Cuándo ir a Urgencias en el embarazo

Cuándo ir a Urgencias en el embarazo

Cuándo ir a Urgencias en el embarazo

La mayoría de las mujeres tienen un embarazo normal, pero es frecuente que, especialmente si es el primero, ante la mínima señal asalten las dudas y la preocupación.

Índice

Síntomas de las principales enfermedades del embarazo

En caso de que exista alguna complicación te ayudará saber reconocer sus síntomas.

Acude a Urgencias si detectas lo siguiente:

SíntomaPosible complicación
HipertensiónPreeclampsia
Edema (hinchazón y retención de líquidos en manos, pies)Preeclampsia
Sangrado vaginalDesprendimiento de placentaAmenaza de abortoEmbarazo extrauterinoAmenaza parto prematuro (en el tercer trimestre)
Fuerte dolor de cabezaPreeclampsia
Dolor abdominal agudoPreeclampsiaDesprendimiento de placenta
Pérdida vaginal de líquido verdoso, marrónSufrimiento fetal
Pérdida vaginal de líquido transparente (hilillo o chorro)Rotura de aguas
Picor muy fuerte en palmas de manos y plantas de piesColestasis gravídica
Mareos y visión borrosaPreeclampsiaDiabetes gestacional
Calambres abdominales fuertesDesprendimiento de placenta
Náuseas y vómitos intensos, incluso con hematemesisPreeclampsiaDiabetes gestacional
Ausencia o disminución de movimiento fetalDesprendimiento de placentaAmenaza de aborto, sufrimiento o muerte fetal
Heces pálidasColestasis gravídica
Dolor intenso bajo vientreEmbarazo extrauterinoInfección de orina
Fatiga anormal, decaimiento, palidezAnemia
Síntomas similares a una gripe (ganglios inflamados en el cuello, ligera fiebre, cansancio, dolores musculares…)ToxoplasmosisListeriosis
FiebreInfecciónListeriosis
Micciones frecuentes con dolor o escozorInfección de orina
Aumento repentino de pesoPreeclampsia
Dolor de riñonesInfección de orina
Aumento de sedDiabetes gestacional
Pérdida de pesoDiabetes gestacional

¿Cuál es el tratamiento de estas enfermedades?

Preeclampsia: la preeclampsia es una enfermedad que implica una subida de la tensión arterial de la madre, lo que puede ser muy peligroso si no se trata a tiempo ya que afecta al flujo sanguíneo que le llega al feto, pudiendo causa bajo peso al nacer, déficit en el desarrollo e incluso la muerte fetal. No existe un tratamiento, por lo que se recomienda reposo absoluto a la madre e inyecciones de esteroides que ayudan a acelerar la maduración de algunos órganos fetales, incluyendo los pulmones, para poder provocar el parto en cuanto no existe riesgo para el feto.

Desprendimiento de placenta: la placenta es uno de los órganos principales del embarazo ya que suministra oxígeno y nutrientes al feto, además de protegerle o fabricar hormonas necesarias en la gestación. Por un lado se encuentra adherida a las paredes del útero y, cuando se desprende de este, causa un desprendimiento que, si es total, puede provocar la muerte del feto, por lo que el único tratamiento es el parto.

Amenaza de aborto: la amenaza de aborto es más frecuente en las primeras semanas de embarazo. Si la causa es una malformación cromosómica del feto, no hay nada que se puede hacer para evitarlo, pero si la causa es otra, el reposo y la progesterona en óvulos pueden evitar esta pérdida.

Embarazo extrauterino: es aquel que se sitúa fuera del útero, normalmente en las trompas de Falopio. El embarazo aquí es inviable, por lo que el único tratamiento posible es el aborto terapéutico para evitar la muerte de la madre.

Amenaza parto prematuro (en el tercer trimestre): la amenaza de parto prematuro comienza en la semana 20 y dura hasta que el feto es viable, en la semana 36. Las consecuencias son diferentes según la edad gestacional, pero siempre se intenta evitar el parto mediante reposo e inyecciones de esteroides para madurar los pulmones y asegurar la viabilidad fetal.

Sufrimiento fetal: diferentes causas pueden poner en peligro el bienestar fetal. El sufrimiento fetal no tratado conlleva a la muerte del bebé, por lo que el único tratamiento posible es el parto.

Rotura de aguas: si la bolsa que contiene el líquido amniótico se rompe antes de tiempo, causa un parto prematuro. Si este se produce muy pronto, puede causar consecuencias serias al feto, por lo que se puede recomendad reposo y antibióticos para evitar una infección si la ritura es parcial. Si es total, la única posibilidad es el parto.

Colestasis gravídica: la colestasis es una enfermedad que se produce cuando la excreción (eliminación) de la bilis del hígado se interrumpe. Si el exceso de bilis penetra en el torrente sanguíneo, se produce la colestasis que causa a su vez hepatotoxicidad.

Para el bebé una colestasis no tratada puede ser muy grave, causando problemas como parto prematuro, mayor riesgo de inhalación de meconio durante el parto o incluso la muerte fetal.

El tratamiento consiste en fármacos que ayudan a aumentar el flujo de bilis y a aliviar el picor, o cremas de corticosteroides para la picazón.

Diabetes gestacional: la diabetes gestacional se produce cuando, durante el embarazo, el páncreas no produce la suficiente insulina necesaria para transportar esa glucosa desde la sangre a las células, para transformarla en energía.

Eso hace que la glucosa se acumule en el torrente sanguíneo, lo que puede ser peligroso para el bebé. El tratamiento consiste en una dieta reducida en hidratos de carbono y nada de azúcares.

Si tu nivel de glucosa se mantiene alto, el tratamiento incluirá inyecciones de insulina durante el resto del embarazo.

Infección de orina: las infecciones de orina son muy comunes en el embarazo y suelen estar causadas por bacterias como la escherichia coli, por lo que el tratamiento son los antibióticos.

Anemia: es una enfermedad de la sangre que aparece cuando existe un tamaño o cantidad inferior a la normal de los glóbulos rojos, lo que hace que no llegue suficiente oxígeno a los tejidos del organismo.

La anemia no tratada puede llegar a ser muy grave en la gestación, ya que limita el aporte de oxígeno a todos los tejidos, incluidos a los del feto.

Además, la falta de hierro puede provocar diversas complicaciones como bajo peso al nacer, parto prematuro, prolongación del período expulsivo… El tratamiento son los suplementos de hierro.

Toxoplasmosis: la toxoplasmosis es una enfermedad producida por un parásito, toxoplasma gondii, que se transmite a través de las heces de gato o de la carne de buey, cerdo o cordero poco cocinado y que puede dañar al feto. Si se detecta en el embarazo, el tratamiento es mediante antibióticos, aunque lo mejor es la prevención para evitar este contagio.

Listeriosis: la listeriosis es una patología infecciosa originada por la bacteria Listeria Monocytogenes, presente en algunos alimentos, generalmente de origen animal como los lácteos, los huevos o la carne, y que se transmite, por lo tanto, al consumir dichos alimentos contaminados. Puede causar complicaciones muy graves al feto, por lo que hay que evitar su contagio evitando esos alimentos. El tratamiento de medicina es antibiótico.

Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/salud-embarazo/cuando-ir-a-urgencias-en-el-embarazo-5515

Las primeras dudas del embarazo

Cuándo ir a Urgencias en el embarazo

 En cuanto te enteras que estás esperando un bebé, te empiezan a surgir un montón de dudas acerca de tu estado, los síntomas de embarazo que empiezas a notar, las pruebas médicas, tu alimentación o el día a día. Aquí vamos a intentar resolverlas. 

¿Lo tengo que repetir en el médico?

Si te realizas un test de embarazo casero y te da positivo, existe un 99 por ciento de posibilidades de que estés embarazada. Las pruebas de embarazo, tanto caseras como de uso profesional, detectan una hormona llamada β- HCG, que se secreta por la placenta a los pocos días de la implantación del huevo. Por tanto, no es necesario que te repitas la prueba.

¿Cuándo debo ir al médico?

En esta visita, el médico te hará preguntas para recoger información sobre tu salud general, te preguntará la fecha de la última regla, se asegurará de si estás suplementando tu alimentación con ácido fólico y yodo, (si no es así, te lo pautará),  te dará algunos consejos relacionados con la prevención de algunas infecciones y te hará una derivación a la matrona u obstetra, según tenga cada servicio organizado el control del embarazo.

La primera visita de embarazo a la matrona u obstetra la tendrás antes de que finalice el primer trimestre.

