colgados sobre la cuna, los adornos que cuelgan de la pared, como los cuadros y los tapices, y los cordeles de las persianas pueden ser peligrosos si se encuentran al alcance del bebé.

Cómo ayudar a su bebé a dormir

Si aún no lo ha hecho, inicie una rutina para acostar a su bebé por la noche, que a su pequeño le acabará resultando familiar y relajante. Bañarlo, leerle y cantarle puede tranquilizar a un bebé y señalarle el final del día.

A algunos bebés les gusta que los envuelvan en una sábana o mantita ligera, algo que se puede hacer hasta que empiezan a girar sobre sí mismos, o darse la vuelta desde la posición de estar acostado.

Si siempre hace esto su bebé pronto asociará estos pasos a la conducta de dormir.

Si mece a su bebé para que se duerma antes de ponerlo en la cuna, es posible que él espere que lo meza para poder conciliar el sueño cada vez que se despierte por la noche. En lugar de hacer eso, intente dejar al bebé en la cuna o el moisés mientras está somnoliento pero aún despierto. De este modo, su bebé aprenderá a quedarse dormido solo.

Algunos bebés se retuercen, gimotean y hasta lloran un poco antes de volverse a quedar dormidos por sí solos. A menos de que crea que su bebé tiene hambre o está enfermo, intente ver qué ocurre si lo deja solo durante unos pocos minutos; es posible que sea capaz de tranquilizarse solo.

Si su bebé se despierta durante el período en que usted quiere que duerma, mantenga la actividad al mínimo. Intente mantener las luces en penumbra y resístase al deseo de hablar o jugar con él. Cambie o alimente a su bebé y vuélvalo a dejar en su cuna o moisés.

Si su bebé se está despertando temprano por la mañana para comer, unos pequeños cambios podrían permitirle modificar ligeramente su horario. Puede intentar despertar a su bebé para su última toma a una hora que se adapte al ritmo de sueño que tiene usted:

  • Por ejemplo, si su bebé suele dormir desde la toma de las 7 de la tarde y se suele despertar sobre las 2 de la madrugada, pruebe a despertar y alimentar a su bebé a las 11 de la noche. Luego, acueste al bebé para que duerma hasta la primera toma de la mañana, sobre las 5 o las 6 de la madrugada.

Tal vez tarde unas cuantas noches en establecer esta nueva rutina pero, si la aplica de manera constante mejorará sus probabilidades de éxito.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Algunos bebs de esta edad ya empiezan a dormir de un tirón por la noche, pero sigue habiendo una gran variabilidad dentro de lo que se considera normal. Si hay algo que le preocupa sobre el sueño de su bebé, hable con su médico.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD

Fecha de revisión: junio de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/sleep13m-esp.html

Cómo Dormir a un Bebé Rápido en 10 pasos – ¡Trucos Infalibles!

Cómo conseguir que el bebé duerma toda la noche

El sueño de los bebés es uno de los temas que más preocupa a los primerizos.

Cuando a un lactante le cuesta dormir y se despierta a menudo, dificulta en gran medida el descanso de los padres o madres.

Por ello, es conveniente aplicar medidas sencillas que ayudan a dormir a un recién nacido. En este artículo de paraBebés encontrarás cómo dormir a un bebé rápido en 10 sencillos pasos.

La primera cuestión a tener en cuenta es que cada bebé es diferente y tiene su propio patrón de sueño. Además, el rango considerado normal es bastante amplio. Si eres primerizo o primeriza, es normal que te preguntes cuánto duerme un bebé recién nacido aproximadamente. A continuación, daremos respuesta a esta pregunta y a otras consultas frecuentes:

Mi bebé no duerme en el día

Es habitual que al bebé le cueste más dormir durante el día debido a la luz y la estimulación ambiental que captan su atención y le mantienen despierto. Es normal que durante el día duerma menos o en periodos más cortos.

Mi bebé no duerme de noche

Es diferente decir «mi bebé no duerme de noche» que «mi bebé no duerme toda la noche».

En el primer caso, haría referencia a un bebé que tiene el patrón de sueño alterado, ya que la pauta habitual de sueño durante los primeros meses de vida de un bebé suele estar compuesta por un periodo de sueño más largo durante la noche y tres tiempos de sueño durante el día. En el segundo caso, que tu bebé no duerma toda la noche seguida es más que normal. Los bebés suelen despertarse varias veces por la noche.

¿Por qué mi bebé no duerme toda la noche?

En primer lugar, los ciclos de sueño de los bebés son más cortos. Además, los recién nacidos no son conscientes del tiempo y no saben cuando es de día y cuando es de noche.

Por otro lado, su estómago es muy pequeño y no retiene el alimento suficiente tiempo como para sentirse saciados toda la noche. Por tanto, cuando tienen hambre, se despiertan. Habitualmente, los bebés se despiertan aproximadamente cada 3 horas para ser alimentados.

Durante las primeras semanas de vida del bebé, los pediatras suelen recomendar despertarlo para alimentarlo. Conforme va aumentando de peso, podrá dormir durante periodos más largos. Ser alimentado frecuentemente también implica que evacuará repetidas veces.

El bebé también puede despertarse por la sensación incómoda de tener el pañal sucio.

Mi bebé no duerme ni de día ni de noche

Otra de las consultas habituales de los padres y madres es «mi bebé no duerme nada». Pero, ¿realmente no duerme nada? ¿O duerme menos de lo que consideras normal? ¿Sabes cuántas horas duerme un bebé recién nacido?

En primer lugar, debes saber que existe una gran variabilidad dentro de lo considerado normal. Que tu bebé duerma menos no significa que tenga problemas de salud. Si tu bebé está sano, aumenta de peso y se desarrolla normalmente, probablemente duerme poco porque no necesita dormir más.

No obstante, la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos establece que los bebés de hasta 3 meses deben dormir entre 14 y 17 horas cada día, aunque algunos pueden dormir hasta 19 horas al día. Si tu bebé presenta grandes diferencias con el rango de la normalidad, puedes consultar con el profesional de referencia.

¿Cómo debe dormir un bebé? Según la Academia Americana de Pediatría, la mejor opción es que el bebé duerma en la misma habitación que los padres, madres o cuidadores pero no dentro de la cama. El colecho tiene ventajas como favorecer la lactancia materna y ayudar al bebé a dormirse más fácilmente.

Sin embargo, expertos sobre el tema recomiendan no practicarlo.

La Asociación Española de Pediatría (EAP) se basa en la evidencia científica para decir que dormir en la cuna cerca de la cama de los padres disminuye más del 50% el riesgo de muerte súbita del bebé o síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

Por tanto, si te preguntas cómo dormir a un bebé, lo primero que debes saber es que es recomendable evitar el colecho en los casos de prematuridad, de bajo peso, de padres fumadores o consumidores de tóxicos y en los días en los que los progenitores están muy cansados. También se debe evitar el colecho en superfícies blandas como colchones de agua o el sofá, además de compartir cama con otros infantes.

Para obtener los beneficios del colecho sin los riesgos que conlleva, se puede optar por una opción intermedia: la cuna sidecar.

Este tipo de cuna queda adosada y abierta por el lado de la cama de los progenitores, por ello, facilita el contacto, la cercanía y la lactancia.

Mientras que proporciona el espacio y las condiciones necesarias para una mayor seguridad del bebé durante el sueño.

Cómo hacer dormir a un bebé en 10 pasos

A continuación, encontrarás paso a paso cómo hacer dormir a un bebé en su cuna:

