Cómo cuidar a un bebé de 8 meses

Los cuidados del bebé de los 6 a los 9 meses

Cómo cuidar a un bebé de 8 meses

La introducción de alimentos sólidos a su dieta, aprender a quedarse dormido solito, la aparición de los primeros dientes… ¡Un trimestre lleno de cambios!

El periodo de los 6 a los 9 meses del bebé es uno de los más importantes para su desarrollo, ya que está lleno de cambios para el pequeño.

Será cuando sus primeros dientes aparezcan, comience a cambiar su alimentación incorporando nuevos alimentos a su dieta, comenzará a prestar más atención a todo lo que le rodea y por tanto distraerse más y es hora de establecer hábitos de sueño saludables para que también aprenda a descansar.

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Video por Carla Dominguez

Normalmente la salida de los dientes varía en función del bebé. Pueden comenzar a salir entre los 4 y lo 7 meses, aunque también puede darse casos de dentición tardía (la precoz se considera a los 3 meses) en los que no aparezcan hasta pasado el año.

Esto siempre depende de cada niño y sobre todo, de su alimentación. En primer lugar suelen salir los dientes de delante de la mandíbula inferior, después los dos de la parte superior, los de los lados y por último los de detrás.

Durante esta época debemos ser muy pacientes con ellos.

El dolor que supone la salida de los primeros dientes de leche es muy molesto y es el momento de introducir los mordedores para aliviarles. Los alimentos fríos también pueden ayudarle a mejorar: como las papillas de frutas o yogures.

Notarás que babean más, encías inflamadas, su carácter puede ser más irritable que de costumbre… Aunque muchas mamás asocian una posible relación entre la dentición y la subida de fiebre o diarreas, la verdad es que los expertos aseguran que pueden tratarse de simples coincidencias.

En todo caso, si ves a tu niño más incómodo de lo normal, que comienza a comer peor, dormir mal… te recomendamos que visites a su pediatra para que lo valore.

Existen también juguetes creados especialmente para calmar el dolor del bebé durante esta etapa.

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Otra opción es este mordedor que además le ayudará a desarrollar sus habilidades motoras y sensoriales gracias a las diferentes formas, colores y texturas que tiene. Puedes comprarlo en Amazon por 5,99€.

© iStock

El paso a la alimentación sólida

Otro de los grandes cambios para los bebés durante este trimestre es el paso de la leche materna a la alimentación sólida.

Es el momento de ir introduciendo las papillas de frutas (plátano, melocotón, pera o manzana), verduritas (judías verdes, calabaza, calabacín y zanahorias) en caldos o cocidas sin sal, las carnes blancas

Con los caldos vegetales estaremos dando muy pocas calorías al pequeño y en cambio, le aportaremos una gran cantidad de sales minerales, vitaminas y fibra. Concretamente las zanahorias y las patatas son dos de las primeras piezas con las que podremos ir probando su aceptación ya que son no alergizantes.

También podrán comenzar a probar sabores un poco más fuertes como son el de la carne de pollo o la ternera. Pero al principio deberemos introducirla de forma homogénea en su comida, es decir, lo mejor es triturarla y añadirla a su puré. A partir del sexto mes podemos enriquecer el puré con algunoscereales que aumentarán el aporte energético.

Sin embargo, con la leche debes de seguir teniendo mucho cuidado, ya que debe ser bien materna, o bien especial para bebés (leche de fórmula), ya que la normal tiene proteínas que ellos todavía no pueden digerir.

Las papillas de cereales se convierten en imprescindibles de los 6 a los 8 meses, junto con su leche habitual.

Y a partir de los 8 meses ya puedes darle pasta cocida, pan, yema de huevo duro, queso suave pasteurizado, yogur y legumbres de piel fina como las lentejas o las alubias (pasadas por el pasapurés asegurándonos que no queda ninguna piel).

Es el momento para que el pequeño comience a experimentar con sus propias manos y es probable que comience a coger la comida y llevársela él solito a la boca.

Para ir enseñando también buenos hábitos alimenticios es fundamental que él tenga sus propios cubiertos y plato (los hay de materiales seguros) para que empiece a ser más independiente a la hora de comer.

Por supuesto, ¡sin dejar de vigilarle ni un minuto! En este sentido, el método Baby Led Weaning puede ser de lo más efectivo a la hora de fomentar a independencia del peque durante las comidas.

