¿Cómo conseguir que la pareja sobreviva a la llegada de los niños?

Contents
  1. Pareja después del bebé: ¿tenéis tiempo para vosotros?
  2. Observad vuestra relación
  3. Los gestos de cariño no pueden faltar
  4. ¿Hacéis el amor?
  5. Recuperar la vida sexual
  6. La figura del papá: cómo afecta a la relación de pareja
  7. El (valiosísimo) papel de los abuelos
  8. 1. Dedicar más tiempo a los preliminares
  9. 2. Explorar el universo de los juguetes sexuales
  10. 3. Experimentar con nuevas posiciones sexuales
  11. 4. Prestar atención a qué decir y cómo hacerlo
  12. 5. Dejarse llevar por las fantasías sexuales
  13. 6. Probar de practicar sexo en sitios diferentes
  14. 7. El sexo oral, una opción que puede hacerse de muchas maneras
  15. 8. Estar atentos a la duración perfecta, ni menos ni más
  16. 9. El coito es una opción, no una meta
  17. 10. Evitar quedaros dormidos tras el sexo
  18. Salir con mi ex por mis hijos: ¿Ayuda o confunde?
  19. Salir con mi ex por mis hijos: ¿Ayuda o confunde?
  20. ¡40 PÁGINAS DE ACTIVIDADES Y JUEGOS!
  21. 10 Claves para mantener tu relación de pareja después de tener hijos
  22. 1. Interés y esfuerzo por parte de ambos
  23. 2. Identificar las fuentes de conflictos y darles solución
  24. 3. Reparto de responsabilidades equitativa
  25. 4. Comenzar a cuidarse de nuevo
  26. 5. Comenzar a focalizar la atención en aspectos positivos
  27. 6. Hablar mínimo 20 minutos diarios
  28. 7. Imponer rutinas saludables
  29. 8. Buscar mínimo 3 horas a la semana de intimidad con la pareja
  30. 9. Innovar, salir de la rutina y tratar de sorprender a la pareja con la pareja. Reinventarse cada día.
  31. 10. Poner mucha atención para que tu mente se vuelva a erotizar
  32. Un caso práctico

Pareja después del bebé: ¿tenéis tiempo para vosotros?

¿Cómo conseguir que la pareja sobreviva a la llegada de los niños?

La llegada de un hijo no tiene por qué significar una ruptura en la familia, sino una modificación de la continuidad de la vida y de las actividades anteriores.

Es importante que los papás se esfuercen por mantener, dentro de lo posible, las costumbres, las relaciones sociales y las amistades que tenían antes del parto.

No deben olvidar que, además de ser papás, son dos individuos, con sus propias necesidades, que juntos forman una pareja, que también tiene sus necesidades.

En los seis primeros meses del bebé, el tiempo libre es muy escaso, por lo que es importante aprovecharlo al máximo. Aprovechad el sueño del pequeño para charlar y relajaros un poco. Con unos minutos al día, es suficiente. Un simple gesto puede servir para no perder las costumbres de la vida de pareja.

Sin embargo, a veces, la falta de tiempo sólo es una excusa para cubrir una necesidad de otra naturaleza: dificultades de comprensión, la disminución de la actividad sexual con el embarazo y el posparto, las tensiones y el malhumor fruto del cansancio y de los cambios en la organización familiar pueden hacer mella en la pareja. Resultará necesario descubrir dónde está el problema y encontrar la solución adecuada para cada caso.

Observad vuestra relación

Para evaluar la situación, es conveniente que la pareja se realice unas preguntas clave. El objetivo es descubrir si, absorbidos por sus nuevas responsabilidades, han descuidado la importancia vital de la pareja, del “nosotros dos”.

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Los gestos de cariño no pueden faltar

No hace falta tener toda una noche libre para que la pareja se demuestre cariño y atención. Basta un abrazo y un beso por la mañana, una sonrisa y una caricia al vuelo, un piropo inesperado, en definitiva, un pequeño gesto que tenga un significado especial para ti y para tu pareja.

Son atenciones que no cuestan nada en términos de tiempo, pero que sirven para alimentar la relación.

En los primeros meses del bebé, lo importante es dirigir el pensamiento a la pareja, mantener viva la conciencia de que la pareja existe y que sus necesidades no se han borrado, sino que sólo se han dejado a un lado temporalmente.

Con el paso de los meses, las necesidades del niño se harán menos fatigantes y la familia encontrará un nuevo equilibro en la gestión de la rutina diaria. Además, los papás podrán recuperar, al menos en parte, sus propios tiempos y espacios.

En espera de que esto suceda, es preciso esforzarse por conservar los pequeños rituales diarios que forman parte de la vida de todas las parejas, y que indican continuidad: tomar un café juntos, comentar una noticia del periódico… Se trata de gestos que parecen banales y prescindibles, pero que, en realidad, son muy buenos para el bienestar de la relación.

¿Hacéis el amor?

Algunas parejas se ven obligadas a renunciar a las relaciones sexuales durante el embarazo a causa de algunas complicaciones. Otras lo hacen por decisión propia. Además, tras el nacimiento del bebé, la mamá necesita un poco de tiempo para recuperarse del parto.

Normalmente, se espera hasta el término de la cuarentena. Sin embargo, una vez transcurrido este período, la intimidad debería recuperarse. El cansancio, la falta de tiempo y el miedo a despertar al niño que duerme en la cuna junto a la cama de matrimonio o en la habitación de al lado son los motivos más comunes.

Sin embargo, la mayoría de las veces se trata de excusas que sirven para ocultar otras dificultades: reparo a la hora de volver a tener relaciones después de tanto tiempo, el miedo de la mujer a no estar en forma, las posibles molestias derivadas de la cicatriz de la episiotomía o de la cesárea, o bien la falta de lubricación, e incluso el miedo del hombre a que ella no esté preparada físicamente.

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Recuperar la vida sexual

La reanudación de la vida sexual ayuda a recuperar la dimensión de pareja de la relación, así como a reconocerse como pareja y no sólo como padres esforzados en el cuidado del bebé. De lo contrario, existe el riesgo de cargar en el hijo el significado completo de la relación e instaurar una relación mediada, y no directa.

Entre vosotros, ¿existe complicidad y ganas de compartir emociones? Antes de la llegada del bebé, ¿tu pareja y tú teníais gustos en común, teníais los mismos amigos y demostrabais interés hacia las ocupaciones y el trabajo del otro?

Ahora, vuestros papeles se han vuelto más rígidos: uno de los dos (normalmente, la mamá), se ocupa del bebé a tiempo completo, mientras que el otro continúa trabajando fuera de casa, encontrándose con sus amigos y conocidos. ¿Cómo vivís este cambio? ¿Seguís sintiendo interés por vuestros respectivos papeles, compartís vuestras emociones, frustraciones y deseos? En definitiva, ¿os apoyáis u os sentís aislados, cada uno en su rincón?

La figura del papá: cómo afecta a la relación de pareja

En los primeros meses, la relación del bebé con la mamá es exclusiva y distinta a la que tiene con cualquier otra persona, incluido el papá. La mamá es la figura de referencia del pequeño.

El proceso de apego a la madre es importante para el desarrollo y el bienestar del niño, y es bueno respetarlo y adaptarse a él, siempre y cuando esta necesidad no cree una fisura profunda entre los dos progenitores, y que no se instaure una relación cerrada entre la mamá y el pequeño, de tal manera que el papá se sienta excluido y alimente sentimientos de celos o de alejamiento del núcleo familiar.

Involucrar al papá en los cuidados diarios del niño desde sus primeros días de vida, hacerle partícipe, ayuda a la pareja a compartir emociones y esfuerzos, a comprenderse mejor recíprocamente y a apreciar el esfuerzo y el papel del otro. Asimismo, previene estados de ánimo negativos y recriminaciones que puede desembocar en la incomprensión y el aislamiento.

El (valiosísimo) papel de los abuelos

Cuando los papás se siente preparados y el niño es un poco mayorcito, llega el momento de confiarlo a los abuelos o a un canguro, con el fin de reapropiarse de un poco de tiempo en exclusiva. La elección de la persona a la que se va a confiar el bebé debe realizarse con detenimiento.

La persona elegida debe contar con la aprobación total de la mamá y del papá y, si es posible, tener una relación de familiaridad con el pequeño. A pesar de la cautela y las recomendaciones del último minuto, a menudo, las primeras salidas en pareja se ven condicionadas por la ansiedad.

Es comprensible que los papás se sientan un poco culpables por haber dejado al bebé con otra persona, pero se trata de un sentimiento injustificado que debe ignorarse.

Si la mamá y el papá se esfuerzan, durante los primeros meses, para garantizar la atención a las necesidades del pequeño, para favorecer su apego y transmitirle seguridad, ahora, pueden disfrutar de los resultados de su “inversión” y confiarle durante unas horas a otra persona, sin temer por su bienestar.

Tienen derecho a concederse una pausa de libertad, por lo que es aconsejable apreciar estos momentos plenamente, para recuperar espacios y tiempos en exclusiva, tanto de forma individual como en pareja.

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En lo relacionado con el sexo siempre se busca la excelencia y el objetivo, tanto de hombres como de mujeres, suele ser el mismo: lograr que la relación sexual sea el máximo de placentera posible.

Aunque hombres y mujeres tengan formas distintas de disfrutar del sexo, es importante que, si se busca incrementar el placer, ambos miembros de la pareja vayan de la mano.

Es decir, la comunicación resulta básica para lograr este objetivo común. 

Muchas veces se piensa que el sexo se basa en la penetración y el orgasmo, algo totalmente erróneo. El sexo es mucho más que esto y, de hecho, el principal objetivo debería ser encontrar el máximo placer junto a la pareja, tanto si para ello se llega a la penetración como si no. 

A la mayoría de personas les encantaría aumentar el placer durante el sexo.

Y es que son muchas las parejas que con el paso del tiempo pueden sentirse cansadas de hacer siempre lo mismo, lo que implica una pérdida de pasión y, por consiguiente, una disminución del placer sexual logrado. ¿Cómo lograr pues que las relaciones sexuales sean más intensas y placenteras? ¡Te damos 10 tips!

1. Dedicar más tiempo a los preliminares

Para lograr una relación sexual placentera es básico dedicar tiempo a los juegos preliminares, sin centrarse únicamente en la penetración. Besos, caricias, explorar el cuerpo de la otra persona…

Todo ello es necesario para que incremente el deseo sexual de ambos miembros de la pareja. Besarse es esencial para incrementar la libido y tocarse, por ejemplo con un masaje, también resulta muy estimulante.

 

2. Explorar el universo de los juguetes sexuales

¿Has pensado en ir con tu pareja a un sex shop o indagar y elegir juntos juguetes sexuales por Internet? Existen muchísimas opciones para que ambos miembros de la pareja disfruten más del sexo: el famoso 'Satisfyer' o succionador de clítoris, anillos vibratorios, cadenas para atarse, etc. 

3. Experimentar con nuevas posiciones sexuales

La posición sexual más usada por la mayoría de parejas es la del misionero.

Aunque sea cómoda y placentera para ambos, ¿por qué no experimentáis con otras posturas? Para decidir cuáles probar, deberás hablar con tu pareja y tener claro qué estáis dispuestos a hacer, o qué es lo que os gustaría probar. Podéis probar la posición del perrito o haceros con un manual del Kamasutra y elegir las que más os gusten.

4. Prestar atención a qué decir y cómo hacerlo

Escuchar frases o decir guarradas mientras se practica sexo es algo que suele gustar, y mucho, tanto a hombres como mujeres. Algunas personas prefieren la sensualidad y utilizar frases bonitas como 'Qué sexi eres' o 'Me encantas', mientras que otras prefieren frases más subiditas de tono. Es algo que deberéis hablar como pareja. 

5. Dejarse llevar por las fantasías sexuales

Las fantasías sexuales pueden ayudar a echar un poco de picante a una relación. Es una estupenda forma de crear situaciones excitantes. Es importante hablar entre la pareja y descubrir los morbos que tiene cada uno. No hay que tener prejuicios ni tapujos, la imaginación puede crear situaciones muy placenteras.

6. Probar de practicar sexo en sitios diferentes

Aunque la cama es un sitio muy cómodo para practicar sexo, hay muchos otros lugares donde poder hacerlo.

¿Por qué no cambiar de sitio con cierta frecuencia? En el suelo, en la ducha, en el sofá… Una casa brinda muchas opciones para practicar sexo en la intimidad y cambiando de ambientes.

Para los más atrevidos, además, existe la opción de mantener relaciones en sitios públicos o en plena naturaleza. 

7. El sexo oral, una opción que puede hacerse de muchas maneras

El sexo oral, tanto para ella como para él, es algo que puede llegar a resultar muy placentero. Sin embargo, no gusta a todo el mundo. Es importante, de nuevo, hablarlo entre la pareja.

Puede ocurrir que a uno de los dos le encante el sexo oral y que, en cambio, el otro no quiera hacerlo.

Si, en cambio, gusta a ambos, es importante disfrutar de esta práctica sin tapujos, pues algunas personas disfrutan más con el sexo oral que con la penetración

8. Estar atentos a la duración perfecta, ni menos ni más

La duración del acto sexual es muy importante para dejar una sensación de más o menos placer en una persona. Algunas personas duran muy poco, lo que puede generar desconcierto, pero también es un problema durar demasiado, pues puede cansar. Lo ideal es encontrar un equilibrio y seguir un ritmo de intensidad sexual ni muy alto ni muy bajo. 

9. El coito es una opción, no una meta

Debes saber que todo tu cuerpo es un  órgano sexual, no solamente los genitales. Así que, toma nota de algo muy importante: sexo no es igual a coito.

El coito es una opción, pero no tiene por qué ser la única para disfrutar de la relación sexual.

De hecho, el coito, cuando se considera el elemento imprescindible para que haya sexo, da muchos problemas, como la ansiedad. Hay que aprender a jugar a otras cosas.

10. Evitar quedaros dormidos tras el sexo

Es muy frecuente que después de mantener relaciones sexuales ambos miembros de la pareja se queden dormidos, especialmente los hombres. Error. Es recomendable procurar no dormirse tan rápido, ya que esto puede dar a entender a la pareja que no se desea pasar tiempo con ella. Es recomendable quedarse un rato tranquilos pero despiertos, besándose y acariciándose.

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Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/mujer-actual/relaciones-pareja/pareja-despues-bebe-6734

Salir con mi ex por mis hijos: ¿Ayuda o confunde?

¿Cómo conseguir que la pareja sobreviva a la llegada de los niños?

Desgraciadamente, los divorcios han aumentado considerablemente hace unos años. Hay muchas causas que los expertos atribuyen a esto. Entre algunas de las causas están la de los matrimonios apresurados sin apenas consolidar la relación, las relaciones entre jóvenes y la falta de comunicación entre las parejas.

El divorcio es un proceso que viene unido a muchos sentimientos complicados y trae siempre un carga emocional fuerte para ambos. Aunque la persona esté terminando una relación porque es su voluntad, siempre es algo que trae sentimientos de enojo, frustración y de resentimiento. Es una decisión difícil de tomar y más aún cuando ya han nacido niños bajo esa unión.

Sé que muchas estarán diciendo que hay hombres que no les importa dejar a los hijos y se van.

Estoy de acuerdo en que en estadísticas los hombres van arriba en esto de abandonar el hogar (y quizás podamos hablar de las causas de esto en otro momento), pero independientemente de eso el divorcio les resulta un mal momento también para ellos y esto ha salido en encuestas donde los mismos hombres han marcado el divorcio como uno de los peores momentos de su vida.

Ya después que el divorcio es un hecho, hay que darse a la tarea de manejar esto con los niños para que les afecte lo menos posible. Hoy les quiero hablar de los ex que siguen compartiendo momentos, paseos, viajes, etc para que los hijos sigan disfrutando de sus padres y no sufrann, aunque en muchas ocasiones esto responde a que uno de los dos aún no asimila la separación.

Salir con mi ex por mis hijos: ¿Ayuda o confunde?

 Comentario de un niño:

Mamá y papá van juntos al cine, comparten las palomitas y él le lleva hasta su bolsa, pero mamá tiene otro novio.

En mi opinión personal y en la de muchos psicólogos, hay que ser cuidadosos en mantener este tipo de relaciones después del divorcio porque lejos de ayudar a los hijos los podrían confundir y no los preparan para aceptar que ya hay cosas que han cambiado.

Una de las cosas más difíciles para todos en la familia después de un divorcio es aceptar que hay alguien que estará fuera de casa. Generalmente es papá, casi siempre la mamá se queda con la responsabilidad de la convivencia y el padre tendrá sus días para compartir con su hijo.

Pero los hijos deben aprender a vivir sin papá en casa y eso es algo que indudablemente los marca para toda la vida.

Nadie ha dicho que será fácil… no, será una época en que todos al mirar atrás tendrán un antes y un después.

A todos los niños les gustaría vivir con sus padres siempre y a todas las parejas les encantaría envejecer juntos, pero la vida es compleja y no todas las relaciones sobreviven.

Lo que sí debe quedar igual es el vínculo de los padres con los hijos ya que esto será un ruptura de un contrato solo entre una pareja. Lo que ha nacido producto de esa relación, en este caso los hijos, deben seguir tan amados y deseados como el primer día.

¡40 PÁGINAS DE ACTIVIDADES Y JUEGOS!

En la buena relación que mantenga, por ejemplo, el padre con los hijos, es donde está la clave de que ellos asimilen y aprendan a vivir con padres que ya no están juntos pero siguen siendo sus padres de igual forma.

Sí es un error alejarse de los hijos detrás de un ruptura matrimonial… es también un error seguir haciendo todo juntos para que no se traumen porque así estarán fingiendo una vida que ya no existe.

Aunque muchas personas son partidarias de las salidas con su expareja por los hijos, hay muchos especialistas que no ven en esta actitud algo positivo.

 Yo en lo personal estoy de acuerdo en las buenas relaciones con la expareja y más aún cuando hay hijos, pero no comparto la idea de salir juntos o vacacionar juntos para que los niños disfruten de sus padres.

Es diferente, por ejemplo, un día del cumpleaños del niño, o la graduación en la escuela… ahí sí deben estar siempre juntos participando pero aún juntos deben mantener la línea y que el niño vea claramente cuál es la relación que hay ahora entre sus padres.

Un divorcio bien manejado, aunque no dejará de ser doloroso, no tiene que dejar trauma a los hijos. Nunca vamos a poder quitar todas las piedras del camino a nuestros hijos, nunca vamos a evitar que se tengan que enfrentar a situaciones difíciles en la vida. Lo que debemos hacer es prepararlos para eso, apoyárlos y darles toda la información que necesiten.

He sabido de muchos casos en que los padres salen juntos, van de vacaciones y todo por los hijos. Sé de un caso en que fueron de vacaciones juntos y durmieron en la misma habitación porque los niños querían.

Esto es un error ya que los niños no entenderán que está pasando. Además, hay que tener en cuenta la forma en que se llevó a cabo la separación y la forma en que la relación se desarrolló.

Y no nos engañemos, por algo se divorciaron.

Si son los hijos los que piden que los padres estén juntos para todos lados, es peor aún porque podemos interpretar que están evitando que la relación se corte.

No están asumiendo la separación correctamente y los cambios que esta trae.

 Si es, además, que uno de los dos miembros de la pareja están albergando esperanzas de reconciliación, también es fatal esta relación cercana porque confunde y podría parecer esperanzadora.

No quiero que piensen que estoy en contra de las buenas relaciones entre ex parejas, lo que quiero decir es que después de un divorcio hay que dejarle saber a los niños los cambios que habrá y darle la oportunidad de vivirlos para saber cómo actuar en caso de que necesiten ayuda.

El divorcio no mantendrá las cosas igual y hay muchas formas de explicarle a un niño la separación entre mamá y papá de una forma sencilla y sin detalles. Solo dile que ya no se aman como pareja pero que lo aman a él como siempre y que nada cambiará eso.

Después de tener un hijo todo lo que hagamos en la vida lo implica a él y el divorcio es una de ellas, asumámoslo con sentido común y no confundamos a nuestro hijo. Una de las mejores estrategias en la crianza de los hijos es plantear siempre la verdad. Enseñarles a crecer y darle las herramientas y consejos para asumir los momentos de cambio.

Un niño de padres divorciados con una relación saludable y bien manejada por los padres puede ser tan feliz como cualquier otro niño.

¿Qué opinas?

Déjame tu comentario.

Saludos,

Источник: https://www.experienciasdelavida.com/salir-con-mi-ex-por-mis-hijos-ayuda-o-confunde

10 Claves para mantener tu relación de pareja después de tener hijos

¿Cómo conseguir que la pareja sobreviva a la llegada de los niños?

Que un hijo te cambia la vida es algo que todos sabemos, una afirmación que va más allá de una simple frase hecha y que tiene un significado profundo e íntimo, no solo a nivel personal, sino también a nivel afectivo y emocional en tu vida de pareja.

«La convivencia y la llegada de los hijos son unas de las etapas de crisis identificadas en la trayectoria de toda pareja», afirma Helena Calvo, psicóloga especializada en relaciones sentimentales y personales.

«La dificultad en encontrar momentos para el diálogo e intimidad hace que los conflictos queden sin resolver y se acumulen dejando sólo espacio para el resentimiento y el reproche».

Los conflictos entre ambos comienzan, normalmente «por el reparto de responsabilidades. Por lo general, la mujer considera que está más implicada en ellas y que al hombre le cuesta asumirlas o identificarlas, quizás porque no ve la necesidad de muchas de las demandas o tiene otra forma de llevarlas a cabo.»

«La dificultad en encontrar momentos para el diálogo e intimidad hace que los conflictos queden sin resolver y se acumulen dejando sólo espacio para el resentimiento y el reproche».

Las preocupaciones, la falta de sueño y de tiempo, el aumento de las responsabilidades, la rutina, las desavenencias en cuanto a la educación de los hijos y muchos otros factores que suceden en nuestro día a día, pueden hacer que acabemos descuidándonos a nosotros mismos y ponen a prueba nuestra relación de pareja, algo que sucede de manera más habitual de lo que parece en nuestra sociedad de hoy en día. «Se puede decir que en la mayor parte, porque un bebé necesita muchas cosas y que todas se las demos nosotros. Esto implica pasar de sólo pensar y dedicar tiempo a nosotros mismos y a nuestra pareja para dedicárselo a los hijos. Y ya sabemos que lo que no cuidamos se deteriora».

Para ayudarnos a poner remedio a esta situación, la psicóloga Helena Calvo nos ofrece una serie de consejos que debemos cumplir si queremos que la llegada de nuestros hijos no llegue a afectar a «la convivencia, a la comunicación que se hace imposible y a la disminución o calidad de las relaciones sexuales»

1. Interés y esfuerzo por parte de ambos

Es el primer punto y también el más importante. Es fundamental «que ambos pongan intención, esfuerzo y disposición de ánimo, ya que sin ellos, por muy posible que sea, siempre encontraremos excusas y no motivos.

[…] A veces el día a día y la rutina nos aplastan y no nos paramos a tratar de organizarnos mejor, nos dedicamos a lo urgente, no a lo realmente importante.

Es posible que pasemos etapas en las que sea más complicado dedicarnos tiempo pero si estamos coordinados y tenemos interés en encontrar tiempo para la pareja se hará posible.

2. Identificar las fuentes de conflictos y darles solución

Es importante centrarnos «en la solución del conflicto y no en él. Con empatía y comprensión no sólo de lo que a mí me ocurre sino de lo que también le ocurre a mi pareja. Salir del yo para comprender el tú«.

3. Reparto de responsabilidades equitativa

Llevarles al colegio, a extraescolares, a los cumpleaños, al pediatra o ayudarles a hacer los deberes, son quehaceres que ocupan gran parte del día de un padre o una madre y pueden llegar a ser muy estresantes, sobre todo si es solo uno de los dos quien se ocupa de todo. «El reparto de tareas es necesario para que se sienta una cierta equidad, para que nuestra mente ponga atención en los aspectos positivos – y por tanto en el deseo – de nuestra pareja en lugar de en los reproches».

4. Comenzar a cuidarse de nuevo

«Es importante dejar de ser padres y volverse a dar importancia a sí mismo. ¡No te descuides!» No te anules. Eres madre o padre, pero también persona.

No dejes por el camino tus amistades de toda la vida o tus metas personales o profesionales.

Es cierto que ya no dispones de tanto tiempo como antes, pero con esfuerzo y paciencia todo llega a conseguirse tarde o temprano.

5. Comenzar a focalizar la atención en aspectos positivos

Algo muy efectivo es realizar un ejercicio en común «de tener 3 detalles semanales con la pareja […] Algo que nos resulta muy difícil es identificar mi parte de responsabilidad en los conflictos que hay en la relación y enfocar nuestras quejas más en la solución que en la crítica. Por ejemplo tendemos a responsabilizar siempre al otro de mi malestar» y a olvidarnos de los aspectos positivos de la otra persona.

6. Hablar mínimo 20 minutos diarios

«No se trata de dejar de atender a los hijos sino quizás de cambiar las rutinas y hacer que se vayan a dormir media hora antes para al menos disponer de esos 20 minutos para compartir con nuestra pareja nuestro día y cómo nos sentimos.» Muy recomendable es hablar«sobre temas personales y/o de pareja, no de responsabilidades o de los niños. Hablar mucho de cómo nos sentimos, de nuestras emociones facilita la empatía».

7. Imponer rutinas saludables

Gestos que a priori puede parecer que no tienen importancia «no salir de casa sin despedirse con un beso, no llegar a casa sin haber saludado con un beso ni irse a dormir sin haber dado un beso de buenas noches» marcan una gran diferencia en nuestra relación.

8. Buscar mínimo 3 horas a la semana de intimidad con la pareja

«Encontrar al menos tres horas a la semana para disfrutar con nuestra pareja, sin niños, sin obligaciones, sin responsabilidades donde solo se hable de aspectos positivos y no de responsabilidades» es algo esencial.

Este tiempo juntos nos ayuda a crear «un espacio libre de responsabilidades y que solo haya tiempo para reírse, contar inquietudes, redescubrirse.

» Además de ser padres, también somos pareja, y como tal, debemos cuidar de nuestra relación, tanto a nivel emocional como sexual. Tener una vida sexual activa genera múltiples beneficios.

Uno de ellos, y quizás el más importante para nuestra vida en pareja, es que nos ayuda a romper barreras y a generar intimidad y complicidad con la otra persona, algo indispensable para que la vida en común funcione. «Puede haber sexo sin amor pero no amor sin sexo

9. Innovar, salir de la rutina y tratar de sorprender a la pareja con la pareja. Reinventarse cada día.

Ser padre o madre es un trabajo a tiempo completo que ocupa todas las horas de nuestro día y el no tener una parcela reservada para la pareja puede ser muy perjudicial para la intimidad de ambos.

Una buena manera de reforzar lazos y vínculos es hacer viajes o escapadas los dos solos, sin los niños, para desconectar en la medida de lo posible de todos los problemas de casa y revivir vuestros años como pareja sin hijos, compañeros y amantes, en los que aún había espacio para las sorpresas.

»Rutina y aventura son difíciles de unir pero necesario hacerlo para que devolver la pasión a la pareja

10. Poner mucha atención para que tu mente se vuelva a erotizar

«Es una cuestión de focalizar la atención en el deseo, con la ayuda de la pareja. Hacer que nuestra mente no sólo esté en las obligaciones y responsabilidades.»

«Algo que debemos tener claro es que nosotros somos modelos para nuestros hijos y para la forma en la que se relacionará en el futuro, por tanto, cuanto mejor sea la relación tengamos con nuestra pareja, mejor serán la de nuestros hijos en un futuro y más habilidades adquirirán.»

Un caso práctico

Muchos de nosotros podemos vernos reflejados en el siguiente caso práctico que pone sobre la mesa la psicóloga Helena Calvo. En numerosas ocasiones algunos pensamientos suelen rondar nuestra cabeza y terminan por distanciarnos de nuestra pareja:

«No ayudas en casa y con los niños nunca, solo piensas en tus cosas y no tienes en cuenta lo cansado/a que estoy, nunca me escuchas ni me comprendes, has cambiado,  ya no eres como antes.

Para que las relaciones funcionen tiene que haber una apertura mental y ser constructivo.

Lo primero es identificar si mis acusaciones son del todo ciertas:

  • Quizás no es cierto que no ayude nunca, llega tarde de trabajar porque él/ella tiene más responsabilidad en traer dinero a casa. Es posible que cuando lo intenta le digo que mejor lo hago yo porque él/ella no sabe. Creo que no estoy siendo justo/a, la próxima vez le pediré que haga cosas concretas y tendré en cuenta que si no está en casa es porque está trabajando porque su trabajo tiene más peso que el mío, así lo acordamos.
  • Es posible que tenga tendencia a pensar en él/ella y le cueste ver que estoy cansado/a pero si es así le pediré que cuide a los niños o haga determinadas cosas cuando esté muy cansado/a. Por otra parte, no me sentiré mal por descansar y no cuidar a los niños cuando esté agotado/a porque estaré mas descansado/a y con más energía para atenderles, será positivo para todos.
  • Es cierto que tengo la sensación de que nunca me escucha pero también es verdad que le grito y le hablo mal y se lo digo cuando va a salir a trabajar, cuando está llegando a casa, quizás sean motivos por el que no me escucha. A partir de ahora, cuando quiera hablar con él/ella trataré de sentarme con él y explicarle asertivamente cómo me siento y qué me gustaría que hiciera.
  • Es verdad que ha cambiado, quizás yo también. Antes era detallista, tenía ilusión, proponía cosas, cuando llegaba a casa le sonreía y le daba un beso, tenía ilusión por hacer planes con él/ella. Voy a buscar el restaurante donde cenamos por primera vez y voy a reservar este sábado para ir a cenar, le daré una sorpresa dejando a los niños unas horas con los abuelos. No me sentiré mal por ello porque mejorará nuestra relación y los niños empezarán a ver un modelo de pareja que deseo para ellos.

Con estas simples prácticas de hacer una introspección buscando la veracidad y la responsabilidad de lo que decimos y pensamos, así como siendo ejemplo de lo que esperamos recibir, la tensión en la pareja disminuirá y podrá comenzar a tejerse unos nuevos lazos acordes a la nueva situación que atraviesa».

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Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/psicologia-infantil/10-claves-para-mantener-tu-relacion-de-pareja-despues-de-tener-hijos/

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