¿Cuándo se recomienda bañar a un recién nacido?

Aseo en el recién nacido

¿Cuándo se recomienda bañar a un recién nacido?

La llegada de un recién nacido a casa supone para los padres responsabilizarse de las necesidades de su hijo, entre ellas, el cuidado del aseo corporal, que es todo un reto para los primerizos. Los niños menores de un mes requieren de unos cuidados diferentes a los que han superado esa edad, debido a sus especiales características.

¿Cómo se debe bañar al recién nacido?

No existe un consenso sobre cada cuánto hay que bañar a un recién nacido. Es igual de bueno  hacerlo a diario que cada dos días, incluso en algunos países lo hacen una vez por semana.

Lo importante es saber que el baño debe ser lo suficientemente regular para que el bebé mantenga una higiene adecuada.

  Si es un momento agradable, lo habitual es hacerlo diariamente, mientras que si supone un estrés, se puede hacer cada más tiempo.

La bañera no debe llenarse en exceso, unos 15-20 centímetro de altura es adecuado. La temperatura del agua de debe de ser de 36-38 ºC. Hay que comprobar la temperatura del agua antes de meter al niño, sumergiendo el codo o el dorso de la mano o empleando un termómetro.

Se puede sumergir al niño, incluso aunque no se le haya caído el cordón umbilical. Se debe emplear un jabón suave de pH neutro, en poca cantidad, para enjabonar al niño de forma delicada y posteriormente aclararle. La duración del baño no debe exceder de unos minutos en los primeros días de vida para evitar que el agua se enfrié y el niño también.

La habitación donde se le bañe debe estar caldeada a unos 22-24 ºC. Esto evitará que al salir del agua el bebé tenga frío. Tras el baño se procederá al secado con una toalla templada, realizándolo de forma suave.

Es importante tener a mano todo lo necesario para el baño del recién nacido y nunca dejar al niño sin supervisión en la bañera.

¿Cómo se limpia el cordón umbilical?

La limpieza del cordón umbilical debe realizarse desde el primer día de vida y de forma diaria. En los países con buenas condiciones higiénicas, como el nuestro, no es necesario el empleo de alcohol u otras soluciones antisépticas.

Se deben tomar las siguientes medidas:

  • Lavarse previamente las manos.
  • Limpiar la zona del cordón con agua y jabón.
  • Secado adecuado.
  • Para ayudar a mantener el cordón seco se puede emplear una gasa limpia que lo envuelva, la cual se debe cambiar en cada cambio de pañal.
  • Cambios frecuentes de pañal para evitar que se moje el cordón cuando el niño orine.

Debido a que para limpiar el cordón se requiere agua y jabón, un momento adecuado para hacerlo es el momento del baño. Lo habitual es que el cordón se desprenda entre los 7 y los 15 días de vida.

¿Cuándo se pueden cortar las uñas de los recién nacidos?

Es habitual que los bebés nazcan con las uñas muy largas. Es importante conocer que la punta de las uñas suele estar adherida a la piel del dedo lo que provoca que sea muy difícil cortarlas durante los primeros días sin que se haga una herida al bebé.

Por ello es adecuado retrasar el primer corte con tijera de las uñas a los 15 o 20 días de vida. Mientras se puede emplear una lima fina de uñas (aunque resulta difícil conseguirlo, ya que las uñas son muy blandas) o desprender la punta que sobra, con mucho cuidado, tras el baño.

Pasados esos primeros días se empleará una tijera pequeña de punta roma, cortándose las uñas siempre de forma recta y sin dejar picos en las esquinas que puedan provocar arañazos o que se claven en la piel del dedo. Posteriormente se puede repetir, cuando los padres las vean largas.

¿Es necesario utilizar cremas en los recién nacidos?

La piel de los recién nacidos tiende a secarse de forma natural durante los primeros días, debido a que dejan de estar en contacto con el líquido amniótico y pasan a un ambiente seco como es el aire. A la semana de vida, la piel suele haberse adaptado adquiriendo su aspecto terso y suave.

