¿Cuándo un bebé aprende a dormir solo?

Cómo enseñar al bebé a dormir solo (6 pasos para lograrlo)

¿Cuándo un bebé aprende a dormir solo?

Alrededor de los 8 o 9 meses de edad el bebé ya puede comenzar a dormir en su cuna, sin necesidad de permanecer junto a los padres para quedarse dormido. Sin embargo, para lograr alcanzar este objetivo es necesario acostumbrar al bebé a dormir de esta forma, consiguiendo un paso poco a poco, ya que no sucede de repente que el niño vaya a aprender solo sin llorar.

Estos pasos pueden seguirse uno cada semana, pero hay bebés que necesitan más tiempo para acostumbrarse, por eso, lo ideal es que los padres vean cuándo se sienten seguros para avanzar al siguiente paso. No hay necesidad de lograr todos los pasos en un mes, pero es importante ser consistente y no regresar el punto cero. Conozca sobre cuántas horas debe dormir un bebé.

6 pasos para enseñar al bebé a dormir solo

A continuación se enlistan 6 pasos que puede seguir para enseñar a su bebé a dormir solo:

1. Respetar la rutina del sueño

El primer paso consiste en respetar la rutina del sueño, creando hábitos que deben preservarse siempre a la misma hora, todos los días, por lo menos 10 días.

Por ejemplo: el bebé puede tomar baño a las 19:30, cenar a las 20 h, lactar o tomar el biberón a las 22 h, a continuación el papá o mamá ya pueden ir al cuarto con él, manteniendo una luz baja, en un ambiente tranquilo, que favorezca el sueño y cambiar el pañal y poner la pijama.

Debe estar muy tranquilo y centrado en hablar con el bebé siempre en voz baja para que no lo estimule y se vaya durmiendo. Si el bebé esta habituado a los brazos, puede inicialmente seguir esta rutina y adormecer al bebé en sus brazos.

2. Colocar al bebé en la cuna

Después de la rutina de la hora del sueño, en lugar de permanecer con el bebé en brazos para que duerma, debe colocar al bebé en la cuna y quedarse a su lado, observándolo, cantando haciendo mimos al bebé para que se quede tranquilo y calmado. Puede incluso poner una pequeña almohada o un peluche para que el bebé duerma con él.

Es importante resistir y no ponerse al bebé en los brazos en caso de que comience a hacer pucheros, pero en caso de que llore de forma intensa por más de 1 minutos, puede reconsiderar si el bebé se encuentra en el momento indicado para que duerma solo o si puede intentarlo más adelante. Si esta fuera su opción, mantenga la rutina de sueño para que el bebé se habitúe a ella, ya que de esta forma se sentirá más seguro en el cuarto y dormirá más rápido.

3. Consolarlo en caso de que llore, pero sin levantarlo de la cuna

Si el bebé hace pucheros y no llora por más de 1 minutos, puede intentar resistir y no cargarlo, pero debe permanecer junto a él, haciendo caricias en su espalda o su cabeza, diciendo «shhh», por ejemplo. Así, el niño puede tranquilizarse y sentirse seguro y parar de llorar. Sin embargo, aún no es hora de salir del cuarto y usted debe llegar hasta este paso en 2 semanas aproximadamente.

4. Alejarse poco a poco

Si no necesita permanecer junto al bebé y cargarlo y si este se calma estando acostado en la cuna, solo con su presencia, ya puede pasar al 4° paso que consiste en alejarse poco a poco. Cada día debe irse alejando más de la cuna, pero eso no quiere decir que no va a poner al bebé a dormir en este 4° paso, si no que cada día cumplirá los pasos del 1 al 4.

Usted puede permanecer sentada en el sofá, en la cama o al lado, incluso puede sentarse en el piso. Lo importante es que el bebé sienta su presencia aún en el cuarto y en caso de que levante la cabeza se encontrará mirándolo y estará lista para acudir hacia él en caso de ser necesario. Así, el niño aprende a tener más confianza y se siente más segura para dormir en su cuna.

5. Mostrar seguridad y firmeza

Con el 4° paso el bebé va entendiendo que usted se encuentra cerca, pero lejos de tocarlo, y en el 5° paso es importante que entienda que usted está ahí listo para consolarlo, pero que no va a cargarlo siempre que haga pucheros o amenace con llorar. De esta forma, si el bebé comienza a hacer pucheros en la cuna, usted a la distancia puede con calma hacer «shhh» e ir hablándole con un volumen bajo y con calma para que se sienta seguro.

6. Permanecer en su cuarto hasta que el bebé se duerma

Inicialmente usted debe permanecer en el cuarto del bebé hasta que este se duerma, haciendo de esto una rutina que debe seguir por algunas semanas. Poco a poco debe irse alejando y, un día debe estar a 3 pasos de distancia, al siguiente a 6 pasos hasta que pueda estar recargado en la puerta. Después de que se duerma puede salir del cuarto, en silencio para que no despertarlo.

No debe salir del cuarto de forma repentina, ni colocar al bebé en la cuna y darle la espalda o no intentar consolar al bebé cuando llora y demuestra que necesita atención. Los bebés no saben hablar y su mayor forma de comunicación es el llanto. Por eso, cuando un niño llora y nadie lo atiende, tiende a desarrollar inseguridad y se hace asustadizo, haciendo que llore aún más.

Por eso, si no fuera posible cumplir estos pasos cada semana, usted no necesita sentirse derrotado, ni enojarse con el bebé. Cada niño se desarrollar de una forma, y a veces lo que funciona para una, no funciona para otra.

Hay bebés que les gusta mucho estar en el regazo de los padres y estos no ven el problema en que así sea, no hay motivo para intentar esta separación si todos son felices.

Conozca más sobre cómo dormir a un bebé para que no se despierte durante la noche.

Источник: https://www.tuasaude.com/es/como-hacer-para-que-el-bebe-duerma-solo/

Enseña a tu bebé a dormir en una semana, ¡o menos!

¿Cuándo un bebé aprende a dormir solo?

Mi hijo siempre fue un bebé de poco dormir y por tanto tanto yo como mi pareja nos convertimos durante algunos meses en los típicos «padres-zombies».

Ahora que es mayor duerme mejor, pero siempre será un niño madrugador, con pocas horas de sueño le es más que suficiente, pero recuerdo cuando era bebé y la pesadilla que fue enseñarle a dormir.

Al principio me parecía todo muy complicado y cuando llegaba la noche era como un reto, pero luego descubrí que es más fácil de lo que nos pensamos.

Los bebés duermen lo que necesitan, somos los padres los que entramos en estado de ansiedad cuando vemos que nos pocas horas de dormir y que en breve habrá que madrugar para ir a trabajar.

Pero un bebé no se debe adaptar a tus horarios para descansar, te guste más o menos, eres tú el que se debe adaptar a sus horarios y a sus necesidades.

Es más, tu bebé necesita seguridad y tranquilidad cada día para poder disfrutar del sueño.

Durante los primeros días de vida de un recién nacido te centrarás en lo que es mejor para el bebé y las noches sin dormir parece que es algo que debe ocurrir.

Pero cuando tu bebé tenga varias semanas y todo siga igual, cuando en el tercer mes sigas durmiendo mal… entonces ya no sabrás que es eso de no estar cansado.

 Pero debes saber que hay bebés (el mío no fue uno de ellos) que empiezan a dormir durante toda la noche cuando llegan  a los 4 meses, pero hay que enseñarles a hacerlo con todo el amor y cariño.

Hay que evitar lo que muchos padres hacen sin querer, y es que pueden incluirles malos hábitos de sueño que harán que los pequeños tengan malos hábitos de sueño que podrán continuar durante muchos años.

Si tu bebé tiene 6 meses y parece un ave nocturna, entonces tendrás que saber que nunca es demasiado pronto (ni tarde) para enseñar habilidades de sueño.

¿Quieres saber qué me funcionó a mí con mi pequeño búho? No pierdas detalle porque lo último que harás es que tu bebé llore demasiado o lo pase mal, y todos tendréis mejores horas de sueño. Sólo necesitarás paciencia y una semana (o quizá menos).

La importancia de las rutinas

Si quieres que tu hijo sepa que debe dormir por la noche deberás hacerle entender cuándo es el mejor momento para dormir y eso sólo se conseguirá haciendo unas rutinas cada día.

Muchos bebés tienen los días y las noches mezclados porque duermen siestas diurnas y nocturnas de la misma duración y se despiertan únicamente para satisfacer sus necesidades básicas.

Pero a los bebés se les puede enseñar las diferencias entre el día y la noche desde el primero momento.

Coloca la cuna cerca de una ventana para despertarle con los rayos del sol que entrarán gracias a tener la persiana levantada (pero que no le dé nunca el sol directamente). La luz natural ayudará a los bebés a organizar sus ritmos circadianos.

Las siestas durante el día tendrán que ser con las ventanas subidas y con el ruido habitual de la casa.

Si se despiertan de una siesta en la luz del día sabrán que es hora de despertar, si se despiertan por la noche con la oscuridad, aprenderá a que debe volver a dormir.

Por las noches necesitarás incluir rituales tranquilos antes de meterle en su cuna, tendrá que ser unas rutinas muy específicas. Dale la cena, ponle el pijama y después de cantarle una canción o contarle un cuento métele en su cuna con las luces apagadas.

Diferenciar la noche y el día

En el punto anterior te comento algunas formas de que tu bebé diferencia la noche del día pero hay más. En las tomas nocturnas es necesario que le alimentes sin estímulos, con las luces bajas para que sea relajante.

Durante las comidas del día puedes hacer que tenga más actividad, haciéndole cosquillas en los pies, cantándole canciones, etc.

Así el bebé empezará a notar la diferencia entre las tomas durante el día y las tomas durante la noche.

Ponle en la cuna mientras aún está despierto

Es muy importante que cuando vayas a acostar a tu hijo en su cuna nunca lo hagas cuando ya está totalmente dormido, porque entonces cada vez que se despierte por la noche querrá que le hagas lo mismo y querrá que le duermas del todo. Si le duermes tú no será capaz de aprender a dormirse solo, pero esto no quita que no puedas darle cariños, abrazos, amor y cantarle canciones siempre.

Después de las rutinas de cada noche, puedes abrazarle, cantarle, contarle un cuento, estar a su lado un rato… pero es muy importante que le pongas en su cuna mientras él aún está despierto.

Es posible que las primeras veces llore pero sólo tendrás que estar a su lado y decirle que mamá estará a su lado todo el tiempo, pero deja que se duerma solo.

Debes tener en cuenta que debes cumplir todas sus necesidades para que no disminuya su sensación de seguridad, no le duermes simplemente estás a su lado cuando llora, le calmas y te marchas, pero no enciendas la luz, ni tampoco le saques de la cuna.

Los bebés aprenden a aguantar

Si cedes alguna vez y le dejas que se duerma en tu regazo, o le coges de la cuna cuando llora para dormirle y que se calme, debes saber que los bebés recordará que sus llantos producen resultados y llorará más y con más intensidad para conseguir su propósito que es que tú le duermas. Es importante que cuando tu bebé proteste alargues un poco el tiempo de respuesta en un par de minutos hasta que sea capaz de dormirse por sí mismo.

cute sleeping baby

Verás como con mucho cariño y amor, tu bebé querrá sus rutinas antes de irse a la cama pero cuando sea el momento de dejarle en la cuna, sabrá que ahora es el momento de dormir hasta la siguiente toma… y se dormirá él solo.

Источник: https://madreshoy.com/ensena-a-tu-bebe-a-dormir-en-una-semana-o-menos/

El sueño y su hijo de 1 a 3 meses

¿Cuándo un bebé aprende a dormir solo?

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Cuando creía que dormir por la noche era un sueño inalcanzable, su bebé empezará a dormir durante períodos más largos por la noche. El ciclo de sueño de su bebé se está empezando a parecer al suyo, y es posible que su pequeño se alimente menos a menudo por la noche.

Pero no dé por sentado todavía que usted podrá dormir a pierna suelta. En esta etapa, «dormir toda la noche de un tirón» se considera dormir solo cinco o seis horas seguidas.

¿Durante cuánto tiempo dormirá mi bebé?

Puesto que los bebés de esta edad están más despiertos, más alerta y más atentos a lo que los rodea durante las horas de luz, es más probable que estén más cansados por la noche y se duerman. Pero sigue habiendo una gran variabilidad dentro de lo que se considera normal.

Según la Fundación Nacional del Sueño de EE.UU. (NSF, por sus siglas en inglés), los bebés de hasta 3 meses de edad deben dormir de 14 a 17 horas cada período de 24 horas. Muchos ya habrán establecido una rutina de sueño diaria de dos o tres siestas al día, seguidas de un «dormir toda la noche de un tirón» después de la última toma.

¿Cómo deben dormir los bebés?

La Academia Americana de Pediatría (AAP) recomienda compartir la habitación con el bebé sin compartir la cama con él durante, por lo menos, sus primeros seis meses de vida o, idealmente, hasta su primer cumpleaños. Esta es la etapa en que el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es más alto.

Compartir la habitación con el bebé consiste en acostar al bebé en una cuna, cunita portátil o moisés dentro de la habitación de sus padres, en vez de dejarlo dormir en una habitación independiente. Esto permite tener al bebé cerca por la noche y facilita las tomas, así como la posibilidad de consolarlo y de supervisarlo por la noche.

Aunque compartir la habitación con el bebé es seguro, poner al bebé a dormir en la cama junto a usted no lo es. Compartir la cama con un bebé aumenta el riesgo de SMSL y de otras muertes relacionadas con la conducta de dormir.

Siga las siguientes recomendaciones para que el ambiente de su pequeño para dormir sea seguro:

  • Coloque siempre a su bebé boca arriba (sobre la espalda) para dormir, no lo coloque nunca boca abajo (sobre el abdomen) ni de costado. El índice de SMSL se ha reducido mucho desde que la AAP introdujo esta recomendación en 1992.
  • Utilice una superficie firme y estable como colchón. Cubra el colchón con una sábana que quede bien ajustada. Asegúrese de que la cuna o el moisés cumpla con las normas de seguridad vigentes en la actualidad.
  • No coloque nada más en la cuna o el moisés. Guarde los juguetes de peluche, las almohadas, las mantas, las cubiertas, edredones, o colchas, las sábanas que no ajusten bien y los protectores de cuna apartados del área donde duerma el bebé.
  • Evite el sobrecalentamiento. Vista a su bebé según la temperatura de la habitación, sin abrigarlo más de lo necesario. Fíjese en los signos del sobrecalentamiento, como el sudor o estar muy caliente al tacto.
  • Mantenga a su bebé alejado del humo del tabaco. Ser fumador pasivo aumenta el riesgo de SMSL.
  • Ponga a dormir a su bebé llevando puesto el chupete. Pero, si su hijo rechaza el chupete, no lo fuerce a dormir con él. Si suelta el chupete mientras está dormido, no se lo vuelva a poner. Si amamanta a su bebé, espere a ofrecerle un chupete hasta que la lactancia esté firmemente establecida.
  • Esté atento a otros peligros. Evite artículos con cordones, cordeles o cintas que se puedan enrollar alrededor del cuello del bebé, así como objetos de cualquier tipo con esquinas o bordes afilados. Fíjese bien en los objetos que su bebé podría tocar mientras está sentado o de pie sobre la cuna. Los móviles colgados sobre la cuna, los adornos que cuelgan de la pared, como los cuadros y los tapices, y los cordeles de las persianas pueden ser peligrosos si se encuentran al alcance del bebé.

Cómo ayudar a su bebé a dormir

Si aún no lo ha hecho, inicie una rutina para acostar a su bebé por la noche, que a su pequeño le acabará resultando familiar y relajante. Bañarlo, leerle y cantarle puede tranquilizar a un bebé y señalarle el final del día.

A algunos bebés les gusta que los envuelvan en una sábana o mantita ligera, algo que se puede hacer hasta que empiezan a girar sobre sí mismos, o darse la vuelta desde la posición de estar acostado.

Si siempre hace esto su bebé pronto asociará estos pasos a la conducta de dormir.

Si mece a su bebé para que se duerma antes de ponerlo en la cuna, es posible que él espere que lo meza para poder conciliar el sueño cada vez que se despierte por la noche. En lugar de hacer eso, intente dejar al bebé en la cuna o el moisés mientras está somnoliento pero aún despierto. De este modo, su bebé aprenderá a quedarse dormido solo.

Algunos bebés se retuercen, gimotean y hasta lloran un poco antes de volverse a quedar dormidos por sí solos. A menos de que crea que su bebé tiene hambre o está enfermo, intente ver qué ocurre si lo deja solo durante unos pocos minutos; es posible que sea capaz de tranquilizarse solo.

Si su bebé se despierta durante el período en que usted quiere que duerma, mantenga la actividad al mínimo. Intente mantener las luces en penumbra y resístase al deseo de hablar o jugar con él. Cambie o alimente a su bebé y vuélvalo a dejar en su cuna o moisés.

Si su bebé se está despertando temprano por la mañana para comer, unos pequeños cambios podrían permitirle modificar ligeramente su horario. Puede intentar despertar a su bebé para su última toma a una hora que se adapte al ritmo de sueño que tiene usted:

  • Por ejemplo, si su bebé suele dormir desde la toma de las 7 de la tarde y se suele despertar sobre las 2 de la madrugada, pruebe a despertar y alimentar a su bebé a las 11 de la noche. Luego, acueste al bebé para que duerma hasta la primera toma de la mañana, sobre las 5 o las 6 de la madrugada.

Tal vez tarde unas cuantas noches en establecer esta nueva rutina pero, si la aplica de manera constante mejorará sus probabilidades de éxito.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Algunos bebs de esta edad ya empiezan a dormir de un tirón por la noche, pero sigue habiendo una gran variabilidad dentro de lo que se considera normal. Si hay algo que le preocupa sobre el sueño de su bebé, hable con su médico.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD

Fecha de revisión: junio de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/sleep13m-esp.html

La verdadera razón por la que los bebés no quieren dormir solos

¿Cuándo un bebé aprende a dormir solo?

Seguramente lo habréis escuchado más de una vez. Una madre recién parida, el padre o cualquier familiar, diciendo que el bebé “es muy bueno porque duerme y come muy bien”.

¿Esto se ajusta a la realidad? ¿Significa, entonces, que un bebé que no duerme del tirón toda la noche es malo? La ciencia, la biología, como casi siempre, tiene la explicación a estos temas que tanto preocupan a los padres, especialmente a los primerizos.

La doctora en Biología María Berrozpe ha recogido en la web El debate científico sobre la realidad del sueño infantil una revisión extensa de la bibliografía relacionada con este tema.

“Los bebés llegan con unas necesidades, expectativas y exigencias firmemente marcadas por ser mamíferos y primates, pero lo que hacen es amoldarse a la cultura donde han nacido”, explica Berrozpe.

A la vista de los resultados revisados, la investigadora concluye que el llamado «insomnio infantil por hábitos incorrectos» no es una verdadera patología, «sino un desajuste entre lo que el niño desea y necesita por instinto y lo que sus padres esperan que haga para dormir bien».

Es un hecho que no en todas las culturas se duerme igual ni durante todos los tiempos ha habido el mismo patrón. Sin embargo, el cerebro del bebé es idéntico ahora, aquí y hace miles de años y en otras partes del mundo. Por lo tanto, en lo que debemos fijarnos para tener un debate serio sobre las necesidades del bebé es en la ciencia, no en las costumbres de cada padre o en meras opiniones.

Rafaela López, creadora de la web Dormir sin llorar y autora del libro con el mismo título (editorial Ob Stare), cree que las expectativas que muchos padres se hacen sobre cómo dormirán sus bebés “se generan a través de una ciencia sesgada, en la que está todo muy influenciado por la cultura que olvida casi siempre la parte mamífera del bebé”.

A todos nos suena la frase “te está tomando el pelo”, pronunciada por familiares, y a veces por profesionales sanitarios, que recomiendan no atender el llanto del bebé. Nada más lejos de la realidad: los bebés no saben qué es tomar el pelo, ni nacen con intenciones claras de fastidiar a nadie.

Tan solo responden a mecanismos de supervivencia de su especie.

¿Por qué se despiertan tantas veces?

En primer lugar, está el desarrollo natural de la arquitectura de sueño del bebé, que pasará de las dos fases que presenta cuando nace (sueño activo y sueño tranquilo), a las cinco fases del adulto. Cada fase adquirida añadirá inestabilidad al sueño y, por lo tanto, despertares, explica Berrozpe.

En segundo lugar, es un ser pequeñito con un estómago acorde que consume una leche diseñada para crías precociales (las que se mantienen cerca de su madre para mamar con frecuencia).

Pero somos crías secundariamente altriciales, añade la bióloga, es decir, que somos profundamente inmaduros, con escaso control motor, lo que obliga a la madre a estar cerca siempre del bebé disponible para darle de mamar.

Obviamente esta es una explicación biológica, que responde a lo que somos y no a lo que luego hacemos en cada cultura como, por ejemplo, usar el biberón, y que lo dé otra persona que no sea la madre. Pero eso es algo que el cerebro del recién nacido desconoce.

En tercer lugar, el bebé se despierta muchas veces para asegurarse de que sigue protegido y a salvo cerca de su madre, afirma Berrozpe. El cerebro del bebé no sabe si su madre está en la habitación contigua (no sabe qué es una habitación) o si se ha ido para siempre.

“Por eso, cuando ponemos al bebé a dormir lejos de nosotras, los despertares se traducen en lloros y reclamos de presencia materna, mientras que si estamos cerca serán desvelos rápidos en los que el bebé se enganchará al pecho (si lo toma) y seguirá durmiendo, lo que se traduce en un amplio beneficio de descanso para ambos”, explica la bióloga.

El polémico método Estivill

Teniendo en cuenta lo anterior, la bióloga opina que los métodos para «enseñar a dormir» a los bebés, como el Estivill, no son lo mejor para su cerebro.

“Son técnicas cognitivo-conductuales basadas en el crying it out (dejar llorar). El psicólogo Carl D.

Williams explicó en un estudio en 1959 cómo con dichos métodos lo que consiguen es forzar al niño a hacer algo para lo que todavía no está preparado para afrontar de manera saludable».

Sin embargo muchos padres son partidarios de este método en el que se atiende al bebé siguiendo una tabla de tiempos, porque, argumentan, funciona.

«Lo que sucede es que los niños aprenden que no les sirve de nada llorar, y dejan de hacerlo, lo que no significa que duerman mejor o que su sueño sea de mejor calidad.

De hecho y sobre este aspecto, Middlemis, Granger, Golberg y Nathans publicaron un trabajo en 2012 en el que observaron que, “aunque los bebés dejaban de llorar, todavía seguían estresados”, afirma Berrozpe.

Rafaela López recuerda que “los bebés llegan al mundo con una batería de acciones reflejas destinadas a su supervivencia como los reflejos de prensión, de succión, el del moro o sobresalto… El llanto no se consideraría un reflejo más, pero sí es una alarma que avisa al adulto de que tiene que ser atendido”. Además, se pregunta, «si a nadie se le ha ocurrido que un bebé pueda estar seis, ocho o doce horas seguidas sin ser atendido, ¿en qué momento se nos ocurrió la idea de que deben dormir solos durante toda la noche?».

Dejarlos llorar les estresa

La ciencia no ha demostrado que dejar llorar a un bebé hasta que se duerma sea bueno o no sea perjudicial a corto y largo plazo.

De hecho, investigaciones sobre el estrés sufrido durante la infancia apuntan a que el que experimentan los bebés sometidos a este método pueden desencadenar respuestas tóxicas en su desarrollo físico y emocional.

“Los defensores de estas técnicas argumentan que no se han demostrado directamente porque no se han realizado los estudios con el diseño adecuado para demostrarlo, o lo que es lo mismo, la ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia”, explica Berrozpe.

Además, recuerda López, “los bebés carecen de los mecanismos racionales que tenemos los adultos para afrontarlo, de manera que para ellos es una experiencia de abandono (aunque sea a intervalos), que provoca que su cerebro se llene de hormonas tóxicas».

Cuando dormimos todos somos vulnerables

Sin entrar en sesudos estudios científicos, basta con observar cómo somos los adultos. Un adulto durmiendo es un ser vulnerable. Lógicamente dentro de una casa no, pero sí si duerme a la intemperie solo y por la noche.

De hecho lo más probable es que en estas circunstancias tan adversas, le costaría conciliar el sueño por pura supervivencia. En general el sueño de los seres humanos ha evolucionado en un entorno en el que dormir en compañía significaba estar seguro, mientras que la soledad era sinónimo de lo contrario.

El bipedalismo y la pérdida de pelo nos obligó a bajarnos de los árboles y a dormir a ras de suelo, lo que nos colocó en una situación de extrema vulnerabilidad y favoreció la aparición de dormir en grupo, explica Berrozpe citando a la antropóloga Carol Worthman.

No solo eso, sino que también modificó la arquitectura del sueño con predominancia de las fases ligeras sobre las profundas y los despertares entre ellas, haciéndolo compatible con la capacidad de reaccionar ante un peligro.

Los bebés no lloran para fastidiar. Lo hacen porque así estamos diseñados todos, incluidos los adultos. Y para un bebé dormir solo en una cuna en otra habitación sería como para un adulto dormir solo en un bosque, un sueño ciertamente difícil.

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Источник: https://elpais.com/elpais/2016/08/03/mamas_papas/1470243317_641490.html

Cómo ayudar a los bebés a conciliar el sueño por si solos: Lo que dicen los estudios

¿Cuándo un bebé aprende a dormir solo?

La mayoría de los bebés no empiezan a dar muestras de tener un patrón de sueño regular (“despierto de día, dormido en la noche”) sino hasta los 4 meses de vida[1] Por esta razón, recomendamos que espere por lo menos hasta que su bebé cumpla los 4 meses antes de comenzar a enseñarle cómo conciliar el sueño por sí solo.

Siempre consulte a su proveedor de salud antes de enseñarle a dormir por si solo a su bebé o si su bebé tiene necesidades de cuidado de salud especiales.

Los adultos también necesitan dormir

Casi todos los padres primerizos se sienten cansados.

Los padres que padecen de falta de sueño por semanas y meses tienen más probabilidad de reportar sentirse estresados, intranquilos o deprimidos.

[2] La falta de sueño también puede contribuir a que sea más difícil superar los sentimientos y desafíos cotidianos,[3] como por ejemplo calmar a los bebés cuando están molestos.

Llorar o no llorar

El llanto es una forma normal como los bebés se calman a la hora de dormir. Hay muchas formas de ayudar a los bebés para que aprendan dormir por si solos.

Depende de los padres qué método para conciliar el sueño les dará mejor resultado a su bebé y la familia.

Dado que los bebés aprenden mediante las rutinas, es importante que los padres escojan el método que puedan utilizar regularmente, uno que no los agotará.

¿Qué significa “dejarlo llorar”?

Hay distintos modos de pensar sobre cómo ayudar a los bebés a que se duerman por sí solos.

  • Espera progresiva (comúnmente conocido como el “método Ferber”) es cuando después de la rutina de la hora de dormir (el baño, leer un libro, etc.) los padres acuestan al bebé y lo dejan solo, aunque llore.

    Los padres se cercioran de que el bebé esté bien y prolongan la espera para entrar a la habitación, comenzando a los 2 minutos y así, sucesivamente, hasta los 30 minutos. (Los expertos recomiendan que los padres no tomen en brazos al bebé ni le hablen cuando entren en la habitación del bebé).

    Esta rutina se repite hasta que el bebé se quede dormido por si solo.

  • Retraso de la hora de irse a dormir: Los padres retrasan la hora de irse a dormir del bebé, de 10 a 15 minutos cada noche hasta que el bebé esté cansado a la hora de acostarlo. Cuando el bebé llegue al punto en que se queda dormido en cuanto se le acuesta, esa hora se convierte en la “hora de dormir”.

¿Qué dicen los estudios?

  • Tanto la espera progresiva como el retraso de la hora de irse a dormir ayudó a los bebés a quedarse dormidos más rápidamente, en comparación con los bebés cuyos padres recibieron información sobre el sueño infantil (pero no métodos específicos). [4]
  • Las madres que utilizaron la espera progresiva o el retraso de la hora de irse a dormir mostraron menos estrés que las madres que solo recibieron información sobre el sueño, pero no los métodos. [5]
  • Las familias que utilizaron el método de la espera progresiva también encontraron que era menos probable que sus bebés se despertaran durante la noche. [6]
  • La elección de un método u otro para la hora de irse a dormir no influye en los vínculos del bebé con sus padres.[7] Los padres no dañan los vínculos con sus bebés cuando utilizan el método de la espera progresiva.

¿Cuál es la conclusión?

Aprender a conciliar el sueño es una nueva habilidad para los bebés. Con frecuencia, quejarse y llorar es algo común del aprendizaje en la infancia. Los períodos cortos de llanto ayudan a los bebés a aprender a calmarse, dormir y dominar la habilidad de conciliar el sueño.

Algunos bebés tienen mayor dificultad que otros para aprender a conciliar el sueño por sí solos. Para los padres primerizos, las dificultades del sueño probablemente sea uno de los aspectos más difíciles de la crianza.

Si los bebés reciben afecto y atención constante a lo largo del día, enseñarles a dormir por sí solos no perjudica a su cerebro en desarrollo ni a los vínculos afectivos con sus padres.

Notas

[1] Sheldon, S. H. (2014). Development of sleep in infants and children. In S. H. Sheldon, R. Ferber, M. H. Kryger, & D. Gozal (Eds.), Principles and practice of pediatric sleep medicine (2nd ed.), pp. 17–23. Elsevier Saunders. [2] Etherton, H., Blunden, S., & Hauck, Y. (2016). Discussion of extinction-based behavioral sleep interventions for young children and reasons why parents may find them difficult. Journal of Clinical Sleep Medicine, 12(11), 1535–1543. doi:10.5664/jcsm.6284 [3] Ibid. [4] Gradisar, M., Jackson, K., Spurrier, N. J., Gibson, J., Whitham, J., Williams, A. S., …Kennaway, D. J. (2016). Behavioral interventions for infant sleep problems: A randomized controlled trial. Pediatrics, 137(6). Retrieved from https://pediatrics.aappublications.org/content/137/6/e20151486 [5] Ibid. [6] Ibid. [7] Price, A. M. H., Wake, M., Ukoumunne, O. C., Hiscock, H. (2012). Five-year follow-up of harms and benefits of behavioral infant sleep intervention: Randomized trial. Pediatrics, 130(4).

Источник: https://www.zerotothree.org/resources/2835-como-ayudar-a-los-bebes-a-conciliar-el-sueno-por-si-solos-lo-que-dicen-los-estudios

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