¿Con cuantos años puedo enseñar respeto a los niños?

Cómo enseñarle a tu hijo a ser tolerante desde pequeño

¿Con cuantos años puedo enseñar respeto a los niños?

Hoy celebramos el Día Internacional para la Tolerancia, una fecha instaurada por la ONU en 1995 que nos recuerda el deber moral que tenemos todas las personas de respetar las creencias, culturas y opiniones de los demás.

Cualquier padre desea que su hijo sea tolerante, pero para conseguirlo es fundamental educarles desde el inicio en el respeto, el amor y la no violencia.

Aunque esta educación debe comenzar siempre con nuestro ejemplo, la experta Margarita Mir, profesora, asesora educativa y directora de la Escuela Nemomarlin Sant Cugat, nos aconseja otras medidas que podemos poner en práctica para enseñar a los niños muy pequeños a ser tolerantes con quienes nos rodean.

El respeto a los demás es la base fundamental de la tolerancia, y debe comenzar desde el seno familiar. Algunas de las cosas que podemos hacer los padres para inculcar la importancia del respeto a nuestros hijos pequeños son:

  • Enseñar a los niños el valor de la familia y la importancia de respetar a todos los miembros. Es fundamental que entiendan que todos debemos implicarnos en el cuidado y atención a los demás, y que incluso ellos, a pesar de su corta edad, pueden hacer mucho por los otros.

En este sentido, si hay bebés en la familia se puede implicar al hermanito mayor en sus cuidados, sin forzar y respetando sus sentimientos, pero haciéndole ver el importante papel que tiene.

En ningún caso hablamos de que los hermanos mayores se ocupen de los pequeños, sino de enseñar a nuestros hijos el hábito de estar pendiente del que tenemos al lado, en cualquier situación de nuestra vida.

Recordemos, una vez más, la importante labor que tenemos los padres de predicar con el ejemplo, involucrándonos de manera equitativa en el cuidado y crianza de nuestros hijos, respetando a nuestros mayores y fomentando las buenas relaciones entre todos los miembros de la familia.

  • Pero no solo debemos fomentar ese cuidado y preocupación por los miembros de nuestra familia, sino por todos los que nos rodean y por supuesto, también por nosotros mismos. Y es que es fundamental que desde pequeños entiendan la importancia de respetarse, de cuidarse y de saber expresar aquello que no les gusta o con lo que no están de acuerdo.
  • Otra de las cosas que debemos enseñar a nuestros hijos desde muy temprana edad es a solucionar los conflictos de manera positiva, validando sus emociones, enseñándoles a gestionarlas y haciéndoles ver que el hecho de estar enfadados o disgustados con alguien no les da derecho a ser irrespetuosos con esa persona.
  • Y no nos olvidemos de los beneficios que les aporta a los niños jugar en familia, entre los que también se encuentra el fomento del respeto. Por ejemplo, mediante juegos de mesa los peques aprenden a esperar turno, a respetar las jugadas del adversario y a acatar las normas o reglas del juego.

Ser solidarios y enseñarles a «no mirar a otro lado»

Ningún padre desea que sus hijos miren hacia otro lado cuando alguien necesita ayuda. Pero la solidaridad debe enseñarse y practicarse desde la más tierna infancia.

Aunque quizá para los niños muy pequeños este concepto pueda ser algo abstracto y difícil de comprender, podemos comenzar a transmitírselo con acciones cotidianas, tanto en el cole como en casa: desde compartir la merienda con un compañero al que se le ha olvidado, hasta ayudar a un anciano a cruzar la calle, cualquier ocasión es buena.

La educadora, Margarita Mir nos aconseja también aprovechar la Navidad para fomentar el valor de la solidaridad, llevando a nuestros peques a conocer cómo se trabaja en comedores sociales, animándoles a donar aquellos juguetes que ya no utilicen o incluso viendo películas que traten este tema.

El trabajo en equipo, fundamental para educar en tolerancia

Los padres debemos enseñar a los niños a trabajar en equipo desde que son pequeños, pues esta interacción con los demás es una de las bases principales para educar en tolerancia. Pero, ¿cómo podemos hacerlo desde casa?:

  • Por ejemplo, encargando a los niños pequeñas tareas acordes a su edad, con el objetivo no solo de fomentar su autonomía, sino de hacerles ver la importancia que tiene su participación y ayuda en el buen funcionamiento de nuestro hogar.
  • También hay actividades de ocio que podemos llevar a cabo con nuestros peques y que fomentan el trabajo en equipo, como la realización de puzzles, construcciones o manualidades. Darse cuenta de que el resultado final ha sido gracias a la colaboración de todos supone una valiosa lección para el niño.

Pero Margarita también destaca la importancia de seguir inculcando el trabajo en equipo desde los colegios y escuelas infantiles. De hecho, cada vez hay más centros educativos que, conscientes de esta necesidad, utilizan el «aprendizaje cooperativo» como principal línea de actuación.

«En nuestras escuelas hacemos actividades cooperativas cada día, como construcciones o murales en papel continuo, en todos participan y el resultado es mérito de todos. También damos a los niños responsabilidades o encargos, como repartir baberos, recogerlos, llevar el carro de la comida con los platos y restos a la cocina…» – explica Margarita.

«En cuanto a la resolución de pequeños conflictos, en la escuela fomentamos la tolerancia y el respeto con un final feliz: pidiendo perdón y abrazándonos. Y es que la reconciliación es fundamento de la paz y la tolerancia»

Dar ejemplo a nuestros hijos con nuestros actos

Pero de palabra no se enseñan las cosas, y aunque podamos pensar que los niños pequeños «no se enteran» de lo que hacemos o decimos los adultos, lo cierto es que ven el mundo a través de nuestra mirada. «Los valores no se enseñan, se viven», nos recuerda Margarita.

«Si los padres o adultos de referencia son respetuosos con las minorías y con cualquier persona con independencia de su sexo, raza, nivel sociocultural, ideología política… los niños actuarán igual»

Por eso, desde muy temprana edad debemos mostrarles la gran diversidad que existe en el mundo, ya sea hablándoles de otras culturas, religiones o formas de vivir, como explicándoles acerca de las diferencias físicas o de capacidades que todos tenemos.

Pero ante todo, recordemos que esta fecha conmemorativa no es un día aislado en el calendario, sino una forma de vivir, criar y educar que debemos enseñar desde la cuna. Porque la tolerancia es clave para vivir en armonía, inculquemos a nuestros hijos el valor del respeto.

Fotos | iStock

Agradecimientos | Margarita Mir

En Bebés y Más | Cinco claves para enseñar a nuestros hijos a debatir y discutir con respeto

Источник: https://www.bebesymas.com/consejos/como-ensenarle-a-tu-hijo-a-ser-tolerante-pequeno

Cómo aprenden los niños el respeto a los padres: 10 consejos

¿Con cuantos años puedo enseñar respeto a los niños?

Contradicen a sus padres, … le faltan al respeto a sus maestros.” ¿Cómo hemos llegado a esto? No cabe duda de que los padres, o más bien, ciertos modelos educativos del pasado tenían algunas limitaciones, no hay duda.

Pero también es verdad que hay errores que sólo los padres están autorizados a cometer, porque pueden compensarlos de un modo que es imposible a cualquier otra persona”, nos dijo el Papa Francisco (20/05/2015).

La Psicóloga Infantil Sara Tarrés, escribe un artículo en el Blog Guía Infantil, sobre cómo enseñar el valor del respeto a los hijos, y que nosotros compartimos con fines únicamente educativos – pastorales, porque como profesores nos importa mucho que los niños y jóvenes que tenemos en las aulas hayan aprendido (o consoliden el aprendizaje) del valor del respeto para una correcta convivencia en su vida escolar.

En esta publicación, que sería enriquecida en el diálogo con nuestros padres de familia, se nos señala sobre la importancia del ejemplo de respeto entre los padres, el saber escuchar, la sinceridad, la amabilidad, el enseñar la necesidad de los plazos, el tono y modo de corregir, las normas y los límites; porque el origen de “la pérdida de respeto es complejo, pero tiene mucho que ver con la forma de educar a los niños y al papel que les estamos otorgando en sociedad actual”.

¿Estamos convencidos de que nuestros estudiantes saben de la importancia del respeto a sus padres? ¿Cumplen lo que les solicitamos, por respeto o por temor?

10 CONSEJOS PARA QUE LOS NIÑOS RESPETEN A SUS PADRES

Aprender el valor del respeto hacia uno mismo y a los demás es uno de los aprendizajes de interacción social más importantes que cualquier niño o niña debe realizar desde su más temprana edad. El respeto es la base para una correcta convivencia y no cabe dudad que es en la familia donde se construyen sus cimientos.

En  la actualidad parece que los niños tienen grandes dificultades para respetar a las figuras de autoridad, ya sean sus padres, sus maestros o profesores.

El origen de esta pérdida de respeto es complejo pero tiene mucho que ver con la forma de educar a los niños y al papel que les estamos otorgando en sociedad actual.

La familia se ha vuelto más permisiva, centrada en el niño y en su bienestar.

Por qué parece que se ha perdido el valor del respeto en los niños

Hoy en día hemos situado al niño en el centro de todas las atenciones y, equivocadamente, muchos padres buscan únicamente complacer a sus hijos, evitándoles cualquier conflicto, problema o frustración. Parece que ya no seamos capaces de contradecirles, enfrentarles o negarles cualquier cosa que nos pidan, criando de este modo niños más egoístas, demandantes, impulsivos e incluso agresivos.

Los niños no respetan a sus padres porque no están aprendiendo a hacerlo ya que viven creyéndose el centro del mundo. Por lo que se hace necesario parar, reflexionar y enseñarles cómo hacerlo. Esta reflexión previa es necesaria para ver en qué nos estamos equivocando y cómo aplicar los siguientes consejos para que los niños aprendan a respetar a sus padres.

Consejos para que los niños aprendan a respetar a los padres

Si los padres queremos que nuestros hijos nos respeten nosotros debemos ser los primeros en dar ejemplo. Debemos ser respetuosos con nuestros hijos pero no solo con ellos.

Los niños aprenden fundamentalmente por imitación por lo que deben poder observar cómo tenemos interacciones respetuosas con aquellas personas con las que nos encontramos diariamente: amigos, conocidos, vecinos, maestros, profesores, jefes, empleados … Pero también debemos explicar qué significa el respeto y por qué es importante. Para ello debemos:

  1. Ofrecer el mejor ejemplo de respeto entre nosotros, los padres. Cuando los hijos viven en un entorno respetuoso y tranquilo es más probable que ellos lo sean también. Los hogares donde las faltas de respeto entre los progenitores son constantes y sistemáticas generan el clima propicio para que germine la semilla la intolerancia y la agresividad en nuestros hijos.
  2. Escuchar sin interrumpir sus opiniones, ellos y sus problemas son igual de importantes que los nuestros, aprendamos a escucharles.
  3. Ser sinceros en nuestros mensajes, no mentirles, defraudarles ni engañarles. No hay nada que mine más el respeto y la confianza hacia una persona que sus mentiras y engaños continuados.
  4. Ser amables con ellos, enseñándoles el valor de las palabras: por favor, gracias, lo siento. Pedir perdón en caso que nos equivoquemos y agradecerles su esfuerzo al ayudarnos.
  5. Evitar darles todo cuanto piden en el momento que lo piden, de este modo conseguiremos evitar convertirnos en ‘padres cajeros automáticos’ o cumplidores de sus deseos. Y aunque todos queremos hijos felices, los padres debemos cumplir el rol que nos toca y saber decir que no en los momentos que es necesario, sin miedo ni temor a sus reacciones ante las frustraciones.
  6. Hablarles sin gritar, los gritos no nos dan más autoridad ni credibilidad ni infunden respeto. Los gritos y las malas formas fomentan el miedo y alejan a nuestros hijos de nosotros. Los gritos son el alimento perfecto para la desobediencia y la desconsideración.
  7. Corregirles de un modo positivo cuando nos contradicen. Cuando un niño nos replica o contradice hacer saber que su modo de contestarnos no es correcto. Debemos enseñar que existen otros modos de decir lo mismo sin ser agresivo, contestón o mandón.  Al inicio le pondremos tantos ejemplos que sean necesarios.
  8. Establecer normas o reglas de convivencia claras. Las normas o las reglas de casa ayudan a los miembros de la familia a mantener una buena convivencia. Nos ayudan a respetarnos mutuamente y facilitan la armonía familiar, como por ejemplo no interrumpir cuando mamá o papá hablan por teléfono o pedir las cosas por favor.
  9. Ser coherentes y consistentes en nuestros actos para que nuestros hijos sepan que aquello que está mal lo está no solo porque tenemos un mal día si no porque es algo que no es correcto bajo ninguna circunstancia. Si una de las normas es ‘no se salta en el sofá’ no dejaremos que lo haga en casa de los abuelos, en un hotel o porque tenemos visita y no queremos montar una escena.
  10. Poner límites a sus salidas de tono. Bajo ninguna circunstancia debemos permitir que nuestros hijos nos insulten aun cuando creamos que son demasiado pequeños para entender lo que dicen. Ante cualquier insulto o falta de respeto debemos ser firmes y claros, explicándoles que ese tipo de trato no se admite en nuestra familia.

En definitiva, se trata de ganarse el respeto sin imponerlo, tener autoridad sin caer en el autoritarismo y educar niños con valores tan importantes como la tolerancia, el respeto o la amabilidad.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Guía Infantil en la siguiente dirección: guiainfantil.com

Источник: https://webdelmaestrocmf.com/portal/como-aprenden-los-ninos-el-respeto-a-los-padres-10-consejos/

Los ‪niños‬ también deben aprender a respetar a sus padres‬

¿Con cuantos años puedo enseñar respeto a los niños?

El respeto es el primer valor que deben identificar y aplicar los niños, no es suficiente con que respeten a todas las personas de la calle sino que también deben aprender a respetar a sus padres‬.

Podemos ver a niños bien portados en la escuela, que con adultos y otros niños son todo un ejemplo de respeto, pero no así con sus progenitores.

Esta situación es más común de lo que se piensa y sucede porque los padres pueden llegar a ser muy permisivos con sus hijos.

Complacer a los niños en exceso puede traer como consecuencia que estos comiencen a ver a sus consentidores como sus esclavos, lo cual implica que cuando estos quieran impartir disciplina no lo consigan.

¿Por qué mi hijo no me respeta?

Existen diversas razones por las cuales muchos niños no respetan a sus padres, pero todas están relacionadas con la propia crianza que estos le han dado.

En un pequeño porcentaje de casos, nos encontramos con niños que tienen limitaciones psicológicas, que los hacen ser irrespetuosos. No obstante, la principal causa de la desobediencia es la mala crianza.

Entre los principales motivos que podemos mencionar sobre el irrespeto de los niños hacia sus padres se encuentran:

  • La falta de compromiso con la crianza
  • El excesivo uso de la fuerza
  • El irrespeto de los padres hacia los niños
  • La ausencia del hogar
  • Inconsistencia en la disciplina
  • Complacerlos excesivamente
  • Mal manejo de la comunicación
  • Reglas abstractas o inexistencia de estas
  • Delegar la educación en otras personas

Son muchos los factores extra e intrafamiliares que pueden influir directamente en que los niños se vuelvan desobedientes, pero lo más común es que se vaya desarrollando con el tiempo sin que nos demos cuenta; es decir, no aparece de un momento a otro.
Aunque en ocasiones es normal que exista cierta rebeldía e independencia en nuestros hijos, es preciso concientizarnos que sobre todas las cosas ellos deben respetar a sus padres.

Cómo los niños pueden aprender a respetar a sus padres

Si todavía no hemos reflexionado en el hecho de que debe haber obediencia por parte de los niños y por el contrario lo tomamos con apatía o relajación, es momento de comprender que ellos siempre serán nuestros hijos, que somos la persona más importante en su vida y los responsables de que sean personas de bien.
En tal sentido, si nuestros hijos son de los que no respetan a nadie, podemos estar criando a personas perjudiciales para la sociedad. Si un niño comienza por no obedecer a sus padres, es probable que termine por no respetar tampoco a los maestros y luego incluso a las autoridades.

Por esta razón es determinante que desde ya nos pongamos a trabajar en la disciplina de nuestros niños con mano dura pero con suficiente tacto. Para atender a esto, reflexionemos en las siguientes claves:

  1. No confundir respeto con miedo o sumisión. Saber respetar, no implica menospreciar y pasar por encima de los derechos de los demás.
  2. Ser asertivos en la corrección de las faltas. Esto implica realizar las advertencias en el momento conveniente y adecuarlas a la situación.
  3. Expresar claramente que somos sus padres y nos debe respeto, sin importar las veces que se le diga y para toda la vida.
  4. Ser consistentes en el tema. Para que el niño se sepa que esta situación es permanente, no se puede permitir que salten la línea de vez en cuando.
  5. Reconocer los errores. Esta clave va destinada a consolidar el respeto mutuo, porque sabemos que no tenemos toda la verdad en nuestras manos y a veces podemos creer que sí. Reconocer cuando estamos equivocados y hacerlo saber es la mayor demostración de respeto, además es propicio para explicarle al niño que el respeto va por encima de todo.
  6.  Comunicación adecuada. Hablar y escuchar apropiadamente es una herramienta imprescindible en la convivencia, por eso se debe moderar la manera de comunicarnos con los niños.Evitar palabras ambiguas o desconocidas, regular el tono de voz, no recurrir a insultos o palabras vulgares; puede ayudar a que se comprenda mejor la noción de respeto.
  7. Establecer normas de convivencia familiar tales como saludar, pedir permiso, ser agradecidos, contribuir con las labores del hogar y preservar los bienes de la familia, son reglas que permiten distinguir que los derechos son iguales para cada quien, lo cual lleva a comprender que ser respetuosos obliga a que sean respetuosos con nosotros también.

Источник: https://eresmama.com/los-ninos-tambien-deben-aprender-respetar-padres/

Valores que hay que enseñar a los niños

¿Con cuantos años puedo enseñar respeto a los niños?

Igual que es importante vigilar su alimentación, sus horas de sueño o su salud, es esencial que los padres pongan especial interés en lo que es la educación de sus hijos. En concreto, en enseñarles ciertos valores que van a ser fundamentales y útiles no sólo en ese momento de sus vidas sino para siempre.

¿Quieres saber a qué valores nos estamos refiriendo? Sigue leyendo y los conocerás:

1-Tolerancia

Teniendo en cuenta el mundo globalizado en el que vivimos y que actualmente estamos en contacto con personas de distinta raza, origen, religión, condición social u orientación sexual, es vital que a los niños, desde temprana edad, se les enseñe a ser tolerantes.

El aceptar, comprender y respetar a los demás por más diferentes que sean a ellos les hará convertirse en personas con amplias miras, de mente abierta y que se enriquecen comprendiendo y descubriendo las maneras de vivir, pensar o comportarse de los mismos.

Esto les hará ser adultos sin cortapisas, sin prejuicios y que disfrutan aprendiendo de manera constante. Eso sin olvidar que también les hará descubrir que en lo que nos diferencia está la riqueza de cada uno.

2-Respeto

Ni que decir tiene que otro de los valores esenciales que se deben inculcar a los pequeños es el respeto hacia los demás. Y con esto nos referimos al respeto hacia todo el mundo porque esa será la base para que se cree una sociedad afectuosa, humana y dialogante.

3-Responsabilidad

Conseguir que desde temprana edad comience a colaborar en las tareas de la casa e incluso a recoger sus juguetes son acciones sencillas que puede realizar y que van a ayudar a que descubra otro valor que le será muy importante durante toda su vida: la responsabilidad. Es necesario que aprenda a asumir las tareas y deberes que debe acometer, tanto por su propio bien como por el de las personas que le rodean.

Eso además hará que, de manera “secundaria”, también se le enseñe a asumir las consecuencias de los actos que lleve a cabo, a aceptar que todo lo que hace o dice genera unos efectos que debe aceptar y de los que debe hacerse responsable, sin responsabilizar a otro.

4-Empatía

Si hay algo que, en muchas ocasiones, todos hayamos pensado que falta en nuestra sociedad actual es la empatía. Y es que si aprendiéramos a ponernos en la piel del otro no actuaríamos de determinada manera ni tampoco diríamos determinadas cosas que, casi con toda probabilidad, son fruto de prejuicios absurdos.

Para entender a los demás lo único que tendríamos que hacer es intentar ponernos en su piel y así darnos cuenta de las razones que les llevan a actuar de un modo u otro en cada momento. Siendo empáticos los niños afianzarán desde temprana edad otros valores que ya hemos mencionado en apartados anteriores como son la tolerancia y el respeto a los demás.

5-Honestidad

Por supuesto, también es importante que se les enseñe a ser honestos, sinceros, a que se alejen de toda falsedad.

Y con esto no nos referimos únicamente a comportarse de esa manera con los demás sino incluso con ellos mismos.

Al hacerlo aprenderán a no engañarse y a no engañar, a ir con la verdad por delante, a no mentir y falsear la realidad porque eso, al final, no les llevará a ninguna parte.

Al inculcarles este valor se les estará convirtiendo en personas que admiten sus errores, que no intentan ocultar la realidad, que se convierten en dignas de conseguir la confianza de quienes les rodean….

Eso sí, hay que dejarles claro desde temprana edad que una cosa es ser sincero y honesto y otra un “sinvergüenza”. Es decir, deben aprender que hay maneras y maneras de decir la verdad, que no se pueden amparar en su sinceridad para, con sus palabras o con sus actos, herir a los demás.

Y es que honestidad y corrección deben ir siempre de la mano.

6-Bondad

En la sociedad en la que vivimos parece que lo que se fomenta, en mayor o menor medida, es que a los niños se les debe inculcar desde bien pequeños que deben ser personas de éxito y que deben alcanzar sus objetivos y metas sea como sea.

Sinceramente, bajo nuestro humilde punto de vista, consideramos que está bien fomentar la iniciativa, la lucha por hacer realidad los sueños y la ambición bien entendida pero eso no debe llevarse a cabo a toda costa y “pisando” a los demás.

Hay que ser bondadoso también, amable, respetuoso con los demás y, en la medida que se pueda, ser capaz de poder tenderle una mano a quien lo necesita y sin esperar nada a cambio. Eso nos hace ser más humanos.

Síguenos en e irás descubriendo otros consejos con respecto a la educación de tus hijos.

Источник: https://okdiario.com/bebes/valores-ensenar-ninos-2711481

6 maneras de inculcarle a un niño el valor del respeto

¿Con cuantos años puedo enseñar respeto a los niños?

El respeto consiste en admirar a alguien porque esa persona posee habilidades extraordinarias, pero también en ser comprensivo hacia necesidades que no son las nuestras.

¿Y quiénes podrían enseñarlo mejor que los padres? El sentimiento de respeto debe venir de adentro y no se puede obligar a nadie a respetar.

De igual modo, no podemos enseñar respeto al ser irrespetuosos con nuestros hijos.

Aquí hay 6 cosas que puedes hacer para que los niños te escuchen y te respeten, como padre.

1. Mantén la calma y no reacciones de forma exagerada

“Gritar y sólo gritar funciona con niños que no escuchan”, ¿verdad? Este es definitivamente el mensaje equivocado.

Sí, a menudo se dan situaciones en las que los niños realmente hacen cosas escandalosas o irrespetuosas, pero podría deberse a que no conocen qué es lo correcto a esa edad o confunden el sentido de lo que implica portarse bien. Ahí es donde nosotros, los padres, venimos a enseñarles. Pero, ¿cómo podemos enseñar a los niños a ser respetuosos mediante la actitud opuesta?

Para enseñar respeto, primero debemos mantener la calma y el control. Identifica si se trata de una verdadera situación de «falta de respeto», de un malentendido o simplemente de que el niño no ha aprendido la respuesta adecuada en dicha situación.

2. Concéntrate en enseñar alternativas para resolver problemas

Cuando realmente un niño falta al respeto con palabras, debemos prestar atención a la circunstancia en lugar de decirle: «¡Estás siendo irrespetuoso!» Pregúntale a tu hijo por qué actúa de tal manera.

Pero, ¿cuál es la intención de un niño al comportarse así? Los niños suelen replicar o contestar groseramente porque están enojados. Alguien, y generalmente habrás sido tú, pudo haberlo lastimado. Entonces, por instinto, buscarán hacer daño para reparar el recibido.

Por lo general, no hay intención maliciosa aquí, porque los niños (y los adultos) no pueden pensar con claridad al estar enojados. Simplemente, y por reflejo, quieren luchar para protegerse y, en este caso, usan palabras hirientes para hacerlo.

Al nombrar y describir las emociones de tu hijo, lo ayudarás a comprender de dónde viene su enojo, le enseñarás vocabulario para expresar sus emociones y le darás herramientas para resolver problemas. También le mostrarás que en situaciones de conflicto, aún puedes mantener la calma y la cabeza despejada y responder con respeto.

El desacuerdo puede tener lugar sin que seamos irrespetuosos. Esta resulta una solución mucho mejor que gritar: «¿Cómo te atreves?», que sólo aborda las propias necesidades de los padres en su afán por sentirse respetados.

3. Modela cómo ser respetuoso al respetar primero a los hijos

¿Qué mejor manera de enseñar un comportamiento que modelar el comportamiento que deseas enseñar? Muéstrales a tus hijos a respetar al hacerlo tú mismo. Dales el trato que asimismo le das a otros adultos. Por ejemplo, respeta sus preferencias.

Resultan un tanto ridículos los padres que quieren tener un control completo sobre el comportamiento y las preferencias de sus hijos. La mayoría de nosotros no somos tan extremos, pero aún podemos ser algo estrictos en cuestiones de preferencia. Pero si quieres que tu hijo te respete, comienza por respetar sus elecciones.

Toda persona tiene derecho a pensar de forma independiente y a que le gusten cosas diferentes. Cuando se aceptan las diferencias de los niños, ellos se sienten escuchados.

Ven de primera mano cómo tratar a otros que sostienen opiniones distintas. Aprenden que deben respetar a las personas a pesar de las diferencias.

Comprensión y tolerancia especialmente importante al llegar la adolescencia.

4. Usar una disciplina amable y firme para enseñar, no castigar

La disciplina implica enseñar o entrenar, no castigar. No tienes que ser punitivo. De hecho, los estudios han demostrado que la disciplina positiva esmucho más efectiva y duradera que cualquier estrategia punitiva.

Si disciplinamos por medio del uso de un tono amenazante o severo cuando nuestros hijos han hecho algo mal, les estaremos mostrando cómo ser crueles y duros con quienes han cometido errores.

Ser duro o usar un castigo punitivo no patentará lo que es el respeto. Pero la disciplina positiva no conlleva lo mismo que ser blando o permisivo. Uno puede mantener firmeza y amabilidad al mismo tiempo a la hora de disciplinar. Establecer límites firmes y apegarse a ellos son las claves para llevar a cabo una disciplina exitosa.

Contenido relacionado: El rol de la familia en la educación de tu hijo

5. Da respeto para ganártelo

La crianza de los hijos es uno de los trabajos más difíciles del mundo. Los padres emplean mucho esfuerzo, tiempo y dinero para cuidar a sus pequeños. Toda su vida cambia y comienza a girar en torno de los hijos desde el momento en que nacen. Es natural que esperemos que los niños respeten a los padres.

Pero los niños pequeños no entienden todo esto. Y para ser justos, debemos reconocer que nosotros mismos decidimos asumir responsabilidades. El respeto no puede exigirse.

Sólo puede ser ganado. ¡Entonces, hay que ganárselo! Dale a tu hijo razones para que te muestre respeto convirtiéndote en modelo a seguir.

Modela un comportamiento deseable, como ser respetuoso con todos, incluidos los hijos.

6. Discúlpate cuando cometas errores

Un adulto maduro y respetuoso acepta su responsabilidad y se disculpa al cometer errores. Disculparte con tu hijo no menoscabará tu autoridad como padre. Por el contrario, estarás reforzando tu autoridad y credibilidad. Estarás demostrando integridad y generando confianza en tu hijo.

Tratar a los niños sin respeto los hará perder su respeto por nosotros. Esto podrá forzar un cumplimiento temporal de su parte, lo que podría asemejarse al respeto, pero sin serlo.

«¿Quién dice que la crianza es fácil?», con tal pensamiento, respira profundamente y ofrece respeto para obtenerlo de vuelta y además inculcárselo a tus hijos. ¿Acaso esto no rebosa de sentido común?

Nuestro modelo educativo toma en consideración el bienestar de nuestros alumnos en todos los sentidos, pues creemos que el colegio debe constituir el mejor respaldo para la educación en el hogar.

Por eso, en el Centro Educativo ECA propiciamos una formación integral, que aborda las cuatro dimensiones en el proceso educativo: la intelectual, la emocional, la social y la física.

Puedes descargarlo aquí:

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Источник: https://blog.ecagrupoeducativo.mx/eca/6-maneras-de-inculcarle-a-un-nino-el-valor-del-respeto

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