Importante: al introducir un alimento nuevo en su dieta debes esperar hasta 3 días para darle otro nuevo. Todos lo que vayas introduciendo tiene que ser de poquito en poquito; una cucharadita para su primera toma de contacto con un alimento es suficiente.

Verás que tu bebé está mucho más despierto. Comienza a dar palmas, a mirar y darse cuenta de todo lo que pasa a su alrededor, ya es capaz de coger objetos.

Ya puedes alimentarle con cuchara, algo que también te servirá como un juego que divertirá al niño. Descubrirá también que puede producir sonidos, bien haciendo palmas o bien chocando objetos…

Deberás jugar con él y ayudarle para que también vaya cogiendo confianza en sí mismo y desarrollando su coordinación. Le encantará que le cantes, le leas algún libro ojuguéis con música.

Existen muchas vajillas infantiles en el mercado que facilitarán a los pequeños a comer por sí mismos, son de colores y con un diseño más divertido y amigable para ellos. Te recomendamos esta de Jané, la mejor valorada por los clientes.

Descubre: Cuentos infantiles: las mejores historias para niños © iStock

Como crear hábitos de sueño saludables

Es muy importante que el bebé descanse ya que esto es crucial para su buen desarrollo, tanto psíquico como físico. Podrá dormir hasta unas 15 horas durante el día y por la noche sus sueños serán más duraderos que antes. A partir de los 6 meses tu hijo será consciente de su rutina para dormir.

Un baño, un masajito relajante, un cuento… cualquier cosa que hagas será importante porque él la identificará como una actividad a realizar antes de ir a dormir.

Asimismo, es hora de fijar unos horarios y cumplirlos día tras día, de esta forma tu bebé irá acostumbrando su sueño a una misma hora que será la que finalmente su cuerpecito detecte como momento para ir a dormir.

También es hora de que tu bebé vaya dependiendo menos de ti a la hora de quedarse dormido. Debes asegurarte de que se queda dormido él solito y si llora por la noche, no vayas inmediatamente a atenderle. Espera durante unos minutos para ver si realmente le pasa algo con lo que se pueda sentir incómodo.

Estos artículos pueden ayudarte a conseguir que tu hijo se duerma antes y más profundamente:

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Video por Samanta Mayordomo

Источник: https://www.enfemenino.com/bebes/los-cuidados-del-bebe-de-los-6-a-los-9-meses-s1399164.html

La revisión de su hijo cuando tenga entre 3 y 5 días

Cómo cuidar a un bebé de 8 meses

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Lo más probable es que el pediatra y/o el personal de enfermería que atienden a su hijo hagan lo siguiente:

1. Midan el peso, la longitud (o estatura) y el perímetro cefálico del bebé y representen estas medidas en las curvas de crecimiento.

2. Le hagan preguntas, le resuelvan inquietudes y le den consejos sobre los siguientes aspectos relacionados con su bebé:

Alimentación. Los recién nacidos se deberían alimentar a demanda, es decir, cuando tengan hambre.

Los bebés amamantados se alimentan cada 1 a 3 horas y los alimentados con leche artificial cada 2 a 4 horas.

Su médico o el personal de enfermería la pueden observar mientras amamanta al bebé y ayudarle en la técnica de la lactancia materna. Haga eructar al bebé a mitad y al final de cada toma.

Orina y deposiciones. Los recién nacidos deberían mojar 6 pañales al día. La cantidad de pañales manchados de heces varía, pero la mayoría de los bebés de esta edad hacen de 3 a 4 deposiciones blandas al día. Si hay algo que le preocupa sobre las deposiciones de su hijo, hable con su pediatra.

Sueño. Un recién nacido puede dormir hasta 18 o 19 horas al día, despertándose a menudo (tanto de día como de noche) para mamar o tomar el biberón.

Los bebés amamantados se suelen despertar cada 1 a 3 horas, mientras que los bebés que se alimentan de leche de fórmula suelen dormir más, despertándose cada 2 a 4 horas para comer (la leche de fórmula cuesta más de digerir y los bebés se sienten llenos durante más tiempo).

Los recién nacidos no deben estar más de 4 horas seguidas durmiendo entre tomas consecutivas hasta que cuenten con una buena ganancia de peso, lo que suele ocurrir en las primeras semanas. Después de este punto, no pasa nada si un bebé duerme durante períodos más largos de tiempo.

