¿Cómo saber si mi hijo ya tuvo relaciones?

6 claves para entender y tratar a un hijo adolescente

¿Cómo saber si mi hijo ya tuvo relaciones?

La adolescencia es una etapa de cambio y en ocasiones de rebeldía, por lo que puede ser difícil para un padre gestionar la relación con un hijo de esta edad. En este periodo vital, los adolescentes pueden experimentar cambios hormonales, situaciones de búsqueda de identidad y frustraciones que pueden determinar su conducta y la relación con sus seres queridos.

La relación con los padres, debido a su cercanía y al intento de éstos por controlar su comportamiento, puede provocar situaciones complejas y conflictos de gran intensidad. En gran parte porque los adolescentes desean ser más independientes y vivir la vida a su manera.

Muchos padres pasan por situaciones delicadas a la hora de lidiar con sus hijos. En este artículo, te propongo unos consejos para entenderles y tratar con tu hijo adolescente.

La adolescencia es una etapa complicada

La adolescencia es una etapa difícil y muchos padres pueden llegar a sentirse desbordados. Todos hemos sido adolescentes, y sabemos cómo la relación con nuestros progenitores puede llegar a ser tensa durante esta etapa.

Es en este momento cuando las personas comenzamos a explorar nuevos horizontes y entendemos que hay un mundo esperando fuera de la familia.

Un adolescente es más sensible a los acontecimientos que van sucediendo lejos del núcleo familiar, lo que les prepara para las etapas posteriores y para la vida adulta.

Esta etapa es clave para lograr la confianza suficiente, una personalidad fuerte, y para ser un adulto exitoso en las diferentes áreas de la vida, y en estos años uno aprende a ganarse la aceptación de los demás, especialmente los de la misma edad.

Ya no es suficiente que la familia acepte y apoye a sus hijos, y aquellos padres que comprendan este cambio, ayudarán a éste a crezca más sano en el aspecto psicológico y esté más preparado para afrontar los retos que la vida puede exigirle en el futuro.

Consejos para entender y tratar a un hijo adolescente

Ser padre de un hijo adolescente puede tener momentos arduos, y los conflictos pueden aparecer en cualquier momento. Por eso es necesario saber gestionar la situación de manera efectiva. Ahora bien, antes de nada es imprescindible ser empático y comprender el comportamiento de nuestros hijos adolescentes. ¿Cómo hacerlo? Siguiendo los consejos que se muestran a continuación.

1. Ten voluntad para entender

Es fácil dejarse llevar por las emociones y entrar en conflictos cuando un hijo parece ir a la suya. Pero las relaciones interpersonales con hijos de esta edad son complicadas por una serie de motivos. No se trata de ceder a los caprichos de un hijo, pero entender la situación tal y como es te ayudará a gestionar mejor los conflictos y a tomar decisiones sabias.

Así pues, hay que esforzarse por adoptar la perspectiva del hijo o hija, y tener en cuenta todo el conjunto de elementos que están influyendo en su manera de vivir la vida y de valorar su propia felicidad y preocupaciones.

2. Piensa en cuando tú eras adolescente

Siguiendo la línea del punto anterior, recuerda cómo eras tú en tu etapa como adolescente. Para entender a tu hijo es bueno que te pongas en su piel y pienses ti a su edad.

Quizás no erais iguales, pero tampoco eras perfecto.

La necesidad de independencia, el querer explorar, la búsqueda de identidad… son comportamientos característicos de esta edad que pueden generar conflictos familiares.

3. Respeta sus necesidades

Es fácil pensar que, por el hecho de ser padre, puedes adoptar una postura autoritaria sobre tu hijo. Sin embargo, siempre es mejor escuchar sus necesidades y llegar a acuerdos.

De esta manera, puedes saber dónde están los límites y permitirle ciertos niveles de independencia sin que deban pasarlos. Esta alternativa es mucho mejor que hacer uso de la dominancia, lo cual introduce un obstáculo más en la relación y dificulta que haya una comunicación eficaz.

4. Deja que cometa sus propios errores

La experiencia puede ser una buena manera de aprender, porque el impacto que tiene en nosotros puede marcarnos positivamente si sabemos analizar la situación y desarrollar recursos para no volver a cometer errores. No seas un padre excesivamente protector. En la medida de lo posible, y siempre que no exista un gran riesgo para tu hijo, deja que experimente.

5. Comunícate con él o ella

Uno de los mayores errores que pueden cometer los padres es adoptar una posición de superioridad y dominación sobre sus hijos. Porque, como en cualquier relación interpersonal, la comunicación es siempre más efectiva. Si tu hijo se siente respetado, querido, y la comunicación fluye, encontrará en ti el apoyo que necesita para crecer como persona.

6. Escucha activamente

Este punto está muy relacionado con el anterior, y porque mejora la comunicación. No se trata de oir lo que dice, sino de escucharle tanto en su lenguaje verbal como no verbal. Si recuerdas tu época de adolescente, sabrás que no fue fácil.

Ahora es el momento de estar al lado de tu hijo.

A fin de cuentas, uno de los motivos por los que muchos hijos e hijas adolescentes menosprecian la posibilidad de hablar con sus padres es que supuestamente estos últimos no les entienden, y no escuchar activamente confirma este prejuicio.

¿Cómo comportarse frente a un adolescente rebelde?

Algunos padres, aquellos con hijos rebeldes, pueden pasarlo realmente mal por cómo su hijo se comporta. Son jóvenes cuestionadores, enfadados, que muchas veces no respetan las normas y que pueden llegar a ver a los padres como los enemigos.

Muchos padres en esta situación no saben cómo reaccionar y qué deben hacer frente a las situaciones diarias que viven. Pese a no ser culpables, pueden encontrarse en contextos complejos y dolorosos. No es fácil gestionar esta situación.

Si te sientes identificado con estas líneas, en el artículo “Adolescentes rebeldes: 6 consejos y reflexiones para padres en apuros” puedes saber más sobre cómo lidiar con esta situación.

Источник: https://psicologiaymente.com/desarrollo/entender-tratar-a-hijo-adolescente

Cómo hablar con su hijo sobre la pubertad

¿Cómo saber si mi hijo ya tuvo relaciones?

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Hoy en día los niños están expuestos a tanta información acerca del sexo y las relaciones a través de la TV y la Internet que cuando llegan a la pubertad ya están familiarizados con algunas ideas avanzadas. Sin embargo, hablar sobre los temas relacionados con la pubertad sigue siendo una tarea importante para los padres, ya que no toda la información que recibe el niño procede de fuentes fiables.

No espere a que su hijo(a) acuda a usted con preguntas sobre los cambios en su cuerpo- ya que puede ser que ese día nunca llegue, especialmente si su hijo(a) no sabe que puede hablarle sobre este tema delicado. Siga leyendo para aprender cómo puede hablar con su hijo sobre la pubertad.

Lo más importante es encontrar el momento oportuno

Lo ideal es que los padres hubieran comenzado a hablar con su hijo(a) sobre los cambios por los que pasa el cuerpo a medida que crece. Desde sus primeros años, su hijo(a) le ha estado haciendo preguntas. Y la mayoría de sus conversaciones probablemente han surgido a raíz de estas preguntas.

Es importante responder a las preguntas de sus hijos sobre la pubertad siendo honestos y abiertos, pero no debería esperar a que sea su hijo quien necesariamente inicie una conversación.

Cuando el niño tenga 8 años, ya debería saber cuáles son los cambios físicos y emocionales asociados con la pubertad.

Podría parecer que es una edad temprana para saber sobre temas «adultos», pero tenga en cuenta lo siguiente: algunas chicas ya llevan sostén para deportes a los 8 años y algunos chicos empiezan a tener vello facial tan sólo unos pocos años después.

Con las chicas es imperativo que los padres hablen sobre la menstruación antes de que tengan el período. Si no saben lo que les sucede, puede que se asusten al ver la sangre y el lugar de donde proviene. La mayoría de las chicas tienen su primer período a los 12 ó 13 años, aunque a algunas les viene a los 8 y otras no lo tienen hasta los 17.

En general, los chicos empiezan a entrar en la pubertad un poco más tarde que las chicas, usualmente a los 10 ó 11 años. Pero podrían empezar a desarrollarse sexualmente o a tener su primera eyaculación sin parecer mayores o sin antes desarrollar vello facial.

De la misma manera que es útil para los adultos anticipar cambios como, por ejemplo, mudanza o cambio de trabajo antes de que ocurra, su hijo(a) debería saber acerca de la pubertad con antelación.

Muchos niños reciben educación sexual en la escuela. Sin embargo, a menudo se dividen las clases y las chicas aprenden sobre todo lo relacionado con la menstruación y el sostén para deportes, mientras que los chicos aprenden sobre erecciones y los cambios en la voz.

Es importante que las chicas también se informen sobre los cambios por los que pasan los chicos y que los chicos aprendan sobre los cambios que afectan a las chicas. Por lo tanto, hable con el maestro de su hijo(a) acerca de su plan de enseñanza para saber qué huecos hay que llenar.

Puede ayudarle a iniciar la conversación si coordina sus charlas con estas lecciones de la escuela.

Qué decir

Cuando hable con su hijo(a) sobre la pubertad, es importante que le asegure que estos cambios son normales. La pubertad conlleva tantos cambios que es fácil que su hijo(a) se sienta inseguro(a).

En muchas ocasiones, los adolescentes mostrarán inseguridad sobre su aspecto durante la pubertad, pero puede ser útil saber que todo el mundo ha pasado por lo mismo y que existe una gran variación normal con respecto a cuándo ocurren estos cambios.

El acné, los cambios de humor, las olas de crecimiento y los cambios hormonales -todo ello forma parte del crecimiento y todos pasan por ello, aunque no al mismo ritmo.

Las chicas pueden empezar la pubertad tan temprano como en el segundo o tercer grado y puede ser algo molesto si su hija es la primera que tiene que ponerse un sostén para deportes. Puede que se sienta sola o rara, o como si todas las miradas estuviesen puestas en ella en el vestuario de la escuela.

En los chicos, algunos cambios visibles son el cambio de la voz y la aparición del vello facial. Y como con las chicas, si su hijo es de los primeros en pasar por estos cambios, podría sentirse incómodo o el blanco de las miradas de sus compañeros de clase.

Su hijo debería saber lo siguiente sobre la pubertad:

  • Las chicas adquieren una forma más redondeada, especialmente en las caderas y piernas.
  • Los senos de las chicas se hinchan y luego aumentan de tamaño.
  • Las chicas y los chicos empiezan a tener vello púbico y vello en las axilas, y el de las piernas es más grueso y oscuro.
  • En el chico el pene y los testículos aumentan de tamaño.
  • Los chicos tienen a veces poluciones nocturnas, es decir, eyaculan mientras duermen.
  • Una vez al mes, el revestimiento uterino de las chicas se llena de sangre para prepararse para un óvulo fecundado. Si no se produce la fecundación, se producirá el período. Si se produce la fecundación, la chica quedará embarazada.
  • El período puede durar de 3 días a una semana y las chicas pueden utilizar compresas (paños) o tampones para absorber la sangre.

Preguntas comunes

No es ninguna sorpresa que los niños tengan muchas preguntas a medida que aprenden sobre la pubertad. Es importante que se asegure de brindarle a su hijo(a) el tiempo y la oportunidad de hacer preguntas y de contestarlas tan honesta y detalladamente como sea posible.

Algunas de las preguntas más comunes son:

PreguntasRespuestas

¿Qué es este bulto duro que me ha salido en el pecho?

¿Por qué tengo los senos tan pequeños (o tan grandes)?

¿Por qué tengo el pene tan pequeño (o tan grande)?

¿Por qué todavía no tengo vello púbico?

Soy un chico, ¿por qué tengo entonces senos?

¿Por qué no me ha venido todavía el período?

Las chicas podrían notar a veces unos bultitos blandos debajo de los pezones cuando empiezan a desarrollarse los senos. Esto es perfectamente normal. La firmeza y la sensibilidad desaparecerán con el tiempo a medida que los senos continúen desarrollándose.

El tamaño de los senos es hereditario y su hija tiene que estar tranquila porque, grandes o pequeños, todos los senos son bonitos. El tamaño no afecta el atractivo de su hija ni su capacidad para amamantar cuando sea madre.

En los chicos, la preocupación principal es el pene. Es importante que su hijo sepa que el tamaño del pene erecto no tiene nada que ver con el tamaño del pene cuando no hay erección.

Todo el mundo tiene vello púbico, aunque algunos adolescentes tienen más vello que otros y a algunos les crece vello antes que a otros. Igual que con el tamaño de los senos o la estatura, la cantidad o densidad del vello púbico es un rasgo individual.

A algunos chicos les crecen temporalmente los senos durante la pubertad. Este trastorno, conocido como ginecomastia, está causado por algunas hormonas producidas por los testículos durante la pubertad. Normalmente desaparece, a menudo al cabo de unos pocos meses a 1 año.

Como con todos los cambios de la pubertad, el período llega en momentos diferentes para cada chica. Puede que a algunas chicas no les venga el período hasta que tengan 17 años. Esto suele ser normal, aunque puede ser difícil para ellas cuando a todas sus amigas ya les ha venido.

Consejos sobre cómo conversar con sus hijos

Hágale saber a su hijo(a) que está siempre disponible para hablar, pero también es importante que dedique tiempo para hacerlo.

Así como puede ser embarazoso o difícil para usted hablar sobre estos temas delicados, su hijo(a) podría dudar en acudir a usted.

Es tarea de los padres hablar con su hijo(a) sobre la pubertad -y de los sentimientos asociados con estos cambios- tan abiertamente como sea posible.

Puede resultar más fácil si está seguro de que domina el tema. Primero, antes de responder a las preguntas de su hijo(a), asegúrese de que sus propias preguntas sobre la pubertad han sido respondidas.

Si no está del todo cómodo manteniendo una conversación sobre la pubertad con su hijo(a), practique primero lo que quiere decir o pídale consejo al maestro de su hijo(a).

Comuníquele a su hijo(a) que a usted le resulta un poco incómodo, pero que es importante hablar sobre este tema.

Si su hijo(a) sigue teniendo preguntas o inquietudes sobre el desarrollo de la pubertad que usted no puede responder, una visita al pediatra podría resultar beneficiosa.

Revisado por: Steven Dowshen, MD

Fecha de revisión: enero de 2015

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/talk-about-puberty-esp.html

Embarazo saludable
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