¿Cuándo se recomienda poner almohada a un bebé?

Cuando poner almohada a un bebé

¿Cuándo se recomienda poner almohada a un bebé?

Poner almohada a un bebé es un tema que en la actualidad genera muchas opiniones opuestas. Para algunos son necesarias ya que hay que pensar en la comodidad del pequeño.

Otros las ven como una medida preventiva, para evitar cualquier ahogamiento o accidente. Finalmente están los que dicen que no son necesarias o incluso que son dañinas para su salud.

Por todo esto es que bueno conocer la información, basada en la medicina de hoy y saber que es realmente lo mejor.

Los bebés desde su nacimiento son seres delicados y moldeables. Cualquier cambio en su rutina, incluso a la forma de dormirlo, se notara en su desarrollo.

Tal es el caso del uso de las almohadas, un objeto tan tradicional en los seres humanos. La misma puede ser objeto perjudicial, sino se usa en la etapa correcta.

No se trata de un capricho, la idea es cuidar la seguridad y la salud del pequeño en todo momento.

Las almohadas infantiles son un objeto muy común en el mercado, las mismas se ven frecuentemente en las tiendas. Por esta razón es difícil creer que pueda generarle algún tipo de inconveniente. De hecho las venden de diferentes tamaños, colores y diseños especiales para el pequeño. Por lo que es una tentación el hecho de querer comprar una, mucho antes de que nazca el bebé.

Lo cierto es que el momento indicado varia para cada bebé. Incluso hay quienes llegan a crecer sin usar la almohada durante toda su vida. También puede pasar el caso contrario, en donde se utiliza desde muy pronto.

Siempre es positivo manejar los datos correctos y de este modo evitar inconvenientes mas adelantes. Para ello hay que aprender cuándo poner la almohada a un bebé, sin que hayan efectos adversos.

¿Por qué no poner almohada a un recién nacido?

Lo primero que hay que saber es que el bebé no necesita de una almohada para descansar. De hecho hay razones muy específicas que ayudan a concluir por qué su uso es dañino para su desarrollo. Incluso para muchos niños grandes o adultos, tampoco es recomendable utilizarlas. Por lo que hay que ser muy precavidos al respecto.

La idea es que el cuerpo del niño mantenga una posición natural durante sus primeras etapas. La misma es completamente recta, ya que mayormente duermen boca arriba. Lo ideal es que su espalda, cabeza y cuello se mantengan alineados lo más posible. Las inclinación hacia adelante producidas por una almohada pueden ser muy incómodas y generar problemas en su columna a futuro.

Finalmente el uso de la almohada también debe evitarse ya que hay más riesgos de síndrome de muerte súbita. Al ser un objeto que puede desplazarse con facilidad el bebé podría moverlo al dormir.

Esto podría generar que quede atrapado y de este modo que haya una asfixia. Lo mejor para evitar estos problemas tan graves es no usarla, ni siquiera como adorno en la cuna del pequeño.

De esta forma los padres pueden sentirse seguros de que su niño no tendrá problemas durante sus momentos de sueños.

El momento de poner la almohada al bebé

El momento de poner la almohada al bebé está definido conformo avance su desarrollo. Esto será aproximadamente a sus dos o tres años, donde sus hombros serán los encargados de marcar la pauta.

Esto porque lo mismos comenzaran a ser más pronunciados que su cabeza, por lo que si el pequeño se acomoda de lado esta quedara guindando.

Al acercarse esta etapa ello niño podrá dormir mejor, ates de ello no es recomendable.

Hay expertos que recomiendan que se espere hasta los 4 años para incluir la almohada. Esto porque en esa edad el niño se moverá en menor medida, por lo que la sabrá usar más apropiadamente.

Los bebés tienden a moverse mucho, por cómo funciona su sueño. Por lo que este objeto se puede ver fácilmente rezagado en una esquina de la cuna.

Lo importante es observarlo y prestar atención a las particularidades del pequeño al dormir

El detalle es que no se pude generalizar con todos los niños, ya que su desarrollo es diferente. Hay niños que ya después del año y medio comienzan a necesitarla para descansar mejor.

Otros llegan a la adolescencia prescindiendo de su uso. Todo dependerá de su posición al dormir y la forma de descaso particular de cada uno.

Entonces cada padre debe conocer a su hijo, para poder determinar si la necesita o no y en qué momento.

