¿Cómo enseñar a leer a un niño de 6 años?

Contents
  1. 6 Trucos eficaces para enseñar a escribir a un niño
  2. Por qué es importante leer y escribir bien
  3. Pintando con los dedos
  4. Dibujar, dibujar y dibujar
  5. Juegos con letras
  6. Abecedarios divertidos
  7. Utiliza temáticas que sean de su interés
  8. Enseñar el significado de las palabras
  9. 5 Tips para enseñar a escribir correctamente a los niños
  10. Más artículos que te pueden interesar:
  11. 11 trucos para enseñar a leer a los niños
  12. Cómprale libros
  13. Léele a diario
  14. Tarjetas para aprender el abecedario
  15. Jueguen a identificar las letras en diferentes lugares
  16. Practiquen el sonido de cada letra
  17. Recorta las palabras en sílabas
  18. Jueguen a completar palabras
  19. Ayúdalo a memorizar palabras que utilice frecuentemente
  20. Apóyate con vídeos de canciones
  21. Activa los subtítulos en las películas y programas que mire
  22. ¿Cómo ayudar a los niños a aprender a leer y a escribir? Consejos para padres
  23. La importancia de las rutinas en el hábito de leer y escribir
  24. Técnicas para fomentar la memorización de los niños
  25. Las canciones, un recurso útil para la memoria
  26. Los juegos ayudan a desarrollar la atención y concentración
  27. Trucos para favorecer el gusto por la lectura de los niños
  28. Vídeo sobre cómo ayudar a tu hijo a aprender a leer y escribir
  29. ¿Cuál es el mejor método para enseñar a leer y escribir a los niños? • Escuela Bitácoras
  30. Métodos para enseñar a leer y escribir
  31. ¿Qué actividades y materiales son adecuados para aprender a leer y escribir?
  32. Foto: StockSnap [CC0 1.0]
  33. Los métodos para que los niños aprendan a leer
  34. El enfoque global
  35. Métodos mixtos y sistema constructivo
  36. A qué edad empezar y cómo ayudarle desde casa

6 Trucos eficaces para enseñar a escribir a un niño

¿Cómo enseñar a leer a un niño de 6 años?

Muchos nos preguntáis continuamente ¿Cómo podemos enseñar a los niños a escribir correctamente? ¿Por que mi hijo tiene mala letra? ¿Cómo puedo enseñar a escribir a un niño? ✅  Hoy nos hemos permitido recomendaros 6 Tips o técnicas eficaces para enseñar a un niño a escribir bien.

Estadísticamente hablando un niño pequeño comienza a escribir entre los 4 y los 6 años de edad, es importante comprender que no es lo mismo enseñar a escribir a un niño de 4 años que a un niño de 6 o de 7 ya que su evolución cognitiva es diferente.

Lo que si es evidente que debemos enseñar a escribir correctamente porque permite al niño agilizar la comunicación, la trasmisión de los mensajes, ideas, opiniones y la comprensión entre las personas. Escribir consiste en dar forma a nuestras ideas, nuestras opiniones.

Por qué es importante leer y escribir bien

No solamente es importante escribir bien, también asociado es primordial leer bien, te damos 6 razones para ello

  1. Potencia y desarrolla el pensamiento y del lenguaje.
  2. Favorece la inteligencia del niño.
  3. Mejora su razonamiento
  4. Fomenta la empatía, la capacidad de ponerse en el lugar de otros.
  5. Mejora el autoconcepto, a través de la lectura y de nuestros escritos nos encontramos a nosotros mismos.
  6. Optimiza el aprendizaje y el rendimiento escolar

Pintando con los dedos

Muchos padres, antes de que sus hijos comiencen a dibujar con lápices, deciden estimularlos utilizando sus dedos para pintar. Para ello utilizan afiches o láminas grandes y témperas no tóxicas.

Dibujar, dibujar y dibujar

La forma para estimular la escritura en los niños es la grafomotricidad, es decir, el movimiento que realizamos con la mano al dibujar con el lápiz.

Esta técnica de la grafomotricidad se inicia a partir de los 2 años con simples garabatos que el niño realiza sobre una hoja de papel. Luego, la grafía se va afinando hasta conseguir las primeras letras y luego las primeras palabras.

Una de las primeras cosas que podemos hacer para estimular la escritura en los niños es brindarles hojas de papel y lápices para que comiencen realizando los primeros garabatos. Esto enseña a temprana edad la necesidad de dominar el cuerpo (en cuanto a presión del lápiz, fuerza que deberá utilizar, postura de la mano, del cuerpo y del brazo).

Dibujar correctamente ayudará al niño a tener una mejor grafía al llegar a los 6 o 7 años.

Juegos con letras

Una de las formas de enseñar la correcta ortografía es utilizando juego como las palabras cruzadas o aquellos donde el niño debe unir una imagen con el nombre correcto (rompecabezas de dos piezas).

Abecedarios divertidos

Existen en las tiendas comerciales diferentes abecedarios de colores que se consiguen a precios accesibles con los que se les puede enseñar  a formar sus primeras palabras.

Utiliza temáticas que sean de su interés

Si el niño ya domina la escritura pero lo que deseas es estimular o mejorar su letra escoge temáticas que sean de su interés. Para un niño tendrá un interés casi nulo escribir un texto sobre la segunda guerra mundial, pero será muy estimulante si le permites que redacte lo que le ocurrió el fin de semana, en las vacaciones o que escriba sobre su aplicación favorita en el celular.

Enseñar el significado de las palabras

Si bien es cierto que la tarea de enseñar el significado de cada palabra se llevará a cabo por parte de la escuela y el docente a cargo, también es cierto que, desde el hogar podemos estimular esto.

Para ello podemos proponer un día de camping con nuestros hijos y pedirles que “realicen una lista con aquellas cosas que son necesarias que se lleven para el día de camping”. De este modo él aprenderá la forma correcta de realizar una lista con prioridades y comprenderá la utilidad práctica de la escritura.

Este ejemplo se puede aplicar para cualquier actividad que se requiera: ordenar su cuarto, escribirle una carta a su mejor amigo/a, etc.

6 Técnicas o Actividades para enseñar a escribir a un niño Clic para tuitear

Finalmente te dejamos algunos tips para enseñar a los niños a escribir correctamente

5 Tips para enseñar a escribir correctamente a los niños

  1. Trata de crear un hábito de escritura desde un primer momento. Es muy importante que les ayudes a desarrollar sus estrategias desde el principio, prestando atención al mensaje y no a la forma como solemos hacer. Los aspectos de la forma se pueden ir puliendo poco a poco.
  2. Desarrolla en ellos el gusto por la escritura, para ello no les fuerces demasiado y deja que escriban sobre temas que les gusten.
  3. Enséñales a hacer un borrador para organizar el escrito, siguiendo algunas pautas, por ejemplo:
    • Anotamos las ideas que quiero decir ¿qué es lo que quiero decir?, pero todavía no redactamos solo anotamos la idea.
    • Pienso y relaciono las ideas.
    • Organizo y planifico el orden del escrito: introducción o presentación del tema, cuerpo del escrito o idea principal, conclusión o síntesis final.
    • Hago un primer borrador en sucio.
    • Elaboro el escrito
    • Leo y corrijo.
  4. Enséñales la utilidad de escribir bien los mensajes para que transmitan lo que quiera decir.
  5. Prueba a cambiar una coma de la frase y demuéstrales cómo cambia el significado.

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© 2020 ▷ Educapeques ➡➤ [  6 Trucos eficaces para enseñar a escribir a un niño ]  Escuela de padres. procesos de lectura y escritura  Ángel Sánchez Fuentes @educapeques

Источник: https://www.educapeques.com/escuela-de-padres/trucos-ensenar-a-escribir.html

11 trucos para enseñar a leer a los niños

¿Cómo enseñar a leer a un niño de 6 años?

La lectura es uno de los hábitos más bellos que podemos transmitirle a nuestros hijos, pues no sólo es una forma de ejercitar nuestro cerebro, sino que nos permite cultivar nuestra mente y transportarnos a otros mundo mágicos y maravillosos.

Si eres amante de la lectura, seguro deseas transmitirle ese amor por los libros a tu hijo. Una forma bonita de comenzar a hacerlo, es enseñándole a leer. Te compartimos 11 trucos para enseñarle a leer a los niños.

Los niños son curiosos por naturaleza, pero cuando nos observan haciendo algo, ésto llama su atención y su curiosidad aumenta. Antes de comenzar a enseñarles a leer, deberemos atraerlos a la lectura y los libros, y la mejor forma de hacerlo es poniendo el ejemplo: que nos vean leyendo un libro.

Cómprale libros

Además de poner el ejemplo leyendo libros de nuestro agrado, otra forma de comenzar a acercarlos a los libros y que vayan familiarizándose con ellos es comprándoles libros infantiles. Asegurémonos que sean adecuados para su edad y que llamen la atención.

