¿Cómo tratar una herida infectada?

¿Qué antiséptico utilizar para curar una herida?

¿Cómo tratar una herida infectada?

44 comentarios

Lo primero que debemos tener claro es que una herida, por pequeña que sea, supone una rotura de nuestra piel, el órgano que sirve de barrera defensiva de nuestro organismo. Pero la piel no se rompe de la misma forma cuando la herida se ha producido por una caída o cuando es el resultado de una quemadura o un corte. Por tanto, si las heridas no son iguales, no podemos curarlas de la misma forma.

Un aspecto importante es evitar que la herida se infecte o desinfectarla si ya lo está. Cuando nuestra piel se rompe, quedamos expuestos a que los microorganismos penetren a través de la herida y provoquen una infección, lo que nos pueden acarrear más de un problema. Para evitarlo, debemos utilizar un antiséptico sobre la herida.

Normas de uso de los antisépticos

Los antisépticos son sustancias químicas que inhiben el crecimiento de los microorganismos sin causar efectos dañinos, y se utilizan, de forma habitual, para disminuir el riesgo de infecciones. No existe ningún antiséptico universal que sirva para todo, por lo que debemos estar seguros de utilizar el que se requiere para cada caso, y que la persona a tratar no es alérgica a esa sustancia.

A partir de ahí, y antes de usar un antiséptico, es importante tener claros una serie de conceptos que nos ayudarán a curar una herida de forma segura:

  • Todas las heridas deben ser lavadas previamente con agua y jabón neutro y, posteriormente, secadas antes de ser tratadas con un antiséptico.
  • No se deben utilizar dos antisépticos en la misma herida, ya que pueden interaccionar entre ellos o producir reacciones incrementando el daño sobre la herida.
  • Es recomendable adquirir los antisépticos en la farmacia para garantizar su trazabilidad; además, el farmacéutico siempre nos puede aconsejar sobre el más adecuado en función de la herida que vamos a curar.

¿Qué antiséptico debo usar en cada herida?

Sin perder estas recomendaciones de vista, hacemos un repaso por los antisépticos de uso más corriente y sus indicaciones para tener claro cuál debemos utilizar según sea la herida:

  • Povidona yodada: antiséptico tópico de amplio espectro que presenta la actividad microbicida del yodo y antifúngica. El yodo se une a la povidona formando un complejo y se libera a medida que se ejerce la acción antiséptica. Su efecto mantiene durante más tiempo la antisepsia, persistiendo en la zona desinfectada incluso después de lavarla. Es utilizada para la desinfección de heridas, quemaduras y úlceras. Mantiene su actividad microbicida en presencia de sangre, pus, suero y tejido necrosado.
  • La clorhexidina: es un antiséptico tópico efectivo frente a un amplio espectro de microorganismos. No es abrasivo ni irritante, ni tampoco interacciona con otras materias orgánicas como la sangre, y tiene muy baja toxicidad. Puede utilizarse en heridas abiertas tipo rozaduras, cortes, erosiones dérmicas e, incluso, quemaduras. Su efecto en hongos y virus es bajo.
  • Alcohol de 70º: tiene una acción bactericida rápida. Se utiliza sobre la piel para desinfectar una zona, sobre todo, cuando se van a realizar extracciones de sangre; pero nunca se debe utilizar sobre una herida abierta porque puede irritarla y favorecer coágulos que protejan a las bacterias.
  • Peróxido de hidrógeno o agua oxigenada: actúa como antiséptico de corta duración, pero no se recomienda para tratar heridas.

Con estos antisépticos, que suelen estar presentes en todos los botiquines, es suficiente para curar una herida y si tenemos alguna duda, el farmacéutico o el médico de familia son los profesionales sanitario más cercanos que nos puede asesorar para elegir el antiséptico más adecuado.

Escrito por el equipo de redactores especializados en el ámbito sanitario y con amplia experiencia en contenidos sobre salud y revisados por responsables de las seis entidades que configuran Apoya Tu Salud: Mylan, la Sociedad Española de Medicina de Atención Primaria, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, la Sociedad Española de Farmacia Rural, la Federación Española de Diabetes y la Asociación de Cáncer de Páncreas. Consulta la Política editorial de Apoya tu Salud.

  • antiséptico
  • consejos salud
  • educación sanitaria
  • heridas leves

Источник: https://www.apoyatusalud.com/que-antiseptico-utilizo/

como curar una herida infectada, primeros auxilios

¿Cómo tratar una herida infectada?

¿Cuántas veces te has encontrado ante una herida y no has sabido qué hacer? A continuación te ofrecemos todo lo necesario para saber como curar una herida infectada u otro tipo de heridas.

La distracción, las prisas y el cansancio constituyen con frecuencia la causa de pequeños accidentes dentro y fuera de casa.

La naturaleza de la herida y la manera en que ésta se haya producido determinará la forma en la que hay que curarla y el lugar más apropiado para ello.

No es lo mismo caerse mientras se practica un deporte, que
sufrir un accidente laboral o de tráfico, en cuyo caso lo más habitual será dirigirse al servicio de urgencias más cercano. Pero, ¿qué protocolo seguir?

Tipos de heridas

Una herida es una discontinuidad en la piel o en las mucosas que produce una separación de los tejidos permitiendo la salida de sangre y la entrada de gérmenes u objetos extraños que pueden producir infecciones. Existen diversas clasificaciones pero la más utilizada atiende al agente que la causa:

  1. Heridas producidas por golpes: una simple caída puede producir este tipo de heridas, caracterizadas por bordes irregulares y por su poca profundidad. La mayoría de las veces implican destrucción de parte de la piel.
  2. Cortes: se caracterizan por la separación nítida de los bordes. Son las heridas causadas por un cristal roto, una navaja, o el borde de una lata. Suelen causar hemorragias debido a que el objeto afilado, al penetrar bajo la piel, desgarra los vasos sanguíneos que encuentra.
  3. Heridas punzantes: son producidas por clavos, agujas, anzuelos o algún otro objeto punzante. La lesión es dolorosa, la hemorragia escasa y el orificio de entrada poco evidente. Se consideran peligrosas porque pueden ser profundas y provocar hemorragias internas. Este tipo de heridas tienen mayor riesgo de infección.
  4. Heridas por desgarro o laceradas. Son las que producen los objetos con bordes dentados (motosierras, serruchos, bordes de latas etc.). Ocasionan
    desgarramiento de los tejidos, suelen sangrar abundantemente y los bordes son irregulares.

Siempre que haya hemorragia

Es fundamental cortarla cuanto antes. Sólo entonces se deberá proceder a lavar la herida con agua y jabón.  Primeros auxilios, paso a paso

  1. Antes de manipular una herida, lávate siempre las manos con abundante agua y jabón para evitar unaposible contaminación de gérmenes.
  2. A continuación, deja la lesión al descubierto y lávala bajo un chorro de agua fría o con una solución de suero fisiológico estéril o agua oxigenada.
  3. Limpia la herida desde el centro hacia fuera.
  4. Aclara los restos de jabón o de agua oxigenada con agua o suero fisiológico.
  5. Seca la herida con gasas estériles.
  6. Aplica siempre un producto antiséptico, bien sea a base de povidona yodada, soluciones de hexetidina acuosa o mercromina, y siempre con una gasa estéril. Evita el uso de alcohol y de pomadas.
  7. Es bueno dejar la herida al aire para que transpire o aplicarle apósitos transpirables. Si la herida es muy grande, conviene taparla y fijarla mediante un vendaje.
  8. Si la herida es de cierta consideración o se ha hecho con algún objeto oxidado o contaminado, hay que acudir al médico, quien valorará la conveniencia de vacunarse contra el tétanos y establecerá las pautas para la administración de las dosis de recuerdo. El tétanos, aunque poco frecuente, es una enfermedad grave y de alta letalidad. Ante una herida o quemadura, es recomendable que te vacunes siempre si no estás seguro de estarlo, o si la última dosis que recibiste fue hace más de cinco años.

No olvides que siempre que haya hemorragia, lo más importante y fundamental es cortarla. Para ello, comprime la herida con un paño, gasa o similar lo más limpio posible y presiona durante unos 5-10 minutos. Si se trata de una extremidad conviene elevarla para que deje de sangrar.

Accidentes laborales o de tráfico rápidamente a urgencias

A diario se producen multitud de accidentes laborales y de tráfico, y no siempre se toman las medidas idóneas para socorrer a los heridos, bien por desconocimiento del protocolo a seguir, bien por la situación de nervios y estrés que el accidente puede llegar a provocar en la persona que presta su ayuda. Para que no te encuentres perdido y actúes de forma correcta:

Pide rápidamente auxilio a la Guardia Civil, Puesto de Cruz Roja, etc., o por medio de los Postes de Auxilio SOS si existiesen, o acude al centro hospitalario más cercano
en el caso de que el herido pueda ser desplazado.

Comprueba el estado de los heridos, pero salvo ensituaciones extremas en las que corra peligro su vida, ¡no los toques! Una movilización errónea puede producirle lesiones irreversibles. Si tienes que moverlo no lo hagas solo. El cuerpo se debe mover como un bloque: nunca flexionar la columna o el cuello.

Una persona debe sujetar la cabeza y otras dos el tronco y las piernas. Mantén abiertas las vías respiratorias del herido, evitando su asfixia por la obstrucción de la lengua. Mántenle elevado el mentón, procediendo a la respiración artificial en caso de necesidad.

En caso de shock es primordial que pongas lospies de la víctima en alto y la protejas del frío poniéndole una manta, incluso en verano, hasta que sea trasladado a un centro hospitalario o se lleve a cabo

su evacuación.

  • Etiquetas
  • curar
  • hemorragia
  • herida infectada
  • heridas

Источник: https://www.consejosdetufarmaceutico.com/bienestar/habitos-saludables/como-curar-una-herida-manual-de-primeros-auxilios/

Cómo curar una herida

¿Cómo tratar una herida infectada?

Es muy frecuente que los niños tengan accidentes en su vida cotidiana que pueden ocasionar heridas, raspones y lesiones.

La actividad normal de un niño implica acciones y movimientos (correr, saltar, juegos que buscan el contacto físico con otros niños) que, en muchas ocasiones, acaban en caídas, tropiezos y golpes.

Aunque es recomendable procurar que los más pequeños jueguen con cuidado, es prácticamente inevitable que corran ciertos riesgos y que acaben lesionándose. La mayoría de las heridas suelen producirse en las extremidades, en zonas como los codos o las rodillas.

El hecho de que se produzcan accidentes con frecuencia no debe implicar el desconocimiento de protocolos de actuación a la hora de tratar una herida; precisamente su asiduidad hace muy aconsejable saber cómo actuar en estos casos.

No tratar una lesión o tratarla de forma incorrecta eleva el riesgo de que se infecte y puede acarrear problemas mayores.

Ante estas situaciones, la empresa de productos para el cuidado y la salud Pic Solution y la Sociedad Española de Heridas (Seher) han elaborado la Guía para el correcto cuidado de las heridas, donde se establecen una serie de pautas para tratar las heridas de los más pequeños.

1. Valorar la gravedad de la herida

Es necesario saber si la herida es leve y, por lo tanto, puede ser tratada por el padre, la madre o la persona responsable del niño, o si, por el contrario, se trata de una herida más grave que necesita la intervención de un especialista. Se debe acudir al médico en los siguientes casos:

  • Cuando a pesar de hacer presión la hemorragia no se detiene o si, una vez detenida, la herida vuelve a sangrar.  
  • Cuando no se puede limpiar la herida correctamente o si hay algún tipo de objeto en su interior (si el objeto es muy grande, es mejor no retirarlo ni moverlo).  
  • Si la herida es grande o profunda y se sospecha que podría necesitar puntos de sutura.  
  • Cuando la lesión ha sido causada por la mordedura de algún animal u otra persona, ya que puede ser necesaria la administración de una vacuna antitetánica y de antibióticos.  
  • Si la herida afecta a zonas sensibles, como la cara o los genitales.  

Por otro lado, una herida se caracteriza por interferir en la integridad de la piel, y puede ser producida por agentes externos (objetos punzantes, piedras, el propio calzado, etcétera) o internos (rotura de un hueso, una prótesis metálica, etcétera), por lo que no siempre es abierta y sangra al exterior: hay otro de tipo de heridas, como las ampollas o los hematomas, que son producidos por algún golpe u otra causa.

2. Detener la hemorragia

Si la herida sangra, el primer paso es detener la hemorragia aplicando presión. Es muy importante lavarse bien las manos antes de manipularla para evitar infecciones.

La hemorragia se debe detener comprimiendo y haciendo presión con una gasa o un material que no tienda a deshacerse y soltar algodón, hasta que se forme un coágulo y deje de sangrar. Si la herida se ha producido en una extremidad, se puede elevar para disminuir el flujo sanguíneo.

También es importante mostrar calma y serenidad delante del niño, ya que su reacción puede depender mucho de la de las personas que le rodean.

3. Limpiar la herida

Es muy importante limpiar la herida para evitar que se produzcan infecciones. Se puede lavar la lesión con agua corriente o suero fisiológico. Se debe procurar limpiar la herida desde el centro hacia los bordes, para no acumular restos de suciedad en la lesión.

No se debe frotar la herida para quitar la suciedad, es decir, hay que limpiarla con cuidado; tampoco es conveniente usar jabón de sosa o casero, ya que este producto es bueno para lavar materiales inertes pero, al usarlo en el cuerpo humano, altera la flora que se encarga de mantener el pH ácido de la piel que sirve de protección ante las infecciones.

4. Desinfectar la herida

Se debe desinfectar la herida aplicando antisépticos, como clorhexidina o povidona yodada, que tienen un efecto desinfectante y fungicida.

5. Cubrir la herida

Aunque existe la creencia de que las heridas curan mejor al aire libre, las lesiones deben cubrirse para evitar infecciones provocadas por agentes bacteriológicos del exterior; además, el efecto de los rayos solares puede producir una inflamación de la zona de la herida y traer consecuencias negativas en su cicatrización.

6. Vigilar la evolución de la lesión

Es conveniente vigilar la herida durante las 24-48 horas posteriores al momento en que se produjo la lesión, con el fin de detectar si existen signos que puedan indicar que hay infección (calor, dolor, enrojecimiento, secreción de pus, fiebre, etcétera).

Una vez transcurrido ese tiempo, el riesgo de infección disminuye y lo más normal es que la herida se cure y cicatrice sin problemas.

En ocasiones, la herida es más grave y necesita curas que incluyen la limpieza, desinfección y cubrimiento; las repeticiones de las curas estarán espaciadas en el tiempo en función de factores como el dolor, el tipo de apósito, la infección o la cantidad de exudado. 

Ver también:

¿Cómo hay que actuar si mi hijo sufre una lesión?

Cómo curar quemaduras en niños

Botiquín del niño

Источник: https://cuidateplus.marca.com/familia/nino/diccionario/como-curar-herida.html

Aprende a curar una herida infectada correctamente — Mejor con Salud

¿Cómo tratar una herida infectada?

Todos hemos sufrido heridas a lo largo de nuestra vida, y cada una de ellas ha sido de mayor o menor gravedad. Sin embargo, existe el riesgo de tener una herida infectada por no ofrecerle el cuidado adecuado, incluso si es pequeña.

Si una herida se infecta, es posible que la infección se extienda a la piel que se encuentra alrededor, lo que podría causar complicaciones a largo plazo.

Si quieres saber cómo cuidar y curar una herida infectada de forma correcta, sigue leyendo este artículo.

¿Cómo cuidar una herida?

Si sabes atender correctamente una herida desde el primer momento, podrás evitar complicaciones. Sin embargo, en caso de que las molestias persistan o simplemente tengas inquietudes, lo mejor será consultar con el médico.

Si te has hecho una herida, ya sea por corte, desgarro, contusión o quemadura, es muy importante que sigas los siguientes pasos para evitar que llegue a infectarse:

  • Observa la herida con detenimiento, de esta manera sabrás su nivel de gravedad.
  • Lava la herida con agua templada y jabón, así eliminarás cualquier suciedad que pueda tener. Si el agua no es capaz de eliminar todos los desechos dentro de la herida, será necesario utilizar unas pinzas.
  • Evita cualquier infección utilizando una crema antibiótica de aplicación tópica durante, al menos, un día.
  • Cubre la herida con un vendaje o curita, de esta manera podrás mantenerla limpia y sin riesgo de infecciones.
  • Observa con frecuencia la herida mientras evoluciona para asegurarte de que no se infecte.

Finalmente, para determinar que no se ha infectado, presta atención a lo siguiente:

  • Será indolora al tacto.
  • Tendrá una temperatura tibia.
  • No tendrá signos de inflamación.
  • Su color será sonrosado e irá aclarándose con el tiempo.
  • Presentará buen aspecto gracias a la cicatrización.

Te puede interesar: Cómo armar un botiquín de primeros auxilios “natural”

¿Cómo saber si la herida está infectada?

Si crees tener la certeza de que la herida está infectada, presta atención a estos signos. Cualquiera de ellos puede indicar que no está curando correctamente:

  • Secreción de pus.
  • Presenta mal olor y aspecto.
  • No existen señales de cicatrización.
  • Fiebre local o general, acompañada por enrojecimiento continuo de la zona, inflamación en los bordes y sensibilidad.
  • Dolor persistente luego de varios días, incluso con suaves movimientos. En casos extremos se pueden detectar sensaciones punzantes.

Estas señales alertan de que la zona se encuentra infectada por alguna bacteria, por lo que es importante tratarla con mucho cuidado antes de que sea aún más grave.

¿Cómo curar una herida infectada?

Si la herida presenta varios o todos los síntomas anteriores, es fundamental que comiences a tratarla de inmediato siguiendo los pasos que te exponemos a continuación.

1. Desinfectar la herida

Es lo primero que debes a hacer, pues una herida infectada jamás podrá sanar. Para desinfectarla puedes seguir estos pasos:

  • Lavar la herida con suero fisiológico y jabón neutro. Estos se encargarán de desinfectar la herida y regular el pH de la zona.
  • Secar con una gasa estéril, así evitarás cualquier bacteria que pueda encontrarse en la toalla o servilleta.

Cuando hagas esto, debes asegurarte de eliminar toda la secreción o suciedad que se encuentre en la herida y dejarla completamente limpia.

Te puede interesar: Tipos de vendajes en primeros auxilios

2. Aplicar un ungüento antibiótico

Después de haber secado la herida infectada, busca un ungüento o una pomada antibiótica y aplicála sobre la zona afectada con un hisopo, evitando la contaminación de dicha pomada.

Esto tendrás que hacerlo entre 2 y 3 veces por día, lavando la herida cada vez que vayas a aplicar la pomada. Este proceso debe durar al menos 5 días. Así podrás asegurarte de eliminar por completo la infección y acelerar el proceso de curación.

Nota: evita aplicar ungüentos medicinales sin la autorización del médico, pues podría resultar contraproducente.

3. Resguardar la herida

Necesitarás resguardar la herida bajo un vendaje, para evitar así la contaminación o una nueva infección en la zona. Para esto te recomendamos gasas estériles, ya que no correrás riesgo de contagio de bacterias dentro de estas.

Acude a tu médico si es necesario

Es de vital importancia mantener la herida supervisada y vigilar su evolución. En caso tal de no observar ninguna mejora, es necesario acudir al médico de confianza. Este se encargará de medir el grado de infección que tenga la herida y recetará los medicamentos necesarios para su recuperación.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/curar-una-herida-infectada/

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: