¿Cómo destetar a un bebé?

Cómo Hacer un DESTETE RESPETUOSO: ¡El Mejor Método!

¿Cómo destetar a un  bebé?

Hay muchas razones por las cuales querer hacer un destete de un bebé, entre ellas: no te apetece amamantar más, el bebé no quiere tomar más el pecho o tu incorporación al trabajo no te permite conciliar con la lactancia materna. Dejar de amamantar deberá ser una decisión propia y del bebé, de nadie más, ya que si no es una decisión propia, el destete puede ser un proceso aún más duro para todos.

Hasta el año de edad, la leche, ya sea leche materna o de fórmula debe ser el alimento base del bebé. Si el bebé tiene menos de un año y quieres realizar un destete, deberás buscar una alternativa para continuar ofreciendo leche. Si quieres saber cómo hacer un destete respetuoso, a continuación te explicamos todo lo que debes saber.

Hacer un destete respetuoso lo podemos definir como quitar el pecho a un bebé sin lágrimas, progresivamente y de manera más consciente, organizada y asertiva posible, tomando conciencia de lo que representa el pecho para el bebé y llevando un plan lo más cuidadoso posible para no convertirlo en una situación estresante o negativa.

Por otra parte, realizar un destete debe ser una decisión tomada por la madre y el bebé.

Hay madres se ven presionadas por comentarios de otras personas como: «¿un niño tan mayor aún tomando pecho?», «tu leche ya no alimenta», «lo vas a mal acostumbrar».

Dar el pecho es algo muy personal e íntimo y, además de ser muy beneficioso para ambos, debe ser una decisión propia dejar de amamantar, ¡tú decides cuándo y cómo hacerlo!

Cabe especificar que no hay una fórmula para el éxito ni todos los bebés van a reaccionar igual ante un destete. Observar y conocer al bebé serán dos aspectos importantes para saber qué hacer, otro aspecto será el sentido común y guiarse por el instinto maternal, ¡confía en ti!

Hay muchas causas por las que una lactancia materna exclusiva se termina, te explicamos las más frecuentes a continuación:

  • No quiero dar más el pecho. Sobre todo cuando la lactancia, en los primeros meses, se complica, hay muchas mamás que deciden dejar la lactancia definitivamente. En estos casos, es recomendable pedir ayuda a una asesora de lactancia e intentar solucionarlo. Si se trata de una decisión meditada y, simplemente, ya no se quiere dar el pecho o no apetece amamantar más, será una decisión personal y debe ser respetada.
  • Mi bebé ya no quiere más pecho. También es conocido como destete natural y se trata de la situación en la que un bebé decide que ya no quiere tomar más pecho o pasa por una temporada que el bebé no quiere comer. Se puede reconocer un destete natural, ya que está distraído, realiza tomas cortas, no pide tanto…y, aunque se puede intentar que la lactancia vuelva a su normalidad, muchas veces no sirve de nada.
  • Separación del bebé y la madre. Si la baja maternal se ha terminado, en el trabajo no permiten amamantar o se realizan muchos viajes continuamente, puede que sea una de las razones por la que se decida destetar.
  • Enfermedad. Se pueden dar casos de que una enfermedad, ya sea de la madre o del bebé, no permita que siga amamantando. En estos casos, la mayoría de las veces no se puede llevar a cabo un destete respetuoso, ya que se trata de un destete forzado.

Realizar un destete diurno y nocturno progresivo significa reducir las tomas de pecho poco a poco hasta suprimirlas. El destete progresivo es el más indicado para dejar de amamantar y, por lo tanto, realizar un destete respetuoso. Tendremos en cuenta algunos aspectos a la hora de destetar a un bebé:

  • Bebé menor de 6 meses. La alimentación de un bebé menor de 6 meses será leche materna o de fórmula.
  • Bebé mayor de 6 meses. En un bebé mayor de 6 meses la alimentación será complementaria a la leche de fórmula o materna.
  • Bebé mayor de 1 año. En un bebé mayor de 1 año las tomas de pecho se sustituirán por todo tipo de alimentación y leche entera de vaca entera. La leche deja de ser el alimento base de la dieta.

Destete respetuoso progresivo: bebés de 0 a 1 año

Como ya sabrás, la leche es el alimento base de un bebé hasta el año de edad, ya sea materna o artificial, por lo tanto, si se trata, por ejemplo, de un destete a los 4 meses, se deberá buscar una alternativa para seguir ofreciendo leche materna o de fórmula al bebé.

Si te preguntas cómo retirar la lactancia materna, a continuación, te ofrecemos algunos métodos que te pueden ayudar a hacer un destete respetuoso:

  1. Comunicación. Aunque el bebé sea pequeño, explicarle los motivos y cómo te sientes puede ser una buena opción para que el proceso sea lo más respetuoso posible.
  2. No ofrecer, no negar. Es un método más largo y duradero que otros, pero se trata de una forma muy respetuosa de dejar el pecho. No ofrecer el pecho, pero si lo pide, dárselo.
  3. Sustituir una toma de pecho por el biberón o el método elegido. La leche materna o de fórmula seguirá siendo el alimento base hasta el año de edad, así que se deberá ir introduciendo gradualmente el biberón o el método que hayamos elegido. Podemos empezar por sustituir una toma del día e ir reduciendo las tomas de pecho progresivamente.
  4. Acortar las tomas de pecho. Si el bebé está realizando una toma, podemos aprovechar para intentar acortar esta toma e introducir el biberón o el método elegido.
  5. Ayuda de otros familiares. Es muy común que si es la madre la que da el biberón, el bebé lo rechace. Si lo alimenta la pareja u otra persona de la familia, será más fácil ir reduciendo las tomas de pecho y aumentar las de biberón o del método elegido.
  6. Mucho amor. Para los bebés, el pecho no es solo alimento, también les aporta cariño, amor, tranquilidad, seguridad, les ayuda a dormir, etc. Si queremos destetar sin lágrimas es recomendable compensarlo con mucho amor y mucha comprensión.

Destete respetuoso: bebés mayores de 1 año

A partir del año, la leche materna o artificial ya no será el alimento base y se irán sustituyendo las tomas de pecho por todo tipo de alimentación. A continuación, te ofrecemos algunos de los métodos más recomendables para, por ejemplo, destetar a un bebé de 15 meses:

  1. Explicar al bebé qué pasa. La parte fundamental de un destete respetuoso será la comunicación. Será de vital importancia anticiparse y explicarle al niño las causas y por qué no se va a seguir con la lactancia. Se evitará la frase de «ya eres mayor para tomar pecho», simplemente explicándole las razones que han llevado a esta decisión será suficiente:» aunque te quiero mucho, a mamá ya no le apetece darte el pecho», «estoy cansada, ahora podremos hacer otras cosas juntos», etc. La sinceridad es una parte fundamental para que sea un proceso lo menos traumático posible. Aunque nos parezca que no lo entienden, los bebés y niños pequeños agradecen que se les haga partícipes.
  2. No ofrecer, no negar. Como hemos explicado anteriormente, se trata de no negar el pecho cuando lo pide el bebé, pero no ofrecerlo. En los niños más mayores que ya juegan autónomamente, suele funcionar muy bien, ya que dejan de centrar toda su atención en el pecho y pueden olvidarse por un período de tiempo corto.
  3. Aplazar la toma. Se trata de aplazar las tomas e ingeniárselas para alargarlas entre ellas: «vamos a ir a comprar, cuando volvamos te doy teta» o «¿vamos al parque?, cuando lleguemos te doy teta».
  4. No mentir. Para que un bebé o niño no se sienta frustrado es recomendable no mentir. Si se le ha dicho que al llegar al parque se le dará teta, se debe cumplir con ello. Por otra parte, no hace falta chantajear ni distorsionar la realidad diciéndole: «la teta está mala», por ejemplo, si no es verdad. Confiaremos en la decisión que hemos tomado e iremos siempre con la verdad por delante. Aunque los niños lo pueden pasar mal, agradecerán un destete consciente y que les hagamos partícipes de ello.
  5. Acortar las tomas. Se trata de ir haciendo cada vez las tomas más cortas. Una buena idea es ofrecer una toma hasta que termina una canción. Le explicaremos que, cuando termine esta canción, la toma habrá finalizado.
  6. Ayuda de la pareja, familiares y amigos. Si el bebé se pasa las 24h del día con mamá, será más difícil hacer un destete respetuoso, ya que va a querer pecho constantemente. La ayuda de la pareja, abuela, tíos o amigos de la familia será de vital importancia para que el niño haga más cosas que estar con mamá.
  7. Marcar una fecha límite. Si te preguntas cómo destetar a un niño de 2 años, una buena opción es marcar un día en el calendario e ir explicando, cada día que pasa, que ya va quedando menos para que mamá deje de darle el pecho. Este método, normalmente, funciona en niños que ya son totalmente conscientes de lo que sucede.

El destete nocturno se trata de suprimir las tomas de pecho por la noche, mientras que de día se sigue una lactancia exclusiva o mixta. Ante todo, por la noche, nos deberemos asegurar que el bebé no llora porque tiene hambre y, si es el caso, ofrecerle leche, ya sea con una toma o con otro método.

¿Por qué causas se deseteta de noche?

  1. Pensar que el bebé dormirá más. Aveces, es frecuente pensar que por destetar de noche tu bebé va a dormir más y, eso, puede no ser así.
  2. Agotamiento de la madre.

    A veces, se desteta de noche por qué mamá está agotada, solo hay forma de dormir al bebé con el pecho y, claro, ¡solo mamá tiene teta, papá no!

  3. Búsqueda de embarazo.

    Comúnmente, cuando se realiza un destete nocturno, la menstruación suele volver a aparecer, entonces, una buena opción es destetar por la noche si se busca otro embarazo.

Cómo llevar a cabo un destete nocturno respetuoso

  1. Mucho amor y cariño. Será indispensable una dosis extra de amor, cariño y mimos durante un destete, ya sea diurno o nocturno.
  2. Ir reduciendo poco a poco las tomas. La teoría puede ser muy fácil pero por la noche es muy fácil caer en la tentación de usar la teta para calmar al bebé y seguir durmiendo plácidamente.

    Se trata de intentar ir reduciendo las tomas y usar otros métodos para calmar al bebé: acunar, cantar, coger en brazos, etc.

  3. Plan pareja. La pareja es una muy buena opción para calmar al bebé cuando se despierta por la noche, no es la persona que le da el pecho y, por lo tanto, es más fácil que se calme con otro método.

