¿Cómo se debe alimentar un bebé de padres vegetarianos?

¿Cómo alimentar a un bebé vegetariano?

¿Cómo se debe alimentar un bebé de padres vegetarianos?
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¿Y el «relleno» o formulas maternizadas?

No te apresures en darle este tipo de suplementos al bebé, principalmente porque tu cuerpo responde a la demanda de leche, y si comienzas a darle al bebé fórmula maternizada, tomará menos leche de pecho: tendrás que darle más botellas y tu cuerpo dejará de producir leche en cantidad/calidad suficiente. La leche materna es lo mejor para los bebés, y se recomienda amamantar tanto tiempo como se pueda. Al momento de introducir suplementos, no hay problemas en alimentar al bebé con suplementos de soja, pues si bien contiene isoflavonas, éstas actúan como un efectivo agente anticancerígeno.

El destete

Esta importante etapa, que pone a muchas madres «de los nervios», es un proceso muy simple y la mayoría de los bebés se lo toman con calma.

Como el destete del bebé criado con leche vegetariana se hará seguramente hacia una dieta libre de carne y lácteos, puedes estar segura de que tu hijo recibirá todos los nutrientes que necesita para crecer y desarrollarse.

El único punto a tener en cuenta, es en no adicionar sal a los alimentos, porque a estas alturas los niños no tienen un sistema digestivo desarrollado para soportar altos niveles de sal. Por ello: no adiciones sal a los alimentos que prepares para tu bebé, e idealmente, trata de escoger un sistema sin sal o bajo en sal para preparar sus comidas.

Entre los 4 a 6 meses

A esta edad puedes dar a tu hijo pequeñas cantidades de zumo (jugo) fresco natural, sin azúcar, diluido 50% zumo y 50% de agua cocida, fria. Los zumos más recomendados son de naranja (fresco o pasteurizado de caja, pero SIN AZUCAR), o de manzana (puede ser de tetra brik, fortificado con vitamina C pero SIN ADITIVOS).

El zumo de manzana es la mejor opción si tienes un historial de alergias a los cítricos. Para darle el zumo al bebé, debes administrárselo con una cucharita de té, a media mañana o media tarde.

Tan pronto como el niño se acostumbre a esta «toma», prueba a darle un botellín, o una taza con tapa y bombilla de bebé, que es una excelente manera de introducir al bebé a beber en taza. Mientras tanto, debes continuar amamantándolo o dándole leche en botella, normalmente.

Si el bebé está satisfecho con esta dieta, no pienses en darle alimentos sólidos hasta los seis meses de edad. Pero si el bebé no se ve totalmente satisfecho con la leche (de tu pecho o de botella) quizás debas intentar darle una prueba de alimentos (un puré de frutas, por ejemplo), pero no antes de los 4 meses.

Las primeras cucharaditas de zumo o de comida son sólo para que el bebé se acostumbre a otro sabor, diferente a su «universo lácteo», y para que pruebe otras texturas. En esta etapa, siempre es importante ir dando a probar pequeñas cantidades de un mismo alimento, durante varios días, para ir detectando posibles alergias o intolerancias.

De seis a ocho meses

A los seis meses, los depósitos de hierro del bebé necesitan más hierro, por eso la alimentación sólida es importante. Los vegetales de hoja verde oscuro, puré de legumbres (como lentejas o judías), y melaza negra son excelentes fuentes de hierro. La vitamina C que aporta el zumo de naranjas ayuda a la absorción del hierro.

Mientras más comida sólida des al bebé, la demanda por leche decrecerá. El bebé succionará por menos tiempo hasta que eventualmente a los 8 meses puede prescindir de ella a las horas de comida. Ahora puedes comenzar a enriquecer las papillas tradicionales (de verduras, patatas, calabaza -zapallo-) con ingredientes vegetarianos altamente proteicos. Algunos recomendados son:

  • Lentejas claras hechas una sopa clara son una excelente y nutritiva comida para el bebé. Puedes adicionarle pequeños trozos suaves de pan integral (sin cáscara), o hacer una sopa clara que se adicione a un puré de vegetales.
  • Frijoles macerados: de soka, rojos o blancos pueden ser cocidos y hechos puré (sin piel). Es mejor hacer el puré en casa, que no usar frijoles enlatados o puré enlatado. Es recomendable no dar frijoles enlatados a niños menores de 8 meses.
  • Frijoles en salsa de tomates hace una exquisita y nutritiva comida. Escoge salsas sin preservantes ni colorantes -aunque igual pueden contener sal y azúcar-, de modo que lo más recomendable es hacerlo en casa uno mismo: escoger el tomate, sacarle las pepas y la piel y hacerlo puré. Puede mezclarse con miga de pan integral (sin cáscara) y una pizca de agua cocida para emulsionar y suavizar.
  • Tofu: el tofu suave, sin agua y hecho puré, mezclado con puré de vegetales o frutas, es un excelente plato.
  • También puedes enriquecer las comidas con levadura de cerveza (una pizca a los puré), semillas (de girasol, de calabaza) molidas, germen de trigo, yoghurt de soja (neutro, sin aditivos ni preservantes).

Puedes introducir lentamente los sólidos, o cereales mezclados como un «pudding», pero sin dejar de amamantar por la mañana o por la noche. Eventualmente, cuando el bebé tenga 9 meses, podrá comer durante el día y sólo beber leche a la hora de dormir.

A esta edad, probablemente los niños quieran masticar algún alimento solos, porque además están en período de dentición.

Puedes darle: un trozo de manzana, zanahoria pelada, pan o bizcocho tostado; pero nunca dejes al bebé solo con este tipo de comida pues corre el riesgo de atragantarse.

Si esto sucede, mete rápida y suavemente tu dedo por su garganta, extrayendo el trozo atascado, o voltea al bebé de revés y golpea suavemente su espalda hasta que expulse el trozo atascado.

De ocho a doce meses

Si a estas alturas el bebé come sólidos sin problemas, podrás comenzar a incorporar fácilmente lo que coman en familia. Algo a tener en cuenta: evitar incluir azúcar, sal, cafeína, frituras, aditivos, especias, sazonadores y huevos (por tener mucho colesterol).

A esta edad necesitas considerar la cantidad de fibra de las comidas (vital a la hora de facilitar el paso de la comida a través de los intestinos). Como una dieta vegetariana o vegana es una fuente alta de fibra, es importante para el bebé tener una dieta altamente energética.

Esto es fácil adicionando legumbres, aceites vegetales, semillas, aguacates (paltas), salsa tahina (salsa de sésamo), tofu, yoghurt de soja. Aquí es recomendable darle al bebé pan con menos fibra que el pan integral. Trata con pan de harina refinada.

Luego, vuelve al pan con alta cantidad de fibra cuando el niño esté más grande.

Patrón sugerido para bebés de 6 a 8 meses

  • Al despertar: leche de pecho o de botella
  • Desayuno: Arroz para bebé, muesli cereal o puré de frutas enriquecido
  • Media mañana: Zumo de fruta natural, diluido.
  • Almuerzo: 1-2 cucharadas soperas de puré vegetal enriquecido, o puré de lentejas, seguido de un puré de frutas (opcional).
  • Media tarde: Zumo de frutas diluido (depende del bebé: a algunos les hace problemas digestivos darles zumo dos veces al día, en tal caso, se le puede dar una vez al día, por la mañana o por la tarde).
  • Cena: lo mismo que el desayuno, leche de pecho o botella Antes de dormir: leche de pecho o botella

Patrón sugerido para bebés de 8 a 12 meses

  • Al despertar: Zumo de frutas diluido (un vasito o botellín)
  • Desayuno: Muesli o avena, tostada integral o pan sin sal.
  • Media mañana: zumo de frutas diluido
  • Almuerzo: Legumbres maceradas con vegetales, puré de frutas y pudding de cereal o fruta con yoghurt de soja. Agua cocida.
  • Media tarde: Zumo de frutas diluido, comida para picar como manzana, zanahorias, pera.
  • Cena: Pan integral con sopa de lentejas, palitos de zanahoria, piezas de pepino crudo y pelado, láminas de manzana, frutas con yoghurt de soja o pudding de cereal.
  • Antes de dormir: leche de pecho o botella.

En un nuevo artículo publicaré algunas de las recetas para bebés sugeridas por Viva!.

Fuente: Viva!. Fuente imágenes: Roee C., Chiceaux, Qole Pejorian. Traducción de Ecosofía.org.

Источник: http://ecosofia.org/2007/10/como_alimentar_a_un_bebe_vegetariano.html

¿Es peligroso para un niño seguir una dieta vegana?

¿Cómo se debe alimentar un bebé de padres vegetarianos?

El pasado 10 de agosto una noticia con origen en el Parlamento Italiano se hacía un hueco en la prensa española y se viralizaba en las redes sociales.

La diputada Elvira Savino, del partido Forza Italia, presentaba un proyecto de ley para sancionar, incluso con penas de cárcel, a los padres veganos que introduzcan a sus hijos en su dieta.

Detrás de la medida estaban los casos de dos niños, de dos y un año de edad respectivamente, que habían sido ingresados graves en hospitales italianos en los últimos meses por, supuestamente, seguir una dieta vegana impuesta por sus padres. La polémica estaba servida. Y la desinformación y el alarmismo también.

Para el dietista-nutricionista Julio Basulto, sin conocer el caso clínico, se podría hablar de dos casos de mala información por parte de los padres, nada que tenga que ver con la dieta vegana en sí, lo que pone aún más de relieve, según Lucía Martínez, dietista-nutricionista del Centro de Nutrición Aleris y autora del blog Dime qué comes, la importancia de la figura del dietista-nutricionista, ausente en el Sistema Nacional de Salud. En ese sentido, Azahara Rupérez, bioquímica y autora del blog Nutrinenes, añade que la culpa no sería puramente de los progenitores, aunque estos sean los principales responsables de la salud de sus hijos, “sino que también debería recaer en los sistemas sanitarios de cada país”, que en su opinión deberían tomar cartas en el asunto y promover campañas de información y formación para sus sanitarios, “ya que este es un fenómeno que va en aumento, quieran o no”.

En España no hay datos sobre el número de personas vegetarianas, pero diversas fuentes lo sitúan entre el 1 y el 1,5 % de la población, lejos de los porcentajes de países como EE UU o Reino Unido. El conocimiento que existe en nuestro país sobre el vegetarianismo es, por tanto, minúsculo.

“En el mundo hay muchísimos niños vegetarianos y veganos”, reflexiona Lucía Martínez. «La diferencia es que en otros países se les da consejo de manera rutinaria y los padres tienen a quien recurrir, ya que su pediatra o médico, incluso su dietista-nutricionista, que sí existe en la sanidad pública, les puede asesorar.

En España o en Italia eso no pasa”.

Uno de los niños ingresados en Italia por la dieta supuestamente vegana seguida por sus padres apenas contaba 12 meses de vida, edad a la que Julio Basulto recuerda que el alimento fundamental de un bebé sigue siendo la leche materna o, en su defecto, la leche de fórmula. No en vano, muchas de las informaciones publicadas en medios españoles aludían a la baja calidad nutritiva de la leche de la madre. Para Julio Basulto, insinuar que la leche materna depende mucho en su composición de lo que coma la madre “es una falacia”.

Lucía Martínez recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la leche materna siga siendo la primera fuente de alimento para un bebé “incluso en madres desnutridas”, ya que es “muy difícil” que la leche materna se resienta a raíz de la alimentación de la madre.

Esta circunstancia solo se da en “casos muy poco habituales en mujeres sanas, aún menos si hablamos de mujeres del primer mundo con acceso a alimentos”.

Eso sí, la madre vegetariana o vegana no debe olvidar que es importante que se suplemente con la vitamina B12 y que debe hacer lo propio con el niño a partir de los seis meses, cuando comienza con la alimentación complementaria.

Un entorno perfecto para la proliferación de lo que Julio Basulto denomina como una legión de charlatanes que mezclan mucha medicina alternativa, mucha homeopatía, mucho reiki, mucha acupuntura y muchas plantas medicinales” y que, en palabras de Lucía Martínez, se aprovechan del vacío “para erigirse en gurús o coachs sin tener formación y dando un consejo equivocado”.

Un caldo de cultivo ideal, según Martínez, para que unos padres de un niño vegetariano o vegano “a los que su pediatra no les da respuesta y que no tienen a un nutricionista en el sistema público de salud acaben cayendo en manos equivocadas y siguiendo consejos equivocados para perjuicio de su hijo”.

El peligro es una dieta mal planificada

¿Puede entonces ser realmente peligroso para un niño seguir una dieta vegana? “Mal planificada sí”, asegura Julio Basulto, que en octubre saca al mercado editorial su último libro, Más vegetales, menos animales, escrito mano a mano con el Doctor en Historia Juanjo Cáceres. Luego matiza su respuesta: “Es peligrosa del mismo modo en que una dieta omnívora mal planificada puede serlo para la salud, pero una dieta vegana o vegetariana bien planificada es totalmente compatible con el estado de salud en cualquier etapa del ciclo vital”.

Para el nutricionista, no es tanto una cuestión de pensar en qué alimentos son sanadores, sino de procurar “no darle al niño alimentos superfluos, esos que se anuncian en televisión y que en su mayoría son ricos en grasas, en sal o en azúcares”. Para él, en el caso de un niño vegetariano o vegano “hay menos espacio para esas transgresiones dietéticas que hacemos tan a menudo la mayor parte de los occidentales”.

Lucía Martínez, por su parte, explica que una dieta bien planificada “debe tener las mismas bases para todos, sean vegetarianos, omnívoros o veganos”.

«Debe estar basada en frutas y verduras, si puede ser de temporada, en fuentes proteicas de calidad (“en el caso de los veganos legumbres y derivados, frutos secos, semillas y cereales integrales si se desea”) y, además, que tenga un buen aporte de grasas, algo que, en España y en el caso de los veganos, lo lógico es que venga del aceite de oliva virgen extra, los frutos secos o el aguacate”. Eso y suplementar la dieta, imprescindible, con Vitamina B12, que no está presente en los alimentos de procedencia vegetal y que de no ser suplementada puede poner en peligro la salud del niño.

Zinc, hierro, ácido fólico y otras supuestas deficiencias

Durante la presentación de su proyecto de ley, la parlamentaria italiana aludió a que una dieta vegana, además de en la citada Vitamina B12, provoca en los niños deficiencias de zinc, hierro, vitamina D, omega 3 y ácido fólico.

Para Basulto, hoy por hoy solo hay justificación clínica para suplementar una dieta vegana con vitamina B12 y con hierro.

En este último caso solo durante el primer año de vida y “por principio de precaución”, ya que la incidencia de la anemia ferropémica en niños vegetarianos o veganos es “en general bastante similar” a la del resto de niños.

Más tajante se muestra en este sentido Lucía Martínez, que añade que atribuir la deficiencia de hierro a una dieta vegetariana “cuando es una deficiencia prevalente en la población general es cuanto menos demagógico”.

¿Y el resto de carencias? “Es una especulación sin ningún tipo fundamento científico”, afirma el Julio Basulto, que pone como ejemplo el caso del ácido fólico, cuya carencia “es mucho menos prevalente” en vegetarianos que en omnívoros.

Opinión que corrobora la autora de “Vegetarianos con ciencia”, que afirma que señalar el déficit de ácido fólico como algo preocupante en población vegetariana “es no tener la más mínima idea ya no de alimentación vegetariana, sino de nutrición en general”.

Las opiniones de los dietistas-nutricionistas son refrendadas por muchas instituciones, entre ellas la American Dietetic Association, que afirma que una dieta vegetariana o vegana bien planificada es apropiada para todas las épocas de la vida, incluidos la infancia y el embarazo.

O la Agencia de Salut Pública de Catalunya, que en su guía “Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia (0-3 años)”, asegura que la alimentación vegetariana y la vegana “bien planeadas y suplementadas cuando sea preciso, pueden satisfacer las necesidades de niños y adolescentes”.

Así que parece que tampoco son deficitarias las proteínas, un clásico cuando se habla de deficiencias de las dietas vegetariana o vegana. Para Julio Basulto esta deficiencia es “muy rara en occidente” en cualquier niño.

De hecho, como informa el propio nutricionista, la preocupación de la Sociedad Europea para la Gastroenterología, la Hepatología y la Nutrición Pediátricas (ESPGHAN) parece ir en un sentido totalmente opuesto: uno de los principales problemas en las dietas de los bebés y niños europeos es el exceso de proteínas, de grasas y de calorías.

“Si queremos alzar la voz sobre problemas de salud en niños derivados de la alimentación no son precisamente los vegetarianos el problema”, añade al respecto Lucía Martínez, quien asegura que habría “mucho que rascar” en tasas de obesidad y de diabetes en población infantil.

Aspecto, este último, en el que también incide Azahara Rupérez, cuya tesis doctoral versó sobre variaciones genéticas asociadas a la obesidad infantil: “Ojalá se pusiera el mismo interés en eliminar las conductas dietéticas incorrectas de la mayoría de la población, tanto en España como en el resto del mundo. Es bastante hipócrita criticar a los padres veganos que eligen esta opción dietética para sus hijos mientras nadie se escandaliza al ver a niños pequeños tomando refrescos, zumos, galletas y dulces todos los días, dentro y fuera de casa”.

Francisco Ojuelos, abogado especializado en derecho alimentario, califica el proyecto de ley presentado por la diputada italiana Elvira Savino como “una medida bastante chapucera” y, desde el punto de vista jurídico, “una aberración”.

Para el jurista, la evidencia científica señala hoy en día que una dieta vegana bien planificada y suplementada con vitamina B12 “es una opción adecuada e incluso recomendable desde el punto de vista de la salud”.

El propio punto de partida sería por tanto “contrario” a la legislación de un país como España, que en lo referente a salud pública, sanidad y seguridad alimentaria “parte de la base de que la actuación de los poderes públicos, incluido el legislativo en este caso, ha de estar en la dirección que el consenso científico señala”.

Para el abogado, con este tipo de legislación se estaría creando un delito de peligro, no de resultado, que castigaría a cualquier padre que proporcione a sus hijos una dieta vegana independientemente de si lo está haciendo bien o no: “Enjuiciar a unos padres por el simple hecho de introducir a sus hijos en una dieta vegana, dieta que en principio es absolutamente compatible con la salud, es una aberración. Es castigar por algo que no es merecedor de ello”, añade.

Ojuelos, por último, recuerda que en países como España, con el marco legal actual, ya existe una serie de mecanismos jurídicos, tanto a nivel administrativo como penal, que salvaguardarían la integridad del menor en este tipo de casos y que castigarían tanto el peligro como el hecho de provocar un resultado dañoso al niño.

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Источник: https://elpais.com/elpais/2016/08/22/mamas_papas/1471873254_453836.html

¿Puede un bebé ser vegano desde el primer día de vida o es peligroso?

¿Cómo se debe alimentar un bebé de padres vegetarianos?

Cada vez son más las familias vegetarianas o veganas que acuden a la consulta de nutricionistas para asesorarse sobre si es posible que el bebé que acaban de tener lleve también una alimentación vegetariana o incluso vegana (ya sabemos que el veganismo va más allá de la simple elección dietética, pues lleva implícito un carácter ético, y es por ello que muchas familias desean que sus hijos sigan su misma tendencia desde que nacen).

Ante esto surgen muchas dudas, sobre todo cuando acuden a preguntar al pediatra sobre ello, saliéndose a menudo de su competencia profesional.

Así que… ¡vamos a despejar esas dudas!

¿Puede un bebé ser vegetariano o vegano y no suponer un riesgo para su salud?

En efecto, sí. Una dieta vegetariana bien planificada es perfectamente saludable y nutricionalmente equilibrada para una bebé.

Esto no quiere decir que una dieta vegetaría “per sé” sea saludable, ya que podemos llevar una dieta vegetariana alimentándonos tan solo de arroz, pasta y alimentos procesados. Podemos ser vegetarianos y comer fatal, al igual que podemos ser omnívoros y comer bien o comer mal.

Pero si lo que nos preocupa es si existe la forma de que un bebé lleve una alimentación vegetariana, y que esta sea equilibrada y saludable, la respuesta es sí.

Postura oficial de la Academy of Nutrition and Dietetics (Academia de Nutrición y Dietética) de los EE.UU.:

La postura de la Academia de Nutrición y Dietética es que las dietas vegetarianas, incluyendo las veganas, planificadas de manera adecuada, son saludables, nutricionalmente adecuadas y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y el tratamiento de ciertas enfermedades.

Estas dietas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluyendo el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez, la adolescencia, la edad adulta, así como para deportistas.

Las dietas basadas en alimentos de origen vegetal son más sostenibles para el medio ambiente que las dietas ricas en alimentos de origen animal porque utilizan menos recursos naturales y se asocian con un impacto ambiental mucho menor (Vegetarian Diets. J Acad Nutr Diet. 2016;116:1970-1980).

¿Qué debo darle de comer a mi bebé si quiero que lleve una alimentación vegetariana saludable?

En primer lugar, me gustaría aclarar que un niño vegetariano en sentido estricto es un niño que no ingiere huevos, lácteos, carne, pescado, marisco ni miel. En el caso de que el niño tomara leche o huevos ya no sería vegetariano estricto, sino lactovegetariano, ovovegetariano u ovolactovegetariano.

Una persona vegana tiene también un posicionamiento ético y de estilo de vida donde los productos de origen animal se evitan, no solo en la alimentación si no en cualquier ámbito, por ejemplo: se evitaría usar ropa de lana o medicamentos testados en animales. Aunque vulgarmente, y con frecuencia, se llama vegetariano a quien consume huevo y leche; y vegano a quien no consume tampoco estos alimentos.

La base

La base de la alimentación de un niño vegetariano debe ser la misma que la de un niño omnívoro, es decir: este deberá comer grandes cantidades de frutas, verduras, hortalizas, cereales, legumbres y semillas.

Deberá evitar, al igual que los niños omnívoros, el consumo de alimentos superfluos. Es decir, aquellos ricos en grasas no saludables, azúcar y sal (bollería, aperitivos, zumos, refrescos…), que solo aportan calorías y no son beneficiosas para la salud.

Las grasas

Como fuente de grasa, utilizaremos principalmente el aceite de oliva y aquellas grasas saludables que nos aportan alimentos sanos.

Por ejemplo: los frutos secos, algunas semillas y el aguacate. Los bebés pueden tomar frutos secos y semillas desde que se inician en la alimentación complementaria, tan solo debemos dárselos triturados o en crema. Son una fuente de omega 3 imprescindible en las personas vegetarianas.

Las proteínas

Como fuente de proteínas debemos ofrecerle legumbres, semillas, cereales, frutos secos, seitán, tofu, tempeh, etc. Las proteínas de algunos de estos alimentos que no son completas, es decir: no contienen en una proporción adecuada todos los aminoácidos a la vez.

Esto lo solventaremos combinando dentro del mismo día alimentos que nos aporten proteínas que se complementen. Por ejemplo: podemos tomar cereales en el desayuno y legumbres en el almuerzo, y así estaremos tomando todos los aminoácidos que nuestro cuerpo necesita para fabricar una proteína completa.

Cuando el bebé está recién iniciado en la alimentación complementaria, conviene ofrecerle esta combinación de proteína y cereal preferentemente dentro de la misma comida.

El calcio

¿Y si mi hijo no toma leche? ¿Debo darle un suplemento de calcio? La repuesta es no. En la naturaleza existen muchos alimentos ricos en calcio.

Pensar que si no tomamos leche vamos a tener un déficit de este nutriente es un error.

Existen alimentos que aportan mucha más cantidad de calcio que la leche y no solo por la cantidad que aportan, sino por la fracción de calcio que se absorbe.

Por ejemplo: una buena fuente de calcio son las almendras, la col rizada, el brócoli, el tofu, la col china, las semillas de sésamo o las bebidas de soja fortificadas. Así que, en principio, si les damos los alimentos adecuados podemos alcanzar perfectamente unos niveles de calcio óptimos.

El Omega 3

Otra duda muy frecuente es el omega 3. En principio, no es necesario suplementarlo.

Intentaremos ofrecer a nuestro bebé nueces, lino, chía, frutos secos, soja y otros alimentos que aportan nutrientes y reducen el consumo de aceites ricos en omega (aceites de semillas como el de girasol, maíz o soja, margarinas y otras grasas industriales). Ofreceremos siempre, como aceite de referencia, el aceite de oliva.

El yodo

A partir de los 12 meses de edad ya podemos cocinar con sal las comidas del bebé. Entonces debemos utilizar sal yodada, pero con moderación.En realidad, al final siempre cae algo en el plato del bebé que ha sido cocinado con sal, así que no está de más empezar a utilizar sal yodada en casa desde antes de que nuestro peque cumpla el año.

La Vitamina D

¿Y qué pasa con la vitamina D? Pues al igual que ocurre con los bebés omnívoros, se les recomendará en principio una suplementación con vitamina D, así como tomar el sol 5 -15 minutos al día. Esto será suficiente para que su organismo la sintetice.

El hierro

¿Si no toma carne ni pescado tendrá déficit de hierro? El hierro se encuentra presente en muchos alimentos vegetales. La diferencia con los alimentos de origen animal, es que el tipo de hierro que poseen es diferente (hierro no hemo, frente a hierro hemo).

Lo que debemos hacer para favorecer la absorción del mismo será dar los alimentos ricos en hierro junto con alimentos ricos en vitamina C (entre otras cosas). En este artículo encontraréis más recomendaciones que podéis llevar a cabo para favorecer la absorción del hierro.

Descubre cómo planificar el menú semanal de tu bebé en este Seminario Online que puedes ver ya mismo.

LA Vitamina B12

En principio, el único suplemento que siempre debe tomar una persona vegetariana, y por tanto nuestro bebé también, es la vitamina B12 (incluso en aquellos niños ovolactovegetarianos) ya que es imposible llegar a los niveles recomendados de B12 simplemente tomando leche y huevos.

Para cubrir la ingesta recomendada, deberíamos consumir diariamente tal cantidad de estos alimentos que sería imposible de cumplir, además de insano.

¿Cómo debo suplementar la B12 a mi bebé?

No es necesario suplementarla mientras que el bebé se alimente exclusivamente de leche materna y la madre (entendiendo que es vegetariana), se suplemente adecuadamente con B12. Tampoco si el bebé toma leche de fórmula enriquecida con B12.

En teoría, entre los 6 y los 12 meses muchos bebés no necesitarían suplemento si hacen al menos 4-5 tomas de pecho o toman unos 3 biberones de fórmula adaptada al día. Pero en la práctica, hay bebés que avanzan muy rápido con los sólidos y el consumo de leche desciende relativamente pronto.

Dado que en muchos casos es imposible saber si la ingesta de B12 está siendo adecuada, sobre todo cuando el bebé toma pecho y alimentación complementaria mediante BLW (donde es imposible calcular cantidades), lo más prudente es iniciar la suplementación desde los 6 meses, aunque siga amamantándose o tomando leche de fórmula. Esta medida es la más segura, ya que como siempre digo: es mejor prevenir que curar, ya que un déficit en niños puede acabar en síntomas irreversibles.

La forma de administración a utilizar a esta edad es en gotas, y las dosis recomendadas son las siguientes:

Exposición a Alérgenos

Otra duda que surge con frecuencia, que es una cuestión algo controvertida y que algunos padres desconocen, es que aunque queramos que nuestros hijos sean vegetarianos desde que nacen, es muy importante que al menos cuando introduzcamos la alimentación complementaria los expongamos en varias ocasiones al pescado, leche, huevos, carne y marisco para descartar alergias alimentarias.

Es importante de cara al futuro que sepamos si nuestro hijo tiene una alergia alimentaria para no llevarnos un susto el día menos pensado.

Así que papás y mamás vegetarianos o veganos: sí, vuestro hijo puede llevar vuestra misma opción dietética siempre y cuando os asesoréis bien por un profesional cualificado que os guíe y os aconseje, al menos al principio.

Autor/a

Источник: https://www.criarconsentidocomun.com/puede-un-bebe-ser-vegano-desde-el-primer-dia-de-vida-o-es-peligroso/

Niños veganos y vegetarianos: cómo llevar una alimentación adecuada

¿Cómo se debe alimentar un bebé de padres vegetarianos?

En los últimos años ha crecido el número de familias que han decidido apostar por las dietas veganas/vegetarianas, inculcando estos hábitos alimentarios también a sus hijos. Los expertos insisten en afirmar que una dieta de estas características bien planificada y debidamente controlada es apropiada para cualquier etapa de la vida, incluido el embarazo y la infancia.

Hemos hablado sobre las dietas vegetarianas en niños con Lucía Martínez Argüelles, dietista y nutricionista del Centro Aleris, responsable del portal divulgativo Dime qué comes, y autora del libro Vegetarianos Concenciados: ¿qué debemos tener en cuenta si queremos que nuestros hijos lleven este tipo de alimentación?

Antes de comenzar a analizar en profundidad cómo deben ser las dietas veganas o vegetarianas durante la infancia, vamos a definir en qué consiste cada una de ellas y qué diferencias tienen.

Las dietas vegetarianas favorecen el consumo de productos de origen vegetal, reduciendo o eliminando por completo los productos animales. Hay diferentes opciones dentro de esta dieta:

  • Los ovolacteovegetarianos, son aquellos que además de los productos vegetales consumen también huevos y leche.

  • Los ovovegetarianos, que solo consumen huevos como producto de origen animal.

En el extremo se encuentran las dietas veganas, que son aquellas que excluyen cualquier alimento de origen animal (carne, pescado, grasas animales, gelatina, productos lácteos -queso, leche, yogur, mantequilla-, miel, huevos) además de llevar un estilo de vida sostenible con el planeta.

¿Cuáles son las dudas más frecuentes a la hora de iniciar este tipo de dietas?

A todos las familias nos preocupa especialmente la alimentación de nuestros niños, y quien más o quien menos procura que lleven una dieta equilibrada y saludable, incluyendo alimentos fundamentales y restringiendo el consumo de otros.

Pero cuando unos padres que siguen una dieta vegetariana o vegana se plantean incorporar también a sus hijos, pueden surgirles múltiples dudas sobre cómo proceder al respecto y qué tener en cuenta para que no haya desequilibrios nutricionales en esta etapa tan importante de la vida.

Hemos preguntado a la experta en nutrición algunas de las dudas más frecuentes que surgen en estas situaciones, y estas han sido sus recomendaciones:

¿Le faltarán proteínas?

«No se necesita ninguna medida especial para la obtención de proteínas más allá de una buena planificación, como en cualquier otra opción dietética. Las proteínas vegetales se encuentran, por ejemplo, en las legumbres, los cereales integrales, las semillas, el tofu, el tempeh, la soja texturizada o los frutos secos en crema o triturados si aún no puede tomarlos enteros».

Si no come carne, ¿tendrá riesgo de anemia?

«No. La prevalencia de anemia ferropénica es similar en niños vegetarianos y niños onmívoros. Para favorecer la absorción del hierro presente en fuentes vegetales, se recomienda consumirlo junto a un alimento rico en vitamina C».

«Por ejemplo, si vas hacer tabulé es recomendable que añadas perejil, pues es una buena fuente de vitamina C. Otro gran plato es el hummus con pimientos, pues se combina el hierro de los garbanzos con la vitamina C de la verdura. Y otro buen ejemplo podría ser la ensalada de espinacas con fresas, fruta rica en esta vitamina»

Si no come pescado, ¿de dónde obtiene el Omega 3?

«El aporte de ácidos Omega 3 se puede asegurar a través de dos sencillas estrategias»:

  • «Utilizando aceite de oliva como grasa de referencia, no por su contenido en Omega 3, sino porque no interfiere en la absorción del mismo como sí hacen los aceites ricos en Omega 6″

  • «También se puede tomar cada día una cucharadita de aceite de lino o una cucharada de semillas de lino machacadas. Y nos olvidemos de las nueces, una excelente fuente de ácidos Omega 3″

Dieta vegana/vegetariana de seis a 12 meses

Cuando el bebé ya esté listo para comenzar con la alimentación complementaria, debemos planificar correctamente su dieta vegana o vegetariana con ayuda del pediatra y profesionales de la nutrición, así como sumplementar con vitamina B12 y continuar con lactancia materna el mayor tiempo posible.

«La incorporación de alimentos se hará de la misma forma que indican las recomendaciones oficiales; simplemente en lugar de ofrecer carne y pescado se ofrecerán alimentos como el tofu triturado, las legumbres sin piel, los frutos secos hechos crema, y el huevo y los lácteos si se sigue una dieta ovolacteovegetariana» – menciona Lucía en su blog.

Dieta vegana/vegetariana a partir de 12 meses

«A partir de que el bebé cumpla un año pueden darse dos situaciones: que continue con lactancia materna, en cuyo caso debemos seguir así el mayor tiempo posible, o que tome leche de fórmula, en cuyo caso ya no será necesaria y se puede optar por alguna de las siguientes opciones, en función de las necesidades de cada familia:»

  • «Ofrecer lácteos en forma de leche entera o yogures sin azúcar, por ejemplo»

  • «O prescindir de la leche de vaca y ofrecer bebidas vegetales enriquecidas con calcio y sin azúcar añadido»

«Conviene recordar también otras fuentes de calcio como las legumbres, los frutos secos triturados o en crema, las verduras de hoja verde como el brócoli o la col, el tahini, las semillas de sésamo trituradas o el pan integral, entre otros».

Propuesta de Lucía Martínez para un menú vegano para toda la familia

¿Qué dicen los pediatras al respecto?

La Academia Americana de Nutrición, así como otras sociedades médicas y dietéticas, consideran que las dietas vegetarianas y veganas bien planeadas, son perfectamente adecuadas para los niños de todas las edades.

Pero, desde la Asociación Española de Pediatría se insiste en la importancia de que la dieta no tenga desequilibrios, pues al igual que ocurre con otro tipo de alimentación, una dieta vegetariana mal planificada puede tener consecuencias negativas sobre la salud y el crecimiento de niños y adolescentes.

Según leemos en un documento publicado por la AEP sobre las dietas vegetarianas y veganas en la infancia, el patrón de alimentación que siguen estos niños se acerca más a las recomendaciones oficiales actuales que las dietas occidentales típicas, si bien los niveles de vitaminas D y B12 suelen ser más bajos que en niños no vegetarianos.

Es por ello que expertos en nutrición y pediatras recomiendan que todas las personas vegetarianas y veganas suplementen su dieta con vitamina B12, y también con vitamina D en caso de que el niño no pueda exponerse de forma regular a la luz del sol. Las mujeres embarazadas que sigan una dieta vegetariana también deben recibir un suplemento de DHA + EPA.

En resumen, con una dieta debidamente planificada, la suplementación y los correspondientes controles médicos que tienen que seguir todos los niños, se puede llevar una dieta vegana o vegetariana en la infancia.

Foto | iStock, Pixabay
Agradecimientos | Lucía Martínez
En Bebés y más | ¿Eres vegetariana? Así debes alimentarte para tener un embarazo saludable

Источник: https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/ninos-veganos-vegetarianos-como-llevar-alimentacion-adecuada

Embarazo saludable
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