¿Cómo fomentar su inteligencia emocional?

¿Cómo fomentar su inteligencia emocional?

¿Cómo fomentar su inteligencia emocional?

El término “inteligencia emocional” fue utilizado por primera vez en 1990 por los psicólogos John Mayer y Peter Salovey, pero fue el bestseller Emotional Intelligence de Daniel Goleman el que impulsó este concepto.

A partir de entonces, se ha debatido mucho sobre lo que es la inteligencia emocional y cómo puede ayudar su desarrollo a la consecución de la felicidad.

Para Sònia Font i Juanola, psicóloga del Colegio PIVE de Tona (Osona, Barcelona), es “el conjunto de cualidades emocionales como la empatía, la expresión y comprensión de sentimientos, la capacidad de resolver problemas de forma interpersonal, el control de nuestro genio, la capacidad de adaptación, la cordialidad, la amabilidad y el respeto. Estas cualidades son fundamentales para el éxito en la vida, tanto a nivel personal como en el colegio o en el trabajo”. A diferencia del coeficiente intelectual, no existe un test preciso para medir el coeficiente emocional. Las capacidades de ambos tipos de inteligencia no se oponen, sino que interactúan. La diferencia más importante entre ellas es que la inteligencia emocional no lleva una carga genética tan marcada, lo que facilita la intervención de los padres y educadores. Este tipo de inteligencia es aplicable en diferentes esferas de nuestra vida:

– Contribuyen a nuestro bienestar psicológico, base para el desarrollo y el equilibrio de nuestra personalidad.

– Favorecen nuestra salud física, moderando o eliminando hábitos psicosomáticos destructivos y dañinos para nosotros (angustia, ira, irritabilidad, ansiedad, miedo).

– Potencian nuestro entusiasmo y motivación.

– Permiten un mejor desarrollo de nuestras relaciones con las personas que nos rodean en la familia, en el trabajo, en el colegio, etc.

Fomentar la inteligencia emocional en el bebé

Para Sònia Font, las reglas básicas son tres:  – Marcar desde un principio unos límites claros de lo que está bien y lo que está mal. – Reforzar las buenas conductas y buen comportamiento con elogios y afecto. – Dedicar el tiempo suficiente para conversar sobre los valores, las normas y la importancia que se les debe dar a cada uno de ellos.

“Dentro de esos límites, explica Sònia, los niños pueden decidir y responsabilizarse de sus propias decisiones dependiendo de cada edad. Aunque cueste a los padres un esfuerzo, han de ser firmes cada vez que ponen a prueba esos límites.

Los niños tienen que desarrollar las emociones a través de los sentimientos y las conductas que reflejan preocupación por los demás, como ayudar, compartir y respetar.

Partiendo del hecho de que los padres son el principal modelo de imitación para los hijos, es básico e imprescindible que éstos empiecen a entrenar y ejercitar su inteligencia emocional para que los niños puedan adquirir esos hábitos”.

 

La empatía

“Una de las principales cualidades emocionales, agrega Sònia, es la empatía. Ésta se desarrolla en los primeros seis años de vida y a grandes rasgos significa ‘ponerse en la piel del otro’.

Es importante que nuestra actuación delante de ellos sea sincera y debemos transmitirles esta confianza con la verdad, sin ocultarles nuestros sentimientos por tristes y negativos que sean, aceptando los errores que cometemos y siendo coherentes.

Cuando uno es empático no trata de modificar los sentimientos del niño sino que trata de comprenderlos y experimentarlos”.

Fases de la empatía

– En el 1er año de vida los bebés suelen darse la vuelta para observar a otro niño que llora y posiblemente también se pondrá a llorar él.

-Entre el 1er y 2º año de vida entran en una nueva etapa en la que pueden ver que la congoja de otro no es la suya y tratan de reducir la tristeza del otro.

-A los 6 años se inicia la etapa de la empatía cognoscitiva: la capacidad de ver cosas desde la perspectiva de otra persona y de actuar en consecuencia. La empatía cognoscitiva no necesita comunicación emocional (por ejemplo el llanto) porque el niño ya tiene un modelo interno de cómo puede sentirse una persona en una determinada situación.

-A partir de los 10 o 12 años los niños proyectan su empatía más allá de aquellos que le son próximos. Estamos en la etapa de la empatía abstracta.