  1. Sigue la misma rutina. Ayuda a dormir al bebé seguir siempre la misma rutina de actividades relajantes previas al sueño. Poco a poco, el bebé asociará esta rutina con el momento de dormir.
  2. Procura un ambiente relajante. Los estímulos ambientales como la luz, el sonido y el movimiento captan la atención del bebé. ¿Cómo dormir a un bebé? Disminuyendo estos estímulos y facilitando un espacio en el que pueda relajarse.
  3. Acuéstale en su cuna. Puedes tener al bebé en brazos un rato pero ten en cuenta que si se acostumbra a dormir así, siempre lo querrá. Mientras que si dejas al bebé en la cuna aprenderá a dormir allí. La mejor opción es que el bebé duerma en la misma habitación que los padres, madres o cuidadores pero en su cuna, ya que la superficie está adaptada a sus necesidades. La cuna debe cumplir las normas de seguridad actuales.
  4. Acuéstale boca arriba. ¿Cómo debe dormir un bebé? Si quieres saber cómo dormir a un bebé debes saber que la mejor posición para él es decúbito supino, es decir, sobre la espalda. Los estudios afirman que no le va bien a un bebé dormir boca abajo, la posición decúbito prono se considera un factor de riesgo para el SMSL.
  5. Con la cabeza de lado. También se recomienda que el bebé tenga la cabeza de lado y no siempre del mismo lado para disminuir el riesgo de plagiocefalias, es decir, que la cabeza se deforme. El bebé suele girar la cabeza hacia el lado en el que se encuentra la madre, por tanto, para que vaya cambiando la posición de la cabeza, se puede ir variando su posición: poner la cabeza en el lugar de los pies.
  6. Asegúrate de que la cuna está despejada. Asegúrate de que el bebé tiene la cara y la cabeza descubiertas y saca de la cuna todos aquellos objetos con los que el bebé pueda causarse algún daño. Es importante eliminar peligros y asegurarse de que que no haya mantas, peluches, cojines, juguetes, cordones o cualquier objeto que esté al alcance el bebé y pueda suponer un peligro.
  7. Ten en cuenta la temperatura. Para dormir al bebé es recomendable una temperatura ambiente confortable, que no sea muy alta ni muy baja, se recomiendan unos 22ºC aproximadamente. Asimismo, es necesario adaptar su ropa a la temperatura. Si el bebé está sudando puede que no sea la ropa adecuada. En general, se recomienda poca ropa y fina para dormir.
  8. Puedes darle el chupete. La Asociación Española de Pediatría afirma que el chupete favorece la adecuada posición de la lengua y la respiración, disminuyendo así el riesgo de muerte súbita. No obstante, si el bebé no quiere el chupete, no conviene forzarle.
  9. Cuando llore. Si el bebé empieza a llorar o gimotear debes comprobar que no haya ninguna causa que lo justifique. Si no la hay, es recomendable probar a esperar unos minutos para ver si el bebé puede tranquilizarse solo.
  10. Conoce a tu bebé. Cada bebé es diferente. Por ello, es muy importante que conozcas bien a tu bebé, que pruebes diferentes métodos y apliques lo que mejor funcione en su caso.

Por encima de cualquier recomendación, sigue las instrucciones del o la pediatra. Cada caso es diferente y el o la pediatra pauta diferentes consignas en función de las características del bebé.

Por ejemplo, si el bebé presenta reflujo gastroesofágico o dificultades respiratorias considerables, puede que recomiende otra posición para dormir. Es importante seguir las recomendaciones de los profesionales que conocen a tu bebé.

Si observas anomalías en el sueño del bebé o hay algo que te preocupa, no dudes en consultar con un especialista.

Existen ciertos aspectos a tener en cuenta en función de la edad del bebé. Por ello, en los siguientes apartados encontrarás consejos específicos para cada franja de edad.

Cómo hacer dormir a un bebé recién nacido

Un bebé recién nacido suele dormir alrededor de 17 horas diarias: 9 por la noche, separadas por despertares recurrentes, y 8 durante el día, repartidas en 4 periodos. Cada vez, el bebé dormirá menos durante el día.

Además de las pautas previamente explicadas, en el caso de un recién nacido, conviene tener en cuenta que el chupete puede interferir con la lactancia materna. Por ello, no es conveniente ofrecerle el chupete al bebé hasta que esté instaurada. Eso ocurre aproximadamente tras el primer mes de vida.

Cómo hacer dormir a un bebé de 1 mes

A partir del primer mes, el bebé dormirá aproximadamente 16 horas al día. En caso de que ya esté instaurada la lactancia materna, se puede ofrecer el chupete al bebé.

Ten en cuenta que convendrá retirarlo a partir del año, pues la posibilidad de muerte súbita pasados los 12 meses es remota.

En ese momento, el chupete pierde su mayor beneficio y se ponen de relieve sus inconvenientes, entre los cuales destacan el riesgos de otitis y problemas dentales.

Cómo hacer dormir a un bebé de 3 meses

Durante el segundo y el tercer mes, el bebé duerme alrededor de 15 horas cada día: 10 horas por la noche y 5 durante el día, repartidas en 3 bloques.

Cómo hacer dormir a un bebé de 6 meses

Después de los 6 meses, los bebés suelen dormir alrededor de 13 horas: 12 horas durante la noche, con menos interrupciones, y 1 hora durante el día.

A partir de los 6 meses, el colecho o compartir la cama es más seguro, aunque sigue siendo recomendable que el bebé duerma en su cuna.

También es a partir de los 6 meses que el bebé puede dormir en su propia habitación, aunque es mejor esperar a que cumpla un año.

Además de los pasos anteriores, puedes utilizar algunos trucos para dormir a un bebé rápido:

  • Baño: el agua tiene un efecto tranquilizador. Aquí enconarás más información sobre Cómo bañar a un bebé.
  • Masaje: un pequeño masaje facial mediante movimientos circulares en las sienes le relajará y le ayudará a dormir rápido.
  • Sonido: algunos defienden que el ruido blanco, procedente de las olas de mar, la lluvia, una cascada o los electrodoméstricos, relaja a los bebés y les ayuda a dormir más rápido. También les puede ayudar la voz tranquila de los padres y madres.
  • Movimiento: es normal que al bebé le relaje estar en movimiento ya que así estaba en el útero de la madre. Se puede acunar o pasear un poco, teniendo en cuenta que no es bueno que se acostumbre a dormir solo en movimiento, ya que luego será más difícil que duerma en la cuna.
  • Contacto: el bebé también se relaja mediante el contacto físico.
  • Comida: comer también ayuda al bebé a estar relajado y tener sueño.

Si el bebé duerme durante 5 o 6 horas seguidas por la noche, ya se considera que duerme toda la noche. Además, es habitual que el bebé se vaya despertando cada 2 o 4 horas. Tras cumplir los 3 meses, generalmente, los bebés pueden dormir unas 8 horas durante la noche. Poco a poco, el bebé irá durmiendo más horas por la noche y con menos interrupciones.

Para que no se despierte en mitad de la noche, procura alimentar al bebé justo antes de acostarte.

Por ejemplo, si el bebé come a las 8 de la tarde y luego se despierta a las 2 de la madrugada, sería mejor acostumbrarle a comer a las 12 de la noche para que duerma hasta las 6 de la mañana.

El objetivo es que poco a poco el bebé adapte el patrón de sueño al de sus padres, madres o cuidadores.

Durante la noche, mientras el bebé duerme, continua controlando el ambiente para que no haya estimulación, que la luz sea baja y no haya ruidos, así como que la temperatura siga siendo la idónea.

Si el bebé se despierta, puede que necesite ser cambiado o alimentado. Atiéndele en voz baja y con movimientos suaves.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cómo dormir a un bebé rápido, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Cuidados del bebé.

Bibliografía

  • Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. (2014). Colecho, síndrome de muerte súbita del lactante y lactancia materna. Recomendaciones actuales de consenso. Recuperado de https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/201406-colecho-muerte-subita.pdf
  • Eymann, A., Ricciardi, M., Caprotta, G., Fustiñana, C., & Jenik, A. (2008, March). Cambios en la posición al dormir para la prevención de la muerte súbita del lactante: diez años de seguimiento. En Anales de Pediatría (Vol. 68, No. 3, pp. 244-249). Elsevier Doyma.
  • Latorre-Castro, M. L., Fernández-Deaza, G. P., & Ucrós-Rodríguez, S. (2014). Síndrome Infantil de Muerte Súbita: nuevos conceptos y una misma solución. Revista de la Facultad de Medicina, 62(2), 247-254.
  • Pin Arboledas, G., & Lluch Rosello, A. (2011). El sueño en el primer año de vida: ¿cómo lo enfocamos?Pediatría Atención Primaria, 13, 101-111.

Источник: https://www.parabebes.com/como-dormir-a-un-bebe-rapido-4441.html

Cómo hacer que tu bebé se duerma (sin dormirte tú)

Cómo conseguir que el bebé duerma toda la noche

Lo sé, he estado ahí: está muerto de sueño, se le caen los ojos, pero por algún motivo se resiste a soltarse y dormirse de una vez.

En lugar de eso se estira, se tensa, llora, pide pecho y más pecho, y brazos, y paseos, y parece que se calma y -ahora sí, está a punto-, pero no: vuelta a empezar.

El (mal) sueño de los bebés es uno de los misterios de la humanidad que más me fascina: si tienen sueño, ¿por qué no se duermen sin más? ¿por qué se resisten a algo que parece tan natural como relajarse y dormir? ¿Quieres saber, sencillamente, cómo hacer que tu bebé se duerma?

Si hay algo que me parece gracioso de mi profesión es que a las fotógrafas de recién nacidos nos suelen apodar «susurradoras de bebés».

A pesar de que me gustaría, no tengo ningún elixir mágico ni sé tocar el famoso botón de «off» con el que todas desearíamos, a veces, que vinieran equipados nuestros hijos.

Pero sí es verdad que alguien con experiencia haciendo fotos a bebés de pocos días termina desarrollando un ojo experto en identificar señales y adaptarse a sus ritmos. Se da la casualidad de que, además, soy madre de 5 niños, así que este maestrillo tiene su propio librillo ;-)

No defallezcas, veamos cuatro ases que tengo bajo la manga para hacer que tu bebé duerma mejor – o, por lo menos, para que tú no lo pases tan mal si no quiere dormirse y te toca pasar media noche en vela.

Mi bebé no duerme de noche ni de día: ¿en serio?

Empecemos por el principio: cada niño es distinto y sin duda hay muchas cosas que no sabemos y seguiremos sin saber, a pesar de todos los avances de la ciencia.

Algunos bebés duermen como troncos, mientras que otros (la mayoría) necesitan mucho mimo, mucha teta (o bibe), muchos brazos y toneladas y toneladas de paciencia durante meses (o años) hasta que, por fin, se duermen a gusto.

Así que lo primero que debes saber es que el sueño es un proceso evolutivo, que va cambiando con el tiempo. Paciencia, todo llega. Cuando tenga 10 años dormirá fantásticamente ;-)

Por si esto fuera poco, resulta que cada bebé es diferente, y mientras que algunos duermen largas horas seguidas, otros hacen «microsiestas» rápidas que agotan a los padres: dedicas minutos y horas a conseguir que cierre los ojos y, veinte minutos más tarde, los vuelve a abrir. Todos los bebés duermen, pero algunos más que otros.

No hay que ser muy avispado para entender que un bebé de días o de meses realmente necesita a su madre (o su cuidador habitual) porque es quien le transmite seguridad.

Es evidente que un bebé, solo, no podría sobrevivir en el mundo, de modo que la naturaleza le ha equipado con un maravilloso sentido para reconocer en su madre la calma, la tranquilidad… en definitiva, el epicentro del universo. La mamá es el mejor somnífero.

Eso no significa que no existan los bebés que se duermen solos y que duermen ocho horas seguidas. Son como las meigas: haberlos, haylos. Pero son la excepción – y cuando tu mejor amiga te dice que el suyo es de esos, la tirarías por la ventana.

Y si no me crees, ¿qué tal si te apuntas al curso sobre sueño infantil de Criar con Sentido Común? En de 10 horas de contenidos súper informativos, Armando Bastida te cuenta TODO lo que debes saber sobre el sueño de tu bebé y la forma más respetuosa de abordarlo para que todos en casa durmáis mejor: colecho, método Estivill, muerte súbita y rutinas para que sea más fácil descansar.

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Vale, pero… ¿por qué mi hijo duerme (tan) poco?

Hoy en día sabemos que las fases de sueño en los bebés son distintas de las de los adultos: solo pasan por las fases de sueño REM y sueño profundo, y son ciclos cortos que se repiten con mucha frecuencia. Así, en algunos momentos su respiración es profunda y pausada, mientras que en otros vemos cómo hacen muecas (o incluso sonríen) y respiran más agitadamente.

A modo de curiosidad (léase con voz de fotógrafa newborn): en la fase REM es cuando se pueden tomar fotos del bebé durmiendo y pillar al vuelo alguna sonrisa involuntaria, pero es también un momento en el que su sueño es más ligero.

Pero no solo de fotos vive el hombre: si aprendes a reconocer las distintas fases de sueño del bebé, te servirá para poder saber si es un momento en el que podrás dejarlo más fácilmente en la cuna o si esta tendrá «pinchos».

Gracias a esta pauta de sueño con ciclos cortos, el cerebro del bebé crece y se desarolla a gran velocidad. Además, no debemos olvidar que un bebé de pocos días o semanas de vida necesita alimentarse constantemente, por lo que es lógico que sus ciclos de sueño y vigilia sean muy distintos de un adulto.

No desesperes: aunque te parezca que duerme poco, si tu bebé está bien y se desarrolla adecuadamente, es un bebé normal.

Crecimiento y despertares

Con el paso de los meses, los bebés empiezan a pasar más horas del día despiertos y a acumular más horas de sueño nocturno, pero recuerda que cada bebé es diferente: los hay que duermen la noche del tirón a los pocos meses sin tener que «adiestrarlos» de ninguna manera, y otros que se caracterizan por un sueño con múltiples interrupciones hasta pasados los dos años.

Por otro lado, no debemos olvidar que no son autómatas, y que pasan días mejores y peores. Además, sus pautas de sueño van cambiando con la edad. A las dos fases de sueño (REM y profundo) que hemos mencionado anteriormente, se le van sumando otras a medida que el bebé crece.

Si a eso le añadimos microdespertares (que los adultos también tenemos, pero nos volvemos a dormir tan ricamente, mientras que a un bebé le cuesta más) o fases evolutivas como la crisis de separación de los 8-10 meses, la dentición, los primeros virus… cuando parece que ya le has «pillado el truco» a tu hijo, todo cambia de nuevo.

Cómo conseguir que tu bebé se duerma

Pero volvamos a lo que íbamos: ¿qué puedes hacer para facilitar el sueño a tu bebé durante sus primeras semanas? No existen fórmulas magistrales, pero sí hay algunos trucos que como madre y fotógrafa uso habitualmente y quizás te ayuden a llevarlo mejor:

  • Obsérvale. Mucho. Aprende a reconocer sus muestras de hambre (reflejo de búsqueda, boca abierta) y anticípate al momento crítico. Ya sabes que los bebés comen a demanda, así que dale barra libre. No te olvides de las crisis o baches de lactancia, podría estar pasando por uno y que ese sea el motivo de su intranquilidad continua.
  • Aprende también a visualizar sus señales de cansancio. Esto no siempre es evidente, porque (sobre todo los primeros días) los recién nacidos parecen estar muy aletargados la mayor parte del tiempo. Pero cuando ha tomado pecho a demanda, está limpio y a pesar de todo está cada vez más irritable… a veces no es porque le moleste nada, sino porque quiere dormir.
  • Aplica las técnicas de relajación del «cuarto trimestre»: existe una teoría que afirma que los bebés nacen todavía a «medio hornear» y que el primer trimestre fuera del útero materno supone una transición que no siempre les resulta fácil. Pasan de un medio líquido, con temperatura constante, sin sensación de hambre ni demasiados estímulos visuales o auditivos, a un entorno totalmente nuevo, cegador, frío, lleno de ruido y donde, además, sienten también hambre y molestias.

Trucos infalibles para dormir a un recién nacido

Si te has asegurado de que sus necesidades primarias están cubiertas (hambre, incomodidad) y ves que, efectivamente, tu bebé empieza a estar cansado y necesita dormir, adelántate a la catástrofe: antes de que esté «pasado de vueltas», lo mejor que puedes hacer es reconocer todo aquello que le agobia y le inquieta y ponerle remedio.

No me cansaré de repetirlo: es más importante aprender a interpretar las señales del bebé que los mil trucos o técnicas que puedas encontrar por internet para dormirlo.