Desarrollo. Durante su primer mes de vida, los bebés deberían:

  • prestar atención a las caras y a los objetos de colores vivos que se encuentran a unos 20-30 centímetros (entre 8 y 12 pulgadas)
  • responder al sonido, callándose, parpadeando, girando la cabeza, sobresaltándose o llorando
  • tener los brazos y las piernas flexionados
  • mover brazos y piernas en la misma medida
  • levantar brevemente la cabeza mientras están boca abajo (apoyados sobre la panza); los bebés solo se deben colocar en esta postura cuando están despiertos y bajo la supervisión de un adulto
  • presentar unos reflejos del recién nacido muy marcados, como los siguientes:
    • de búsqueda y de succión: girarse en la dirección del pecho o de la tetina del biberón y luego succionarlos
    • de prensión: agarrarse fuertemente a un dedo cuando se lo ponen en la palma de la mano
    • tónico del cuello (o posición de esgrima): cuando se gira la cabeza del bebé hacia un lado mientras está acostado boca arriba, él extiende el brazo de ese lado y flexiona el brazo contrario
    • del Moro (o de sobresalto): abrir brazos y piernas y luego recogerlos sobre el tronco cuando algo lo sobresalta

3. Hagan una exploración física al bebé desvestido mientras usted está presente. Esta incluirá explorar los ojos del bebé, auscultarle el corazón, tomarle el pulso, inspeccionarle el cordón umbilical y evaluar sus caderas.

4. Las pruebas de cribado. El médico de su hijo revisará las pruebas de cribado que le hayan hecho en el hospital y le repetirá algunas de ellas, si fuera necesario. En el caso de que no le hayan hecho una prueba auditiva, se la harán ahora.

5. Actualicen sus vacunas. Las vacunas protegen a los bebés de importantes enfermedades propias de la infancia, de modo que es fundamental que su hijo las reciba a tiempo. Los programas de vacunación pueden variar entre distintos consultorios médicos; por lo tanto, pregunte a su pediatra al respecto.

De cara al futuro

He aquí algunas de las cosas que deberá tener en cuenta hasta la próxima revisión, que se llevará a cabo cuando su hijo tenga 1 mes:

Alimentación

  1. Siga alimentando al bebé a demanda (cuando tenga hambre). Preste atención a los signos de que su bebé está lleno, como soltar o alejarse del pezón o de la tetina del biberón y/o cerrar la boca.
  2. No introduzca todavía los sólidos ni los jugos.

  3. No añada papilla de cereales al biberón a menos que se lo indique el pediatra.
  4. Si amamanta al bebé:
    • Ayúdele a «agarrarse» correctamente al pecho: boca bien abierta, lengua abajo y máxima cantidad posible de la areola mamaria dentro de la boca.
    • Siga tomando las vitaminas prenatales cada día.
    • Pida información al pediatra sobre gotas de vitamina D para su bebé.
    • No utilice un biberón ni un chupete hasta que la lactancia esté bien establecida (generalmente cuando el bebé tenga en torno a 1 mes).
  5. Si alimenta al bebé con leche artificial:
    • Administre a su hijo leche para bebés enriquecida con hierro.
    • Siga la instrucciones del paquete de leche artificial (o de fórmula) para preparar y conservar los biberones.
    • No alimente a su bebé dejando el biberón apoyado en algún sitio ni lo acueste tomando el biberón.
    • Hable con el pediatra antes de cambiar de leche artificial.

Cuidados cotidianos

  1. Lávese las manos antes de sostener o manipular al bebé y evite a la gente que podría está enferma.
  2. Póngale el pañal por debajo del cordón umbilical para que se le pueda secar el muñón umbilical, que se suele desprender cuando el bebé tiene de 10 a 14 días.