No es necesario, por tanto, emplear cremas de forma rutinaria en los recién nacidos. Se puede usar una crema hidratante, en caso de que la sequedad de la piel sea excesiva, empleando una especial para bebés con el menor número de irritantes posibles (parabenos, perfumes…).

La piel del área del pañal tampoco requiere un cuidado especial. En general, el cambio frecuente de pañal es suficiente para que la orina y las heces no irriten la zona. En caso de que la piel se ponga roja o irritada se puede emplear una “pasta al agua”, que aísla la piel de nuevas agresiones.

¿Se deben usar colonias en los recién nacidos?

El olfato es uno de los sentidos más desarrollados en el recién nacido, junto al tacto, de hecho, el bebé aprende el olor de su madre ya desde el útero.

Si se utilizan colonias con olores fuertes se puede dificultar que el recién nacido reconozca a su madre mediante el olfato.

De la misma manera, la madre no debería emplear perfumes de fuerte olor que interfieran en el reconocimiento hijo-madre.

¿Cómo se debe realizar el cambio de pañal?

Los recién nacidos pueden llegar a mojar una media de 6-8 pañales al día y realizar hasta una deposición por toma. Así que hay que cambiar de pañales con frecuencia, para que tanto la orina como las heces permanezcan el menor tiempo posible en contacto con la piel del bebé.

Para su limpieza se puede utilizar agua y una esponja (impregnada con un jabón suave si es necesario) o toallitas húmedas que respeten el pH de la piel (sin productos irritantes). En las niñas realizar la limpieza de delante hacia atrás (hacia el ano), para evitar que las heces entren en contacto con los genitales.

Luego, secar la piel y los pliegues, antes de poner el pañal.

Al igual que en el baño, se debe tener todo a mano y nunca dejar sin supervisión al niño (ya sea en un cambiador o en una cama) para evitar que se caiga.

¿Cómo se limpian los oídos y el pelo?

La cera que se secreta en el conducto auditivo es una sustancia que protege al oído ante posibles agresiones. No se debe intentar extraer. En caso necesario se empleará una toalla húmeda para limpiar la oreja por fuera y nunca con un bastoncillo.

El pelo de los recién nacidos se puede limpiar a diario en el baño con agua y jabón. Posteriormente se debe secar bien la cabeza para evitar que el niño se enfríe. Para peinarle, suele emplearse un cepillo de cerdas suaves.

Источник: https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/aseo-en-recien-nacido

El baño del bebé

¿Cuándo se recomienda bañar a un recién nacido?

A muchos recién nacidos se les da su primer baño después de su nacimiento. La comadrona o el papá lo bañan de manera tradicional.

Algunas comadronas aconsejan no bañar al bebé después de nacer puesto que el unto sebáceo posee propiedades que protegen la piel de los recién nacidos. No obstante, no está presente en la piel de todos los bebés al nacer.

Por otro lado, si se baña el bebé tras el parto, se le «roban» unos minutos esenciales al vínculo maternofilial (bonding) en los primeros momentos juntos.

El primer baño en casa debería tener lugar una vez se haya caído el ombligo y esté totalmente curado. Así se minimiza el riesgo de que puedan entrar gérmenes en la herida del ombligo y provoquen infecciones.

Muchos padres temen el momento del baño durante las primeras semanas después del nacimiento.

Dudas sobre cómo conseguir la temperatura correcta o cómo agarrar al bebé de forma que pueda disfrutar del baño sin que se nos resbale se van esfumando con la rutina del baño.

A la hora de dar el primer baño se recomienda solicitar la ayuda de una comadrona, que le podrá dar consejos sobre cómo bañar a bebés y niños pequeños. También es mucho más relajado si los dos padres están presentes ayudándose durante el baño.

¿Con qué frecuencia se debe bañar a los bebés?

A modo de ritual de relajación diario o como baño semanal, tú eres la que decides con qué frecuencia bañas a tu bebé. Los pediatras suelen recomendar dar de uno a dos baños semanales durante las primeras semanas de vida.

Si vives en una zona donde el agua es muy dura, se le puede resecar la piel al bebé si lo bañas con demasiada frecuencia. Para que esté limpito, suele ser suficiente con lavarle regularmente con una manopla húmeda y caliente la cara, las manos y el culito.

Normalmente no es necesario añadir productos para el baño.

Como regla general a aplicar te recomendamos que bañes al bebé cuando esté sucio. Durante los primeros meses está sucio solo cuando el bebé ha regurgitado demasiada leche o el pañal no lo ha podido retener todo. En cuanto empiece a gatear ya será necesario que lo bañes bien con mayor frecuencia.

¿Dónde baño al bebé?

¿En una bañera o en un cubo bañera? Esta es una pregunta que se plantean muchos padres ya con los preparativos previos al parto. A menudos las comadronas y los pediatras no se ponen de acuerdo.

Como en muchas otras cosas del bebé, lo mejor es probar cuál es la opción que mejor os va a vosotros. También se puede utilizar el lavabo (si presenta las dimensiones adecuadas) para bañar al bebé.

Te recomendamos que bañes a tu bebé donde os sea más cómodo y agradable.

Independientemente de donde lo bañes, el aspecto de la seguridad sigue siendo fundamental. Nunca se deberá dejar al bebé ni a un niño pequeño en el agua sin vigilancia porque los accidentes ocurren en cuestión de segundos.

Si bañas al bebé en el lavabo, tienes que asegurarte de que no pueda abrir accidentalmente el grifo del agua porque si el agua está demasiado caliente podría sufrir quemaduras. Por eso, lo mejor es cambiar brevemente al agua fría al terminar de llenar el lugar donde se va a dar el baño.

El baño del bebé, paso a paso

Por regla general, es preciso seguir los siguientes pasos a la hora de bañar a un bebé:

  1. Preparar todo lo necesario para el baño de manera que esté a mano: agua a 37 grados, manoplas y toallas suaves, pañales. Si tu bebé ya tiene pelo, necesitarás también un cepillo. Comprobar siempre la temperatura del agua con un termómetro. Como los bebés pequeños perciben el dolor con retraso, reaccionan mucho más tarde que los niños más mayores al agua caliente, de manera que pueden sufrir más fácilmente una escaldadura dolorosa y peligrosa.
  2. Si vas a utilizar una bañera para bebés, tienes que llenar 3/4 partes de agua, aunque el tamaño de tu bebé también es decisivo.
  3. Calienta previamente la zona del cambiador. Para los bebés son muy desagradables los cambios de temperatura. Así, si se calienta previamente la zona del cambiador se minimizan los cambios bruscos de temperatura y el riesgo de que se resfríe. Una toalla con capucha ayuda también a que no se enfríe.
  4. Desnuda al bebé. Observa si el bebé se encuentra lo suficientemente cómodo para adentrarse en la aventura de la bañera. Los bebés que ya hayan tenido experiencias positivas en el agua caliente se pueden bañar cuando no estén de tan buen humor. A menudo el baño sirve, al igual que en el caso de los adultos, para tranquilizarse y relajarse. Los bebés que tienen gases o molestias abdominales también se tranquilizan con un baño caliente.
  5. Desliza al bebé lentamente en el agua para que no se asuste. Ve contándole lo que estás haciendo o cántale una canción, esto sirve para tranquilizar a los bebés que son más miedosos. Mantenlo siempre bien sujeto en la palma de tu mano. Deja que una comadrona te explique exactamente cómo sujetar al bebé.
  6. Limpia al bebé suavemente con ayuda de una manopla. No te olvides de limpiar también los pliegues en la piel y esos puntos a los que es más difícil acceder como entre los dedos de los pies, detrás de las orejas o en las arrugas del cuello. Deja el pelo para el final para que no se enfríe por la cabeza.
  7. Tú decides si prefieres utilizar champú, loción o jabón. Si deseas bañar al bebé con un poco de aceite, por ejemplo para eliminar costra láctea de la cabeza, ten en cuenta que al sacar al bebé de la bañera su piel estará especialmente resbaladiza. También se dice que un chorro de leche materna en el agua resulta eficaz contra la piel seca.
  8. Después del baño, seca al bebé lo mejor que puedas antes de vestirlo. Para evitar irritaciones o infecciones en la piel en los pliegues, es muy importante secar bien todas esas partes sin frotar. Muchas comadronas recomiendan asimismo secar al bebé cuidadosamente con el secador de pelo. En tal caso, es especialmente importante cubrir el pequeño pene del bebé con una toalla o manopla para que no se pueda producir ningún choque eléctrico.

El baño del bebé debe durar entre 5 y 10 minutos para que no se enfríe demasiado. Lo mejor es tener siempre un reloj a la vista.

Jabón y champú

En el caso de recién nacidos, puedes prescindir del jabón y del champú y limpiarlos bien con agua. Para cuidar esa piel tan delicada resulta adecuado un aceite para el baño.

Cuando el bebé sea más grande, puedes elegir entre dos productos separados o un práctico gel para todo el cuerpo, que es una excelente opción mientras el bebé no tenga mucho pelo.

La piel del bebé es cinco veces más fina que la de los adultos, por eso es preciso que utilices un producto suave, que no esté perfumado, que no irrite los ojos y que esté indicado para la piel sensible del bebé.

A los bebés más grandes y niños pequeños les encantan los productos especialmente desarrollados para ellos: que huelen bien (a sandía o chicle), hacen mucha espuma, colorean el agua con tintes inofensivos y cuyo envoltorio está decorado con una princesa o un pirata.

Baño de espuma

Probablemente no exista ningún bebé al que no le encante estar sentado y chapotear en una bañera llena de espuma. ¡Pues adelante! Utiliza para ello un producto sin perfumes adecuado para pieles sensibles y asegúrate de que el bebé no se beba el agua del baño.

Evita los aceites esenciales hasta que el bebé ya sea un niño, porque pueden provocar convulsiones peligrosas, especialmente en bebés. Lo más divertido de la bañera son las pompas de jabón: de colores, totalmente inofensivas y una forma excelente para practicar el agarre.

Manoplas y toallas

Por supuesto son suficientes una manopla común y una toalla normal. Pero las manoplas y toallas diseñadas especialmente para los niños les resultan mucho más divertidas. ¡Y a los padres también les encantan! Hay toallas con divertidas orejas de animales en la capucha o con hadas, coches de bomberos o animales bordados.

Las manoplas se colocan sobre la mano y se convierten así en divertidas marionetas de felpa. Y seguro que tú bebé no tendrá ningún reparo en que un lindo gatito le quiera limpiar la barriguita.

Termómetro para la bañera

Al principio no es tan fácil conseguir la temperatura ideal del agua, que no debe estar ni demasiado caliente ni demasiado fría. Por eso, mientras el bebé sea pequeño, lo mejor es que utilices un termómetro para la bañera. La temperatura óptima para el bebé son 35 grados.

Juguetes

¡Y ahora a disfrutar en la bañera! El tradicional pato de goma sigue siendo un amigo fiel en la bañera, pero el mercado está lleno de alternativas como recipientes con agujeros, barquitos y animalitos que lanzan agua. Compra juguetes que satisfagan la curiosidad de tu bebé y asegúrate siempre de que no puedan desprender piezas pequeñas que tu bebé se pueda tragar.

A los bebés les encanta lo siguiente:

  • Vasos y otros recipientes que pueden llenar de agua y luego verter o recipientes que tienen agujeros en la base con los que pueden hacer que llueva en la bañera
  • Barquitos y animales marinos que pueden flotar y no se hunden
  • Manoplas con figuras divertidas
  • Formas, letras y números que se pueden fijar a la bañera o a las baldosas
  • Muñecas resistentes al agua para abrazarlas durante el baño
  • Pinturas especiales para el baño que se quitan fácilmente de la piel o de la bañera
  • Animalitos que lanzan agua (¡Atención! Estos divertidos animalitos crean fácilmente moho en su interior. Después del baño, vaciarlos bien y cambiarlos de vez en cuando)
  • Tazas y platos de plástico para tomar un café en el agua (solo cuando tu hijo tenga la edad suficiente para saber que no debe beber el agua)

Cómo guardar los juguetes de la bañera

En algún momento la diversión en la bañera tiene que llegar a su fin. ¿Pero dónde metes los juguetes? Para ello existen unas bolsas de red provistas de ventosas para adherirlas a las baldosas o que se pueden colgar y donde los juguetes se pueden secar fácilmente. También se puede utilizar una caja de plástico sin tapa.

Источник: https://www.bebitus.com/magazine/bebe/cuidado-y-salud/el-bano-del-bebe.html

Cómo bañar a un bebé: todo lo que debes saber – Pampers

¿Cuándo se recomienda bañar a un recién nacido?

El primer baño de tu bebé realmente es un logro. Pero cuándo dárselo, sin mencionar cómo y dónde, es la gran duda de todos los padres primerizos. Limpiar a un bebé resbaladizo, y a veces llorando, requiere práctica. Así que relájate; cada vez será más fácil y tu bebé pronto aprenderá a disfrutar y chapotear en el agua.

¿Con qué frecuencia debes bañar a tu bebé?

Para un recién nacido, dos o tres veces a la semana es probablemente suficiente, siempre que mantengas el área del pañal bien limpia y laves sus manos, cuello y rostro varias veces al día. A menos que haya rejurgitado o se haya manchado, el recién nacido no se ensucia mucho. Aprende todo lo que necesitas saber sobre cómo bañar un recién nacido.

Para los bebés más grandes, el baño puede ser necesario todos los días ya que la hora del baño se convierte en parte de la rutina de la hora de dormir. Puede ser una excelente idea para que tu bebé se relaje y descanse a la noche.

Cómo bañar con esponja a tu recién nacido

Antes de que se caiga el cordón umbilical (entre 10 días y 3 semanas después del nacimiento), la mejor opción es bañar a tu bebé con una esponja para evitar que se moje el cordón. Te mostramos cómo:

  • Acuesta a tu bebé sobre una superficie suave y lisa (puede ser sobre una toalla limpia). Ten a mano un recipiente con agua tibia y una esponja o paño.
  • Mantén a tu bebé envuelto calientito y deja una extremidad afuera por vez y lávala.
  • Seca con toques suaves de una toalla el área húmeda y comienza con la otra extremidad.
  • Si accidentalmente se moja el cordón umbilical, simplemente usa una toalla para secarlo con suavidad.

El gran baño

Una vez que el cordón se cayó, tu bebé está listo para un baño real en la bañera, fregadero (lavamanos) o en la bañera para bebés.

En cualquiera de los casos, cubre el fondo con una toalla para que sea más suave y menos resbaladizo. También es bueno que tengas a otra persona cerca para que te ayude a sostener a tu pequeño resbaloso.

Reúne todo lo que debes usar de ante mano para que no tengas que preocuparte durante el baño.

Te damos esta lista simple:

  • Una toalla grande con capucha
  • Un esponja o paño suave
  • Pompones de algodón
  • Jabón para bebé o jabón para bañera
  • Un cepillo o peine para bebé

Solo necesitarás aproximadamente 5 centímetros de agua tibia para dar a tu bebé un baño efectivo. Intenta colocar un paño tibio sobre su vientre para evitar que le dé frío.

Estos primeros baños no deben ser muy prolongados ni minuciosos, pero deben ser efectivos. Sostén a tu bebé con firmeza, pero suavidad, mientras le limpias cualquier rastro de suciedad o piel desprendida que se haya acumulado. Tendrás que sostener su cabeza y espalda mientras lo lavas. Mientras lo lavas, presta especial atención a:

  • Las áreas genitales y del pañal.
  • Las manos y los pies. También mira entre los dedos de los pies y las manos.
  • Los pliegues en la parte posterior de las rodillas, el cuello y los muslos.
  • El rostro. Si se ha acumulado suciedad alrededor de los ojos, usa un pompón de algodón para limpiarlo.
  • Axilas: aquí se puede acumular pelusa de su ropa.
  • Detrás de las orejas.

Cuidados del cabello y la cabecita

No todos los bebés nacen con la cabeza llena de cabello, pero si tu bebé tiene cabello, lávalo con un champú para bebés suave, según sea necesario. Simplemente aplica un poquito de champú en su cabello y delicadamente masajéalo, y déjalo asentarse por un breve tiempo mientras lo enjuagas. Lava el cabello de tu bebé al final para que no tenga que quedar en contacto con agua enjabonada.

Temperatura del agua para el baño del bebé

La piel de tu bebé es más sensible que la tuya. Como resultado, el agua del baño que se sienta bien para ti se será demasiado caliente para él. Antes de poner a tu bebé cerca del agua, pruébala con la parte posterior de tu muñeca o codo: Estas áreas son más sensibles al calor que tu mano. El agua debe sentirse tibia, pero no caliente.

Finalmente, no te sorprendas si tu bebé llora durante sus primeros baños. Solo está reaccionando a una sensación desconocida. Mantén la temperatura ambiente cálida, el agua del baño placentera y cálmalo con caricias y canciones. Pronto aprenderá a disfrutar de la hora del baño.

Источник: https://www.pampers.com.ar/recien-nacido/cuidado-del-bebe/art%C3%ADculo/el-primer-bano-del-bebe

Cómo, cuándo y con qué frecuencia bañar al bebé según su edad

¿Cuándo se recomienda bañar a un recién nacido?

Pero ¿Cómo hacerlo, cuánto tiempo debe durar, qué productos utilizar? Te guiamos en este artículo para que el baño se convierta  en un momento especial tanto para el bebé como para la mamá o el papá que lo realice.

¿Con qué frecuencia hay que bañar el bebé?

Si el bebé es recién nacido, bastará con bañarle dos o tres veces a la semana. Bañar al bebé demasiado puede secar su piel.

Cuando el bebé ya comienza a gatear y a explorar todo lo que le rodea, suele ensuciarse más, y será necesario aumentar los baños para mantenerlo limpio.
Aunque no laves al bebé diariamente, sí debes lavarle frecuentemente las manos y el área genital. Esto lo puedes hacer cada vez que le cambies el pañal.

En esos momentos también debes limpiar y prestar atención a los pliegues de su piel como las axilas o el cuello, estas zonas son muy delicadas y en ellas se puede acumular suciedad no visible, sudor o pelusillas.
En nuestro país los padres suelen bañar al bebé todos los días. Aunque no es necesario, puede convertirse en parte de la rutina diaria.

Si quieres hacerlo, recuerda utilizar solamente agua o un jabón especial que cuide la piel de tu hijo.

¿Cuál es la mejor hora para bañar al bebe?

La mejor hora para bañar al bebé es aquella en la que ambos podáis estar tranquilos y no haya interrupciones.Muchas mamás deciden bañar al bebé por las noches, ya que el baño relaja al peque y le produce sueño.

Intenta bañarle cuando este feliz y alegre, sobre todo si a tu peque no le gusta mucho el agua.

Consejos para bañar al bebé recién nacido

  1. Manten la habitación caliente y cierra las ventanas ya que el bebé puede resfriarse rápidamente.
  2. Comienza llenando la bañera con agua fría y luego caliente, hasta que el agua quede templada.

    La temperatura ideal es de unos 37-38 grados centígrados

  3. Antes de bañar al bebé, puedes lavarle la cara. Es más fácil que tratar de hacerlo mientras el bebé está en el agua. Será suficiente con mojar un trozo de algodón en agua tibia.

  4. Desnuda al bebé y si el pañal está sucio, limpia sus genitales antes de meterlo en el agua.
  5. Introduce lentamente al bebé en la bañera. Usa un brazo para sostener su cuello y cabeza mientras con la otra mano sostienes su parte inferior.

    Una vez que el bebé esáa apoyado en la bañera, puedes retirar la mano que sujetaba su parte inferior para limpiarlo mejor.

  6. Usa tu mano o una esponja para limpiar al bebé de arriba hacia abajo y de delante hacia atrás.

     Recuerda que las manos y los genitales hay que limpiarlos de manera rutinaria cuando le cambies el pañal.

  7. Después del baño, vuelve a sujetar al bebé por el culete y el cuello  y colócalo en una toalla.

    Para secar al peque lo mejor es dar caricias y pequeños golpecitos, ya que si frotas puedes resecar su delicada piel. Recuerda prestar especial atención al secado de los pliegues cutáneos como cuello, axilas o ingles.

  8. Si el baño es diario, siempre habrá que humectar la piel con una crema  hidratante porque la piel se reseca por el agua y el jabón.

Beneficios del baño para los bebés

Bañar al bebé tiene múltiples beneficios, no sólo para el bebé sino también para mamá y papá.
El baño, además de mantener limpio al peque y de fomentar que hagas algunas  (más bien muchas) fotografías a tu hijo, también es beneficiosa porque:

  • Aumenta el vínculo padre-bebé Para muchos papis y bebés el baño se convierte en el momento culminante del día y todo es por el tiempo que pasan juntos. Sentir tu piel y escuchar tu voz hará que el peque sepa lo mucho que le quieres.
  • Es una experiencia de aprendizaje.Lo creas o no, hay mucho que aprender en la bañera. Ver como gotea suavemente el agua sobre su barriguita (el probablemente eche a reír), ver su cara de asombro cuando viertes agua cerca de él o enseñarle a salpicar con el agua.

No te olvides de jugar mientras lo lavas: nombra sus pequeñas partes del cuerpo mientras lo enjabonas, canta canciones o enséñale palabras nuevas.

  • Alivia a los bebés inquietos. No hay nada más relajante y reconfortante que un baño después de un día largo.

Después del baño es el momento perfecto para dar al bebé un masaje relajante con aceite corporal o crema hidratante. Si a tu peque no le gustan los masajes, simplemente abrázale y bésale, seguro que pronto descubriréis lo que funciona mejor.

  • Induce el sueño: El agua caliente, la habitación caliente y la cálida sensación de estar seguro y amado producirá a en él una sensación de bienestar y adormecimiento.

¡Ya gateo y descubrir el mundo ensucia mucho!

En cuanto el bebé empieza a gatear, el baño diario se hace imprescindible ya que el bebé se desplaza y coge todo los objetos que encuentra a su paso, ya juega fuera en la calle o en el parque y acumula suciedad en todos sus desplazamientos.

Como cuando era más pequeño hay que seguir preparándolo todo  lo que se necesita con antelación: talla, termómetro, cesto o neceser con champú, gel y leche hidratante… todo a mano.

El baño sigue siendo una forma de relajar y descansar al bebé pero ahora también le encanta jugar con el agua y se le puede poner unos juguetes para entretenerle más. Aun así, el baño no debe ser demasiado largo, ni demasiado caliente: 10 minutos como máximo son suficientes siempre que se mantenga los 37º del agua.

¡Ya soy mayor y me baño en la bañera grande!

Con 2 ó 3 años el baño sigue siendo diario aunque más tranquilo que los meses anteriores. El bebé cambia su bañera o su sillita de baño por la bañera de casa a la que se habrá añadido una alfombra antideslizante para evitar malos resbalones.

A partir de esa edad ya se le puede dejar correr el agua por la cabeza y darle su primera ducha. Cuando la pruebe, él solito decidirá qué  le gusta más  o podrá alternar duchas y baños según el humor del día. Siempre bajo tu atenta vigilancia.

Источник: https://blog.bblandia.es/banar-al-bebe-segun-edad/

¿Cada cuánto se deben bañar los bebés?

¿Cuándo se recomienda bañar a un recién nacido?

Con la llegada del recién nacido, muchos padres tienen la duda de cada cuánto se deben bañar los bebés. Lo primero que debes saber, es que, a diferencia de los mayores, no necesitan un baño todos los días.

De hecho, la piel de muchos bebés puede reaccionar con sarpullidos o sequedad si eso sucede. No obstante, algo que sí es necesario hacer es asegurarse de que la región del pañal esté siempre limpia. 

La recomendación general es que, hasta que el muñón del cordón umbilical del bebé se caiga, lo laves con una esponja suave o un paño en lugar de ponerlo en la bañera. Luego, cuando el cordón haya sanado, el bebé ya necesita un baño una o dos veces a la semana.

Cuando el bebé aprenda a gatear y realmente se ensucie, puedes introducir los baños diarios, aunque todavía no sean necesarios. Eso sí, deberás usar siempre una crema hidratante tan pronto como el pequeño salga de la bañera para evitar posibles reacciones en su delicada piel.

Por otro lado, te recomendamos elegir un buen momento para el baño del bebé; preferiblemente, uno en el que esté contento. Al mismo tiempo, debes asegurarte de que la habitación esté cálida y preparar todos los utensilios necesarios de antemano: un recipiente con agua tibia, una toalla, algodón, un pañal fresco y, si es necesario, ropa limpia.

Bañar al bebé recién nacido por primera vez es uno de los momentos más agradables, y para algunos, uno de los más inquietantes de la paternidad. Aunque los padres pueden estar nerviosos al principio, pronto se volverán seguros y competentes a medida que aprendan lo que funciona mejor para ellos y para el pequeño.

En los primeros meses de vida del bebé, se recomienda bañarles 1 o 2 veces por semana. Sin embargo, siempre debes mantener los cuidados y limpiarle la cara, las manos, el área del pañal y los pliegues debajo de las axilas todos los días.

Además, debes saber que para algunos padres, la lucha diaria por bañar los bebés puede ser difícil:harán cualquier cosa para evitar meterse en la bañera. En cambio, otros niños realmente disfrutan de este momento.

¿Cuando es el mejor momento para bañar a los bebés?

En lo que respecta al horario, casi a cualquier hora del día puede ser el momento adecuado para el baño del bebé. Lo único que debes tomar en consideración en estos casos es evitar los baños justo antes o después de las comidas; hacerlo con la barriga llena podría provocar regurgitaciónes en el pequeño.

Asimismo, es necesario darle tiempo al bebé para el baño, de modo que no necesitas apresurarte. Recuerda también no dejar al bebé desatendido ni siquiera por un segundo para encargarte de otra cosa.

Entonces, si planeas bañar al bebé, recuerda que es importante tener disponibilidad total para vigilar al bebé en todo momento. En el caso que necesites salir del baño, siempre deberás llevártelo contigo para evitar cualquier tipo de incidente inesperado.

“A diferencia de los mayores, los bebés no necesitan un baño todos los días; no obstante, sí es necesario asegurarse de que la región del pañal esté siempre limpia”

Consejos para bañar a los bebés

Dada su importancia, esta lista de tips que se deben tener en cuenta para bañar a los bebés puede ser de mucha utilidad:

  • La temperatura adecuada del agua para un baño es tibia.
  • La duración de los baños debe ser de 5-10 minutos.
  • Usa jabones suaves sin fragancia para evitar que se seque la piel del bebé.
  • Aplica pequeñas cantidades de jabón y lava al pequeño con las manos.
  • No permitas que el bebé se siente y juegue en la bañera si el agua contiene jabón.
  • Utiliza el jabón al final del baño, no al principio.
  • Cuando termine el baño, enjuaga al pequeño con agua tibia para eliminar todo el jabón de su cuerpo.
  • La vaselina es un humectante maravilloso, especialmente si se aplica justo cuando el niño sale de la bañera con la piel todavía húmeda.
  • Evita utilizar cremas con fragancias, agentes colorantes, conservantes y otros productos químicos.
  • No utilices productos que contengan alcohol.

Por último, recuerda que la frecuencia del baño del bebé debe ir aumentando paulatinamente para evitar posibles alteraciones en su delicada piel. Si sigues estos consejos, ¡los baños con el bebé serán momentos muy especiales para ti!

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Источник: https://eresmama.com/cada-cuanto-se-deben-banar-los-bebes/

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