De hecho, muchos de los trucos «mágicos» para dormir a bebés pasan por ignorar sus necesidades aplicando métodos conductistas (el método Estivill, para entendernos, que predica que debemos «entrenar» al bebé para que se duerma solo), o bien provocan reacciones de «desconexión» del bebé que son más bien contraproducentes (el bebé no se duerme sino que se «apaga» como reacción ante una situación de estrés; seguro que has visto algún vídeo de un doctor o experto haciendo una serie de movimientos tras los cuales el bebé parece quedarse, literalmente, frito). Dicho de otro modo: no pongas en práctica nada de lo que no estés segura o no te sientas cómoda haciendo, y contrasta siempre la información.

Por ese motivo, un recurso como el curso sobre sueño infantil de Criar con Sentido Común es un verdadero tesoro. Desmontando mitos sobre el sueño de los bebés, los métodos conductistas, el colecho… Armando Bastida te cuenta sus propios trucos y rutinas para que el sueño de tu bebé no te quite el sueño (pun intended).

Siguiendo con la analogía del cuartro trimestre, y aplicando un enfoque lo más respetuoso posible, te recomendaría que ofrezcas a tu bebé un entorno lo más parecido a tu vientre que puedas:

  1. Portéalo piel con piel o practica el método canguro: deja que descanse sobre tu pecho.
  2. No dejes que mueva brazos y piernas alocadamente (apenas tiene control sobre sus movimientos y le pueden estresar más aún): arrúllalo bien para que se sienta contenido y seguro.
  3. Una vez arrullado, túmbale de lado sujetándole con tus manos y mécelo, dejando que su cabeza siga tus movimientos rítmicos (como ocurriría si lo porteas en un fular o si va sentado en el cochecito). Lo ideal y más cómodo es hacerlo sentada. Esta técnica funciona especialmente bien con bebés muy pequeños, pero cuando crezca muy probablemente te tocará llevarlo en brazos y pasearle por la habitación.
  4. Susúrrale al oído (el famoso truco del ruido blanco o la campana extractora de la cocina, pero siempre con moderación y sin pasarse, porque parece que hay controversia sobre su efecto) o, si lo prefieres, cántale.
  5. Déjalo que succione (puedes ofrecerle teta a demanda y/o recurrir al chupete, eso ya es cosa tuya; recuerda que existe también la succión no nutritiva y que les calma mucho). Oh, y sobre todo: si se ha dormido al pecho, ¡no le despiertes! No hace falta que eche ningún eructo.

La mayoría de bebés requieren el contacto físico con sus padres para poder dormir más y mejor. Es lo más habitual, y lo más lógico evolutivamente hablando: un cachorro solo no tiene posibilidades de sobrevivir.

Aunque no todos son así, si es tu caso y ves que tu bebé no aguanta en la cuna más allá de diez minutos, plantéate dejarlo dormir sobre ti siempre que puedas, bien sea tumbados ambos, o bien porteándole en un fular o mochila.

El colecho, bien practicado, es una muy buena opción para que descanséis todos.

Dormir esta sobrevalorado… o no :-)

La vida de un bebé es extraña: difícilmente entiendes nada y tampoco puedes comunicarte muy bien. Dependes de tus padres para todo. Así que lo mínimo que podemos hacer es intentar no preguntarnos mucho por qué no quieren/pueden dormirse, y acompañarles en el proceso.

Poco a poco, a medida que crezca, sus fases de sueño serán más parecidas a las del adulto. Aunque entonces también incorporará pesadillas y terrores nocturnos al repertorio. Pero eso… ya es otra historia ;-)

Источник: https://www.victoriapenafiel.com/como-hacer-que-tu-bebe-se-duerma-de-dia-y-de-noche/

7 trucos para que el bebé duerma toda la noche

Cómo conseguir que el bebé duerma toda la noche

Lograr que el bebé duerma toda la noche es un reto difícil para muchos padres, especialmente durante las primeras semanas.

Mientras sus hábitos de sueño se adaptan a la nueva rutina, escomún que los niños se despierten muchas veces en pocas horas.

Por eso, es importante establecer una rutina sana desde el principio para evitar inconvenientes a largo plazo.

“El sueño es una función evolutiva que requiere de la maduración del sistema nervioso. Es imprescindible para un adecuado crecimiento físico y desarrollo neurológico y emocional del niño. El recién nacido se despierta cada 3 horas aproximadamente; esto está regulado por la alimentación.”~ – Comité de Pediatría General Ambulatoria, Argentina – ~

Además, no solo es importante que los pequeños consoliden hábitos apropiados de sueño, sino que  también tú necesitas un horario suficiente de descanso.

Por ello, en este artículo encontrarás estrategias sencillas, pero efectivas, para lograr una noche de recuperación y relajación. Así tú y tu pareja estarán listos para enfrentarse a un nuevo día con la energía recargada.

1. Ofrécele alimento antes de llevarlo a la cama

Antes de ir a dormir revisa si el bebé está listo para tomar algo de alimento, ya sea de pecho o de fórmula. De esta manera te asegurarás de que la causa de sus interrupciones del sueño no sea la necesidad de comer.

Luego, vuelve a ponerlo en la cama y verás que después de haber cenado estará despierto pero somnoliento y le será más fácil llegar a conciliar el sueño durante más tiempo.

2. Procura que sea divertido

Es completamente normal que los pequeños se resistan cuando llega la hora de dormir. Establece una rutina divertida y organizada que les ayude a reconocer el momento en que deben ir a la cama.

Lee un cuento, dedica unos minutos a un último juego y elabora un cuadro ilustrado con los pasos que seguirán cada día antes de acostarse. Recuerda que de la constancia depende el éxito en la construcción de hábitos.

3. Llévalos temprano a dormir

Podrás pensar que si los llevas temprano a la cama se levantarán antes en la mañana, pero no suele ser así. De hecho, tanto los recién nacidos como los niños que están alrededor del año de edad, se despiertan con menos frecuencia y duermen por más tiempo cuando se van a la cama alrededor de las 8 de la tarde.

Es por ello que fomentar esta rutina ayudará a que tengan menos dificultades al levantarse cuando inicien la etapa escolar.

4. Conoce las características de cada edad

Los recién nacidos solo permanecen despiertos tranquilamente por periodos de 20-30 minutos. A los tres o cuatro meses, el lapso aumentará a una hora, aproximadamente.

Sabiendo eso, tendrás claro en qué momento debes cambiarle el pañal y alimentarlo para que esté listo para tomar una siesta plácida y tan prolongada como sea posible.

5. Evita sobreestimular al bebé

Para un bebé que apenas llega al mundo, todo lo que lo rodea es novedoso y produce un estímulo en sus sentidos. Por eso, a la hora de dormir debes evitar que en su rango visual haya elementos distractores que no le permitan cesar su actividad.

Dale un espacio tranquilo, limpio, con un clima agradable y sin objetos excesivamente coloridos o sonoros. De esta manera, su sistema nervioso logrará relajarse pronto.

6. Rodéalo con sus mantas para que duerma toda la noche

Otro de los trucos para lograr que el bebé duerma toda la noche es acomodar bien sus cobijas y almohadas. Los recién nacidos vienen de un entorno suave, confortable y seguro que los hacía sentir abrazados.

En este orden de ideas, se puede deducir que estarán más cómodos y tranquilos si se sienten envueltos, como en el vientre. Además, evitarás que arrojen sus mantitas durante la noche y permanecerán calentitos.

7. Ayúdalos a relajarse antes de dormir

Al igual que los adultos, los bebés necesitan un periodo de transición entre la actividad y el momento de dormir. Cuando lleves al pequeño a su cama, apaga los televisores, baja el volumen de la música y de tu teléfono móvil. Asegúrate también de que la habitación tenga luz reducida y una temperatura adecuada.

Si quieres que el bebé duerma toda la noche, tu pareja y tú también debéis estar lo suficientemente relajados. Los niños perciben la tensión y se les dificulta llegar a descansar cuando la sienten. Disfruta el momento de sueño de tu pequeño y aprovecha estos valiosos minutos para contemplar y detener tus actividades por un rato.

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Источник: https://eresmama.com/7-trucos-para-que-el-bebe-duerma-toda-la-noche/

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