¿Cómo conseguir que el bebé tome una medicina?

Cómo darles las medicinas a bebés y niños: trucos y artículos que os ayudarán

¿Cómo conseguir que el bebé tome una medicina?

A ningún padre nos gusta ver a nuestros hijos enfermos, pero en ocasiones sucede y lo mejor que podemos hacer es cuidarles, seguir las indicaciones médicas y tomar precauciones para prevenir futuras enfermedades después.

Pero además de que nos resulta difícil verles sentirse mal, a veces es complicado administrarles medicamentos, especialmente cuando son pequeños. Por ello hoy te comparto algunos consejos sobre cómo darles las medicinas a bebés y niños.

Hace algún tiempo te compartí los consejos que como madre me habían funcionado cuando se trataba de darle medicamentos a mi hija, y para lo cual me ha ayudado principalmente mi actitud, que como padres influye mucho en la de nuestros hijos.

Te contaba por ejemplo, que lo primero que recomiendo hacer, es explicarle a los niños qué son los medicamentos, cuál es su función y por qué es importante que se los tomen. En esta parte ayuda mucho hacer énfasis en que éstos le ayudarán a aliviar el malestar que tiene, de modo que al tomarlos podrá sentirse mejor.

También, algo que -en mi caso- siempre ha ayudado a que darle medicamentos a mi hija desde pequeña sea fácil, es el hacerlo como si fuera un juego o algo emocionante, pues ayuda a que ella tenga mejor disposición para tomarlos, sin que tuviera que estar convenciéndola o pidiéndole que se lo tome.

Quizás administrarle medicamentos a nuestros hijos no sea nuestro momento favorito del día, pero es importante mantenernos alegres y pacientes al hacerlo, aunque debemos evitar caer en exageraciones o decirles mentiras para que accedan a tomarlos.

Por ejemplo, si un medicamento tiene un mal sabor, en vez de mentir diciéndoles que sabe bien, podemos consultar con el médico qué alimentos o bebidas podemos darle al momento de administrárselo, y así enmascarar un poco el mal sabor, de modo que sea más fácil para ellos tomarlo.

Artículos que pueden ayudarte a darle medicamentos a tus hijos

Actualmente la mayoría de los medicamentos para bebés y niños vienen en presentaciones líquidas como gotas o jarabes, lo que facilita un poco su administración, ya que así no tenemos que diluirlos o partirlos, como en el caso de los comprimidos o las cápsulas.

Sin embargo, aún a veces es un poco complicado hacerlo, especialmente cuando los niños aún son muy pequeñitos, cuando los medicamentos no incluyen un vasito o jeringuilla y debemos darlos con una cuchara, o bien, cuando simplemente nuestros hijos no quieren tomarlos.

Afortunadamente, ya podemos encontrar diversas opciones que nos ayudan a darle los medicamentos a bebés y niños. Por ejemplo, para los bebés tenemos este dispensador de medicamentos con forma de chupete que hemos visto en Amazon:

Una alternativa similar, es este dispensador de medicamentos que vimos también en Amazon y que aunque también tiene forma de chupete, incluye una jeringuilla muy práctica para tener un mejor control de la rapidez con la que se administra el medicamento:

Para los niños que son un poco mayores o ya no usan chupete, encontramos esta opción en Amazon, que nos ayuda a que la dosis con sea un poco menos desastrosa y más fácil que con una cuchara normal:

Desde luego, siempre podemos recurrir a la jeringuilla tradicional, y para ello, encontramos este paquete de 5 jeringas en Amazon, que incluye un adaptador para poder colocarla fácilmente en la botella de cualquier jarabe o medicamento:

Recordemos que si optamos por usar una jeringuilla, lo mejor es dirigirla hacia un lado de la boca y no el centro o a la garganta, pues de lo contrario podría provocarle el vómito.

Trucos de madres para dar las medicinas

Debido a que este un tema con el que la mayoría de los padres tenemos cierta dificultad, no es raro encontrar en redes sociales algunos trucos que han compartido otras madres para administrarle medicamentos a bebés y niños.

Por ejemplo, tenemos el truco de «disfrazar» la jeringuilla con la tapa de un vasito entrenador, que compartimos hace tiempo dentro de algunos trucos de padres que nos gustaron para copiar:

También este mismo truco lo compartió otra madre, esta vez en el caso de un bebé, para el cual utilizaron la tapa de un biberón:

Otro truco que hemos visto en redes, es el de esconder el medicamento dentro de un brick de zumo para que el niño lo tome pensando que se trata de otra cosa, aunque dudamos que pueda funcionar más de un par de veces.

Lo mejor para administrarle medicamentos a los niños es ser siempre claro con ellos, explicarles de una forma que puedan comprender por qué es importante que los tomen, y sobre todo, tener mucha paciencia y buena actitud para que todo sea más fácil.

Foto | iStock

Источник: https://www.bebesymas.com/consejos/como-darles-medicinas-a-bebes-ninos

Sugerencias para administrar medicamentos a los niños

¿Cómo conseguir que el bebé tome una medicina?

Muchos padres primerizos (y también algunos con experiencia) no tienen muy claro cómo administrar los medicamentos a sus bebés o niños pequeños. El secreto es estar convencidos de que el niño necesita el medicamento. Un niño puede percibir cualquier duda que tengas, lo cual hará que se resista a tomar el medicamento, sin importar lo que hagas.

Tu única solución es que creas firmemente que estás haciendo lo mejor. Ten confianza y determinación. Si no tienes el convencimiento de que el pequeño necesita el medicamento, habla primero con tu pediatra, en lugar de tratar de administrárselo sin estar totalmente segura.

Si el niño odia tomar medicamentos y el pediatra considera que es fundamental que se lo administres, analiza la situación con tu pediatra. Pregunta por otros medicamentos, cuya dosis sea menor, que puedan ser ingeridos con menor frecuencia y que tengan un mejor sabor.

También puede ayudarte probar con una forma diferente, ya que algunos niños toleran más una tableta molida revuelta con la comida que un jarabe con un gusto extraño.

Sugerencias generales para que tu niño trague el medicamento

  • Asegúrate de que el niño esté de pie o sentado en un ángulo de 45 grados al momento de tomar el medicamento. Esto reduce el riesgo de que se asfixie.
  • Si el medicamento es líquido, dáselo por un costado de la boca, cerca del centro de la lengua. Si el líquido va directamente al centro del paladar, el niño se atragantará. Pon las tabletas en la parte posterior de la lengua.
  • Cuando sea posible, disfraza el mal sabor de un medicamento. La mejor forma es mezclarlo con algunos de sus alimentos favoritos, como puré de manzana, yogur, flan, mermelada, helado o crema de chocolate.
  • Es posible que mezclar el medicamento con algún líquido no sea una buena idea, ya que una parte importante del medicamento quedará adherida a la taza, el vaso o el biberón. Si decides darle el medicamento con un líquido, utiliza una pequeña cantidad y asegúrate de que el niño lo ingiera por completo.
  • Si vas a usar una cuchara, elige una con medida, ya que es más precisa que una común y corriente. Mejor aún, utiliza una cuchara plástica dosificada para administrar medicamentos.
  • Nunca te refieras al medicamento como si fuera un caramelo. Esto puede provocar una confusión potencialmente peligrosa. Simplemente dile lo que es.
  • Bajo ningún concepto permitas que un niño tome sus medicamentos sin supervisión.
  • No negocies ni sobornes, o de lo contrario tendrá que pagar cada vez un «precio» mayor. Además, al hacerlo le das a entender que tomar medicamentos es una actividad negociable lo cual no es así. Cuando llegue el momento, puedes darle algo a elegir, por ejemplo, el recipiente del cual va a beber o la habitación donde lo va a tomar, pero nunca le des a entender que existe otra opción a cambio de la cual se tome su medicamento.
  • Si el niño no quiere tomarlo, no lo castigues. La mayoría de los medicamentos no tiene buen sabor y todos estamos programados para evitar los gustos amargos, que suelen ser venenosos cuando se encuentran en la naturaleza. Simplemente insiste y sigue adelante.
  • Una vez cumplida la misión, no olvides darle un GRAN abrazo y las felicitaciones correspondientes por haber hecho un buen trabajo, ¡para ambos!

Bebés

Sostén al niño en un ángulo de 45 grados, con las manos hacia abajo y sujétale la cabeza.

Utiliza una jeringa plástica, un cuentagotas o la tetina de un biberón y deja caer las gotas del medicamento en la parte posterior de la lengua cerca de los costados.

Evita vaciar el cuentagotas en la parte interna de las mejillas, porque seguramente tu bebé lo escupirá en cuanto pueda. Además evita vaciar el medicamento directamente en su garganta, porque el bebé podría atragantarse. Dale un poco de leche o zumo.

Niños pequeños y en edad pre-escolar

Puedes reducir de muchas maneras el mal sabor de un medicamento.

  • Enfría la medicina y después haz que el niño chupe un polo de helado o trocitos de hielo antes de que tome el medicamento. Luego, dale algún líquido frío que le guste para que pase el mal sabor. Las bajas temperaturas alteran el sentido del gusto.
  • Mezcla el medicamento con algún alimento de sabor fuerte, por ejemplo, natillas de chocolate. Asegúrate de que el niño se coma toda la mezcla de alimento y medicamento.
  • También puedes diluir el medicamento en algún líquido de sabor fuerte como zumo de manzana, por ejemplo, siempre y cuando el niño se lo tome todo.

Los niños entre 1 y 4 años son los que con mayor seguridad rechazarán una y otra vez el medicamento. Esto se debe a que los niños de esta edad tienen ideas muy claras respecto de lo que comen y beben y suelen ser muy cautelosos, incluso con aquellos alimentos que a nuestro juicio tienen un buen sabor.

Una forma de disminuir una gran resistencia, es escuchar lo que el niño tiene que decir respecto a la ingesta del medicamento antes de que intentes administrárselo.

Si no cambia de opinión acerca de la importancia de tomar el medicamento mientras lo escuchas, te sorprenderás de la cooperación que finalmente conseguirás del niño.

En seguida, elogia al niño por haber tomado el medicamento, pero hazle saber que si la próxima vez se niega a tomarlo, tendrás que volver a sostenerlo. Hazle elegir entre tomar el medicamento por sí solo o sostenido por alguien.

Niños en edad escolar

Los niños de esta edad pueden comprender por qué es necesario que tomen un medicamento y se sentirán más tranquilos al momento de hacerlo. Pueden incluso tomarlo por sí solos mientras un adulto los vigila.

Si a tu niño no le agrada la idea de tomar medicamentos, utiliza un sistema de recompensa con estrellitas y prémialo por tomar una sola dosis o la del día.

Si los líquidos con mal sabor y los masticables son el problema, analiza si el niño está listo para tragar píldoras. Los niños pueden aprender a tragar píldoras a los 5 años, aunque les será más fácil hacerlo cuando estén en primaria y tengan unos 7 u 8 años.

Para enseñarle, haz que el niño trague una pequeña cantidad de algún alimento blando sin masticarlo. Poco a poco, intenta darle alimentos pequeños más duros que se disuelvan rápidamente en la boca en caso de que se le atasquen, por ejemplo, chocolate o pedacitos de hielo.

Cuando sea hora de tomar el medicamento, intenta darle píldoras pequeñas enteras o parte las grandes por la mitad o en cuatro.

* Artículo realizado por las Dras. Suzanne Dixon y Angela Rosas.

Источник: https://www.dodot.es/recien-nacido/trucos-y-consejos/articulo/sugerencias-para-administrar-medicamentos-a-los-ninos

¿Cómo darle medicamentos al bebé o niño pequeño?

¿Cómo conseguir que el bebé tome una medicina?

26 Julio 2020 – Publicado por Planeta Mamá

Darle remedios a los niños puede ser una tarea complicada. En esta nota te damos algunas sugerencias para que sea más fácil.

Cuando los chicos están enfermos, una de las maneras de manifestarlo es rechazando cualquier cosa que se les ofrezca, y esto incluye, por supuesto, los medicamentos. A esto se le suma que los padres pueden ponerse nerviosos o ansiosos al darles un remedio, temiendo que lo escupan o lo rechacen.

Si son bebés pueden mover su cabeza de un lado al otro, cerrar los ojitos o llorar desconsoladamente al ver que les van a dar algo que no quieren, y cuando tienen uno o dos años, puede ponerse más complicado, porque si bien entienden algunas cosas, todavía no comprenden lo importante que es para su salud que tomen lo que les están dando.

¿Cómo administrar medicamentos cuando se hace difícil?
 

  • Si el remedio es en gotas o jarabe:

– Si el remedio es en gotas vía oral o jarabe, es más sencillo. En este caso, cuando con cuchara es imposible, un gotero o cuentagotas es lo ideal (siempre chequeando que la medida sea la correcta).

También se puede utilizar una jeringa (sin aguja), sobre todo si es un medicamento más espeso.

Para evitar que lo escupa o se atragante, colocamos al bebé en nuestro regazo, como si fuéramos a darle el pecho o la mamadera (podemos ayudarnos colocando un almohadón debajo de su cabeza), e introducimos un dedo en su mejilla, colocamos el gotero o jeringa allí mismo, lo vaciamos y dejamos el dedo hasta que el bebé trague el medicamento.

Otra manera es presionar sus cachetes con el dedo pulgar e índice, para mantener sus mandíbulas separadas, e introducir la jeringa, gotero, etc. en un lado de la boca (no al fondo de la garganta porque así se puede atragantar y escupir el remedio).

– Si hay que ponerle gotas en los ojos, debemos colocarlo boca arriba y sostener su cabecita con una mano mientras con la otra dejamos caer la gota en el ojo. Podemos mantener su párpado superior abierto con el pulgar de la mano con la que sostenemos su cabeza.

Otra persona puede ayudarnos a sostener sus bracitos de manera que no intente sacarnos.

Y si no hay forma de que mantenga los ojos abiertos, hay médicos que sugieren colocarle las gotas en el lagrimal y mantenerlo boca arriba hasta que abra los ojos y las gotas ingresen, pero en este caso es más difícil controlar que la dosis que entró sea la indicada. – Cuando las gotas son para el oído, debemos acostarlo de costado, tirar suavemente de la oreja hacia atrás y colocar las gotas. Para que las gotas puedan ingresar bien en el oído debemos tratar de mantener al niño de costado unos segundos. Si es de moverse mucho, otra persona puede ayudarnos sosteniéndolo. Un truco para que no se asuste cuando sienta las gotas en el oído es calentar el recipiente previamente frotándolo entre las manos, porque el líquido tibio se siente menos. 

  • Si el remedio es en comprimidos:

Por lo general, los medicamentos infantiles vienen en presentaciones líquidas ya que es más fácil administrarlos así, pero en caso de que el medicamento recetado sea en pastillas, podemos dárselo al bebé de la siguiente manera: – Pisar la pastilla y colocarla en una cuchara, mezclada con unas gotas de agua o leche que tome el bebé. Colocarlo en nuestro regazo, si no abre la boca, presionar suavemente sus cachetes con el dedo pulgar e índice para mantener sus mandíbulas separadas e introducir la cuchara rápidamente.

Para tener en cuenta: mezclar los medicamentos con el contenido de su mamadera o vasito no es lo ideal, porque a menos que termine de beber todo su contenido no sabremos con certeza si recibió la dosis completa. Además, puede terminar asociando la mamadera o vasito con el sabor del medicamento y rechazarla.

¿En qué casos debemos volver a dárselo?
Si vomita dentro de la media hora de haberlo recibido, habría que volver a dárselo. Si las gotas caen fuera del ojo u oído, también hay que colocarlas nuevamente.

¿Qué hacer si a pesar de todos los intentos el bebé sigue sin retener el medicamento?
Si no hay manera de que el bebé o niño retenga el medicamento cada vez que se lo damos, es importante consultar con el médico, quien tal vez opte por otra alternativa como supositorios, inyecciones, vía intravenosa, etc. de manera que el reciba el tratamiento necesario.

Consejos clave

Para evitar los nervios y los errores al momento de darle remedios a los chicos, se aconseja:

  • Leer bien las instrucciones al comprar un medicamento y nuevamente al prepararlo, antes de dárselo al niño, para estar seguros de lo que hacemos.
  • Revisar la fecha de vencimiento antes de comprarlo o de administrarlo.
  • Seguir al pie de la letra las indicaciones del médico (cantidad de dosis, horario de toma, etc.) y cualquier duda preguntarle nuevamente. 
  • Respetar las indicaciones de conservación (en heladera, a temperatura ambiente, etc.) indicadas en el envase y el tiempo que se puede mantener luego de haberlo abierto. 
  • Pensar previamente dónde se lo vamos a dar (a upa, en el cambiador, la cama, etc.)
  • Los jarabes suelen venir con un envase medidor como una cucharita plástica, vasito, gotero o jeringa apropiada para su administración. Lo ideal es no sustituirlos por otros medidores porque la dosis debe ser lo más exacta posible. 
  • Nunca dejar el medicamento al alcance de los niños porque pueden ingerirlo sin que nos demos cuenta. 
  • Pedirle ayuda a alguien para controlar los movimientos del bebé o niño, para que nos alcance el medicamento, lo entretenga con algún muñeco, etc.
  • Mostrarse tranquilos y hablarle suavemente al bebé mientras le damos el medicamento.

Asesoró: Dra. Marisa Jaitt, pediatra

Источник: https://www.planetamama.com.ar/nota/como-darle-medicamentos-al-bebe-o-nino-pequeno

7 trucos para conseguir que mi hijo tome su medicina

¿Cómo conseguir que el bebé tome una medicina?

Cuando nuestros hijos están enfermos, sufrimos las consecuencias en varios frentes.

Por un lado la propia enfermedad, que requiere nuestra atención y todos nuestros sentidos alerta y por otro lado la necesidad y a veces incluso tortura de que se tomen la medicina para niños que les receta el pediatra.

Para ellos también supone una doble pesadilla: por un lado ya están suficientemente fastidiados con los mocos, la fiebre, la dificultad para respirar, los distintos dolores, etc y por otro tienen que tomarse esas medicinas tan horrorosas.

Foto por Por Leonid Mamchenkov

Y no es que los niños tengan otra sensación gustativa, es que realmente saben mal. En alguna ocasión he tenido que tomar algún medicamento de mis hijas (ajustando la dosis, claro) y me he dado cuenta de lo realmente repugnantes que pueden llegar a ser. No me extraña en absoluto que cuando nos ven aparecer con la cuchara en la mano salgan corriendo a toda velocidad a esconderse.

¿Cómo hago para que mi hijo tome su medicina?

Está claro que la solución no es dejar al niño sin tomar el medicamento, ya que por algo se lo ha recetado su pediatra. Sólo nos queda entonces dárselo obligatoriamente y de la mejor manera posible.
Vamos a ver una serie de trucos que os pueden ayudar en esta difícil tarea:

1. El truco del avión

Es el gran clásico y básicamente consiste hacer de la toma del medicamento un juego. Los niños siempre asocian los juegos con algo bueno, así que es más fácil que se tomen la medicina si se están divirtiendo. Este truco es muy útil sobre todo en las primeras tomas, ya que cuando el niño se acostumbra al sabor puede dejar de funcionar.

2. Oculta el sabor del medicamento

Es muy importante que antes de hacerlo verifiquemos el prospecto para saber si el medicamento es incompatible con algún tipo de sustancia o comida. En el caso de que no haya incompatibilidades, es muy útil el incluirlo en zumos, yogures o bebidas con buen sabor.

No es aconsejable hacer este truco si estamos introduciendo algún alimento nuevo, ya que el niño puede asociar el sabor «raro» del nuevo alimento y rechazarlo cuando se lo volvamos a intentar dar otro día.

También es importante no cambiar la forma del medicamento ni triturar cápsulas o pastillas cuya misión es pasar indemnes por el estómago para actuar a otros niveles, como el intestino.

En niños pequeños los medicamentos son más fácil de ocultar, ya que suelen ser de forma líquida (no se recomiendan medicamentos sólidos hasta pasados los 5 años).

3. Aliate con el frío

El frío atenua los sabores, por lo que una buena estrategia puede consistir en enfriar el medicamento (siempre que se pueda) antes de dárselo. Asegúrate de que el medicamento se puede enfriar, ya que hay preparados que necesitan estar a temperatura corporal para hacer efecto.

4. Usa la jeringa en lugar de la cuchara

Usando una jeringuilla podemos beneficiarnos doblemente: por un lado, aplicando el jeringazo sobre la parte de la mejilla del niño conseguimos evitar un gran número de papilas gustativas en la lengua, reduciendo en gran parte el mal sabor de boca que puede dejar el medicamento; y por otro lado, si nuestro hijo es de los que suelen escupir el medicamento según se lo metemos, se lo pondremos un poco más difícil. En el caso de lactantes, un buen truco consiste en acoplar una tetina a una jeringa o incluso venden chupetes con dispensador para medicinas.

5. No le engañes

Si le dices que no es una medicina, sino que es un caramelo, es probable que la próxima vez que le ofrezcas un caramelo te mire con cara de «me vas a volver a engañar». Además, puede que cuando encuentre un medicamento se lo meta en la boca y podemos ocasionar una intoxicación. Debemos tener este punto siempre en mente para evitar accidentes.

Es mejor decirle la verdad: que es una medicina y  le va a ayudar a ponerse bueno. Esto hará que se mantenga el vínculo de confianza y que si el fármaco proviene de las personas a las que quiere, acepte que se lo des. También es importante que le digas unos minutos antes que va a tomar un medicamento.

Si se lo anticipas, cuando llegue la hora el niño tendrá más control sobre la situación y estará más receptivo a tomarlo.

6. Usa la empatía

No hace falta que pruebes el medicamento para saber lo mal que sabe, la cara de tu hijo ya lo dice todo.

Háblale con voz suave (los niños detectan cuando los padres estamos nerviosos porque necesitamos que hagan algo), cuéntale que entiendes lo mal que lo está pasando y que a veces tanto los niños como los mayores tenemos que hacer cosas que no nos gustan para ponernos bien. Lo que puedes hacer es simular que tú te tomas la medicina y él verá que también compartis juntos los momentos malos.

7. Usa refuerzos positivos

No estás negociando un caso de secuestro, estás haciéndole ver que tomar una medicina es bueno para su salud y como conducta positiva le puedes premiar con algo. No tiene que ser necesariamente algo de comer, también puede ser jugar a algo, ir a algún sitio juntos cuando esté bueno, etc.

Y para finalizar ya sabes, las tres «p»: paciencia, paciencia y paciencia. Muchas veces el esperar un poco o permitirle al niño un poco de tiempo, es el mejor remedio para casi cualquier cosa.Espero que estos trucos te resulten útiles a la hora de lidiar con tus hijos para que se tomen la medicación.

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Источник: http://www.cometelasopa.com/7-trucos-mi-hijo-tome-su-medicina/

Embarazo saludable
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