La almohada perfecta

Para los bebé una almohada perfecta será usa que sea muy suave, pero a la ve firme. La idea es que el pequeño se sienta lo más confortable posible, por lo que no tiene que ser muy grande. De igual manera lo ideal es que sea bajita, con pocos centímetros de grosor. Esto para que su uso no genere ningún tipo de curvatura entre su espalda, cuello y cabeza.

¿Cómo debe dormir el bebé?

Durante sus primeros meses y año el pequeño no necesita de almohada porque su cabeza es más grande, en proporción a su cuerpo. Esto hace que necesite de una superficie completamente plana, para conseguir un descanso sano. De igual manera no se deben añadir peluches o almohadas a su entorno. Esto último para evitar el riesgo del que el bebé se ahogue con algún movimiento al dormir.

La ropa también es importante ya que será la que le dé el calor necesario durante el descanso. Esto en el caso de que este en un área fría, porque si las temperaturas son altas lo mejor es lo contrario.

Poner almohada a un bebé no debería ser un tema de debate hoy en día. Existe mucha información al respecto que desaconseja su uso en las primeras etapas. Todo validado por la medicina y basado en la forma en que se va desarrollando el organismo del pequeño. Por lo que durante sus primeros meses no será necesaria y se utilizará cuando ya sea un niño mas grande.

Источник: https://noufutur.es/cuando-poner-almohada-a-un-bebe/

¿Por qué el bebé no debe usar almohada?

¿Cuándo se recomienda poner almohada a un bebé?

Una de las principales cosas que debemos saber como madres es que el bebé no debe usar almohada para dormir.

Pero, ¿por qué? Muchas personas consideran que no está mal que los recién nacidos o los bebés pequeños usen almohadas, pero lo recomendable es que no lo hagan, debido a que las proporciones del cuerpo de un bebé son distintas al nacer a las de un adulto, el cuello aún es pequeño y la cabeza es mucho más grande en comparación con el resto de su cuerpo.

Lo más importante es evitar el uso de almohadas hasta que el bebé pueda utilizarlas, porque si duerme con almohadas antes de lo debido pueden presentarse diversos inconvenientes en la formación de su cuerpo e incluso puede sufrir el riesgo de ahogarse con la almohada. Aquí detallamos algunas razones de por qué el bebé no debe usar almohada durante las horas de sueño.

Por qué el bebé no debe usar almohada

  1. Puede provocar el síndrome de muerte súbita al lactante. Si le colocamos una almohada al bebé y se tumba boca abajo mientras duerme, no será capaz de darse la vuelta, provocando asfixia. De igual forma, esto puede ocurrir con peluches o cojines, por ello deben evitarse en el lugar de descanso del bebé.
  2. Que el bebé utilice una almohada puede generar que su espalda no tenga su alineación natural. Esta produce que se fuerce la curvatura natural del cuello, debido a que el bebé tiene un cuello más pequeño y la cabeza es proporcionalmente más grande que el resto del cuerpo.
  3. Para un bebé no es cómodo dormir sobre almohadas. Aunque es posible que se vean durmiendo muy a gusto sobre varias almohadas, realmente no se sienten cómodos. Si tienen un mal sueño, al día siguiente se despertarán irritados.

    además, el dormir con almohada podría perjudicar su descanso y causar problemas para conciliar el sueño.

  4. Puede desarrollar alergias. Este también es un factor importante a tener en cuenta ya que cuando lavamos la almohada o el cojín, generalmente utilizamos suavizante de telas con diversos aromas.

    Para los bebés no es recomendable, porque en este momento aún se encuentran desarrollando el sentido del olfato.

Cuándo pueden usar almohadas los bebés

La Asociación Española de Pediatría y la Academia Americana de Pediatría recomiendan que el niño comience a utilizar almohadas a partir de los primeros 2 años de vida. A partir de entonces, si quieren comenzar a utilizar la almohada, lo preferibles es que escojan una fina, pequeña y firme.

De hecho, a partir de este momento es aconsejable que utilizan una almohada, ya que en este momento sus hombros son más anchos que su cabeza, y esta comienza a colgarles cuando duermen de lado.

La almohada debe ser de un material que les permita respirar correctamente, como el algodón.

Es mejor evitar usar materiales como el poliéster debido a que puede dificultar la oxigenación y podría provocar calentamiento excesivo en la zona de la cabeza y el cuello.

“Los expertos recomiendan evitar el uso de almohadas, peluches y mantas en las horas de sueño durante los primeros dos años de vida del bebé”

Además de evitar que el bebé duerma con almohada,  también existen otras formas de prevenir el síndrome de muerte súbita:

  • Dormir boca arriba. El bebé siempre debe dormir boca arriba. Debemos evitar a toda costa que duerma boca abajo.
  • El colchón debe tener exactamente las mismas medidas de la cuna y no debe ser demasiado blando.
  • El bebé debe dormir con los pies tocando el fondo de la cuna, por su parte, las sábanas deben estar muy bien fijadas debajo del colchón.
  • Es recomendable no utilizar mantas de tejidos elásticos o plastificados.
  • La temperatura de la habitación debería mantenerse entre los 18-20 grados.
  • Cuando duerme, es recomendable no ponerle ropa muy calurosa o mantas.
  • No es recomendable que el bebé comience a dormir con los padres antes de las 13 semanas de vida.
  • En los primeros meses, se recomienda que la cuna esté cerca de la cama de los padres.

Lo más importante es que el bebé no debe usar almohada hasta que tenga la edad suficiente para hacerlo. Se concluye que puede ser perjudicial para el niño tanto para su cuerpo, como para su salud. Cuanto más sencilla esté la cuna del niño para su descanso, mucho mejor.

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Источник: https://eresmama.com/por-que-el-bebe-no-debe-usar-almohada/

Cuando poner almohada a un bebé • Colchón Exprés

¿Cuándo se recomienda poner almohada a un bebé?

Para la mayoría de los adultos, las almohadas son una pieza indispensable del equipo de descanso, ya que nos ayuda a descansar al permitirnos mantener una correcta alineación de la espalda y el cuello.

Por ese motivo, son muchos los padres que se preguntan cuándo poner almohada a un bebé. Es normal, ya que si para un adulto es mucho más cómodo dormir con almohada, que pensemos que para un bebé también lo será. Pero la realidad es que el cuerpo de un bebé poco tiene que ver con el de un adulto y el uso de una almohada puede ser hasta peligroso para los más pequeños.

Hoy vamos a ver cuándo poner almohada a un bebé y a un recién nacido.

Los bebés no necesitan una almohada

Todos los padres quieren lo mejor para sus hijos. Por eso, entre las dudas habituales, está el uso de la almohada. La realidad es que el uso de este complemento de descanso está totalmente desaconsejado en recién nacidos y bebés lactantes.

Tal y como recomienda la Asociación Americana de Pediatría (AAP) en este post, tampoco es recomendable el uso de edredones , sábanas poco sujetas o en general, cualquier cosa que pueda cubrirles la cabeza de manera accidental y suponer un riesgo de asfixia para el pequeño.

Mención especial a este respecto, merecen las almohadas para prevenir y tratar la plagiocefalia. Siempre han de ser prescritas por el pediatra del niño y no usarse si no es necesario.

Los bebés son físicamente diferentes a los adultos

Pese a que morfológicamente los bebés y los adultos son parecidos: tenemos tronco, cabeza y extremidades, las proporciones son muy diferentes.

Como decíamos, un adulto necesita una almohada para mantener la correcta alineación de la espina dorsal al descansar.

Los bebés tienen una cabeza mucho más grande en proporción a sus pequeños cuerpos, y no necesitan un apoyo adicional ni siquiera para dormir de costado o boca arriba.

Por descontado, dormir boca abajo está totalmente desaconsejado en los bebés, sobre todo cuando son recién nacidos y no pueden cambiar por ellos mismos de postura, ya que multiplica las posibilidades de sufrir muerte súbita.

Los bebés duermen más cómodos sobre una superficie plana. Cuando están tumbados boca arriba, que es como recomiendan los pediatras que tienen que dormir, su cabeza queda perfectamente alineada con la espalda.

Hay que tener en cuenta que sus cuellos son más cortos, y si pusiéramos una almohada bajo la cabeza obligaríamos a esta a estar inclinada hacia delante.

Esto, además de comprimir las vías respiratorias con todo lo que conlleva, obliga al cuello a adoptar una forma poco natural.

¿Cuándo poner almohada a un bebé?

En general niños pequeños comienzan a necesitar una almohada cuando sus hombros son más anchos que su cabeza.

En ese momento, es cuando pueden necesitar un pequeño apoyo para mantener la alineación de la espalda y el cuello, sobre todo si duermen de costado.

Lo normal es que este momento llegue entre los dos y los cuatro años de edad. Aunque, como siempre, cada niño se desarrolla a un ritmo y no todos necesitan lo mismo a la misma edad.

¿Cómo proporcionar el mejor apoyo para sus cabezas?

Como hemos dicho anteriormente, la mayoría de pediatras y neonatólogos coinciden en que está desaconsejado el uso de almohadas entre los más pequeños.

Lo que sí es importante, es contribuir a que el colchón donde va a dormir nuestro bebé, proporcione un adecuado apoyo para su cuerpo y su cabeza, evitando la aparición de las plagiocefalias posturales. Para ello, lo mejor es optar por un colchón, específicamente diseñado para esta etapa incipiente del desarrollo.

En Colchón Exprés, trabajamos muchos padres concienciados con el buen descanso de nuetros hijos y por ello, somos el primer e-commerce de descanso, con un amplio apartado dedicado a los más pequeños de la casa.

Entre nuestra cuidada selección de colchones de cuna, podrás elegir el mejor equipo de descanso para tus peques, tanto si necesitas un colchón de mini-cuna, como si lo necesitas para una cuna o para maxi-cuna.

De entre todos ellos, nuestro favorito es el colchón de cuna Goliath de Seda Confort. Se trata de un colchón con núcleo de espumación de alta densidad y poro abierto, que aporta un soporte firme pero adaptable al bebé.

Otra de sus características más importantes es que es anti-asfixia, ya que incorpora una funda con malla 3D de bambú, 100% hipoalergénica, que además es impermeable y completamente lavable.

Cuenta con todos los certificados nacionales e internacionales, que garantizan su idoneidad entre los más pequeños y además incorpora un sistema de fijación, que permiten el perfecto ajuste de una serie de accesorios opcionales, que pueden serte de gran utilidad en las distintas fases del crecimiento del bebé.

Consulta siempre a su pediatra

Como decíamos al principio del post, lo mejor es consultar con el pediatra del pequeño la conveniencia o no de comenzar a usar una almohada. Y en caso afirmativo, esa almohada deberá ser muy baja y mullida. Serán los propios niños los que hagan uso de ella o no según la necesiten.

Y si tienes niñ@s de más de dos años, que ya duerman en ‘cama de mayores’, en Colchón Exprés disponemos de la Mejor almohada viscoelástica infantil del mercado.

Se trata de la Almohada Visc-kids, de la marca Ingravity Kids.

Una almohada con núcleo viscoelástico perforado, con una altura perfecta para dormir en cualquier postura a partir de los 2 años de edad y que además cuenta con una funda de tejido exclusivo Ingravity kids.

Un tejido de máxima suavidad y transpiración que además repele los líquidos, por lo que el núcleo de la almohada estará siempre protegido del contacto con la saliva o el sudor. Y tu peque disfrutará de un descanso mucho más higiénico y saludable.

Y si tienes alguna duda o quieres que te asesoremos en la búsqueda de tus equipos de descanso, escríbenos en comentarios o si lo prefieres, llámanos a nuestros teléfono gratuito: 900897956.

Источник: https://www.colchonexpres.com/blog/cuando-poner-almohada-a-un-bebe

¿Cuándo se recomienda poner almohada a un bebé?

¿Cuándo se recomienda poner almohada a un bebé?

Una de las mayores preocupaciones para los padres de los primeros meses de vida del bebé es el síndrome de muerte súbita del lactante, es decir, el fallecimiento del bebé mientras duerme de manera repentina y sin una causa aparente.

Este problema ha descendido mucho en los últimos años ya que se han descubierto ciertas medidas que previenen este síndrome, como dormir al bebé boca arriba y no boca abajo como se hacía antes hasta que pueda girarse solo; no sobreabrigarlo; usar un colchón firme y, a ser posible, antiahogo y transpirable; no tapar al bebé con mantas o sábanas ni colocar peluches o almohadas.

Este síndrome es más común entre los 2 y los 6 meses de vida, pasada esta edad, el porcentaje se reduce mucho. Además, a partir de los 6 meses el bebé ya sabe girarse solo y puede quitarse algo de la cabeza si le impide respirar, por lo que no hay que obsesionarse con que siga durmiendo boca arriba, ya que él solo se girará.

Pero, además de por este motivo, no se recomienda que los bebés usen almohada antes de los 2 años ya que, hasta esa edad, su cabeza es proporcionalmente más grande que su cuerpo y, dormir con almohada, puede forzar su postura natural causándole problemas respiratorios o musculares.

La almohada podría impedir una alineación natural de su espalda al forzar la curvatura natural de su cuello, lo que puede causar problemas respiratorios al no entrar el oxígeno adecuadamente en sus pulmones y no llegar a su cerebro.

Y, como decíamos, puede causarle dolor de cuello al adoptar una postura poco natural y forzada al tener la cabeza mucho más elevada que el cuerpo, algo muy peligroso cuando la columna del pequeño aún está creciendo y desarrollándose.

Y es que cuando nace, el cuello del bebé es muy pequeño y tiene poca fuerza, por eso no es capaz de levantar la cabeza y mantenerla erguida solo. Por el contrario, su cabeza es muy grande y los hombros no son más anchos que la cabeza.

Por lo tanto, no se aconseja ponerle una almohada hasta los 2 años más o menos, aunque en lo que debes fijarte es en que sus hombros sean más anchos que su cabeza o que la pide para dormir porque no encuentra una postura cómoda.

Cuando tu bebé esté resfriado y congestionado, que se aconseja mantener su cabeza y tronco ligeramente elevados para que respire mejor, lo que debes hacer no es ponerle una almohada debajo del cuerpo, sino colocar cojines o almohadas debajo del colchón para elevar este, no solo el cuerpo del pequeño.

¿Qué almohada elegir?

Una vez decidas que ha llegado el momento de ponerle una almohada a tu hijo para dormir, como decíamos, a partir de los 2 años más o menos, debes escoger una almohada fina y pequeña adaptada a la constitución del niño.

No obstante, no es necesario que le compres una almohada solo porque tenga 2 años, asegúrate de que la necesita para dormir, ya que hay bebés que se mueven mucho y giran por toda la cama, durmiendo a veces en la cabecera y otras en los pies, por lo que la almohada apenas permanecerá en su cabeza más que un par de horas.

Cuando su sueño sea más tranquilo y deje de moverse tanto, es conveniente que le compres una, pero adaptada a su tamaño.

Además, es importante que esté fabricada de un material transpirable como el algodón. No se aconsejan las de poliéster, ya que dificultan la entrada y salida de oxígeno y pueden provocar un sobrecalentamiento en la zona de la cabeza y del cuello.

Y, dependiendo de la postura en la que suela dormir, puedes escoger un tipo u otro de almohada. Por ejemplo, si duerme boca abajo debes elegir una muy blanda y fina que no mida más de 10 centímetros de alto.

Si duerme boca arriba, es mejor una almohada fina que se acomode en la nuca para que el cuello no esté muy flexionado y no le cause dolor (puede ser incluso una almohada tipo mariposa).

Y si duerme de lado, lo mejor es escoger una almohada de mayor grosor para que mantenga la cabeza y la columna alineadas y evite dolores de cuello y espalda. Si cambia mucho de postura se recomienda una almohada de firmeza y grosor intermedios.

Por último, la zona de la cabeza es una de las que más sudan y se manchan a causa del sudor y la saliva, por lo que debes colocarle siempre una funda lavable de tejido suave y transpirable, como el algodón, y cambiarla regularmente.

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Almohada para bebés. ¿Cuándo pueden utilizarla?

¿Cuándo se recomienda poner almohada a un bebé?

Resulta que durante las navidades, en un resfriadillo de esos tontos de los niños, que en esta casa se saldan con muchos mocos, pero sobre todo con toses que parece que no acabarán nunca, mi churumbelito empezó a usar almohada.

No una almohada para bebés, bien pensada y diseñada para sus escasos 2 años de edad, sino la mía, la de mi cama. Daños colaterales del colecho. La cuestión es que una noche, noté que trepaba hasta poner medio cuerpo, de la cintura para arriba, encima de mi propia almohada.

Oye ¡y se obró el milagro! Se dejó caer en esa pose y se acabaron los despertares ese día.

A la siguiente, le coloqué la almohada de este hombre ¡toda para él! Y en la mini camita de su habitación, donde suele dormir las siestas completas y las primeras horas de la noche, hasta que se despierta por primera vez reclamando la cercanía de la teta y ya no me lo puedo despegar, le acoplé la de invitados.

¡Menuda idea! Desde entonces, llevamos cosa de un mes que él es inseparable de su almohada. Da igual que el tema respiratorio lo haya superado, es que le gusta acurrucarse contra ella y la busca, incluso cuando se queda dormido en el sofá, trata de hacerlo sobe los cojines. Llegados a este punto, me he parado a pensar que no tengo ni idea de cuándo empiezan a ser recomendable la almohada para bebés.

Sé que de recién nacidos está completamente desaconsejada, así es que ninguno de mis mochuelos ha tenido modelos de este estilo. La niña, pasó a tener almohada con 2 años y medio, cuando pasó a su gigantesca cama juvenil.

Y se la pusimos más por decoración, para que el nórdico no se viera raro al estar completamente plano, que porque la usara, ya que solía quitársela ella misma antes de quedarse dormida. Pero el mochuelo es diferente en todos los sentidos, así es que os traigo mi búsqueda de almohada para bebés.

Porque sí, podría seguir con la de adultos de la cama de invitados, pero es que el abuelo nos viene de visitas en un par de semanas y ese es muy señorito como para arrebatarle su almohada.

1. ¿De qué tamaño y forma debe ser una almohada para bebés?

Dicen que pequeña, pero el mío cuando está dormido de verdad se mueve muy poco, y no se baja de ella. Cuando está con la teta en el pensamiento ya no hay modelo que valga. Su cama mide 80 centímetros de ancho, por lo que ya puestos, me venía bien que ocupara toda esa distancia.

Igualmente, una de las nuestras individuales de matrimonio de 75 centímetros, o las estándar de cama de 90 quedan bien, aunque le sobre o falte un trocito por no ser una medida exacta, pero no se nota.

Además, como tiene tendencia a rodar y desplazarse sobre ella mientras duerme así nos aseguramos de que casi siempre se le quede la cabeza encima de la almohada. Las recortejas que parecen cojines en lugar de almohadas, no me van.

Las hay más cuadradas, como cojines decorativos, las alargadas tradicionales y poca más variedad de formas, porque entre el cuadrado y el rectángulo se mueven todos los diseños.

3. ¿Y los materiales?

Para esto, además de ser transpirable, influye la forma en la que duerma el niño: boca arriba, bocabajo o de lado. ¿Cómo lo hace el mío? ¡De todas las maneras posibles! Así es que es difícil acertar.

Ni siquiera cuando lo dejamos profundamente dormido en la cama podemos asegurar que vaya a mantener esa postura, porque a veces se queda panza arriba durante horas, y en otras ocasiones se pega media vuelta terrorífica en el momento de soltarlo, para quedarse de cualquier manera.

Digo terrorífica no porque me parezca incómoda la pose, sino porque me da la sensación de que se va a despertar de repente y vamos a tener que iniciar todo el proceso de nuevo. Al buscar una almohada para bebés o niños pequeños, las podréis encontrar de fibra, de látex y de los mismos materiales que las de adultos.

Las nuestras son de las normales y corrientes, de fibra como el relleno de un cojín. Sé que las viscoelásticas tienen muchos fans, pero se me hace rarísimo dormir sobre ellas como adulta, así es que no me han terminado de encajar para el mochuelo.

Normalmente, los modelos para niños llevan varias fundas lavables, fácilmente extraíbles, porque ya nos imaginamos todos las catástrofes que se puede adherir a ellas. Que se lleven bien con el sudor de los niños es un punto a tener muy en cuenta, porque yo no sé cómo serán los vuestros en verano, pero los míos son capaces de dejar unos cercos amarillentos muy poco elegantes.

4. ¿Cómo acertamos con la altura?

Como en el caso anterior, también depende de qué postura utilicen para dormir. Los míos no se han quejado al usar las almohadas normales de casa, así es que hemos pensado que les vendrán bien tal y como están. Si hay que comprarla nueva, es mejor que no sea muy alta y que sea blanda, sobre todo si duermen bocabajo.

Pero claro, por ejemplo en caso de resfriados ya no le harían el mismo efecto que le hacen las normales, porque no lo dejarían tan elevado. Así es que creo que si la escogemos con una firmeza razonable, que no sea ni una piedra ni que se hunda hasta quedarse como si fuera una sábana, podremos elegir algunas y hacer pruebas.

¿A qué edad empezaron a usar almohada vuestros churumbeles? ¿Pensasteis mucho en el modelo a elegir, o les disteis alguna suelta que quedase rondando por la casa? ¿La utilizan o no se adaptan a ella?

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Источник: https://planeandoserpadres.com/2019/01/28/almohada-para-bebes-cuando-utilizarla/

Embarazo saludable
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