¿Cómo prevenir los juegos bruscos en el colegio?

10 juegos peligrosos entre adolescentes — Mejor con Salud

¿Cómo prevenir los juegos bruscos en el colegio?

En la actualidad, existen cada vez más juegos peligrosos que se difunden con facilidad entre los adolescentes mediante las redes sociales. Estos, independientemente del formato en el que se presenten, podrían suponer un riesgo para la vida.

A continuación, comentamos cuáles son los juegos que pueden sugerirse entre adolescentes; en qué consisten y por qué son perjudiciales.

1. El desafío del hielo y la sal

Este juego consiste en colocar sal sobre la piel y hacer presión con un cubo de hielo. Esto produce una reacción química en la que la persona experimenta una sensación de quemazón, que puede llegar hasta los 21 grados bajo cero.

¿Quién es el ganador en este juego? El que logre soportar el dolor durante más tiempo y comparta la hazaña en Internet. Este es uno de los juegos peligrosos con mayor difusión en las redes sociales.

Lee también: Los niños y las redes sociales: qué peligros existen

2. Shocking game (juego de la asfixia)

En este juego, el objetivo es asfixiar a la persona hasta que se desmaye. Esto, porque, supuestamente, al desmayarse se experimenta una sensación de felicidad, muy parecida al efecto de las drogas o el alcohol.

Pero, ¿qué pasa cuando se priva de oxígeno al cerebro? Esto podría ocasionar que se dañen las células. Entre sus consecuencias más graves están las convulsiones, entrar en estado de coma e, inclusive, la muerte.

3. Knockout game

Los retos son la forma en que los adolescentes consiguen la motivación para realizar una acción determinada y lograr aceptación. Ya que la meta es lograr cierto estatus social y reconocimiento por parte de otros adolescentes, las consecuencias apenas se tienen en cuenta.

Este juego consiste en agredir a personas extrañas, sin motivo alguno. Un grupo de varios adolescentes se reúne en una zona, escogen una víctima al azar y, al interceptarla, comienzan a golpearla con los puños y los pies hasta que se cansen y salgan corriendo del sitio.

4. Fire challenge (desafío del fuego)

En el afán de buscar aprobación social, los adolescentes pueden caer en muchas tendencias y juegos peligrosos.Este desafío, consiste en mojar una zona del cuerpo con un líquido inflamable y prenderle fuego.

Mientras tanto, otro participante se encarga de grabar la acción y el protagonista intenta extinguir la llama lo más rápido posible.

5. Balconing (saltar de un balcón)

El objetivo de este reto, como su nombre lo dice, es saltar desde un lugar alto que, por lo general, suele ser un balcón. A menudo se salta bajo los efectos del alcohol o las drogas.

Te podría interesar: 3 claves para educar a tu hijo adolescente

6. El reto de la canela

El objetivo es tragarse una cucharada de canela en polvo sin beber ningún tipo de líquido. Gana la persona que logre tragarse la canela sin toser. Por lo general, los participantes terminan expulsando la mezcla por la boca y la nariz.

Este juego puede afectar severamente los pulmones, ocasionar asfixia, irritación en la garganta e incluso un colapso pulmonar.

7. Ingerir gel antibacterial

La popularidad de este juego ha incrementado de forma alarmante. De hecho, comenzó a practicarse en Suecia y, desde entonces, han sido millones los niños y adolescentes alrededor del mundo que han caído en la tentación.

El reto, consiste en beber gel antibacterial, ya que su contenido de alcohol etílico podría provocar los mismos efectos de una bebida alcohólica, pero multiplicados.

8. Jarabe de la tos

Muchos jarabes para la tos contienen dextrometorfano que, al beberse de forma excesiva, causan alucinaciones y estados de euforia. Esto, más allá de un juego, es una práctica para simular los efectos de las drogas o el alcohol.

9. Eyeballing (ponerse alcohol en los ojos)

Este juego consiste en verter licor en los ojos, haciendo que el alcohol entre en contacto directo con la retina. Esto se hace para intensificar sus efectos. Esta práctica podría provocar daños irreversibles en la córnea.

10. El reto de las 48 horas

El reto de las 48 horas es uno de los juegos peligrosos más populares de los últimos tiempos. Consiste en salir de casa, sin avisar a nadie, y permanecer ausente durante 48 horas consecutivas.

¿Quién gana? Aquel que logre movilizar la mayor cantidad de personas y autoridades. Por supuesto, el acontecimiento debe acaparar la atención de las redes sociales.

¿Qué tener en cuenta en esta etapa?

Dado que la adolescencia es una etapa difícil, es importante hacer seguimiento al uso de las redes sociales y realizar el acompañamiento adecuado. Esto, para poder detectar cualquier práctica peligrosa que ponga en riesgo su vida, y actuar a tiempo ante posibles señales de alarma.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/10-juegos-peligrosos-entre-adolescentes/

¿Por qué mi hijo juega a pelear?

¿Cómo prevenir los juegos bruscos en el colegio?

Hace unas semanas una suscriptora del blog me envió una consulta, donde me contaba que a su hijo pequeño le gustaba “jugar a pelear”.

Estaba muy preocupada, porque temía que el niño se volviese violento o agresivo con sus amigos y compañeros del colegio.

Esta madre no entendía el repentino afán de su hijo por este tipo de juegos, cuando siempre había sido (y lo seguía siendo) un niño muy cariñoso y amable.

Esta consulta me ha hecho pensar que quizá tú te encuentres en la misma situación. Ningún padre quiere que sus hijos sean niños agresivos, y ver como juegan a pelear, puede generar dudas e incertidumbre sobre este aspecto.

Con este artículo quiero explicarte:

  • Porqué los niños juegan a pelear.
  • Qué beneficios tienen este tipo de juegos en su desarrollo.
  • Cómo asegurar que no se lastimen cuando juegan a la lucha.

¿Si juega a pelear, será un niño agresivo?

Los juegos de combate o contacto forman parte del repertorio de juegos simbólicos de los niños. Esto es así, porque están basados en una respuesta innata de todo ser humano: la lucha.

La lucha es una respuesta que se activa en nuestro cerebro más primitivo, y la utilizamos desde pequeños porque nos ayuda a garantizar nuestra supervivencia. Gracias a la respuesta de lucha:

  1. Nos protegemos de agresiones que podemos sufrir. Por ejemplo: Si Pedro empuja a Ana, es esperable que ella luche devolviendo el empujón a Pedro, como forma de protegerse ante su ataque.
  2. Conseguimos aquello que deseamos. Por ejemplo: Si Javier quiere el juguete de Paula, luchará para arrebatárselo de sus manos.

Con los años, aprendemos a regular esta respuesta. La sociedad nos enseña que no podemos ir por ahí peleando con los demás para conseguir aquello que queremos. Aprendemos que luchar también es persistir en nuestros sueños, saber esperar nuestro momento y pedir las cosas utilizando la comunicación positiva.

Jugar a pelear ayuda a desarrollar esa parte del cerebro que se encarga de regular la respuesta de lucha (más adelante te explicaré como). Así que puedes estar tranquilo, tu hijo no será un niño agresivo ni violento por “jugar a la lucha”.

Además, cuando los niños están inmersos en un juego simbólico, saben que están jugando. Si juegan a “papás y mamás” simplemente asumen el rol de mamá y de papá, pero no se convierten en ellos.

Lo mismo ocurre con el juego de pelear. Luchar a modo de juego, es asumir el rol de querer defenderme y a la vez atacar al contrincante para vencer. Tus hijos no se convertirán a espadachines sanguinarios, por utilizar una espada de plástico para acabar con su adversario.

Los niños no tienen problemas para distinguir cuando están peleando en broma, dentro de un juego, y cuando la pelea se produce de forma real. La gran diferencia está en la intención de hacer daño o herir al otro. Jugando esa intención no existe, porque solo se busca pasarlo bien.

¿Qué ocurre si SOLO juega a “juegos de lucha”?

Cuando el repertorio de juegos de un niño es amplio y variado, el niño crece sano y feliz. Desarrolla todas sus habilidades de una forma natural y placentera.

Si el niño centra su atención en un único tipo de juego, y este juego está basado en la lucha y la pelea, algo está pasando.

En esos casos debemos permanecer atentos a aspectos como:

  • El contenido audio-visual. Quizá sus juegos están indicando que el niño observa demasiados programas televisivos con temáticas violentas. Sería bueno ofrecerle otras alternativas de diversión.
  • Los modelos de adultos próximos. Si los adultos cercanos al niño tienen conductas agresivas, es muy probable que las refleje en sus juegos. No olvides que como padres sois el ejemplo a seguir de tu hijo, si no quieres que sea agresivo, no lo sea tú tampoco.
  • Las emociones desagradables del niño. Vivir emociones desagradables e intensas y no ser capaz de expresarlas, puede provocar que se proyecten en el juego. Si crees que esto es le puede estar ocurriendo a tu hijo, te recomiendo que consultes con un profesional de la psicología.

Por cierto, ¿Todavía no conoces el Acompañamiento Educativo Online de Psiente? Deberías echarle un vistazo ya. Es un servicio de apoyo a las familias, en la crianza y en la educación de sus hijos. La primera Sesión es Gratuita!

Beneficios de “Jugar a pelear”

Este tipo de juegos ayuda a fortalecer algunas áreas importantes en el crecimiento del niño, como son:

  1. La motricidad gruesa y fina. Desde la motricidad gruesa (saltando, corriendo o haciendo equilibrios) se favorece una motricidad fina más precisa que al niño le permitirá, por ejemplo, poder escribir mejor.
  2. El sistema sensorial y el conocimiento del propio cuerpo. Los niños que se encuentran en la primera infancia están aprendiendo a dominar su fuerza. Esto lo consiguen gracias a este tipo de juegos donde reconocen las dimensiones de su cuerpo y el poder de sus músculos.
  3. La comprensión de “causa y efecto”. Poder jugar a pelear les permite entender, desde la práctica, que sus acciones tienen unos efectos en las personas que les rodean.
  4. Las habilidades sociales. Gracias a estos juegos aprenden a ponerse en el lugar de las otras personas, porque asumen roles diferentes. Además, adquieren más recursos para establecer respuestas alternativas a la agresividad, y son más conscientes de la importancia de respetar los turnos y las reglas del juego.
  5. El auto-control emocional y la toma de decisiones. Es necesario mantener cierto control sobre la impulsividad para poder decidir si el contrincante, que está siendo más enérgico, está abusando y por tanto hay que parar el juego, o si se está dejando llegar por le emoción. Este aspecto también ayuda a que los niños comiencen a diferenciar entre conductas aceptables y no aceptables.

Así mismo, favorece que los niños desfoguen energía. Eliminar energía y permanecer en un estado general del calma ayuda a disminuir el uso de conductas agresivas, y potencia las posibilidades de dar respuestas más cooperativas y empáticas.

Los juegos de peleas, ya sean mediante el contacto físico o utilizando algún juguete, ayudan al desarrollo general de tu hijo. Por eso, no tienes porqué preocuparte, solo debes permanecer atento para que no se haga daño.

Cómo jugar a las peleas

Estos juegos suelen generar en los niños grandes descargas emocionales, que les llevan a la euforia y el descontrol emocional. Cuando esto ocurre, suelen aparecen los golpes y los llantos.

Para evitar que el juego termine en drama, lo mejor es establecer unas pautas que garanticen la buena marcha de la actividad.

Te dejo algunos ejemplos de normas que puedes marchar cuando tus hijos están “jugando a la lucha”:

  • No se permite hacer daño a los otros jugadores.
  • Detener el juego, cuando un jugador solicita parar.
  • Favorecer el uso de juguetes que no produzcan daño: cojines, escudos, espadas de cartón… Si el juego es de contacto practicarlo encima de una alfombra.
  • Plantear distintos juegos de lucha, como por ejemplo: la guerra de cosquillas, la lucha de animales, la pelea de super-héroes con poderes mágicos…

Es importante que permanezcas atento al juego, para garantizar que las normas se respetan y que tus hijos no se lastimen. Recuerda que están conociendo su cuerpo y aprendiendo a controlar su fuerza y sus emociones, así que es probable que se golpeen y se hagan daño sin querer.

Espero que este post te haya parecido útil y haya calmado tus dudas e inquietudes respecto a los “juego de peleas” de tus hijos.

Si crees que puede resultarle interesante a más padres, no lo pienses y compártelo. Estarás ayudando a que este blog llegue a más gente y entre todos haremos un poco más sencillo la ardua tarea de criar a los hijos.

[_button] [_buttons display=tweet,]

Psicóloga infantil, escritora por afición. Me gusta la literatura con trasfondo social y la música de cantautor. Creo que todos merecemos una segunda oportunidad. Nadie es un caso perdido. Psiente es mi proyecto personal, mi cuaderno en el viaje de la psicología.

Источник: http://psiente.com/hijo-juega-pelear/

Seguridad en los parques infantiles

¿Cómo prevenir los juegos bruscos en el colegio?

  • Tamaño de texto más grande

Los parques infantiles y las instalaciones recreativas ubicadas en el exterior ofrecen a los niños la posibilidad de jugar al aire libre y de hacer tanto amigos como ejercicio físico. Pero es importante asegurarse de que las instalaciones defectuosas, las superficies poco adecuadas y el comportamiento imprudente no les amarguen la diversión. 

Cada año, más de 200.000 niños estadounidenses son atendidos en servicios de urgencias hospitalarios por lesiones que se producen en accidentes ocurridos en parques infantiles. Muchos de estos accidentes se podrían haber evitado con una atenta supervisión. 

Usted puede hacer que el parque infantil sea un lugar seguro para su hijo revisando sus instalaciones para detectar los posibles riesgos implicados y siguiendo unas sencillas normas de seguridad. 

Y es importante enseñarle a su hijo a jugar de una forma segura: si su hijo conoce las normas para jugar en un parque infantil, será menos probable que se lesione. 

La clave está en la supervisión por parte de los adultos

Los adultos pueden contribuir a evitar posibles lesiones asegurándose de que sus hijos utilizan las instalaciones de los parques de una forma adecuada. Si se produce alguna lesión, el adulto podrá ayudar al niño accidentado y administrarle primeros auxilios de inmediato si fuera necesario. 

Los niños deben estar siempre bajo la supervisión de un adulto mientras juegan en los parques.

Controle con la vista a los niños pequeños (y a veces también los mayores) porque no siempre saben calcular las distancias con exactitud ni prever situaciones de peligro por sí solos.

A los niños mayores les gusta poner a prueba sus capacidades en los parques; por eso es tan importante que los vigile un adulto. 

Antes de que su hijo juegue en un parque infantil, compruebe que las zonas de juego están diseñadas de tal modo que un adulto pueda ver con claridad a los niños mientras juegan. 

Enseñar a los niños a comportarse de una forma segura en los parques infantiles 

Otra parte clave de la seguridad en los parques infantiles: los niños deben saber mantenerse seguros y comportarse con responsabilidad en los parques infantiles. 

Los niños deben: 

  • No empujarse ni forcejear mientras jueguen en estructuras para trepar, toboganes, balancines, columpios u otros tipos de instalaciones recreativas. 
  • Utilizar las instalaciones correctamente: deslizarse por los toboganes sentados y con los pies por delante; no trepar por la parte externa de las barandillas; no ponerse de pie en los columpios, etc. 
  • Cuando vayan a salir saltando de una instalación, comprobar siempre que no haya ningún niño en el lugar donde piensan aterrizar, y caer siempre con ambos pies y las rodillas ligeramente flexionadas. 
  • Dejar las bicicletas, mochilas y bolsas alejadas de las instalaciones recreativas y de la zona de juegos para que ningún niño tropiece con ellas. 
  • Utilizar siempre el casco de ciclista para montar en bicicleta, pero quitárselo para jugar en los parques infantiles. 
  • No utilizar nunca las instalaciones cuando estén mojadas, porque sus superficies estarán resbaladizas. 
  • Comprobar el estado de algunas instalaciones recreativas durante los meses de verano. Pueden resultar incómodas y hasta ser peligrosas por lo calientes que se ponen, sobre todo los toboganes, las barandillas y los escalones metálicos. Aplicar el sentido común: si las instalaciones están calientes al tacto, lo más probable es que no sea seguro ni divertido usarlas. Una quemadura por contacto puede ocurrir en cuestión de segundos. 
  • No llevar ropa que contenga cordones o cordeles. Los cordones, los collares u otros tipos de cordeles pueden quedarse enganchados en las instalaciones y estrangular accidentalmente a un niño. 
  • Ponerse protector solar cuando vayan a jugar al aire libre, incluso en los días nublados, para evitar las quemaduras solares. 

Normas de seguridad en distintos tipos de instalaciones recreativas

Cada tipo de instalación (columpios, toboganes, balancines y estructuras para trepar) requiere unas normas de seguridad específicas. Además, hay algunos tipos de instalaciones recreativas que no se consideran seguras, independientemente del cuidado con que las utilicen los niños. 

Seguridad en los columpios 

Los columpios son las instalaciones móviles de los parques infantiles que más se asocian a lesiones. Pero, con unas pocas precauciones sencillas, los niños estarán seguros mientras se columpian: 

  • Los columpios deben de estar fabricados con materiales blandos, como la goma o el plástico, en lugar de la madera o el metal. 
  • Los niños se deben sentar siempre en el columpio, nunca montarse de pie o de rodillas. Mientras se columpian, se deben sujetar fuertemente con ambas manos y, cuando quieran dejar de columpiarse, deben detener completamente el movimiento del columpio antes de bajar. 
  • Los niños se deben mantener a una distancia segura con respecto a otros niños que se estén columpiando, teniendo cuidado en no interrumpir (sea corriendo o andando) el recorrido del columpio, tanto por delante como por detrás. 
  • Nunca se debe montar más de un niño en un columpio. Los columpios han sido diseñados para sostener con seguridad a una sola persona. 

Seguridad en el balancín  

Usar un balancín requiere que los niños cooperen. Los balancines no suelen ser recomendables para preescolares, a menos de que dispongan de un dispositivo de muelle central que evite los golpes bruscos contra el suelo. Independientemente del diseño, tanto los balancines como los tiovivos se deben utilizar con precaución. 

Otras medidas de seguridad a tener en cuenta: 

  • Al igual que en los columpios: en los asientos de un balancín solo se puede sentar un niño. Si un niño pesa demasiado poco para compensar el peso de su pareja, deberá buscar a otro niño con un peso similar al suyo, en vez de añadir otra persona a su asiento. 
  • Los niños siempre deben sentarse cara a cara, en lugar de dándose la espalda. 
  • Enseñe a su hijo a agarrarse con fuerza con ambas manos mientras utiliza un balancín, a no tocar el suelo con las manos ni a impulsarse con estas, así como a mantener los pies a ambos lados del balancín, en vez de debajo de él. 
  • Los niños deben mantenerse alejados del balancín mientras lo usen otros niños. Nunca se deben colocar debajo de un balancín que se está usando, ponerse de pie o balancearse desde la parte central ni intentar subirse al él mientras se está moviendo. 

Seguridad en el tobogán

Los toboganes son seguros si los niños los utilizan con precaución. He aquí las medidas de seguridad a tener en cuenta: 

  • Los niños deben subir los peldaños de la escalera de uno en uno, agarrándose a la barandilla hasta llegar a la parte superior del tobogán. Nunca se deben subir al tobogán por la rampa. 
  • Los niños se deben deslizar siempre sentados y con los pies por delante, nunca de cabeza, sea sobre la espalda o sobre el estómago.  
  • Solo debe haber un niño en la rampa del tobogán; los niños no se deben deslizar por el tobogán en grupo. 
  • Antes de deslizarse, los niños se deben asegurar de que el extremo inferior de la rampa del tobogán está libre. Al llegar al final de la rampa, deben bajarse del tobogán y alejarse de la rampa para que se pueda deslizar otro niño. 

Seguridad en las estructuras para trepar

Las estructuras para trepar están disponibles en una gran variedad de formas y tamaños, incluyendo los rocódromos, los arcos y las escaleras horizontales y verticales. Este tipo de instalaciones suele plantear mayores retos a los niños que los demás tipos de instalaciones recreativas. 

Asegúrese de que su hijo sabe descender de una forma segura en el caso de que no pueda seguir trepando.

Los índices más altos de lesiones en parques infantiles públicos se asocian a este tipo de estructuras. Son peligrosas cuando no están bien diseñadas o cuando se utilizan de una forma incorrecta.

La supervisión por parte de los adultos es muy importante, sobre todo cuando las utilizan los niños pequeños. 

Estas estructuras se pueden utilizar con seguridad si se enseña a los niños a agarrarse con ambas manos, a mantenerse a cierta distancia de la persona que tienen delante y a tener cuidado con los pies colgantes de otros niños mientras se desplazan por la estructura. Para salir de la estructura, los niños deben ser capaces de saltar al suelo sin golpearse con la estructura.  Recuerde a los niños que deben aterrizar sobre ambos pies y con las rodillas ligeramente flexionadas.

Revisado por: Kate M. Cronan, MD

Fecha de revisión: septiembre de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/playground-esp.html

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: