¿Cuándo un bebé debe empezar a hablar?

¿Por qué mi bebé de un año no habla?

¿Cuándo un bebé debe empezar a hablar?

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¡Es normal que tu vecina te diga que su hijo empezó con un año a hablar, es normal que tu prima hasta los tres no dijo ni “mu”, es normal que la vecina del pueblo de pequeña no hablaba y ahora, mírala!…

  Todo esto puede ser normal, aunque hay ocasiones en las que hay que estar atento a señales que nos van a indicar si todo se desarrolla con normalidad. Hoy en día, contamos con muchos profesionales y centros de atención temprana que nos pueden ayudar a detectar si hay algún tipo de problema en el desarrollo.

“Cada niño tiene su ritmo” es una frase peligrosa: hay que estar atento a las señales que nos indican que algo no va bien.

¿Qué pasa sobre la edad de un año?

El cerebro tiende a especializar una de sus áreas para aprender a moverse o aprender a hablar. Esto es:

  • Niños que empiezan a andar muy pronto, empiezan a hablar más tarde; niños que no andan y hablan como cotorras; niños que corren y hablan como cotorras antes de los 2 años.
  • Los nenes que no tienen intención de movimiento, gateo, andar, falta de tono muscular y además no tienen intención comunicativa, hay que consultar con el pediatra para que lo observe, porque no entra dentro del desarrollo normalizado.
  • Hitos orientativos: ( Repito: Orientativos)
  1. – Sobre los 6 meses empieza a haber un balbuceo. “Ma”, “pa”, “ba” son los fonemas favoritos para empezar… Ojo! Que, aunque en esta fase diga “pa-pá” no le está dando el sentido de “papá” (aunque tenéis que reconocer que se os cae la baba cuando lo dice)
  2. – Sobre los 12 meses empieza a decir las palabras con sentido: “guagua” y “pan” suelen ser los éxitos más repetidos para enseñarle al mundo lo que son capaces de decir y de conseguir. Aquí ya debe haber una clara intención de querer comunicarse con el resto de personas de su entorno.
  3. – Sobre los 15-18 meses son capaces de repetir (aunque sea solo la terminación) las palabras que les indicamos. Además, deben haber adquirido unas 20 palabras totales en su vocabulario.
  4. – Entre los 18-24 meses se debe observar una mejora tanto en calidad como en cantidad de palabras. Es lo que llamamos “el estirón”. Empiezan a hacer frases de 2 palabras.
  5. – A partir de los 2 años es cuando nuestros bebés pasan a ser mayores. Son capaces de hacer frases de más de 3 palabras. Adquieren demasiadas palabras en su vocabulario como para ser contadas.

Aspectos a tener en cuenta:

  • Hay que hablar al bebé desde que nace. Además, que les transmite calma y serenidad el saber que la voz de papá y mamá, le estamos dando el mensaje que el lenguaje es necesario para poder comunicarse.
  • Hay que intentar hablarles en tono normal: No gritando, ni haciendo voz de dibujos animados, ni modificando demasiado el tono. El tipo de sonidos que emitáis van a ser lo que ellos imiten: Si hay algún tono demasiado complicado para hacer, no van a querer imitarlo.
  • Intentad utilizar palabras normales, los perros son perros, no “guaguaus”.
  • Ojo con los “-itos”: “patatita”, “agüita”, “abuelita”, “cochecito” … Cuando a un niño que está medio llorando porque quiere algo le preguntas: “qué necesitas?” Y te contesta “ita!”, es imposible saber a lo que se refiere… Ellos van a imitar, sobre todo al principio, las dos últimas sílabas: hacédselo más fácil.
  • Aunque un bebé de un año no sepa hablar se va empapando de lo que sucede alrededor. Por lo que, si vais de paseo por la calle, no está de más que le vayáis indicando a quién vais a visitar, el color de la moto que está ahí delante, qué ingredientes necesitáis para preparar la cena de esta noche…
  • Para dirigiros a él, hacedlo con frases cortas y órdenes sencillas.
  • Hay que prestar atención a algunas señales que nos indican que hay algo que no va del todo bien:

Sobre los 15 meses:

  • No responde a su nombre cuando le llaman.
  • No señala los objetos que quiere conseguir.
  • No hay intención comunicativa ni siquiera gestual.
  • No mantiene el contacto visual.
  • No obedece órdenes sencillas.

¿Cómo sé que va todo bien?

Entre los 18-24 meses, a veces nos da la sensación que no avanzan, nos agobiamos y le damos más vueltas de las que hay que darle.

Toma una libreta y anota el número de palabras que dice hoy. Compáralo con el número de palabras que diga en 2 meses. Si este cambio no es sustancial o se ha estancado, debes acudir a valorar.

Todo lo escrito es orientativo y entra dentro de la mayoría de casos de niños con desarrollo normalizado. En el caso de tener sospecha de algo o que notéis que no os cuadra su evolución, es conveniente que lo llevéis a valorar.

Autora: Nuria Belert. Logopeda y maestra de Pedagogía Terapeutica.

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Источник: https://elpais.com/elpais/2017/10/24/mamas_papas/1508835907_057259.html

¿Cuándo un bebé debe empezar a hablar?

¿Cuándo un bebé debe empezar a hablar?

1 a 3 meses. Primero aprenden a usar su lengua, labios y paladar para hacer sonidos como “oh” y “uh”. También son capaces de distinguir sílabas similares.

4 a 5 meses. Comienzan los balbuceos. A veces incluso te parecerá que dice “mamá” o “papá”, pero realmente con esta edad no relaciona esas palabras contigo, por mucha ilusión que te haga escucharlas de su boca. Lo normal es que encadene sílabas sin sentido, empezando por aquellas que son más fáciles de pronunciar para él como “pa”, “ka” o “ba”.

6 a 9 meses. Comienza a imitarte y sus balbuceos se parecen más a una conversación, aunque aún no tengan sentido. También empezará a variar el tono, como si realmente estuviera diciendo algo. Al final de los 9 meses muchos bebés ya asocian las palabras “mamá” y “papá” con sus padres y las pronuncian muy a menudo.

10 a 12 meses. Es capaz de seguir una conversación y hacer ruiditos en las pausas. Dice muchas palabras que solo tienen sentido para él y sus papás, aunque también empieza a decir otras que todo el mundo puede reconocer, como “pan” o “agua”.

12 a 18 meses. Comienza la etapa de 1 palabra, lo que significa que usa solo 1 palabra para referirse a objetos diferentes o para dar a entender expresiones enteras. Su vocabulario se va ampliando y entiende lo que implica la inflexión y la entonación en lo que dice, por lo que es capaz de variarla si quiere pedir algo o preguntar.

18 a 24 meses. A los 18 meses pronuncia sus primeras frases en lenguaje telegráfico, sin pronombres ni determinantes. A los 20 meses ya utiliza verbos y aumenta su nivel de comprensión. Aprende nuevas palabras casi a diario, lo que significa que al final de este segundo año usará entre 100 y 200 palabras, muchas de las cuales son nombres.

Su conciencia de sí mismo aumenta y empieza a hablar de lo que le gusta y lo que no, de lo que quiere hacer, lo que piensa, etc.

2 a 3 años. Ya crea frases completas aunque sean cortas y empieza a usar pronombres como “yo” o “tú”. Es capaz de pronunciar bien casi todos los sonidos, a excepción de “r” o “rr” que es el que más les cuesta. De hecho, hasta los 5 años se considera normal que un niño presente rotacismo, por lo que no te preocupes si no pronuncia bien esta letra.

Hacia los 3 años su vocabulario cuenta con más de 1.000 palabras y su dominio de la gramática es casi parecido al de un adulto. Gradualmente su comunicación se hará más fluida, sus frases más largas y empezará a entender chistes o metáforas.

¿Cómo saber si tiene algún problema en su desarrollo del habla?

Todos los hitos antes descritos son medias, es decir, la edad habitual en la que la mayoría de los niños alcanza esos logros. Pero que tu hijo lo consiga un poco después no implica que tenga ningún problema de desarrollo, simplemente que su ritmo es diferente.

De todas formas, en las revisiones del pediatra te harán una serie de preguntas sobre los hitos que ha alcanzado tu bebé y, ante cualquier desviación seria, se harán una serie de pruebas extra para ver si el bebé tiene algún problema físico o de desarrollo que influya en su lenguaje, como problemas de audición.

Para ello, además, se pueden usar diversas tablas de desarrollo como la Tabla Haizea-Llevant, dividida en cuatro áreas: sociabilidad, lenguaje, manipulación y postural con diferentes pruebas para cada una de ellas.

Estas pruebas indican el porcentaje de niños que ejecutan una acción a cada edad en tres porcentajes: 50%, 75% y 95%.

Si tu hijo es del 5% que a una edad no ha conseguido alcanzar un hito, no implica necesariamente que tenga algún problema, pero sí que habrá que estudiarlo más a fondo.

Por ejemplo, según esta tabla, el 50% de los niños dice un “pa-pa” inespecífico a los 7,6 meses de edad. El 75% lo dice a los 8,8 meses y el 95% a los 9,6 meses.

En cuanto al «no», a los 17 meses ya lo dice el 50% de los niños, el 75% a los 20 meses, y el 95% a los 24 meses.

Además de seguir las indicaciones de tablas de desarrollo como estas, hay que valorar otros aspectos importantes como si el niño intenta hacerse entender o no aunque no hable (mediante gestos, señales, ruidos…), si emite algún tipo de sonido, si interacciona con otros niños, si es feliz, si le gusta escuchar a los demás, etc. De esta manera se podrá detectar lo más pronto posible problemas de sordera, autismo o tartamudeo.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/meses-del-bebe/cuando-un-bebe-debe-empezar-a-hablar-8616

Las primeras palabras: ¿Cómo y cuándo empiezan a hablar?

¿Cuándo un bebé debe empezar a hablar?

A medida que un niño crece va aprendiéndolo todo del mundo que le rodea. Algunas cosas las aprende porque se las enseñamos y otras, como el caminar, las aprende por instinto o intuición.

A hablar aprenden sin que les enseñemos, por imitación, por ser capaces de asociar las palabras con personas u objetos y repetirlas para hacer aquello que los seres humanos más necesitamos: comunicarnos.

Las primeras palabras suelen ser mamá y papá y después de estas dos vienen todas las demás. ¿Cuándo? Depende. No todos los niños empiezan a caminar a la misma edad y no todos los niños empiezan a hablar en el mismo momento, así que en principio no debemos obsesionarnos con el momento en que nuestro bebé empiece a hablar.

Sin embargo, esto no quiere decir que no haya un límite a partir del cual pueda haber algún problema y por eso, cuando no se tiene referencia de otros niños o cuando no se sabe cuál es ese límite, podemos estar dejando pasar una oportunidad muy valiosa de empezar a ayudarle antes. Por eso, para que tengáis esa referencia y podáis ver si vuestro hijo está teniendo un desarrollo del habla correcto hoy vamos a tratar de dar respuesta a esto: ¿Cómo y cuándo empiezan a hablar?

Para saberlo, y aunque esto de poner fechas, como digo, es muy relativo y hay que tener siempre en cuenta que el ritmo de los niños es variable, haremos uso de la conocida Tabla de desarrollo Haizea-Llevant. Se trata de una tabla basada en una población de 1.702 niños de diferentes edades que fueron estudiados para saber cuándo empiezan los niños a hacer diferentes cosas.

En dicha tabla se especifica un acto, una palabra, o algo que hace cada niño y se dan tres edades. La primera edad nos dice cuándo lo hace el 50% de los niños, la segunda edad nos dice cuándo lo hace el 75% de los niños y la tercera edad nos dice cuándo lo hace el 95%.

Esa cifra, la última, es el límite.

No quiere decir que si un niño hace algo después tiene un problema, pues queda un 5% de niños que lo harán después y que, probablemente, estén perfectamente sanos, pero ese es el momento en que se dice «ojo, vamos a mirar a este niño con cariño y tiempo».

Porque si solo va lento en una cosa, puede ser normal, pero si son varios los ítems en los que pasa de la edad y aún no lo hace, lo recomendable sería buscar ayuda en un centro de estimulación temprana para valorar al niño y ver si todo es normal o si hay alguna causa de que vaya más despacio que la media de los niños de su edad.

Lo primero que dicen: papá y mamá

Como ya hemos comentado, y como todos sabemos, lo primero que dicen los niños suele ser papá y mamá, y normalmente, como pasan más tiempo con la madre, lo primero que dicen es papá.

No es que quieran más al padre que a la madre (ingratos, que pasan más tiempo con la madre y así se lo agradecen), es que mamá le habla de papá, que vendrá del trabajo, que le hará cosquillas, etc.

y papá, pues también le habla de papá, ¿no?

El caso es que (fuera bromas) lo primero que suelen hacer es como pedorretas, como una «P» que no llega a serlo y, pasadas las semanas, te sueltan el primer «Pa-Pa», o quizás un «Pa-Pa-Pa-Pa-Pa». A veces no, a veces dicen primero «Ma-Ma», pues también vale.

El 50% de los niños lo dice ya a los 7,6 meses de edad. El 75% lo dice a los 8,8 meses y el 95% a los 9,6 meses. Es un «Pa-Pa» o «Ma-Ma» que puede ser inespecífico.

O sea, que lo dice porque sí, porque sabe, sin tener muy claro el significado de lo que dice.

Más adelante, lo dicen asociándolo a la persona. O sea, dicen «Papá» y «Mamá», sabiendo que se refieren a ellos. El 50% de los niños lo asocia con 11,5 meses, el 75% a los 13 meses y el 95% a los 16 meses.

Con esto ya sabemos que si un niño no dice «Pa-Pa» o «Ma-Ma» a los 9 meses y medio podríamos preguntarnos si hay otras áreas o ítems de la tabla que le cuesta, o que si a los 16 meses no llama a su madre o a su padre, podría necesitar derivación a un especialista.

Se hace entender

Entre estas primeras palabras y todas las que llegarán después, tenemos que ver que el niño se hace entender.

Hacia los 12 meses tenemos que ver que empiezan a entender palabras y que empiezan a pedir cosas, quizás con el índice, quizás con gestos, quizás de un modo que utilizan siempre y que mamá y papá ya entienden. El caso es que esa intención debe estar ahí, pues ya es comunicación.

Cuándo viene el «No»

Una de las palabras que más nos oyen decir es «No», por eso a los 17 meses el 50% de los niños ya lo dice. El 75% de los niños lo dice a los 20 meses y el 95% a los 24.

Es muy posible que ya a los 18 meses digan «agua» y otras palabras comunes en casa, pero como el «No» es frecuente en todas las familias, la valoración se hace con esta palabra. Si a partir de los 2 años el niño aún no dice «No» hay que ver si es porque apenas habla o si, en cambio, sí dice muchas otras cosas.

Otras palabras

Un poquito después, para que no se quede todo en saber si dice papá, mamá y no, se les pregunta por otras palabras habituales, como coche, casa, gato, perro, tren, etc. Para ello se les enseña una lámina con varios dibujos y se le pide al niño que diga qué es cada cosa. Con que diga una es suficiente (y obviamente, no hace falta que lo diga bien).

A los 19 meses, el 50% de los niños es capaz de nombrar uno de los dibujos que se le enseña. A los 22 meses lo es el 75% y el 95% lo hace a los 25 meses.

¿Cuándo empiezan a juntar palabras?

Después de las palabras sueltas, para poder comunicarnos, hace falta juntar palabras. Los niños empiezan a unirlas para decir cosas como «nene guapo», «quiero agua», «mamá teta», haciéndolo el 50% a los 21 meses, el 75% a los 23 y el 95% a los 25. En esta época, la de los dos años, se dice que conoce ya entre 150 y 300 palabras.

Los pronombres «yo, tú, mío, para mí»

Interesa también saber cuándo empiezan a hacer uso de pronombres como yo, tú, él, (es) mío o si dice que algo es para él, o sea, «para mí». En este sentido hay bastante margen, porque los padres tendemos a decir el nombre en tercera persona, en vez del «tú» o «ti».

De igual modo que de bebés le decimos «¿Qué dice el nene?», de mayores les decimos también, «¿Qué dice Guim?» en vez de «qué dices». O decimos «¿Quién ha sido? ¿Ha sido Guim? ¿Has sido tú?».

Por eso lo hace el 50% a los 22 meses, el 75% a los 23 meses y el 95% a los 36 meses.

¿Y más adelante?

Hay más cosas que pueden valorarse más adelante, pero como la idea de la entrada era ver si en las primeras palabras, si en las primeros intentos comunicativos, los niños van cumpliendo lo esperado, me quedo en lo que acontece hasta los 2-3 años, pues será suficiente para comprobar que todo va bien. Más adelante, los niños ya interaccionan con otros niños, hablan con ellos, van al colegio y los padres tienen más referencias para ver hasta qué punto va todo bien o si ven que el desarrollo es un poco lento y podría valorarse por un especialista.

Fotos | Jeremy Salmon, Theodore Scott en Flickr
En Bebés y más | Los padres hablan tres veces menos que las madres con sus bebés: por qué habría que cambiar esta tendencia, Mi bebé todavía no habla, ¿debo preocuparme?, Un padre graba 90.000 horas de vídeo de su hijo para saber cómo aprende a hablar

Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/las-primeras-palabras-como-y-cuando-empiezan-a-hablar

Cuando empieza a hablar un bebé. Posibles trastornos y dificultades

¿Cuándo un bebé debe empezar a hablar?

La época cuando empieza a hablar un bebé es un momento de disfrute para los padres. Por norma general los bebes empiezan a articular sus primeras palabras alrededor de los dos años pero hay bebés que tardan más en hacerlo, sin que signifique que sufra dificultades en el habla.

El ritmo de desarrollo de cada niño es diferente. No lograr los hitos a la edad que supuestamente debe lograrlo, es una cuestión que puede llegar a preocupar a los padres. El retraso no sirve de indicativo para detectar un trastorno del habla.

¿Qué es un trastorno del habla?

Cuando hablamos de trastorno del habla, en el momento cuando empieza a hablar un bebé, nos referimos a los problemas que sufre una persona a la hora de crear o formar sonidos que son necesarios para realizar una correcta comunicación con otros interlocutores.

Las dificultades en el habla más comunes son:

  • Trastornos fonológicos
  • Falta de fluidez
  • Trastornos articulatorios
  • Trastornos de la voz

Estos trastornos del habla no se deben confundir con los trastornos del lenguaje en los niños que son diferentes que se basan en las dificultades que tiene un niño en lograr comunicar el significado o mensaje a otros o entender un mensaje que proviene de otros. En el primer caso se trata de un trastorno del lenguaje expresivo y en el segundo caso, trastorno en lenguaje receptivo.

Causas de los trastornos del habla

Que un niño no comience a hablar hasta los tres años no se debe considerar como una señal que nos indica que padece cualquier trastorno del habla.

Aunque hemos mencionado con anterioridad que la edad en la que debería comenzar a hablar un niño está situada en los dos años, cada niño lleva su propia velocidad de desarrollo y puede conseguirlo pasados esos años, sin que esto signifique que haya un trastorno del habla detrás.

Existen tres niveles de afectación dependiendo de los síntomas que el niño padezca:

  • Retraso leve: el niño tiene problemas en la pronunciación de determinados sonidos que sustituye por otros que le resultan más sencillos de pronunciar. A estos procesos se les conoce como procesos de simplificación fonológicos. En la mayoría de los casos estos niños tienen un nivel semántico inferior al resto. Esto no significa que cuando empieza a hablar un bebé tenga este tipo de problemas de articulación.
  • Retraso moderado: el niño padece los problemas de simplificación morfológica de manera más evidente y su nivel semántico es muy pobre. Además la comprensión queda limitada al ámbito familiar y cercano. La principal carencia es el poco uso de artículos y preposiciones, y la dificultad para crear frases simples.
  • Retraso grave: En este grado de afectación, el niño solo articula palabras compuestas por una vocal y una consonante como por ejemplo “ma” o palabras compuestas de consonante + vocal +consonante + vocal como puede ser “mama”. La forma de expresarse del niño es de manera simple juntando palabras, “bici nene”.

Tipos de trastornos del habla

Los principales trastornos del habla relacionados con el lenguaje son:

  • Trastorno fonológico o dislalia: problema en la articulación de palabras ya sea la omisión, distorsión u inserción de otros sonidos, cuando empieza a hablar un bebé.
  • Disfasia: es un tipo de discapacidad en la comprensión y expresión del lenguaje. El niño tiene un nivel cognitivo normal para su edad pero presenta problemas en el lenguaje, expresivo o receptivo que hace que su vocabulario sea muy pobre.
  • Disfemia: el niño sufre tartamudeo o problemas en la fluidez cuando habla. Es un trastorno centrado exclusivamente en la fluidez y el ritmo en la comunicación. Los episodios ocurren cuando el niño. Este problema del lenguaje solo aparece cuando el niño tiene que hablar con alguien puesto que cuando esta solo no tiene dificultad para hablar perfectamente sin tartamudear y con la fluidez precisa.
  • Disartria: En este caso el problema en la articulación de palabras se debe a una afectación neurológica que hace que los músculos de la boca y aquellos que participan en el proceso del habla no presenten el adecuado tono muscular con lo que su respuesta no es la adecuada.
  • Trastorno de la comunicación social: En estos casos el niño no es capaz de comunicarse adecuadamente en un entorno comunicativo. No entenderá las metáforas utilizadas, los gestos que acompañan al lenguaje, ni será capaz de respetar los turnos de palabra.
  • Disglosia: El niño sufre malformaciones en los órganos bucofonatorios lo que le causa grandes problemas en articulación de sonidos.
  • Taquifema o farfulleo: El niño realiza una comunicación muy rápida con la consiguiente pérdida u omisión de palabras y realizando errores en el proceso comunicativo.
  • Afasias: Es un trastorno relacionado con personas adultas, en los niños se consideran disfasias. La persona tiene problemas en el lenguaje, pérdidas o alteración en el lenguaje, debido a alteraciones o lesiones que afectan al cerebro.

Tratamientos para los trastornos del lenguaje

Los tratamientos utilizados para mejorar en el proceso del habla, cuando empieza a hablar un bebé, involucran tanto a los niños como a los padres ya que en la mayoría de los casos será necesario una modificación de ciertas actitudes como la sobreprotección y la falta de estimulación.

En todos los casos será preciso la enseñanza de técnicas que ayudan a la estimulación del habla en el niño y se aconseja no dilatar en el tiempo la puesta en marcha de estas técnicas ya que los problemas de lenguaje se pueden perpetuar y causar problemas de sociabilización en el niño.

Por último, los niños conretraso en el lenguaje pueden terminar acusándolo en su aprendizaje tanto de la lectura como de la escritura, ambas habilidades tendrán que trabajarse para evitar el retraso cognitivo del niño.

Источник: https://quierocuidarme.dkvsalud.es/salud-para-ninos/cuando-empieza-hablar-un-bebe-posibles-trastornos-y-dificultades

Retraso en el desarrollo del habla o del lenguaje

¿Cuándo un bebé debe empezar a hablar?

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Al igual que con otras habilidades e hitos evolutivos, la edad a la que los niños aprenden el lenguaje y empiezan a hablar puede variar. Conocer algunas cosas sobre el desarrollo del habla y del lenguaje puede ayudar a los padres a saber si deberían o no preocuparse.

¿En qué se distinguen el habla y el lenguaje?

  • El habla es la expresión verbal del lenguaje e incluye la articulación, que es el modo en que formamos los sonidos y las palabras.
  • El lenguaje es expresar y recibir información. Se refiere a entender y ser entendido a través de la comunicación: verbal, no verbal y escrita.

¿Qué es un retraso en el desarrollo del habla o del lenguaje?

Los problemas del habla y del lenguaje difieren, pero a menudo se superponen. Por ejemplo:

  • Un niño con un retraso del habla puede ser capaz de utilizar palabras y frases para expresar sus ideas, pero lo que dice puede resultar difícil de entender.
  • Un niño con un retraso del lenguaje puede decir correctamente las palabras pero ser incapaz de combinar dos palabras en una frase.

¿Cuáles son los signos de un retraso del habla o del lenguaje?

Un bebé que no reacciona al sonido o que no vocaliza debe ser evaluado por un médico lo antes posible. Pero suele ser difícil que los padres sepan si su hijo solo está tardando más tiempo en alcanzar un hito evolutivo en el desarrollo del habla o del lenguaje o si tiene un problema.

He aquí algunas cosas en las que usted se debería fijar. Llame al médico de su hijo si:

  • con 12 meses: no utiliza gestos, como señalar o despedirse con la mano
  • con 18 meses: prefiere comunicarse con gestos en lugar de con vocalizaciones
  • con 18 meses: tiene dificultades para imitar sonidos
  • tiene dificultades para entender órdenes verbales sencillas
  • con 2 años: solo imita el habla o los actos ajenos pero no genera palabras o frases de forma espontánea
  • con 2 años: solo emite algunos sonidos o palabras de forma repetitiva y no puede utilizar el lenguaje oral para comunicar más que sus necesidades inmediatas
  • con 2 años: no puede seguir instrucciones sencillas
  • con 2 años: tiene un tono de voz extraño o una pronunciación extraña (como ronquera o nasalidad)

Llame también al médico si el habla de su hijo es más difícil de entender que lo que sería esperable según su edad:

  • Los padres y los cuidadores habituales del niño deberían entender aproximadamente el 50% de lo que dice un niño de 2 años y aproximadamente el 75% de lo que dice un niño de 3 años.
  • Con 4 años de edad, a un niño se le debería entender prácticamente todo, incluso cuando habla con desconocidos.

Causas de los retrasos del habla o del lenguaje

Un retraso del habla en un niño se puede deber a:

  • problemas orales, como alteraciones en la lengua o en el paladar
  • un frenillo corto (el pliegue que hay debajo de la lengua), que puede limitar los movimientos de la lengua

Muchos niños con retrasos del habla tienen problemas orales-motores. Estos ocurren cuando hay un problema en las áreas cerebrales responsables de la producción del habla. Esto dificulta que el niño coordine labios, lengua y mandíbula para emitir los sonidos del habla. Estos niños pueden tener otros problemas orales-motores, como dificultades para alimentarse.

Los problemas auditivos también pueden afectar al habla. Por lo tanto, un audiólogo debería evaluar la audición del niño siempre que haya una preocupación por el habla. Los niños con problemas auditivos pueden tener problemas para decir, entender, imitar y usar el lenguaje.

Las infecciones de oído, sobre todo las infecciones crónicas, pueden afectar a la audición. Pero, siempre que haya una audición normal en un oído, tanto el habla como el lenguaje se desarrollarán con normalidad.

¿Cómo se diagnostican los retrasos del habla o del lenguaje?

Si su hijo podría tener un problema en el habla, es importante que lo lleve a un logopeda (patólogo del habla y del lenguaje) lo antes posible. Puede buscar un logopeda por sí mismo o puede pedir al profesional de la salud que lleva a su hijo que le recomiende uno.

El logopeda evaluará el habla y el lenguaje de su hijo. Le pasará una serie de pruebas estandarizadas y comprobará si ha alcanzado o no los distintos hitos en el desarrollo del habla y del lenguaje.

El logopeda también avaluará:

  • lo que entiende su hijo (lo que se conoce como lenguaje receptivo)
  • lo que puede decir su hijo (lo que se conoce como lenguaje expresivo)
  • el desarrollo de los sonidos y la claridad del habla
  • el estatus oral-motor de su hijo (cómo trabajan conjuntamente boca, lengua, paladar, etc. al hablar, así como al comer y al tragar)

Basándose en los resultados de las pruebas, es posible que el logopeda recomiende sesiones de logopedia para su hijo.

¿Cómo ayuda la logopedia?

El logopeda trabajará con su hijo para mejorar sus habilidades lingüísticas, y le indicará qué puede hacer en casa para ayudar a su hijo.

¿Cómo pueden ayudar los padres?

Los padres son una parte importante en el proceso de ayudar a sus hijos con problemas en el habla o el lenguaje.

He aquí unas pocas formas de favorecer el desarrollo del habla en casa:

  • Céntrese en la comunicación. Hable a su bebé, cántele y fomente en él la imitación de sonidos y de gestos.
  • Lea a su hijo. Empiece a leerle cuando tan solo sea un bebé. Busque libros que sean apropiados para su edad, de tapa blanda o dura, y con imágenes que animen a su hijo a mirarlas mientras usted las vaya nombrando.
  • Aproveche las situaciones de la vida cotidiana. Para reforzar el habla y el lenguaje de su hijo, pásese todo el día hablándole. Nombre los alimentos que compra en la tienda de comestibles, explíquele lo que vaya haciendo mientras prepara la comida o limpia una habitación, y vaya señalando objetos de la casa. Háblele de una forma sencilla, pero evite utilizar el «habla infantil», es decir, la forma de hablar propia de los bebés.

Reconocer y tratar un retraso del habla o del lenguaje lo antes posible es el mejor enfoque a seguir. Llame al médico si hay algo que le preocupa sobre el desarrollo del habla o el lenguaje de su hijo.

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/not-talk-esp.html

Las emociones y las conductas

¿Cuándo un bebé debe empezar a hablar?

(Delayed Speech or Language Development)

Su hijo ya tiene 2 años y apenas habla. Dice unas pocas palabras pero, en comparación con otros niños de su edad, usted cree que tiene bastante retraso.

Usted recuerda que su hermana era capaz de armar frases completas a la misma edad. Con la esperanza de que su hijo se acabará poniendo al día más adelante, usted pospone la búsqueda de ayuda profesional.

Hay niños que caminan muy pronto y otros que hablan muy pronto, se dice. No hay por qué preocuparse…

Esta situación es bastante habitual entre los padres de niños en quienes el habla se desarrolla más despacio de lo habitual.

A menos que también observen retrasos en otras áreas del desarrollo inicial del niño, los padres pueden dudar sobre si deberían o no buscar ayuda profesional.

Algunos justifican el retraso del habla de sus hijos diciéndose a sí mismos que “ya madurará” o que “a mi hijo le interesa más moverse que hablar”.

Conocer qué es “normal” y qué no lo es en el desarrollo del habla y del lenguaje puede ayudarle a saber si usted debería preocuparse o si su hijo está evolucionando según lo esperable en ambos ámbitos.

Desarrollo normal del habla y del lenguaje

Es importante que en cada una de las revisiones médicas sistemáticas a que se someta su hijo, hable con su pediatra sobre el habla y el desarrollo del lenguaje del niño, así como sobre otros aspectos de su proceso evolutivo que le preocupen. Puede ser difícil saber si su hijo solo es inmaduro en su capacidad para comunicarse o si tiene algún problema que requeriría una atención profesional.

Las siguientes normas de referencia sobre el desarrollo pueden servirle de guía:

Antes de los 12 meses

Es importante observar a los niños de esta edad a fin de detectar indicadores de que utilizan la voz para relacionarse con su entorno. El gorgojeo y el balbuceo son las fases iniciales del desarrollo del habla.

Cuando los bebés se hacen mayores (a menudo en torno a los 9 meses), empiezan a unir sonidos, a incorporar las distintas entonaciones del habla y a decir palabras como “mamá” y “papá” (aunque sin entender qué significan).

Antes de los 12 meses, los bebés deberían ser receptivos a los sonidos y empezar a reconocer nombres de objetos de uso común (por ejemplo, biberón, chupete, etc.). Los bebés que observan atentamente su entorno pero no reaccionan al sonido es posible que presenten pérdidas auditivas (o hipoacusias).

Entre los 12 y los 15 meses

Los niños de esta edad deberían tener un amplio abanico de sonidos en su balbuceo (como p, b, m, d, o n), empezar a imitar y a aproximarse a los sonidos y palabras que modelan los miembros de su familia y típicamente decir una o más palabras (excluyendo “mamá” y “papá”) de forma espontánea. Los nombres suelen ser las primeras palabras que utilizan los bebés, como “bebé” y “pelota”. Su hijo también debería entender y seguir instrucciones de un solo paso (“Por favor, pásame el juguete” y similares).

De los 18 a los 24 meses

Aunque hay una gran variabilidad, la mayoría de los niños dicen unas 20 palabras cuando tienen aproximadamente 18 meses y unas 50 o más cuando cumplen 2 años. En torno a esta edad, los niños empiezan a combinar dos palabras en frases muy simples, como “bebé llorar” o “papá grande”.

Un niño de 2 años debería poder identificar objetos de uso común (tanto cuando el objeto está presente como cuando se trata de imágenes del objeto), señalar sus ojos, sus orejas y su nariz cuando alguien se las menciona y seguir instrucciones de dos pasos (como “Por favor, recoge el juguete y dámelo”).

De 2 a 3 años

Los padres suelen presenciar grades avances en el habla de sus hijos a esta edad. El vocabulario del niño debería crecer considerablemente (demasiadas palabras para poderlas contar) y el niño debería combinar de forma sistemática tres o más palabras en frases más largas.

Su comprensión también debería mejorar; con 3 años, un niño debería empezar a entender qué significa “ponlo en la mesa” o “ponlo debajo de la cama”. Su hijo también debería empezar a identificar colores y a entender conceptos descriptivos (por ejemplo, grande versus a pequeño).

La diferencia entre el habla y el lenguaje

El habla y el lenguaje suelen confundirse entre sí, pero hay una diferencia importante entre ambos:

  • El habla es la expresión verbal del lenguaje e incluye la articulación, que es el modo en que se forman los sonidos y las palabras.
  • El lenguaje es un concepto mucho más amplio y engloba el sistema completo de expresar y recibir información provista de significado. Se refiere a entender y ser entendido a través de la comunicación, sea verbal, no verbal o escrita.

A pesar de que los problemas relacionados con el habla y con el lenguaje difieren, a menudo se solapan entre sí.

De todos modos, un niño con un problema de lenguaje puede pronunciar correctamente las palabras pero ser incapaz de combinar más de dos palabras en una frase.

El habla de otro niño puede ser difícil de entender, aunque sea capaz de utilizar palabras y frases para expresar sus ideas. Y otro niño puede hablar bien y con claridad pero tener dificultades para seguir instrucciones.

Señales de alarma de un posible problema

Si le preocupa el desarrollo del habla y del lenguaje de su hijo, he aquí algunos de los aspectos en que se debería fijar. Un lactante que no reacciona al sonido o que no vocaliza sería un buen motivo de preocupación.

Entre los 12 y los 24 meses, otros posibles motivos de preocupación serían los siguientes:

  • con 12 meses, no utiliza gestos, como señalar o despedirse con la mano
  • con 18 meses, prefiere comunicarse con gestos en lugar de con vocalizaciones
  • con 18 meses, tiene dificultades para imitar sonidos
  • tiene dificultades para entender peticiones verbales simples

Solicite una evaluación por parte de un profesional si un niño de más de 2 años:

  • solo imita el habla o los actos ajenos pero no genera palabras o frases de forma espontánea
  • solo emite determinados sonidos o palabras de forma repetida y no puede utilizar el lenguaje oral para comunicar más que sus necesidades inmediatas
  • no puede seguir instrucciones simples
  • tiene un tono de voz extraño o una pronunciación extraña (roncos o nasales, por ejemplo)
  • cuesta más entenderle de lo que sería esperable por su edad. Los padres y los cuidadores habituales deberían entender la mitad de lo que dice un niño de 2 años y aproximadamente tres cuartas partes de lo que dice uno de 3 años. Con 4 años, a un niño se le debería entender prácticamente todo, incluso cuando hable a personas que no lo conocen.

Causas del retraso del habla o del lenguaje

Hay muchos aspectos que pueden provocar retrasos en el desarrollo del habla y del lenguaje.

Los retrasos del habla en un niño que en otros ámbitos se desarrolla con normalidad pueden obedecer a problemas relacionados con el aparato fonador, como alteraciones en la lengua o en el paladar.

Un frenillo corto (el pliegue que hay debajo de la lengua) puede limitar los movimientos linguales para la producción del habla.

Muchos niños con retrasos del habla tienen problemas orales motores, lo que implica la existencia de una comunicación ineficaz en las áreas cerebrales responsables de la producción del habla.

El niño puede tener dificultades al utilizar y coordinar los labios, la lengua y la mandíbula para producir los sonidos del habla. El habla puede ser el único ámbito afectado o bien los problemas en el habla pueden ir acompañados de otros problemas orales motores, como las dificultades para alimentarse.

El retraso del habla también puede ser una parte (en vez de indicar) de un problema más “global” (o general) de un retraso del desarrollo.

Los problemas auditivos también pueden estar relacionados con los retrasos del habla. Por este motivo, cuando a un padre le preocupa el habla de su hijo, debería llevarlo a un audiólogo para que le evalúe la audición. Un niño con problemas auditivos puede tener problemas para articular, así como para entender, imitar y utilizar el lenguaje.

Las infecciones de oído (u otitis), sobre todo las de carácter crónico, pueden repercutir sobre la capacidad auditiva de un niño.

De todos modos, las infecciones de oído que reciben un tratamiento adecuado y se curan bien no deberían tener ningún efecto sobre el habla del niño.

Y, siempre que exista una audición normal en por lo menos un oído, tanto el habla como el lenguaje se pueden desarrollar con normalidad.

Qué hacen los especialistas en trastornos del lenguaje

Si usted o su pediatra sospechan que su hijo tiene un problema en el habla o en el lenguaje, es decisivo que un especialista en trastornos del lenguaje lo evalúe lo antes posible. Por supuesto, si resulta que su hijo no tiene ningún problema, el resultado de la evaluación permitirá reducir sus temores.

Aunque usted mismo puede buscar un especialista en trastornos del lenguaje, es posible que el pediatra de su hijo o que su médico de familia los remita a uno de estos profesionales.

Al realizar la evaluación, este tipo de especialista analizará el habla y el lenguaje de su hijo teniendo en cuenta el contexto del desarrollo general del niño. Aparte de observar a su hijo, este profesional le aplicará una serie de pruebas y escalas estandarizadas y comprobará si ha alcanzado o no los distintos hitos en el desarrollo del habla y del lenguaje.

El especialista en los trastornos del lenguaje también avaluará:

  • lo que entiende su hijo (lo que se conoce como lenguaje receptivo)
  • lo que puede decir su hijo (lo que se conoce como lenguaje expresivo)
  • si su hijo intenta comunicarse de otras maneras, como señalando, sacudiendo la cabeza, haciendo gestos, etc.
  • el desarrollo de los sonidos y la claridad del habla
  • el estado oral motor de su hijo (cómo trabajan conjuntamente la boca, la lengua, el paladar, etc. durante el habla, así como durante las conductas de comer y de tragar)

Si el especialista en trastornos del lenguaje considera que su hijo necesita hacer terapia del lenguaje, su participación, en calidad de padre o de madre, será de suma importancia.

Usted podrá observar las sesiones de terapia del lenguaje y aprender a participar en el proceso.

El terapista le enseñará cómo puede trabajar con su hijo en casa para mejorar el habla y las habilidades lingüísticas del pequeño.

Es posible que la evaluación que haga el especialista en trastornos del lenguaje sobre el habla y el lenguaje de su hijo indique que sus expectativas eran demasiado altas. Los materiales educativos que establecen las etapas y los hitos evolutivos en el desarrollo del habla y el lenguaje pueden ayudarle a ver a su hijo de una forma más realista.

Qué pueden hacer los padres

Como muchos otros aspectos de la vida, el desarrollo del habla es el resultado de la interacción entre la herencia y el ambiente (entre lo innato y lo adquirido). La dotación genética determina, en parte, la inteligencia y el desarrollo del habla y del lenguaje.

De todos modos, gran parte de este desarrollo depende del ambiente.

¿Se estimula adecuadamente al niño en casa y en la guardería? ¿El niño tiene oportunidades para participar en el intercambio y para comunicarse libremente? ¿Qué tipo de retroalimentación recibe el niño?

Cuando se detectan problemas en el habla, el lenguaje, de tipo auditivo o del desarrollo, la intervención precoz puede proporcionar la ayuda que necesita el niño. Y, cuando se entiende mejor las causas de que un niño no hable, se pueden aprender formas de favorecer el desarrollo del habla.

He aquí unos pocos consejos generales que puede utilizar en su casa:

  • Dedique mucho tiempo a comunicarse con su hijo, incluso durante la etapa de la lactancia: háblele, cántele y fomente en él la imitación de sonidos y de gestos.
  • Léale a su hijo, empezando cuando tan solo tenga 6 meses. No tiene que leerle libros enteros, pero busque libros apropiados para su edad, de tapa blanda o dura y con dibujos que animen a su hijo a mirar mientras usted van nombrando los dibujos. Pruebe empezar con cuentos clásicos para bebés (como “El conejito Pat”, donde se pueden imitar y realizar movimientos, como acariciar) o libros con texturas que los niños pueden palpar y sentir. Más adelante, deje que su hijo señale dibujos reconocibles e intente nombrarlos. Luego pase a los versos y canciones infantiles, que tienen el atractivo de la rima y el ritmo. Avance hacia los libros predecibles (como el de “Los tres cerditos”) que permiten a los niños anticipar lo que va a ocurrir. Es posible que su pequeño hasta empiece a memorizar partes de sus cuentos favoritos.
  • Aproveche situaciones de la vida cotidiana para reforzar el habla y el lenguaje de su hijo. En otras palabras, pásese todo el día hablando sin parar. Por ejemplo, nombre los alimentos que compra en la tienda de comestibles, explíquele lo que hace mientras prepara la comida o limpia una habitación, señale objetos de la casa y, cuando vayan en coche, coméntele los sonidos que vayan oyendo. Formule preguntas a su hijo y hágase eco de sus respuestas (incluso aunque sean difíciles de entender). Hable de forma sencilla, pero no utilice nunca el habla infantil, es decir, la forma de hablar propia de los bebés.

Independientemente de la edad que tenga su hijo, reconocer y tratar su retraso en el habla o el lenguaje lo antes posible es el mejor enfoque que usted puede adoptar para ayudarle. Con un tratamiento adecuado, lo más probable es que su hijo pueda comunicarse mejor con usted y con el resto del mundo.

Revisado por: Amy Nelson, MA, CCC-SLP
Fecha de revisión: julio de 2013

Источник: https://www.rchsd.org/health-articles/retraso-en-el-desarrollo-del-habla-o-del-lenguaje/

Embarazo saludable
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