Cómo superar un divorcio con hijos

Consejos básicos para afrontar un divorcio con hijos

Cómo superar un divorcio con hijos

Ponte en su piel. Casi de un día para otro, esa persona que te iba a buscar al colegio deja de hacerlo.

Tampoco está en casa, y es quien te enseñaba tantas cosas… no solo te ayudaba con los deberes, sino que también jugaba contigo, despertaba tu curiosidad y respondía a las muchas preguntas que te haces cada día. Te daba cariño, te protegía, y podías recurrir a ella en cualquier momento.

Pero no solo eso, en casa la situación también es rara. Hay tristeza en el ambiente, llamadas que cambian el rostro a ese adulto que ahora cuida de ti en soledad. Nervios, gritos, prisas. Preocupación. Todo ello, lógicamente, te afecta.

Y lo hace durante todo el día, en clase, en el deporte extraescolar, incluso jugando con tus amigos. Puede ser que la situación te llene de ira, no comprendas por qué, y tu carácter se vuelva irascible. Puede ser que en cambio decidas no hablar con nadie, ser tímido e introvertido.

O puede ser que no cambie nada y tu comportamiento sea el mismo que siempre, quién sabe.

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Acostumbramos a pensar en el divorcio como una situación entre dos partes.

Pero no debemos olvidar que, cuando hay hijos comunes de por medio, la ruptura matrimonial se debe afrontar si cabe con mayor responsabilidad para proteger a esos menores, velar por su interés, y asegurarse de que la situación en la pareja no afectará negativamente a su crecimiento. ¿Cómo conseguir eso?

Los padres deben asegurarse de que su divorcio o separación no repercuta negativamente en la calidad de vida de sus hijos menores y, además, les afecte lo menos posible. Para ello deben tener en cuenta sus circunstancias personales y profesionales para que ejerzan la custodia de forma correcta y adecuada.

José Manuel Sierra, abogado especialista en derecho de familia en Sierra Abogados

El bienestar de los pequeños pasa, en caso de ruptura, por el buen entendimiento entre sus progenitores. Y sí, es algo simple de decir, pero complejo de llevar a la práctica porque las relaciones personales están lejos de ser ideales.

Pero a pesar de todo ello, de todas las culpas, reproches, malos entendimientos o falta de amor que haya, siempre hay que tener presente en un divorcio a los hijos.

Porque son la parte más débil, la que además en el caso de ser preadolescentes ni siquiera consigue alzar su voz para defenderse.

A lo largo e 23 años de ejercicio como abogados, hemos visto numerosos casos en el que padres y madres divorciados, tras la ruptura, confunden el verdadero significado de interés del menor.

Son personas a las que el ego se ha apoderado de ellas, y que creen de verdad que sus propios intereses cubren las necesidades esenciales de sus hijos, anteponiendo sus intereses y deseos personales a las necesidades de sus hijos.

Javier González, Director Legal Casasempere abogados

Tres puntos a tener en cuenta en un divorcio con hijos

Los abogados de familia recomiendan siempre la negociación y la mediación, más aún cuando hay hijos comunes de por medio.

Según el Instituto Nacional de Estadística, en 2019 más de la mitad de los divorcios se produjeron con hijos dependientes (todos los menores de edad, y aquellos mayores que económicamente dependan de sus progenitores). De un total de 91.645 divorcios en España, en el 82% de los casos (en 2019) hubo hijos involucrados en esa ruptura (ya sean menores, mayores dependientes o ambos).

Hay varios puntos que hay que tener en cuenta, o varios consejos que podemos asumir para intentar hacer que los hijos involucrados no se vean demasiado afectados. El primero como hemos dicho es el de la vía de divorcio. El segundo es el tema de la custodia. Y por último, si se opta por la ruptura contenciosa, el tratar de no llevar a los menores ante el juez.

La vía del mutuo acuerdo, la mejor opción

Que los progenitores mantengan una buena relación entre ellos va a suponer una inyección de ánimo para los hijos en común.

En el relato que hacíamos al principio de este texto (que no suene a exageración, porque la realidad siempre supera a la ficción) decíamos cómo un menor nota la ausencia de uno de sus progenitores.

Y cómo el ambiente se enturbia, se enrarece, y se crispa.

Todas las soluciones encaminadas a que los pequeños no tengan esa sensación será bien recibida. Si la buena relación lo permite, y aunque no exista convivencia entre las partes, es importante mantener las rutinas durante el tiempo que dure el procedimiento de ruptura.

Por ejemplo, si la madre lleva al pequeño al colegio y el padre le recoge, siga esa costumbre a pesar de la demanda de divorcio. Y eso, extrapolado al resto del día a día.

El hecho de acudir a la vía del mutuo acuerdo también supondrá evitar iniciar un procedimiento judicial farragoso donde el menor se va a ver salpicado. Y si existe esa cordialidad entre las partes también se van a evitar medidas cautelares emitidas por un tribunal encaminadas a proteger al menor, porque ese pequeño no se va a ver amenazado.

Además, si existe ese respeto entre las partes, los progenitores van a poder explicar qué ocurre a sus hijos sin recurrir a discursos de odio o de venganza.

Se recomienda dialogar con los hijos, contarles la nueva situación entre sus padres y los motivos que han llevado hasta allí.

Y sobre todo es fundamental que los hijos perciban el amor de sus progenitores para que no sientan miedo ni inseguridad. Además, deben comprometerse a enseñar a los pequeños a gestionar sus emociones.

También hay que atender a la edad de los hijos, ya que no es igual un bebé de un año, que un menor de siete, una adolescente de 13 o una de 19 años. Hay que saber adaptar el discurso a cada franja de edad y, cuando ya son capaces de emitir sus propios juicios, escuchar sus argumentos y tenerlos en cuenta.

¿Qué tipo de custodia es mejor para los hijos?

Sin duda, la custodia compartida es la opción recomendada por los abogados especialistas en Derecho de Familia.

Y la jurisprudencia cada vez avanza más en este sentido: aumentan año tras año las rupturas con custodia compartida, y en varias Comunidades Autónomas ya es la opción principal para los juzgados -Cataluña, Navarra, Comunidad Valencia, Euskadi y en el resto se camina en esa dirección-.

La custodia compartida implica que ambos progenitores mantienen la guarda y custodia de sus hijos y dedican a ellos un tiempo similar (que no tiene que ser exactamente al cincuenta por ciento). Eso conlleva vivir cerca el uno del otro y, otra cosa fundamental, que el pequeño pueda mantener sus rutinas como antes de la disolución matrimonial.

En estos casos normalmente no existe pensión alimenticia de una parte para otra ya que ambas responden por igual a los gastos de comida, sanidad, educación y vestimenta. En ocasiones sí que puede existir una pensión de alimentos en favor de los hijos si hay una gran diferencia de ingresos entre ambos progenitores.

Puede suceder que esta custodia no sea posible porque el juez entiende que no se dan las circunstancias necesarias para implantar la custodia compartida.

Ya que es su Señoría quien estudia los informes psicológicos, las opiniones de las partes implicadas, y decreta el tipo de custodia (puede decretar tenencia compartida incluso si los progenitores no están de acuerdo), en última instancia será esta autoridad quien una vez examinada la situación opte por esta vía, o en cambio asigne la custodia a uno de los progenitores estableciendo un régimen de visitas y una pensión alimenticia.

Para los casos más extremos, se habilita un Punto de Encuentro Familiar donde llevar y recoger a los niños, o incluso prohibir al progenitor no custodio salir de este espacio vigilado con su hijo.

Siempre hay que tener presente que el juez protege el interés del menor sobre el de sus progenitores, por lo que su decisión irá encaminada a velar por los hijos dependientes.

El interés superior del menor es un concepto subjetivo que consiste en que toda decisión relacionada con el niño considere primordialmente sus derechos, de forma que se oriente a permitir su desarrollo integral y una vida digna.

La protección del interés superior del menor es siempre el eje central de la resolución de situaciones de conflicto familiar, tratándose de un concepto que recogen las normas nacionales e internacionales y cuya protección ocupa un papel protagonista.

Se trata de una cualidad jurídica integral que hace que el interés jurídico del menor tenga preponderancia sobre los intereses de los demás.

Elena Crespo Lorenzo, abogada de familia en Barcelona

No hacer del hijo un arma en los juzgados

Si no se consigue una vía conciliadora y finalmente se acude al procedimiento contencioso, también hay consejos que se pueden seguir. El primero es no hacer del hijo un arma arrojadiza contra el ex cónyuge, manipulando su testimonio ante el juez. Parece lógico, pero la experiencia de jueces y abogados indica que esto pasa.

Los abogados de divorcios también piden no llevar a los menores ante el tribunal.

Si lo solicita alguna parte, las personas a partir de los 12 años tienen la obligación de acudir a una audiencia o someterse a los test psicológicos, e incluso a partir de los 10 años podrían ser requeridos por los juzgados si así lo solicita alguno de sus progenitores. Se trata de un trago de difícil digestión para el hijo.

Ante cualquier duda sobre cómo defender el interés de un hijo en un proceso de divorcio, confía en un abogado especialista en divorcios que te podrá asesorar, guiarte y protegerte a ti y a tu descendencia a lo largo del tiempo que dure la ruptura matrimonial.

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Источник: https://www.divorcios.me/consejos-basicos-afrontar-divorcio-hijos/

Cómo superar un divorcio tras más de 20 años de convivencia

Cómo superar un divorcio con hijos

“Que 20 años no es nada”, que diría Gardel. Pero un matrimonio de 20 años es (casi) una vida entera.

Hay parejas que ponen punto y final a su relación y deciden separarse o divorciarse después de más de una veintena juntos de convivencia, de experiencias vividas y de, seguramente, uno o más hijos en común.

Las rupturas también se suceden (y cada vez más) más allá de la década de los 50 y de los 60, cuando los hijos ya son mayores y los recuerdos son tantos que cuesta a veces dar el paso de romper con la rutina de tantos años.

¿Cómo sobrellevar, de la mejor forma posible, un divorcio o una separación después más de 20 años de relación? Una de las claves es el respeto. El respeto hacia uno mismo y hacia la otra persona. Por todo lo vivido. Por todo lo compartido. Por todo lo construido juntos.

“El separarse bien es un requisito imprescindible.

La forma de separarse es lo que condiciona luego una respuesta a medio plazo entre la pareja”, asegura a El Independiente Trinidad Bernal, doctora en Psicología y directora de programas de mediación de la Fundación Atyme.

Es importante, añade la experta, no sacar a relucir las malas formas y las emociones encontradas que suele haber en muchos casos para mantener una buena relación entre ambos.

“Durante el proceso de divorcio, es importante no echarse nada en cara, no buscar culpables ni responsables sino asumir y aceptar que la relación se ha terminado.

 Hay que tratar de recordar todo el cariño, todo lo que se ha hecho juntos y entender que esto es también una nueva oportunidad para ser feliz”, afirma Patricia Ramírez Loeffer,  psicóloga especialista en salud, conferenciante y escritora. Educar con serenidad (Grijalbo) es su último libro publicado.

Si se respetan las decisiones de ambos miembros de la pareja, añade Ramírez, luego habrá una relación mejor entre los dos. Y en un futuro, se podrá encontrar en la otra persona a un amigo o a una amiga, ya que al principio es muy complicado.

En el caso de que no sea posible hacerlo solos, es mejor pedir ayuda y acudir a profesionales, a mediación familiar. Ya que lo mejor para el futuro y la relación de ambos, asegura Bernal, es tener un buen proceso de divorcio.

Los divorcios en edades adultas se han triplicado

Desde que en el año 1981 se legalizara el divorcio en España, los casos han ido aumentando año tras año. No sólo el número de divorcios, separaciones o nulidades sino también en la aceptación de las rupturas por parte de la sociedad.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en el año 2017  se registraron 97.960 divorcios (un 1,2% más que en 2016) 4.280 separaciones y 100 nulidades. En cuanto a la duración de los matrimonios por divorcio tuvieron una duración media de 16,4 años y los matrimonios separados fue de 22,7 años.

Más datos del INE apuntan a que en 2017, “el 32,8% de los divorcios se produjeron después de 20 años de matrimonio o más y el 21,0% entre cinco y nueve años.

En el caso de las separaciones, el 53% de los matrimonios tuvo una duración de 20 o más años, y el 13,4% entre 10 y 14 años”. “Los temas o las modificaciones sociales han sido claves en el aumento de las rupturas”, afirma Bernal.

Tal es así que “en la última década, en edades mayores, ha habido un incremento de divorcios y separaciones de más de un 160%. Un hecho muy importante a tener en cuenta”.

Algunos de los cambios sociales han sido, según enumera esta profesional: la liberación de la mujer, el cambio de roles, la mayor flexibilidad en las normas morales y sociales, el considerar que la familia no es el único medio para ser feliz… Y sobre todo la normalización del divorcio.

Otros aspectos que han motivado el aumento de los divorcios es la mayor esperanza de vida y la ampliación del horizonte vital.

Según explica Bernal, “las personas mayores de 60 años saben que aún le queda un 20% de vida saludable y eso hace que la mente no se quede parada ni piensen, como se hacía antes, en que “ya para qué voy a hacer nada con la edad que tengo”. Ahora se tienen (más) perspectivas de futuro”.

Todo ello, añade la psicóloga, unido al avance médico, al hecho de poder mantener una buenas relaciones sexuales en la edad adulta, de poder viajar más, de tener la oportunidad de conocer a más gente, etc. Todo ello enriquece y motiva a que si la pareja no funciona o no va bien, se puedan separar a la edad que sea. Algo impensable hace no muchos años.

Cuando los hijos se van de casa

Uno de aspectos más importantes en esto de los divorcios es la marcha de los hijos del hogar. “La mayoría de los matrimonios que se separan después de 20 o más años juntos de relación es porque han esperado a que los hijos sean mayores”, afirma Margarita Montes, psicóloga del centro de Psicología Álava Reyes de Madrid.

En estos casos, cuando los hijos son mayores, explica Montes, han podido ocurrir dos cosas.

Una primera es que el matrimonio se haya dado cuenta de que cuando los hijos se han ido de casa, la relación no funcionaba, que la pareja sola, sin el cuidado y la educación de los hijos, caía por su propio peso.

Y una segunda es que la pareja haya esperado a separarse cuando los niños son mayores porque han preferido que sus hijos, mientras han sido pequeños, hayan vivido teniendo a su padre y a su madre juntos en casa.

Sin embargo, esto es un error, asegura
Montes: “estar la pareja viviendo bajo el mismo techo que los hijos, si quieren separarse, no sirve de nada. Porque no son dos personas que se trasmitan amor y confianza. La tensión subyacente que hay en la pareja afecta mucho a los hijos”.

Incluso también puede pasar, añade Bernal, que den el paso, si la relación va mal, porque sus propios hijos se han separado de sus parejas. “Eso hace que sirva un poco de modelo. Ya no es la preocupación de que (sus hijos) se haya divorciado sino que son felices habiendo dado ese paso, y piensan: ¿Y por qué nosotros no?”.

Por otro lado, apunta Bernal, se cree erróneamente que los niños y niñas pequeños sufren más cuando los padres se separan, pero no es así. “Nuestras investigaciones de la Fundación Atyme nos muestran todo lo contrario: cuanto más pequeñosson los niños, más fácil es la separación, mejor asumido por ellos como una realidad cotidiana.

Cuando mayores son los hijos más difícil es que entiendan el porqué sus padres. ¿No pueden seguir juntos, aunque se lleven mal, si lo han hecho hasta ahora? Esa es la explicación que dan algunos hijos adultos.

A ellos (a los hijos) les cambia la vida por completo: ahora tienen que ir a visitar a uno y luego al otro, llevar a los nietos por separado para que vean a sus abuelos, etc”.

Sin embargo, “hay otros casos y situaciones en que los hijos aplauden esa decisión porque era algo esperado y, quizá, lo mejor para ambos”, añade Montes. Por mucho que los hijos sean mayores, en los casos de separaciones, “hay que actuar casi igual que cuando los hijos son pequeños.

Hay que dejarles al margen del conflicto entre los padres y no hay que obligarles a posicionarse”, sostiene la psicóloga.

“Que sean los hijos los que elijan el tiempo que tienen que estar con cada uno, que tengan la libertad de repartirse el tiempo como quieran y que tanto
el padres como la madre promuevan siempre que sus hijos visiten, llamen y estén pendientes de la otra parte”, apunta Ramírez.

Источник: https://www.elindependiente.com/vida-sana/2019/06/08/superar-divorcio-tras-mas-20-anos-matrimonio-convivencia/

Cómo superar un divorcio o separación: 7 reglas infalibles

Cómo superar un divorcio con hijos

Un divorcio es algo bastante doloroso para una familia ya que no sólo acaba el enlace matrimonial, sino que además se lleva consigo todos los sueños y esperanzas que hayan consignado en la relación y en el ámbito familiar. Este proceso, incluso puede implicar una guerra por la custodia de los hijos. Por eso, en este post te vamos a dar ciertos consejos e información sobre cómo superar un divorcio.

¿Hay vida después del divorcio?

¡Por supuesto! Si piensas que por el simple hecho de divorciarte o separarte has fracasado, es un grave error.

Un divorcio o separación son el producto de diferentes determinaciones de la pareja.

Es importante no etiquetar las cosas como “buenas” o “malas”, sino más bien como las necesarias para llegar a lo que uno desea, a cómo puede sentirse más feliz.

La culpabilidad no sirve de nada. Sea como sea que se haya llegado a tomar esa decisión, al final será lo mejor si ambos lo teneis claro.

Encárgate de recuperar tu autoestima. Ese será el primer paso. Haz que los momentos con tus hijos sea lo más valioso para ambos. No es la cantidad de tiempo que pases con ellos, sino la calidad y cómo emplees este.

No permitas que la relación con tu ex sea perjudicial en el vínculo con tus hijos.

Cuando te sientas preparado, no digas no al amor. Dedícate tiempo para que tu dolor cicatrice. Cuando tu autoestima esté estabilizada, medita acerca de salir con una nueva pareja. Habrás aprendido de tu relación anterior y sabrás lo que te conviene a ti (y a tus hijos).

7 Consejos para superar un divorcio

A continuación te proponemos una serie de consejos que te ayudarán a afrontar esta situación:

1. Prohibido aislarse

No tiene nada de malo sentirse dañado. Llora si es necesario, desahógate. Pero, siempre, cuenta con los tuyos. Mantén el contacto con tus amigos más cercanos y familiares, pues ellos te ayudarán a superar esta fase, te escucharán cuando más lo necesites y te sacarán una sonrisa en esos momentos malos. Aislarse para encontrarte solo agravará tu estado.

2. Reconoce el divorcio o separación

Sabemos que no es nada fácil. Es momento de olvidar todo lo vivido, ya que son demasiados recuerdos los que te vendrán a la cabeza. Es ineludible reconocer que ha llegado a su fin. Entiende que el daño y la pena forman parte de tu duelo. No intentes huir de los sentimientos, tarde o temprano te habrás recuperado… ¡te lo decimos nosotros!

3. Asiste a terapia

No temas pedir ayuda. Todos en una situación complicada, hemos confiado en el consejo de un profesional.

Existe el “trauma postdivorcio” a consecuencia de la magnitud de los sentimientos que sufres tras este. Éstos pueden ser la humillación, maltrato psicológico, traición… dichos estados pueden llevarte a la ira, depresión o incluso ansiedad.

La ayuda de un psicólogo puede ayudar a restablecer tu estado emocional. Él logrará que comiences de nuevo, te enseñará a quererte y ver todo lo bueno que mereces.
Existen también terapias de grupo para personas separadas. Juntos podréis superar este mal trago, apoyaros, compartir problemas e inquietudes y resolverlas juntos.

4. No te empeñes en encontrar una nueva media naranja

Separarte de la pareja con la que has vivido miles de situaciones fantásticas, volver a confiar en alguien o encontrar de nuevo “el amor de tu vida” es complicado. Pero no imposible.

No te dejes llevar por la idea de que necesitas a alguien para no sentirte solo.  Si decides no volver a tener pareja no pasa absolutamente nada. Localizar la felicidad se halla en tí y no en los demás.

Eso sí, si después de un tiempo crees que te sientes preparado e ilusionado por volver a tener una relación, adelante. Como hemos dicho antes, nunca es tarde para encontrar el amor. De todo aprendemos, y si no fue bien con aquella persona, de ti depende elegir a alguien adecuado para ti.

5. Colabora en un taller de Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional consiste en la autorregulación emocional, autoconocimiento emocional y automotivación. ¿Qué mejor que este momento para poner en práctica el control de todas nuestras emociones?

Existen diferentes asociaciones de padres y madres separados que ofrecen estos talleres entre sus actividades. ¿Has pensado en apuntarte?

6. Realiza actividades que te apasionen

En esta fase lo que más necesitas es liberar endorfinas y serotonina. Estas hormonas pueden encontrarse en diferentes actividades como por ejemplo la práctica de ejercicio físico, ya que esto puede llegar a minorar nuestro malestar. Baile, pilates, gimnasio, ir a conciertos… hay miles de actividades posibles. Piensa en alguna que te haga feliz y, ¡a por ello!

7. Benefíciate del divorcio para tu crecimiento

Puedes usar esta situación para impulsarte a tener nuevas metas y concentrarte en ti. Puede que al principio sea complicado, pero conseguirás salir fortalecido de esta situación si realizas correctamente el duelo. Aprovecha para hacer lo que nunca has podido o nunca te has atrevido. Si no es ahora, ¿cuándo?

Admite y canaliza las emociones dañinas y vuelve a llevar las riendas de tu vida.

Si nosotros hemos podido, Tú también

¡No te rindas! Somos muchos los que hemos superado un divorcio o separación, por muy difícil que nos pareciera al principio. Si nosotros hemos podido, tú también.

Adoptar una actitud positiva ante un problema siempre nos ayudará a superarlo.

Céntrate en las cosas positivas que te ofrece esta nueva oportunidad. Un comienzo difícil siempre va seguido de algo mejor.

Si tu también te has encontrado en esta situación… ¿Cómo lo superaste? ¿Añadirías algún consejo más a la lista? ¡Compártelo con nosotros!

consejos, divorcio, separación

Источник: https://www.2bepart.es/como-superar-divorcio-separacion/

Soledad Peña:

Cómo superar un divorcio con hijos

Divorciarse bien es posible y, además, es necesario para la salud emocional de toda la familia, también de nuestros hijos. Hablamos con Soledad Peña, de Celextina, sobre cómo afrontar el divorcio con los hijos.

Entre las claves, subrayamos hablar claramente a los hijos de la nueva situación, afrontarla desde la calma  y la esperanza, recordando para qué nos divorciamos, y no como un fracaso, rumiando el porqué nos divorciamos, y aceptar, escuchar y acompañar las emociones y opiniones de nuestros hijos, que pueden ser muy distintas de las nuestras.

El divorcio puede ser toda una lección de vida, nos dice Soledad, porque “es importante enseñarles que no te debes quedar donde no quieres estar”. 

¿Cómo suelen vivir un divorcio los hijos?

Los niños viven el divorcio a través de los ojos de sus padres, su nivel de ansiedad y preocupación es directamente proporcional a la de sus progenitores.

Si los padres afrontan la nueva circunstancia desde la calma, la comprensión, y teniendo presente las oportunidades del comienzo de una nueva etapa, ellos lo afrontarán de igual manera.

Siempre va ha haber un componente de miedo ante la nueva situación: cualquier situación de cambio comporta un estrés para las personas, tengamos la edad que tengamos. Supone un cambio de su entorno y sus rutinas al que ha de adaptarse y eso conlleva una serie de emociones,  que hay que saber detectar y acompañar para que sean gestionadas adecuadamente y supongan un aprendizaje.

¿Qué errores cometemos los padres en un proceso de divorcio con respecto a nuestros hijos?

Soledad Peña, decoupling infantil de Celextina

El mayor error que cometemos los padres es no saber explicar bien a nuestros hijos qué es lo que va a suceder a partir de ese momento.

Los niños necesitan sentirse seguros ante los cambios, igual que los adultos, pero ellos lo necesitan con más intensidad, porque no es una decisión que ellos hayan tomado, sino algo que sucede y en lo que se ven envueltos.

Es importante hablar con ellos de forma clara y concisa, explicarles la decisión que hemos tomado y en qué les afecta concretamente en su día a día, pero sobre todo es esencial escuchar, estar atentos, y resolver sus dudas. Hay que contestar a sus preguntas y darles libertad para poder expresar todo aquello que les preocupa.

Los niños tienden a protegernos, a no preguntar por no herir o por si la pregunta la consideran inadecuada.

Es importante entender esta circunstancia para poder ofrecerles opciones, es decir, alguien con quien puedan hablar de sus preocupaciones, desde un tío o tía hasta un profesor o profesional como nuestra Decoupling infantil, donde el niño pueda expresar libremente cómo se siente sin miedo a herir o ser juzgado por ninguno de sus padres.

¿Cómo podemos ayudar padres y madres a que lo vivan mejor, qué pautas hay que dar?

El divorcio es un proceso de “duelo” para la familia y como todo proceso de duelo, tiene que superarse pasando todas las fases, pero no necesariamente desde el sufrimiento, como está entendido hasta ahora.

Como personas adultas intentaremos adaptar nuestra vida a las nuevas circunstancias, de la mejor manera posible, pero como padres y madres debemos pensar siempre en el respeto hacia nuestros hijos.

Respetar que tú te separas de su padre o madre, pero él no se divorcia de ninguno de los dos, ama a las dos partes y por eso necesita que haya respeto a sus sentimientos. La regla de oro es nunca entrar en crítica hacia el otro progenitor.  

Además, como padres o madres es importante plantearse qué es lo que le quiero transmitir a mis hijos con mis decisiones. Cuando decido separarme, independientemente del porqué (que seguro que hay mil razones) hay que preguntarse ¿para qué?  Y ahí es donde encontraremos la respuesta que queremos dar a nuestros hijos.

Una pauta muy importante en estos momentos es entender y aceptar que sus hijos tienen su propia opinión sobre lo que está sucediendo, que son seres independientes y que sienten y piensan a su manera. Es esencial respetar eso y hacerlo siempre desde el amor.

No por ser pequeños son simples espectadores de nuestras decisiones, también tienen una opinión y emociones al respecto. Eso no quiere decir que debamos otorgarles la capacidad de cambiar la situación a su conveniencia, sino que aceptemos sus opiniones con respeto y acompañemos sus emociones desde la comprensión y la empatía.

¿Tiene sentido eso que se decía mucho antes de “yo no me separo/divorcio por mis hijos”? ¿Qué diríais ante esa creencia?

Esta creencia, como tantas otras que tenemos grabadas a fuego en nuestro inconsciente, nos hace sentir mejores padres y madres, padres y madres que se “sacrifican” por sus hijos, por su familia.

Pero nada más lejos de la realidad, porque además estos padres y madres en algún momento en su vida acaban reprochándoselo o diciéndoselo a sus hijos, lo cual crea en los hijos un gran sentimiento de culpa, por lo desgraciados que han sido sus padres , y entenderán como enseñanza que la vida es sacrificio .

Nuestros hijos se miran en nosotros para forjar su personalidad y es importante enseñarles que no te debes quedar donde no quieres estar y que con respeto y amor, cualquier relación es posible, sin necesidad de convivencia, porque cuando un matrimonio decide separase y tiene hijos en común, saben que estarán unidos para siempre. Es una enseñanza de vida muy valiosa. Se les trasmite valentía, un concepto de amor de pareja sano, una tolerancia al cambio necesaria en nuestra sociedad.

¿Qué es un buen divorcio? ¿En qué puede beneficiar un buen divorcio a nuestros hijos?

Un buen divorcio empieza por el respeto hacia uno mismo y hacia la persona con la que decides cesar la convivencia. Sigue por dejar de lado el porqué te divorcias y te planteas para qué lo haces.  Y acaba por tomar las decisiones con el asesoramiento y la información necesaria en cada momento, y gestionar las emociones en el espacio adecuado para ello.

Las decisiones de cambio se toman para estar mejor, para ser más feliz y si te centras en eso y no en lo que corrompió la convivencia, eres capaz de afrontar esta etapa, siempre complicada desde otra perspectiva, con seguridad.

Un buen divorcio es fundamental para el crecimiento emocional de los hijos. Que sus progenitores sean capaces de protegerlos, de darles seguridad y de afrontar el divorcio como un cambio en su manera de vivir y no como un fracaso personal es la mejor enseñanza que les pueden transmitir.

No olvidemos que los niños tienden a ser egocéntricos y que cualquier cosa que suceda en su entorno piensan que se debe a ellos, así que hay que explicares bien y con claridad que es algo en lo que ellos no tiene responsabilidad.

¿Cómo podemos vivirlo también como un comienzo en la relación con nuestros hijos?

Cuando vives en familia cada uno adopta un rol, cada miembro de la familia toma una posición y así se desarrolla, es como cuando tienes un sitio en la mesa para comer, todos tenemos un sitio para comer, un lado de la cama donde duermes, una silla en el trabajo, y nos cuesta desprendernos de esos apegos, es más, los consideramos imprescindibles para nuestro bienestar, para encontrar nuestro lugar.

Lo mismo ocurre con los roles, mamá hace una cosas y papá hace otras, cuando nos divorciamos todo eso cambia, mamá y papá tienen que reinventarse y hacer cosas que seguramente antes no se habían planteado y daban por hecho que no sabían hacer, y ¡SORPRESA ! Resulta que sí que saben. Eso enseña a nuestros hijos que pueden hacer lo que se propongan y hace que ellos cambien también su rol.

Es importantísimo estar atento para que ese cambio de rol sea  positivo y no hacia la negatividad. Reinventarse siempre es una buena opción de conocerse.

Además también se generan nuevos tiempos y espacios para compartir con nuestros hijos.

Por ejemplo, si siempre había sido mamá la que planificaba el ocio familiar, quizás ahora papá, que debe encargarse del ocio durante el tiempo de estancia con sus hijos, decida compartir con ellos sus aficiones y encuentren nuevas actividades de ocio.

O si papá siempre planificaba las vacaciones, ahora mamá podrá descubrirles nuevos destinos. Igual sucede con los juegos, las rutinas, etc. Descubren una parte de mamá y papá que no habían conocido porque se complementaban entre sí.

¿Por qué nació Celextina?

Celextina nace de la experiencia personal de Carlos, su fundador, durante su proceso de divorcio: En un primer momento, Carlos se encontró ante un terapeuta de pareja, junto a su exmujer, intentando salvar su matrimonio.

Al cabo de unos meses, se encontraba junto a su exmujer, también ante un profesional, pero en esa ocasión era un psiquiatra y a quien trataban de salvar era a su hija.

Esa experiencia, que  resulta común en nuestros días, le llevó a replantearse el proceso de divorcio tal y como está concebido actualmente

A sus 50 años, decidió dejar la empresa de cosmética que creó en 2006, en plena crisis, y que estaba exitosamente encaminada, por dos pensamientos recurrentes: el hecho de trasmitirle a su hija que las cosas se pueden cambiar si uno saca lo mejor de sí mismo como persona y como profesional, y contribuir a que el mundo sea mejor de lo que es ahora.

A partir de ese momento nace Celextina, en base a dos paradigmas: el primero la visión de ser la alternativa al divorcio convencional, el divorcio del SXXI; Y el segundo, la misión de que nadie más sufra la experiencia del divorcio, sino que se viva de una manera natural y sencilla.

¿Y qué servicios en concreto ponéis en marcha para garantizar el bienestar de los hijos?

En Celextina sabemos que la prioridad de las personas que acuden a nosotros es el bienestar de sus hijos, por eso, desde el primer momento reciben un asesoramiento emocional enfocado a sus hijos, en el que se estudia su caso concreto y se les facilitan pautas para comunicarles la noticia, cuestiones ante las que estar alerta para saber su nivel de aceptación y adaptación, etc.  Se trata de que el padre y/o la madre obtengan las mejores herramientas para poder garantizar el bienestar de sus hijos durante todo el proceso. Este servicio lo consideramos básico, por lo que forma parte de nuestra metodología y no encarece el servicio jurídico ofrecido.

También, en caso de resultar necesario, ofrecemos terapia psicológica infantil desarrollada por profesionales especializadas en procedimientos de separación y divorcio, que coordinan su intervención con la del resto de profesionales para obtener el mejor resultado lo antes posible. Todo enfocado desde la máxima practicidad, y a través del juego que es el lenguaje que mejor absorben.

Y por otro lado, pero no menos importante, también ponemos al alcance de la familia un apoyo logístico a todos los niveles, que en relación con los más pequeños se centra especialmente en: canguros con formación especializada y sensibilidad hacia este tipo de situaciones familiares, clases de refuerzo, actividades extraescolares y de ocio, servicio de transporte del colegio a casa y viceversa, servicio doméstico, etc…

Si quieres leer más sobre las claves para un buen divorcio y la buena convivencia en familia, te proponemos:

Y en nuestra plataforma podrás disfrutar de contenidos exclusivos de la mano de Ángel Luis Sánchez, Begoña Ibarrola, Borja Vilaseca y Eva Bach para reflexionar sobre las claves de un buen divorcio y de una buena gestión de los conflictos.

¡Accede a nuestra plataforma hoy mismo!

Imagen de portada: Jeremy Wong Weddings

Источник: https://gestionandohijos.com/como-afrontar-el-divorcio-con-los-hijos/

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