¿Cómo lograr que se lleven bien?

Cómo ayudar a que nuestros hijos tengan una buena relación de hermanos

¿Cómo lograr que se lleven bien?

“Por favor, que se lleven bien entre ellos.” Todos los padres queremos, deseamos, esperamos, que nuestros hijos tengan una sana, divertida, y maravillosa relación como hermanos. Te contamos cómo potenciarlo desde casa para favorecer que, a pesar de esas rencillas que siempre aparecen, tus hijos se lleven estupendamente entre ellos.

Cuando proyectamos hacia el futuro y nos imaginamos nuestra familia dentro de 5, 10, 15 o 20 años, a ninguno de nosotros se nos ocurre plantear un posible escenario en el que nuestros hijos no tengan una buena relación.

La idea de que tus amores pequeños, tus hijos, esas criaturas a las que adoras, se lleven mal o no tengan relación alguna, es devastadora.

Sí, es evidente que todos queremos que nuestros hijos no solo se toleren, sino que tengan una relación fuerte, sana, que se cuiden, que se quieran, que estén el uno para el otro, ¿verdad?

Seguro que en casa ya estáis haciendo cosas estupendas para que esto suceda, pero por si queréis una orientación extra, aquí van algunos tips que pueden ayudaros a favorecer que vuestros hijos tengan una muy buena relación de hermanos.

Por qué merece la pena tener buena relación entre hermanos

Quizá la respuesta pueda resultar un tanto obvia, pero merece la pena repasarla.

Los hermanos comparten hogar, progenitores o cuidadores, tienen experiencias comunes, historias compartidas… y además las tienen desde que nacen. Bien llevada la relación de hermanos es una de las más duraderas y significativas de la vida de las personas.

Tener complicidad, confiar, saber que el otro va a estar ahí para las risas y para lo malo, es un colchón emocional maravilloso, es tener un respaldo, una herramienta más para lidiar con las cosas complicadas de la vida. De hecho tener una buena red social y familiar es uno de los factores protectores para determinados problemas de salud mental y el riesgo de exclusión social.

Cómo favorecer una buena relación entre hermanos

  • Desde el minuto uno: en esto, como en la mayoría de cosas relacionadas con los peques, cuanto antes empecemos, mejor. Desde ese día en que casi decidimos tener otro hijo, durante el embarazo, y, por supuesto, en el momento en el que se conozcan, hemos de favorecer que el mayor afronte la situación de la manera más positiva posible. Ten en cuenta que este es el punto de partida de la relación entre ellos.
  • Cuéntale tu historia: cuéntale las risas que os echásteis tu hermana y tú el día que preparásteis el desayuno para sorprender a vuestros padres y las tortitas resultantes fueron la cosa más asquerosa que nunca nadie se ha comido (porque sí, se lo comieron todo los pobres para no romperos la ilusión), cuéntale esas cosas maravillosas de tener un hermano si es que esa fue tu experiencia, o cuéntale la suerte que tiene de tener buena relación, porque tú no la tuviste. Las historias en primera persona son una fuente de aprendizaje estupendas.
  • Tiempo para cada uno… y fuera rivalidad: cuando son chiquitos los peques han de aprender y entender que mamá y papá no están en exclusiva para ellos, que su amor y atención se reparte con su hermano, entre ellos y con otras personas importantes como la familia o los amigos. Evitemos que compitan dedicando ratitos a estar con cada uno de ellos en exclusiva.
  • Cada uno de ellos es distinto y especial por ello: siguiendo con el tema de la rivalidad, nuestros hijos han de sentir y saber que son especiales en sí mismos, por cómo son, por lo que hacen y dicen, y que por eso les queremos, a los dos. No hace falta que compitan, que se peleen, nuestra atención está ahí, estamos ahí para ellos.
  • Ser equitativos no es dar lo mismo a cada uno. A menudo intentamos evitar esas rivalidades siendo equitativos de un modo literal: si uno quiere un helado, le compramos también un helado al otro. Pero atenderles por igual no es darles exactamente lo mismo, con la misma duración, intensidad y características a cada uno de ellos. Puede que al que lo pidió le apeteciera ese helado un montón, pero que el otro en ese momento no tuviera especial interés en ello, ¿por qué dárselo entonces? Preguntemos, indaguemos, y valoremos qué necesitan y quieren nuestros hijos, porque lo más probable es que, salvo ese juguete “que es justo el que yo quería y lo ha cogido mi hermano”, tengan demandas diferentes. Uno puede ser más afectivo, el otro necesitar más atención en el autocuidado… son hermanos, pero son diferentes. *Déjales reñir… con límites: discutir van a discutir, es así, y además no es negativo. Las riñas con hermanos son un banco de pruebas y aprendizaje maravilloso para los niños. Si nos entrometemos corremos el riesgo de que crean que estamos de parte del otro y les privamos de que desarrollen sus habilidades de comunicación y resolución de conflictos. Ahora bien, hay que poner límites y dejar claro qué conductas no son tolerables en casa y, por supuesto, dotarles de las herramientas necesarias para que ese aprendizaje sea en positivo (empezar por ser un buen ejemplo cuando hay desacuerdos en la pareja es un estupendo punto de partida).
  • Evitar el favoritismo: a menudo cuando entrevisto a mis pacientes y les pregunto si tenían la sensación de que en casa había un favorito entre los hermanos, la respuesta suele ser afirmativa. Esto del favorito es uno de los desencadenantes más frecuentes de malestar entre los hermanos, así que vamos a intentar ser conscientes de si somos más laxos con uno que con otro, si consentimos más, si reímos más con uno y regañamos más al otro…
  • En modo equipo: favorecer que tengan noción de equipo es fundamental para establecer lazos fuertes y sanos. Para ello puede venir bien, por ejemplo que tengan tareas colaborativas en casa (que pongan la mesa juntos, que tiendan la ropa, que recojan), que sean ellos, juntos, los que elijan la peli del sábado y nosotros, los papás, la del domingo. También los juegos de mesa que son colaborativos y no competitivos nos puede ayudar en este punto.
  • Aficiones comunes, tiempo juntos: si piensas en por qué algunos de tus amigos son tan importantes para ti probablemente algunas de tus respuestas sean porque han estado ahí en los momentos importantes, porque te entienden y porque compartes aficiones, ¿cierto? Pues básicamente eso es lo que debemos favorecer con nuestros hijos. Hagamos actividades en familia: viajes, visitas a museos, picnics o una tarde en la playa, lo que más os guste, pero haced cosas divertidas juntos, como familia. Con esto estamos creando en ellos recuerdos agradables juntos, un background y un pasado común que ayudará a que su relación sea más bonita.Aficiones comunes: como los peques son un poco “quiero lo que él tiene” no es complicado que acaben haciendo cosas similares. Un deporte, tocar un instrumento, salir al campo o dibujar… si comparten ocio y aficiones tienen un nexo más que les unirá.

Ya sea porque nosotros tenemos una maravillosa relación con nuestros hermanos o precisamente por lo contrario, por haber carecido de ella y haberlo echado de menos -o directamente sufrido-, tenemos clara la importancia de que nuestros hijos se lleven bien entre ellos.

Como padres tenemos un papel importante en cómo se establece esa relación, así que pongamos mimo y atención en ello, por ellos.

Fotos: unsplash.com

Источник: https://www.bebesymas.com/consejos/como-ayudar-a-que-nuestros-hijos-tengan-buena-relacion-hermanos

¿Cómo hacer que dos gatos se lleven bien? – Consejos efectivos

¿Cómo lograr que se lleven bien?

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La convivencia entre gatos no siempre resulta positiva, ya que son muchos los casos de gatos que se pelean, se bufan o no se aceptan de ningún modo. Por este motivo, antes de introducir un segundo gato en casa, será fundamental preparar el hogar, informarnos sobre comportamiento felino y realizar una buena presentación.

En este nuevo artículo de ExpertoAnimal te mostraremos las claves para que sepas cómo hacer que dos gatos se lleven bien, no obstante, en los casos más graves será necesaria la intervención de un especialista.

Los gatos no son una especie gregaria, al contrario de lo que muchas personas creen, sino que se trata de animales solitarios que mantienen conductas sociales únicamente durante la época de celo.

Esto no significa que no puedan socializar de forma positiva con otros miembros de su misma especie, sin embargo, su forma de alimentarse o de cazar revela características evidentes acerca de su comportamiento independiente.

Se trata además de animales muy territoriales, pues mantienen un comportamiento defensivo ante la llegada de nuevos individuos a su zona, motivo por el cual la introducción de un nuevo gato puede resultar algo complicada.

Para poder determinar si nuestro gato aceptará o no al nuevo miembro, será imprescindible asegurar que haya experimentado un buen período de socialización junto a otros felinos (entre la segunda y la séptima semana de vida), pues de no ser así, es probable que no comprenda el lenguaje corporal de los gatos y que lleve a cabo un comportamiento agresivo, provocado principalmente por el miedo.

Así mismo, algunos gatos que han sido correctamente socializados no se muestran receptivos a la hora de aceptar un nuevo gato en casa. Puede ocurrir en gatos que no han socializado con otros gatos durante años, en gatos ancianos que reciben un gato cachorro o en gatos que padecen problemas de salud.

Como propietarios debemos ser conscientes de que la introducción de un nuevo gato en el hogar provocará una falta de estabilidad, lo que puede causar problemas de convivencia. En tal caso puede ser necesaria la visita a un etólogo o especialista en comportamiento felino.

Si bien los gatos suelen mostrar una menor competitividad ante los recursos que los perros, será fundamental asegurar que cada individuo dispone de sus propios accesorios para que no se produzca un conflicto por esta causa.

Lo ideal es que cada felino cuente con sus utensilios particulares y que, además, pueda acceder a uno extra. Esto se aplica a prácticamente cualquier cosa: comedero, bebedero, rascador, cama, nido, arenero juguetes… Además, te ofrecemos algunos consejos extra para que sepas cómo distribuirlos:

  • Los areneros: deben situarse en una zona aislada y tranquila, para que los gatos puedan hacer sus necesidades sin sobresaltos. Suelen preferir las bandejas abiertas, aunque eso provoca que ensucien más. No obstante, lo verdaderamente importante es que sea una bandeja sanitaria mínimamente grande.
  • Bebederos y comederos: para fomentar la conducta de desplazamiento típica de los gatos será positivo colocarlos en distintos puntos del hogar, siempre bien alejados de los areneros. Para una mayor aceptación podemos apostar por bebederos grandes o fuentes de agua.
  • Lugares de descanso: si bien es importante situar una cama o un nido en una zona concurrida del hogar, para que el gato pueda descansar junto a nosotros, también será fundamentar colocar otras en zonas más tranquilas, que aseguren así un buen descanso.
  • Feromonas sintéticas: para favorecer el bienestar y evitar el estrés aconsejamos el uso de feromonas sintéticas para gatos, en concreto aquellas que tienen estudios científicos que las avalan. Será muy positivo contar con un difusor antes de la llegada del nuevo gato.
  • Pasarelas y torres: es importante que los gatos tengan un lugar para huir y refugiarse cuando no se sientan cómodos, por ese motivo resulta tan importante colocar pasarelas, estanterías y distintas estructuras.
  • Rascadores: el marcaje con uñas es una conducta innata en los gatos, que además les ayuda a afilarse las garras de forma adecuada. Debemos disponer de varios rascadores para que puedan marcar con tranquilidad.
  • Juguetes y accesorios: para terminar será muy importante que los gatos tengan a su alcance juguetes y accesorios, que no solo enriquecerán su entorno, sino que además les ayudarán a mantenerse en forma y a evitar los niveles de estrés. Lo ideal es hacer rotación de forma regular.

Si quieres saber más sobre la distribución del hogar y los accesorios indispensables, no dudes en visitar nuestro artículo acerca de cómo preparar la llegada de un gato al hogar.

Una vez tengamos claro todo lo que necesitamos para la adecuada convivencia entre gatos, llega el momento de las presentaciones. Es importante señalar que, antes de presentarlos, ubicaremos al recién llegado en una habitación separada durante algunos días para que no se produzca un encuentro repentino.

El objetivo es que, durante este tiempo, el gato que ya habita en el hogar sea consciente de que hay un individuo nuevo y empiece a reconocer su olor a través de las rendijas de la puerta.

En la habitación temporal el gato nuevo deberá contar con todo lo necesario: arenero, bebedero, comedero…

Es probable que los primeros días escuches cómo tus gatos se bufan, no obstante, es importante que no lo reprimas, es totalmente normal.

¿Cómo juntar a dos gatos sin que se peleen?

Es imposible garantizar el éxito del primer encuentro, sin embargo, existen algunos trucos que pueden hacer que la presentación entre dos gatos sea lo más positiva posible:

  1. Asegúrate que ambos gatos disponen de sitios para refugiarse: estanterías, superficies, estructuras para gatos… Recuerda que es importante que puedan huir si se sienten amenazados. No obstante, en el primer encuentro no debemos situar nidos, transportines o zonas cerradas, puesto que una pelea dentro de este tipo de habitáculos podría resultar muy peligrosa.
  2. Sitúa en el punto de encuentro golosinas para gato, paté húmedo o cualquier otro alimento sabroso, de esta forma podrán asociar la presencia de un nuevo gato con grandes dosis de alimento, algo muy positivo.
  3. No fuerces la situación. Si no quieren acercarse el uno al otro se lo permitiremos, pues es imprescindible que se sientan libres de interactuar en todo momento, todo debe ser natural y progresivo.
  4. Refuerza a tus gatos con voz suave y aguda cuando se produzca el primer encuentro, llámandolos por su nombre y utilizando refuerzos habituales, como un «muy bien», para que se muestren más tranquilos. Asegúrate de reforzarlos de forma cariñosa si llegan a olfatearse o a frotarse el uno contra el otro.
  5. No sobreestimules el ambiente con gritos, música, juguetes… Al margen de la comida y la voz, que actúan como refuerzo positivo, no deben existir otros elementos que distraigan al gato o que puedan provocarle estrés generalizado.

Finalmente añadir que puede ser interesante hacer uso de guantes de cocina durante el primer encuentro por si tuviéramos que actuar en caso de pelea. Aunque es poco probable que ocurra, lo mejor será estar preparados.

Es totalmente normal que durante los primeros días de convivencia se produzcan bufidos y correteos por todo el hogar y, en el mejor de los casos, los gatos se mostrarán tolerantes el uno hacia el otro.

Una vez más debemos respetar su comunicación y no intervenir, pues son ellos mismos quien deben aprender a comunicarse y fijar su rol dentro del hogar.

Además, castigar o asustar a los animales cuando se muestran intolerantes puede empeorar la situación, generando una asociación negativa entre ambos gatos.

Con el paso de los días la tolerancia aumenta y entonces podemos saber que dos gatos se llevan bien cuando empiezan a mostrar ciertas conductas íntimas, como dormir juntos o lamerse entre sí. Ambos comportamientos son muy positivos y revelan no solo tolerancia, sino también afecto hacia el otro animal.

Puede ocurrir que, a pesar de realizar una buena presentación, los gatos no se lleven bien y empiecen a mostrar comportamientos negativos hacia el otro, como bufidos y arañazos.

En estos casos será imprescindible prestar atención a los sonidos que emiten los gatos y las posturas corporales de los felinos para comprender mejor su actitud y descubrir así la causa del problema.

A continuación te mostramos algunos problemas del comportamiento y algunas señales que les identifican:

  • Agresividad por miedo: puede estar provocada por deficiencias en la socialización del gato, malas experiencias vividas, la genética o un trauma. Generalmente observamos al gato con las orejas hacia atrás, cuerpo encorvado y gacho, cola baja, pelo erizado y vocalizaciones agudas.
  • Agresividad por dolor: está causada por patologías presentes o pasadas que han provocado dolor en el felino. Generalmente se muestra especialmente vulnerable cuando nos acercamos a ciertas zonas de su cuerpo y mantiene una actitud ofensiva, que incluyen bufidos y manotazos cuando los otros individuos se acercan.
  • Agresividad territorial: se manifiesta durante los primeros días o semanas y generalmente se manifiesta cuando el gato nuevo accede a ciertas zonas del hogar. Es temporal y suele observarse también conductas relacionadas con el marcaje, ya sea en forma de orina, arañazos a muebles del hogar y frotamientos.
  • Agresividad por protección de recursos: en este caso uno de los gatos se muestra agresivo cuando el otro felino intenta utilizar algún recurso (areneros, agua, comida…) es poco frecuente y generalmente observamos una posición ofensiva, en la que el gato muestra el cuerpo firme, cola tensa y realizando movimientos serpenteantes, etc. En este caso necesitamos añadir más utensilios en el entorno para evitar las disputas.

La genética, al aprendizaje, los traumas y muchos otros factores influyen en el comportamiento del felino y provocan la aparición de miedos y conductas agresivas. No siempre es posible descubrir cuál ha sido la causa de ciertos comportamientos, especialmente cuando hablamos de gatos adultos adoptados.

Las pautas para trabajar un posible problema del comportamiento entre gatos varían completamente en función del diagnóstico, los recursos disponibles y el pronóstico del caso.

Además, puede ser necesario ir adaptando las pautas en función de la evolución, motivo por el cual resulta imposible (y desaconsejable) ofrecer un tratamiento completo de modificación de conducta genérico y adaptable a todos los casos.

Aún así, te ofrecemos 5 consejos básicos que puedes aplicar para tratar de mejorar la relación entre dos gatos:

1. Uso del refuerzo positivo

Para educar a nuestro felino y fomentar ciertos comportamientos podemos hacer uso del refuerzo positivo, que consiste en premiar aquellas conductas deseables (por ejemplo, acariciamos al gato cuando se muestra tranquilo junto al otro gato) y el castigo negativo, que supone la finalización de algo positivo cuando se produce un mal comportamiento (por ejemplo, dejamos de acariciar al gato cuando bufa al otro felino). Ambos forman parte de la educación en positivo y minimizan el riesgo de la aparición de estrés y ansiedad. Debemos aplicar estas técnicas siempre que nos sea posible para fomentar una buena relación entre ambos gatos.

2. Estimulación física y mental

La estimulación mediante juegos de entretenimiento ayuda a mantener la mente y el cuerpo de nuestros felinos activo, lo que favorece el aprendizaje, el bienestar y el enriquecimiento de su día a día. Es muy importante que estos ejercicios se personalicen en función del gato para no sobreestimularle.

3. Ayuda complementaria

Anteriormente ya te hemos comentado que existen productos que pueden generar bienestar y relajación en el gato, como el uso de feromonas sintéticas, pero también existen otros productos en el mercado, como los alimentos balanceados que incluyen la etiqueta «calm» o el uso de farmacología recetada por el veterinario.

Así mismo, recuerda que tu propio comportamiento influye en los felinos, por lo que no debes dudar en mantener un estado de calma y relajación en todo momento, actuando de forma tranquila y favoreciendo así que el entorno sea relajado y propicio para que ambos gatos puedan hacerse amigos.

4. Errores que debemos evitar

Desafortunadamente Internet está repleto de artículos basados en métodos desactualizados o bien redactados por personas sin formación ni experiencia en modificación de conducta en gatos. Es muy importante evitar ciertos tipos de errores, como los que te mostramos:

  • Gritar a los gatos
  • Perseguir a los gatos
  • Utilizar spray con agua
  • Castigar con periódicos
  • Encerrar a los gatos
  • Asustar a los gatos

5. Visita al especialista

Si te encuentras ante un caso complejo o un comportamiento difícil de identificar lo más aconsejable es que acudas a un especialista, como puede ser un veterinario/biólogo especializado en etología o bien a un profesional del comportamiento felino. Además de ayudarte con el diagnóstico, el profesional podrá realizar sesiones de modificación de conducta contigo y te ofrecerá pautas concretas y personalizadas para tu caso.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Cómo hacer que dos gatos se lleven bien?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Problemas del comportamiento.

Источник: https://www.expertoanimal.com/como-hacer-que-dos-gatos-se-lleven-bien-21204.html

Cómo hacer que dos Gatos se lleven bien ¡Sencillo!

¿Cómo lograr que se lleven bien?

Acoger a un segundo gato en tu hogar reporta compañía y un aliado para sus travesuras a tu mascota veterana. Sin embargo, existen situaciones en las que la armonía no impera en la convivencia de tus mininos. Si deseas saber cómo lograr que dos gatos se lleven bien estás en el lugar acertado.

En las próximas líneas vamos a revelarte en qué términos se materializan las relaciones sociales felinas, el significado de las peleas y cómo debes actuar para que todo fluya y no necesiten disputarse el control de lo que les rodea.

También te puede interesar: Todo sobre los celos en gatos

¿Son animales solitarios o gregarios?

Atendiendo a los patrones de caza de los felinos podemos afirmar que son animales solitarios que despliegan conductas sociales en las épocas de celo para aparearse. Sin embargo, una reciente investigación sobre comportamiento felino ha constatado que los gatos domésticos llegan a crear vínculos jerárquicos entre ellos.

Hace décadas se creía que los leones eran los únicos felinos sociales, después se amplío el círculo a los guepardos y bobcasts y ahora podemos incluir a los gatos con los que convivimos en esta categoría. Un aspecto que deberás tener en cuenta para lograr que tus mascotas se acepten y se quieran.

Si un minino no ha sido correctamente socializado entre las semanas 2 y 7 es muy probable que en la edad adulta se muestre agresivo, huidizo o que llegue a enfermar por la acumulación de estrés que le provoca ver amenazados su seguridad y el control de su territorio.

¿Por qué se pelean?

Merece tu atención que las riñas esporádicas entre gatos son naturales. Que un minino se muestre sumiso en determinadas ocasiones o que entre ellos hayan asumido un acceso prioritario a determinadas áreas de la vivienda es algo que no debe preocuparte. Pertenece a la jerarquía social a la que aludíamos con anterioridad.

No obstante, puede suceder que las peleas sean constantes hasta el punto de que uno de ellos, el que se halla en inferioridad, deje de comer o llegue a hacer sus necesidades fuera de la bandeja sanitaria. Por ello, si observas que las peleas se están convirtiendo en hábito deberás separarlos y consultarlo con un etólogo para revertirlo.

La falta de afinidad puede deberse a factores tan dispares como hacer convivir a un minino en su etapa final con un cachorro, a la enfermedad del veterano o a la falta de socialización de uno de ellos, por ejemplo, si no ha convivido con otros gatos desde que fue separado de su madre y hermanos.

¿Qué debo hacer para que mis gatos se lleven bien?

Que tus mejores amigos jueguen y disfruten mutuamente de su compañía es posible. Para lograrlo deberás secundar una máxima: no realices diferencias entre ellos ni les obligues a competir por la satisfacción de una necesidad (comida, un juguete, tu cariño o el arenero). Ante la llegada del nuevo miembro no relegues a un segundo plano a tu minino primigenio.

Recomendaciones para una convivencia gatuna feliz

  • Prepara tu hogar para que ambos gatos tengan todo lo que necesitan. Deberás proveerles de su cama, de su comedero, de su bebedero, de su arenero, de su rascador y de sus juguetes. Cada uno tendrá sus enseres, de uso exclusivo.
  • Esfuérzate por presentarlos de forma correcta.

    Deberás facilitar que ese protocolo de introducción se produzca de forma gradual y en igualdad de condiciones. Por ello, los expertos recomiendan recurrir al transportín para que el nuevo miembro no sufra agresiones a su llegada. Deja que se huelan para que vayan familiarizándose.

  • Impregna mantas o toallas con feromonas de familiarización para rebajar la tensión durante la etapa de autoconocimiento. Mantenlos en estancias separadas y permite que se huelan varias veces al día.
  • Opta por la esterilización, ya que contribuye a reducir el estrés y las disputas.

    Además, si tus mininos tienen acceso al exterior prevendrás camadas indeseadas.

  • Sé paciente, concédeles el tiempo que precisen para ir adaptándose a la nueva situación y nunca interfieras en su estructura jerárquica, a menos que uno de ellos sufra lesiones.

    En ese caso, deberás actuar rápido para atajar la agresión de raíz. Utiliza el agua o un sonido seco y fuerte para romper su nociva dinámica.

  • Nunca castigues al gato agresor, lo único que conseguirías es incentivar su agresividad.
  • Corta las uñas de ambos para minimizar los daños en caso de pelea.

  • Los expertos en comportamiento felino recomiendan decantarse por gatos de sexos opuestos o de edades próximas. De este modo, la empatía es más fácil de conseguir. Tener dos machos adultos se postula como la combinación menos aconsejable, a menos que estén esterilizados.

    Así, sus glándulas gonadales estarán neutralizadas.

  • No dejes de procurarles, por igual, su ración de mimos, no permitas que ninguno de ellos se sienta desplazado. Recurre al refuerzo positivo cuando ambos estén contigo a la vez. Así, asociarán esa conducta como algo deseable y lo repetirán.

En definitiva, que tus gatos se lleven bien está al alcance de tu mano si eres consciente del valor de satisfacer las 5 libertades del bienestar animal en igualdad de condiciones, sin necesidad de competir. ¿Preparado para ponerlo en práctica?

Источник: https://soyungato.com/hacer-que-se-lleven-bien/

Embarazo saludable
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