¿Cómo prevenir la bronquitis en bebés y niños?

Todo sobre la bronquiolitis

¿Cómo prevenir la bronquitis en bebés y niños?

En cuanto llega el frío, una de las patologías que más se escucha en las consultas pediátricas es la bronquiolitis. En este post vamos a responder a todo lo que siempre quisiste saber sobre esta enfermedad; causas, síntomas, tratamiento, y, sobre todo, si es posible prevenirla. 

¿Qué es la bronquiolitis?

La bronquiolitis es una infección respiratoria que se produce en los bronquios y los bronquiolos, los conductos más pequeños que hacen llegar el aire al interior de los pulmones. Cuando estos conductos se llenan de moco, se inflaman y se hacen más estrechos. 

¿A quién afecta?

Se trata de una infección muy común en niños menores de 2 años, especialmente en los menores de 6 meses

¿Cuál es la causa de la bronquiolitis?

El causante de esta enfermedad es un virus infeccioso, el más común es el VRS, virus respiratorio sincitial, presente de noviembre a marzo. La gran mayoría de bebés y niños de esta edad llegan a contagiarse con el virus, pero no todos desarrollan bronquiolitis, quedando normalmente en un catarro sin importancia. 

¿Cómo se contagia?

La forma más común de contagiarse con este, y cualquier virus, es tocando objetos con restos de saliva o mocos, y luego, llevando las manos a la boca, a los ojos o a la nariz. Si otro niño con el virus tose o estornuda también desprende pequeñas partículas infectadas que pueden alcanzar a quienes estén cerca y contagiarles. 

¿Hay algún factor de riesgo?

Algunos niños tienen más probabilidades de padecer bronquiolitis por las siguientes razones: 

  • Por ser prematuros. 
  • Por ser menores de 3 meses.
  • Por tener alguna patología del corazón o los pulmones
  • Por tener las defensas bajas

Estos son las señales que indican que un niño puede tener bronquiolitis: 

  • Al principio presenta los síntomas comunes de un proceso catarral: moqueo, congestión nasal, tos y fiebre en algunos casos. 
  • Conforme avanza la infección y llega a los pulmones, los bronquiolos se inflaman y puede generar dificultad para respirar. Para saber si a un bebé le cuesta respirar hay que fijarse en si se le ven las costillas cuando lo hace, si la respiración es demasiado rápida y agitada. 
  • Al auscultar al niño se perciben silbidos u otros ruidos al respirar
  • Come menos y peor, incluso puede llegar a atragantarse y vomitar. 
  • Algunos bebés también pueden padecer infección de oído.

¿Cuánto dura?

Como siempre decimos, cada caso es diferente porque la infección no evoluciona por igual para todos los niños, pero de media suele durar unos 12 días, aunque la tos tarda más en desaparecer. 

Cuando un niño tiene bronquiolitis, sobre todo en el primer año, al volverse a contagiar de otro virus, tiene más probabilidades de tener dificultades respiratorias. 

¿Cuál es el tratamiento?

Estas son las recomendaciones para tratar la bronquiolitis: 

  • Mantener la nariz lo más descongestionada posible mediante lavados nasales para facilitar la respiración, especialmente antes de comer y dormir. 
  • Levantar levemente el colchón de la cuna o la cama en la zona de la cabeza para que duerman ligeramente elevados y así poder respirar mejor. 
  • Si tienen dificultades para comer y/o vomitan con facilidad, es mejor fraccionar las tomas o las comidas
  • Analgésicos en caso de que haya fiebre
  • Los jarabes para la mucosidad, la tos, y los antihistamínicos no son recomendables para tratar esta patología

¿Se puede prevenir la bronquiolitis?

Al tratarse de un virus, las medidas de prevención son las que se recomiendan generalmente para evitar el contagio de cualquier virus: 

  • Limitar el contacto con personas que estén pasando por una infección. 
  • Mantener limpias y desinfectadas las superficies y aquellos objetos o utensilios que se usan y ensucian con frecuencia como los juguetes o los pomos de las puertas. 
  • Cubrirse la boca al estornudar o toser
  • Evitar compartir vasos y cubiertos
  • Lavarse las manos con frecuencia, tanto los adultos como el niño. 
  • Evitar espacios con mucha gente, especialmente espacios con menores como escuelas o guarderías. 
  • Estar en espacios libres de humos
  • Dar lactancia materna, ya que los bebés que se alimentan así están más protegidos contra esta enfermedad. 

Estamos en plena época de bronquiolitis, así que esperamos que puedes librarte de este virus y que tu peque no se contagie, pero si sucediera, al menos aquí tienes toda la información que necesitas para saber de qué se trata y estar tranquila/o. 

Источник: https://www.clubfamilias.com/es/bronquiolitis

Cómo prevenir la bronquiolitis en los bebés

¿Cómo prevenir la bronquitis en bebés y niños?

Cada otoño reaparece esta enfermedad viral y cada primavera desaparece. Más del 80 % de las bronquiolitis afectan a bebés de menos de 30 meses, siendo más frecuente entre los 2 y los 7 meses.

¿Cuáles son los síntomas de la bronquiolitis?

La bronquiolitis es una infección viral. Al penetrar en los bronquios, el virus crea una inflamación que, a su vez, genera una hipersecreción de mucosidad y tapona los bronquios. Aunque es una enfermedad que se considera benigna, puede derivar en afecciones más graves en niños menores de 3 meses.

Se inicia generalmente por un resfriado acompañado de fiebre alta. Luego, el lactante empieza a toser cada vez más y respira con más o menos dificultad, emitiendo un pitido. Si el bebé tiene problemas para beber es un síntoma de gravedad que implica acudir al médico rápidamente.

El virus se transmite por las secreciones nasales y las gotitas de saliva, lo que significa que cualquier persona que padece rinitis simple, rinofaringitis, laringitis o bronquitis puede contagiar al pequeño.

¿Qué medidas preventivas hay que tomar?

  1. Lo principal es limitar los contactos entre el lactante y las personas potencialmente portadoras de virus. Eso concierne, por supuesto, a otro bebé que padezca bronquiolitis, pero también a los adultos o los niños que están resfriados, tengan fiebre o tosan.
  2. Si un hermano mayor ya va a la guardería o al colegio, hay que enseñarle desde el principio a lavarse las manos, especialmente en cuanto llega a casa. También es importante explicarle que los besos en el vientre o en los pies son igual de agradables para el bebé que los que se depositan en las mejillas.

    Del mismo modo, es mejor que el hermano mayor se coloque al lado y no en frente del bebé, limitando así los problemas derivados del estornudo.

  3. Si estás resfriada (esto, naturalmente, es válido para cualquier persona que se ocupe del pequeño), utiliza una mascarilla mientras le das el pecho o el biberón.

  4. Por último, extrema la higiene: lávate las manos con cuidado antes de cambiarle el pañal y cuando lo acicales, antes de darle un medicamento o de aplicarle una pomada, después de haber sonado los mocos a tu hijo mayor o de haberte sonado tú misma.
  5. Última medida importante: desinfecta sistemáticamente el cambiador con lejía.

¿Existen lugares de riesgo?

Aunque te tiente llevar al recién nacido a todos lados, evita los lugares cerrados, como el metro o el supermercado en las horas punta. Evita también los ambientes con humo.

Para las consultas médicas, escoge las horas de menos afluencia. Habla con tu pediatra para que te reserve una de las primeras citas en su agenda del día, así tendrás menos probabilidades de encontrarte con muchos niños enfermos. Estas medidas pueden parecer restrictivas, pero son realmente preventivas.

Y, de un modo general, si puedes, procura que tu hijo entre en contacto con otros niños lo más tarde posible (después de los 3 meses) y evita que empiece la guardería durante la época de riesgo (entre septiembre y diciembre).

¿Cómo se trata la bronquiolitis?

  • Los broncodilatadores, los corticoides o los antibióticos no son en absoluto eficaces, porque se trata de una enfermedad viral. Los medicamentos contra la tos son inútiles, cuando no peligrosos. Para un bebé, la tos es un medio natural para limpiarse. Los mucolíticos también están desaconsejados.
  • La bronquiolitis se cura en casa. Generalmente, el tratamiento se reduce a un buen lavado de nariz. Mantén firmemente la cabeza del bebé de un lado y ciérrale la boca colocando el pulgar bajo el mentón. Instila un chorro de suero fisiológico o de agua de mar en el orificio nasal superior para que el líquido salga por el orificio inferior. Repite esta operación varias veces a lo largo del día.
  • La homeopatía da buenos resultados. Pide consejo a un médico homeópata, nunca lo mediques tú misma.
  • El recurso a la hospitalización afecta a los bebés de menos de 6 semanas (ya que el diámetro de sus bronquios es muy reducido), a los que tienen problemas para alimentarse y a los que presentan síntomas de insuficiencia respiratoria o fiebre persistente.
  • Si tu bebé está muy agobiado, son aconsejables algunas sesiones de kinesioterapiarespiratoria.

Maryse Damiens
© Enfant magazine

Источник: https://www.conmishijos.com/bebes/salud/como-prevenir-la-bronquiolitis-en-los-bebes/

Cómo prevenir las temidas bronquiolitis

¿Cómo prevenir la bronquitis en bebés y niños?

España está viviendo este invierno una auténtica epidemia de bronquiolitis entre los menores de dos años, según alertó el pasado diciembre la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP), quien estima que dos de cada diez niños tendrán un episodio de esta enfermedad en su vida. 

En concreto, se trata de una infección de los pulmones y del aparato respiratorio. «Habitualmente es vírica, siendo el virus respiratorio sincitial (VRS) el más frecuente”, aclara el doctor Luis Sancho Pérez, jefe de Servicio de Pediatría del Hospital Quirónsalud Sur de Alcorcón (Madrid).

La infección puede aparecer en cualquier época del año, según precisa la Sociedad Española de Neumología Pediátrica (SENP), aunque lo más frecuente es que surja en los meses de invierno, y al comienzo de la primavera (más o menos desde noviembre hasta abril).

Así, y tras un cuadro catarral previo de tres o cuatro días con mocos, estornudos y tos, el doctor Sancho Pérez explica que puede aparecer dificultad respiratoria, es decir, una respiración más rápida de lo normal, donde se marcan las costillas y aparece movimiento del abdomen, con pitos en ocasiones audibles al expulsar el aire y frecuentemente fiebre. “Es en ese momento cuando se debería llevar al bebé al pediatra para una valoración”, aconseja el experto.

Tratamiento

Hoy en día no existe un tratamiento específico eficaz, según indica el doctor Sancho: «nos limitamos a realizar acciones para mantener la función respiratoria de los pacientes hasta que la enfermedad mejore por si sola.

La mayor parte de casos son leves y no requieren de un tratamiento profesional específico. Habitualmente la duración del cuadro agudo es menor de una semana, pero la tos puede persistir hasta cuatro semanas».

Eso sí, “los antibióticos no son útiles para tratar la bronquiolitis”, advierte el pediatra de Quirónsalud Sur, porque estos medicamentos únicamente son efectivos en las infecciones bacterianas.

Sí se pueden seguir las siguientes medidas desde casa con los bebés enfermos:

  • Buscar una posición semiincorporada, elevando un poco la cabecera de la cuna.
  • Realizar lavados nasales con suero fisiológico para que mejore la respiración nasal pero solamente si la nariz está obstruida por moco, y preferiblemente antes de las tomas.
  • Continuar con su dieta habitual en pequeñas tomas más frecuentes, manteniendo una buena hidratación, ya que se pierden más líquidos de lo normal por la dificultad respiratoria y la fiebre.
  • Procurar un ambiente tranquilo y no llevarlo a la guardería.
  • No abrigarlo en exceso, la temperatura ideal es de unos 20ºC.
  • Evitar exposición al bebé al humo del tabaco (algo que de debería hacer siempre).

Mientras, la SENP advierte que cuando la gravedad es mayor, los menores precisan la hospitalización.

En estos casos, indica que las medidas que se toman son similares a lo expuesto anteriormente, y además los bebés son controlados de cerca, se les administra líquidos y oxígeno húmedo.

«Rara vez, en los casos muy graves, se coloca a bebés en respiradores para ayudarlos a respirar hasta que comienzan a mejorar», aprecia la sociedad científica.

Cómo prevenir la bronquiolitis

Como hemos dicho, la mayor parte de los niños están enfermos durante una semana y después se recuperan.

No obstante, en algunos, esta infección puede dar lugar a problemas respiratorios en el futuro, y advierte que es muy frecuente que tras un episodio de bronquiolitis, sobre todo si el niño ha precisado hospitalización, durante los siguientes meses o incluso años, sus resfriados cursen con síntomas similares a los de la bronquiolitis inicial, es decir, con tos y dificultad para respirar y pitidos en el pecho, agrega la SENP.

«Incluso algunos trabajos de investigación han demostrado que los niños que han padecido bronquiolitis durante los primeros meses de la vida presentan luego durante la segunda infancia y adolescencia un mayor riesgo de desarrollar asma, que los niños que nunca ha presentado bronquiolitis», avisa en este sentido, al mismo tiempo que puntualiza que se contagia como un resfriado, a través de contacto cercano con saliva o moco, y a través de las manos.

Los gérmenes pueden diseminarse en pequeñas gotas de fluido de la nariz y la boca de una persona infectada. Éstas pueden ser trasladadas por el aire cuando la persona estornuda, tose o se ríe, y también pueden quedar sobre los objetos que la persona ha tocado, como pañuelos usados o juguetes.

«No debemos olvidar que los adultos y los niños más grandes usualmente no enferman como los pequeños, presentando únicamente síntomas de un catarro común pero que son muy contagiosos para los pequeños”, sostiene la sociedad científica.

Por eso es muy posible que la medida más eficaz para evitar el contagio sea que cualquier persona que vaya a tocar al niño o a los utensilios de éste se lave las manos con agua y jabón y/o se aplique alcohol gel antes de hacerlo.

Por esta misma razón, si tiene hermanos, deberá lavarse las manos con agua y jabón nada más llegar del colegio o de la guardería. Hay que impedir que tosan a menos de un metro del pequeño, procurar que no lo besuqueen, especialmente si están resfriados, y que usen pañuelos desechables. 

Por supuesto hay que evitar el contacto del bebé con personas acatarradas, las aglomeraciones y el humo del tabaco, así como cumplir el calendario vacunal y no llevar al niño a guarderías, sobre todo si tiene menos de tres meses o es prematuro. 

Источник: https://www.20minutos.es/noticia/4125491/0/como-prevenir-bronquiolitis/

Bronquitis en el niño: lo que debes saber

¿Cómo prevenir la bronquitis en bebés y niños?

La bronquitistiene lugar cuando se inflaman los bronquios, una intrincada red que une la tráquea con los pulmones. Subdiviéndose como las ramas de un árbol, los bronquios son cada vez más delgados, hasta convertirse en unos finos canales llamados bronquiolos.

Es ahí donde se produce el intercambio del aire rico en oxígeno por el dióxido de carbono. La bronquitis es una de las enfermedades típicas en los niños que más motivan las visitas a los servicios de urgencias, como también lo hacen las gastritis y las infecciones que cursan con fiebre alta, por ejemplo.

Síntomas de la bronquitis

– El síntoma más evidente es la tos persistente acompañada de dificultad para respirar, el malestar general y, a veces, la fiebre.

El niño puede tener fiebre o no, pero siempre tiene un aspecto cansado, respira con dificultad y está muy débil.

– El diagnóstico de la bronquitis siempre debe hacerlo el pediatra, porque es necesario auscultar los bronquios. En general, se produce un broncoespasmo, causado por un estrechamiento de los bronquios. En estos casos, ell niño respira con dificultad y tiene una tos seca y insistente, que a veces provoca náuseas.

La bronquitis aguda

En general, la causa un virus y es el resultado de la complicación de un simple resfriado o de una gripe. Al cabo de unos días, aparece la tos, que al principio es seca y constante. Posteriormente, sin embargo, se vuelve profunda y con abundante secreción de mucosidad, primero líquida y más tarde, densa.

Debido a la inflamacion, la mucosa de los bronquios se engrosa y produce moco y pus. Éstos son expulsados en forma de líquido denso de color amarillento y verdoso. Frecuentemente, se siente un dolor localizado detrás del esternón. A veces, el niño tiene fiebre y respira con dificultad emitiendo silbidos (sibilancia) y estertores.

La enfermedad aparece de improviso, y se cura a los pocos días a menos que surjan complicaciones.

La bronquitis subaguda o prolongada

Casi siempre está causada por una infección bacteriana y suele venir acompañada de sinusitis en niños. En ocasiones, una bronquitis de tipo bacteriano se superpone a una bronquitis de origen viral. Este hecho complica su evolución.

La bronquitis crónica o frecuente

Tiene lugar cuando los episodios de bronquitis aguda causada por virus o bacterias se producen 4-5 veces al año.

Habitualmente, la repetición de estos episodios se debe a una constitución alérgica o a problemas inmunológicos.

En esta forma de bronquitis, como consecuencia de la inflamación, los bronquios se estrechan o permanecen obstruidos y producen moco continuamente (asma).

La bronquitis perpetua

En los niños, solo se manifiesta en los casos de fibrosis quística, una enfermedad congénita que afecta a los bronquios y a otros órganos.

Tratamiento de la bronquitis

– En general, si el niño tiene dificultad para respirar, se le administran fármacos broncodilatadores. Si la bronquitis es de origen bacteriano, también se le prescriben antibióticos para tomar durante 7-10 días.

– En presencia de bronquitis aguda, hay que dar de beber muchos líquidos. Esto favorece la fluidificación del moco y ayuda a respirar mejor.

Las inhalaciones son muy útiles para el tratamiento de la bronquitis.

En un cazo con agua hirviendo, introducid algunas gotas de uno o dos de los siguientes aceites esenciales: bálsamo de Canadá, eucalipto, olíbano, mejorana, sándalo o tomillo.

A continuación, haced inhalar al niño los vapores, después de haberle puesto una toalla en la cabeza para encauzar el vapor. Repetid este procedimiento 3-4 veces al dia.

No hay que dar al niño por iniciativa propia jarabe para la tos. En caso de bronquitis, la tos es un mecanismo de expulsión del moco muy útil, que no se debe eliminar.

Si la bronquitis está relacionada con una alergia a los ácaros, no se deben utilizar humidificadores. Esto se debe a que, en los ambiente húmedos, los ácaros se reproducen mucho más rápidamente.

Si el niño no padece bronquitis frecuentes, no le tengáis en casa por miedo a que recaiga. Y es que jugar al aire libre, mejor si es lejos de calles con mucho tráfico, ayuda a reforzar las defensas del organismo.

Remedios «caseros» para la bronquitis

Estos remedios pueden ser útiles como coadyuvantes del tratamiento de base. Sin embargo, antes de adoptarlos, es necesario pedir la opinión del pediatra.

Para reforzar la respuesta inmunitaria. Se pueden administrar al niño 20 gotas de esencia de kinesia, diluida en un poco de agua, tres veces al día hasta que el niño mejore.

Para combatir y prevenir las infecciones bacterianas. Se pueden administrar al niño 10 gotas de própolis diluidas en un poco de agua, tres veces al día durante 3-4 semanas, en el momento de mayor ambiente epidemiológico de la enfermedad.

Para favorecer la fluidificación del moco. Haced una cataplasma de mostaza. Mezclad una parte de harina de mostaza con tres partes de harina blanca de trigo.

Seguidamente, añadid tanta agua tibia como sea necesaria para formar una masa con la consistencia de una papilla. Introducid el preparado entre dos paños y apllicadlos al pecho del niño. Cuidado con la temperatura.

Los chinos utilizan jenjibre en lugar de mostaza.

Cuándo acudir al pediatra

Hay que llamar inmediatamente al pediatra si:

– El niño tiene menos de cinco meses y está resfriado, y tiene tos, aunque no tenga fiebre.

– Tiene una respiración jadeante.

– Al cabo de tres días de inicio de una bronquitis aguda, no se perciben signos de mejoría.

– Junto al moco aparece sangre.

– La fiebre es superior a los 38ºC.

– Se advierten los síntomas de una bronquitis crónica.

– El niño sufre una enfermedad pulmonar concomitante.

(Te interesa: Enfermedades en niños)

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/enfermedades/enfermedades-infantiles/bronquitis-1255

Bronquiolitis: la enfermedad que es la causa de ingreso más frecuente en niños menores de dos años

¿Cómo prevenir la bronquitis en bebés y niños?

La bronquiolitis una infección de las vías respiratorias que es la causa de ingreso más frecuente en niños menores de dos años. Al menos el 40 por ciento de los niños sufre un episodio de bronquiolitis antes del primer año de vida. La peor parte se la llevan los bebés y los niños pequeños porque sus vías respiratorias, al ser pequeñas, se bloquean con mayor facilidad.

Virus respiratorio sincitial (VRS)

La bronquiolitis, una de las enfermedades más frecuentes en la infancia, está causada por el virus respiratorio sincitial (VRS), un virus común y muy contagioso que provoca entre el 60 al 80% de las infecciones respiratorias graves en bebés, también neumonía.

Consiste en una inflamación de los bronquiolos, las últimas ramificaciones de los bronquios, los cuales miden apenas 2 mm de diámetro, al infectarse, se inflaman y obstruyen impidiendo el paso del aire, causando insuficiencia respiratoria.

Síntomas de la bronquiolitis

  • Puede haber fiebre o no.

    Si la hay, es una fiebre moderada (38º-39º)

  • Dificultad respiratoria (con sibilancias -silbidos agudos al respirar- y hundimiento torácico)
  • Fatiga
  • Tos
  • Pérdida de apetito
  • Puede haber otitis asociada
  • Decaimiento
  • Los niños pequeños pueden presentar apenas, episodios en los que dejan de respirar por poco tiempo.
  • Piel morada por falta de oxígeno (acude a urgencias)

En el caso de bebés de menos de dos años es posible que el especialista decida el ingreso hospitalario entre tres y siete días con el fin de controlar atentamente el estado del bebé, administrarle fluidos y oxigenación.

La bronquiolitis, dificulta la respiración del bebé y debe ser tratada con inhaladores, y a veces incluso con corticoides (según valoración pediátrica).

El tratamiento de soporte consiste en fraccionar las tomas (menor cantidad de comida cada menos tiempo), posición semiincorporada, lavados nasales frecuentes con suero fisiológico, y mantener al niño hidratado.

También se recomienda en estos casos la fisioterapia respiratoria, palmadas suaves en la espalda con la mano hueca para ayudar a eliminar la mucosidad.

Debéis evitar el humo en la casa, y los ambientes cargados, así como mantener el ambiente con un nivel de humedad adecuado. En cuanto a medicamentos, deben ser prescritos por el pediatra, pero no se utilizan antibióticos y sólo antitérmicos en caso de fiebre.

Prevenir la bronquiolitis

Al ser producida por un virus, es difícilmente prevenible, pero hay ciertas medidas que podemos tomar para evitar el contagio, como por ejemplo:

  • Lavarse las manos con frecuencia: el lavado de manos es la mejor prevención para el contagio, tanto de este como de cualquier virus.

  • Si hay un bebé en casa, lavarse y hacer que los demás se laven las manos antes de cogerlo o tocarlo. Los menores de un año son muy propensos al contagio.

  • Proteger especialmente a niños prematuros y bebés con cardiopatías congénitas, con Síndrome de Down y aquellos con enfermedades respiratorias.

  • Es un virus resistente y mantiene su capacidad de contagio durante varias horas, por tanto evitar el contacto con personas infectadas, así como con su ropa u objetos personales.

  • Evitar compartir chupetes, biberones, juguetes y utensilios, en la medida de lo posible. Si el niño lleva vaso o taza a la guardería mantenerlo siempre limpio. Si lleva chupete, guardarlo siempre en dentro de un portachupetes.

  • Evitar entornos cerrados y hacinados, y espacios con humo, así como ventilar las habitaciones a diario.

  • Los niños con bronquiolitis no deben acudir a la guardería.

  • Mantener limpias las superficies que están en contacto con el bebé.

  • Utilizar pañuelos desechables y tirarlos después de cada uso.

Una posible vacuna

Al ser una enfermedad tan frecuente, los científicos investigan una vacuna para embarazadas que pueda disminuir el riesgo de bronquiolitis en el bebé.

Al no ser posible vacunar a un recién nacido hasta los dos meses (son muy pocas las vacunas que se ponen antes), y debido al riesgo de que contrajera la enfermedad en esa ventana de desprotección, la solución sería administrarla a la embarazada para que la madre traspase las defensas al bebé a través de la placenta.

Esperemos que pronto sea una realidad y disminuyan los casos de bronquiolitis en bebés pequeños.

En Bebés y más | Las enfermedades que tu hijo puede contagiarse con la vuelta al cole y cómo prevenirlas, Siete alimentos para reforzar las defensas en estos días de frío

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/bronquiolitis-enfermedad-causa-ingreso-frecuente-ninos-menores-dos-anos-1

Embarazo saludable
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