¿Cómo superar el Sindrome Postvacacional?

Contents
  1. Qué es el síndrome postvacacional y cómo podemos aliviar sus efectos
  2. Qué es el síndrome postvacacional
  3. Cómo se manifiesta
  4. Cuáles son sus efectos
  5. Consejos para combatirlo
  6. Cómo superar el síndrome postvacacional
  7. Características del Síndrome Posvacacional
  8. Síntomas del Síndrome Posvacacional
  9. Cómo superar el Síndrome Posvacacional
  10. Prepararnos física y mentalmente para el trabajo
  11. Realizar ejercicio físico durante las vacaciones
  12. Ordenar con antelación el hábito de sueño
  13. Llevar una dieta saludable
  14. Dejar en el lugar de trabajo el trabajo
  15. Cómo Superar el Síndrome Postvacacional
  16. Síntomas más frecuentes del Síndrome Postvacacional
  17. En el plano físico, algunos síntomas frecuentes del Síndrome Postvacacional son:
  18. En el plano psicológico, algunos de los síntomas más frecuentes del Síndrome Postvacacional son:
  19. En el caso de los niños, los síntomas más habituales ante «la vuelta al cole» y todo lo que conlleva son:
  20. ¿Cuánto duran los síntomas del Síndrome Postvacacional?
  21. Consejos para superar el Síndrome Postvacacional
  22. En conclusión, el síndrome postvacacional no es un trastorno mental, sino que es fruto de un periodo adaptativo normal por un cambio del entorno. La resistencia a ese cambio puede hacernos insistir en emociones desagradables exagerando su importancia, debemos tratar de restarles importancia e insistir en actividades que nos resulten agradables. El tiempo, y saber lidiar razonablemente bien con el cambio, hará que todo vuelva a su cauce. Una buena práctica es adelantarse a la vuelta con calma y, una vez estemos de regreso, aplicar algunas pautas que hagan más llevadera la vuelta.
  23. Referencias:
  24. Pensar en positivo
  25. Potenciar esa faceta especial
  26. No adelante acontecimientos
  27. Una nueva actividad
  28. Fíjese una meta concreta
  29. Deje de pensar en pasado
  30. Y, por supuesto, duerma y coma bien
  31. Cómo superar el síndrome postvacacional: síntomas y tratamiento
  32. Síndrome o depresión postvacacional
  33. Síndrome postvacacional: actitudes y pensamientos
  34. Síndrome postvacacional: lo que podemos hacer
  35. Síndrome postvacacional: pautas y consejos
  36. Cómo superar el síndrome postvacacional tras estas navidades diferentes
  37. ¿Qué podemos hacer para combatirlo?
  38. ¿Entre quiénes es más frecuente?
  39. Pincha aquí para ver todos los post del blog “Salud y Prevención”

Qué es el síndrome postvacacional y cómo podemos aliviar sus efectos

¿Cómo superar el Sindrome Postvacacional?

Las personas más propensas a sufrir el síndrome postvacacional son aquellas que tienen una menor resistencia ante la frustración, los trabajadores que disfrutan de vacaciones más largas, trabajan en un entorno desagradable, no les gusta su trabajo, se consideran poco valorados por sus superiores o tienen un mal jefe.

Qué es el síndrome postvacacional

El síndrome postvacacional no es una patología como tal, sino un “trastorno adaptativo”. La persona que lo sufre tiene una sintomatología similar al estrés cuando, al final de un periodo de descanso más extenso de lo habitual, no se ve capaz de responder al alto número de demandas que supone la vuelta a la rutina o el regreso a su vida laboral.

Cómo se manifiesta

Sus síntomas pueden variar de tipología e intensidad según sea la persona, su entorno y sus responsabilidades u obligaciones, pero por lo general el síndrome postvacacional se caracteriza por un cuadro de características comunes al estrés y/o la ansiedad, tales como:

  • Bajo estado de ánimo.
  • Decaimiento.
  • Apatía.
  • Ansiedad.
  • Falta de energía.
  • Sensación de hastío.
  • Percepción de no ser capaz de adaptarse de nuevo al entorno laboral.

Cuáles son sus efectos

Cualquier cuadro de estrés disminuye considerablemente la calidad de vida y el rendimiento de quien lo padece. Sin embargo, el síndrome postvacacional no suele durar más de 2 ó 3 de semanas.

Muy pocos casos precisan ayuda profesional, pero en ocasiones la presión de la vuelta al trabajo y/o a la rutina diaria puede causar estrés agudo con todos los signos que lo caracterizan: malestar, ansiedad, depresión, palpitaciones, sudoración, hiperventilación, taquicardias, temblores, cambios de humor, etc.

Si estos síntomas debidos a los cambios adaptativos se perpetúan más allá de un mes, pueden dar lugar a un verdadero síndrome de ansiedad generalizada o un estrés crónico. Ante esta situación, lo mejor es consultar con un especialista.

Consejos para combatirlo

Lo mejor para combatir el síndrome postvacacional es prevenirlo para evitar su aparición. Para ello, pueden llevarse a cabo algunas conductas como:

  • Lo más importante es reservar unos días al final de nuestras vacaciones para nuestra adaptación y programar el regreso a casa de forma anticipada y relajada.
  • No volver de las vacaciones justo el día anterior a la vuelta al trabajo, sino varios días antes. Esto nos permite prepararnos física y mentalmente para el retorno a la actividad laboral.
  • También es recomendable reanudar las actividades extralaborales para adaptarlas lo antes posible a la rutina típica del periodo laboral y hacer ejercicio físico para mantenerse activo durante las vacaciones.
  • Adaptar los horarios a los habituales de forma suave y progresiva. Por ejemplo: podemos ir adelantando poco a poco la hora de acostarnos y levantarnos una semana antes del regreso al trabajo, para que después la incorporación laboral no nos cueste tanto.
  • No acometer nuestras actividades habituales de forma brusca e intensa, sino dándonos tiempo para adaptarnos a la nueva situación y programarlas a lo largo del día en función del nivel de energía y humor que tengamos.
  • Aunque no sea algo directamente relacionado con el síndrome postvacacional, mantener una buena alimentación y unos hábitos saludables durante las vacaciones también puede ayudar.
  • Tomarse con calma la vuelta a la rutina también es un factor clave. Se debe evitar, en la medida de lo posible, el estrés en el trabajo.

Para superar las molestias derivadas de una mala adaptación al cambio de vida que supone el regreso de las vacaciones, también podemos seguir seguir algunas pautas:

  • Empezar de manera gradual con la intensidad del trabajo, intentando acometer primero, si es posible, aquellas tareas que nos resulten más gratas.
  • No llevarse trabajo a casa.
  • Aprovechar los tiempos de descanso para realizar alguna actividad agradable, para las relaciones sociales o familiares.
  • Dormir adecuadamente y mantener horarios regulares tanto en las rutinas diarias como en las horas de acostarse y levantarse.
  • Practicar la relajación de forma regular para ayudarnos a eliminar pensamientos catastrofistas o ideas irracionales que puedan darnos ansiedad.

En definitiva, lo más importante es hacer que el cambio de las vacaciones al trabajo sea lo menos brusco posible y afrontar con actitud positiva la vuelta a la rutina para ayudarnos a combatir la desmotivación que supone “la vuelta a la realidad” después de las vacaciones.e.

Источник: https://muysaludable.sanitas.es/salud/sindrome-postvacacional-podemos-aliviar-efectos/

Cómo superar el síndrome postvacacional

¿Cómo superar el Sindrome Postvacacional?

¿Quién puede regresar de las vacaciones con una sonrisa? Parece imposible, ¿verdad? Sin embargo, algunas personas la pasan peor que otras. Lo que te vamos a contar seguramente te ha pasado o conoces a alguien a quien le haya ocurrido.

A veces la vuelta al trabajo viene acompañada de una sensación de melancolía que nos absorbe y nos quita las ganas de todo. Esta experiencia se conoce como Síndrome Posvacacional y se caracteriza por una apatía considerable cuando debemos reincorporarnos a la rutina.

Si bien no se trata de una patología propiamente dicha, mientras lo estamos atravesando puede ser sumamente molesta; por tanto encontrar formas de prevenirla y afrontarla con entereza puede ser vital para que nuestra vida no sufra los bruscos cambios que este malestar provoca. Te lo contamos más en detalle a continuación.

Características del Síndrome Posvacacional

El Síndrome Posvacacional se caracteriza por una honda melancolía que, si bien no llega a diagnosticarse como depresión, podría derivar en trastornos emocionales de este tipo. Dicha sensación es provocada por el rechazo a reincorporarse al trabajo después de las vacaciones.

En la mayoría de los casos las personas que sufren este trastorno suelen estar disconformes con su trabajo y tienen muchos problemas para gestionar la frustración.

Para algunas personas volver al trabajo supone volver a actividades laborales que son repetitivas, desbordantes y/o alienantes. Para otras supone, volver a los conflictos con compañeros, jefes o clientes.

En cualquier caso, tanto para unos como para otros, volver al trabajo supone un malestar psicológico.

En este punto es importante hacer una aclaración. El Síndrome Posvacacional no se considera una patología sino un trastorno de adaptación; es decir, que si bien reúne una serie de síntomas, es un proceso que comienza en un momento específico (el final de las vacaciones) y termina en un período más o menos corto (la habituación a la rutina).

El tiempo de duración suele estar entre las dos y tres semanas después de la vuelta al trabajo; y suele desaparecer solo a medida que nos acostumbramos a la rutina. Si pasado este tiempo los síntomas persisten sería recomendable consultar con un especialista.

Síntomas del Síndrome Posvacacional

Se lo suele denominar Estrés Posvacacional debido a que sus síntomas son los propios de los cuadros de estrés, no obstante, se presentan con menos intensidad y tienen una duración de tiempo específica, por lo que no se considera del todo correcto utilizar esta terminología. Entre los síntomas más importantes podríamos señalar:

  • Malestar estomacal
  • Sudoración en las manos
  • Caída del cabello
  • Temblores
  • Palpitaciones
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Hiperventilación

Si bien estos síntomas son claros y en ocasiones pueden ser muy molestos, la duración del padecimiento es corta, por lo que generalmente solo se requiere un poco de paciencia hasta que se recupera la normalidad.