  3. Si su bebé ha sido circuncidado, póngale vaselina sobre el pene o en la parte delantera del pañal.
  4. Dé a su bebé baños de esponja hasta que se le desprenda el cordón o se le cure la circuncisión. Asegúrese de que el agua no está demasiado caliente, compruebe antes su temperatura con la muñeca.
  5. Utilice jabones y cremas no perfumados.
  6. Tenga en brazos a su bebé y esté pendiente de sus necesidades. Es imposible malcriar o mimar a un recién nacido.
  7. Cante, hable y lea a su bebé.  Los bebés aprenden mejor relacionándose con la gente.
  8. Es normal que los bebés tengan periodos de inquietud, pero algunos de ellos lloran de forma excesiva, alargándose sus llantos a varias horas al día. El «cólico del lactante» se suele desarrollar alrededor de las 3 semanas de vida en algunos bebés que, de no presentarlo, se encontrarían bien.
  9. Llame al pediatra si su hijo tiene fiebre, se comporta como si estuviera enfermo, no come, no orina o no defeca. No dé ningún medicamento a un lactante de menos de 2 meses sin consultárselo antes al pediatra.
  10. Es frecuente que las madres primerizas estén cansadas y se sientan agobiadas a veces.

    Pero, si estas emociones son intensas, o está muy triste, malhumorada o ansiosa, llame al médico.

  11. Hable también con él si le preocupa su situación vital.

    ¿Dispone de todo lo que necesita para cuidar de su bebé? ¿Dispone de suficiente comida, de un lugar seguro donde vivir y de seguro médico? Su médico le puede informar sobre recursos de la comunidad o derivar su caso a un trabajador social.

Seguridad

  1. Para reducir el riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL):
    • Amamante a su hijo.
    • Deje que su hijo duerma en su habitación, dentro de un moisés o cuna que esté cerca de su cama hasta que cumpla el año o, por lo menos, durante los primeros seis meses de vida, cuando el riesgo de SMSL (síndrome de muerte súbita del lactante) es mayor.
    • Acuéstelo siempre boca arriba (apoyado en la espalda) para dormir, sobre un colchón firme dentro de una cuna o moisés que carezca de protectores, mantas, colchas, almohadas y peluches.
    • Mantenga una temperatura ambiente agradable para que el bebé no se caliente demasiado.
    • No lo abrigue ni arrope demasiado.
    • En lo que respecta a la posibilidad de darle a su hijo un chupete cuando lo acueste para dormir, si usted le da le pecho, espere a que la lactancia esté bien establecida antes de introducir el chupete.
  2. No fume ni use cigarrillos electrónicos.

      No deje que la gente fume tabaco ordinario o cigarrillos electrónicos cerca de su bebé.

  3. Cuando viajen en coche, siente siempre al bebé en una silla de seguridad orientada en el sentido apuesto al de la marcha y colocada en los asientos traseros.

  4. Cuando su hijo esté despierto, no lo deje desatendido, sobre todo cuando se encuentre sobre superficies elevadas o dentro de la bañera.
  5. No sacuda ni zarandee nunca a su bebé; podría provocarle un hemorragia cerebral e incluso la muerte.
  6. Evite exponerlo al sol, cubriendo su piel y colocándolo en la sombra siempre que sea posible. Las cremas de protección solar no son recomendables para lactantes de menos de 6 meses. De todos modos, puede utilizar una cantidad reducida de protector solar con un bebé de menos de 6 meses si ni la sombra ni las ropas que lleva le ofrecen una protección suficiente.

Esta lista de recomendaciones son congruentes con las guías de la Academia Americana de Pediatría (AAP) (Directrices Futuros Brillantes o «Bright Futures Guidelines» en inglés).

Revisado por: Mary L. Gavin, MD

Fecha de revisión: julio de 2017

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/checkup-2weeks-esp.html

Cómo cuidar a un bebé de 8 meses

Cómo cuidar a un bebé de 8 meses

Los bebés de 8 meses comienzan a moverse de manera independiente gracias al gateo, que suele empezar a esta edad.

Esto amplía su mundo, haciendo que cada día que pase descubran nuevas posibilidades, por lo que su desarrollo en los meses siguientes es mucho mayor que los precedentes.

Saber cómo cuidarlo y estimularlo ayudará a explotar al máximo sus habilidades y capacidades.

Indice

Desarrollo del bebé a los 8 meses

Con 8 meses los bebés pesan en torno a 8,5 kilos y miden unos 70 cm, aunque depende del bebé y del sexo.

Ya son capaces de permanecer sentados sin caerse hacia los lados, lo que les permite jugar mucho más rato. También pueden girar estando boca arriba y sus piernas son capaces de soportar su peso con ayuda, por lo que comienza a ponerse de pie. Puede rodar de lado a lado pero no sabe ponerse de pie solo desde la posición de sentado.

A esta edad se produce otro hito importante en su movilidad: el gateo. Aunque no todos los bebés empiezan a gatear con 8 meses, muchos ya son capaces de arrastrarse hacia delante o hacia detrás empujándose con las piernas y el culete. Poco a poco mejorarán este arrastre hasta lograr gatear por toda la casa.

Sus habilidades manuales también han mejorado mucho y ya puede hacer el movimiento de pinza con los dedos, coger o sujetar objetos más pequeños y realizar diversos movimientos con ellos.

Comienza a entender la vida cotidiana y las rutinas, que le dan seguridad y orden en su día a día.

Le encanta jugar con sus seres conocidos y reír con ellos, pero también empieza a darse cuenta de que es alguien distinto de su mamá, por lo que a esta edad aparece la angustia de la separación, también llamada angustia del octavo mes.

Esta angustia, uno de los primeros miedos evolutivos del niño, se manifiesta en el temor de los niños a que sus padres, especialmente la madre ya que suele ser la figura de referencia para ellos, se alejen de ellos por cualquier motivo (ir al trabajo, de compras, etc.).

En ese momento, se pondrá a llorar desconsolado y solo querrá estar con sus papás. Mostrará miedo ante los desconocidos y querrá estar todo el día en brazos, lo que puede resultar un poco agotador para los padres.

No obstante, hay que tener paciencia pues es una fase normal en la evolución del niño que se pasa sola en unos días o semanas. El bebé no comprende todavía que, aunque sus padres se vayan un rato, volverán ya que no comprende el concepto de tiempo ni de espacio, y piensa que lo que no ve, no existe.

Para sobrellevar esta etapa lo mejor es atenderle siempre que llore; dejarle gradualmente con otras personas para que se acostumbre a no estar solo con sus padres; jugar al escondite o al cucú-tras para que entienda que, aunque no te vea, vuelves; y nunca mentirle y decirle cosas como “vuelvo en un minuto” si no es verdad.

Además de este desarrollo mental, su lenguaje también evoluciona en este mes y añade sonidos nuevos a la lista como “t” y “d”. Ya es capaz de decir “papá” y “mamá” para nombrar a sus progenitores, aunque lo hace indistintamente. También puede imitar sonidos de animales como una vaca, un gato, etc.

Alimentación a los 8 meses

Con 8 meses el bebé ya ha empezado con la alimentación complementaria y, aunque siga tomando entre 2 y 3 tomas de leche materna o de fórmula al día, ya puede comer muchos otros alimentos como cereales con gluten o sin gluten, frutas, verduras, carne… Hacia el final del octavo mes puede comer pescado blanco, en puré o cocido. Dáselo al principio solo una vez por semana y recuerda elegir trozos sin espinas.

Si le estás dando purés, lo normal es que desayune leche materna o biberón; a mediodía coma puré de verduras con carne o pescado; meriende papilla de frutas y cene de nuevo leche. Con 8 meses la mayoría de los bebés ya no realizan tomas nocturnas, aunque todavía hay bebés que pueden pedir leche en mitad de la noche.

Si estás siguiendo el método del Baby Led Weaning, asegúrate de ofrecerle alimentos con hierro para evitar la anemia, más frecuente en niños que siguen este tipo de alimentación. Legumbres, cereales integrales, carne, pescado blanco o huevos.

Además de ofrecerle alimentos ricos en este mineral, debes darle alimentos con vitamina C para que absorba correctamente el hierro. Por ejemplo, si consumes legumbres, acompáñalas de cítricos, brócoli o perejil.

Asimismo, nunca debes dejarle solo mientras coma y debes ofrecerle alimentos seguros.

¿Cómo estimular a un bebé de 8 meses?

Con esta edad son muchos los juegos y actividades que puedes hacer con tu bebé, quien ya será capaz de mantener su atención más tiempo en una misma cosa y jugar a muchos juegos contigo como las palmas o el cucú-tras.

Para que desarrolle su habilidad manual, puedes darle un guisante hervido (que ya no queme) para que lo sujete entre el índice y el pulgar. También puedes darle cazos de madera o cucharones para que experimente con ellos y los use a modo de tambor.

Es importante que hables mucho con él y le expliques todo lo que hacéis. Puedes incluso empezar a nombrarle las partes del cuerpo para que sepa lo que es la cabeza o las manos. Para fomentar su lenguaje e imaginación también es conveniente leerle todos los días cuentos adaptados a su edad, preferiblemente blandos para que pueda jugar con ellos.

Si aún no gatea, ponte a cuatro patas en el suelo y gatea tú para que aprenda cómo hacerlo y te imite.

También podéis comenzar a jugar con bloques u objetos que tenga que apilar o colocar uno encima de otro. Es posible que aún no sea capaz de hacerlo solo, pero le encantará ver cómo los montas para luego derribarlos con su manita.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/cuidados-bebe/como-cuidar-a-un-bebe-de-8-meses-8977

Calendario del bebé: ocho meses

Cómo cuidar a un bebé de 8 meses

Llegamos a los ocho meses en nuestro calendario del bebé y notamos que nuestro bebé empieza a hacerse un poquito más mayor y que podemos interaccionar más con él, a la par que él interacciona más con todo su entorno.

La cara se le empieza a alargar un poquito, el pelo va creciendo y poco a poco va dejando de ser el bebé que necesitaba todos nuestros cuidados para pasar a ser un pequeño explorador con más ganas de ver y tocar que posibilidades reales de hacerlo (sus ojos van por delante de su cuerpo).

En referencia al sueño y a la alimentación, no hay muchos cambios. Algunos bebés siguen sin aceptar comida alguna y otros sin embargo son capaces de devorar lo que se les ponga por delante. Vamos a tratar de explicar a continuación todo lo que acontece en el periodo en que el bebé tiene los citados ocho meses.

Alimentación en el bebé de ocho meses

Como he comentado, no hay mucho que los papás y mamás debamos hacer en esta etapa. La mayor parte de los alimentos se pueden empezar a dar a partir de los seis meses, así que durante el octavo mes sólo tenemos que ir ofreciendo más variedad.

Si ya le hemos dado pollo, podemos darle también conejo, cordero, ternera o pavo. Pueden ir comiendo arroz, verdura, legumbres si no les sientan mal, etc. y deberíamos darles alimentos con gluten si es que no lo hemos hecho ya previamente (aconsejable a partir del sexto-séptimo mes, como nos comentó Mireia al hablar del séptimo mes del bebé), siempre en poca cantidad.

Si a los seis meses empezamos a darles comida triturada puede ser un buen momento, dado que tienen una mayor habilidad psicomotriz con las manos y una grandísima curiosidad por todo lo que les rodea, para que empiecen a comer trocitos.

Hacer lonchas de fruta (manzana, pera), pelar una parte del plátano y dejarle la base con cáscara para que lo agarre, hacer ensaladilla rusa y ponerle en su mesa diversos trocitos de zanahoria, patatas, guisantes,… para que los vaya cogiendo y conociendo o darles la punta de la barra de pan puede ser un buen comienzo para que se adentren en el mundo de los alimentos tal y como son.

El sueño a los ocho meses de edad

No existe una pauta de comportamiento estándar para los bebés a esta edad. Algunos bebés dormirán toda la noche del tirón (los menos) y otros seguirán despertándose varias veces durante la noche (la mayoría).

Algunos incluso se despiertan más a menudo porque ahora han aprendido a moverse por sí mismos, a reptar, a mantenerse sentados y parece como si, incluso durmiendo, quisieran probar sus nuevas habilidades.

Muchas madres se los encuentran en esta época agarrados a los barrotes de la cuna, de pie y las madres que colechan ven como el bebé que dormía plácidamente a su lado ahora aparece, en medio de la noche, en los pies de la cama. Puede ser un buen momento, si no lo habéis hecho ya, para poner medidas de seguridad que eviten una posible caída.

Socialización y lenguaje en el bebé de ocho meses

A esta edad los niños son capaces de entender que las cosas que desaparecen pueden volver a aparecer. Podemos jugar con ellos al escondite y, si tras escondernos detrás de algo o alguien, aparecemos de manera alternativa por la derecha o por la izquierda, acaban desviando la mirada hacia el sitio correcto antes de que aparezcamos.

Cuando les vestimos empiezan a colaborar con nosotros, estirando el brazo para que pase a través de la manga o haciendo algo de fuerza con la cabeza para que entre mejor la camiseta.

Algunos empiezan a imitar gestos (cerrar la manita para decir “adiós”, hacer “los cinco lobitos”) e incluso se arrancan diciendo “ma-ma” o “pa-pa”. Se dice que lo dicen de manera inespecífica, es decir, porque han aprendido a decirlo, pero sin saber todavía cuál es el significado de las palabras “mamá” y “papá”.

La angustia de separación

Hacia el octavo mes aparece la llamada angustia de separación. Se trata de la ansiedad y el malestar que sufre el bebé cuando se separa de su referente primario, su cuidador principal, que suele ser la madre.

El bebé que había sido extrovertido y que “se iba con cualquiera” se vuelve arisco de repente y llora cuando un desconocido hace ademán de cogerle o le coge pidiendo casi a gritos el retorno a los brazos maternos.

Lejos de ser un problema, la angustia de separación demuestra que el bebé ha desarrollado una relación significativa con la madre, es decir, que cuenta con ella, que es lo que un bebé de esa edad tiene que sentir, que mamá estará siempre cuando la necesite.

Este fenómeno puede ocasionar problemas si es mal entendido. Muchas personas pueden no encajar bien el llanto del bebé en sus brazos y pueden llegar incluso a culpar a la madre: “¿ves?, de tanto cogerlo en brazos ahora no quiere estar con nadie”. Esto es injusto e incierto.

El niño sólo quiere estar con la madre porque se ha dado cuenta de que existe como persona y de que su madre puede irse en cualquier momento (aunque sea al lavabo) y dejarle solo y, como no tienen conciencia del tiempo que pasa, solicitan la presencia inmediata de su madre aún cuando hayan pasado diez segundos (“pero mamá, ¿dónde has estado todo este tiempo?”).

Desarrollo corporal a los ocho meses de edad

A los ocho meses de edad muchos niños empiezan a coger los objetos con más precisión y para ello emplean la llamada pinza superior, nombre que recibe el acto de hacer pinza (valga la redundancia) con los dedos índice y pulgar para coger objetos (la misma pinza que hacemos nosotros para coger una miga de pan).

La mayoría de los niños son capaces de mantenerse sentados sin apoyos y, los que aún se tambalean un poco, hacen el “paracaídas lateral”, que no es otra cosa que echar la mano al suelo para frenar una posible caída en caso de inclinarse hacia un lado.

El suelo forma parte ya de su hábitat natural y son capaces de girarse, de reptar y algunos incluso de gatear. Los más avispados se sostienen ya de pie y empiezan a buscar agarres para trepar.

Lo más probable es que a esta edad no quieran estar tumbados ni para cambiarse el pañal. El techo es aburrido y el tiempo que están vistiéndose y desvistiéndose es tiempo que podrían estar dedicando a jugar, a observar, a escuchar, etc. Les encanta estar sentados y de pie (sobretodo de pie, los que se empiezan a mantener en esta posición).

Caminador ¿sí o no?

Son tantos los ratos en que el bebé quiere estar de pie que muchos padres se plantean la posibilidad de comprarles un caminador.

Lo cierto es que los caminadores están desaconsejados por dos motivos: por peligrosos y porque el tiempo que pasan en ellos es tiempo que no están en el suelo.

Son peligrosos porque cuando el niño aprende a utilizarlos es capaz de moverse con libertad por la casa con todos los peligros que ello conlleva (vuelcos, caídas, coger cosas que no deberían estar a su alcance, etc.) y son perjudiciales porque donde un niño aprende realmente a moverse es en el suelo.

En el suelo tiene la soltura para ir adquiriendo nuevas posturas que desarrollan sus músculos de un modo harmónico. Cuando se fuerzan las posturas (si los sentamos cuando no están preparados o si los mantenemos de pie en un caminador cuando aún se tambalean demasiado) los músculos se desarrollan de manera asimétrica y los movimientos pasan a ser más erráticos.

Además, el andador puede hacer que se salten la fase de gateo, ya que al estar de pie y moverse con un caminador, no necesitan desplazarse por el suelo. No es que sea obligado gatear, porque muchos niños no gatean pese a vivir en el suelo, sin embargo es recomendable porque aporta muchos recursos de movilidad a los niños.

Dentro de unos días seguiremos con nuestro calendario del bebé explicando cómo se desarrolla el bebé de nueve meses.

Fotos | Flickr (Upsilon Andromedae), Flickr (lawyermama), Flickr (Joe Shlabotnik)En Bebés y más | Calendario del bebé

Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/calendario-del-bebe-ocho-meses

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