    Otra idea para llevar a cabo es que se coloque la pareja a dormir en el medio del bebé y la madre.

  4. Juegos. Se puede explicar al bebé que «la teta se va a dormir» y que necesita descansar, igual que mamá. También hay cuentos de ésta temática y que pueden ir muy bien para un destete en un niño de 18 meses, por ejemplo.
  5. No te sientas mal.

    Aunque hagamos un destete respetuoso, es muy probable que el bebé en algún momento llore. Es importante atenderlo y explicarle las razones por las que se ha elegido un destete nocturno: «mamá necesita dormir»,»mamá está cansada», etc.

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Bibliografía

  • Ccasa Vargas, K. (2017). RIESGO DE DESTETE TEMPRANO EN NIÑOS MENORES DE SEIS MESES DE MADRES TRABAJADORAS.
  • Martínez Rubio, A. (2011). Desde la lactancia materna al destete y alimentación en la infancia y la adolescencia:¿ qué estamos haciendo?,¿ qué hay de nuevo?. Pediatría Atención Primaria, 13, 43-52.
  • Sigl, M. R. S., Javier, S. B., Cordero, M. E. A., & Armas, D. M. H. (2009). Lactancia materna: algunos factores que promueven el destete precoz. Medi May, 15(3), 44-49.

Источник: https://www.parabebes.com/como-hacer-un-destete-respetuoso-4450.html

Los seis consejos para destetar a tu bebé que nunca deberías seguir

¿Cómo destetar a un  bebé?

Dejar de amamantar a un bebé es una decisión muy complicada de tomar porque nunca se sabe cómo va a reaccionar la otra parte interesada de la ecuación, es decir, tu hijo.

Todo depende de la edad del niño y de lo dependiente que sea del pecho, porque si es muy pequeño o muy mayor no tendrá mucho problema (el que es muy pequeño, de semanas, porque no se entera de la película y el mayor, de más de 3-4 años, porque puedes razonar con él) y si es muy dependiente lo llevará francamente mal.

No vamos a entrar en los motivos, porque cada mujer tiene los suyos propios y seguro que antes de tomar la decisión definitiva ha valorado mucho los pros y los contras de destetar al bebé, pero sí vamos a explicaros los seis consejos para destetar a tu bebé que nunca deberías seguir.

Cuando se acaba la baja maternal se produce la primera gran separación entre bebé y madre, a veces de varias horas.

Es un momento de bastante ansiedad, por aquello de que pasas de estar las 24 horas del día con el bebé a no verlo en varias horas y dejarlo con otra persona: el papá, una abuela, la guardería…

Hay quien para esas horas se extrae leche con el fin de seguir con la lactancia materna exclusiva, hay quien empieza a dar alimentos o da biberón y hay quien decide que ya es momento de destetar, porque alguien le ha dado un consejo nefasto: «Aprovecha que te vas a trabajar y quítale la teta».

¿Y por qué no es un buen consejo? Primero porque si estamos hablando de un bebé de 4 a 6 meses lo ideal es que siga siendo amamantado, pero esto la madre ya lo sabe, así que si ha decidido dejarlo será por otra causa.

Así que no es un buen consejo porque cuando la madre se va a trabajar el bebé sufre su primera separación con la persona que hasta entonces es su referencia, con su cuidador principal, con la persona que ha creado un vínculo férreo y que le hace sentir más seguro.

Es cierto, 16 semanas para cuidar de un bebé es una baja muy corta, pero no por la mujer, sino por el bebé, que a los cuatro meses sigue siendo un bebé totalmente dependiente y no está aún preparado para separarse de su madre.

Pero es lo que hay; el mundo funciona así. Así que como no hay nada que hacer, lo que hay que intentar es que el bebé lo lleve lo mejor posible, y esto se consigue re-enamorándose de mamá cada tarde, cuando ella vuelve: «Te he echado mucho de menos, mamá.

¿Dónde estabas? Ven, abrázame, cógeme, dame teta, cálmame». El bebé está esperando hacer lo que ha hecho varios meses, de manera intensa, como si en las siguientes dos o tres horas necesitara recuperar todas las horas que ha perdido.

Por eso pide pecho y no se suelta («no me dejes otra vez, mamá»), y por eso es un grave error aprovechar que te vas a trabajar para quitarle el pecho: «mi mamá está muy rara. ¿Acaso ya no me quiere? Se va varias horas de casa, sin mí, y cuando vuelve ya no es como antes. Todo ha cambiado».

Ya, es cierto, un bebé no hace esa reflexión, pero sí siente la pérdida. Sí siente que todo ha cambiado y se resiente ese vínculo, esa relación.

2. Quítaselo de golpe y no des marcha atrás

En los países anglosajones la palabra «destete» no existe como tal.

Se habla de destete cuando el bebé empieza a comer y se refieren a ello como un proceso largo en el tiempo en el que el bebé toma menos pecho y más alimento.

Aquí en España, hablamos de destete cuando se le quita al niño la teta, ya sea en un día, ya sea en unos pocos (lo estoy destetando). Hacerlo así es un error porque es doloroso para el niño.

Dejar de amamantar a un bebé o a un niño no es como quitar un esparadrapo de la piel, que aunque duele más si lo haces rápido, acabas antes. No es eso porque dar el pecho es más que alimentar: es también relacionarte de ese modo con tu hijo, darle tu piel, tu calor, tu presencia, darte tú. Y eso no es algo que pueda (o deba) eliminarse de golpe.