No obstante, muchas veces puede derivar en otros trastornos que pueden ser más peligrosos como el estrés laboral (común en las personas que asumen muchas responsabilidades en el trabajo); Si el estrés se mantiene es recomendable consultar con un especialista o, cuanto menos, estar atentos a la evolución de los síntomas en el progreso de la rutina.

Cómo superar el Síndrome Posvacacional

Uno de los consejos más apropiados para combatir el Síndrome Posvacacional, al igual que cualquier otro trastorno del ánimo, es tomar medidas preventivas.

La prevención del Trastorno Posvacacional se caracteriza por ir amoldándonos a la rutina dándonos el tiempo necesario para adaptarnos y reprogramar a nuestro cuerpo y a nuestro cerebro para afrontar el día a día con tranquilidad.

Una de las recomendaciones que pueden ayudar es reservarse algunos días extras al final de las vacaciones para estar en casa e ir incorporando las responsabilidades lentamente; es decir, readaptarse a la rutina del hogar y programar el regreso al trabajo de forma ordenada.

Suele ocurrir que algunas personas vuelven a casa el día anterior a la reincorporación al trabajo y esa primera semana suele resultarles realmente horrorosa porque a la par que deben acostumbrarse a las obligaciones de su cargo, tienen que retomar las rutinas vinculadas a la vida personal, lo cual puede resultar realmente muy costoso.

En pocas palabras, no hay muchas formas de tratar el Síndrome Posvacacional más que paciencia y algunas medidas preventivas. Aquí presentamos algunos hábitos útiles para retomar nuestras tareas rutinarias lentamente y evitar el Síndrome Posvacacional.

Prepararnos física y mentalmente para el trabajo

Tomarnos unos días de tranquilidad para planificar nuestra vida laboral y familiar puede ser fundamental para retomar la rutina con una sonrisa. De este modo, bajaremos el nivel de excitación que produce el tiempo de vacaciones y estaremos más tranquilos a la hora de retomar la rutina de trabajo.

Realizar ejercicio físico durante las vacaciones

Es un buen mecanismo para evitar el estrés posvacacional. Al mantener el cuerpo activo, tenemos menos posibilidades de sufrir una caída en el ánimo. Además, es una actitud que nos puede servir en muchos otros aspectos: hacer ejercicio es una de las recetas que nunca falla para mantener el cuerpo saludable y la mente despejada.

Ordenar con antelación el hábito de sueño

Si conseguimos adaptarnos a los ritmos de sueño habituales durante la última semana de las vacaciones, será menos brusco el cambio en los biorritmos y podremos acomodarnos a los horarios del trabajo sin demasiada dificultad. Planificar un ritmo de ocho horas de sueño diarias puede ser la mejor decisión en este aspecto para mantenernos saludables.

Llevar una dieta saludable

Nuestra alimentación repercute directamente sobre nuestro estado de ánimo y, por tanto, cuanto peor sea nuestra rutina alimentaria menos posibilidades tenemos de afrontar con acierto este trastorno.

Si bien durante las vacaciones es normal descuidarse un poco, tomar la decisión de guardarnos la última semana para retomar los hábitos alimentarios antes de reincorporarnos a la rutina, puede ser una decisión sensata.

Dejar en el lugar de trabajo el trabajo

Una vez retomamos la vida laboral debemos recordar este consejo; un detalle que a veces nos saltamos y que puede jugarnos muy en contra.

Cuanto más distancia establezcamos entre nuestra rutina laboral y nuestros placeres, y necesidades de ocio y afectivas, más posibilidades tenemos de llevar una vida saludable; por lo que no llevarnos trabajo a casa puede ser una excelente decisión para que el regreso al trabajo no sea un infierno.

Para finalizar podemos afirmar que aunque no hay una receta válida para cualquier tipo de persona, adaptarnos a los horarios de la rutina en los últimos días de descanso puede ser la mejor forma de reincorporarse a la vida laboral. De este modo nos aseguraremos de que el regreso al trabajo sea menos brusco y podremos continuar con nuestra vida con total normalidad.

Así que, si bien volver de las vacaciones no es fácil para nadie, lo mejor es intentar que el síndrome posvacacional no se haga con el control de nuestro estado de ánimo, manteniendo siempre una actitud positiva. Y recuerda que cuantos más días pasamos en el trabajo cuando se han acabado las vacaciones, menos nos queda para disfrutar las próximas.

Источник: https://www.psiquion.com/blog/como-superar-sindrome-postvacacional

Cómo Superar el Síndrome Postvacacional

¿Cómo superar el Sindrome Postvacacional?

Al referirnos al síndrome postvacacional, es importante recalcar que no nos encontramos ante un trastorno mental en sí mismo, tipificado y claro, sino ante los síntomas que pueden aparecer cuando nos reincorporamos a una rutina de vida con estrés, prisas y exigencia. Esto es, salir de una situación agradable (tiempo libre, relaciones sociales abundantes, ocio, desconexión…) para sumergirnos en los horarios, el trabajo, la organización familiar, etc.

