¿Cómo sé si estoy de parto?

¿Cómo saber si estás de parto?

¿Cómo sé si estoy de parto?

Para muchas madres, especialmente las primerizas, la llegada del momento del parto es todo un desafío. Lógicamente, surgen miles de dudas y la ansiedad se multiplica. Sin embargo, no debes preocuparte: evalúa estos síntomas para saber si estás de parto.

Nuestro cuerpo está tan perfectamente “programado” que envía señales para avisarnos de que algo pasará. El parto no queda exento de esto: antes de que llegue ese momento, sentirás algunos síntomas que te permitirán prepararte para ir al hospital y recibir a tu hijo de la mejor manera.

Señales para saber si estás de parto

Cuando llegue la hora de dar a luz, tu cuerpo te manifestará los siguientes síntomas:

  • Expulsión del tapón mucoso: se trata de una sustancia espesa, blanquecina o rosada (como mezclada con algo de sangre) cuya función fue proteger al bebé de infecciones y gérmenes durante sus nueve meses en el útero.
  • Descenso del bebé: por acción de la gravedad, de las contracciones abdominales y de la dilatación del cuello uterino, el bebé se coloca progresivamente en la parte baja de la estructura pélvica de la madre.
  • Encajamiento: se trata del posicionamiento del bebé con la cabeza para abajo a nivel de las espinas isquiáticas en el estrecho superior de la pelvis. Se da cerca del momento del parto.
  • Contracciones: es difícil describir cómo se sienten, ya que cada mujer las experimenta de diferente manera. Se trata de un endurecimiento del abdomen, que luego vuelve a relajarse. Es recomendable controlar el intervalo entre las contracciones. Cuando se producen cada cinco minutos, es tiempo de ir al hospital.
  • Dilatación del cuello del útero: se vuelve más fino y blando. Tu médico lo examinará en las semanas previas al parto para medir su evolución.

Signos de parto inminente

Si notas alguna o varias de las siguientes señales, quiere decir que el parto está a punto de producirse:

  • Contracciones intensas, de aproximadamente un minuto cada una y repetidas cada cinco minutos.
  • Rompimiento de la bolsa de aguas: cuando se rompe el saco que contiene el líquido amniótico que protege el bebé en el útero, debes llamar a tu médico cuanto antes. Esto puede producirse incluso sin que haya habido contracciones antes. Si tras un tiempo prudencial –que evalúan los médicos– el parto no inicia, es probable que se proceda a inducirlo.

¿Cuándo debo acudir al médico o a la partera?

Esto dependerá de tu situación particular y del embarazo que hayas llevado. El médico te aconsejará en este sentido teniendo en cuenta si es tu primer embarazo, si ha tenido complicaciones o si es considerado un embarazo riesgoso.

No obstante, esto no quiere decir que debes abstenerte si deseas saber si estás de parto, ya que es su trabajo y no serás la primera que los llame por ese motivo. Si observas alguna de las siguientes señales, lo mejor es que te comuniques con ellos o que directamente vayas al hospital:

  • Rompimiento de la fuente o sospechas que esto puede haber pasado.
  • Sangrado vaginal.
  • Contracciones antes de la semana 38, lo que puede ser indicio de parto prematuro.
  • Si sientes algún síntoma de preeclampsia: dolor de cabeza intenso, hinchazón o dolor abdominal.

“Nuestro cuerpo está tan perfectamente “programado” que envía señales para avisarnos que algo pasará. El parto no queda exento de esto”

¿Qué hacer si me pongo de parto en casa?

Aunque suene a ficción de telenovela, esta situación se puede presentar. Lo primero que una mujer debe saber es que un parto es un proceso natural para el que su cuerpo está perfectamente preparado. Obviamente, no quiere decir que no se deban tomar medidas preventivas.

Primero, se debe llamar a algún familiar, en caso de que la mujer esté sola. Luego, a un médico o a emergencias, para contar con la asistencia profesional. Se deben tener a mano toallas para cubrir al bebé y limpiarlo.

En cuanto a la posición, la más recomendada es en cuclillas, dado que la gravedad favorece la salida del bebé. Inmediatamente cuando el bebé sale, se debe controlar que el cordón umbilical no rodee su cuello. Si pasa, hay que desenredarlo suavemente. No se debe cortarlo hasta que el médico llegue.

Finalmente, hay que acercar al bebé al pecho de la madre y, tras limpiarle la boca y la nariz, intentar amamantarlo.

¿Cómo tener un parto sin estrés?

Además de conocer las nociones básicas para saber si estás de parto, también es recomendable que una madre conozca como atravesar esta experiencia de la mejor manera posible. Si la mujer está cansada, nerviosa y ansiosa, puede sentir mayores dolores durante las contracciones en los instantes previos.

Si la madre sufre estrés durante el embarazo o al momento del parto, se pueden tener consecuencias como un parto prematuro, bajo peso del bebé al nacer, problemas de desarrollo intelectual o emocional o incluso, en el peor de los casos, un aborto espontáneo.

Por eso, hay que tomar medidas preventivas y vivir de manera relajada estos meses. Especialmente los más cercanos al momento de dar a luz. La psicoprolaxis es una excelente alternativa para lograrlo. No sería malo si consideraras darle una oportunidad.

“Si la mujer está cansada, nerviosa y ansiosa, puede sentir mayores dolores durante las contracciones en los instantes previos al parto”

El momento del parto es angustiante, pero a la vez un recuerdo imborrable. Con controles médicos regulares, un estilo de vida saludable y una correcta evaluación al momento de saber si estás de parto, tendrás un alto porcentaje de que todo marchará a la perfección.

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Источник: https://eresmama.com/como-saber-si-estas-de-parto/

El parto: día D, cómo sabré que ha llegado el momento

¿Cómo sé si estoy de parto?

“¿Cómo sabré si estoy de parto?”, le decía a la buenabuela antes de ser madre por primera vez. Ella lo único que me respondía era que cuando estuviera de parto lo sabría y que no me preocupara.

Y bien que lo supe, qué dolor más indescriptible, recuerdo aquel momento en el baño agarrada al toallero y deseando dar a luz de una vez.

Malasmadres no creáis a aquellas que os dicen que son como dolores de regla y no os perdáis los consejos de nuestra colaboradora y ginecóloga Sofía Fournier.

*Podéis seguirla en , , Instagram y en suBlog.

Llega un momento en el embarazo en el que ya te acostumbras a la barriga, a las pataditas del bebé, al no dormir seguido toda la noche e incluso a las náuseas. Es como que ya lo tienes todo controlado y de repente te das cuenta de que aún queda el plato estrella, el momentazo, es decir: el parto!

Y todas nos hacemos la misma pregunta: ¿cómo voy a saber que estoy de parto?, ¿qué va a pasar ese día? En este post espero daros unos cuantos tips para que sepáis identificar las señales, para que lleguéis a sala de partos como unas auténticas “veteranas”.

Semana 36, prepara la maleta

Primero de todo, lo más básico, a partir de la semana 36 es mejor tenerlo todo ya preparado: la canastilla del bebé, vuestra maleta y la del buenpadre, todo listo para si toca salir al hospital a horas intempestivas. Esto os va a dar tranquilidad, menos cosas que pensar entre contracción y contracción mientras valoráis si ha llegado o no el momento.

Otro tema clave: tener claro por dónde hay que ir al hospital, dónde está la sala de partos, si es mejor ir en coche o en taxi, etc… Con los nervios, es probable que tu pareja o la persona que te acompañe se pierda, que os olvidéis las llaves del coche o que no os acordéis de dónde hay que aparcar. Así, lo dicho, todo bien aprendido desde antes.

¿Qué síntomas notarás cuando te pongas de parto?

Pues bien, básicamente una se pone de parto de una de estas dos maneras:

1. Con contracciones

Para estar segura que son contracciones de parto es básico que se cumplan dos factores:

  • Que sean todas ellas dolorosas y que sean con una regularidad muy marcada. Yo siempre digo que si es el primer parto habría que estar en casa esperando durante unas dos horas con contracciones regulares y dolorosas cada tres o cuatro minutos.
  • ¿Y cómo de dolorosas? Las contracciones son como un dolor sordo, intenso, mezcla de retortijón y dolor de regla. Es un dolor que te impide concentrarte en lo que estás haciendo, que te obliga a cambiar de posición y que te hace centrarte sólo en eso. Cuando es un segundo parto, con esperar una hora en casa con contracciones regulares es más que suficiente.

2. Rompiendo aguas

Si empezáis el parto rompiendo aguas sólo os puedo decir una cosa, no os creáis las pelis, no hace falta que salgáis a toda pastilla hacia el hospital. Si son aguas claras, tranquilas.

Tenéis tiempo de sobras en acudir al hospital, podéis daros una ducha, acabar de revisar las cosas y salir con calma.

Normalmente no estaréis con contracciones aún, así que tenéis todo el tiempo del mundo en ir al hospital (bueno, no os demoréis más de unas 4-6h , pero vamos, que ir corriendo a riesgo de sufrir un accidente de coche no hace falta. ¡De verdad!).

¡Falsa alarma!

Leyendo este post el tema parece fácil, verdad? Pues bien, chicas, no siempre es tan evidente, lo reconozco. Hay situaciones en las que os podéis agobiar un poco por no saber si el día D ha llegado o no, pero eso no es un drama: toda primeriza tiene derecho a una o dos “falsas alarmas”, el equipo de Sala de Partos lo entenderá perfectamente.

¿Y qué cosas os pueden hacer dudar?

  • Las contracciones de Braxton Hicks, que son esas contracciones que aparecen en el tercer trimestre del embarazo y que conforme se acerca la fecha del parto pueden ser bastante molestas. Es habitual que una primeriza “confunda” estas contracciones con las de verdad, pero lo dicho, si os centráis en observar que sean todas dolorosas de verdad y muy regulares, estoy segura que seréis capaces de distinguirlas.
  • La pérdida del tapón mucoso: es un síntoma que no ocurre en el 100% de los casos, es decir, se puede parir sin haberlo perdido. Pero cuando ocurre no es un motivo para acudir a Urgencias, simplemente es un signo de que el tema se acerca, ¿ok? Así, si notáis un flujo espeso que puede estar manchado con hebras de sangre o de color marrón, tranquilidad, es sólo el tapón mucoso.
  • El manchar un poco de sangre después de la visita al ginecólogo en estas últimas semanas del embarazo: seguramente el doctor os habrá hecho un tacto vaginal para ver cómo está el cuello del útero, y es muy probable que tras este tacto tengáis una pérdida escasa, similar al último día de regla. En fin, que si os ocurre, no worries, ¿ok?
  • Romper aguas de forma no muy evidente. Esto puede ocurrir, se puede romper bolsa sin empapar la ropa interior y los pantalones, y por tanto, puede generar confusión. Así, ante la sensación de pérdida escasa de líquido cada poco tiempo, ante la duda de si puede ser una pérdida de orina o simplemente flujo mi consejo es que vayáis a Urgencias a que comprueben si es líquido amniótico o no.

Cuando estás de parto…

Y para acabar, llega ese mítico momento en el que la matrona o el ginecólogo te mira a la cara y te dice: “pues sí, estás de parto, te quedas ya en el hospital”. ¿Qué ocurre a continuación? Una mezcla de sensaciones, un sudor frío, una emoción, alegría y nervios indescriptibles, ya veréis.

Mis consejos para afrontar el parto de la mejor manera

  • Confiad al máximo en el equipo de guardia que os va a atender, su trabajo es conseguir una mamá y un bebé sanos y felices.
  • No aviséis a toda la familia, tener a vuestra madre, suegra, hermanos y etcétera en la sala de espera no sirve de nada, en serio. Es un momento para vivirlo en pareja, las visitas ya vendrán!
  • No vayáis al parto con una idea muy cerrada y preconcebida de cómo queréis que transcurra, mente abierta para vivirlo como vaya transcurriendo, ¿de acuerdo? Dejaros asesorar por los que saben, escuchad a vuestro cuerpo y veréis que todo fluye de una manera mucho menos medicalizada y rígida de lo que os podéis imaginar.
  • Vividlo todo con alegría, con buen humor y con emoción, una no es madre cada día, y el momento de conocer a vuestro bebé es mágico e indescriptible, de verdad.

No puedo finalizar este post sin antes deciros una frase preciosa que me gusta compartir con todas las futuras mamás: “el parto es la única cita a ciegas en la que es seguro que vas a conocer al amor de tu vida”.

Y vosotras Malasmadres, ¿supisteis cuándo estabais de parto?, ¿cómo fue ese momento?

Источник: https://clubdemalasmadres.com/parto-saber-momento/

¿Cómo sabré si estoy de parto? Contracciones, preparto y parto activo

¿Cómo sé si estoy de parto?
Publicado a las 11:45h en Embarazo por AtempoCare 0 Comentarios

A muchas mamás, especialmente las primerizas, les preocupa saber cómo podrán identificar que están de parto y cuándo deben acudir al hospital.

Muchas veces nos responden: «Tranquila, cuando ocurra, ¡lo sabrás!» pero, aunque esto suele ser cierto, no nos infunde mucha confianza ni control.

Por eso, hoy te hablamos de los diferentes tipos de contracciones, del preparto y del parto en sí, para que, cuando se acerque el momento, puedas tener más certeza sobre la fase por la que está pasando tu cuerpo.

El preparto

El preparto suele darse entre las semanas 36 y 40 del período de gestación, aunque esto puede variar, de la misma manera que la fecha prevista de parto es una estimación aproximada.

Durante esta fase, el cuerpo disminuye la producción de progesterona y aumenta la liberación de oxitocina en la sangre.

Esta hormona es la encargada de preparar al cuerpo de la mamá y al bebé para el momento del parto.

Las contracciones de Braxton Hicks

El aumento de la cantidad de oxitocina en la sangre favorece el aumento de las contracciones uterinas. En realidad, éstas se dan durante todo el embarazo pero pasan inadvertidas; es a partir del tercer trimestre cuando pueden suponer alguna molestia.

Sin embargo, no todas las mamás las perciben. Durante la fase de preparto, se hacen cada vez más perceptibles, aunque, en la gran mayoría de casos no suponen un dolor más allá del que podemos sentir durante la menstruación.

Se localizan en la parte baja del abdomen y alrededor de las ingles, y pueden provocan un endurecimiento en la zona.

Estas contracciones no se dan con regularidad y se pueden aliviar con un cambio de postura, reposo o un baño de agua caliente.

Se conocen como contracciones de Braxton Hicks en honor al médico que las describió por primera vez en el siglo XIX, diferenciándolas de las contracciones que anuncian el parto.

Las contracciones prodómicas

Las contracciones prodómicas se dan habitualmente en la última semana del embarazo y su objetivo es el de disminuir poco a poco el tamaño del cuello uterino, que durante el embarazado se ha alargado hasta los 3 centímetros, hasta borrarlo. Esto desencadenará el comienzo de la dilatación.

Se dan en la zona lumbar, y en lugar de ser cada vez más frecuentes, como sucede con las contracciones del parto, van reduciéndose hasta desaparecer.

Durante el preparto, además, el bebé puede recolocarse hasta quedar encajado en la pelvis, ya de sea de cabeza o de nalgas.

Dilatación del cérvix

Una vez se ha borrado por completo el cuello uterino, es cuando la dilatación puede dar comienzo.

En este momento puede tener lugar la expulsión del tapón mucoso, señal inequívoca de que el cérvix ha empezado a dilatarse, aunque no siempre ocurre.

En algunos casos, el tapón se expulsa días antes de que den comienzo las contracciones del parto, y en otros, no aparece hasta el mismo momento del alumbramiento.

Las primeras contracciones del parto

Es en esta misma fase cuando dan comienzo las contracciones del parto, intensas y rítmicas. A diferencia de las contracciones experimentadas durante el preparto, éstas se producen en períodos regulares, y tanto la intensidad como la duración aumentan progresivamente.

Al principio pueden durar apenas unos segundos, pero según se acerque el momento, la duración irá aumentando. A partir de los 40 segundos, ya puedes ir al hospital, y durante el momento de la expulsión, cuando el bebé se desliza a través del cuello uterino, pueden llegar a durar más de un minuto.

Las contracciones del parto sí provocan dolor, al contrario de lo que sucedía con las contracciones de Braxton Hicks, y comienzan en la espalda, irradiándose hacia la parte baja del abdomen.

Aunque son indicadores del parto, ni la expulsión del tapón mucoso ni el comienzo de las contracciones es señal de parto inminente.

Rotura de la bolsa amniótica

Aunque solemos asociar la rotura de la bolsa amniótica al momento inminente del parto, no siempre es así, y es que desde que una mamá rompe aguas hasta que llega el momento de dar a luz pueden pasar horas y hasta días. También puede darse el caso de que la bolsa no se llegue a romper nunca: los partos velados son raros, pero también existen.

Por otro lado, no siempre es fácil distinguir si hemos roto aguas o no, ya que durante las últimas horas antes de dar a luz nuestra secreción vaginal aumenta considerablemente.

Cuándo acudir al hospital

Aunque el tamaño de la dilatación del cérvix es el único síntoma del parto que no podrás controlar, puedes acudir al hospital a partir de los 3 centímetros.

La señal que debes tener en cuenta para saber cuándo acudir al hospital es la duración y la frecuencia de las contracciones. Para las mamás primerizas, es recomendable esperar hasta tener contracciones de hasta 40 segundos y cada 4 ó 5 minutos.

Si ya has dado a luz con anterioridad, tu cuerpo tardará menos en terminar de dilatar, por lo que puedes ir al hospital cuando alcanzas contracciones cada 10 minutos.

Al término de la dilatación y la salida del bebé: la segunda fase del parto

La última fase del parto comienza cuando termina la dilatación del cuello uterino, cuando alcanza los 10 centímetros, y el bebé se sitúa en el canal del parto, ya sea de cabeza o de nalgas. Las contracciones se dan de forma más espaciada, pero duran mucho más, en torno al minuto y medio, y también aumentan en dolor.

El parto termina una vez nacido el bebé y habiendo sido expulsada la placenta. Es a partir de aquí cuando todo el esfuerzo y el dolor de las últimas horas cobran sentido: ya podemos sostener en brazos a nuestro bebé.

Puedes consultar todas las fases por las que pasará tu cuerpo con tu matrona o ginecólogo/a: un especialista es quien mejor podrá orientarte para que estés preparada llegado el momento.

Acudir a clases de preparación al parto y realizar clases específicas de dilatación y pujos te ayudará también a conocer tu cuerpo y reconocer las señales del parto con la ayuda de un profesional especializado.

Источник: https://atempocare.com/como-sabre-si-estoy-de-parto-contracciones-preparto-y-parto-activo/

Síntomas de parto – ¿Cómo saber que ya ha llegado el momento?

¿Cómo sé si estoy de parto?

Escrito por Jade Magdaleno, matrona.

Una de las mayores dudas de las embarazadas sobre el parto es cómo saber cuándo y cómo empezará y cuándo acudir al hospital. No es sencillo dar una respuesta concreta, puesto que cada mujer y cada parto son diferentes, pero sí me gustaría ofrecerte unas orientaciones generales para que te sientas más preparada.

Te habrán dado una fecha probable de parto (FPP), que corresponde con el día que se cumplen 40 semanas desde la fecha de tu última regla (FUR). Esta fecha es estadística, porque gran parte de los bebés nacen en esa semana, aunque pueden hacerlo en cualquier momento:

  • Si lo hacen entre la semana 37 y la 42, estarán naciendo a término y no se considera que se adelanten o se retrasen, es su fecha normal para nacer.
  • Si lo hacen entre las semanas 23-24 y 37, se considerarán prematuros, con mayor grado de inmadurez cuanto antes nazcan.

Es importante saber y poder diferenciar cuáles son los síntomas y signos que te alertarán que tu parto se acerca y cuáles son los que indican que el parto ha comenzado.

En este artículo voy a contarte cómo distinguir de forma correcta los síntomas inequívocos de que vas a dar a luz y cuándo deberás acudir al hospital.

De esta forma, podrás estar más tranquila frente a este momento tan emocionante, y a la vez aterrador para algunas mujeres, que es el parto.

Síntomas de parto

El parto tiene una fase latente y otra activa. La fase latente tiene una duración indeterminada y puede llegar a durar semanas. Durante esta fase, como te cuento a continuación, empezarás a notar algunos cambios y molestias que indican que tu cuerpo se está preparando para dar a luz.

La fase activa no suele durar más de 12 horas en primerizas o más de 10 en mujeres que ya han sido madres, y es la fase que tradicionalmente asociamos con la labor de parto como tal.

Veamos pues los signos y síntomas típicos de cada una de estas dos fases.

¿Cómo identificar la fase latente del parto?

Recuerda que no tiene ninguna relevancia clínica porque no indica que el parto sea inminente en ningún caso, pero puedes saber que se aproxima si:

Sientes la tripa más baja

Esto te permitirá respirar mejor, pero también tendrás la necesidad de orinar con más frecuencia por la compresión sobre la vejiga.

Algunas mujeres al final del embarazo, cuando la cabecita de su bebé se encaja en el interior de la pelvis, sienten dolor en el pubis.

Los huesos del pubis están fusionados, pero para el parto se separan muy ligeramente, facilitando así el paso del bebé.

En ocasiones esto produce una molestia constante que no debe confundirse con las contracciones, puesto que se limita a la zona ósea.

Tu flujo vaginal se hace más abundante y expulsas el tapón mucoso

Puede que lo veas como un “pegote” de flujo de mayor consistencia en el papel tras limpiarte o en tus braguitas, o puede que sea más fluido y te pase completamente desapercibido.

No hay que hacer nada, no es motivo de ir al médico y te puedes seguir bañando con normalidad y seguridad.

No te alarmes si al flujo o al tapón le acompaña un ligero sangrado marrón o rosado, el cuello del útero está muy vascularizado y, con los cambios del final del embarazo, es normal que algún capilar sanguíneo se rompa.

Si la sangre es abundante o constante, no proviene del cuello, sino de la placenta. En ese caso sí es conveniente que acudas a urgencias.

Tendrás contracciones desde varias semanas antes del parto

Son las llamadas contracciones deBraxton Hicks. Son totalmente normales y no alertan de que tu bebé vaya a nacer ya, sino que sirven para ir preparando al útero para cuando llegue el momento del parto. Sentirás que la tripa se pone muy dura durante unos segundos y, después, se relaja. Son contracciones muy irregulares y no suelen ser molestas.

No es sencillo diferenciar estas contracciones de las primeras de parto ya que, con el paso de los días, comenzarán a ser cada vez más intensas, frecuentes y molestas; la clave para distinguirlas será que las contracciones de parto tendrán una frecuencia regular y, además, las molestias que causen no cesarán, aunque reposes.

Te notas hiperactiva

Como el resto de mamíferos, las mujeres experimentamos el síndrome del nido antes del parto, siendo en algunas muy evidente entre 2 y 3 días antes del nacimiento de su bebé.

Aparece una gran necesidad de tenerlo todo preparado, acompañada de gran energía. Cuando esto sucede, puede darte por ponerte a cocinar mucha comida para tenerla congelada para el postparto, por limpiar toda la casa a fondo…

Es muy habitual y mi recomendación es que no intentes evitarlo y hagas lo que te haga sentirte más tranquila y preparada para la llegada de tu bebé.

¿Cómo identificar los signos de la fase activa del parto?

La fase activa, trabajo de parto, parto verdadero o parto propiamente dicho, suele asociarse con la aparición de las contracciones, las ganas de empujar o la rotura de la bolsa, pero, aclaremos esto:

Hasta 2018 se consideraba que la fase activa comenzaba cuando la mujer alcanzaba los 3 centímetros de dilatación. Fue entonces cuando se vio que las intervenciones innecesarias se reducen enormemente si se ingresa con una dilatación de 5 centímetros, momento en el que, actualmente, se considera iniciado el parto activo.

Contracciones de parto

Ya hemos visto que las contracciones no aparecen de pronto, sino que las sentirás desde varias semanas antes del parto e irán cambiando sus características. En la fase activa del parto tendrás unas 3 contracciones muy intensas cada 10 minutos (o lo que es lo mismo, aproximadamente una contracción cada 3 minutos).

A modo de orientación, debes saber que es altamente improbable que hayas alcanzado esa dilatación si llevas menos de 2 horas con contracciones intensas y regulares cada 3 minutos.

Truco

Si encuentras muy molestas las contracciones, pero aún son poco frecuentes, darte una ducha o baño con agua calentita te ayudará a aliviar las molestias y a relajarte.

Romper aguas

La bolsa amniótica puede romperse por varias causas y no siempre sucede durante el parto, sino previo a este.

Lo habitual es que se rompa durante una contracción, por el aumento de presión, pero en ocasiones se rompe la bolsa sin haberse iniciado las contracciones de parto.

A veces la bolsa se rompe de manera muy evidente dejándote completamente empapada, pero otras es más sutil, una pequeña fisura en las membranas hace que vaya saliendo poquita cantidad de líquido, pero constante.

¿Recuerdas que aumentaban el flujo vaginal al final del embarazo y las ganas de orinar? También es muy frecuente acudir a urgencias creyendo que se ha roto la bolsa y, en realidad, la humedad sea flujo u orina. Existen unos test, como los de embarazo, que le ayudarán al profesional a salir de dudas en urgencias.

Cuando la bolsa se rompe antes del parto, generalmente este se desencadena solo en las siguientes 48 horas.

De no ser así, hay que inducirlo (provocarlo), puesto que las membranas amnióticas ya no ofrecen al bebé la protección que suponen frente a infecciones. Por eso, si has roto la bolsa y el líquido es claro, no amarillo o verdoso, tranquila. Puedes ducharte con calma, cambiarte la ropa, coger todo lo necesario y acudir al hospital sin correr.

Sabías que…

No es necesario que la bolsa se rompa para que tu bebé nazca, suele romperse en alguna contracción o durante los pujos, pero algunos bebés nacen dentro de la bolsa íntegra.

Cuándo debes acudir al hospital

El momento de ir al hospital habrá llegado cuando lleves alrededor de dos horas con contracciones regulares e intensas. Aunque, dependiendo de la distancia a la que se encuentre el hospital y el tráfico que haya en ese momento del día, podría ser aconsejable que salgas un poco antes.

Por otro lado, si ya hace 48 horas que has roto aguas y aún no se ha desencadenado el parto, también deberás ir al hospital para que los médicos evalúen si es necesario provocarlo.

Finalmente, deberías acudir a urgencias en caso de que al expulsar el tapón mucoso se produzca un sangrado abundante (como el de la regla en los días de mayor flujo) y prolongado, o si rompes aguas y el color del líquido es de un color amarillo intenso o verdoso.

Qué hacer si los síntomas aparecen antes de la semana 37

La prematuridad va en aumento en nuestro país, porque las mujeres son madres cada vez más tarde y, además, hay un aumento de embarazos múltiples por las técnicas de reproducción asistida, ambos factores de riesgo para un parto prematuro. En dos décadas el número de prematuros ha aumentado un 36%, situándose en la actualidad en casi 1 de cada 10 recién nacidos.

Como mencionaba al inicio, los bebés que nacen antes de la semana 37 son prematuros y, por ello, son inmaduros, al no haber disfrutado del tiempo necesario para que todos sus órganos estén listos para funcionar solitos fuera de su mamá.

Si no has alcanzado la semana 37 y te aparecen contracciones dolorosas, acude al hospital, aunque no sean frecuentes o regulares.

En casos de rotura de bolsa en gestaciones que no han llegado a término, dependiendo del grado de prematuridad, es necesario el ingreso hospitalario y el tratamiento con antibióticos intravenosos.

Sin embargo, aunque el porcentaje de prematuridad ha aumentado en los últimos años, también han evolucionado las técnicas utilizadas para traer al mundo a estos bebés y cuidarlos, así que puedes estar tranquila porque el personal sanitario está muy bien preparado para gestionar este tipo de situaciones.

¿Qué pasa si vas a urgencias antes de tiempo?

¡Nada! No te agobies si vas por falsa alarma, no imaginas lo habitual que es esto.

Puede ser frustrante que te manden de vuelta a casa, sobre todo si estás dolorida y quieres ya la epidural, pero has de saber que esta decisión no responde a las pocas ganas de trabajar o el no querer tener una cama ocupada.

La OMS advierte de que no es adecuado ingresar por parto antes del inicio de la fase activa (es decir, hasta alcanzar los 5 centímetros de dilatación), puesto que hacerlo antes incrementa el número de intervenciones innecesarias como el uso de oxitocina o la cesárea, con riesgos para el bebé y la mujer.

Y recuerda…

Tu cuerpo está maravillosamente preparado para el nacimiento de tu bebé. Además, estarás en buenas manos para que todo transcurra con total normalidad.

El parto no va a comenzar “de golpe”, sino que las señales del inicio irán apareciendo progresivamente, dándote tiempo a prepararte para el que seguramente será uno de los momentos más importantes de tu vida.

Habrás oído infinidad de veces eso de que el parto duele, pero luego se olvida y por eso algunas mujeres repiten y deciden tener otro bebé. Créeme, no se olvida en absoluto, lo que sucede es que no hay nada que merezca más la pena.

Sobre la autora: Jade Magdaleno, matrona y sexóloga, ha trabajado durante años en el Hospital La Paz de Madrid, a la vez que pasa consulta y hace preparación al parto en una clínica privada.

Compagina su actividad asistencial con la docencia en la facultad de enfermería de la Universidad Autónoma de Madrid y en la Universidad Católica de Ávila, donde es la responsable de los posgrados universitarios para matronas.

Es además autora del blog matronaonline, en el que habla tanto de maternidad como de salud sexual y reproductiva.

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Actualizado en enero 2021

Источник: https://blogdelbebe.com/sintomas-parto/

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