Para que el bebé lo lleve bien, y en parte para que la madre también lo lleve bien (sobre todo porque ninguna madre quiere hacer sufrir a su bebé), lo ideal es que el destete sea un proceso más o menos largo, paulatino, de semanas.

Semanas en que si el bebé se pone malo y solo quiere teta, la madre se dé una tregua y le amamante lo que haga falta, para cuando esté bien volver al lío. Semanas de ir sustituyendo tomas por otras comidas y, sobre todo, por otras actividades, porque no siempre que un niño mama lo hace por hambre.

Semanas de buscar otras maneras de relacionarse con él, de calmarle, de darle cariño, etc.

3. Deja al bebé con tu madre y vete unos días

Viene a ser como el consejo anterior, pero en plan bestia. Hay personas que dan este consejo: «vete unos días… cuando vuelvas, se habrá olvidado de la teta». Y sí, es posible que se olvide, pero ningún hijo merece una ausencia de su madre si puede evitarse, porque es muy doloroso para ellos pasar varios días sin la persona a la que más quieren.

4. Dile que «no, cariño, la teta no»

«Pues si has decidido quitarle el pecho empiezas a sustituir las tomas por biberones u otras comidas y, si te pide, dile que no, que la teta no, que lo que tiene que tomarse es el biberón, o la comida». Una de las recomendaciones a la hora de destetar a un bebé es «no negar».

Si el niño te pide pecho, que es algo que hace contigo desde el principio, decirle que no puede ponerle «la mosca detrás de la oreja», y que se empiece a preocupar: «¿por qué me lo niega? ¿Por qué no me da?».

Que sienta que vuestra relación se está deteriorando y que quiera, en consecuencia, reparar el posible daño que haya podido causar, dándote más amor, pasando más tiempo contigo y ¡mamando más!.

5. Ponte cosas picantes en los pezones

Cosas que sepan mal, picante, lo que sea que se meta en la boca y le haga rechazar tu pecho.

Así no serás tú quien le quitas la teta, sino él que la rechaza: «pero toma hijo, si yo te doy pecho, ¿no quieres? Bueno, pues que sepas que eres tú el que no quiere la teta, que yo te la daría». Pero es que no quiere cogerse, pero sí quiere.

Y no entiende por qué el pecho está malo, y no sabe por qué ahora mamá tiene un sabor desagradable. Querría estar contigo, querría cogerse a tu pecho, pero de repente mamá ya no sabe igual.

En realidad deja el pecho en contra de su voluntad, y todo a costa de llevarse una imagen de ti que no es tal: mamá no está podrida en realidad, pero él piensa que las tetis están malitas o en mal estado.

Podría funcionar, no digo que no, pero es una de esas cosas que a los niños no se les hace porque es una especie de castigo por algo que ha sido precioso y magnífico hasta entonces: «si quiere teta que la chupe, pero le será desagradable». ¿No es mejor que guarde siempre un recuerdo bonito de la lactancia, porque la dejó progresivamente y sin traumas, que no que siempre recuerde que todo se acabó de manera «asquerosa»?

6. Dile que el pecho «ya no, porque ya no es un bebé»

Muchos de los hitos que queremos que nuestros hijos cumplan se llevan a cabo porque consideramos que ya son mayores: quitamos el pañal porque ya eres mayor, quitamos el chupete porque ya eres mayor, quitamos la teta porque ya eres mayor, y cuando vemos que cuesta, que no lo consigue, que está tardando en lograrlo, añadimos «esto es de bebé, y tú ya no eres un bebé».

¿Acaso es malo ser un bebé? No lo es, así que no debería nunca ridiculizarse a un niño por hacer algo que hacen los bebés. Si queremos que deje de hacerlo hay que buscar que sea más autónomo en general, que consiga otras herramientas que sustituyan esa acción.

¿Queremos que deje el chupete? Pues necesitará algo que le calme en su ausencia, quizás caricias, quizás un cuento, para que se duerma. ¿Queremos que deje el pañal? Pues necesitará ser capaz de ir al lavabo a hacer pipí y caca.

Y si no es capaz, debe poder seguir llevándole sin que nadie le diga «no, ya no eres un bebé».

Pues con el pecho pasa lo mismo: si queremos que lo deje tenemos que lograrlo porque ya no lo necesite y no porque alguien le diga que está haciendo algo de bebé y que eso es ridículo.

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En Bebés y más | Por qué destetar al bebé al empezar a trabajar no es lo más recomendable, El destete (I): aclarando el concepto, El destete (II): cuando es el hijo quien decide, El destete (III): cuando es la madre quien decide

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/los-seis-consejos-para-destetar-a-tu-bebe-que-nunca-deberias-seguir

TEMA 4

¿Cómo destetar a un  bebé?

La edad en que ocurre el destete por completo, es decir, que el niño abandona definitivamente la leche materna, es variable y está influido por factores de muy diversa índole, tanto biológicos como sociales y culturales.

Hoy sabemos que no existen razones científicas por lo que se deba recomendar dejar la leche materna a una determinada edad. Cualquier recomendación sobre una edad óptima de destete está basada en opiniones personales, teorías no contrastadas empíricamente o simples prejuicios.

Cual debe ser la duración de la lactancia materna es una decisión libre de cada madre y de cada hijo, salvo que se produzca una situación de emergencia que fuerce a finalizar el amamantamiento.

Se debe tener en cuenta que el destete no solo es un cambio en la dieta del niño, sino que es un asunto muy serio con gran repercusión emocional para él y para su madre.

El niño puede experimentar sentimientos de frustración y de abandono, al no entender por qué su madre le niega algo tan importante para él; la madre, a su vez, puede experimentar sentimientos de pérdida y de tristeza por haber tenido que cambiar esta forma de relación íntima con su hijo.

Por todo ello las recomendaciones arbitrarias sobre la limitación de la lactancia materna, que no tienen en cuenta los deseos de la madre y de su hijo, son simplemente inaceptables.

Destete forzoso

En algunas ocasiones el destete se hace inevitable por causas médicas u otras (enfermedad grave de la madre o el niño, accidente, situación de emergencia, separación prolongada, etc).

Cuando el destete ha de ser impuesto, por un motivo totalmente justificado, antes de que la madre o el niño estén preparados para ello, ambos necesitarán apoyo y comprensión.

De todas formas, antes de tomar esa decisión, sería de gran importancia buscar información contrastada sobre la necesidad de ese destete, ya que con demasiada frecuencia se tiende a inhibir lactancias sin una justificación científica real.

Conviene saber que los medicamentos realmente incompatibles con la lactancia son muy pocos y las enfermedades que contraindican la lactancia son menos aún.

Destete voluntario

El destete puede ocurrir a iniciativa de la madre o del niño. En situaciones ideales sería deseable que el destete se produjera de mutuo acuerdo y fuera un proceso tan satisfactorio y enriquecedor como la lactancia, pero esto no siempre sucede.

La decisión sobre el momento del destete puede tener grandes variaciones de una madre a otra y también de un niño a otro.

En ocasiones la madre puede sentir deseos de poner fin a la lactancia antes que su hijo esté preparado para aceptarlo. Otras veces quien decide ponerle fin puede ser el niño a pesar de que su madre no tuviera ningún inconveniente en continuar.

Sea cual sea el momento en que uno de los integrantes de la pareja lactante desea ponerle fin, o sean cuales sean los motivos, es importante recordar que se trata de una opción personal y que todas son respetables.

Destete a iniciativa del niño

Si el destete sucede a iniciativa del niño va a ser él quien marque la pauta.

Algunos niños simplemente un buen día deciden que no quieren mamar más.

Otros lo hacen más despacio, paulatinamente se van desinteresando por la lactancia materna, reduciendo la demanda hasta que ésta cesa por completo. Los hay que primero maman solo una vez al día, luego una vez cada varios días, hasta que simplemente dejan de pedir.

Un nuevo embarazo puede tener un papel en el destete del hijo anterior. Debido a los cambios de la leche durante el embarazo (menor volumen, distinto sabor) muchos niños se destetan solos en esta época.

Otros prefieren seguir mamando, y continuar haciéndolo tras el nacimiento del nuevo hermano. A esta situación de dos niños de diferentes edades mamando a un tiempo se la ha llamado “lactancia en tándem”.

Destete a iniciativa de la madre

Una madre puede tener diversas razones para desear finalizar la lactancia materna; desde razones médicas, emocionales, presiones familiares, sociales, etc.

El momento en que una madre empieza a desear el cese de su lactancia es también muy variable. A algunas les puede suceder a los pocos días o meses, a otras al cabo de varios años.

En cualquier caso, de ser posible, siempre es preferible un destete gradual a un destete brusco.

Este último puede generar ingurgitación mamaria (pechos hinchados, duros y doloridos) e incluso obstrucciones, mastitis e incluso abscesos (inflamación e infección más o menos severa del pecho tras disminuir el drenaje), que no ocurrirían si se permitiese la adaptación de la mama a la disminución progresiva de la succión, como ocurre durante el destete gradual (a menor succión, menor producción, hasta que ésta cesa por completo). Desde un punto de vista emocional el destete gradual también es más fácil para el niño.

El destete supone mucho esfuerzo, y madres que han destetado activamente a sus hijos suelen decir que no les quedaba mucho tiempo libre, ya que tenían que emplearlo en distraer a sus hijos de otro modo.

Los niños que son destetados antes de superar su necesidad de mamar pueden empezar a chuparse el dedo o incluso a usar chupete si se le ofrece, siendo sustitutos del amamantamiento que pueden proporcionar cierto consuelo a un niño frustrado por el destete.

La noche puede ser un momento especialmente difícil para un pequeño que espera mamar y no puede entender la reticencia de su madre; a esa hora pocos de la familia van a estar especialmente racionales y pacientes; el padre puede hacer que el proceso nocturno sea mejor tolerado, proporcionando los cuidados nocturnos al pequeño.

Hay que aceptar la protestas del niño si llega el caso, tiene derecho a quejarse si le quitan algo que era importante para él. Ofrecerle apoyo y consuelo facilitará que al final lo asuma.

Del mismo modo hay que aceptar la decisión de la madre sean cuales sean sus razones. Amamantar es cosa de dos y si uno no quiere seguir está en su derecho también. La lactancia materna no debería ser nunca un sacrificio.

No ofrecer, no rechazar

No garantiza el tiempo que pueda prolongarse el destete. Es el menos doloroso para el niño.

Distracción

Se trata de identificar los momentos, lugares y circunstancias en los que el niño suele pedir el pecho, y anticipar alternativas al amamantamiento, para que el niño dirija su atención hacia algo nuevo y atractivo en vez de hacia la pérdida de algo entrañable como mamar.

Sustitución

Se ofrece comida o bebida al niño para evitar que pida el pecho por hambre. No se trata de sobornarlo con golosinas para que deje el pecho. Sólo funcionará cuando el niño tenga hambre. Hay que tener en cuenta que los niños también maman por afecto hacia su madre, para sentir su cercanía, por consuelo si están cansados, frustrados o con miedo.

Aplazamiento

Con un niño que ya nos entiende se puede negociar el demorar una toma. El niño debe ser lo bastante maduro para aceptar la espera. Se le puede ofrecer algo que le mantenga contento mientras tanto.

El destete por abandono, es decir que la madre se separe del niño por unos días, no es recomendable, ya que el niño no solo se ve privado bruscamente de la leche de su madre, sino también de su presencia, que es vital para su salud afectiva y emocional (3).

Si la madre no quiere o puede hacer un destete paulatino y desea interrumpir la lactancia lo más rápido posible, en todas las culturas y épocas se encuentran testimonios de estrategias variadas.

Poner tiritas en los pezones y decirle al niño que las tetas están enfermas, untar los pezones con cremas con un color, olor o sabor que resulte desagradable para el bebé, etc., son las más habituales.

Por ejemplo, en algunos países, las madres se untan el pezón con aloe vera ya que parece ser que su sabor no gusta a muchos niños. Estas estrategias no son ni buenas ni malas, mejores o peores, simplemente pueden ser eficaces.

El destete natural

Algunas personas creen que si el niño no es activamente animado a destetarse, no lo hará nunca por sí mismo; sin embargo, esta idea es errónea, como lo demuestra el hecho de que en sociedades en que se permite al niño mamar tanto tiempo como quiera, acaba por destetarse él solo.

En la mayoría de sociedades humanas el destete suele ocurrir pasados los 2 o 3 años de edad; en nuestra cultura ocurría así hasta hace poco más de un siglo.

Los acontecimientos que han condicionado en nuestro medio el rechazo cultural hacia la lactancia más allá del primer año son complejos, pero no dejan de ser cuestiones culturales, que no tienen que ver con las necesidades biológicas o psicológicas del niño.

Está muy extendida la creencia de que a partir de una cierta edad la leche materna no alimenta, que el niño mayor que mama es por vicio, o que prolongar la lactancia afecta negativamente el desarrollo psicológico del niño. Estas creencias han llegado a calar profundamente en la mayoría de las personas, incluyendo médicos, psicólogos y pedagogos.

Esta presión cultural en contra es el principal inconveniente de la que se ha denominado “lactancia prolongada”; en algunos países, como Estados Unidos, es algo tan inusual que algunos han llegado a verla como una perversión. Existen casos de madres acusadas de abusos contra sus hijos.

De hecho, el estigma social de continuar amamantando a un niño que ya camina o que va a la escuela fuerza incluso a madres seguras de sí mismas a hacerlo en la clandestinidad; los que más han dañado la lactancia prolongada han sido los profesionales de la salud, dando información sin base científica real, a la vez que desalentando a las madres que han querido prolongar la lactancia.

Cada especie de mamíferos tiene una edad en la que el destete ocurre de forma natural, que probablemente esté condicionada genéticamente, aunque en nuestra especie es difícil deslindar lo cultural de lo biológico.

Cambios en la leche durante el destete

Existe la creencia popular de que a una determinada edad del niño la leche materna pierde sus propiedades nutritivas. Esto no sólo no es así, sino que no existe ningún alimento que aisladamente supere el valor nutritivo de la leche.

Si que la pueden superar en algún nutriente en concreto (por ejemplo, el hígado la supera en hierro, la papaya en vitamina C y la carne de buey en proteínas) pero no en todos a la vez; de manera que la leche materna sigue siendo el alimento más nutritivo de cuantos pueda tomar un niño, aunque tenga tres o cuatro años.

Existen algunos estudios que evalúan los cambios en la composición de la leche materna durante el proceso del destete, en ellos se demuestra que el volumen de leche disminuye en proporción a la cantidad de otros alimentos que tome el niño (a menor hambre, menor succión y menor producción de leche). La concentración de proteínas aumenta hasta el 142% del basal, los lípidos mantienen su concentración, el hierro aumenta hasta el 172%, el calcio permanece constante y el zinc disminuye hasta el 58% del basal (5). Los factores inmunitarios se mantienen durante el destete gradual (6). Hay que decir que estos estudios se hicieron en niños que fueron destetados por causa del propio estudio, a la edad de 7 meses, y que el destete duró 3 meses, pero no dice nada de lo que puede ocurrir durante el destete natural, que puede tardar varios años.

Falso destete

A lo largo del primer año de vida pueden existir momentos en los que el niño muestra un menor interés por la lactancia, como consecuencia de su propio desarrollo (por ejemplo, alrededor de los 9 meses) (7).

Esto no debe ser confundido con el verdadero destete. Más bien es consecuencia del creciente interés del niño por su entorno, que le hace distraerse fácilmente del pecho.

En un ambiente tranquilo, con luz tenue, con un menor nivel de estimulación, el niño mamará cuanto necesite, recuperando “el tiempo perdido”.

Si pensamos que la leche es un alimento de gran importancia en la dieta del niño, al menos durante sus dos primeros años de vida, no es razonable pensar que ya no le hace falta la leche de su madre pero sí en cambio otro tipo de leche. La naturaleza no tiene previsto que una cría tome leche de una especie distinta a la suya.

En cualquier caso, si una madre no desea prolongar la lactancia hasta que el niño decida dejarlo, tal vez le sea más fácil destetarlo entre la edad de los 9 y 14 meses. Sin embargo la decisión de la madre de destetar puede no ser firme a esa edad, por lo que no se debería alentar a la madre a que lo haga con el fin de evitarle supuestas futuras molestias que tal vez no se presenten nunca.

Huelga de lactancia

A veces ocurre que un niño de repente se niega a mamar de forma brusca. A esta conducta se ha llamado “huelga de lactancia”, es autolimitada y no debe ser confundida con un verdadero destete. Las causas de esta situación pueden ser muy variadas y a veces una madre tendrá que investigar que ha ocurrido en su caso. Si se identifica y evita el motivo, la lactancia continuará.

A veces puede ser necesario más esfuerzo, especialmente si el motivo no ha sido identificado o no es evitable.

Puede ser útil ofrecer el pecho en un lugar relajado, a media luz, sin distracciones o cuando el niño está medio dormido. Suele ser contraproducente intentar rendir al niño por hambre.

Mientras se reinicia el amamantamiento la madre puede extraerse la leche, que le puede ser ofrecida al niño con vaso o cucharilla.

Resumen basado en:

Dra. Pilar Serrano Aguayo. Alimentación complementaria y destete en el niño. En: Lactancia Materna. Josefa Aguayo Maldonado (Ed.) Universidad de Sevilla. 2001

Ruth A. Lawrence. La Lactancia Materna: Una guía para la profesión médica. Cuarta edición. Mosby 1996

  1. American Academy of pediatrics Work Group on Breastfeeding. Breastfeeding and the use of human milk. pediatrics, 1997; 100:1035-1039
  2. Burmgarner, N.J. Mothering your nursing toddler. La Leche League International de. 1982.
  3.  Bowlby, J. The making and breaking of affectional bonds. tavistock pub. 1979
  4. Stuart-Macadam, p.; Dettwyler, K.A. Breastfeeding, Biocultural perspectives. Aldine de Gruyter editors. New York 1995.
  5. Garza, C.; Johnson, C.A.; Smith, E. et al. Changes in nutrient composition of human milk during gradual weaning. Am J Clin Nutr 1983; 37:61
  6. Goldman, A.S.; Goldblum, R.M. inmunologic components in human milk during weaning. Acta Paedatr Scand 1983; 72:133
  7. Brazelton, T.B. Infants and mothers: Differences in development. Delacorte. New York 1969

Artículo redactado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA

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Источник: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-4-cuando-los-ninos-crecen/el-destete/

Destete antes del año – Tips para destetar

¿Cómo destetar a un  bebé?

Cuando hablamos de destete, tendemos a enfocarlo a bebés mayores de un año. En esta entrada del blog, vamos a hablar del destete cuando el bebé tiene menos de un año o incluso pocos meses o días.

Como siempre, podéis acceder a la app de LactApp donde encontraréis información sobre el destete a cualquier edad y situación, para que tengáis toda la información posible en vuestra mano y podáis tomar la decisión que mejor os convenga en cada momento.

¿Cómo destetar a bebés menores de 1 año?

Podríamos distinguir bebés de menos de 6 meses o bebés de más pero lo cierto es que actuaremos con la misma norma en todos y cada uno de ellos.

En relación al bebé, cosas a tener en cuenta:

  • Los bebés cuando succionan el pecho, comen; pero también se relajan, forjan el vínculo, miran a su madre, se desarrollan y aprenden. La necesidad de succión es muy, muy intensa durante muchos meses después del parto, con lo que es importante tener en cuenta que si dejan de tener pecho, también dejan de tener esa succión que tanto necesitan.

    El uso de chupete, sobre todo en bebés más pequeños, es algo a tener en cuenta, pero debemos ser muy cautas y conscientes y sobre todo tener mucho cuidado con el chupete en bebés pequeños ya que de la misma manera que cuando toman el pecho, el chupete puede producirles saciedad y causar que coman menos.

    Lo mismo puede pasar si destetamos a un bebé muy pequeño y le ofrecemos el chupete, ya que puede hacer que se sienta saciado y no haga las tomas de leche artificial necesarias.

  • La lactancia artificial también funciona a demanda, con lo que puedes ofrecer el biberón tantas veces como haga falta, tanto o tan poco como el bebé quiera.

    Es importante ofrecer el biberón lo más horizontal posible, para que el bebé pueda mostrar hambre y saciedad y no se sobrealimente. Algo habitual en los bebés que toman leche artificial ya que las cantidades sugeridas en las latas suelen ser muy superiores a las que el bebé requiere. No es necesario que se termine todo el biberón, tiene que comer por el apetito que tenga.

  • Dar el biberón como si fuera el pecho. De la misma manera que el pecho se da con proximidad, cuando damos el biberón fomentamos que el bebé esté muy cerca de nuestro cuerpo, así podremos disfrutar mutuamente de ese contacto y miradas.

    También es importante que demos el biberón cambiando al bebé de lado, de esta manera le permitimos estimular de la misma manera sus dos hemisferios cerebrales.

  • Las cacas de nuestro bebé van a cambiar de color, de olor, de frecuencia y consistencia. Si las cacas no son duras, no hay problema.

    Si, por el contrario, la consistencia se vuelve dura, habría que consultar al pediatra por estreñimiento y probar con otras marcas de leche.

  • Es un buen momento para no “desaparecer”. A veces, parece que sea más fácil destetar y empezar a trabajar o viajar, etc., todo junto, por eso de “ojos que no ven, corazón que no siente”.

    Pero lo cierto es que eso solo es consuelo para la madre, si es que lo es para alguien. El bebé ya no tiene teta, pero quitarle el contacto con su madre a la vez, puede ser demasiado. Te recomendamos que si tienes que destetar y luego viajar/trabajar/etc…, hagas primero una cosa y luego la otra. Planificarlo es importante si tenemos la opción.

  • El bebé puede tener un cambio de actitud (o muchos). Probablemente, dependerá mucho de la edad del bebé y de su temperamento, pero será normal y habitual que tu bebé no esté conforme y eche mucho de menos mamar. Eso se traducirá en más llanto, quizás decaimiento, irratibilidad, etc., que puede durar más o menos. Recuerda que puedes volver atrás si lo deseas y aplazarlo un tiempo o hacerlo más lentamente.

Tips prácticos para destetar:

  • Hay muchos bebés que aceptan el biberón a la primera, pero muchos otros bebés que no. Hay que probar. Algunos bebés no tienen problema con la tetina pero les choca el sabor de la leche. En este caso, empezaremos intentando que el bebé acepte el recipiente para que luego acepte la leche artificial.

    Empezaremos ofreciendo biberones con leche materna e iremos añadiendo a cada toma un poco de leche de fórmula y reduciendo cada vez más la cantidad de LM. 

  • Otros, en cambio, aceptarán en seguida el sabor de la fórmula pero les costará algún tiempo hacerse con la tetina. 
  • Es muy importante no forzar.

    Dejar que el bebé experimente con la tetina… le podemos ofrecer el biberón en algún momento de tranquilidad, que no tenga mucha hambre ni esté irritable. Dejemos que lo coja y que lo descubra.

  • En bebés más pequeños, se lo daremos con el Método Kassing, aunque pueda parecer un método para conservar la lactancia materna, nos permite que el bebé tome la leche artificial sin estrés y con total respeto a sus necesidades.
  • Si aún así, rechaza el biberón, podemos probar a no estar en casa cuando se lo dé otra persona.

    Poco a poco, mucha mirada, mucha complicidad, etc.

  • Te recomendamos que vayas sustituyendo “poco a poco” las tomas de pecho por el biberón. Retirar de 1 a 2 tomas un día y mantener el resto durante 3 – 7 días. Luego 2 tomas más, etc., y así hasta terminar. Lo puedes hacer más rápido o más lento, eso dependerá de vuestras necesidades.

  • Preparar un biberón no es complicado pero hay muchas cosas a tener en cuenta para hacerlo correctamente y no siempre las latas de leche artificial contienen la información más precisa.
  • En relación a la alimentación complementaria, aunque la leche sea de fórmula, la lactancia será exclusiva hasta los 6 meses de edad y la leche seguirá siendo el alimento principal hasta el año.
  • Siempre que podamos hacerlo, es más adecuado ofrecer al bebé leche tipo 1 o de inicio durante el primer año de vida, ya que es la fórmula más adaptada.

En relación a la madre:

  • Si puedes, lo que sería ideal es reducir poco a poco las tomas para favorecer  la adaptación del bebé a su nueva alimentación pero también para evitar el riesgo de padecer obstrucciones o mastitis por acumulación de leche.
  • Si durante el proceso no tienes molestias, ni sientes el pecho cargado ni congestionado, no es necesario que hagas nada especial, la leche va a ir desapareciendo poco a poco.
  • Si, en cambio, notas congestión, tirantez, bultos, etc., es adecuado que te extraigas un poco de leche.

    No tengas miedo a sobreproducir ni a tener más leche. Se trata de que la glándula reduzca la producción y eso lo conseguimos al sacar la cantidad justa de leche, dejando leche en el interior del pecho, pero sin tener molestias ni dolor. Extrae leche de forma manual o con extractor hasta que notes alivio en el pecho.

    Si notas bultos, puedes acompañar la extracción de masaje para drenar.

  • También puedes aplicar frío y pedir a tu médico que te recete antiinflamatorios.
  • Las pastillas “para cortar la leche” (Cabergolina) no sirven durante el destete de una lactancia instaurada.

  • Es importante no fajar los pechos, dejar de ingerir líquidos o evitar el uso del extractor de leche. Son mitos que, no solamente no funcionan, sino que pueden provocar complicaciones que pueden llegar a ser graves.
  • Tus emociones pueden hacer que todo tambalee, no te pierdas este post sobre el destete y las emociones de la madre

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Источник: https://blog.lactapp.es/destete-del-ano-tips-destetar/

Embarazo saludable
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