¿Cómo graduar la vista del bebé?

La vista de su hijo

¿Cómo graduar la vista del bebé?

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Unos ojos y una vista saludables son elementos fundamentales del desarrollo de un niño. Los ojos de su hijo deberían someterse a revisiones regulares, porque muchos problemas de la vista y muchas enfermedades oculares se pueden detectar y tratar muy pronto en la vida de un niño.

Profesionales de la vista

Asegúrese de que las revisiones de los ojos y de la vista de su hijo forman parte sus revisiones médicas sistemáticas.

Existen distintos tipos de profesionales relacionados con los ojos y la vista de los niños, y sus nombres pueden generar cierta confusión:

  • Los oftalmólogos (u oculistas) son médicos que ofrecen un cuidado exhaustivo de los ojos; pueden recetar medicamentos y realizar operaciones.
  • Los oftalmólogos pediátricos son oftalmólogos especializados en los problemas de los niños.
  • Los optómetras ofrecen servicios que pueden ser similares a los de los oftalmólogos, pero no pueden hacer operaciones. Algunos optómetras están especializados en los problemas oculares infantiles.
  • Los ópticos se encargan de graduar y adaptar los anteojos.

Revisiones de la vista

Las revisiones sistemáticas de la vista de un niño incluyen las siguientes:

  • Los recién nacidos deben someterse a una revisión general de la salud ocular (de los ojos) llevada a cabo por un pediatra o un médico de familia en la sala de recién nacidos del hospital.
  • Los recién nacidos de alto riesgo (incluyendo los bebes prematuros), aquellos que tengan antecedentes familiares de problemas oculares y aquellos que presenten anomalías evidentes en los ojos deberían ser evaluados por un oftalmólogo pediátrico.
  • Durante el primer año de vida, todos los bebés deben someterse a revisiones sistemáticas de su salud ocular realizadas por un pediatra o un médico de familia.
  • Cuando tengan aproximadamente tres años y medio, los niños deberían someterse a pruebas oculares de cribado y de agudeza visual (que evalúan la nitidez de la vista) realizadas por un pediatra o un médico de familia.
  • Alrededor de los cinco años, los niños deben someterse a una revisión de la vista y de la alienación ocular realizada por un pediatra o un médico de familia. Quienes no superen alguna de estas revisiones deberían ser evaluados por un oftalmólogo pediátrico.
  • A partir de los cinco años, se deben hacer exámenes de vista en las revisiones escolares y en la consulta del pediatra de atención primaria o bien cuando aparezcan síntomas como cruzar los ojos (o bizquera) o tener frecuentes dolores de cabeza. (En muchas ocasiones, los maestros del niño se dan cuenta de que no ve bien en la clase).
  • Los niños que utilicen anteojos o lentes de contacto recetados por un médico deberían someterse a revisiones anuales llevadas a cabo por un profesional de la vista para detectar posibles cambios en la graduación.

Cómo se detectan los problemas en la vista

Entre los indicios de que un niño puede tener problemas en la vista, se incluyen los siguientes:

  • frotarse los ojos constantemente
  • sensibilidad extrema a la luz (conocida como «fotofobia»)
  • no enfocar bien
  • dificultades para seguir objetos con los ojos
  • alineamiento o movimiento anómalo de los ojos (a partir de los 6 meses de edad)
  • enrojecimiento crónico de los ojos
  • lagrimeo crónico
  • pupila blanca en vez de negra

En los niños en edad escolar, también se debe estar pendiente de otros indicios, como los siguientes:

  • incapacidad para ver objetos distantes
  • problemas para leer la pizarra en clase
  • cruzar los ojos (o bizquera)
  • dificultades para leer
  • sentarse demasiado cerca del televisor

Esté pendiente de los indicios que puedan estar indicando que su hijo no ve bien o tiene bizquera. Si detecta cualquier problema ocular en su hijo, llévelo de inmediato a un profesional de la vista para que lo evalúe a fin de que el problema no se vuelva permanente. Si los problemas de la vista se identifican pronto, se suelen poder corregir.

Problemas de la vista más frecuentes

Hay distintas afecciones oculares que pueden afectar a los niños. La mayoría de ellas se pueden detectar en las revisiones de preescolar donde se utilizan exámenes de vista, como las tablas de agudeza visual.

Entre los problemas más frecuentes, se encuentran los siguientes:

  • La ambliopía («ojo perezoso») consiste en tener una vista deficiente en un ojo aparentemente normal. Dos causas frecuentes de este trastorno son el estrabismo (o bizquera) y una diferencia en el error de refracción entre ambos ojos. Si no se trata, la ambliopía puede ocasionar pérdidas de vista irreversibles en el ojo afectado. (La «programación» cerebral acaba ignorando las señales procedentes del ojo afectado.) La mejor edad para tratar la ambliopía es lo antes posible, idealmente antes de que el niño cumpla 8 años.
  • El estrabismo es una alineación incorrecta de los ojos, donde estos se orientan hacia dentro, hacia fuera, hacia arriba o hacia abajo. Si solo hay un ojo crónicamente desalineado, es posible que también se desarrolle una ambliopía en ese ojo. Si se detecta pronto, se puede corregir cubriendo el ojo bien alineado, lo que obliga al ojo desalineado a funcionar con normalidad. Una operación o el uso de unos anteojos especiales también pueden ayudar a corregir la desalineación ocular.
  • Los errores de refracción. En este tipo de errores, la forma del ojo no refracta la luz (cambia su dirección) correctamente, de modo que las imágenes se perciben borrosas. Los errores de refracción también pueden provocar ambliopía. El tipo más común de error de refracción en los niños en edad escolar es la miopía; otros tipos de errores de refracción son la hipermetropía y el astigmatismo:
    • La miopía consiste en ver de forma deficiente los objetos distantes o lejanos y se suele tratar con anteojos o lentes de contacto graduados.
    • La hipermetropía consiste en ver de forma deficiente los objetos cercanos y se suele tratar con anteojos o lentes de contacto graduados.
    • El astigmatismo es una imperfección en la curvatura de la superficie anterior del ojo; si provoca vista borrosa u otras molestias, se suele tratar con anteojos.

Existen otras afecciones oculares que requieren de una intervención inmediata, como la retinopatía del prematuro (una enfermedad que afecta a los ojos de los bebés prematuros) y otras que están relacionadas con los antecedentes médicos familiares, como las siguientes:

  • El retinoblastoma es un tumor maligno que suele aparecer durante los tres primeros años de vida. El ojo o los ojos afectados pueden tener pérdidas visuales y las pupilas se vuelven de color blanco.
  • Las cataratas neonatales se dan en algunos recién nacidos. Una catarata es una opacidad en el cristalino del ojo.
  • El glaucoma congénito en una afección muy poco frecuente en los lactantes y puede ser de origen hereditario. Está provocada por una elevada presión ocular debida al desarrollo incorrecto o incompleto de los conductos de drenaje ocular antes de nacer; se puede tratar con medicamentos o mediante una operación.
  • Las enfermedades genéticas o metabólicas de los ojos, como los trastornos hereditarios que predisponen a los niños a desarrollar retinoblastomas o cataratas, pueden requerir que los niños se sometan a revisiones oculares periódicas y a exámenes de vista desde edades muy tempranas.

Asegúrese de hablar con el pediatra de su hijo si este corriera el riesgo de desarrollar cualquiera de estas afecciones.

Anteojos y lentes de contacto graduados

Los niños de todas las edades, incluso los bebés, pueden llevar anteojos o lentes de contacto.

Si su hijo lleva anteojos, tenga presentes los siguientes consejos:

  • Deje que escoja sus propias monturas.
  • Las monturas de plástico son las mejores para niños menores de dos años.
  • Si un niño mayor lleva una montura metálica, asegúrese de que dispone de bisagras de resorte, ya que son más duraderas.
  • En los niños más activos, atar las varillas de los anteojos a una cinta elástica, ayuda a evitar que se les caigan.
  • Los niños con problemas oculares importantes es posible que necesiten unas lentes especiales, denominadas de alto índice, que son más finas y ligeras que las de plástico.
  • Las lentes de policarbonato son recomendables para todos los niños, sobre todo para quienes hacen deporte. El policarbonato es un termoplástico transparente, duro y a prueba de golpes, que se utiliza para fabricar lentes finas y ligeras. No obstante, aunque son muy resistentes a los impactos, se rayan con más facilidad que las lentes de plástico.

Los lactantes con cataratas congénitas pueden necesitar una operación para extirpárselas durante las primeras semanas de vida. Algunos de estos bebés deben llevar lentes de contacto tras la operación.

Alrededor de los diez años, algunos niños expresan su deseo de llevar lentes de contacto graduadas por motivos estéticos o porque les resultan más cómodas para hacer deporte.

Para llevar lentes de contacto, un niño deberá saber ponérselas y quitárselas solo, extraérselas cuando sea necesario y limpiárselas siguiendo las recomendaciones del pediatra.

Los problemas con las lentes de contacto casi siempre se suelen deber a unos malos hábitos de uso y/o a la falta de higiene.

El profesional de la vista que atienda a su hijo le ayudará a decidir qué tipo de corrección visual es la mejor para él.

Revisado por: Jonathan H. Salvin, MD

Fecha de revisión: junio de 2014

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/vision-esp.html

Todo sobre la hipermetropía en niños: ¿cuándo poner gafas?

¿Cómo graduar la vista del bebé?

Si has ido al oftalmólogo o al Óptico-optometrista con tu hijo y te han dicho que tiene hipermetropía, no te preocupes no es nada grave.

Te vamos a informar  qué es la hipermetropía en niños, qué tipos hay. Desde Óptica Universitaria te contamos todo lo que necesitas saber para cuidar la salud visual de tu hijo.

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¿Qué es la hipermetropía?

Técnicamente, la hipermetropía es un defecto de refracción y su consecuencia primaria es que el niño para ver bien de cerca, tiene que esforzarse para conseguirlo.

¿En qué se diferencian la hipermetropía y la miopía?

Las personas que no tienen ningún defecto de refracción pueden confundir los términos de la miopía y la hipermetropía y, aunque los dos tienen como consecuencia no poder ver con claridad, lo cierto es que se trata de casos muy diferentes:

  • Miopía: en las personas que tienen miopía, las imágenes no se proyectan en la retina, sino delante, lo que hace que no puedan ver bien de lejos.
  • Hipermetropía: las personas con este problema les cuesta ver bien de cerca debido a que, en este caso, la imagen se enfoca detrás de la retina.
  • Visión adecuada: los que no tienen ningún tipo de problema de visión y ven bien tanto de cerca como de lejos proyectan la imagen directamente en la retina.

¿Qué es la hipermetropía en niños?

A la hora de hablar de hipermetropía, tenemos que diferenciar la de los niños y la de los adultos. Cuando somos pequeños, todos tenemos hipermetropía, llegando a presentar hasta 2 dioptrías. Es lo que se conoce como hipermetropía fisiológica.

Pero este defecto no está ahí para toda la vida, pues, como sabes, a la larga, no todas las personas tienen hipermetropía. Con el desarrollo del niño, el ojo aumenta de tamaño y la graduación tiende a desaparecer hasta quedar a cero.

Para cuidar la vista de tu hijo te dejamos el siguiente artículo con varios consejos: 10 consejos fáciles para cuidar la salud visual de tu hijo.

¿Cómo saber si tu hijo tiene hipermetropía?

Si tu hijo tiene hipermetropía, claramente, él no va a decirte que no ve bien, ya que, probablemente, ni siquiera sea consciente de que tiene este problema y, de hecho, en muchas ocasiones, los niños compensan la visión deficiente a base de acomodar el cristalino, lo que hace aún más difícil detectar que algo inusual está ocurriendo.

En cualquier caso, recuerda que puedes hacerte una revisión totalmente gratuita en cualquiera de nuestros centros.

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¿Cómo reconocer la hipermetropía en niños?

Aunque tu hijo no te diga que no ve bien de cerca, hay diversas señales e indicios que pueden llevarte a la conclusión de que tu hijo puede estar enfrentándose a un problema de hipermetropía infantil:

  • Su rendimiento escolar es bajo y le cuesta concentrarse.
  • Dificultades en hacer puzzles
  • No le atrae leer cuentos.
  • No le gusta pintar.
  • Tiene problemas para escribir.
  • No se interesa por detalles pequeños, como los animales pequeños.
  • Lee más despacio.
  • Le pican los ojos, los tiene enrojecidos o le escuecen.
  • Tiene dolor de cabeza tras forzar mucho la vista.
  • Presenta estrabismo convergente, metiendo el ojo hacia dentro.

El indicio principal por el cual muchos padres se dan cuenta que su hijo o hija tiene hipermetropía, es su bajo rendimiento escolar.

Lo que sucede es que muchos niños hipermétropes dejan de concentrarse cuando realizan ciertas acciones, como el de estar fijando la vista en un texto, ya que acciones como esta les requieren un esfuerzo extra de concentración que personas sin hipermetropía no tienen.

Este esfuerzo extra es el que tiene que hacer el niño al ajustar la vista desde la pizarra cada vez que el profesor escribe o enseña algo al texto de lectura .

Es por esta razón que en el colegio al niño se le van haciendo las cosas más difíciles, ya que a causa de este sobreesfuerzo no puede seguir bien la clase.

Por lo tanto, un bajo rendimiento escolar no se debe simplemente a un problema de la vista, sino que principalmente se debe al constante esfuerzo extra que el niño debe realizar para muchas de las cosas que hace, tanto en el colegio como fuera de él.

¿Cuándo es recomendable poner gafas a los niños?

La mejor forma de ofrecerle un tratamiento efectivo a tu hijo y corregir sus problemas refractivos es hacerle revisiones periódicas con el oftalmólogo de forma frecuente.

Este punto es especialmente importante cuando los niños tienen entre 3 y 8 años.

¿El oftalmólogo ha detectado que la hipermetropía no ha desaparecido con el tiempo? Entonces, hay que tratarla.

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¿Cómo elegir las gafas para la hipermetropía en niños?

Lo primero que hará el oftalmólogo si tu hijo necesita gafas es darte un papel con la valoración en el que aparecen los datos de la esfera de las gafas. El valor «Esf» o «Sph» hace referencia a las dioptrías.

Es decir, aquí se te indica la potencia de las lentes para que tu hijo vea bien.

Es muy importante que te fijes en si aparecen de forma positiva o negativa a la hora de pedirlas, pues los valores positivos son para la hipermetropía y los negativos para la miopía.

En cuanto al tipo de gafas para niños a elegir para tratar la hipermetropía, las opciones son muy variadas.

De hecho, no tienen que ser únicamente modelos transparentes, también pueden graduarse las gafas de sol .

A la hora de elegir gafas, en tu óptica de confianza te preguntarán por la edad del niño y analizarán su situación, viendo su problema visual en particular y hasta sus antecedentes.

¿Cómo son las gafas para la hipermetropía?

Aunque estéticamente tengas muchas opciones a elegir, a nivel funcional las gafas que se utilizan para tratar la hipermetropía presentan características comunes:

  • El espesor está relacionado con la graduación: estas gafas funcionan como una especie de lupa, por lo que cuanto más alta es la graduación, mayor será el espesor de los cristales. Esto puede influir a la hora de elegir la montura que mejor le queda para su tipo de cara.
  • El tipo de lente es convergente: esto quiere decir que los rayos de luz se focalizan en un punto específico del ojo. Las reconocerás porque presentan un mayor grosor en el centro que en los extremos.
  • Gafas reducidas: si tu hijo tiene más de 2 dioptrías y no quieres que lleve unas gafas demasiado gruesas, no te preocupes. Existe la posibilidad de hacer gafas reducidas, hechas a su medida. En graduaciones medias y altas, también es importante valorar el tamaño de las gafas.
  • Gafas con efecto antirreflejante: este tipo de gafas eliminan los brillos, deslumbramientos y reflejos de luz ayudando a tener una visión adecuada.

¿Puede corregirse la hipermetropía en niños?

En muchos casos es posible corregir la hipermetropía infantil.

El desarrollo del niño y de sus ojos tiene mucho que ver en el proceso y esta puede reducirse de forma natural hasta que tu hijo llega a la adolescencia.

Si al llegar a este punto, el problema persiste, es probable que el niño sea hipermétrope de por vida, aunque su graduación puede mantenerse y no aumentar.

En general, en la adolescencia pueden usarse tanto gafas como lentillas, que pueden ser una opción muy cómoda a la hora de realizar determinadas actividades y deportes.

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¿Te han quedado dudas? ¡Pregúntanos!

Источник: https://www.opticauniversitaria.es/comunicacion/blog/gafas-para-ninos/

Primera revisión oftalmológica en niños: ¿cuándo es?

¿Cómo graduar la vista del bebé?

Controlar la salud ocular de los niños es fundamental para su correcto desarrollo y crecimiento. Su visión no sólo se trata de una de sus mejores herramientas para descubrir el mundo en los primeros meses, sino que más adelante es indispensable para su vida escolar.

Por eso, los padres tienen que estar muy pendientes de todo lo relacionado con la vista de los niños. Muchos padres tienen dudas sobre cuándo hay que revisar la vista a un niño y con qué frecuencia se tienen que realizar las primeras revisiones oftalmológicas.

Sigue leyendo para saberlo todo sobre sobre los exámenes de la vista para niños.

Las primeras revisiones oftalmológicas en niños

En general, aparte de las situaciones extraordinarias, hay una serie de revisiones rutinarias que pediatras y oftalmólogos recomiendan llevar a cabo para que la salud visual de los más pequeños sea óptima.

Primeros 6 meses: Primer examen de la vista completo

Estos primeros meses son especialmente críticos, ya que es cuando aún se están desarrollando las áreas visuales del cerebro y cualquier deficiencia debe atajarse lo antes posible.

La primera revisión oftalmológica completa tiene un objetivo principal: tratar de detectar posibles malformaciones, desviaciones o enfermedades congénitas, como las cataratas.

En general, el especialista comprueba que el bebé enfoca de manera correcta y que sus ojos están sanos también en su interior.

1 año: ¿Primeras gafas?

Depende de la salud ocular del niño, pero en muchos casos es posible que necesite utilizar gafas. Se trata de un momento clave, porque tienen que empezar a ver el mundo, incluidos sus padres, de la forma más clara posible. Así, se comprueba si existen defectos refractivos y, en caso afirmativo, se le tiene que graduar la vista para su primer par de gafas.

3 años: Primer test de la vista y graduación del niño

Aunque se haya podido realizar una graduación con anterioridad en casos concretos, es aproximadamente a esta edad, antes de comenzar la etapa escolar, cuando se suele realizar el primer test de la vista propiamente dicho.

Se trata de detectar si padece miopía, hipermetropía o astigmatismo, para evitar problemas de aprendizaje. Piensa que necesitan una salud ocular al 100%, no sólo porque van a entrar en contacto con la lectura y la escritura, sino también para desarrollar todas sus capacidades sociales.

Puedes realizar esta revisión de la vista gratis en el oftamólogo de la Seguridad Social y también en algunas ópticas.

9 años: Primeras lentillas

En algunos casos, muchos niños no terminan de acostumbrarse a llevar gafas y les suponen algunos problemas a la hora de hacer deporte o de relacionarse con los demás: es aquí donde entran en juego las lentillas para niños.

Por supuesto, depende del interés y la madurez del niño, pero los 9 años es una buena edad para ponerse lentillas por primera vez. Se trata además de una buena oportunidad de asignarles responsabilidades y de aumentar su autoestima.

¿A partir de entonces cada cuánto hay revisar la vista a los niños? Como en cada asunto relacionado con la salud, se recomienda acudir una revisión de la vista de forma habitual, al menos cada 2 años.

¿Qué ocurre en una revisión de la vista para niños?

Un examen de la vista para niños es muy parecido a la revisión oftalmológica de los adultos, pero con ligeras modificaciones, ya que los más pequeños tienen distintas necesidades y capacidades de interacción. Aunque cambia de sitio en sitio, en general revisar y graduar la vista a niños consiste en lo siguiente:

Evaluación del reflejo pupilar o fotomotor (especialmente en edades tempranas)
En general se realiza a bebés y sirve para comprobar cómo reacciona la pupila a la luz. Así, el pediatra u oftalmólogo aplica una linterna al ojo y observa si la pupila se contrae de forma automática.

Tests de la vista Snellen y LogMAR para niños
Aunque el nombre suene complicado, se trata simplemente de una versión infantil de los tradicionales paneles con letras.

Si el niño es muy pequeño y aún no sabe leer, se sustituyen los caracteres por formas y objetos fáciles de identificar, como animales, plantas, edificios o utensilios cotidianos. Por ejemplo: conejo, flor, casa, paragüas.

De esta forma no sólo resulta más sencillo hacer el test de la vista, sino también más divertido.

Igual que ocurre al acudir a otras consultas médicas, muchos niños pueden sentirse nerviosos e intimidados. En esta fase es muy importante prepararlos antes de la cita y tranquilizarlos diciéndoles que no hay respuestas correctas o incorrectas, sino que simplemente tienen que decir lo que ven.

Test de daltonismo
Como su propio nombre indica, este test sirve para identificar si el niño sufre algún tipo de daltonismo o de deficiencia al identificar colores. Se trata de una prueba bastante común en la que se muestra una imagen de círculos de color que contiene un número hecho con círculos de otro color.

Prueba de movilidad ocular (oculomotora)
El médico comprobará que los músculos del ojo del niño son capaces de realizar todos los movimientos necesarios. Para ello, le mostrará un objeto en distintos lugares del campo visual: arriba, abajo, izquierda y derecha, tanto en posiciones intermedias como extremas, para asegurar que pueden ejecutar todo el rango de movimientos.

Prueba de refracción
Este test está diseñado para determinar si el niño necesita corrección visual. Se les pide que miren a una luz con diferentes lentes en los ojos y se les pregunta si ven mejor o peor. En ocasiones es posible que antes se les aplique unas gotas para dilatar la pupila y permitir al optometrista ver el ojo por dentro.

En los controles rutinarios al recién nacido lo normal es que los doctores detecten si hay algún problema grave en la visión.

Más allá de los exámenes que el pediatra hace al bebé en sus primeros meses de vida, la respuesta general es que nunca es demasiado pronto para una revisión oftalmológica infantil.

El diagnóstico de problemas visuales en niños, cuanto más precoz sea, mejor. Acude cuanto antes al pediatra o al oftalmólogo si observas alguno de estos síntomas:

  • Si tiene problemas para ver de cerca o de lejos: se acerca demasiado a los libros o la TV
  • Cuando se le nota algún tipo de desviación en los ojos
  • Si hay alguna anomalía en los párpardos, como un párpado caído
  • Tiene mirada errática, mueve los ojos en distintas direcciones sin llegar a fijarla
  • Tiene los ojos rojos, legañas o lagrimeo constante
  • Se queja de dolor de cabeza u ocular
  • Se frota los ojos de forma constante
  • Le cuesta coordinar sus movimientos
  • Parece más torpe de lo habitual
  • En general, siempre que se note algo extraño en su mirada u ojos

Es muy importante prestar atención a la salud ocular de los niños. Al igual que ocurre en los adultos, las enfermedades de la vista en niños puede aparecer de manera gradual, tan poco a poco que son difíciles de detectar, hasta que de repente se convierte en un problema. Por eso las revisiones oftalmológicas infantiles y la detección precoz son fundamentales.

Estas son algunas de las enfermedades de los ojos en niños más habituales:

  • Cataratas congénitas: El cristalino, la lente de detrás del iris, es opaco de forma parcial o total y el niño tiene vista borrosa
  • Estrabismo: Uno de los ojos o ambos tienen una desviación en su posición
  • Ojo vago: La agudeza visual de uno de los ojos se desarrolla menos que la del otro. Suele surgir a causa de un estrabismo, el cerebro realiza una desconexión con el ojo desviado y no tiene en cuenta las imágenes que recibe.
  • Miopía: El niño muestra dificultad para ver de lejos
  • Hipermetropía: Le resulta difícil ver objetos cercanos
  • Astigmatismo: El globo ocular no es perfectamente esférico y crea imágenes borrosas
  • Daltonismo: Cuando el niño no puede percibir correctamente uno o varios colores y le cuesta distinguirlos unos de otros

Para un adulto, graduarse la vista es algo sencillo y rutinario, pero para los niños someterse a una revisión ocular por primera vez puede ser un poco abrumador. Sigue estos consejos para que todo vaya como la seda:

  1. Acompáñale. Está permitido a los padres estar con el niño en todo momento.
  2. Recuérdale que no hay respuestas correctas o incorrectas, se trata de que sean sinceros.
  3. Si el niño duda en algún paso, pídele al optometrista que vuelva a describir la tarea despacio y paso a paso.
  4. Explícale todas las fases de la revisión oftalmológica a tu niño antes de ir, para que se mentalice y sepa en todo momento en qué va a consistir.

Enlaces útiles

Источник: https://www.visiondirect.es/salud-ocular/primera-revision-oftalmologica-vista-ninos

Embarazo saludable
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