Recuerda que los niños aprenden a través del juego, así que entre más colorido sea un libro, probablemente le atraerá más. Busca libros que tengan ilustraciones llamativas y si es posible, de sus personajes favoritos.

Léele a diario

Una vez que tengas un par de libros para ellos, léeselos a diario. Así poco a poco irán ampliando su vocabulario y aprendiendo palabras nuevas. Además, se irán familiarizando con las historias, lo que ayudará en el futuro a identificar con mayor facilidad las palabras cuando esté aprendiendo a leer.

Algo que hago cuando le leo a mi hija y que me aconsejó una amiga que es maestra, es que al leerle un cuento, vaya señalando con mi dedo debajo de la palabra que voy diciendo en voz alta, para que les ponga mayor atención y vea que son ellas quienes cuentan la historia.

Tarjetas para aprender el abecedario

Ahora sí, ¡llegó el momento de comenzar a leer! Existen diversos métodos para enseñar a leer a los niños, pero si deseamos seguir el método tradicional, lo primero que deberemos hacer será enseñarle las letras de forma individual. La forma más sencilla de comenzar es enseñándole las vocales y después pasar a las consonantes.

Puedes hacer tarjetas para que practiquen y después jueguen a identificar las letras. En este momento solo enfóquense en que aprenda a reconocerlas y las llame por su nombre, más adelante podrán incluir los fonemas.

Jueguen a identificar las letras en diferentes lugares

Cuando los niños están aprendiendo a leer, es común que pongan particular atención a todas las palabras que les rodean y que antes no parecían notar, como los letreros en las calles o en el supermercado. Usualmente esto ocurre ya que están aprendiendo palabras completas, pero podemos comenzar desde antes haciéndolo con letras.

Mientras van al supermercado, esperan el alto en un semáforo o tienen algún folleto en mano, puedes ayudarle a identificar cada letra.

Por ejemplo, si el letrero pone «Vegetales», pídele y ayúdale a que identifique las letras. Puede que solo identifique las vocales y solo algunas consonantes, pero no lo presiones ni te desesperes.

Recuerda hacerlo como un juego: celebra cuando logre hacerlo correctamente y apóyalo cuando tenga dudas.

Practiquen el sonido de cada letra

Una vez que tu hijo se haya familiarizado con el abecedario, pueden comenzar a practicar los fonemas de cada letra. Esto es importante para que posteriormente pueda leer correctamente las palabras, haciendo la conexión entre cada letra escrita y el sonido o pronunciación que debemos darle.

Puedes apoyarte nuevamente con tarjetas que utilizarse para mostrarle el abecedario, ahora añadiendo su fonema mientras practican, diciéndole: «esta es la letra 'eme' y se pronuncia 'mmm'». Conforme vaya reconociendo los sonidos, después puedes mostrarle cómo suena la «m» cuando la juntas con una vocal como la «a», y así sucesivamente.

Recorta las palabras en sílabas

Otro truco para enseñarle a leer a los niños, es recortar las palabras en sílabas utilizando tarjetas y haciendo de ello un juego. Puedes decirle una palabra y pedirle que la arme con las sílabas, o bien, darle una palabra colocando las tarjetas de forma desordenada y que ellos (con tu ayuda, claro) coloquen cada sílaba en el lugar correcto.

Jueguen a completar palabras

Otra forma divertida de aprender a leer y practicar las letras y palabras, es jugando con palabras o frases incompletas. Esto puede ser, omitiendo una letra en el caso de las palabras sueltas, o bien, omitiendo una palabra en el caso de las oraciones.

Recuerda darle varias opciones para que pueda elegir la correcta y siempre apoyarle. Si no lo logra al primer intento, dile que pruebe de nuevo, pero sin presionarle, pues la idea es que el aprendizaje sea algo divertido y placentero para él.

Ayúdalo a memorizar palabras que utilice frecuentemente

Un buen truco para enseñarle a leer es permitirle que memorice las palabras que utilice frecuentemente. Algunas personas consideran que al memorizarlas no están realmente leyendo, pero al conocerlas de memoria les ayudará a identificar en otras palabras esas sílabas y les será más sencillo aprender palabras nuevas.

También, puedes enseñarle palabras completas en tarjetas, que sean sobre temas de su interés, como nombres de la familia, alimentos, personajes o animales, para que se los aprenda de forma global y después pueda comenzar a formas oraciones con las tarjetas.

Apóyate con vídeos de canciones

Ahora con en nuestras manos, podemos apoyarnos de infinidad de recursos para enseñarle a leer a nuestros hijos: desde vídeos de canciones y rimas, hasta ejercicios y juegos divertidos con los que podrán reforzar la lectura. Basta con hacer una búsqueda sencilla para encontrar muchos ejemplos que podemos utilizar en casa.

Activa los subtítulos en las películas y programas que mire

Finalmente, un truco que también ayuda a los niños a aprender a fortalecer su lectura y practicarla, es activando los subtítulos en las películas y programas que mire en la televisión en casa.

Con estos trucos, y un poco de paciencia pero mucha motivación y entusiasmo, podrás apoyar la enseñanza de la lectura a tu hijo. Recuerda que para ellos siempre será más fácil aprender jugando y que cada niño aprende y madura a su propio ritmo. No lo presiones y hagan que aprender a leer sea una actividad divertida para ambos.

Fotos | iStock

Источник: https://www.bebesymas.com/educacion-infantil/11-trucos-para-ensenarle-a-leer-a-ninos

¿Cómo ayudar a los niños a aprender a leer y a escribir? Consejos para padres

¿Cómo enseñar a leer a un niño de 6 años?

Para que nuestros hijos aprendan a leer y a escribir sin dificultades, los padres debemos tener en cuenta una serie de apoyos que pueden hacer el camino de este aprendizaje más sencillo.

Desde casa, los padres podemos enseñar a los niños a adquirir una serie de hábitos y rutinas, que son muy importantes para desarrollar el hábito de la lectura.

También podemos ayudarles a mejorar su concentración y memorización con actividades lúdicas, cuando son un poco mayores.

A continuación os mostramos algunas pautas que os pueden ayudar en este fascinante camino, que culmina cuando nuestro hijo domina el arte de leer y escribir.

En este artículo sobre la lectura y la escritura:

La importancia de las rutinas en el hábito de leer y escribir

Existen ciertas capacidades básicas que favorecen el aprendizaje en general.

Pero más, si estamos hablando de habilidades tan complejas como la lectura y la escritura.

Desde el nacimiento es fundamental que el niño adquiera unos hábitos y rutinas.

Pero esto es especialmente importante desde el inicio de la vida escolar.

En principio son simples rituales en relación a cómo estructurar el tiempo en casa.

Por ejemplo, qué suelen hacer los niños por las tardes: primero meriendan, luego juegan un rato, más tarde se bañan y por último, cenan antes de irse a la cama.

La forma de estructurar este tiempo es algo propio de cada familia. Lo interesante es que sea algo constante y repetitivo y que se vaya adaptando a cada edad del niño.

A lo mejor, a los 3 años dedicamos más tiempo al juego y a partir de los 4 o 5 se dedica un tiempo al juego y otro a las tareas de tipo escolar (leer un libro, garabatear en un papel…).

Este reparto del tiempo varía con los años y las propuestas que llegan desde la escuela.

Por tanto, adquirir una serie de rutinas favorecerá que el niño sea ordenado y le ayudará a desarrollar el «hábito de estudio»

Técnicas para fomentar la memorización de los niños

Los padres también podemos ayudar a los niños a fomentar su memorización y atención y concentración. Contrariamente a lo que pueda parecer, estas habilidades pueden trabajarse de forma lúdica en el día a día.

Las canciones, un recurso útil para la memoria

Para la memoria es muy útil el empleo de canciones y poesías infantiles.

Los padres podemos ir cantando o recitando en el coche camino del colegio.

Podemos empezar nosotros y pronto observaremos como los niños participan y cantan con nosotros.

Cuando conozcan bastante las canciones, los dejamos cantar solos.

Por ejemplo, empezamos recitando una estrofa y al final nos callamos para que la acaben ellos. Es decir, cantamos canciones «a medias».

Los juegos ayudan a desarrollar la atención y concentración

La atención y concentración se trabajan de forma muy variada: hay muchos juegos que ayudan a desarrollarlas.

Para los más pequeñines podemos observar libros con ellos y pedir que busquen y nos señalen cosas.

Un poco más mayores, cuando ya sepan hablar bien y hayan empezado a trabajar determinadas letras en la escuela, se puede jugar al «veo-veo».

Y cuando han pasado a la educación primaria les ayudan mucho los juegos reglados del tipo: «¿Quién es quien?», «Hundir la flota», que favorecen la observación y contribuyen a la concentración.

Trucos para favorecer el gusto por la lectura de los niños

De forma más concreta, los padres también podemos potenciar el aprendizaje de la lectura y la escritura apoyando la labor de la escuela.

Para ello, se hace imprescindible que preguntemos a la maestra, que nos ponga al día sobre qué están viendo en cada momento, con qué letras está trabajando, si ha observado alguna dificultad en nuestro niño y qué tareas nos recomienda para apoyarle en casa.

En cualquier caso, este apoyo se debe realizar de forma lúdica, sin sobrecargar al niño. Tampoco que entienda que le estamos exigiendo determinados resultados.

Para aquellos niños que la lectura y la escritura se les empieza a hacer difícil, insistir sobre determinados puntos puede generar rechazo. Así que si no le gusta leer, forzarle a hacerlo puede resultar contraproducente. Más bien, debemos hacer que la lectura le resulte algo atractivo.

  • Para los más pequeños, podemos escribir en letras grandes y con caligrafía de escuela los nombres de objetos que haya en casa y plastificados, colocarlos al lado del objeto al que corresponda. Llenar así la casa de «letreros», por ejemplo, baño, cocina, ordenador, lavabo, espejo.
  • Asimismo podemos poner su nombre y el nuestro en carteles y jugar a ponerlos junto a fotos nuestras. Observar si con el tiempo aprende a distinguir dónde está escrito su nombre o qué es lo que pone en cada uno de los letreros.
  • Cuando ya sean más mayores, podemos sentarnos con ellos a leer un ratito cada día: libros que les resulten atractivos y leer a medias las páginas. O leerles un cuento a la hora de dormir, haciendo que ellos también participen en la lectura de alguna manera.
  • Muy importante resulta la dramatización que hacemos de lo que leemos: poner voces, gesticular, escenificar acciones,… Todo esto hará que la historia les enganche y quieran saber qué hay escrito en cada página. Podemos ayudar aquí a su memoria siendo repetitivo con las historias y dejando que ellos nos desvelen «¿qué va a suceder ahora?» Todas estas acciones ayudan al desarrollo del gusto por la lectura.
  • Asimismo, es importante dejarles experimentar con los lápices, participar con ellos en dibujos, guiarles a la hora de crear imágenes, jugar juntos a escribir. Pero, por encima de todo, lo fundamental es sorprendernos con cada cosa que ellos hacen y felicitarles por todo aquello que realizan aunque sean sólo juegos…

Vídeo sobre cómo ayudar a tu hijo a aprender a leer y escribir

El refuerzo positivo y nuestra participación en las tareas junto a ellos son la clave de todos los aprendizajes. Por esta razón son esenciales la paciencia y la ilusión para ayudar a nuestro hijo.

Источник: https://www.elbebe.com/educacion/como-ayudar-ninos-proceso-aprender-leer-y-escribir

¿Cuál es el mejor método para enseñar a leer y escribir a los niños? • Escuela Bitácoras

¿Cómo enseñar a leer a un niño de 6 años?

La lectura y la escritura están entre los primeros grandes aprendizajes que los niños afrontan en la escuela. Es natural que el tema genere interés, incluso cierta preocupación, entre mamás y papás. Sin embargo, por lo general el qué nos interesa mucho más que el cómo.

No solemos dedicar tiempo ni esfuerzo a comprender en qué consiste el proceso de lectoescritura, qué requisitos previos necesita o qué sucede en el cerebro cuando estamos leyendo.

Por eso nos sorprende descubrir, por ejemplo, que existen relaciones entre gateo y lectoescritura; o que hay múltiples métodos para enseñar a leer y escribir.

Porque la lectura y la escritura se enseñan. Lo explica Laura Estremera en el curso «Lectoescritura». «Otros procesos, como el desarrollo motor o el control de esfínteres, son madurativos. Hagamos lo que hagamos, culminan al llegar cierto momento.

La lectura y la escritura, en cambio, no se producen si no se da ese aprendizaje», dice la maestra. La clave es entender la diferencia entre aprendizaje y maduración. A partir de ahí, existen muchos métodos. Conocerlos es importante para tomar decisiones desde el conocimiento.

«Todos tienen ventajas y desventajas», apunta Laura, «aunque día de hoy sabemos que algunos favorecen más el aprendizaje inicial que otros».

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Métodos para enseñar a leer y escribir

En líneas generales, podemos dividir los distintos métodos en varios grandes bloques. Algunos parten de la palabra completa. Se presenta al niño vocablos íntegros: MANO, MAMÁ, MARIPOSA. Con el tiempo, los niños acaban percibiendo las coincidencias.