En esta visita, además de preguntarte datos sobre tu salud general, ginecológica y obstétrica (si tienes hijos o has tenido otros embarazos…) también te preguntará sobre antecedentes de enfermedades  (a ti y a tu pareja) que puedan tener relevancia para tu embarazo. Si tienes alguna molestia leve relacionada con este momento del embarazo, te dará consejos para paliarlos.

Recibirás información sobre hábitos saludables, para que vivas tu embarazo de forma plena. Te realizará un reconocimiento físico: peso, talla, cálculo de índice de masa corporal para determinar si tienes un peso adecuado a tu estatura, toma de tensión…

También te solicitará  una analítica de sangre y orina, así como una ecografía, calculando cuando es el momento óptimo  para   realizarlas. Tanto tú como tu pareja podréis resolver todas las dudas. Por último, te dará el calendario de visitas del embarazo.

No estoy tomando vitaminas, ¿Cuándo debo empezar a hacerlo?

Si tu alimentación es adecuada en principio solo tienes que suplementar el ácido fólico y el yodo.

Cuando el embarazo es planificado, se aconseja iniciar la suplementación de estos dos micronutrientes uno o dos meses antes de la concepción. Cuando no ha sido este el caso, conviene que lo inicies cuanto antes.

Existen preparados vitamínicos que contienen ácido fólico, yodo y vitamina B12. Para cualquier duda, siempre consulta a tu médico o matrona.

El ácido fólico es una vitamina del grupo B que favorece el correcto desarrollo del sistema nervioso fetal, ayudando a prevenir defectos en el cerebro y médula espinal (defectos del tubo neural). Tomar ácido fólico puede prevenir otras complicaciones obstétricas, como abortos espontáneos, nacimientos prematuros o anemias.

Con respecto al yodo, se ha demostrado que en la dieta de la mujer embarazada y madre lactante, hay un déficit en el aporte y es fundamental un aporte adecuado, para un buen desarrollo del cerebro fetal. Por otro lado, está contraindicado que se utilicen antisépticos yodados en las curas tanto de la madre como del niño.

Me duermo constantemente, ¿Qué me está sucediendo?

El cansancio o la fatiga, así como las ganas de dormir a todas horas, son los primeros síntomas de que estás embarazada. Estos signos se relacionan con el cambio hormonal que sucede en el embarazo.

Se cree que la somnolencia es producida por el incremento de una hormona llamada progesterona, que trabaja activamente durante las primeras semanas, preparando al útero para la implantación del óvulo que ha sido fecundado.

Según algunos autores, también puede estar asociado al aumento de otra hormona llamada relaxina.

Además, al comienzo del embarazo la formación de la placenta y el desarrollo embrionario requiere mucha energía. Por tanto, es comprensible que te sientas cansada y con sueño gran parte del día.

No te sientas culpable, procura descansar lo que necesites. Una pequeña siesta en mitad del día te puede ayudar pero si las siestas son muy largas, podrían interferir en el sueño nocturno.   

•   Duerme más horas por la noche: Acuéstate más temprano de lo habitual. Si no puedes hacerlo durante la semana, aprovecha el fin de semana  para reponer fuerzas.

•   Si tienes más hijos, puedes pedir ayuda a tu pareja, familiares, amigos, para delegar alguna tarea y poder descansar un rato.

•   Tienes que saber que estos síntomas mejoran, pasado el primer trimestre; entonces empezarás a tolerar mejor tus tareas cotidianas.

¿Me harán una ecografía vaginal en la primera visita?

Las ecografías que se hacen en el primer trimestre, hasta las 12-14 semanas de embarazo se realizan a través de la vagina, a partir de las 12-14 semanas ya se pueden realizar a través de la pared abdominal, pero la elección de la vía vaginal o abdominal corresponde al ginecólogo, si elige la vía vaginal es con el fin de ver mejor al feto y hacer mediciones más precisas de sus estructuras.

Tienes que saber que esta exploración es indolora y, es segura tanto para el feto como para ti, por tanto no supone ningún riesgo. No es imprescindible que te realices una ecografía precoz (por debajo de la semana 12), salvo que no conozcas la fecha de tu última regla o bien tengas sangrado vaginal, dolor o por indicación ginecológica.

¿Qué pasa si empiezo a manchar?

Conviene que sepas que dos o tres embarazos de cada diez presentan sangrado en sus primeras fases. Esto no significa que tengas un problema, pero a veces puede tratarse de una amenaza de aborto o de otras complicaciones.

En el primer trimestre: Si manchas es importante que observes el tipo de sangrado y la cantidad. Al comienzo de la gestación puede haber un pequeño sangrado al implantarse el huevo en la pared uterina se conoce como hemorragia de implantación.

Si se da, es normal y generalmente aun no sabes que estás embarazada. Puedes manchar debido a los cambios en el cuello del útero porque en el embarazo le fluye más sangre y está más sensible. Al mínimo roce (relaciones sexuales o examen vaginal) puedes manchar un poco.

Normalmente es un flujo sonrosado o con hebrillas sanguinolentas, pero no constituye un problema.

Si manchas sangre roja, como de una regla y no se asocia a exploración o relaciones sexuales, sería motivo de consulta para descartar una amenaza de aborto.

Si acudes al hospital a consultar por sangrado vaginal en el primer trimestre de embarazo, el ginecólogo lo va a denominar amenaza de aborto, aunque la gestación llegue hasta el final.

En ocasiones se producen pequeños hematomas en la inserción de la placenta y se resuelven manchando un poco. En este caso, el ginecólogo te recomendará reposo y te realizará un seguimiento ecográfico.

En la higiene íntima, ¿tengo que lavarme más frecuentemente o tomar medidas especiales?

Desde el principio del embarazo, por influencia hormonal, vas a notar aumento de flujo vaginal. A veces será muy fluido, como lechoso, en otros casos será espeso y pegajoso; en ambos casos será normal, mientra que no produzca irritación, picor o quemazón..

Tienes que realizar una higiene adecuada, en tu ducha diaria, con un jabón líquido suave (puede ser de tomillo, bardana, árbol de té…). Deberás limpiar la zona genital de delante atrás para que cualquier microorganismo depositado en el ano no se traslade a la vagina.

Asearse adecuadamente no significa hacerlo interiormente, todo lo contrario. Hay mujeres que con la intención de neutralizar cualquier germen, introducen productos en al vagina (antisépticos, jabones…) con el riesgo de alterar la flora vaginal que protege de infecciones. Lavarse una o dos veces al día es suficiente. Es importante evitar las duchas vaginales: la vagina se limpia sola.

Para evitar infecciones por hongos conviene que utilices ropa interior de algodón y limitar el uso de protectores o «salvaslips». Tampoco conviene que utilices ropa interior tipo tanga. En general, evita ropas ajustadas. Si se dieran estos síntomas de picor, quemazón o  irritación debes consultar a tu medico o matrona.

Si se te diagnostica una infección vaginal el médico te pondrá un tratamiento y te recomendará un producto para la higiene íntima específico (solución limpiadora sin detergente) en ocasiones el médico te recomendará probióticos de aplicación vaginal para reestablecer la flora habitual de la vagina.

¿Debo comer cosas especiales o dejar de comer algo?

Cuando conoces  que estás embarazada, te planteas dudas sobre que cosas puedo comer o no y además es muy probable que recibas información de tu entorno, a veces contradictoria. Lo recomendable es que tu dieta sea completa, variada y equilibrada.

Para cubrir tus necesidades y las del feto en formación. Esto no significa que debas de comer por dos.

Aunque siempre hay que tener en cuenta tu constitución y tipo de vida (activa, sedentaria) en general, tienes que aportar: lácteos, frutas, verduras, cereales, legumbres, carne, pescado, huevos…y, líquido suficiente para estar perfectamente hidratada.

La forma de cocinar, ligera: cocido, hervido, plancha, horno; cuantos menos fritos, grasas, precocinados mejor. Y, fundamental, repartir los alimentos en pequeñas cantidades, distribuidas en cinco o seis comidas al día.

Alimentos que debes evitar

En la primera analítica de sangre se te determinará si ya has pasado o no la toxoplasmosis. Hasta que conozcas el resultado y si te dicen que no estás inmunizada:

  • Debes evitar los embutidos que estén solo curados. Los puedes tomar cocidos, cocinados o si están sometidos a congelación tipo industrial (-20ºC durante al menos 48h.). El problema de esto es que muchos de los congeladores domésticos no alcanzan esta temperatura.
  • Las carnes las tienes que tomar muy hechas, bien cocinadas  (que no queden rositas por el centro por ejemplo las hamburguesas)   
  • Las verduras y hortalizas crudas tienes que lavarlas muy bien o higienizarlas.
  • También te sueles preguntar si puedes tomar quesos o patés:
  •  Quesos, si, pero comprueba que haya sido elaborado con leche pasteurizada, para prevenir otra infección llamada listeriosis.
  •  Los patés en conserva se pueden comer, pero no los que están refrigerados o los que se compran al peso en charcutería, por el riesgo de contaminación a partir de otros alimentos o por la protección parcial por el frío. Siempre y cuando se coma esporádicamente por el contenido graso y no sea de elaboración casera.   

Otra duda que puedes tener es si puedes comer pescado:

 Sí, pero tómalo con moderación. El pescado es un alimento muy nutritivo pero, debido a la contaminación de los mares, puede contener metilmercurio, dioxinas y pesticidas. 

 Sobre todo evitarás especies grandes y depredadoras (que se alimentan de otros peces) como el tiburón, pez espada, caballa, atún rojo, cazón.

El atún claro enlatado es más seguro, porque procede de pescados más pequeños. El salmón y truchas de granja tienen pocos contaminantes y mucho omega-3 (es un ácido graso esencial).

A pesar de todo lo dicho, los beneficios de comer pescado superan a los riesgos.

Podrías incluir pescado dos o tres veces por semana, preferiblemente pequeños y sobre todo variar las especies.

Источник: https://www.natalben.com/preguntas-durante-embarazo

¿Cuándo es necesario acudir a Urgencias Ginecológicas si estamos embarazadas?

Cuándo ir a Urgencias en el embarazo

Durante el embarazo pueden presentarse signos o síntomas desconocidos, que preocupan y generan dudas sobre la adecuada evolución del embarazo. Hay determinados signos de alarma que pueden indicar que es necesaria una valoración médica para confirmar el adecuado estado de la futura mamá y del bebé.

En estos casos, recibir una valoración precoz y urgente es primordial para diagnosticar problemas importantes y evitar complicaciones

¿Cuáles pueden ser esos signos de alarma?

Desde mi punto de mi vista, toda mujer embarazada que presente algún síntoma que le preocupe o que le parezca importante, debe consultar con su ginecólogo.

Es habitual que surjan dudas sobre signos o síntomas que la mujer no ha presentado con anterioridad y que éstos le causen estrés al no saber si lo que está percibiendo es algo normal o por el contrario, es un signo que indica que puede existir algún problema.

Lo más recomendable en este caso es ponerse en contacto con su ginecólogo habitual en primer lugar, para que él pueda valorar el caso y orientar a la gestante, para indicarle así si la sintomatología que presenta requiere de una atención urgente.

Si se da el caso de que la futura mamá no puede consultar con su ginecólogo, debe acudir al servicio de urgencias para ser valorada por el ginecólogo de guardia.

¿Qué secuencia se sigue en estos casos en el servicio de Urgencias ginecológicas?

El ginecólogo de guardia recibe en consulta a todas las gestantes que presenten una urgencia. Tras una entrevista detallada, realizamos una valoración con las pruebas complementarias que sean necesarias.

Si la gestante no requiere ingreso, le entregamos un informe con la exploración realizada y le indicamos las recomendaciones o tratamiento a seguir, que podrá entregar a su ginecólogo habitual en su próxima visita programada.

Si por el contrario, la gestante requiere ingreso hospitalario, contactamos con su ginecólogo habitual para mantenerle informado en todo momento del estado de su paciente y consensuar el caso con él, para que sepa el motivo del ingreso, el tratamiento que queda pautado, el estado de la futura mamá y en que habitación queda ingresada. De este modo facilitamos en todo momento una correcta coordinación entre el ginecólogo de guardia y el ginecólogo de la paciente.

A partir de ese momento, la futura mamá queda ingresada a cargo de su ginecólogo habitual, teniendo la tranquilidad de que además el ginecólogo de guardia está disponible las 24 horas en el Hospital para cualquier atención que precise la paciente.

¿Qué puede propiciar una amenaza de aborto? ¿Qué causas son las más frecuentes?

Una de las causas más frecuente de preocupación al comienzo del embarazo es la aparición de un sangrado durante el primer trimestre de gestación, ya que si no se trata de un sangrado de implantación o un sangrado tras una relación sexual, puede indicar que el embarazo no está siguiendo su curso adecuadamente.

La mayoría de los abortos espontáneos o naturales ocurren durante el primer trimestre de gestación y se denominan por ello aborto precoz, siendo la causa más frecuente las anomalías cromosómicas. Existen otras causas menos frecuentes como infecciones, enfermedades crónicas, enfermedades endocrinas, factores inmunológicos o anomalías/patologías a nivel del útero.

¿Atendéis muchos casos de este tipo?

Sí, es bastante habitual, y suele ser el motivo de consulta más frecuente de las futuras mamás al principio del embarazo.

¿Hasta qué punto es importante una atención inmediata en estos casos, como la que proporcionáis en el Servicio de Urgencias ginecológicas del Hospital?

Un sangrado vaginal durante las primeras semanas de gestación es un signo de alarma y requiere una valoración especializada por un ginecólogo para determinar el motivo del sangrado.

Presentar un sangrado de este tipo no es sinónimo de que ocurra algún problema, ya que es frecuente que la implantación del embrión dentro del útero se acompañe de algún pequeño sangrado o que éste suceda tras una relación sexual.

Sin embargo, es necesaria una valoración médica para confirmar el adecuado curso de la gestación y descartar complicaciones importantes que pueden ocurrir durante las primeras semanas, ya que en estos casos recibir una valoración precoz y urgente es primordial para diagnosticar problemas importantes y evitar complicaciones.

Cuando las futuras mamás consultan por un sangrado de este tipo, el ginecólogo de guardia tras preguntarle por sus síntomas y el curso del embarazo hasta ese momento, realiza una cuidadosa exploración para determinar de dónde procede el sangrado y una ecografía vaginal (ambas exploraciones no suponen ningún riesgo) para tratar de identificar la localización del embarazo (descartando así embarazos ectópicos o extrauterinos) y determinar su viabilidad (presencia de embrión y latido cardíaco).

En algunas ocasiones también es necesario completar el examen con una pequeña extracción sanguínea para cuantificar los niveles de β-hCG (la hormona del embarazo) en sangre.

Источник: https://hospitalcruzrojacordoba.es/urgencias-ginecologicas/cuando-es-necesario-acudir-a-urgencias-ginecologicas-si-estamos-embarazadas/

Embarazo: ¿cuándo acudir a urgencias?

Cuándo ir a Urgencias en el embarazo

Seguro que alguna de vosotras malasmadres, que habéis estado embarazadas o lo estáis actualmente, no habéis sabido bien cuándo acudir a urgencias.

A veces dudamos de si lo que sentimos es normal o no, por este motivo hoy nuestra colaboradora y ginecóloga Sofía Fournier ha querido elaborar este post en el que nos expone las situaciones o motivos por los que sí debieramos ir al hospital. ¡No os perdáis este interesante post!

*Podéis seguirla en , , instagram y en su blog.

Bueno chicas, aquí estoy de nuevo, y hoy vamos con un tema que creo que os puede ser muy útil a las embarazadas: os voy a comentar los principales motivos por los que yo creo que deberíais ir a Urgencias.

Porque cuando una se embaraza a veces se agobia demasiado por síntomas que son totalmente normales, le sale una vena hipocondríaca que desconocía totalmente y le entran unas angustias vitales que no la dejan dormir.

También está el otro extremo, la Malamadre que piensa: no, yo no quiero quedar de primeriza novata, seguro que esto es normal, total, ¿para qué ir al hospital a molestar? En fin, que como en todo en la vida, lo importante es encontrar un equilibrio.

Y con este listado de motivos por los que sí que creo que hay que ir a urgencias espero poder ayudaros a encontrar ese equilibrio, obviamente puedo olvidarme algún motivo, y además, por encima de todo, el criterio de si debéis acudir o no a urgencias es vuestro.

Primeras semanas de embarazo

Durante las primeras semanas del embarazo, que es cuando más agobios y dudas os pueden entrar, hay varios motivos que sí justifican una visita al hospital:

  • Sangrado vaginal en cantidad similar a una regla (pequeñas pérdidas rosadas o marrones pueden ser normales en las semanas iniciales del embarazo).
  • Dolor intenso en el bajo vientre (molestias tipo regla son súper frecuentes en el primer trimestre).
  • Náuseas y vómitos que te impiden una ingesta de líquidos o alimentos durante más de 12 horas.

Segundo trimestre

Las causas que te deberían hacer consultar en el segundo trimestre son las siguientes:

  • Dolor abdominal similar a una regla intensa o a un retortijón, que se repite cada poco tiempo (cada 20 minutos, por ejemplo) y que no mejora en reposo. Podrían ser contracciones, conviene comprobar que el cuello del útero sigue largo y que no representan una amenaza de parto prematuro.
  • Cambio sustancial en el patrón de movimientos del bebé, o no notar movimientos durante un largo periodo de tiempo (antes de agobiarte demasiado, por eso, te recomiendo lo siguiente: bajar el ritmo, comer algo, tumbarte y esperar unos diez minutos… ¡Verás como el peque se empieza a mover!).
  • Sangrado en cantidad similar a una regla.
  • Sensación de pérdida de líquido de forma que no puedes controlar.
  • Dolor difuso e intenso en toda la barriga, que no cambia de intensidad pero que es sordo y continuo.

Tercer trimestre

Y en el tercer trimestre los motivos por los que acudir al hospital son prácticamente los mismos que los del segundo trimestre, sumando al final de todo del embarazo los signos de ponerse de parto y añadiendo algún otro como:

  • Incremento de peso de forma muy brusca, generalmente acompañado de hinchazón importante de piernas y tobillos.
  • Dolor de cabeza intenso.
  • Picor intenso en la piel, predominantemente en las manos y los pies, y que se acentúa por la noche.

Cómo saber que estoy de parto

  • Romper la bolsa de las aguas: notarás como un líquido caliente se escurre entre las piernas, y no lo puedes controlar (es decir, por si te entra una duda: no es pipí, porque intentas controlar dicha pérdida y el líquido sigue saliendo igual).

    ¿Si rompes aguas has de correr para ir al hospital? ¡No, tranquila! (Hollywood ha hecho mucho daño a la obstetricia). Tienes tiempo de darte una ducha, acabar de recoger las cosas y salir tranquilamente hacia el hospital.

    Si las aguas no son claras o bien eres portadora de streptococo (cosa que ya te habrá comentado tu gine en la consulta), entonces te aconsejo que no tardes más de 1 hora en llegar, en caso contrario podrías tardar hasta 4-6 horas sin problemas.

  • Empezar con contracciones: para saber que seguro que son las de parto y llegar al hospital en plan “profesional” mi consejo es que aguantes en casa con contracciones dolorosas cada 3 o 4 minutos durante como mínimo un par de horas.

    ¿Y cómo de dolorosas? Pues a ver, no te vas a desmayar ni nada por el estilo, pero es un dolor bastante intenso, que te obliga a dejar de hacer lo que estabas haciendo, mucho más fuerte que el dolor de regla, que se acompaña de la barriga muy dura y en ocasiones de dolor en la zona lumbar.

Otras causas a tener en cuenta

Luego existen toda otra serie de motivos que os deberán hacer consultar en urgencias independientemente de las semanas de embarazo en las que os encontréis:

  • Fiebre por encima de 38º: aunque creáis que es un resfriado o una gripe, si tenéis fiebre alta debéis consultar en urgencias. Cierto que estando embarazada te puedes poner enferma como cuando no lo estás, y puedes pasar una gastroenteritis o una gripe, pero conviene asegurarse que no está afectando al embarazo y valorar qué tratamiento puedes hacer.
  • Molestias al orinar: las infecciones de orina son mucho más frecuentes en las mujeres que en los hombres, pero si encima estás embarazada es algo relativamente habitual, y que conviene tratar.
  • Cambios en el flujo vaginal (flujo que molesta, ocasiona picor o es muy abundante).
  • Varices muy dolorosas, hemorroides que molestan.
  • Si recibís de forma accidental un golpe fuerte o una contusión en el abdomen.
  • Si os ocurre cualquier cosaque os haría acudir a urgencias sin estar embarazadas: torceduras de tobillo, picaduras raras de insectos, etc.
  • Malestar generalizado, con dolor difuso en la barriga y presencia de fiebre o febrícula.

Consejo de la experta

Si bien he intentado comentaros los motivos más frecuentes que os deberían hacer ir a urgencias, pueden surgir infinidad de situaciones que no os haya explicado.

Además, nunca olvidéis esto: si estando embarazadas os ocurre algo que creéis que no es normal, no seáis tontas y consultad en urgencias.

 Siempre es mejor tener que volver a casa pensando, vaya, era una tontería pero al menos me he quedado tranquila que arrepentirse luego por no haber ido.

Источник: https://clubdemalasmadres.com/embarazo-cuando-acudir-a-urgencias/

Embarazo saludable
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