Consejos para que tu bebé deje el pecho

Consejos para que tu bebé deje el pecho

Consejos para que tu bebé deje el pecho

Llega un momento en el que hay que destetar al bebé, ya sea por causas naturales (que empiece con la alimentación complementaria) o por diversos problemas que obliguen a eliminar las tomas de lactancia materna, como la vuelta al trabajo de la mamá. Para que el destete sea exitoso y respetuoso, es conveniente que sigas una serie de consejos.

Índice

¿Por qué destetar al bebé?

Existen diversas causas para destetar al bebé parcial o totalmente. Una de las más habituales si hablamos de destete parcial, es decir, de continuar con alguna toma pero quitarle otras, es la vuelta al trabajo de la madre tras la baja de maternidad.

Para muchas mujeres, continuar con la lactancia materna exclusiva al volver al trabajo es muy complicado porque no cuentan con las condiciones adecuadas para extraer y conservar la leche.

Y aunque pudieran hacer esto, en las horas que están en el trabajo habría que dar el biberón al niño, aunque fuera de leche materna, por lo que ya no podría seguir mamando de la misma manera y habría que acostumbrarle al biberón.

Otro motivo habitual de destete parcial es la introducción, en torno a los 6 meses, de la alimentación complementaria. El niño con esta edad necesita nuevos nutrientes y alimentos y, al ir dándole otras cosas de comer, empieza a dejar algunas tomas de lado.

En cuanto al destete total, se suele hacer cuando la madre ya no puede o no quiere seguir dando el pecho por diversos motivos o cuando el niño es mayor, ya solo hace una o dos tomas de leche materna al día y las abandona porque ya no las necesita.

Sea como sea, es conveniente seguir una serie de consejos al dejar de dar el pecho al bebé para evitar problemas tanto en el peque (rechazo del biberón, irritabilidad, disminución de peso), como en la mamá (mastitis, obstrucción, etc.).

Consejos para dejar el pecho de forma respetuosa

No se debe dejar de dar el pecho de forma brusca ni de un día para otro, debe ser algo gradual para que no afecte ni al bebé ni a la mamá. Por eso, el consejo principal es que vayas eliminando las tomas gradualmente.

Si estás dejando el pecho porque vuelves al trabajo, deberás empezar un par de semanas antes de la fecha de vuelta para poder ir quitando las tomas del horario laboral poco a poco. Elimina primero la toma central del día, la que no puedes darle porque estás en el trabajo. Deja pasar unos días y, si no hay problemas, elimina otra más.

Así hasta que quites las 2 o 3 tomas que sean incompatibles con tu nuevo horario. Si le quitas el pecho no porque vuelves al trabajo sino porque empieza a comer, por ejemplo, a mediodía puré, solo tendrás que quitarle esa toma por el momento.

Si quieres ir quitando todas pero no tienes fecha concreta para dejarlo, igualmente debes ir quitando gradualmente las tomas pero, en este caso, puedes elegir primero las que le cueste más o en las que menos coma para que sea menos cambio para el pequeño.

El proceso completo, por tanto, dependerá de los motivos y la edad del bebé pero puede durar meses.

Recuerda que no debes extraerte la leche ya que lo que quieres es dejar de producir tanta leche. Es posible que notes unos días las mamas más hinchadas en la toma que le has quitado, pero pronto la producción se acostumbrará al cambio y no producirá leche en esa toma que has eliminado. Por eso debe ser un cambio gradual, para que tus pechos y la producción se estabilicen poco a poco y no sufras mastitis u obstrucciones por la acumulación de leche.

No retires más de una toma de pecho cada cinco días para permitir que ambas partes se adapten sin problemas a la nueva situación.

Si le cuesta coger el biberón ya que no se lo habías dado hasta entonces, puedes probar a darle el biberón como si fuera pecho o que se lo dé tu pareja para que no se ponga nervioso al tener tu pecho cerca y no poder mamar de él.

No se recomienda tomar medicamentos para cortar la producción de leche a no ser que haya algún motivo de salud para dejar el pecho. Es mejor que sea un proceso natural y respetuoso con todos.

Si tu hijo es mayor puedes explicarle por qué le vas a quitar alguna o todas las tomas.

Cuando te pida pecho, si no puedes dárselo, dile que tiene que esperar un poco a que llegue el momento para evitar que tus pechos sufran daños.

En compensación, aumenta las muestras de cariño y los momentos de intimidad con él para que no note que le falta ese amor y seguridad que le aporta la lactancia materna.

 

¿Necesito dejar de dar el pecho?

En bastantes ocasiones las madres piensan que deben dejar de dar el pecho cuando no es así.

Por ejemplo, si vuelves a tu trabajo, dar el pecho a tu bebé será la forma perfecta para mantener la intimidad durante este gran cambio en la rutina del bebé.

 Puedes extraer leche para tu bebé en el trabajo y continuar con las sesiones al pecho como un tiempo especial que pasáis juntos al inicio y al final de cada día.

Si te pones enferma no siempre significa que tengas que dejar de dar el pecho a tu bebé. Tendrás que consultar con tu médico si tu dolencia es compatible con la lactancia.

¿Qué pasa si tengo que detener la lactancia de forma rápida?

Aunque lo mejor no es detener la lactancia de forma repentina, muchas veces es necesario. Si tu bebé ha tomado pecho hasta ese momento, lo más seguro es que tengas que extraerte leche para evitar la congestión de las mamas. Puedes hacerlo con un sacaleches o de manera manual.

Al principio notarás los pechos doloridos e hinchados, pero se acabarán adaptando. El ibuprofeno o el paracetamol puede ayudarte con el dolor que puedas tener.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/consejos-para-que-tu-bebe-deje-el-pecho-8688

Los seis consejos para destetar a tu bebé que nunca deberías seguir

Consejos para que tu bebé deje el pecho

Dejar de amamantar a un bebé es una decisión muy complicada de tomar porque nunca se sabe cómo va a reaccionar la otra parte interesada de la ecuación, es decir, tu hijo.

Todo depende de la edad del niño y de lo dependiente que sea del pecho, porque si es muy pequeño o muy mayor no tendrá mucho problema (el que es muy pequeño, de semanas, porque no se entera de la película y el mayor, de más de 3-4 años, porque puedes razonar con él) y si es muy dependiente lo llevará francamente mal.

No vamos a entrar en los motivos, porque cada mujer tiene los suyos propios y seguro que antes de tomar la decisión definitiva ha valorado mucho los pros y los contras de destetar al bebé, pero sí vamos a explicaros los seis consejos para destetar a tu bebé que nunca deberías seguir.

Cuando se acaba la baja maternal se produce la primera gran separación entre bebé y madre, a veces de varias horas.

Es un momento de bastante ansiedad, por aquello de que pasas de estar las 24 horas del día con el bebé a no verlo en varias horas y dejarlo con otra persona: el papá, una abuela, la guardería…

Hay quien para esas horas se extrae leche con el fin de seguir con la lactancia materna exclusiva, hay quien empieza a dar alimentos o da biberón y hay quien decide que ya es momento de destetar, porque alguien le ha dado un consejo nefasto: «Aprovecha que te vas a trabajar y quítale la teta».

¿Y por qué no es un buen consejo? Primero porque si estamos hablando de un bebé de 4 a 6 meses lo ideal es que siga siendo amamantado, pero esto la madre ya lo sabe, así que si ha decidido dejarlo será por otra causa.

Así que no es un buen consejo porque cuando la madre se va a trabajar el bebé sufre su primera separación con la persona que hasta entonces es su referencia, con su cuidador principal, con la persona que ha creado un vínculo férreo y que le hace sentir más seguro.

Es cierto, 16 semanas para cuidar de un bebé es una baja muy corta, pero no por la mujer, sino por el bebé, que a los cuatro meses sigue siendo un bebé totalmente dependiente y no está aún preparado para separarse de su madre.

Pero es lo que hay; el mundo funciona así. Así que como no hay nada que hacer, lo que hay que intentar es que el bebé lo lleve lo mejor posible, y esto se consigue re-enamorándose de mamá cada tarde, cuando ella vuelve: «Te he echado mucho de menos, mamá.

¿Dónde estabas? Ven, abrázame, cógeme, dame teta, cálmame». El bebé está esperando hacer lo que ha hecho varios meses, de manera intensa, como si en las siguientes dos o tres horas necesitara recuperar todas las horas que ha perdido.

Por eso pide pecho y no se suelta («no me dejes otra vez, mamá»), y por eso es un grave error aprovechar que te vas a trabajar para quitarle el pecho: «mi mamá está muy rara. ¿Acaso ya no me quiere? Se va varias horas de casa, sin mí, y cuando vuelve ya no es como antes. Todo ha cambiado».

Ya, es cierto, un bebé no hace esa reflexión, pero sí siente la pérdida. Sí siente que todo ha cambiado y se resiente ese vínculo, esa relación.

2. Quítaselo de golpe y no des marcha atrás

En los países anglosajones la palabra «destete» no existe como tal.

Se habla de destete cuando el bebé empieza a comer y se refieren a ello como un proceso largo en el tiempo en el que el bebé toma menos pecho y más alimento.

Aquí en España, hablamos de destete cuando se le quita al niño la teta, ya sea en un día, ya sea en unos pocos (lo estoy destetando). Hacerlo así es un error porque es doloroso para el niño.

Dejar de amamantar a un bebé o a un niño no es como quitar un esparadrapo de la piel, que aunque duele más si lo haces rápido, acabas antes. No es eso porque dar el pecho es más que alimentar: es también relacionarte de ese modo con tu hijo, darle tu piel, tu calor, tu presencia, darte tú. Y eso no es algo que pueda (o deba) eliminarse de golpe.

Para que el bebé lo lleve bien, y en parte para que la madre también lo lleve bien (sobre todo porque ninguna madre quiere hacer sufrir a su bebé), lo ideal es que el destete sea un proceso más o menos largo, paulatino, de semanas.

Semanas en que si el bebé se pone malo y solo quiere teta, la madre se dé una tregua y le amamante lo que haga falta, para cuando esté bien volver al lío. Semanas de ir sustituyendo tomas por otras comidas y, sobre todo, por otras actividades, porque no siempre que un niño mama lo hace por hambre.

Semanas de buscar otras maneras de relacionarse con él, de calmarle, de darle cariño, etc.

3. Deja al bebé con tu madre y vete unos días

Viene a ser como el consejo anterior, pero en plan bestia. Hay personas que dan este consejo: «vete unos días… cuando vuelvas, se habrá olvidado de la teta». Y sí, es posible que se olvide, pero ningún hijo merece una ausencia de su madre si puede evitarse, porque es muy doloroso para ellos pasar varios días sin la persona a la que más quieren.

4. Dile que «no, cariño, la teta no»

«Pues si has decidido quitarle el pecho empiezas a sustituir las tomas por biberones u otras comidas y, si te pide, dile que no, que la teta no, que lo que tiene que tomarse es el biberón, o la comida». Una de las recomendaciones a la hora de destetar a un bebé es «no negar».

Si el niño te pide pecho, que es algo que hace contigo desde el principio, decirle que no puede ponerle «la mosca detrás de la oreja», y que se empiece a preocupar: «¿por qué me lo niega? ¿Por qué no me da?».

Que sienta que vuestra relación se está deteriorando y que quiera, en consecuencia, reparar el posible daño que haya podido causar, dándote más amor, pasando más tiempo contigo y ¡mamando más!.

5. Ponte cosas picantes en los pezones

Cosas que sepan mal, picante, lo que sea que se meta en la boca y le haga rechazar tu pecho.

Así no serás tú quien le quitas la teta, sino él que la rechaza: «pero toma hijo, si yo te doy pecho, ¿no quieres? Bueno, pues que sepas que eres tú el que no quiere la teta, que yo te la daría». Pero es que no quiere cogerse, pero sí quiere.

Y no entiende por qué el pecho está malo, y no sabe por qué ahora mamá tiene un sabor desagradable. Querría estar contigo, querría cogerse a tu pecho, pero de repente mamá ya no sabe igual.

En realidad deja el pecho en contra de su voluntad, y todo a costa de llevarse una imagen de ti que no es tal: mamá no está podrida en realidad, pero él piensa que las tetis están malitas o en mal estado.

Podría funcionar, no digo que no, pero es una de esas cosas que a los niños no se les hace porque es una especie de castigo por algo que ha sido precioso y magnífico hasta entonces: «si quiere teta que la chupe, pero le será desagradable». ¿No es mejor que guarde siempre un recuerdo bonito de la lactancia, porque la dejó progresivamente y sin traumas, que no que siempre recuerde que todo se acabó de manera «asquerosa»?

6. Dile que el pecho «ya no, porque ya no es un bebé»

Muchos de los hitos que queremos que nuestros hijos cumplan se llevan a cabo porque consideramos que ya son mayores: quitamos el pañal porque ya eres mayor, quitamos el chupete porque ya eres mayor, quitamos la teta porque ya eres mayor, y cuando vemos que cuesta, que no lo consigue, que está tardando en lograrlo, añadimos «esto es de bebé, y tú ya no eres un bebé».

¿Acaso es malo ser un bebé? No lo es, así que no debería nunca ridiculizarse a un niño por hacer algo que hacen los bebés. Si queremos que deje de hacerlo hay que buscar que sea más autónomo en general, que consiga otras herramientas que sustituyan esa acción.

¿Queremos que deje el chupete? Pues necesitará algo que le calme en su ausencia, quizás caricias, quizás un cuento, para que se duerma. ¿Queremos que deje el pañal? Pues necesitará ser capaz de ir al lavabo a hacer pipí y caca.

Y si no es capaz, debe poder seguir llevándole sin que nadie le diga «no, ya no eres un bebé».

Pues con el pecho pasa lo mismo: si queremos que lo deje tenemos que lograrlo porque ya no lo necesite y no porque alguien le diga que está haciendo algo de bebé y que eso es ridículo.

Fotos | iStock
En Bebés y más | Por qué destetar al bebé al empezar a trabajar no es lo más recomendable, El destete (I): aclarando el concepto, El destete (II): cuando es el hijo quien decide, El destete (III): cuando es la madre quien decide

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/los-seis-consejos-para-destetar-a-tu-bebe-que-nunca-deberias-seguir

Destetar a su bebé

Consejos para que tu bebé deje el pecho

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Destetar es hacer que un niño pase de tomar el pecho a nutrirse de otras formas. El destete es un proceso que requiere paciencia y comprensión, tanto de su parte como de parte del bebé.

¿Cuál es el momento adecuado para el destete?

Cuándo destetar a un niño es una decisión personal. Una madre podría verse condicionada porque debe regresar a trabajar, por su salud o la del bebé, o simplemente considere que llegó el momento adecuado.

La Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés) recomienda alimentar a los bebes únicamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Después, la AAP recomienda una combinación de alimentos sólidos y leche materna hasta que el niño tiene por lo menos un año. Más tarde, los bebés pueden comenzar a tomar leche de vaca.

La mayoría de los expertos coinciden en que el amamantamiento debe continuar tanto tiempo como la madre y el bebé lo deseen. Muchas mujeres optan por destetar al bebé después de su primer cumpleaños. A esta edad, los bebés están comenzando a caminar, hablar y comer más alimentos sólidos; por eso es posible que naturalmente pierdan el interés por mamar.

Otras madres continúan amamantando a sus hijos durante más de un año (esto recibe el nombre de lactancia extendida). La lactancia extendida es una opción saludable y razonable para las madres y los niños que no están preparados para el destete. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las madres amamanten a sus hijos hasta los dos años de edad.

El destete no tiene por qué ser drástico. Algunas mujeres optan por destetar durante el día y amamantar durante la noche, según su situación laboral y sus horarios.

Cuando decida destetar, es posible que su hijo tenga otra cosa en mente. Algunos niños dejan de mamar por sí mismos antes de lo que la madre tenía planeado y otros se resisten al destete cuando la madre está lista.

Quienes se destetan más tarde suelen ser más resistentes. Por ejemplo, un niño de dos años probablemente esté más apegado y esté menos dispuesto a dejar de mamar que un bebé de un año.

En momentos como estos, es importante tomar las cosas con calma y estar atentos a las necesidades de ambos.

Señales de que el bebé está preparado para el destete

Algunos niños desean amamantarse indefinidamente. Pero otros les dan señales a sus mamás para hacerles saber que están preparados para comenzar con el proceso de destete. Estas señales pueden incluir las siguientes:

  • parecer desinteresados o molestos cuando maman
  • tardar menos tiempo que antes en alimentarse
  • distraerse fácilmente mientras maman
  • «jugar» en el pecho; por ejemplo tironear constantemente del pezón o morderlo (si un bebé muerde durante la lactancia, lo debe retirar inmediatamente del pecho y decirle con calma pero con firmeza: «No se muerde. Las mordidas lastiman»)
  • mamar para consolarse (succiona en el pecho pero no extrae leche)

Maneras de destetar

Para permitir que tanto la mamá como el bebé se adapten física y emocionalmente al cambio, el destete se debe hacer con tiempo.

Un enfoque consiste en reducir una sesión de alimentación por semana hasta que el niño se alimente todas las veces de un biberón o un vaso.

Si desea darle a su hijo leche materna, tendrá que extraérsela para mantener la producción de leche.

Si está destetando a su hijo y ya no le dará leche materna, reducir las sesiones de alimentación lentamente puede ayudar a evitar que el niño se alimente atropelladamente.

Puede comenzar por quitar la alimentación del mediodía, porque suele ser la menos abundante y la más incómoda, en especial para las madres que trabajan. Muchas mamás continúan con la alimentación de la noche hasta el final del destete porque es una parte especial del vínculo con el bebé.

Algunas mamás dejan que sea el niño el que decida cuándo dejar de mamar. A menudo, los niños que comen tres comidas con alimentos sólidos por día (además de refrigerios entre cada comida) se amamantan cada vez menos.

En este caso, la producción de leche de la mamá se reducirá por la falta de demanda y será necesario extraer leche para continuar produciendo. Si su hijo está mamando menos, asegúrese de que esté recibiendo suficiente leche o fórmula fortificada con hierro.

Consulte con el médico qué cantidad debe recibir su hijo.

Si desteta a su hijo antes del año o si descubre que no está produciendo suficiente leche, tendrá que darle fórmula. Consulte con su médico para saber cuál es la forma correcta para su pequeño.

Hacer que el cambio sea más sencillo

El destete es más sencillo si el niño ya recibió la leche en biberón. Por eso, una vez que la lactancia esté correctamente establecida, intente darle un biberón con leche materna a su bebé esporádicamente.

Aun cuando siga dándole el pecho, esto puede facilitar el destete más adelante. También permite que otros integrantes de la familia alimenten al bebé y que sea posible dejar al bebé con una persona que lo cuide.

Recuerde que los niños de más de 6 meses deben recibir alimentos sólidos además de leche materna. Después del año, darle al bebé exclusivamente leche materna no le ofrece todos los nutrientes que necesita. Por eso, los alimentos sólidos deben convertirse en una parte habitual de la dieta.

A medida que comience el destete, recuerde que su hijo necesita tiempo para acostumbrarse a beber de un vaso. Tenga paciencia mientras su pequeño comienza a explorar el mundo de los alimentos.

Aquí encontrará otras maneras de hacer que este cambio sea más sencillo:

  • Planifique un juego entretenido o una salida en el momento en el que le daría de mamar.
  • Evite sentarse en el lugar en el que habitualmente le da de mamar o con las prendas de lactancia.
  • Si su hijo se está adaptando a algún otro cambio, retrase el destete. Tal vez no sea una buena idea comenzar el destete cuando su pequeño esté por comenzar a ir a la guardería o cuando le estén saliendo los dientes.
  • Si su bebé tiene menos de un año, intente usar un biberón o un vaso en los momentos en los que le daría de mamar. En el caso de niños mayores, intente darle un bocadillo saludable, ofrecerle un vaso o simplemente un abrazo.
  • Intente cambiar la rutina diaria para estar haciendo alguna otra cosa en los momentos en los que habitualmente estaría amamantando.
  • Pídale ayuda a su pareja para que la ayude a distraer al bebé en el horario habitual del amamantamiento.
  • Si su hijo comienza a adquirir un hábito como consuelo (como chuparse el dedo) o se abraza a una mantita preferida, déjelo. Es posible que esté intentando adaptarse a los cambios emocionales que le provoca el destete.

¿Cómo puede llegar a sentirse?

Muchas mamás toman la decisión de destetar y enfrentan emociones encontradas. Por un lado, el destete les da más libertad y flexibilidad, además del orgullo de saber que el niño está dando un paso importante. Por el otro, la lactancia es una actividad íntima que fortalece el vínculo entre la madre y el bebé; por eso, a algunas mujeres les cuesta finalizar esta etapa.

Es normal tener una mezcla de emociones y debe comprender que a su hijo probablemente le ocurra lo mismo. Recuerde también que tendrá infinidad de otras formas de nutrir a su hijo en el tiempo que tienen por delante.

Revisado por: Madhu Desiraju, MD

Fecha de revisión: octubre de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/weaning-esp.html

Trucos para un destete respetuoso en niños mayores de 2 años

Consejos para que tu bebé deje el pecho

Antes de nada me gustaría recordar que el destete de un niño no debe de estar condicionado por su edad.

Es frecuente que en nuestro día a día oigamos toda clase de comentarios cuando amamantamos a niños de más de 1 año. Y cuando el niño tiene más de dos años, la gente hasta se tira de los pelos.

No entienden cómo habiendo leches de fórmula, o incluso ya la de la vaca, siga el «vicio» de la teta. ¡Y en público!

Lo primero que hay que hacer es comprender al niño. Desde que nació la teta le daba todo lo que necesitaba: calor, consuelo, alimento… A medida que nuestro bebé ha ido creciendo, la teta ha seguido siendo algo muy importante en su día: le ayuda a dormir, le calma y por supuesto, le sigue alimentando.

Aunque a partir del año ya no es su alimento principal, para el sigue siendo imprescindible. Pero llega un momento en el que tal vez tengamos que interrumpir la lactancia antes de lo que nos gustaría; puede ser por la llegada de un nuevo bebé, viéndonos incapaces de practicar lactancia en tandem.

O simplemente por las circunstancias personales de cada madre. 

Tipos de destete para niños de 2 años

El destete es una transición más compleja de lo que parece. Puede estar condicionado por muchos factores y según quien lo inicie, va a ser lo que condicione el tipo de destete que estamos practicando. Algunos de los destetes que podemos encontrar a partir de los dos años:

Destete a iniciativa de la madre

Si nuestro niño de más de dos años no está dispuesto a dejar el pecho pero nosotras así lo queremos, estaríamos hablando de este tipo de destete.

No hablamos de destete en los momentos en los que muchas pensamos «ya no te doy la teta más que estoy cansada», porque nuestro hijo lleva bajándonos la camiseta 5 veces por minuto en una comida familiar.

Las causas de una madre para querer destetar a su hijo pueden ser muchas y ninguna debería de ser juzgada por ello.

Cuando la iniciativa del destete la toma la madre, es más frecuente que el niño lo pase peor que si ha sido algo premeditado entre los dos. Las noches son los periodos de tiempo más duros a la hora de retirar el pecho a un niño.

Normalmente y si se desvelan, les gusta sentir que su teta está al lado. Las primeras semanas las noches serán muy difíciles y como recomendación, practicaría una lactancia nocturna para que el niño no tuviera un cambio tan brusco.

Hay que tener mucho cuidado con las mastitis e ingurgitaciones mamarias que pueden aparecer desde el momento que nuestro hijo deja de tomar el pecho. La leche irá bajando su producción, pero es normal que los primeros días se acumule en los senos y que provoque dolor.

Lo ideal sería acudir a una matrona para que nos asesorase. Si el destete lo quieres hacer de un día para otro y prefieres olvidarte para siempre de darle el pecho a tu bebé, existen pastillas que cortan la producción de leche.

Lo ideal es que ésta se vaya de forma natural, como en todos los mamíferos.

Destete por decisión del niño

Este tipo de destete es el más natural y el que más va a respetar las exigencias de tu niño.

A partir de los dos años y cuando los niños son ya más conscientes, pueden empezar a sentir curiosidad por otro tipo de cosas, dejando a un lado su teta.

Este tipo de destete comienza cuando el niño a penas hace un par de tomas al día, llegando con el tiempo a no mamar durante un par de días.

Además, a medida que crecen, el sueño comienza a ser más profundo ya que han ido desarrollando todas las fases de sueño hasta dormir casi como un adulto. Si por la noche empieza a preferir dormir que mamar, no querrá tampoco continuar con la lactancia nocturna.

Si estás embarazada es posible que tu niño quiera dejar el pecho. Puede que sea por querer adoptar el papel de hermano mayor, y los «niños mayores» no maman.

Pero lo más probable es que los cambios que experimenta la leche en sabor y cantidad durante el embarazo, motiven a tu hijo a dejarlo.

Cuando nuestros niños dejan nuestro pecho, es normal que nos sintamos tristes. La transición también es dura para nosotras cuando el niño es el que decide no tomar más el pecho.

Si el hecho de que tu hijo haya dejado de mamar te afecta emocionalmente, no dudes en expresarte.

Pero hemos de respetar a nuestro hijo, y si para él el pecho ha acabado, para nosotras con todo nuestro pesar, también.

Destete de mutuo acuerdo

A veces las madres queremos terminar el periodo de lactancia materna pero no queremos que esto afecte a nuestro niño. Existe la posibilidad de hablar con nuestro hijo mayor de dos años y explicarle el porqué de querer acabar con la lactancia. O por lo menos aclararle porqué se le va a dar el pecho menos veces.

Incluir a nuestros niños en las decisiones que tomamos, les hará sentir que tienen valor y un hueco en las decisiones familiares. Aunque seamos adultos, podemos equivocarnos y pensar que lo mejor para nuestro hijo es empezar el destete cuando él está intentando decirnos lo contrario.

Para ayudar al destete podéis tomar una serie de consejos y trucos que tanto asesores de lactancia como matronas dan por validos. Y sobre todo, ayudan al destete respetado. 

Distrae a tu hijo

Es frecuente que nuestro hijo encuentre juego con nuestro pecho.

¿A cuántas se os enganchan en la teta y se ponen a jugar con el pezón del lado contrario? Para evitar las tomas por «aburrimiento», es importante que mantengamos a nuestro niño distraído.

Evitaremos en la medida de lo posible los smartphones, tablets, televisiones y ordenadores. Actividades como dibujar, buscar piezas de puzzles o hacer casas con bloques pueden ayudar.

Sustituye el pecho

Cuando el destete ha comenzado es normal que los niños empiecen a chuparse el dedo o acepten un chupete. Para que esto no ocurra, no le ofrezcas chupetes ni los tengas a su alcance. Chuparse el dedo es algo que difícilmente podremos evitar durante todo el día. Este tipo de comportamientos se ven más a menudo en los destetes dirigidos por la madre o en los «forzosos».

Si tu hijo te está pidiendo el pecho por hambre, puedes ofrecerle algo para comer, evitando en la medida de lo posible dulces y alimentos insalubres. Y si por el contrario te pide el pecho por sed, aprovechando las temporadas de verano podemos darles agua fresca, zumos naturales o sandía, que además, ayudará a mantener su tripita llena.

La regla de oro: no ofrecer, no rechazar

Sin lugar a dudas es el mejor truco para iniciar un destete respetado. Como madres, muchas ofrecemos el pecho a nuestro niño si estamos tranquilas sentadas para disfrutar un ratito juntos.

Esta regla es la más sencilla para que las tomas vayan reduciéndose: si tu hijo no te pide el pecho, no se lo ofrezcas.

Pero si te lo reclama, ya sea tirándote de la camiseta o pidiéndotelo a gritos, no se lo niegues ya que esto le puede causar daño emocional.

La única «pega» que tiene es que no garantiza un destete total en un corto plazo de tiempo. Si necesitamos que el destete se produzca en una fecha límite por las razones que sean, podríamos empezar con esta regla pero haciendo uso inteligente de las distracciones y de las sustituciones. 

¿Qué podemos hacer si nuestro niño no quiere dejar el pecho?

Es posible que tras intentar adelantar el destete, esto haya sido un fracaso. El destete natural del niño, el que se produce por decisión suya, está entre los 2 años y medio y los 7 años de vida del niño. Sí. 7 años. Parece una barbaridad, pero el asombro que produce decir que un niño de 6 años puede seguir mamando, es culpa de la sociedad.

La lactancia se ha dejado apartada, hemos perdido nuestra primitividad. Nos olvidamos de que somos mamíferos, de que nuestras mamas están hechas para alimentar.

Y sobre todo, hemos caído en lo que la sociedad considera «normal». Antes, lo normal era dar el pecho 1 mes, máximo 3 meses si llegaba, y después pasar a la leche de formula.

Todas las mujeres decían haberse quedado sin leche; otras que su hijo de 3 meses ya no quería más pecho.

El problema es que la lactancia «prolongada», a pesar de ser una recomendación de la OMS, ya no se considera normal; se llega incluso a pensar que la madre está enferma, que le da placer amamantar a su hijo o que lo tiene «enmadrado».

Nadie debería de meterse entre un bebé o niño que sigue siendo amamantado. Ahora que mi hija está camino de sus 16 meses, noto las miradas clavándose en nosotras cuando la amamanto.

Algunas son de ternura, otras son de asombro. Las hay incluso de asco.

Recordad algo, tan simple y directo como esto: ¡son nuestros pechos y amamantaremos hasta que nos salga de ellos! Y al que no le guste, extenso es el firmamento para contar sus estrellas.

Источник: https://madreshoy.com/trucos-destete-respetuoso-ninos-mayores-2-anos/

Destete: ¿Cuándo y cómo dejar de dar el pecho al bebé?

Consejos para que tu bebé deje el pecho

La lactancia materna exclusiva es la mejor alimentación posible para el bebé. Es el alimento más equilibrado para el bebé en los primeros meses de vida porque contiene todos los nutrientes que necesita el pequeño para tener un correcto desarrollo.

La leche materna aporta el equilibrio adecuado de macronutrientes, vitaminas, minerales y otros elementos que ayudan al bebé en desarrollo. Además, la lactancia materna contiene anticuerpos que protegen al bebé de posibles infecciones virales y bacterianas.

También previene algunas alergias y ayuda a crear un vínculo especial entre madre e hijo.

Sin embargo, a partir de los 6 meses y como parte de una dieta diversificada puede llegar el momento del destete. Dejar de dar el pecho puede suponer muchas dudas sobre cómo afectará al bebé el cambio de alimentación o si le causará algún trauma.

En este artículo te damos consejos sobre cómo dejar de dar el pecho sin traumas y algunas claves para hacer esta transición del pecho al biberón de la mejor manera posible, mirando siempre tanto por tu bienestar como por el del bebé.

En caso de dudas, lo mejor que puedes hacer es consultarlo con el pediatra.

¿Cuándo puedo hacer el destete?

Hasta los 6 meses de vida siempre será recomendable dar lactancia materna exclusiva al ser la mejor alimentación que existe para los bebés. Es por eso por lo que es recomendable dar el pecho por lo menos hasta esa edad. 

Dejar de dar el pecho a los 6 meses

A los 6 meses de edad del bebé y como parte de una dieta diversificada, muchas mamás se plantean el destete. Tras seis meses de vida, el bebé comienza una etapa importante en su desarrollo.

Necesita niveles superiores de otros nutrientes, como hierro, zinc y vitaminas A y D, nutrientes que no pueden obtener en altos niveles solo de la leche materna, por lo que es importante ir incorporando como complemento otros alimentos, pero recuerda que debes consultar con el pediatra cualquier cambio en la alimentación de tu hijo.

Es precisamente por la necesidad de aumentar el consumo de nutrientes por lo que se empiezan a añadir nutrientes sólidos o líquidos.

Cuánto dura el proceso del destete

No hay un tiempo fijado para finalizar el proceso del destete. Cada bebé es un mundo y tiene sus propios ritmos. Es importante que no le pongas límites a tu bebé y que sea él quien indique cuándo hay que acabar con el proceso del destete, pues lo indicarán su estado de salud y su evolución y desarrollo.

Consejos sobre cómo dejar de dar el pecho

Dejar de dar el pecho no es un proceso rápido, lleva su tiempo y suelen surgir muchas dudas al respecto. Es por eso por lo que en estas líneas vamos a dar algunos consejos para el destete a partir de los 6 meses y como parte de una dieta diversificada.

  • Sáltate una toma de leche materna: sáltate una toma de lactancia materna y comprueba qué es lo que pasa cuando le das un biberón con leche de continuación en vez de la leche materna. Es importante ir restando tomas poco a poco para que el bebé asimile mejor el cambio. Cámbiale una toma por semana hasta que, finalmente, no tengas que darle más el pecho. Además, el ir saltando una sola toma por semana también te ayudará a reducir tu leche materna sin que tus pechos estén hinchados y doloridos. El proceso será mucho más natural.
  • Acorta el tiempo en cada toma: si las tomas de tu bebé son de veinte minutos, por ejemplo, acórtalas hasta los diez minutos. Tras una toma de leche materna más breve, incorpora el nuevo alimento para ver cómo reacciona y cómo responde a estos cambios. Al principio es importante ir incorporando nuevos alimentos pero siempre respetar la leche materna como principal.
  • Sigue la digestión del pequeño: otro aspecto muy importante es siempre hacer un seguimiento de la digestión del bebé para ver cómo le sientan los nuevos alimentos y las nuevas cantidades. De esta forma, se puede rectificar si es necesario o seguir avanzando.

¿Existen riesgos a la hora de hacer el destete?

No, no existen riesgos a la hora de hacer el destete si se hace de forma gradual, que es lo más correcto. Es importante no hacerlo de forma brusca porque el bebé puede irritarse más de lo habitual o tener problemas digestivos y tú, como madre, tendrás más riesgos de contraer mastitis o congestión por la leche materna acumulada.

Posibles traumas al dejar de dar el pecho 

El momento del destete es uno de los más importantes tanto para el bebé como para la mamá y es por eso por lo que es necesario hacerlo de manera gradual. Es una etapa donde el pequeño tiene otro tipo de necesidades, por lo que tú, como madre, no debes sentirte mal o culpable por haber dejado de dar el pecho.

Cambios físicos en la mamá tras el destete

Cuando la mamá deja de amamantar a su bebé, las glándulas mamarias detienen la producción de leche, por lo que, lentamente, volverán a su estado original. Es posible que, tras la lactancia, el pecho esté un poco más caído, pero esto se puede evitar si te cuidas durante todo el proceso del embarazo y la lactancia.

Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. El pediatra es el que mejor te puede asesorar sobe el cuidado y la alimentación de tu hijo, y sobre los alimentos que debes añadir a la dieta conforme va creciendo.

Источник: https://www.enfamil.es/blogs/lactancia-materna/destete-cuando-y-como-dejar-de-dar-el-pecho-al-bebe

Embarazo saludable
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