La M de MANO es la misma que la de MAMÁ; el MA- de MARIPOSA es igual al MA- de MANO. Para Laura Estremera, esta clase de método es más apropiado para idiomas opacos. Son aquellos en los que existen distintos grafemas para un solo fonema, o al revés.

En inglés, por ejemplo, una misma letra puede suponer varios sonidos. La 'o' no suena igual en dog que en house.

En otros métodos se propone aprender primero el alfabeto, memorizar el nombre de las letras, para pasar después a las palabras. Laura Estremera opina que esto puede suponer aprender para desaprender.

La letra 'm' se llama 'eme', pero si tenemos que leer la palabra MANO no diremos eme-a-ene-o. También hay estrategias que apuestan por partir de sílabas.

Sin embargo, la cantidad de combinaciones de sílabas posibles en castellano implica que esta vía exija grandes esfuerzos de memorización.

El castellano, como el italiano y muchos otros, es un idioma transparente. Cada grafema corresponde casi siempre a un único fonema. La 'a' siempre suena del mismo modo.

Para esta clase de idiomas, Laura Estremera recomienda los métodos que parten de fonemas, representados por letras. Las últimas investigaciones señalan que los niños alcanzan antes los requisitos madurativos precisos para abordar este aprendizaje.

Eso sí, se trata de una vía más lenta que otras. Requiere conocer cada letra hasta construir la combinación más compleja, la palabra.

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¿Qué actividades y materiales son adecuados para aprender a leer y escribir?

«A veces pensamos que cualquier actividad con letras supone trabajar lectura o escritura», advierte Laura Estremera, «cuando veo materiales de lectoescritura, me imagino que en lugar de una letra que conozco hay una letra del alfabeto chino. Entonces puedo valorar si ese material está favoreciendo algo relativo a la lectoescritura o no». Aquí te proponemos un ejemplo.

Las propuestas similares a la que puedes ver sobre estas líneas son frecuentes. Damos por hecho que colorear esa letra V resultará útil para el aprendizaje de un niño. Pero, ¿es realmente así? En primer lugar, la letra no se ve al completo. El dibujo de Coco cubre una buena parte.

Además, asociar la letra V con esa imagen supone asumir que el niño sabe y entiende que el vínculo entre ambos elementos es un instrumento llamado violín.

Y al margen de todo esto, ¿qué aporta a la lectoescritura colorear esta composición? Hay muchas otras actividades comunes que suelen asociarse a estos procesos y que en realidad tienen que ver con otro tipo de destrezas.

En el curso «Lectoescritura» analizamos materiales y estrategias empleadas para enseñar a los niños a leer y escribir. También aportamos alternativas, principalmente basadas en el trabajo de María Montessori.

La italiana reivindicó una nueva mirada hacia la infancia, considerando a los niños constructores de sí mismos y responsables de su propio aprendizaje. «El hombre aprende no solamente con la cabeza y el cerebro, aprende también con la mano, si se considera el tacto como el agente intelectual que debe cooperar con la vista», dijo Montessori.

Sus propuestas permiten a padres y educadores acompañar a los niños a través de los caminos del aprendizaje, siempre desde el respeto y la confianza en su potencial.

Foto: StockSnap [CC0 1.0]

Источник: https://escuela.bitacoras.com/2020/01/21/cual-es-el-mejor-metodo-para-ensenar-a-leer-y-escribir-a-los-ninos/

Los métodos para que los niños aprendan a leer

¿Cómo enseñar a leer a un niño de 6 años?

Aunque cada vez menos, son todavía muchos los profesores que siguen creyendo en la eficacia del enfoque tradicional –también llamado sintético– para enseñar a leer y escribir. Este enfoque se basa en una premisa básica: empezar el aprendizaje por las estructuras más simples y, una vez memorizadas, fusionarlas en otras más complejas.

Ese es el esquema que siguen los métodos fonético, alfabético y silábico.

  • El método fonético. Parte del sonido de la letra como unidad mínima –por ejemplo, la s no se aprende como ese, sino como sssss– para, posteriormente, relacionarlo con la grafía. Este método tiene un importante número de defensores, que consideran que ayuda a los niños a comprender más fácilmente la relación entre fonema y letra –en definitiva, entre habla, lectura y escritura– y a articular las palabras de forma correcta y sin errores. Sin embargo, también se critica que a los 4 o 5 años, cuando se empieza a leer, los pequeños todavía no tienen interiorizado el concepto de fonema en el que se basa toda la técnica.
  • El método alfabético. Es el más antiguo de todos –nació antes de Cristo– y posiblemente el más popular en España. Casi todos los mayores de 30 años hemos aprendido a leer y escribir con este sistema que se basa en trabajar la forma y el nombre de cada una de las letras de manera independiente para, después, combinarlas creando sílabas y palabras. Se empieza con las vocales, en el orden i, o, a, e, u, se sigue con las consonantes, generalmente con la p o la m que resultan más fáciles para los niños, y con ellas se van formando las primeras sílabas y palabras.
  • El método silábico. Es un derivado del fonético y el alfabético, con la variante de que toma a la sílaba como unidad mínima, lo que permite a los niños captar mejor este sonido y aprender a leer con más facilidad.

No son estas las únicas ventajas del enfoque tradicional de la lectoescritura. Los especialistas le reconocen –más el silábico y el fonético que el alfabético– algunos beneficios sobre el aprendizaje.

Así, ayuda a la memorización de las grafías, a la correcta articulación de las sílabas y palabras, al aprendizaje de las reglas gramaticales y a la precisión en la lectura y la escritura.

Tanto es así que algunos países, como Francia, se están planteando volver a aplicarlo en sus colegios y desterrar el método global, que, en opinión de sus autoridades, ha favorecido el aumento de la dislexia.

Los expertos tampoco obvian las importantes desventajas pedagógicas que provocaron que estas técnicas se fueran desterrando de nuestro sistema educativo.

La principal es que el sistema tradicional no respeta el ritmo madurativo de los niños, les fuerza a leer y escribir de forma mecánica, sin comprender lo que están haciendo.

¿Y qué pasa si un niño ya está capacitado para empezar a leer a los 3 años, mientras que su compañero es incapaz de seguir el ritmo que el profesor impone en clase? Además, al insistir tanto con letras y sílabas, los niños asimilan muy bien el código, pero no entienden el concepto, no comprenden que la sílaba aprendida solo tiene sentido si va dentro de un conjunto con significado completo, como ‘Pepito’ o ‘el perro tiene rabo’.

El enfoque global

Para superar estos inconvenientes, las últimas leyes educativas aprobadas en España empezaron a preconizar unas nuevas técnicas de enseñanza de la lectoescritura, denominadas analíticas y que se caracterizan por partir de unidades con significado completo, ya sea una palabra o una frase. Quizá el más utilizado en nuestros colegios sea el llamado método global, que trabaja con palabras apoyándose en las imágenes que las identifiquen para que el niño comprenda el concepto desde el principio.

Este sistema tiene la ventaja de que permite comenzar la enseñanza de la lectura y la escritura a partir de los 3 años.

Para ello, los profesores llenan la clase de carteles con palabras –el nombre de cada alumno escrito en su mesa y en su perchero, el nombre identificativo de cada objeto del aula, el título de los dibujos que han realizado los niños y que están colgados en las paredes…– que tengan relación con el mundo de los pequeños.

Así, gracias a su memoria visual, los niños reconocen letras, incluso frases –¿a qué tu hijo lee con soltura Coca-Cola en la lata de refresco?–, y las relacionan con las imágenes.

Tras muchas, muchas repeticiones, los niños ya están preparados para leer frases o, incluso, textos con esas palabras aprendidas.

El resto de los elementos de la oración, como los verbos, los reconocen por deducción, a través de las relaciones que existen entre todos los componentes de la frase.

De esta forma, los niños aprenden por curiosidad y por comprensión y entienden perfectamente lo que leen.

Sin embargo, el sistema global también presenta algunos problemas, fundamentalmente las faltas de ortografía, a pesar de que a los niños también se les enseña a copiar las palabras que leen en los carteles.

Y es que, aunque ellos comprenden globalmente un texto, no conocen el código de escritura y la estructura de sílabas y palabras.

 Otro problema es que en el mundo existen más palabras que las que le presenta su profesor, lo que limita su vocabulario y provoca que, si al leer no reconocen alguna de ellas, se la inventen.

Métodos mixtos y sistema constructivo

Pero como no todo lo global es negativo y no todo lo tradicional “está pasado de moda”, en los últimos años muchos colegios han empezado a implantar métodos mixtos que recogen lo mejor de ambos.

Así, ahora se combina la presentación de palabras y frases enteras con el análisis minucioso de las letras y las sílabas que las forman.

Un ejemplo: una vez que los niños conocen la palabra ‘perro’, el profesor escribe una frase que la contenga y le anima a que la encuentre en el texto, le enseña cada una de las letras que la forman, le explica que la p con la e es pe, la pronuncia repetidamente para que capte su sonido y le muestra otras palabras que empiezan por la misma sílaba.

A pesar de tantos métodos y técnicas diferentes, hay algunos expertos que apuestan por obviarlas y buscar un aprendizaje más natural de la lectoescritura. Eso es precisamente lo que preconiza el sistema constructivista, que respeta el ritmo madurativo del niño y que parte de la base de que aprendemos a leer y escribir para comunicar.

Desde el primer día, al niño se le invita a leer y a escribir “como los mayores”. Y él lo hace, apoyándose en imágenes e interpretando el texto a su manera. Por supuesto, luego el profesor se pone a su lado y lo hace correctamente.

También se le anima a que busque las letras que conoce –el abecedario siempre está presente en clase– y las palabras que ya ha visto antes, como su nombre –es lo primero que aprende en casa y se trabaja en clase– o una marca comercial que ha visto impresa en cualquier producto de consumo.

Y así, poco a poco –según el ritmo de maduración de cada niño– y a base de leer todos los días –, aprenderá las claves y códigos de escritura. De hecho, hay niños que ya leen con sólo 3 años de edad.

El aprendizaje de la escritura es también muy natural para los pequeños.

De hecho, todos siguen las mismas pautas: Si se le pide a un niño que escriba su nombre, primero dibujará un garabato, luego unas bolitas, después unos palotes, y más tarde las pseudoletras, que son parecidas a las letras, pero ‘mal escritas’, tumbadas, puestas al revés.

Las primeras que aprenden son las vocales. Por eso, no te extrañes si ves un cuaderno de tu hijo con un dibujo de un gato y debajo pone ao o gaot. Terminará haciéndolo bien. Recuerda que así fue como aprendió a hablar.

A qué edad empezar y cómo ayudarle desde casa

¿A qué edad deben empezar a leer y escribir los niños? Nuestra legislación dice que en Primaria, es decir, a los 6 años. Eso no significa que antes no puedan conocer las bases de la misma.

De hecho, tanto el método tradicional –que a los 3 años comienza con la grafomotricidad para practicar los movimientos de la escritura– como el global y el constructivista –que enseñan palabras y textos desde los 3– trabajan esta materia en Preescolar.

De cualquier forma, y partiendo de la base de que no todos los alumnos progresan a igual ritmo ni tienen la misma madurez mental y de que la enseñanza, por tanto, debe ser individualizada, los especialistas consideran que un niño estará preparado para leer y, sobre todo, para escribir cuando adquiera el nivel intelectual adecuado, una capacidad lingüística satisfactoria, un desarrollo sensorial y psicomotor correcto –coordinación entre mano y ojo– y una estimulación familiar y escolar apropiada.

Pero el verdadero interés por la palabra escrita puede retrasarse si no lo despiertas desde casa. Estas son algunas medidas:

  • Los niños imitan a su padres. Si te ven leyendo el periódico todos los días, es posible que un día descubras que él también hace lo mismo.
  • Lee diariamente un cuento con el niño: Primero hazlo tú y después anímale a que lo intente él. Si aún no sabe, lo interpretará a su manera. Jugad a descubrir en el texto letras y palabras que conozca.
  • Despierta su curiosidad por los mensajes escritos. Explícale lo que aparece escrito en cualquier objeto de su entorno: en la caja de cereales, en su jarabe para la tos, en una valla publicitaria… Así le enseñas nuevas palabras y fomentas su curiosidad. Terminará preguntándote continuamente “¿qué pone ahí?”
  • Repasad juntos sus trabajos de clase. Valora su esfuerzo y evita presionarle.
  • Fichas y cartilla también en casa. Pregunta a su profesor por el material más adecuado para trabajar con tu hijo. Cada uno de los sistemas de lectoescritura usa herramientas distintas. La cartilla es el instrumento clásico del método tradicional y las fichas que identifican las imágenes con sus nombres, uno de los más adecuados para seguir el método global en casa.

Asesoramiento: Gema Aguado, profesora de Educación Infantil y especialista en Pedagogía, y Mª Jesús Álava, especialista en psicología educativa y clínica.

Gema Martín

Источник: https://www.guiadelnino.com/educacion/el-nino-de-6-a-10-anos/los-metodos-para-que-los-ninos-aprendan-a-leer

Embarazo saludable
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