El cerebro responde ante cambios de este tipo, sobre todo si son abruptos, y nos informa mediante avisos poco agradables de que debemos tratar con diligencia la adaptación a la nueva situación.

Se estima que al menos un 30% de los trabajadores españoles sufren síndrome postvacacional una vez se reincorporan a su rutina laboral, y a este porcentaje habría que añadir a los menores o personas que, a pesar de no estar trabajando, deben asumir las responsabilidades derivadas de otras labores.

Síntomas más frecuentes del Síndrome Postvacacional

La sintomatología del síndrome postvacacional dependerá de la combinación de tres variables principalmente: la personalidad de quien lo padezca, las características del entorno laboral y social al que deba adaptarse (y del que salió previamente), y la forma en la que la persona gestione el tiempo de transición de una rutina a otra.

En función de estas tres variables mencionadas los síntomas del síndrome postvacacional serán más o menos acusados, síntomas que se parecen en gran medida a los que asocian al estrés y al bajo estado de ánimo.

Es importante mencionar que los niños también pueden sufrir el síndrome postvacacional, al pasar de una rutina de ocio y vacaciones a volver al colegio, con horarios más restringidos, actividades extraescolares y deberes diarios.

En el plano físico, algunos síntomas frecuentes del Síndrome Postvacacional son:

  • Cansancio, fatiga, sensación de falta de energía
  • Falta de apetito
  • Problemas de sueño
  • Molestias gastrointestinales

En el plano psicológico, algunos de los síntomas más frecuentes del Síndrome Postvacacional son:

  • Bajo estado de ánimo
  • Irritabilidad
  • Nerviosismo
  • Desinterés por actividades que suelen resultar agradables
  • Falta de motivación
  • Percepción de no ser capaz de adaptarse de nuevo al entorno laboral

En el caso de los niños, los síntomas más habituales ante «la vuelta al cole» y todo lo que conlleva son:

  • Aparición de molestias físicas difíciles de concretar
  • Trastornos gastrointestinales, como vómitos, diarreas…
  • Pérdida de apetito
  • Irritabilidad
  • Tristeza, apatía
  • Alteraciones del sueño
  • Cansancio, fatiga

¿Cuánto duran los síntomas del Síndrome Postvacacional?

Mientras que hay personas que tardan 2-3 días en «readaptarse» a la rutina laboral y cotidiana de la vuelta de vacaciones, otras necesitan algunos días más para reactivar completamente toda su funcionalidad física y cerebral. En general, siendo un período inferior a 15 días, no debe ser preocupante, puesto que se trata de una adaptación al entorno normal, algo habitual. 

Si después de la incorporación a la rutina, los síntomas persisten más allá de esos 15 días de margen, y la intensidad y la frecuencia con la que se presentan afectan considerablemente al desempeño diario, puede ser necesario ahondar más en las causas que están generando tal situación, dado que pueden ir más allá del mero síndrome postvacacional y esconder otras patologías. En estos casos es recomendable acudir a un profesional que ayude a aclarar la situación personal y el estado emocional de la persona en cuestión.

En el caso de los niños y los adolescentes, al igual que en los adultos, si el malestar persiste más de 15 días, hay que analizar qué puede haber detrás.

Algunas causas pueden ser el miedo a una nueva etapa, el exceso de autoexigencia, el temor a un profesor o el miedo a acudir al colegio por problemas como el acoso escolar.

Un profesional especializado puede ahondar en las posibles causas del malestar del niño, y determinar qué está ocurriendo realmente.

No obstante, los tiempos son orientativos, cada persona tiene tiempos distintos y hay que ser flexibles a la hora de interpretar la duración del malestar.

Consejos para superar el Síndrome Postvacacional

Suele ser muy útil aplicar algunas pautas que favorezcan la reinserción al mundo laboral amortiguando al máximo las consecuencias emocionales del cambio. Las más eficaces son:

  • Si es posible, dividir el periodo vacacional, evitando largos períodos de vacaciones.
  • Intentar incorporar una rutina de sueño similar a la habitual una semana antes de la vuelta de vacaciones.
  • En la medida de lo posible, incorporarse al puesto de trabajo a mitad de semana, de tal forma que la reincorporación sea progresiva, ya que nos dará un respiro el tener un fin de semana cercano.
  • Ley del «poco a poco»: adaptarse paulatinamente al nivel de exigencia, intentando ir siempre de menos a más. Esto es, no incorporarse a un ritmo frenético viniendo de vacaciones. Los primeros días suele ser positivo aprovechar para ponerse al día con aspectos que hayan acontecido durante las vacaciones, y no llevarse trabajo a casa.
  • Insistir en lo positivo, no dejar de lado las relaciones sociales y las actividades que nos gustan es un punto crucial para la adecuada adaptación. Salir con amigos, hacer deporte y tomarse tiempo para uno mismo amortigua el impacto del cambio. Un error frecuente es dejar lo positivo de lado porque nos encontramos mal o no nos apetece. Es entonces cuando hay que insistir en hacer planes agradables, que ayuden a mitigar los efectos negativos de la vuelta a la rutina laboral.
  • Intentar pensar en las cosas positivas de la vuelta al trabajo, como el reencuentro con los compañeros, la posibilidad de asumir nuevos retos profesionales, de tener nuevas experiencias, de aprender nuevas funciones… Buscar motivación en la vuelta a la rutina laboral la hará más llevadera.
  • No exagerar, pero tampoco huir, de las emociones desagradables. A nadie le gusta verse mal, entre otros motivos, porque entendemos que las emociones desagradables (tristeza, enfado…) son una amenaza para nuestra felicidad y nuestro rendimiento laboral. Esa amenaza puede llegar a cumplirse si amplificamos tales emociones, dándole excesiva importancia, o si, por el contrario, las ignoramos al máximo. Todas las emociones tienen cabida en cualquier momento, lo importante es gestionarlas de forma adecuada, valorarlas de manera objetiva, y tratar de mitigar las emociones negativas con estímulos positivos y una adaptación progresiva al cambio.
  • Tener presente que los más pequeños también pueden padecer el síndrome postvacacional. Es importante aplicar las pautas anteriormente descritas a los niños y jóvenes de la familia, y validar las emociones de los más pequeños sin dejarles caer en el victimismo y los lamentos constantes por tener que volver al colegio. Esto es, hay que tratar de entender su malestar sin tratar de minimizarlo al instante, respetando su visión subjetiva de la situación y mostrando apoyo, pero sin llegar al extremo de dejarles que se consideren «víctimas» de la situación.

En conclusión, el síndrome postvacacional no es un trastorno mental, sino que es fruto de un periodo adaptativo normal por un cambio del entorno. La resistencia a ese cambio puede hacernos insistir en emociones desagradables exagerando su importancia, debemos tratar de restarles importancia e insistir en actividades que nos resulten agradables. El tiempo, y saber lidiar razonablemente bien con el cambio, hará que todo vuelva a su cauce. Una buena práctica es adelantarse a la vuelta con calma y, una vez estemos de regreso, aplicar algunas pautas que hagan más llevadera la vuelta.

 “Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas”   Helbert Hubbard (1856-1915, escritor, editor, artista y filósofo estadounidense)

Juan García Bouza, Psicólogo en Aesthesis Psicólogos Madrid

Referencias:

¿Existe el síndrome postvacacional?  (2018, 29 agosto). Diario Información. Recuperado de https://www.informacion.es/vida-y-estilo/salud/2018/08/29/existe-sindrome-postvacacional-5710713.html

Losada, T. (2017, 15 septiembre). Qué es el síndrome postvacacional y cómo podemos aliviar sus efectos. Muy Saludable. Recuperado de https://muysaludable.sanitas.es/salud/sindrome-postvacacional-podemos-aliviar-efectos/

Díaz Bretones, F. (2016, 30 agosto). Regreso al trabajo. El País. Recuperado de https://elpais.com/elpais/2016/08/30/ciencia/1472544050_497354.html

Источник: https://www.psicologosmadridcapital.com/blog/superar-sindrome-postvacacional/

Pensar en positivo

Una de las claves más importantes es cómo afrontemos la vuelta al trabajo.

Aunque no todas las situaciones son iguales, pensar en positivo es fundamental: no ver en la oficina un sinónimo de «castigo», sino del medio que permite mantener un determinado estilo de vida.

El medio que, además, ha hecho posible el lujo de disfrutar de unas vacaciones. «Puede que no me guste, pero me permite vivir». Tampoco hay que olvidar que, según los psicólogos, el trabajo aporta un sentimiento de identidad a las personas y de utilidad.

Potenciar esa faceta especial

Seguramente no todas las facetas que presenta el día a día en la oficina sean negativas.

La vuelta de las vacaciones, cuando estamos llenos de energía, es el momento ideal para fomentar aquellas actividades que más nos atraigan: una tarea en concreto o el contacto con los compañeros de trabajo a los que no se ha visto en un tiempo… Se pueden fomentar incluso con algunos cambios que podrían ser positivos, sugiere el psicólogo Juan Cruz. Por ejemplo, a quien le guste comer con sus compañeros, además de hacerlo, puede plantear cambiar el sitio de la comida y probar algún restaurante diferente.

No adelante acontecimientos

«Muchas veces generamos unas expectativas que nos pueden hacer sufrir», asegura Cruz. Unas expectativas que, en ocasiones, son peores que la realidad misma.

Por eso, lo mejor es no adelantar acontecimientos ante lo que nos espera en la oficina, ya sea la avalancha de trabajo que se haya acumulado, esa situación tensa o incómoda que había antes de verano o esa conversación con el jefe que estaba pendiente.

«Cuando son pensamientos negativos, lo único que consiguen es quitarnos fuerzas», explica el experto. Por eso, lo mejor es relativizar esos pensamientos y mantenerlos en otros menesteres. En este sentido, Cruz se remite a un proverbio: «Un pájaro no tiene la seguridad por la rama en la que se apoya, sino por las alas que tiene».

Una nueva actividad

No hay que confundir rutina con monotonía. La primera es positiva, siempre que no se caiga en una actitud negativa, como implica la segunda, defiende Juan Cruz.

Septiembre se plantea como el «inicio de curso» de muchas actividades, por lo que es el momento idóneo para iniciarse en aquello que uno desee. Para aquellos que siempre han querido aprender a bailar, podría ser ahora cuando por fin encuentren el empuje para apuntarse a clases de bailes de salón.

O iniciar una rutina de ejercicio, aprender un idioma extranjero, pintar, tocar un instrumento, hacer fotografías…. cualquier actividad que podamos integrar en la rutina semanal es buena, siempre que nos aporte ilusión. Un pequeño oasis en mitad de la semana, que ayudará a que nos sintamos bien con nosotros mismos.

Es una forma de «no tener que esperar a que lleguen ni las vacaciones ni el fin de semana para disfrutar de nuestro tiempo», comenta el psicólogo.

Fíjese una meta concreta

Para volver contentos al trabajo y llenos de energía, no solo hay que cuidar aspectos relacionados con el trabajo. Fíjese metas concretas que le motiven, siempre conectadas a la realidad, asequibles y a corto plazo, de otra manera solo serviría para acabar frustrado.

Es una de las recomendaciones de Pedro Palao, Coach Personal y Experto en Comunicación de TISOC Coaching. Pueden ser variadas.

Desde planificar alguna escapada de fin de semana, hasta plantear un nuevo proyecto que pueda llevar a cabo en el trabajo y que sienta como algo suyo.

Deje de pensar en pasado

Si queremos empezar con buen pie, una de las cosas que no se puede hacer es observar el fondo de pantalla del ordenador del trabajo —con la imagen espectacular de alguna de las playas o «chiringuitos» en los que haya estado— y lamentarse con lo bien que se estaba hace justo una semana.

En este caso, estaremos ocupando nuestra mente con el pasado y con opciones que ya no son factibles, asegura el coach Pedro Palao. Lo mejor que puede hacer ya es centrarse en la realidad y «sacarle provecho para que sea lo más agradable posible».

Y, por supuesto, duerma y coma bien

Si hay algo en lo que coinciden todos los expertos, es en la importancia de cuidar los tiempos de descanso en este periodo de readaptación a la rutina, así como la alimentación: no hace falta ponerse a dieta, tan solo procurar comer sano, y dormir las horas reglamentarias. De esta forma se puede minimizar el cansancio físico derivado del proceso. Además, es importante haber llegado del retiro estival unos días antes de empezar en el trabajo para poder ir preparando el momento y regularizar los horarios y hábitos.

Ver los comentarios

  • Psicología
  • Vacaciones
  • Trabajo

Источник: https://www.abc.es/sociedad/abci-como-superar-sindrome-postvacacional-201709032059_noticia.html

Cómo superar el síndrome postvacacional: síntomas y tratamiento

¿Cómo superar el Sindrome Postvacacional?

Las vacaciones de verano ya se han terminado, al menos para la gran mayoría, y toca lo de siempre, volver al trabajo, los colegios, el mal tiempo, y, en definitiva, una vuelta a nuestra rutina después de nuestro descanso, un horizonte muy duro para muchos, que vuelven a la realidad.

Muchas personas somatizan esta vuelta y la convierten en lo que se conoce como síndrome postvacacional. Se vuelven irritables, apáticos, sufren alteraciones de sueño, pérdida de apetito, concentración o atención, y pasa tanto en niños como en adultos.

Síndrome o depresión postvacacional

Algunos de los síntomas más comunes del llamado síndrome postvacacional de estrés serían, además de los mencionados, el malestar general, la sudoración, la falta de concentración y como consecuencia de ésta el descenso del rendimiento, la ansiedad o los repentinos cambios de humor.

Síndrome postvacacional: actitudes y pensamientos

Uno de las recomendaciones más importantes y prioritarias para superar el síndrome postvacacional es pensar en positivo.

No ver el trabajo como un castigo, sino el medio que nos permite mantenernos es fundamental.

Además, hay que pensar que precisamente este medio es el que nos ha permitido irnos de vacaciones, un lujo para quienes no pueden hacerlo porque no tienen trabajo.

Si nos decimos algo así como «puede que no sea el trabajo de mi vida, pero me permite vivir» las cosas nos irán mejor. También podemos sacarle el mayor partido al trabajo, pese a que no nos apetezca.

Por ejemplo, desempeñando algunas tareas que habíamos dejado pendientes y que más nos apetecen como forma de «aterrizar» en la realidad, e ilusionándonos porque vamos a ver a compañero que no vemos hace algún tiempo, comiendo con ellos o tomando un café.

Adelantar acontecimientos sobre lo que nos puede esperar: una avalancha de trabajo, una conversación el jefe, situaciones incómodas con algún compañero, etc., tan sólo hace que podamos perder concentración y cansarnos antes de tiempo.

Síndrome postvacacional: lo que podemos hacer

Hay algunos trucos prácticos para superar el síndrome postvacacional, por ejemplo, cuidar los horarios para procurarnos tiempos de descanso quizás más largos en nuestro periodo de readaptación a as rutinas de siempre.

Descansar bien y comer bien para minimizar el cansancio que mentalmente nos produce la vuelta a la rutina, son dos buenas opciones para empezar. Además, no debemos olvidarnos de que volver a comer fuera no es sinónimo de alimentarnos de cualquier manera. Volvamos a una dieta sana y equilibrada, y esto nos hará sentir mucho mejor con nuestra reincorporación al trabajo.

Desarrollar nuevas actividades y afrontar nuevos retos es una opción perfecta para hacer más interesante nuestra reincorporación, y sufrir menos. Si nos planteamos septiembre como el inicio de un curso pensando en positivo, todo nos irá mucho mejor.

Es el momento perfecto para iniciarnos en algo que nos apetezca: gimnasios, clases de baile, aprender un idioma, un curso de fotografía que siempre nos ha gustado y que hemos ido posponiendo, desarrollar tareas laborales que no habíamos hecho antes…hay muchas cosas que podemos hacer e integrar en nuestra rutina, ya que nos aporta un extra de ilusión y ayudará a que nos sintamos bien. 

A veces, para ir superando la depresión, algunos psicólogos recomiendan el desarrollo de actividades, que, sin prolongar el verano, sean una actividad de ocio para ir readaptándonos a nuestra realidad, como planificar alguna escapada de fin de semana, lo que nos aportará un plus de bienestar porque habremos hecho una actividad de relax que nos produce placer y descanso, y la estaremos incorporando a nuestra rutina diaria.

Síndrome postvacacional: pautas y consejos

  • Lo mejor es programar nuestro regreso con cierto margen de tiempo. Suele ser un error llegar el día antes de incorporarnos al trabajo. Dejar un par de días para organizarnos y mentalizarnos es una mejor opción.
  • Un buen truco para la incorporación al trabajo consiste en volver un miércoles o jueves, para que el comienzo sea progresivo y tengamos en mente un descanso próximo de fin de semana. Los días se harán más cortos.
  • En los primeros días, es mejor intentar cumplir los horarios, sin hacer jornadas excesivas pensando en que tenemos que recuperar el tiempo y las tareas pendientes. Conseguiremos desanimarnos, y lo más probable es que no seamos productivos.
  • Los días seguirán siendo largos, y hará buenas nuevas temperaturas. Aprovechemos esos días para realizar actividades de ocio que generalmente tendremos que aparcar o minimizar durante el otoño. El deporte al aire libre genera endorfinas, hormonas que proporcionan una agradable sensación de bienestar y optimismo.
  • Hay que intentar volver al horario habitual, durmiendo una serie de horas y volviendo a los ritmos normales, ya que lo más probable es que durante las vacaciones hayamos alterado nuestro horario de descanso, levantándonos más tarde o trasnochando.
  • Evitar, en lo posible, el consumo de cafeína y de alcohol, ya que la primera, al ser un estimulante, aumentará la sensación de estrés o ansiedad, y el segundo, un depresor del sistema nervioso central, puede aumentar el desánimo y la desconcentración.
  • No caer en el desánimo cuando hayamos salido de trabajar, cayendo en pensamientos negativos. Lo mejor, en ese caso, es intentar hacer algo que nos relaje: un paseo, escuchar música, quedar con algún amigo….las aficiones y las relaciones personales en nuestro tiempo libre son un buen recurso para escapar de la rutina.

Источник: https://www.elespanol.com/como/superar-sindrome-postvacacional-sintomas-tratamiento/427207825_0.html

Cómo superar el síndrome postvacacional tras estas navidades diferentes

¿Cómo superar el Sindrome Postvacacional?

Estas fiestas navideñas han sido diferentes. Algunos han podido juntarse con sus seres queridos y allegados tras meses sin verlos, otros ni siquiera han podido reunirse. Pero por lo menos este tiempo nos ha servido para poder desconectar de estos últimos meses que han sido tan difíciles para todos y de los que ya empezamos a estar bastante cansados.

Hemos podido descansar y contar con unos días de desconexión y seguro que ahora, como suele suceder tras el verano o tras unas Navidades habituales, es probable que nos dé ese bajón al retomar nuestra “rutina”, quizá este año acrecentado por la situación de la Covid y por el reciente temporal de nieve “Filomena”.

Así lo cree la doctora Eva Moreno Zaragoza, especialista del Servicio de Psicología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa (Sevilla),quien ve muy probable que el síndrome postvacacional reine sobre muchos pacientes tras estas Navidades tan diferentes: “Se acaban los periodos vacacionales y comienza una carrera de fondo entre el trabajo, la escuela, y la gestión estricta de horarios y rutinas. Es en estos momentos cuando algunas personas experimentan una serie de síntomas, entre ellos un abatimiento intenso y una desgana por la tarea”.

A menudo, según reconoce, los pacientes llegan a las consultas tras el regreso a la actividad diaria, describiendo una serie de síntomas que no saben a qué se deben, ni cuáles son las causas de su malestar.

“Apatía, irritabilidad, y abatimiento intenso suelen ser los síntomas más frecuentes del síndrome postvacacional, un estado emocional que afecta a determinadas personas después de un periodo de descanso en su actividad habitual y cuando tienen que regresar de nuevo a la rutina”, describe la experta.

Desde la Sociedad Española de Psicología Clínica y de la Salud (SEPCyS) advierten de que este síndrome no tiene que ver con enfermedades, ni se explica con predisposiciones genéticas, constitucionales, de personalidad, ni de ningún otro tipo, sino que se asocia especialmente con las condiciones del trabajo y con la satisfacción que tengamos con él.

El conjunto de varias de estas señales dificulta el retorno a la actividad diaria, pero pasados unos 10 o 15 días deberían desaparecer, afirma la doctora Moreno Zaragoza, quien recomienda acudir al especialista en ese caso, y a pesar de la pandemia, ya que puede tratarse de otro problema que requiera de unos cuidados más específicos.

Además, anima a los pacientes a no tener miedo de acudir a un centro sanitario puesto que estos han diseñado circuitos libres de coronavirus y algunos de ellos, como por ejemplo el Hospital Quirónsalud Infanta Luisa (Sevilla), donde trabaja, cuentan con la certificación ‘Applus+ Protocolo Seguro frente a la COVID-19’, una calificación que acredita su cumplimiento de los estándares de desinfección más exigentes frente al SARS-CoV-2.

¿Qué podemos hacer para combatirlo?

En cualquier caso, Moreno Zaragoza asegura que el mejor modo de prevenir el síndrome postvacacional es aprovechar cualquier momento de descanso para tener unas ‘minivacaciones’, además de procurar llevar una dieta equilibrada, rica en triptófanos –pollo, queso, huevo o legumbres, entre otros–, ya que ayudará a aumentar los niveles de serotonina como precursora de la hormonamelatonina, que es fundamental para conciliar el sueño y regular los estados emocionales.

A su vez, recomienda hacer ejercicio físico de forma moderada, ya que se segregan endorfinas (hormona reguladora del estado de ánimo positivo), que aporta bienestar al cuerpo y la mente, y ayuda a mejorar nuestra salud; aparte de mantener una buena higiene del sueño.

“Tratar, en la medida de lo posible, de ver el lado positivo de nuestras ocupaciones, teniendo una actitud optimista y favoreciendo dicha actitud en los demás”, manifiesta.

Ve aconsejable igualmente organizar la vuelta de las vacaciones un par de días antes de la reincorporación al trabajo, para así poder adaptarnos al ritmo de las rutinas de nuevo; además de retomar los horarios habituales de forma paulatina; programar actividades de ocio para los primeros días del regreso, por ejemplo, disfrutando de una buena película o de un agradable paseo por el parque; evitar enrocarse en los pensamientos ‘blanco y negro’, es decir, en la felicidad de las vacaciones y el horror de la rutina no deben ser tales, ya que siempre es posible encontrar momentos de satisfacción todo el año.

“Eludir las quejas y pensamientos negativos constantes. No solo no ayudan, sino que te costará más adaptarte.

Si te sientes especialmente bajo de moral y afectado por la vuelta, procura no tomar decisiones de peso hasta que te recuperes, y si te ves obligado a hacerlo, pide siempre consejo a alguien de confianza.

Puede ser útil también en estos casos afrontar la vuelta cargado de ideas ilusionantes que se puedan cumplir, como el hecho de que la vacuna de la COVID-19 se encuentra a la vuelta de la esquina y a partir de este próximo semestre comenzará a mejorar la situación que nos rodea”, subraya la experta.

¿Entre quiénes es más frecuente?

Por último, la especialista del servicio de Psicología de Quirónsalud Infanta Luisa advierte de que el síndrome postvacacional es un ‘trastorno desadaptativo’, que se puede presentar a cualquier edad, aunque los estudios apuntan a que se da con más frecuencia en personas entre 30 y 45 años,

“Se piensa que es este grupo de edad el más afectado porque dentro de ese rango se sitúa además la crianza de los hijos y las mayores expectativas laborales.

Como a menudo se tienen unas expectativas excesivamente altas que no llegan a cumplirse, generan en las personas frustración.

Este estado emocional hace que la vuelta a la rutina y a las extensas jornadas laborales resulte altamente estresante para algunas personas y, al no poder canalizar bien las emociones, se entre en un estado de apatía, anhedonia y depresión”, describe.

No obstante, indica que cada vez el síndrome postvacacional es más frecuente en personas cercanas a la jubilación, ya que éstas siguen teniendo inquietudes y se muestran muy activas, así como en adolescentes y escolares de más corta edad: “La posible causa sería la intensa carga lectiva que llevan los estudiantes entre la escuela y las extraescolares. A más corta edad, el signo más común es la irritabilidad y la dificultad para conciliar el sueño”.

Pincha aquí para ver todos los post del blog “Salud y Prevención”

Cargando…

Источник: https://www.efesalud.com/las-12-vias-vencer-sindrome-postvacacional-tras-navidades-diferentes/

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: