¿Cuándo empezar a darle jugos al bebé?

Cómo introducir las frutas y las verduras en su dieta

¿Cuándo empezar a darle jugos al bebé?

​​​La OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses del bebé. Durante el primer año, la leche es el principal alimento, pero, a partir de los seis meses, empiezan a introducirse otros alimentos. Las frutas y las verduras son los primeros alimentos, distintos a la leche, que se suelen introducir en la dieta del bebé. Pero ¿cómo hacerlo?

Consejos la introducción de las frutas y verduras

• En la alimentación del bebé a partir de los seis meses, en general, se empieza con las frutas (en puré) o con las verduras más dulces y no demasiado ricas en fibra, como las zanahorias, las patatas y los calabacines, que, normalmente, suelen ser bien aceptados por el niño.

En cuanto a los cereales y según la Asociación Española de Pediatría, se desaconseja la introducción de gluten antes de los cuatro meses de edad pero sí a los 6 meses. Para introducir el gluten se deben seguir unas pautas progresivas, es decir, iniciarse con poca cantidad, uno o dos cacitos de reales, o una galleta al día e ir aumentando la cantidad. 

Cuando se empiezan a introducir, las papillas de frutas y los purés deben ser muy fluidos. La primera papilla puede consistir en una crema muy fina y diluida de zanahorias y patatas (hervidas o cocidas al vapor), condimentado con un poquito de aceite de oliva virgen.

Las siguientes papillas pueden enriquecerse con otras verduras, como las judías verdes. Si no se manifiestan problemas de alergias, y al niño le gustan las verduras que se le ofrecen, se puede llegar a componer una pequeña menestra en el transcurso de unas 4 ó 5 semanas.

La fruta se debe ofrecer finamente triturada. Para empezar, son aconsejables la manzana, la pera y el plátano. Algunas frutas estivales, como los melocotones y los albaricoques, también son una buena opción, aunque son más susceptibles de provocar alergias.

Durante el primer me​s de alimentación complementaria, es suficiente con dar al niño una papilla al día, y mantener la leche para el resto de las comidas. Además, el puré de una sola verdura no es muy nutritivo y es posible que, poco después de haberlo tomado, el pequeño pida leche: no hay ninguna razón para no dársela.

Mejor evitar añadir sal a las papillas. Con el tiempo, el niño ya tendrá la oportunidad de irla probando. De lo contrario, podría manifestar, desde muy pequeño, una mayor inclinación a los alimentos salados.  

Es muy importante, a la hora de elegir la ropa del recién nacido, tener en cuenta la estación del año, así como el lugar que se quiere visitar. He aquí otros consejos importantes sobre qué ropa poner al recién nacido en verano.

Si en algún momento del día refresca un poco, se puede abrigar al bebé con un jersey de algodón o de lana ligera, apropiado a la temperatura del momento.

También sus piernas deben mantenerse destapadas. Para ello, se le pueden poner pantalones cortos o vestiditos.

Los zapatos tan solo son necesarios si el pequeño anda. Se le puede calzar con calcetines de algodón y unos zapatos muy suaves.

Qué ropa poner al recién nacido en la playa

Muchas mamás se pregunta si es posible llevar a su pequeño a la playa.

Según la OMS, durante los primeros 28 días de vida del bebé, es aconsejable no llevar al bebé a la playa con el objetivo de preservarle de las altas temperaturas y la exposición al sol.

Es más, es aconsejable que, aunque sea verano, le coloques ropa de manga larga para que aprenda a regularse la temperatura corporal. Los bebés más mayorcitos sí pueden acudir a la playa, siempre y cuando, sigan una serie de recomendaciones: 

– Poner al niño un traje de baño de tela o toalla. El traje de baño es el mejor aislante para proteger sus frágiles mucosas genitales, sobre todo, si el pequeño pasa largos ratos sentado jugando con la arena.

También es imprescindible poner al niño un gorrito, con el fin de evitar la exposición directa del bebé al sol. Es mejor que el gorro esté provisto de visera, para protegerle mejor los ojos del bebé.

Qué ropa poner al recién nacido en la montaña

En el mismo caso que la playa, los primeros 28 días de vida del pequeño son clave, por lo que no deberías llevarle tampoco a la montaña. Una vez sean más grandes, la montaña es un buen destino parar descubrir el entorno y formentar su curiosidad. Te damos algunas recomendaciones para vestir al bebé en los días más fríos:

Resulta prudente vestir al niño como una «cebolla», es decir, por capas, pues el tiempo puede cambiar rápidamente y volverse frío de repente.

Una forma de vestir por capas puede ser, por ejemplo, la siguiente: bodi o camiseta de algodón, camisita de algodón, jersey y anorak de verano que lleve capucha, por si acaso se pone a llover.

Si el niño ya anda, debe llevar un calzado adecuado, que le sostenga el talón y le proteja de los arbustos y de las piedras.

– Para dar algunos pasitos por el prado, pueden ser suficientes unos calcetines gruesos, con el fin de protegerle de las plantas urticantes o de los pequeños habitantes ocultos en la hierba.

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Mi bebé y yo

​​​La regurgitación del bebé se puede definir como un mecanismo de autorregulación mediante el cual el recién nacido expulsa el exceso de leche. En otras palabras, es la em​isión de la leche​ que todavía no se ha digerido.

Se reconoce porque todavía no tiene el típico aspecto, similar al requesón, que sí adquiere cuando ya se ha iniciado el proceso digestivo.
La regurgitación es un fenómeno fisiológico, normal, que no debe preocupar.

Muy probablemente, se debe a un desarrollo incompleto del cardias, una pequeña válvula situada entre el esófago y el estómago que regula el paso de los alimentos.

En el primer mes, lo sufren el 90 por ciento de los recién nacidos, mientras que el fenómeno tiende a disminuir alrededor de los tres o cuatro meses, hasta desaparecer por completo antes de cumplir el primer año. Respondemos a las preguntas más frecuentes de las mamás.​

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/bebes/crecimiento/3-6-meses/destete-frutas-verduras-209

Alimentación del bebé, cómo introducir las frutas

¿Cuándo empezar a darle jugos al bebé?

La papilla de frutas es una de las primeras que se empiezan a ofrecer a los bebés (junto a la de cereales sin gluten y las verduras).

Como ya dijimos en el artículo de “La alimentación complementaria del bebé de 6 meses”, hay muchas contradicciones sobre la introducción de la alimentación complementaria, entre los organismos y entre nuestros pediatras. Y el caso de la fruta no es menos… desde este artículo intentaré orientaros y daros mi punto de vista al respecto.

A partir de los 6 meses si el bebé toma lactancia materna, y a partir de los 4 a 6 meses si toma leche de fórmula, ya podemos ofrecerles fruta.

La recomendación que he visto más a menudo en nuestros pediatras es la siguiente:

«Hacer la primera papilla de frutas con un plátano, una pera, una manzana y el zumo de una naranja». Usando el sentido común, ¿no creéis que esto es demasiado para un bebé que solo toma leche? ¿Os coméis vosotros 4 piezas de fruta de una sentada? Comparad el tamaño de vuestro estómago y el de vuestro bebé y haced una regla de tres.

Por otro lado, ya os hablé de lo importante que era la lentitud y la suavidad a la hora de incorporar los nuevos alimentos. ¿Si ponemos 4 frutas en la papilla y le da alergia, cómo sabremos cuál ha sido la fruta que se la ha provocado?…

Hay bebés a los que les gusta todo (¡y qué suerte tienen los padres!), pero seguramente, cuando el bebé pruebe esta papilla (fría, ácida…) muestre un escalofrío y cara de desagrado. Es comprensible, acostumbrado a la leche (dulce, cálida…).

¿Cómo debe ser la primera papilla de fruta?

Siguiendo la regla de lentitud y suavidad os daré unas pautas para que la introducción de la fruta sea lo más fácil posible.

Para empezar, podemos triturar 60ml de leche + 100 g de pera o manzana. La fruta ha de estar pelada y sin pepitas ni partes defectuosas. La leche puede calentarse un poquito. Esta dosis es suficiente para los primeros días (complementando a la toma de leche).

Si no les gusta esta preparación, aún se puede suavizar más si hervimos ligeramente (o ponemos unos minutitos al microondas) la manzana o la pera. Cuando se haya acostumbrado iremos añadiendo fruta fresca.

Si aún así no les gusta le podemos añadir 1-2 cacitos de cereales. Nunca añadiremos azúcar, galletas o miel.

Cuando lleve un par de días aceptando la papilla de pera y manzana podemos añadir 30g de plátano.

Si el bebé se acaba la papilla iremos incrementando hasta los 250ml, 90-100ml serán de leche. Recordad que la alimentación complementaria es “complementaria” a la leche y no al revés.

El bebé decide cuándo ya no quiere más, cuando gire la cara o cierre la boca, paramos.

Pensad que la fruta es menos nutritiva que la leche, así que mientras lleguen a los 500ml de leche diarios como mínimo no debemos preocuparnos, ya que a esta edad, la leche debe seguir siendo su alimento principal.

Si el bebé tiene malas digestiones, evitad la manzana, ya que es la fruta que tiene más gas y le puede resultar indigesta (hervida, al microondas o al horno es mucho más digestiva).

Toda la fruta ha de ser sin piel ni pepitas.

¿Cuándo introducir cada fruta?

A partir de aquí iremos introduciendo otras frutas como la ciruela y la uva, una a una para observar reacciones adversas.

El kiwi, el mango, la piña, la papaya, el melón, la sandía son frutas que también se pueden ofrecer a partir de los 6 meses pero con precaución.

Siempre que la mamá del bebé las haya tomado antes y durante el embarazo de forma natural y ninguno de los progenitores tenga alergia a la fruta en cuestión. Si no es así, las ofreceremos a partir de los 12 meses por precaución.

Con la naranja y la mandarina ocurre lo mismo, yo, por precaución prefiero esperar a los 12 meses.

Para el melocotón y los albaricoques es conveniente esperar hasta el año de vida, aunque a veces se recomiendan antes, ya que lo alergénico son los pelillos de su piel.

Las frutas rojas (Fresas, moras, frambuesas…) NUNCA las ofreceremos antes de año (si ha habido alergias anteriores o algún progenitor también es alérgico es mejor esperar a los 18 meses), ya que son potencialmente alergénicas.

El Baby-led Weaning

Es muy buena idea ofrecerles la fruta entera “Baby-led Weaning“, aunque no comerán la cantidad de fruta que comerían con una papilla, pero pueden ir experimentando texturas diferentes.

Id siempre con mucha precaución, ya que hay bebés de 6 meses que todavía no tienen maduro el reflejo de deglución, en ese caso podéis ofrecerles plátano machacado, una pera bien madura que se pueda ir deshaciendo, manzana rallada… cada uno conoce bien a su hijo y sabrá cuándo el bebé está preparado.

Según el “Baby-led Weaning“la fruta ha de ser un poco más grande que el puño del bebé», así el chupará la parte que sobresalga. También son muy buena idea las mallas anti ahogo, así el bebé podrá comer la fruta sin peligro.

¿Qué beneficios aporta la fruta?

Como hemos dicho, la fruta es menos nutritiva que la leche (tiene menos grasa, menos calorías…) pero es rica en vitaminas, fibra, minerales y es antioxidante.

Al igual que cuando nos hacemos un zumo natural, la papilla de fruta de los bebés también hay que hacerla justo antes de dársela, ya que de lo contrario se pierde gran cantidad de vitaminas.

Para terminar os diré que con las frutas podemos hacer un sinfín de papillas que mejoren la diarrea y el estreñimiento (tan común cuando se empieza la alimentación complementaria). Lo veremos en siguientes artículos.

Imágenes: viralbus, jeroen kransen, Ana María y pizzodisevo.

Источник: https://www.pequerecetas.com/alimentacion/bebes/alimentacion-bebes-fruta/

Embarazo saludable
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