¿Cómo lograr que mi bebé duerma?

Contents
  1. Claves para que el niño de 2 a 5 años duerma bien
  2. 1. Dar prioridad a las rutinas
  3. 2. La cena ayuda
  4. 3. Tranquilidad siempre
  5. 4. Dormirse a solas
  6. 5. Dormir lo suficiente
  7. 6. Los despertares nocturnos son normales
  8. El sueño y su hijo de 1 a 3 meses
  9. ¿Durante cuánto tiempo dormirá mi bebé?
  10. ¿Cómo deben dormir los bebés?
  11. Cómo ayudar a su bebé a dormir
  12. ¿Cuándo debería llamar al médico?
  13. ​¿Cómo consigo que mi bebé se duerma? Pautas y consejos
  14. ¿Cómo lograr que un bebé duerma plácidamente?
  15. Hábitos de sueño en los neonatos
  16. Tres claves fundamentales para que un bebé duerma bien
  17. 1. El espacio para dormir
  18. 2. Aprendizaje
  19. 3. El descanso de los padres
  20. Los padres somos responsables de la tranquilidad del bebé
  21. Si el bebé llora, ¿debemos acudir de inmediato, o no?
  22. Chupete: ¿sí o no?
  23. Baños relajantes, un buen preludio para el sueño
  24. Consejos para cuando el niño vaya creciendo
  25. Pautas para enseñar a dormir a los bebés
  26. Descubre cómo lograr que tu bebé duerma mucho mejor
  27. 1. Aprende a usar las luces de su habitación
  28. 2. Llévalo a la cuna antes de que se duerma
  29. 3. Evita salir en su auxilio apenas escuches un sollozo
  30. 4. Ten paciencia
  31. Trucos para el bebé duerma mejor
  32. Reflexión
  33. Cómo hacer que tu bebé se duerma (sin dormirte tú)
  34. Mi bebé no duerme de noche ni de día: ¿en serio?
  35. Vale, pero… ¿por qué mi hijo duerme (tan) poco?
  36. Crecimiento y despertares
  37. Cómo conseguir que tu bebé se duerma
  38. Trucos infalibles para dormir a un recién nacido
  39. Dormir esta sobrevalorado… o no :-)
  40. 7 trucos para que el bebé duerma toda la noche
  41. 1. Ofrécele alimento antes de llevarlo a la cama
  42. 2. Procura que sea divertido
  43. 3. Llévalos temprano a dormir
  44. 4. Conoce las características de cada edad
  45. 5. Evita sobreestimular al bebé
  46. 6. Rodéalo con sus mantas para que duerma toda la noche
  47. 7. Ayúdalos a relajarse antes de dormir

Claves para que el niño de 2 a 5 años duerma bien

¿Cómo lograr que mi bebé duerma?

Los pediatras lo saben mejor que nadie: el sueño infantil es uno de los temas que más preocupan a los padres.

Por desconocimiento sobre su proceso de maduración, por las malas costumbres que con frecuencia se cuelan en casa, el mal dormir de los niños pequeños se prolonga más de lo deseable, pasados incluso los 5 años.

Estos son los consejos que la Asociación Española de Pediatría ofrece sobre este tema.

1. Dar prioridad a las rutinas

Las rutinas ayudan a organizar la vida del niño y le predispone para la siguiente etapa del día: primero el baño, luego la cena, y a continuación la cama.

Todas estas actividades se deberían hacer siempre a la misma hora para que el niño integre el patrón de tiempo y adquiera desde pequeño buenos hábitos. “Para enseñar a los niños a dormir, todos los que intervengan deben actuar siempre de la misma forma.

El niño debe saber que la respuesta del padre, la madre o los abuelos va a ser igual» subraya la Asociación Española de Pediatría. 

2. La cena ayuda

El niño no debería ir a la cama sin cenar o después de tomar bebidas estimulantes como las de cola o los zumos de naranja. La cena debería ser suficiente, con alimentos que predispongan a dormir. 

3. Tranquilidad siempre

Para dormirse, el cuerpo debe ponerse en modo «pausa». El estado de alerta se desactiva  y surgen las ganas de dormir.

Antes de ir a la cama, no son aconsejables los juegos de ordenador, tableta y otros dispositivos, las películas de intriga o acción, las peleas de cualquier tipo, las bromas de mucha risa, las cosquillas y todo lo que conlleva respuestas reactivas y excitación.

Lograr el estado propicio al sueño requiere por lo contrario actividades apaciguadoras: hojear algún libro, escuchar un cuento, hacerse confidencias o suaves caricias…

4. Dormirse a solas

Solitos en la cama, muchos niños se sienten abandonados y reclaman constantemente la presencia de sus padres. Es lo que se conoce como “ansiedad de separación”. Pero conciliar el sueño se logra mejor a solas y es preferible que el pequeño se acostumbre a ello.

Una vez más, las pequeñas rutinas alivian sus miedos: una lamparita siempre encendida, la puerta entreabierta, la voz de papá o mamá en la cocina, el sonido amortiguado de la televisión, el chupete, un peluche o cualquier objeto suave y con un olor familiar.

A la hora de salir de la habitación, mantente cariñosa pero firme para evitar un largo y pesado proceso de negociación: más cuento, más agua, más luz… Al final, más presencia de papá o mamá.

5. Dormir lo suficiente

Al igual que los adultos, los patrones de sueño de los niños varían mucho de uno a otro. Por regla general, se calcula que:

–  en torno a los 2 años, suelen dormir entre 10 y 13 horas. El 15 por ciento del tiempo corresponde a una siesta después de la comida del mediodía.

–  entre los 3 y los 5 años, la siesta se va haciendo más corta y el niño duerme unas 10-12 horas.

–  a partir de los 5 años, el reposo del mediodía desaparece y el pequeño duerme unas 10-12 horas hasta la preadolescencia, etapa en la que el sueño se reorganiza.

Con este esquema indicativo en mente, nos queda ofrecer al niño un entorno favorable para que duerma ni más ni menos de lo que precisa: una cama confortable, una habitación a una temperatura en torno a los 22 grados, penumbra, nada de ruido, etc.

6. Los despertares nocturnos son normales

Los niños pequeños suelen despertarse con frecuencia durante la noche. Es un fenómeno propio del proceso madurativo del sueño que va desapareciendo con el paso de los años. Se explica por las dificultades que tienen al pasar de un ciclo de sueño a otro.

Poco a poco, el proceso se va normalizando y los despertares nocturnos son cada vez menos frecuentes y más cortos. Mientras tanto ¿qué hacer cuando el niño se despierta? Si te llama, acude a él y tranquilízale sin alargar tu presencia a su lado. Cualquier otra estrategia es contraproducente.

Sobre todo, no le regañes ni te pongas de mal humor para que no se estrese.

Procura evitar sacarle de su cama para meterle en la tuya al menos que seas una convencida defensora del colecho.

Al respecto, la Asociación Española de Pediatría opina que “no es recomendable que los niños duerman en la cama de los padres, ya que se altera la fisiología del sueño del niño, además de la de los padres. El sueño de los niños mayores que duermen con los padres es menos reparador”.

A partir de los 2 o 3 años, los niños suelen tener pesadillas muy perturbadoras o terrores nocturnos. Es importante distinguirlos y actuar en consonancia con cada caso. También pueden surgir otros problemas del sueño –bruxismo, somnanbulismo, etc – que conviene conocer y acompañar.

Victoria Gómez

Источник: https://www.guiadelnino.com/educacion/consejos-de-educacion/claves-para-que-el-nino-de-2-a-5-anos-duerma-bien

El sueño y su hijo de 1 a 3 meses

¿Cómo lograr que mi bebé duerma?

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Cuando creía que dormir por la noche era un sueño inalcanzable, su bebé empezará a dormir durante períodos más largos por la noche. El ciclo de sueño de su bebé se está empezando a parecer al suyo, y es posible que su pequeño se alimente menos a menudo por la noche.

Pero no dé por sentado todavía que usted podrá dormir a pierna suelta. En esta etapa, «dormir toda la noche de un tirón» se considera dormir solo cinco o seis horas seguidas.

¿Durante cuánto tiempo dormirá mi bebé?

Puesto que los bebés de esta edad están más despiertos, más alerta y más atentos a lo que los rodea durante las horas de luz, es más probable que estén más cansados por la noche y se duerman. Pero sigue habiendo una gran variabilidad dentro de lo que se considera normal.

Según la Fundación Nacional del Sueño de EE.UU. (NSF, por sus siglas en inglés), los bebés de hasta 3 meses de edad deben dormir de 14 a 17 horas cada período de 24 horas. Muchos ya habrán establecido una rutina de sueño diaria de dos o tres siestas al día, seguidas de un «dormir toda la noche de un tirón» después de la última toma.

¿Cómo deben dormir los bebés?

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda compartir la habitación con el bebé sin compartir la cama con él durante, por lo menos, sus primeros seis meses de vida o, idealmente, hasta su primer cumpleaños. Esta es la etapa en que el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es más alto.

Compartir la habitación con el bebé consiste en acostar al bebé en una cuna, cunita portátil o moisés dentro de la habitación de sus padres, en vez de dejarlo dormir en una habitación independiente. Esto permite tener al bebé cerca por la noche y facilita las tomas, así como la posibilidad de consolarlo y de supervisarlo por la noche.

Aunque compartir la habitación con el bebé es seguro, poner al bebé a dormir en la cama junto a usted no lo es. Compartir la cama con un bebé aumenta el riesgo de SMSL y de otras muertes relacionadas con la conducta de dormir.

Siga las siguientes recomendaciones para que el ambiente de su pequeño para dormir sea seguro:

  • Coloque siempre a su bebé boca arriba (sobre la espalda) para dormir, no lo coloque nunca boca abajo (sobre el abdomen) ni de costado. El índice de SMSL se ha reducido mucho desde que la AAP introdujo esta recomendación en 1992.
  • Utilice una superficie firme y estable como colchón. Cubra el colchón con una sábana que quede bien ajustada. Asegúrese de que la cuna o el moisés cumpla con las normas de seguridad vigentes en la actualidad.
  • No coloque nada más en la cuna o el moisés. Guarde los juguetes de peluche, las almohadas, las mantas, las cubiertas, edredones, o colchas, las sábanas que no ajusten bien y los protectores de cuna apartados del área donde duerma el bebé.
  • Evite el sobrecalentamiento. Vista a su bebé según la temperatura de la habitación, sin abrigarlo más de lo necesario. Fíjese en los signos del sobrecalentamiento, como el sudor o estar muy caliente al tacto.
  • Mantenga a su bebé alejado del humo del tabaco. Ser fumador pasivo aumenta el riesgo de SMSL.
  • Ponga a dormir a su bebé llevando puesto el chupete. Pero, si su hijo rechaza el chupete, no lo fuerce a dormir con él. Si suelta el chupete mientras está dormido, no se lo vuelva a poner. Si amamanta a su bebé, espere a ofrecerle un chupete hasta que la lactancia esté firmemente establecida.
  • Esté atento a otros peligros. Evite artículos con cordones, cordeles o cintas que se puedan enrollar alrededor del cuello del bebé, así como objetos de cualquier tipo con esquinas o bordes afilados. Fíjese bien en los objetos que su bebé podría tocar mientras está sentado o de pie sobre la cuna. Los móviles colgados sobre la cuna, los adornos que cuelgan de la pared, como los cuadros y los tapices, y los cordeles de las persianas pueden ser peligrosos si se encuentran al alcance del bebé.

Cómo ayudar a su bebé a dormir

Si aún no lo ha hecho, inicie una rutina para acostar a su bebé por la noche, que a su pequeño le acabará resultando familiar y relajante. Bañarlo, leerle y cantarle puede tranquilizar a un bebé y señalarle el final del día.

A algunos bebés les gusta que los envuelvan en una sábana o mantita ligera, algo que se puede hacer hasta que empiezan a girar sobre sí mismos, o darse la vuelta desde la posición de estar acostado.

Si siempre hace esto su bebé pronto asociará estos pasos a la conducta de dormir.

Si mece a su bebé para que se duerma antes de ponerlo en la cuna, es posible que él espere que lo meza para poder conciliar el sueño cada vez que se despierte por la noche. En lugar de hacer eso, intente dejar al bebé en la cuna o el moisés mientras está somnoliento pero aún despierto. De este modo, su bebé aprenderá a quedarse dormido solo.

Algunos bebés se retuercen, gimotean y hasta lloran un poco antes de volverse a quedar dormidos por sí solos. A menos de que crea que su bebé tiene hambre o está enfermo, intente ver qué ocurre si lo deja solo durante unos pocos minutos; es posible que sea capaz de tranquilizarse solo.

Si su bebé se despierta durante el período en que usted quiere que duerma, mantenga la actividad al mínimo. Intente mantener las luces en penumbra y resístase al deseo de hablar o jugar con él. Cambie o alimente a su bebé y vuélvalo a dejar en su cuna o moisés.

Si su bebé se está despertando temprano por la mañana para comer, unos pequeños cambios podrían permitirle modificar ligeramente su horario. Puede intentar despertar a su bebé para su última toma a una hora que se adapte al ritmo de sueño que tiene usted:

  • Por ejemplo, si su bebé suele dormir desde la toma de las 7 de la tarde y se suele despertar sobre las 2 de la madrugada, pruebe a despertar y alimentar a su bebé a las 11 de la noche. Luego, acueste al bebé para que duerma hasta la primera toma de la mañana, sobre las 5 o las 6 de la madrugada.

Tal vez tarde unas cuantas noches en establecer esta nueva rutina pero, si la aplica de manera constante mejorará sus probabilidades de éxito.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Algunos bebs de esta edad ya empiezan a dormir de un tirón por la noche, pero sigue habiendo una gran variabilidad dentro de lo que se considera normal. Si hay algo que le preocupa sobre el sueño de su bebé, hable con su médico.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD

Fecha de revisión: junio de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/sleep13m-esp.html

​¿Cómo consigo que mi bebé se duerma? Pautas y consejos

¿Cómo lograr que mi bebé duerma?

La queja más habitual de los padres cuando tienen un bebé es la falta de sueño. El sueño del bebé y sobre todo la falta de sueño provocada por las noches en vela acaba afectado seriamente a los padres.

Y es un pez que se muerde la cola: el bebé no duerme y los padres tienen sueño, están más nerviosos, cansados y con poca paciencia, esto lo detecta el bebé y le afecta directamente en el sueño.

¿Cómo lograr que un bebé duerma plácidamente?

Se ha escrito mucho sobre el tema, hay muchas y diferentes teorías de cómo deben actuar los padres y algunas de ellas se contradicen. Pero en lo que están todas de acuerdo es que lo importante es que el bebé adquiera buenos hábitos de sueño.

¿Y esto qué quiere decir? Básicamente podríamos resumirlo en asentar una buena rutina y armarse de paciencia.

Hábitos de sueño en los neonatos

Que el bebé aprenda a dormir bien dependerá de los padres. Antes de dar algunos consejos debemos saber que los pequeños necesitan muchas horas de reposo para recuperar toda la energía que invierten en su rápido crecimiento.

Cuando nace el bebé, necesitará dormir entre 15 y 22 horas. Es casi el día entero, queda claro que es una parte indispensable para su desarrollo y por tanto los padres deben ayudar a que se lleve a cabo de la mejor manera posible y entendiendo que es un proceso básico para la salud del bebé.

Tres claves fundamentales para que un bebé duerma bien

Hay tres puntos que se deben tener en cuenta cuando tratamos de que los bebés descansen adecuadamente.

1. El espacio para dormir

Hay estudios que indican que los niños que duermen en habitaciones separadas de los padres duermen más, se despiertan menos, tienen menos dificultades a la hora de dormirse y se duermen antes.

También hay teorías que dicen lo contrario… Sea como sea, debemos aprovechar la necesidad natural del bebé para dormir y potenciarla.

Es decir, cuando veamos que el bebé empieza a dar muestras de cansancio, debemos aprovechar la oportunidad para crear un entorno propicio al sueño y evitar interrupciones.

2. Aprendizaje

Los bebés no nacen sabiendo dormir. Como el resto de las habilidades, lo van adquiriendo gracias al aprendizaje. Es decir: que el dormir bien es una habilidad que los padres deben enseñar a sus hijos.

3. El descanso de los padres

Si los padres están cansados, tendrán menos paciencia y el bebé lo notará y afectará directamente en su sueño, y como decíamos al principio, aquí está el pez que se muerde la cola. Los padres deben también adquirir unas pautas de descanso.

Aprovechar el tiempo en que el bebé duerma para desconectarse. Eso no quiere decir aprovechar este tiempo para las tareas de la casa o atender al teléfono o trabajar. Sino descansar: dormir, darse un baño, ir al gimnasio, ir a pasear…

 en definitiva desconectar del bebé para poder atenderle con las energías renovadas.

Los padres somos responsables de la tranquilidad del bebé

Para poder pasar esta época inicial de los niños y niñas es importante que los padres entiendan que son los referentes inmediatos del bebé: todo lo que ellos hagan y cómo se sienten repercute en el pequeño y en su comportamiento. Cuando los padres son nerviosos, el bebé es nervioso, cuando los padres se muestran tranquilos y estables, los niños suelen tener menos problemas de falta de sueño, de llanto incontrolable, etc.

Los bebés lloran, esto es inevitable porque es esta la forma en que se comunican, cuando tienen hambre lloran, cuando les duele algo lloran, cuando están intranquilos lloran, cuando quieren atención lloran… si pudieran hablar lo harían. Por ello es importante que los padres lo tengan claro y que no se enfaden ni se preocupen en exceso cuando su hijo se pase las noches llorando.

Una de las actitudes de los padres que suele empeorar la situación, es cuando el bebé llora sin parar, se ponen nerviosos, están tensos y pierden la paciencia. Como hemos dicho antes, el bebé absorbe todo lo que lo rodea.

Si el padre o la madre le tiene en brazos y se desespera o enfada, el bebé hará lo mismo, le contagiará su ansiedad. Por tanto, las noches en vela que tanto preocupan, normalmente se deben a las actitudes de los padres.

Lo mejor cuando se sientan así, es salir de la habitación, respirar profundamente, calmarse y volver con el bebé cuando su actitud sea tranquila.

Si el bebé llora, ¿debemos acudir de inmediato, o no?

Otro punto de controversia en el sueño de los bebés es si debemos atenderlos inmediatamente o no. Parece obvio que no. Si el pequeño realmente no necesita nada, lo único que hace es probar a los padres. Si llora y rápidamente acuden a mostrarle su afecto, el bebé aprende que debe llorar.

Estamos reforzando esa conducta. Hoy en día con los medios de los que disponemos desde otra habitación podemos asegurarnos de que el bebé está bien y que no hace falta que vayamos.

Si realmente no tiene nada, y sólo está llamando la atención de los padres, los llantos cesarán y aprenderá que llorar no hace que reciba la atención instantánea de sus padres.

Volviendo a la paciencia, es importante darle tiempo al bebé. Como hemos dicho, el pequeño no nace enseñado, se le debe orientar.

Cuando los padres intentan dormir al bebé, deben hacerlo siguiendo una rutina, manteniendo un ambiente relajado, hablarle de forma suave, con una luz tenue… lo importante es que se sienta acompañado durante el proceso.

Lo que suele funcionar cuando el pequeño no “sabe parar” es distraerlo, hacer ruidos, mostrarle objetos que llamen su atención, sacarle de la habitación donde esté… conseguir que el bebé abra los ojos y atienda a otra cosa.

Chupete: ¿sí o no?

Otro tema discutido es el chupete. Hay quienes insisten en su utilidad y quienes lo culpan de todos los problemas

Cada bebé es distinto. Puede que a algunos les ayude a calmarse y que otros lo rechacen. Puede que a algunos les ayude a dormir y que a otros les despierte cuando se le cae.

Ni es malo ni es bueno, es una opción que los padres pueden escoger según vean que les es útil.

En lo único que parece que están todos de acuerdo es que el uso del chupete evita la muerte súbita, que es uno de los mayores temores de los padres.

Baños relajantes, un buen preludio para el sueño

Un punto donde parece que todas las teorías están de acuerdo es en el baño del bebé. La rutina del baño relaja al bebé y a los padres, por tanto, jugará a favor del descanso el hábito de bañar al pequeño antes de acostarle.

Consejos para cuando el niño vaya creciendo

Conforme el bebé vaya creciendo necesitará menos horas de sueño y será muy importante que los padres incluyan la distinción día/noche en su aprendizaje. Estimularlo durante el día y propiciar la calma por la noche. Poco a poco el bebé irá adquiriendo la rutina similar a la de los padres. Y debe aprender que es por la noche cuando debe dormir.

Actualmente se han puesto de moda diferentes técnicas para relajar al bebé: ponerle música, hacerle masajes, hacer ejercicios, yoga… cualquiera de estas opciones nos parece correcta porque lo que propicia es la relajación y la tranquilidad entorno al bebé y esto siempre es bueno.

Pautas para enseñar a dormir a los bebés

A continuación veamos resumidas algunas pautas para enseñar a los bebés a dormir.

  • Recordar que siempre serán los padres y el entorno del bebé los que decidirán cómo será el comportamiento del pequeño.
  • No vale culpar a los pequeños, ellos acaban de llegar a este mundo y son los padres los que deben enseñarle cómo debe comportarse.
  • Adquirir buenos hábitos de sueño: así evitaremos trastornos en la infancia como el insomnio.
  • Establecer una rutina: como en todos los ámbitos del desarrollo, durante la infancia la rutina es indispensable para guiar el aprendizaje. Cumplir unos horarios, unos pasos, establecer unos espacios definidos para cada actividad,…
  • Los padres deben ayudar y enseñar a los bebés la habilidad de dormir: los niños y niñas absorben todo de sus padres, nacen sin saber y aprenden de los que tienen más cerca, los padres.
  • Es importante el descanso de los padres: deben desconectar, aprovechar el tiempo “libre” para descansar y recuperar energía.
  • Aprovechar la necesidad de reposo del bebé: estar atentos y potenciar los momentos en que el bebé muestre ganas de dormir para establecer el entorno apropiado que lo refuerce.
  • Tranquilidad, paciencia y calma: lo que más perciben los bebés es la actitud de los padres. Ésta debe ser de tranquilidad y calma. En momentos de estrés o cansancio los padres deben armarse de paciencia.
  • Distraer al bebé: cuando el bebé empiece a llorar sin motivo y no podamos calmarle, una opción es distraerlo, con ruidos u objetos que aparten su atención del llanto.
  • El baño relajante: situar la rutina del baño antes de acostar al bebé incrementará su relajación.
  • Distinción día/noche: para que el bebé vaya adquiriendo los hábitos de los mayores debe aprender a distinguir el día de la noche. Estimularlo con actividades durante el día y propiciar la calma y relajación por la noche.

Источник: https://psicologiaymente.com/desarrollo/como-consigo-bebe-duerma

Descubre cómo lograr que tu bebé duerma mucho mejor

¿Cómo lograr que mi bebé duerma?

Cuando los bebés nacen, no tienen un tiempo específico de sueño sino hasta el sexto mes. Generalmente, duermen cada 3 horas y se despiertan llorando. Es normal que quieras saber cómo lograr que tu bebé duerma mucho mejor.

A los recién nacidos se les hace muy difícil diferenciar cuándo es de día y cuándo es de noche. Esa puede ser una explicación de por qué duermen tan poco. ¡Pero no te preocupes! Luego de las primeras semanas, podrás enseñarle y él aprenderá cuál es la diferencia. Así, podrá crear hábitos de sueño más adelante.

Cuesta un poco adaptarse a la nueva realidad, es decir, que el sueño de tu bebé se interrumpe, que tienes que levantarte de la cama y sacar energías para lograr que vuelva a dormirse. Quizá te preguntes: ¿Y si no se duerme? Aunque parezca complejo, con el tiempo irás logrando que tu pequeño disfrute del sueño.

Vamos, no dejes que las preocupaciones reduzcan esa gran emoción de ser madre. Tu hijo solo será un bebé por tiempo limitado. Por esta razón, te dejamos algunas recomendaciones para ayudarlo a dormir plácidamente.

1. Aprende a usar las luces de su habitación

Las luces funcionan como ese interruptor que nos pone en marcha, mientras que la oscuridad es mejor conocida como la que alimenta nuestro sueño. Por ello, debes mantener a tu bebé con luz durante el día y en oscuridad durante la noche para acostumbrarlo.

  • En el día: deja que la claridad del sol entre en la casa. Corre las cortinas y abre algunas ventanas.
  • En la noche: disminuye un poco la intensidad de las luces antes de que tu bebé se duerma para que entre en ambiente.
  • Puedes tener pequeñas lámparas como luces nocturnas, siempre que no iluminen demasiado su habitación.

Entérate: ¿Cuál es la leche para niños más saludable?

2. Llévalo a la cuna antes de que se duerma

Al principio, esto no es nada sencillo, especialmente si lo estás amamantando, momento en que los bebés tienden a quedarse dormidos. Lo ideal es que lo amamantes y acaricies hasta que vaya quedándose dormido. Pero no dejes que se duerma completamente en tus brazos pues al momento de ponerlo en la cuna, volverá a despertarse.

3. Evita salir en su auxilio apenas escuches un sollozo

No debes ir corriendo cada vez que escuches un pequeño sollozo. Si lo haces, lo acostumbrarás a que se despierte con más frecuencia, pues entenderá que irás en su ayuda.

En lugar de hacer esto, espera unos minutos y dale la posibilidad de que pueda calmarse un poco y vuelva a dormirse. Si esto resulta imposible, entonces sí, ve a calmarlo antes de que llore más.

Conoce: 5 reflejos primitivos en los bebés.

4. Ten paciencia

Luego de haberlo acostumbrado a dormir por más horas seguidas, existe la posibilidad de que tu bebé vuelva a despertarse entre llantos por las noches. Ante esto, no te asustes. Esto es normal si ha dormido en la tarde o si tiene alguna molestia como la fiebre.

Trucos para el bebé duerma mejor

  • Manténlo calmado y en un ambiente silencioso.
  • Intenta no estimularlo demasiado cuando está quedándose dormido.
  • Juega mucho con tu bebé en el día. Si tienes una mascota, inclúyela en los juegos y será un día de diversión para todos. De noche se encontrará tan agotado que se dormirá pronto.
  • Cuando se despierte a medianoche, no enciendas de inmediato la luz, ni lo lleves a la claridad.
  • Establece una hora de dormir que sea constante.
  • Asegúrate siempre de que se encuentre cómodo al momento de dormir.
  • Dale un baño antes de dormir.
  • Después de ciertas semanas, no es bueno que duerma en la cama contigo. ¡No lo acostumbres!

Reflexión

Ten mucha paciencia y, en especial, dale tiempo para que se adapte a dormir más de 3 horas. Lograr que tu bebé duerma mucho mejor y que lo haga durante toda la noche, sin despertarse, es el sueño de todos los padres. Sin embargo, no es cuestión de azar o de genética, la clave está en los hábitos y las costumbres que creamos en ellos.

Si logras establecer un horario para dormir y lo acostumbras a que en el día se está despierto y en la noche se duerme, irás por muy buen camino. Practica estos consejos sobre cómo lograr que tu bebé duerma mucho mejor y disfruta de esta especial etapa de tu hijo.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/lograr-bebe-duerma-mucho-mejor/

Cómo hacer que tu bebé se duerma (sin dormirte tú)

¿Cómo lograr que mi bebé duerma?

Lo sé, he estado ahí: está muerto de sueño, se le caen los ojos, pero por algún motivo se resiste a soltarse y dormirse de una vez.

En lugar de eso se estira, se tensa, llora, pide pecho y más pecho, y brazos, y paseos, y parece que se calma y -ahora sí, está a punto-, pero no: vuelta a empezar.

El (mal) sueño de los bebés es uno de los misterios de la humanidad que más me fascina: si tienen sueño, ¿por qué no se duermen sin más? ¿por qué se resisten a algo que parece tan natural como relajarse y dormir? ¿Quieres saber, sencillamente, cómo hacer que tu bebé se duerma?

Si hay algo que me parece gracioso de mi profesión es que a las fotógrafas de recién nacidos nos suelen apodar «susurradoras de bebés».

A pesar de que me gustaría, no tengo ningún elixir mágico ni sé tocar el famoso botón de «off» con el que todas desearíamos, a veces, que vinieran equipados nuestros hijos.

Pero sí es verdad que alguien con experiencia haciendo fotos a bebés de pocos días termina desarrollando un ojo experto en identificar señales y adaptarse a sus ritmos. Se da la casualidad de que, además, soy madre de 5 niños, así que este maestrillo tiene su propio librillo ;-)

No defallezcas, veamos cuatro ases que tengo bajo la manga para hacer que tu bebé duerma mejor – o, por lo menos, para que tú no lo pases tan mal si no quiere dormirse y te toca pasar media noche en vela.

Mi bebé no duerme de noche ni de día: ¿en serio?

Empecemos por el principio: cada niño es distinto y sin duda hay muchas cosas que no sabemos y seguiremos sin saber, a pesar de todos los avances de la ciencia.

Algunos bebés duermen como troncos, mientras que otros (la mayoría) necesitan mucho mimo, mucha teta (o bibe), muchos brazos y toneladas y toneladas de paciencia durante meses (o años) hasta que, por fin, se duermen a gusto.

Así que lo primero que debes saber es que el sueño es un proceso evolutivo, que va cambiando con el tiempo. Paciencia, todo llega. Cuando tenga 10 años dormirá fantásticamente ;-)

Por si esto fuera poco, resulta que cada bebé es diferente, y mientras que algunos duermen largas horas seguidas, otros hacen «microsiestas» rápidas que agotan a los padres: dedicas minutos y horas a conseguir que cierre los ojos y, veinte minutos más tarde, los vuelve a abrir. Todos los bebés duermen, pero algunos más que otros.

No hay que ser muy avispado para entender que un bebé de días o de meses realmente necesita a su madre (o su cuidador habitual) porque es quien le transmite seguridad.

Es evidente que un bebé, solo, no podría sobrevivir en el mundo, de modo que la naturaleza le ha equipado con un maravilloso sentido para reconocer en su madre la calma, la tranquilidad… en definitiva, el epicentro del universo. La mamá es el mejor somnífero.

Eso no significa que no existan los bebés que se duermen solos y que duermen ocho horas seguidas. Son como las meigas: haberlos, haylos. Pero son la excepción – y cuando tu mejor amiga te dice que el suyo es de esos, la tirarías por la ventana.

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Vale, pero… ¿por qué mi hijo duerme (tan) poco?

Hoy en día sabemos que las fases de sueño en los bebés son distintas de las de los adultos: solo pasan por las fases de sueño REM y sueño profundo, y son ciclos cortos que se repiten con mucha frecuencia. Así, en algunos momentos su respiración es profunda y pausada, mientras que en otros vemos cómo hacen muecas (o incluso sonríen) y respiran más agitadamente.

A modo de curiosidad (léase con voz de fotógrafa newborn): en la fase REM es cuando se pueden tomar fotos del bebé durmiendo y pillar al vuelo alguna sonrisa involuntaria, pero es también un momento en el que su sueño es más ligero.

Pero no solo de fotos vive el hombre: si aprendes a reconocer las distintas fases de sueño del bebé, te servirá para poder saber si es un momento en el que podrás dejarlo más fácilmente en la cuna o si esta tendrá «pinchos».

Gracias a esta pauta de sueño con ciclos cortos, el cerebro del bebé crece y se desarolla a gran velocidad. Además, no debemos olvidar que un bebé de pocos días o semanas de vida necesita alimentarse constantemente, por lo que es lógico que sus ciclos de sueño y vigilia sean muy distintos de un adulto.

No desesperes: aunque te parezca que duerme poco, si tu bebé está bien y se desarrolla adecuadamente, es un bebé normal.

Crecimiento y despertares

Con el paso de los meses, los bebés empiezan a pasar más horas del día despiertos y a acumular más horas de sueño nocturno, pero recuerda que cada bebé es diferente: los hay que duermen la noche del tirón a los pocos meses sin tener que «adiestrarlos» de ninguna manera, y otros que se caracterizan por un sueño con múltiples interrupciones hasta pasados los dos años.

Por otro lado, no debemos olvidar que no son autómatas, y que pasan días mejores y peores. Además, sus pautas de sueño van cambiando con la edad. A las dos fases de sueño (REM y profundo) que hemos mencionado anteriormente, se le van sumando otras a medida que el bebé crece.

Si a eso le añadimos microdespertares (que los adultos también tenemos, pero nos volvemos a dormir tan ricamente, mientras que a un bebé le cuesta más) o fases evolutivas como la crisis de separación de los 8-10 meses, la dentición, los primeros virus… cuando parece que ya le has «pillado el truco» a tu hijo, todo cambia de nuevo.

Cómo conseguir que tu bebé se duerma

Pero volvamos a lo que íbamos: ¿qué puedes hacer para facilitar el sueño a tu bebé durante sus primeras semanas? No existen fórmulas magistrales, pero sí hay algunos trucos que como madre y fotógrafa uso habitualmente y quizás te ayuden a llevarlo mejor:

  • Obsérvale. Mucho. Aprende a reconocer sus muestras de hambre (reflejo de búsqueda, boca abierta) y anticípate al momento crítico. Ya sabes que los bebés comen a demanda, así que dale barra libre. No te olvides de las crisis o baches de lactancia, podría estar pasando por uno y que ese sea el motivo de su intranquilidad continua.
  • Aprende también a visualizar sus señales de cansancio. Esto no siempre es evidente, porque (sobre todo los primeros días) los recién nacidos parecen estar muy aletargados la mayor parte del tiempo. Pero cuando ha tomado pecho a demanda, está limpio y a pesar de todo está cada vez más irritable… a veces no es porque le moleste nada, sino porque quiere dormir.
  • Aplica las técnicas de relajación del «cuarto trimestre»: existe una teoría que afirma que los bebés nacen todavía a «medio hornear» y que el primer trimestre fuera del útero materno supone una transición que no siempre les resulta fácil. Pasan de un medio líquido, con temperatura constante, sin sensación de hambre ni demasiados estímulos visuales o auditivos, a un entorno totalmente nuevo, cegador, frío, lleno de ruido y donde, además, sienten también hambre y molestias.

Trucos infalibles para dormir a un recién nacido

Si te has asegurado de que sus necesidades primarias están cubiertas (hambre, incomodidad) y ves que, efectivamente, tu bebé empieza a estar cansado y necesita dormir, adelántate a la catástrofe: antes de que esté «pasado de vueltas», lo mejor que puedes hacer es reconocer todo aquello que le agobia y le inquieta y ponerle remedio.

No me cansaré de repetirlo: es más importante aprender a interpretar las señales del bebé que los mil trucos o técnicas que puedas encontrar por internet para dormirlo.

De hecho, muchos de los trucos «mágicos» para dormir a bebés pasan por ignorar sus necesidades aplicando métodos conductistas (el método Estivill, para entendernos, que predica que debemos «entrenar» al bebé para que se duerma solo), o bien provocan reacciones de «desconexión» del bebé que son más bien contraproducentes (el bebé no se duerme sino que se «apaga» como reacción ante una situación de estrés; seguro que has visto algún vídeo de un doctor o experto haciendo una serie de movimientos tras los cuales el bebé parece quedarse, literalmente, frito). Dicho de otro modo: no pongas en práctica nada de lo que no estés segura o no te sientas cómoda haciendo, y contrasta siempre la información.

Por ese motivo, un recurso como el curso sobre sueño infantil de Criar con Sentido Común es un verdadero tesoro. Desmontando mitos sobre el sueño de los bebés, los métodos conductistas, el colecho… Armando Bastida te cuenta sus propios trucos y rutinas para que el sueño de tu bebé no te quite el sueño (pun intended).

Siguiendo con la analogía del cuartro trimestre, y aplicando un enfoque lo más respetuoso posible, te recomendaría que ofrezcas a tu bebé un entorno lo más parecido a tu vientre que puedas:

  1. Portéalo piel con piel o practica el método canguro: deja que descanse sobre tu pecho.
  2. No dejes que mueva brazos y piernas alocadamente (apenas tiene control sobre sus movimientos y le pueden estresar más aún): arrúllalo bien para que se sienta contenido y seguro.
  3. Una vez arrullado, túmbale de lado sujetándole con tus manos y mécelo, dejando que su cabeza siga tus movimientos rítmicos (como ocurriría si lo porteas en un fular o si va sentado en el cochecito). Lo ideal y más cómodo es hacerlo sentada. Esta técnica funciona especialmente bien con bebés muy pequeños, pero cuando crezca muy probablemente te tocará llevarlo en brazos y pasearle por la habitación.
  4. Susúrrale al oído (el famoso truco del ruido blanco o la campana extractora de la cocina, pero siempre con moderación y sin pasarse, porque parece que hay controversia sobre su efecto) o, si lo prefieres, cántale.
  5. Déjalo que succione (puedes ofrecerle teta a demanda y/o recurrir al chupete, eso ya es cosa tuya; recuerda que existe también la succión no nutritiva y que les calma mucho). Oh, y sobre todo: si se ha dormido al pecho, ¡no le despiertes! No hace falta que eche ningún eructo.

La mayoría de bebés requieren el contacto físico con sus padres para poder dormir más y mejor. Es lo más habitual, y lo más lógico evolutivamente hablando: un cachorro solo no tiene posibilidades de sobrevivir.

Aunque no todos son así, si es tu caso y ves que tu bebé no aguanta en la cuna más allá de diez minutos, plantéate dejarlo dormir sobre ti siempre que puedas, bien sea tumbados ambos, o bien porteándole en un fular o mochila.

El colecho, bien practicado, es una muy buena opción para que descanséis todos.

Dormir esta sobrevalorado… o no :-)

La vida de un bebé es extraña: difícilmente entiendes nada y tampoco puedes comunicarte muy bien. Dependes de tus padres para todo. Así que lo mínimo que podemos hacer es intentar no preguntarnos mucho por qué no quieren/pueden dormirse, y acompañarles en el proceso.

Poco a poco, a medida que crezca, sus fases de sueño serán más parecidas a las del adulto. Aunque entonces también incorporará pesadillas y terrores nocturnos al repertorio. Pero eso… ya es otra historia ;-)

Источник: https://www.victoriapenafiel.com/como-hacer-que-tu-bebe-se-duerma-de-dia-y-de-noche/

7 trucos para que el bebé duerma toda la noche

¿Cómo lograr que mi bebé duerma?

Lograr que el bebé duerma toda la noche es un reto difícil para muchos padres, especialmente durante las primeras semanas.

Mientras sus hábitos de sueño se adaptan a la nueva rutina, escomún que los niños se despierten muchas veces en pocas horas.

Por eso, es importante establecer una rutina sana desde el principio para evitar inconvenientes a largo plazo.

“El sueño es una función evolutiva que requiere de la maduración del sistema nervioso. Es imprescindible para un adecuado crecimiento físico y desarrollo neurológico y emocional del niño. El recién nacido se despierta cada 3 horas aproximadamente; esto está regulado por la alimentación.”~ – Comité de Pediatría General Ambulatoria, Argentina – ~

Además, no solo es importante que los pequeños consoliden hábitos apropiados de sueño, sino que  también tú necesitas un horario suficiente de descanso.

Por ello, en este artículo encontrarás estrategias sencillas, pero efectivas, para lograr una noche de recuperación y relajación. Así tú y tu pareja estarán listos para enfrentarse a un nuevo día con la energía recargada.

1. Ofrécele alimento antes de llevarlo a la cama

Antes de ir a dormir revisa si el bebé está listo para tomar algo de alimento, ya sea de pecho o de fórmula. De esta manera te asegurarás de que la causa de sus interrupciones del sueño no sea la necesidad de comer.

Luego, vuelve a ponerlo en la cama y verás que después de haber cenado estará despierto pero somnoliento y le será más fácil llegar a conciliar el sueño durante más tiempo.

2. Procura que sea divertido

Es completamente normal que los pequeños se resistan cuando llega la hora de dormir. Establece una rutina divertida y organizada que les ayude a reconocer el momento en que deben ir a la cama.

Lee un cuento, dedica unos minutos a un último juego y elabora un cuadro ilustrado con los pasos que seguirán cada día antes de acostarse. Recuerda que de la constancia depende el éxito en la construcción de hábitos.

3. Llévalos temprano a dormir

Podrás pensar que si los llevas temprano a la cama se levantarán antes en la mañana, pero no suele ser así. De hecho, tanto los recién nacidos como los niños que están alrededor del año de edad, se despiertan con menos frecuencia y duermen por más tiempo cuando se van a la cama alrededor de las 8 de la tarde.

Es por ello que fomentar esta rutina ayudará a que tengan menos dificultades al levantarse cuando inicien la etapa escolar.

4. Conoce las características de cada edad

Los recién nacidos solo permanecen despiertos tranquilamente por periodos de 20-30 minutos. A los tres o cuatro meses, el lapso aumentará a una hora, aproximadamente.

Sabiendo eso, tendrás claro en qué momento debes cambiarle el pañal y alimentarlo para que esté listo para tomar una siesta plácida y tan prolongada como sea posible.

5. Evita sobreestimular al bebé

Para un bebé que apenas llega al mundo, todo lo que lo rodea es novedoso y produce un estímulo en sus sentidos. Por eso, a la hora de dormir debes evitar que en su rango visual haya elementos distractores que no le permitan cesar su actividad.

Dale un espacio tranquilo, limpio, con un clima agradable y sin objetos excesivamente coloridos o sonoros. De esta manera, su sistema nervioso logrará relajarse pronto.

6. Rodéalo con sus mantas para que duerma toda la noche

Otro de los trucos para lograr que el bebé duerma toda la noche es acomodar bien sus cobijas y almohadas. Los recién nacidos vienen de un entorno suave, confortable y seguro que los hacía sentir abrazados.

En este orden de ideas, se puede deducir que estarán más cómodos y tranquilos si se sienten envueltos, como en el vientre. Además, evitarás que arrojen sus mantitas durante la noche y permanecerán calentitos.

7. Ayúdalos a relajarse antes de dormir

Al igual que los adultos, los bebés necesitan un periodo de transición entre la actividad y el momento de dormir. Cuando lleves al pequeño a su cama, apaga los televisores, baja el volumen de la música y de tu teléfono móvil. Asegúrate también de que la habitación tenga luz reducida y una temperatura adecuada.

Si quieres que el bebé duerma toda la noche, tu pareja y tú también debéis estar lo suficientemente relajados. Los niños perciben la tensión y se les dificulta llegar a descansar cuando la sienten. Disfruta el momento de sueño de tu pequeño y aprovecha estos valiosos minutos para contemplar y detener tus actividades por un rato.

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Источник: https://eresmama.com/7-trucos-para-que-el-bebe-duerma-toda-la-noche/

Embarazo saludable
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