La psicóloga aconseja, para fomentar la empatía en los niños, establecer unas normas claras y coherentes sin dejar de renunciar a ellas e intentar que las cumplan con el nivel de responsabilidad que les toque según la edad que tengan, por ejemplo, con las tareas domésticas. Éstas no deben estar sujetas a recompensas, tienen que ayudar en casa porque es lo correcto. Si queremos que nuestros hijos sean atentos, responsables y considerados, lo que hay que hacer es aumentar sus expectativas. No se debe ser un padre excesivamente permisivo que le haga la cama, los deberes… Para que ellos sean responsables, los padres deben serlo aún más.

Las habilidades psicosociales

La capacidad de tomar las mejores decisiones, el conocimiento de sí mismo, el pensamiento creativo, saber decir “no”, el manejo de las situaciones estresantes… son algunas de las habilidades psicosociales más importantes para la vida. Estas habilidades ayudan a enfrentarse a los problemas que surgen y a saber solucionarlos adecuadamente.

Goldstein, en su libro Habilidades sociales y autocontrol en la infancia. Un programa de enseñanza, desarrolla un programa en seis pasos para la adquisición de estas cualidades:  1. Enseñar a los niños la importancia de parase a pensar detenidamente las cosas. 2. Enseñarles a identificar y definir el problema al que se enfrentan. 3.

 Enseñarles a reunir la información desde su propia perspectiva, incluyendo opiniones, hechos e información desconocidos. 4. Enseñarles a reunir información desde la perspectiva de los demás. 5. Enseñarles a evaluar las consecuencias y los resultados, incluyendo la manera de elegir entre varias decisiones posibles. 6.

 Lograr que ellos aprendan a solucionar sus problemas por sí mismos alentándoles a persistir hasta alcanzar la solución correcta.

La inteligencia emocional y el éxito escolar

Numerosos estudios de psicólogos y psicopedagogos avalan la teoría de que los niños que se relacionan en el cole de una manera social y emocional sacan mejores notas que los que tienen dificultades en las relaciones, a expensas del cociente intelectual.

También las relaciones en su casa influyen: los niños de familias en las que los padres discuten poco son más queridos por sus compañeros de colegio, más aceptados y respetados por sus profesores, tienen menos problemas de comportamiento y aprenden con mayor facilidad.

Los niños motivados y seguros de sí mismos, que saben lo que se espera de ellos en la escuela y hasta dónde pueden llegar cediendo a sus impulsos, los que muestran sus propias necesidades y las armonizan con el resto de niños, son los que más fácilmente alcanzan el éxito en la escuela.

Un coeficiente intelectual elevado no lo es todo.

Claves para fomentar la Inteligencia Emocional en niños

– Para mejorar la sinceridad y la confianza de nuestros hijos es importante no protegerlos en exceso. Los niños tienen que experimentar y enfrentarse a los problemas. Mentirles o evitarles situaciones dolorosas no les ayuda.

Cuando se explican los hechos, ellos ven que sus padres tienen la fuerza emocional para examinar y enfrentarse a las situaciones, por muy difíciles que sean, aprendiendo así mismo que ellos también lo pueden hacer. Es bueno observarle y dejarle que se equivoque porque es una manera de que aprendan.

-Es importante no olvidar los tres puntos siguientes:  .no ocultar los sentimientos  .no ocultar los errores  .

no temer decirles la verdad – Los niños necesitan el apoyo emocional de los padres, se les tiene que dedicar tiempo y tienen que sentirse apoyados con las conductas diarias –tanto en el éxito como en el fracaso-, reconociendo el esfuerzo que hacen y sus mejoras.

– Es necesario reflexionar sobre las ventajas que tiene desarrollar la inteligencia emocional en los niños y tomar conciencia sobre la importancia de este desarrollo a nivel afectivo, que facilita tanto a nivel familiar como escolar que los niños sean felices y tengan éxito.

Los test de inteligencia para niños no están diseñados para identificar las altas capacidades, que es un concepto más amplio. Si se sospecha que un niño tiene altas capacidades se recomienda acudir a un especialista que practique unas pruebas específicas ya que la detección precoz de esta condición permite que alcance al máximo su potencial.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/ninos/psicologia-infantil/como-fomentar-su-inteligencia-emocional-726

10 claves para desarrollar la inteligencia emocional

¿Cómo fomentar su inteligencia emocional?

Desarrollar la inteligencia emocional nos ayuda a estar más en paz con nosotros mismos. Hoy en día sabemos que es bueno tener una inteligencia emocional sólida para poder relacionarnos mejor con nosotros mismos y con los demás.

Desarrollar la inteligencia emocional es básico para poder crecer como personas. Ahora, la teoría es más fácil que la práctica.

Con este artículo, os queremos mostrar diferentes conceptos sobre la inteligencia emocional para poder aplicarla en vuestra vida diaria.

Cuando no reconocemos nuestras emociones, no expresamos lo que sentimos, ni compartimos con los demás lo que nos pasa, estamos bloqueando nuestra inteligencia emocional. Otra manera de no desarrollar nuestra inteligencia emocional es no mostrar empatía hacia los demás ni ser compasivo. 

¿Qué es la inteligencia emocional?

Los investigadores Mayer y Salovely, definieron por primera vez este término: “la inteligencia emocional es la habilidad de controlar nuestras emociones, y las de los demás, discriminar entre ellas, y usarlas para guiar nuestro pensamiento y nuestras acciones” Más adelante estos investigadores concretan más la definición y dividen la intelgencia emocional en cuatro niveles:

1. Percepción, valoración y expresión emocional

Este nivel habla de la habilidad para percibir las emociones propias y ajenas (identificar la emoción en nuestro cuerpo con sus pensamientos asociados) y también la habilidad para expresar nuestras emociones y las necesidades que van asociadas a estas emociones. Por ejemplo, percibo que estoy alegre y me doy cuenta que mi necesidad es compartir esta alegría con alguien. Este primer nivel de IE, también incluye la capacidad para identificar emociones falsas o verdaderas.

 2. Utilización de las emociones para facilitar el pensamiento

Las emociones nos ayudan para resolver problemas, aunque no seamos del todo consientes de ello. Influyen en nuestra motivación, atención, flexibilidad y facilitan nuestro pensamiento creativo.

3. Comprender analizar y utilizar el conocimiento emocional

Esta habilidad nos ayuda a poner nombre a las emociones, además de poder interpretar su significado y comprender sentimientos complejos como por ejemplo, el amor o la empatía. Además nos permite reconocer cómo cambiamos de una emoción a otra.

4. Regular las emociones para promover el conocimiento emocional e intelectual

Esta habilidad nos permite: estar abiertos a todas nuestras emociones (tanto si son más agradables, cómo más desagradables) además de regularlas para que no nos desborden.

¿Por qué es tan importante desarrollar la inteligencia emocional (IE)?

Todos tenemos la capacidad de aprender, fomentar y desarrollar la inteligencia emocional. Es importante que aprendamos a usarla en nuestra vida diaria porque es un factor de protección ante cualquier malestar psicológico que podamos tener. Además también ayuda a protegernos de diferentes tipos de trastornos mentales.

“En un sentido muy real que tenemos dos mentes, una que piensa y que siente”

. -Daniel Goleman-

10 claves para desarrollar nuestra inteligencia emocional

1.Ten interés por lo que te pasa por dentro

Tener interés por tu por tu propio autoconocimiento es básico para que puedas desarrollar de manera progresiva tu IE. Ten curiosidad por descubrir tus sensaciones y emociones sin juzgarlas.

2. Percibe las sensaciónes físicas de tu cuerpo

Percibe qué sensación estás sintiendo en tu cuerpo. Quizá es un cosquilleo, una presión en el pecho, un nudo en la garganta, una bola en el estómago…

3. Etiqueta la emoción 

Ponle el nombre de una emoción a esta sensación física que estás experimentando ahora. ¿Esta sensación, es tristeza, miedo, enfado o alegría?

4. Utiliza tu respiración, no juzgues la emoción, sólo respirala

Ahora que sabes el nombre de la emoción, ya conoces quien ha venido a visitarte. Prueba de dejar que esté en tu cuerpo un rato. No intentes cambiar nada, ni modificar la emoción. Sólo céntrate en respirar lo que estás experimentando. Aunque sea un poco incómodo.

5. Identifica que pensamientos vienen asociados con la emoción que estás sintiendo

¿Ya has etiquetado la emoción que estás sintiendo en tu cuerpo ahora mismo? Entonces observa que pensamientos vienen asociados. La tristeza o la rabia, a menudo, vienen acompañados de pensamientos del tipo:- no me debería sentir así, no puedo estar triste, es mi culpa, etc.

6. Regula tu emociones, y busca la intensidad sana para expresarlas

Actuar con inteligencia emocional, también es, aprender a regular nuestras emociones antes de expresarlas. Buscar la intensidad adecuada, para decir lo que estoy sintiendo. Ej: Quizás necesitas respirar o dejar pasar un tiempo, antes de expresar tu enfado.

7. Expresa tus emociones y compártelas, no te las guardes

Es mejor compartir nuestras emociones con las personas que nos rodean, para que no se enquisten dentro de nosotros. Toda emoción que resistas, persiste en tu cuerpo y no te permite avanzar.

8. Muestra empatía y presta también la atención a las emociones de los demás

Ya sabes reconocer tus emociones, ahora puedes fijarte en tu entorno. Mostrarnos con una actitud compasiva y empática hacia nuestro entorno nos ayuda a desarrollar nuestra inteligencia emocional y nos hace más felices.

Siempre que no nos olvidemos, primero, de atendernos a nosotros. Recuerda que el egoísmo sano existe, por algo.

Ej: Ponte en la piel de los demás, ¿cómo se debe estar sintiendo mi compañero de trabajo, y mi pareja cuando discutimos o le reprocho algo ?

9. Utiliza tu emociones para relacionarte

Una manera para mejorar tus habilidades sociales es expresando tus emociones con los demás. Se sabe que una expresión emocional sana nos ayuda a mejorar nuestro bienestar psicológico.

Aprendemos mejor si nos emocionamos, y también nos relacionamos mejor si hacemos que nuestras emociones intervengan con los demás.

Nuestros vínculos serán más sinceros, más profundos y tendrán mayor significado para nosotros.

10. Disfruta de tus emociones, dales espacio a todas

Desarrollar la inteligencia emocional, también significa que, todas las emociones son adaptativas y necesarias para nuestra vida.

Tanto las que disfrutamos más y nos resultan agradables ( alegría, tranquilidad) como las que disfrutamos menos y nos resultan más desagradables ( miedo, tristeza, enfado).

Por tanto, dales espacio a todas y permítete pasar a la acción con tus emociones. Si las bloqueas, estás congelando la posibilidad de sanarte por dentro y por fuera.

Como conclusión podríamos decirla inteligencia emocional es fundamental para tener una vida más feliz y con sentido. La buena noticia es que se puede aprender, y que nunca es tarde para realizar un buen crecimiento emocional y aprender de nuestras emociones.

Libros recomendados: 

– “Inteligencia emocional. Daniel Goleman”.

– “Inteligencia emocional: Una guía útil para mejorar tu vida. Marta Guerri”.

Источник: https://www.psicoemocionat.com/desarrollar-la-inteligencia-emocional/

7 ejercicios para desarrollar tu Inteligencia Emocional

¿Cómo fomentar su inteligencia emocional?

La Inteligencia Emocional es uno de los constructos que mayor popularidad ha ganado en las últimas décadas en el ámbito de la psicología, pues ha mostrado ser clave en el rendimiento laboral, educativo y deportivo; y es esencial para el bienestar de las personas, su felicidad y su desarrollo personal.

Fundamentalmente, se trata del conjunto de nuestras habilidades mentales orientadas a identificar y regular nuestras emociones y sentimientos, así como de reconocerlos en otras personas para empatizar mejor.

Si todavía no conoces qué es la Inteligencia Emocional y quieres saber detalladamente acerca de ella, te invito a que leas estos dos artículos:

Ejercicios y actividades para desarrollar tu Inteligencia Emocional

Si ya sabes qué es la Inteligencia Emocional y cuáles son sus beneficios, el siguiente paso es ponerla en práctica. A continuación te presentamos una lista de actividades y consejos que te permitirán desarrollar tu Inteligencia Emocional.

1. Ten tu diario de emociones

Para comenzar a practicar la Inteligencia Emocional diariamente, no hay nada mejor que tener un diario emocional. Esta actividad es simple, pues es similar al clásico diario de adolescente.

Para llevar a cabo el diario de emociones, sólo tienes que tomarte 10 o 20 minutos al día, preferiblemente antes de acostarte, para hacer un repaso de cómo ha ido tu jornada a nivel emocional. Si por ejemplo sientes que has estado experimentando estrés y te sientes triste, anótalo. Revisa cómo te has sentido durante la semana y compáralo con la semana anterior.

Es importante que añadas estrategias para sentirte mejor, es decir, tareas que puedes realizar para evitar el exceso de emociones negativas. Con el diario de las emociones es posible trabajar el autoconocimiento emocional y la regulación emocional a medida que lo vas utilizando. Esta estrategia es útil para entender tus emociones y para darte feedback sobre cómo te sientes.

2. Escucha activa: observa el lenguaje no verbal

La escucha activa es una de las habilidades sociales que todos deberíamos poseer pero que raramente ponemos en práctica. Y es que existe una gran diferencia entre escuchar y oír. La escucha activa se centra no solamente en las palabras, es decir, que tiene en cuenta el lenguaje no verbal y la comunicación de las emociones.

Para llevarlo a cabo en tu día a día, es necesario que te tomes unos minutos de tus conversaciones para, de manera voluntaria, escuchar activamente.

Es posible que creas que es sencillo, pero es habitual que en vez de prestar atención plena a la comunicación de la otra persona, nuestros pensamientos y nuestras creencias contaminen nuestra comunicación interpersonal.

Así que la próxima vez que estés delante de alguien, tómate unos minutos para observar su lenguaje corporal, sus gestos, sus miradas, sus expresiones y las emociones que intenta transmitir el otro interlocutor.

3. La rueda de la vida

La rueda de la vida es una de las técnicas más eficaces para conocernos a nosotros mismos y corregir aquellas áreas de nuestra vida con las que no estamos contentos. Realizar este ejercicio no lleva más de 20 minutos y su funcionamiento es muy simple. Su eficacia es tal, que incluso los expertos en desarrollo personal utilizan esta técnica.

Esta técnica nos ayuda a saber cuáles son nuestros deseos y necesidades, que muchas veces quedan ocultos por la exigencias sociales.

Por tanto, es una forma de empoderarnos frente a la vida, de plasmar en un papel lo que realmente queremos y lo que es importante para nosotros.

Así podemos tener una visión clara más clara de hacia dónde queremos ir, desde fuera de nuestra cabeza.

Para realizar este ejercicio, necesitamos una hoja de papel que contenga un círculo para que podamos poner qué áreas de nuestra vida son importantes para nosotros y queremos trabajar.

Por ejemplo, trabajo, amistades, pareja, familia, ocio… Después, es necesario evaluar cada variable con una puntuación que muestre nuestra preferencia. Por ejemplo, si el trabajo es lo más importante, pondremos el número “1”.

Una vez tengamos claro el orden de preferencia, es necesario anotar diferentes acciones para mejorar nuestra vida.

4. Meditación vipassana

Existen diferentes tipos de meditación, y aunque muchas personas piensen que esta técnica solamente sirve para calmarnos, algunas de estas prácticas meditativas son realmente útiles para mejorar la Inteligencia Emocional. Una de las más conocidas es la meditación vipassana. De hecho, vipassana es un término del idioma Pali que significa “observación” o “visión clara”.

La meditación vipassana pone énfasis en la conciencia y la atención en la respiración, focalizando la mente en el aire que entra y sale por la nariz. Cuando la mente comienza a rumiar, es necesario etiquetar los pensamientos y las emociones, observarlos y dejarlos ir, aceptándolos.

5. Detente un minuto

La regulación emocional también es una de las claves de la Inteligencia Emocional y de las relaciones interpersonales. Pero no siempre es posible detenerse un minuto de nuestra vida para analizar el momento presente.

Imagínate que estás en una negociación colectiva en el trabajo y las cosas se van de las manos. El ambiente se ha vuelto tenso y no estáis llegando a un acuerdo porque existe un cierto tono de crispación.

Es posible que desees pararte un momento, aclarar la mente y responder y negociar con la cabeza más que con el corazón.

Puedes aprender a relajarte y controlar tus emociones con la meditación de un minuto. Una vez que la hayas perfeccionado, puedes usarla en cualquier momento y en cualquier lugar.

En el ejemplo anterior (el de la negociación colectiva), si las cosas se van de las manos, siempre es mejor tomarse 5 minutos de descanso para que las aguas vuelvan a su cauce y la negociación pueda retomarse con serenidad.

En esa situación podrías aprovechar ese descanso para practicar este ejercicio.

5. Lee un libro

Las habilidades de Inteligencia Emocional es posible trabajarlas y mejorarlas con el tiempo. Si quieres gozar de sus beneficios, es una buena opción leer algún libro de esta temática de los muchos que hay en el mercado.

Estos textos son una buena manera de adquirir conocimiento tanto teórico como práctico, y seguro que notarás la diferencia.

La variedad de libros es tal, que incluso podrás ayudar a tus hijos a desarrollar la Inteligencia Emocional si es que lo deseas.

En el siguiente artículo podrás encontrar una lista de obras editoriales que seguro que te serán de utilidad: “10 libros sobre inteligencia emocional que necesitas leer”.

6. Apúntate a un taller

Si leer un libro sobre Inteligencia Emocional es una gran opción para mejorar tus habilidades emocionales y de relación con los demás, mejor aún es apuntarte a un curso de crecimiento personal sobre esta temática de los muchos que hay disponibles. Lo cierto es que ésta es una buena manera de realizar prácticas grupales de tipo experiencial y vivencial.

Además, también puedes optar, por ejemplo, por cualquiera de los cursos en Inteligencia Emocional que imparten centros especializados, los cuales permiten recibir formación de calidad en formato online y desde cualquier lugar con conexión a Internet. Así, las personas interesadas en perfeccionar las habilidades mentales vinculadas a la Inteligencia Emocional pueden involucrarse en un programa de entrenamiento muy accesible y de calidad.

7. Asiste a sesiones de coaching

Además de estas últimas dos opciones, es posible asistir a sesiones de coaching para desarrollar tu Inteligencia Emocional. Un coach es un experto en desarrollo personal que te ayudará a conocerte mejor y a desarrollar tus habilidades emocionales, además de acompañarte en el proceso de cambio para que mejores tu bienestar y superes tus creencias limitantes.

El coach te facilitará herramientas que te ayudarán a mejorar tu Inteligencia Emocional y, además, lograr tus metas y objetivos. Si el coach tiene formación universitaria como psicólogo, mucho mejor.

Источник: https://psicologiaymente.com/psicologia/ejercicios-para-desarrollar-inteligencia-emocional

▷ 9 estrategias para Inteligencia Emocional

¿Cómo fomentar su inteligencia emocional?

Siguiendo con el ciclo de artículos que empezamos la semana pasada, orientados a tratar diversos temas en torno a la Educación relativa a emociones, en este artículo hablaremos sobre la Inteligencia Emocional; que relación guarda con la Educación Emocional, cómo se define y de qué manera podemos ayudar a desarrollarla, tanto en nosotros mismos como en los más pequeños.

La Inteligencia Emocional es un término que cada vez más cobra mayor relevancia en la educación de nuestros hijos e hijas, pues ha demostrado ampliamente tanto su efecto protector en relación a diversos trastornos, como su utilidad y relevancia en ayudarnos a llevar una vida sana y plena, tanto en nuestra infancia como en la vida adulta.

La Inteligencia Emocional (IE a partir de ahora), se define como la habilidad para controlar las emociones propias y las de los demás, así como para discriminarlas y usar esta información como guía de nuestra conducta, incluyendo (Mayer, Salovey, Caruso, & Sitarenios, 2001):

  • Percepción emocional: la habilidad para identificar las emociones
  • Facilitación emocional: la capacidad para aprovechar la información emocional y mejorar los pensamientos
  • Comprensión emocional: la destreza para identificar y comprender la información emocional
  • Regulación emocional en las relaciones sociales y crecimiento personal e interpersonal

Estas habilidades, se aprenden y se desarrollan en cada persona en función de las oportunidades y las experiencias que va viviendo.

Tal y como comentábamos la semana pasada, el aprendizaje emocional implica aprender a identificar lo que sentimos, para después poder poner en práctica recursos y herramientas para poder modular o gestionar dichas emociones.

Tal entrenamiento, no puede darse en algunos ambientes y en otros no. Es decir, el entrenamiento en IE debe darse a lo largo de todas las etapas evolutivas de los infantes, y en todos los ámbitos, pues es solo a través de la consistencia y coherencia en el estilo educativo que un aprendizaje de este calibre puede llegar a cristalizar.

La vorágine que llamamos sociedad actual, no presenta las condiciones idóneas para un aprendizaje de este tipo.

Todo lo que nos rodea pone el punto de interés en aquellas cosas materiales, volátiles y faltas de valor, valor real, pues lo que interesa es la creación de un consumidor. Y los buenos consumidores, como tú ya debes saber, no piensan. No se cuestionan cosas.

No se miran, ni aprenden a gestionar sus pensamientos y emociones. Pues si así fuera, no consumirían todo lo que nuestra sociedad necesita para seguir funcionando.

La influencia de los medios de comunicación, el uso excesivo e inapropiado de tecnología, el ritmo de la vida cambiante y acelerado con el que viven la mayoría de personas adultas, se transmite a los niños y niñas de nuestra sociedad.

La presión por la obtención de buenos resultados, se traduce en que cada vez, nuestras hijas e hijos pasan más tiempo ocupados, realizando deberes o actividades, que sin una guía adecuada, pueden resultar contraproducentes.

El no poder disfrutar de una socialización rica, no dirigida, libre, les priva de poder experimentar experiencias que potencien su crecimiento personal.

Por si no fuera poco, nuestros pequeños cada vez tienen más medios y recursos para empezar a interactuar con el mundo a una edad más temprana, más información que procesar y herramientas a dominar. Delante de este panorama, no es de extrañar que cada vez más les cueste centrarse, focalizar la atención y tomar decisiones teniendo en cuenta a los demás y, principalmente, a sí mismos.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, a continuación planteamos algunas estrategias que esperamos puedan resultar útiles para ayudar a desarrollar las diferentes habilidades que se engloban dentro del concepto de Inteligencia Emocional, pues tal y como vimos en el artículo de la semana pasada, un correcto desarrollo de todos los aspectos relacionados con la educación emocional, dota a nuestras hijas e hijos, de herramientas cruciales para poder actuar de una manera adaptativa en este mundo que les dejaremos en herencia.

1.- Predicar con nuestro ejemplo

Nunca podremos pedirle a un niño que haga algo que nosotros mismos no hacemos. Nuestras hijas e hijos, son el reflejo de lo que nosotros somos. Es inviable intentar inculcar inteligencia emocional, sin poseerla. Es inviable transmitir calma, estando nervioso.

Como lo es enseñar a escuchar, a uno mismo y a los demás, cuando no tenemos tiempo para hacerlo nosotros mismos. Así que, si queremos cambiar esta situación, si queremos enseñar Inteligencia Emocional, debemos practicarla.

La salubridad mental pasa, en buena medida, por dedicar tiempo y esfuerzo en identificar que emociones estamos sintiendo en cada momento, y gestionarlas. Escucharnos, aceptar aquello que nos da la vida y trabajar por aquello que nos importa.

2.- Dedicar tiempo

El transmitir a un infante la importancia del aquí y ahora, remarcando que la evitación de aquello que nos pasa, ya sea a nivel interno o externo, nunca nos va a ayudar, requiere tiempo y esfuerzo.

Arrojar luz sobre cualquier proceso emocional que estén viviendo nuestros hijos e hijas, es un trabajo arduo que no entiende de atajos o resúmenes; requiere de tiempo y dedicación.

El hacerles entender que pensar en que nos deparará el futuro, preocuparnos por lo que fue o será, no conlleva nada bueno, pues no es donde podemos actuar, donde podemos cambiar las cosas, es importantísimo. Pero para poder enseñarlo, primero he de aprenderlo y llevarlo a cabo. Y después he de dedicar tiempo, esfuerzo y paciencia para poder transmitirlo.

3.- Enseñarles a reconocer las emociones

Tanto las suyas propias como la de los demás. A partir de los dos años es recomendable iniciar a los niños en el campo del reconocimiento de las emociones, ya que es cuando empieza la interacción con sus iguales y con los adultos, de una manera más directa.

Una buena manera de empezar es enseñarles fotografías de rostros o dibujos, que representen las diferentes emociones.

Cada vez que se vean afectados por alguna emoción es una oportunidad para enseñar a reconocer dichas emociones; preguntándoles qué les pasa, por qué creen ellos que se sienten así, haciendo hincapié en la transitoriedad de la emoción…y también haciéndoles reflexionar sobre las emociones y sentimientos de los demás.

Dicho proceso, que se afianzará a medida que vayan creciendo, es vital para que aprendan a reconocer sus propias emociones, así como las de los demás, y sobre todo, comenzar a desarrollar la habilidad de la empatía.

4.- Fomentar interacciones libres

El juego libre es la mejor manera de que nuestros pequeños puedan poner en práctica las enseñanzas y recursos que van aprendiendo en relación a la gestión emocional. Interacción pura y dura, no reglada por adultos o por actividades, es donde se dan las condiciones necesarias para aprender todo lo concerniente sobre la Inteligencia Emocional.

Bajar al parque y dejarles jugar con quien quieran y con lo que quieran.

Obviamente, la idea es dejarlos jugar a su aire, pero controlar el juego y estar por ellos, listos para actuar y mediar delante de cualquier situación que se preste, pues de buen seguro se darán situaciones en las que se necesitará la guía de un adulto para gestionar las emociones elicitadas, tal como se hace un terapia con un psicólogo infantil.

5.- Enseñarles a afrontar las emociones

¿De qué manera? Con ejemplos. Los niños funcionan con aprendizajes tipo ensayo y error, así que resulta vital que sepamos discernir entre qué conductas han de ser reforzadas y cuáles no. Por ejemplo, las rabietas; normalmente éstas no son más que una demanda de atención.

No entrar a negociar con ellos hasta que se tranquilicen es necesario para después poder enseñarles que hay otras maneras de expresar malestar o enfado, como por ejemplo decir qué es lo que les molesta en voz alta.

Otro ejemplo es la gestión delante de la frustración que se genera al no poder conseguir lo que se quiere; el aprender a perder, ya sea en el ámbito deportivo o en cualquier otro, sólo se dará gracias a una intervención educativa consciente por parte de los adultos de referencia.

Que aprendan a expresar sus sentimientos de una manera adaptativa desde bien pequeños, es crucial para que, una vez lleguen a la edad adulta, no presenten conductas desadaptativas.

6.- Trabajar la empatía

Para desarrollar una dimensión tan importante como esta es necesario razonar con ellos continuamente mediante diferentes preguntas: “¿Cómo crees que se siente tu amigo tras lo que le has hecho? ¿Por qué crees que está llorando tu hermana? ¿Crees que la profesora estará hoy contenta?” El que puedan ir razonando sobre lo que les pasa a las personas de su entorno, les permitirá ir adquiriendo los diferentes elementos de la empatía (compartir la perspectiva del otro, no emitir juicios, reconocer las emociones del otro y poder comunicárselo).

7.- Desarrollar su comunicación

Hablar con los niños, hacerles preguntas, razonar, jugar, poner ejemplos… es algo imprescindible en su educación. Debemos favorecer continuamente el que puedan expresarse, poner en voz alta su opinión y sus sentimientos, que aprendan a dialogar.

Por otro lado, desde muy pequeños deben saber respetar al otro mientras éste esta hablando, pero no solo eso, deben aprender a escuchar activamente. De ahí que sea recomendable hablarles despacio, frente a frente y terminando las frases con un “¿has entendido?”, “¿estás de acuerdo con lo que he dicho?”.

Una vez más, debemos predicar con el ejemplo: si no los escuchamos activamente cuando ellos nos hablan, será muy difícil que ellos hagan lo propio con nosotros.

8.- Siempre mostrarnos disponibles

A lo largo de sus vidas, otras emociones irán cobrando más peso a medida que vayan creciendo.

Emociones y sentimientos tales como la ansiedad, la vergüenza, el amor, el deseo… irán apareciendo y es importantísimo que nos mantengamos al tanto y dispuestos a tratar de cualquier tema delicado, desde la sinceridad y honestidad, erigiéndonos en su guía, para que puedan enfrentarse a estos sentimientos con seguridad, aceptándolos como lo que son.

9.- Permitir la expresión de emociones

fomentar la inteligencia emocional es esencial que podamos facilitar a los niños y niñas la confianza apropiada para que puedan expresar todo aquello que sientan, ya sean emociones, sentimientos o recuerdos, vividos como positivos o negativos.

El hogar y la familia son los primeros escenarios donde los infantes desarrollaran los primeros pasos en sus vidas, y si les ofrecemos seguridades y facilidades para que puedan expresarse y comunicarse, también lo harán a medida que crezcan y en el resto de contextos donde se desarrollen.

Saber comunicarse y reconocer emociones propias y ajenas son, sin duda, habilidades imprescindibles para el correcto funcionamiento humano en nuestra sociedad.

Sólo desde el trabajo personal en éstos ámbitos, podemos los adultos ayudar a esas personitas en desarrollo que son nuestras hijas e hijos a aprender de manera satisfactoria todo el compendio de habilidades que engloba la Inteligencia Emocional, cruciales para poder acabar viviendo una vida plena, sana y feliz en base a nuestros valores.

Источник: https://activital.es/9-estrategias-para-inteligencia-emocional/

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