¿Cuánto sol es bueno para la salud?

Contents
  1. ¿Cómo obtener la vitamina del sol desde casa durante el confinamiento?
  2. Asomarse a la terraza, al balcón o salir al jardín
  3. ¿Y si tomo el sol a través de la ventana?
  4. ¿Puede la alimentación aportar la cantidad suficiente de vitamina D?
  5. ¿Protege la vitamina D contra el coronavirus?
  6. Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines
  7. ¿Cuánto sol es bueno para la salud?
  8. Tomar el sol es beneficioso para la salud
  9. Quemaduras en 30 minutos
  10. ¿Cómomantener la vitamina D en invierno?
  11. Confinamiento y vitamina D: ¿qué pasa si no nos da el sol?
  12. Fuentes de vitamina D
  13. Funciones de la vitamina D
  14. Consecuencias de la falta de vitamina D
  15. ¿Cuánto sol necesitamos?
  16. ¿Y durante el confinamiento?
  17. Sol y Vitamina D ¿Cuánto sol se puede tomar para asegurarnos una suficiente producción de vitamina D sin riesgos?
  18. Como asegurar una exposición solar segura y al mismo tiempo suficiente para conseguir vitamina D
  19. Entradas relacionadas
  20. Tomar el sol también tiene muchos beneficios, échale un vistazo a este artículo y descúbrelos
  21. 2. Tomar el sol mejora el aspecto de tu piel
  22. 3. El sol estimula tus defensas
  23. 4. Equilibra el colesterol
  24. 5. La vitamina D reduce la presión en sangre
  25. 6. Tomar el sol previene del cancer
  26. 7. La luz favorece el estado de ánimo
  27. 8. Mejora la calidad del sueño
  28. 9. Favorece la vida sexual
  29. 10. La vítamina D protege frente a la esclerosis múltiple
  30. Cuánto tiempo podemos tomar el sol para no tener problemas
  31. Cuáles son los límites para tomar el sol de forma saludable
  32. Cuánto hay que estar bajo el sol para sintetizar la vitamina D
  33. Factores que influyen en la síntesis de vitamina D
  34. Quemaduras en 30 minutos
  35. Mantener la vitamina D en invierno

¿Cómo obtener la vitamina del sol desde casa durante el confinamiento?

¿Cuánto sol es bueno para la salud?

A la vitamina D, la conocida como la vitamina del sol, se la puede considerar como una auténtica hormona que el cuerpo es capaz de sintetizar por sí solo al tomar el sol.

En circunstancias normales, la luz solar, no tanto los alimentos, es de donde proviene la mayor cantidad de vitamina D.

Parte de esta vitamina es sintetizada por el cuerpo, a nivel de la piel, bajo la acción de la luz ultravioleta de las radiaciones solares, que convierten una sustancia derivada del colesterol en colecalciferol (vitamina D3).

Luego se almacena en el hígado y el riñón y se convierte en su forma activa calcitroil.

Esto es precisamente lo que hace que esta vitamina sea especial: cuando el cuerpo obtiene vitamina D, la convierte en una hormona, calcitriol.

Nuestro cuerpo crea vitamina D de la luz solar directa en nuestra piel cuando estamos al aire libre (se calcula que entre el 80-90% procede de la luz solar).

En concreto, necesitamos la acción de los rayos ultravioleta del tipo B porque son los que catalizan la producción de vitamina D (también son los que están más asociados con mayores factores carcionogénicos en la piel, de ahí que los expertos aconsejen usar protector solar). La cantidad mínima recomendada de vitamina D debe ser, según la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV):

  • A partir del primer año de vida y hasta los 70 años: se recomienda una cantidad diaria de 600 unidades internacionales (UI) cada día.
  • Personas mayores de 70 años: 800 UI al día.
  • Bebés: 400 UI diarias.

Con estas cantidades los expertos admiten que las personas deben alcanzar el nivel óptimo en sangre de vitamina D por encima de los 20 nanogramos por mililitro (ng/ml), que son los que garantizan una buena salud ósea.

Es fácil cumplir con estos parámetros en condiciones normales y sobre todo entre los meses de mayo a septiembre.

Una deficiencia de este nutriente puede comprometer la respuesta inmune de las personas y, en el peor de los casos, puede provocar un trastorno depresivo (la serotonina es el neurotransmisor del cerebro asociado con el estado de ánimo y aumenta con la exposición al sol).

Con la cuarentena a la que estamos obligados a permanecer hasta nuevas órdenes, hemos restringido enormemente nuestras salidas de casa y el permanecer en el exterior, y por tanto hemos reducido mucho nuestra exposición al sol. ¿Cómo podemos obtener la cantidad de vitamina D que necesita el cuerpo sin salir de casa? ¿Podemos tomar el sol detrás de la ventana?

Asomarse a la terraza, al balcón o salir al jardín

Como hemos visto, la piel produce vitamina D con la ayuda de los rayos UVB. Durante estos días es aconsejable asomarse a la ventana cada día, o si somos afortunados y tenemos terraza, balcón o jardín, debemos:

  • Salir para que nos dé el sol, al menos durante 15 minutos unas tres veces por semana, sin protector solar. También sirve hacerlo en los días nublados, ya que la radiación solar puede llegar al suelo (pasado el tiempo recomendado es necesario hacerlo con protector solar).
  • Si es posible, tomar el sol no solo en la cara sino en otras partes del cuerpo como manos, brazos y piernas. No es necesario hacerlo cada día, con dos o tres veces al mediodía sería suficiente.

La radiación más efectiva para lograr los niveles óptimos de vitamina se da en las horas centrales del día. El mejor momento para hacerlo, por tanto, es al mediodía, cuando el sol está más alto, aunque hacerlo en otro momento del día durante un poco más de tiempo también produciría la cantidad necesaria.

Debe tenerse en cuenta también que los valores dependen no solo del momento del día o de la estación del año, sino también del tipo de piel de cada persona (cuanto más oscura, más cantidad de dosis solar se necesita). Pero la buena noticia es que la vitamina D se almacena en el cuerpo, por lo que una buena exposición nos mantendrá seguros durante varios días.

Otra forma de suplir la carencia de sol durante estos días sin que el organismo se resienta en los niveles de vitamina D es hacer ejercicio físico de forma regular porque, al activarnos, la sangre se moviliza y llega al hueso una mayor cantidad de vitamina D. Basta con andar un poco por casa y hacer pequeños recorridos.

¿Y si tomo el sol a través de la ventana?

Como hemos visto, la radiación que ayuda al cuerpo a sintetizar la vitamina D que necesitamos para absorber el calcio que protege nuestros huesos es la ultravioleta tipo B (UVB).

Y esta precisamente se queda fuera de los cristalesporque actúan de filtro que hace que rebote una importante proporción de los rayos UV que pasan a través de ellos.

Como recuerda la Sociedad Americana contra el Cáncer, los cristales típicos de las ventanas de los coches, las casas y las oficinas bloquean la mayor cantidad de rayos UVB.

La radiación depende de la intensidad y la longitud de sus ondas. Los rayos UVA, por ejemplo, se consideran de onda larga, mientras que los UVB son de onda corta.

Lo único que recibimos detrás de un cristal es la luz ultravioleta UVA, que son más largos que los UVB y que penetran más profundamente en las capas inferiores de la piel, donde producen el bronceado, pero también dañan el tejido que se encuentra bajo la epidermis, lo que hace que la piel pierda tono (arrugas y envejecimiento).

Sin embargo, los cristales de las ventanas evitan que lleguen los rayos más cortos y solo el 63% de los rayos UVA consiguen pasar. Por tanto, de nada sirve ponerse detrás de la ventana, porque la radiación UVB no penetra en el vidrio, y por tanto la exposición a la luz solar en interiores a través de una ventana no produce vitamina D.

¿Puede la alimentación aportar la cantidad suficiente de vitamina D?

Alrededor del 20% de la vitamina D que obtiene el cuerpo la proporcionan los alimentos, especialmente los productos de origen animal y graso:

  • el hígado de bacalao
  • el hígado de gallina
  • el hígado de res
  • las sardinas enlatadas
  • el salmón cocido
  • los arenques frescos
  • las ostras crudas
  • la leche
  • el queso
  • la mantequilla
  • los huevos

Durante estos días, por tanto, deberemos prestar atención a lo que comemos para lograr el aporte vitamínico que compense la falta de horas de sol.

¿Protege la vitamina D contra el coronavirus?

Una idea que está circulando estos días dice que la vitamina D podría ayudar a combatir el virus en pacientes con COVID-19.

Sin embargo, parece uno de los mitos respecto al coronavirus, ya que es «improbable que sea una opción potenciar el consumo de este nutriente para este fin», explica la Academia Española de Nutrición y Dietética del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas en el documento Recomendaciones de alimentación y nutrición para la población española ante la crisis sanitaria del COVID-19.

Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines

suscríbete a nuestros boletines

En ConsumoClaro estamos centrados en informarte de aquello que te interesa y, por tanto, queremos abrir un canal para que puedas comunicarte con nosotros y orientarnos sobre tus preferencias. Si quieres que investiguemos o hablemos de algún tema en especial, puedes escribirnos a redaccion@consumoclaro.es

Источник: https://www.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/obtener-vitamina-sol-casa-confinamiento_1_1222146.html

¿Cuánto sol es bueno para la salud?

¿Cuánto sol es bueno para la salud?

Investigadores españoles han estimado la exposición a la radiación solar necesaria para obtener las dosis recomendadas de la vitamina D. Mientras que en la primavera y el verano son suficientes de 10 a 20 minutos, en invierno hacen falta casi dos horas, valores difíciles de alcanzar para la mayoría de la población.

Indice

Tomar el sol es beneficioso para la salud

Cada año, se alternan estudios sobre los beneficios de la exposición al sol en dosis moderadas con aquellos que confirman los riesgos de hacerlo excesivamente.

Aunque la radiación solar contribuye al desarrollo de cáncer de piel, también reduce la presión arterial, sintetiza la vitamina D y mejora el tratamiento de varias enfermedades.

Por eso, para ver cuánto sol debemos tomar para que sea bueno y no pasarnos, en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) han analizado el tiempo de exposición necesario para obtener las dosis recomendadas de vitamina D.

María Antonia Serrano, científica en la UPV y autora principal del estudio, explica: «En España, a pesar de las muchas horas de luz, varios artículos han alertado de un alto nivel de deficiencia de vitamina D en muchos españoles”. La deficiencia de vitamina D en los adultos provoca un riesgo mayor de sufrir diversas enfermedades.

Como existen muy pocos alimentos que contengan esta vitamina, su síntesis en la piel tras la exposición a la luz solar es la mejor fuente de vitamina D que existe. Serrano y sus colegas han estimado el tiempo necesario para obtener las dosis recomendadas – que es equivalente a una ingesta diaria de 1.000 ui de vitamina D- en una zona como Valencia que recibe luz solar todo el año.

Quemaduras en 30 minutos

El estudio ha analizado la irradiación de luz solar ultravioleta (UVER) alrededor de mediodía (entre las 12:30 y las 13:30) para cuatro meses del año (uno de cada estación) de 2003 a 2010. Con estas cifras se calculó el tiempo para que aparecería un eritema o quemadura solar en la piel.

En julio, un individuo con tipo de piel III (el más común entre la población de España) no debe pasar más de 29 minutos al sol si desea evitar el eritema. Sin embargo, en enero, el mismo individuo puede permanecer al sol durante 150 minutos.

El tiempo mínima para obtener la recomendada dosis diaria de vitamina D se obtuvo de la misma manera. «El problema puede aparecer en invierno debido a los bajos niveles de las radiaciones UV y a que la gente se tapa casi todo el cuerpo” –explica la experta.

Se ha encontrado que, en enero, con el 10% del cuerpo expuesto, son necesarios alrededor de 130 minutos para obtener la dosis diaria recomendada de la vitamina D.

En esta estación hay un riesgo muy bajo de sufrir eritema. Por contraste, en abril y julio, con el 25% del cuerpo expuesto, alrededor de 10 minutos es suficiente para adquirir la vitamina D. Y en octubre, por ejemplo, 30 minutos sería suficiente. «Estos cálculos fueron hechas para el tipo de piel III, pero las cifras cambiarían para aquellos que tienen un tipo de piel diferente. Es también esencial saber que hemos tenido en cuenta la cantidad de piel que suele estar expuesta en cada estación. Si se expone más o menos, el tiempo también variaría”. Los tiempos para sufrir eritema se han calculado en días de tiempo normal para la estación, con tiempo extremo el tiempo se reduciría.

¿Cómo mantener la vitamina D en invierno?

Los resultados muestran que, aunque hay suficiente luz solar en países como España, es difícil lograr la dosis diaria necesaria de vitamina D en invierno ya que la exposición de tiempo requerido es excesiva (130 minutos).

«La radiación recibida también depende de la postura, de la forma del cuerpo y de la ropa. También se debe recordar que no todas las áreas del cuerpo sintetizan la vitamina D con la misma eficiencia”, revela Serrano.

Además, conforme nos hacemos mayores sintetizamos peor la vitamina D: los adultos de mediana edad tienen el 66% menos de potencial que los niños para realizar esta práctica.

«Estos resultados pueden ayudar a adoptar las medidas correctas para que los profesionales médicos informen a ciertos pacientes de la necesidad de la ingesta se suplementos o alimentos que contengan esta vitamina”, concluye el estudio.

Foto: Creado por V.ivash – Freepik.com

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Источник: https://www.todopapas.com/ninos/salud-infantil/cuanto-sol-es-bueno-para-la-salud-7761

Confinamiento y vitamina D: ¿qué pasa si no nos da el sol?

¿Cuánto sol es bueno para la salud?

Lo dice el refranero español: “Agua y sol, tiempo de caracol”. Como para este animal, los rayos solares también son importantes para nosotros: los necesitamos para fabricar vitamina D.

Es curioso que, a pesar de que en España se disfrute de muchas horas de sol, un tercio de la población podría presentar deficiencia en vitamina D. Además, más del 90 % de los españoles toma menos vitamina D de la recomendada.

Debido a la situación de confinamiento, puede que algunas personas apenas reciban rayos de sol. Esto podría tener consecuencias para su salud, aunque prever estos efectos es tan difícil como predecir la duración del actual estado de alarma.

Fuentes de vitamina D

La piel produce este micronutriente gracias a los rayos UVB del sol, pero también podemos obtenerla a través de la alimentación. En ambos casos, para poder funcionar correctamente en el organismo, debe pasar primero por unos retoques en el hígado y en el riñón.

Entre los pocos alimentos que contienen vitamina D encontramos el hígado, los huevos o los pescados azules. Sin embargo, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda evitar o limitar el consumo de peces de gran tamaño con alto contenido en mercurio, incluidos el pez espada, el atún rojo, el tiburón y el lucio.

Funciones de la vitamina D

El papel de la vitamina D en la salud ósea es conocido desde hace años. Favorece la absorción del calcio en el intestino y se utiliza para muchos procesos biológicos.

Además, este micronutriente es necesario para el crecimiento y desarrollo de los huesos en los niños. También ayuda, junto al calcio, a reducir la pérdida de mineralización ósea en mujeres posmenopáusicas.

La vitamina D también está implicada en otras funciones biológicas. Los músculos, el sistema inmunitario, el metabolismo del fósforo y los dientes son algunas de sus dianas.

Consecuencias de la falta de vitamina D

Los huesos son los principales afectados cuando hay deficiencia de vitamina D. En niños se manifiesta en forma de raquitismo, que puede provocar fracturas óseas y desarrollo deficiente de los dientes. En los adultos causa osteomalacia (huesos débiles, dolor óseo y debilidad muscular) y osteoporosis en personas mayores.

Los estudios muestran que deficiencias en vitamina D están asociadas a mayor riesgo de varias enfermedades: infecciones del aparato respiratorio superior, enfermedades autoinmunes o alergias, problemas cardiovasculares e incluso mayor mortalidad. También se ha relacionado niveles más bajos de vitamina D con obesidad, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico.

La World Cancer Research Foundation es la institución internacional de referencia en materia de cáncer. En su informe de 2018 indica que una ingesta adecuada de vitamina D podría estar relacionada con una menor incidencia de cáncer colorrectal.

A pesar de toda la información que conocemos, existe una gran controversia con respecto a las dosis óptimas para conseguir beneficios claros de la vitamina D. Además, la eficacia clínica de los suplementos no responde a las expectativas. Aún peor: es difícil encontrar un método apropiado para detectar las deficiencias en vitamina D.

¿Cuánto sol necesitamos?

Lo ideal es hacer actividades al aire libre en invierno y otoño, ya que la intensidad de la radiación solar es baja y vamos más tapados. Durante ese tiempo, son necesarias varias horas para poder obtener la dosis diaria de vitamina D, por lo que es necesario complementar con alimentos.

En verano y primavera basta con tomar el sol en piernas, brazos y cara durante 15 minutos, al menos 3 veces a la semana.

A pesar de los beneficios del sol en la síntesis de vitamina D, los rayos UVB pueden provocar cáncer de piel. Por esta razón, debemos tomar muchas precauciones. En verano, incluso en los días nublados, no se debe estar expuesto al sol entre las 12 y las 17 horas. Hay que utilizar factor de protección solar, mínimo del 30, cada 2-3 horas y aplicarlo 30 minutos antes de salir de casa.

¿Y durante el confinamiento?

Uno de los efectos del confinamiento es una drástica disminución del tiempo en el exterior y una menor exposición al sol (el vidrio de la ventana bloquea la radiación UVB).

Esto se une a la deficiencia de vitamina D en una buena parte de la población española. Por lo tanto, es importante aprovechar el sol en patios y balcones todos los días, aunque esté nublado.

Esto es especialmente importante para personas mayores y niños.

Aumentar el consumo de pescado azul (evitar los que acumulan mercurio) y huevos en detrimento de la carne son recomendaciones adicionales. Si habitualmente son tres raciones por semana para cada uno de estos grupos de alimentos, aumentar a cuatro las de pescado y huevos y bajar la de carne puede ser una ayuda.

Источник: https://theconversation.com/confinamiento-y-vitamina-d-que-pasa-si-no-nos-da-el-sol-134254

Sol y Vitamina D ¿Cuánto sol se puede tomar para asegurarnos una suficiente producción de vitamina D sin riesgos?

¿Cuánto sol es bueno para la salud?

Sol y vitamina D

En los últimos años hay una obsesión entre dermatólogos, clínicas de estética y el horror al envejecimiento de la gente, por usar cremas de protección solar.

Es cierto que se usan menos de los que sería recomendable en exposiciones al sol intensivas (que deberían evitarse), pero también que su uso continuado en la vida diaria en la que no nos exponemos demasiados minutos al sol directo es innecesario y puede ser perjudicial.

El uso de cremas solares con factor de protección bastante bajo (a partir de 8) es suficiente para bloquear la síntesis de vitamina D por la piel.

El cuerpo necesita de la luz solar para producir vitamina D y otras sustancias dependientes de la luz solar y necesarias para una buena salud (incluido el buen funcionamiento del sistema inmunitario y la reducción de algunos tipos de cánceres), sobre todo en invierno.

No en vano, la helioterapia se ha utilizado durante siglos en la medicina tradicional como terapia, por sus efectos beneficiosos para tratar algunas enfermedades de la piel como el acné, la psoriasis, eczemas, depresión estacional, insomnio o cambios de los ritmos circadianos asociados a la luz artificial, la vida dentro de las casas o las personas institucionalizadas por poner unos ejemplos.

Si tenemos en cuenta que el aporte de vitamina D en la dieta suele ser insuficiente (pescados grasos, lácteos o cereales enriquecidos), las personas que usan a diario y durante todo el año cremas de protección sin recibir exposiciones altas de sol pueden estar bloqueando la síntesis de esta vitamina tan necesaria.

Contrariamente a lo que se pensaba, a pesar de que somos un país con una irradiación solar moderada, nuestra población presenta frecuentemente niveles deficientes de vitamina D. Aunque esto no es sólo culpa de las cremas de protección, sino que intervienen otros factores como la cantidad de horas que pasamos en el interior de edificios en vez de en la naturaleza y escasa radiación solar que tenemos en los meses de invierno. Veamos cuantos sol es necesario tomar para asegurar una correcta producción de vitamina D que sea al mismo tiempo segura para la piel.

Como asegurar una exposición solar segura y al mismo tiempo suficiente para conseguir vitamina D

Para evitarlo, un estudio llevado a cabo en Australia a una latitud y longitud equiparable a España (45º latitud sur equivalentes a los 42º norte de España) (2), mostraba como era necesario tomar  7 minutos de sol al día durante el verano o 35-45 minutos 3 veces a la semana durante el invierno con al menos con un 20% del cuerpo descubierto y sin protección  evitando las horas centrales del día y optando por las primeras o las últimas horas del día. Estas «dosis de sol» sin protección son saludables y recomendables. Estos tiempo varían dependiendo del país y la latitud en que vivamos, siendo los tiempos menores e igualándose progresivamente durante todo el año, cuanto más cerca nos encontremos del Ecuador (es decir menos tiempo de exposición promedio y de igual duración durante casi todo el año). La única excepción a esta regla son los bebes y niños menores de 1 año que no deben exponerse al sol directo durante mucho tiempo.

Algunos investigadores (3) en cambio consideran que por encima de la latitud 35ª norte o sur en sus respectivos inviernos no es posible producir vitamina D por la piel aunque nos expongamos al sol, por lo que dependemos de las reservas acumuladas en nuestra grasa durante el verano. Podéis consultar este mapa aproximado de la web sunfriend.com:

Fuente sunfriend.com

Las pieles más bronceadas bronceadas produce menos vitamina D, ya que la melanina hace de filtro solar «natural» para protegernos del exceso de sol, encontrándose que una persona negra necesita el doble o el triple de tiempo de exposición solar que una de piel blanca caucásica para producir la misma cantidad de vitamina D.Por tanto usa cremas de protección solar siempre que vayas a tener una exposición intensiva al sol de larga duración, procura recibir la luz solar todos los días centros de estos límites de seguridad establecidos. y toma el sol con mucha moderación y no te pases de moreno!
Si a pesar de estos consejos de exposición solar y de cambios en la dieta, tienes déficit de vitamina D, necesitarás un suplemento de Vitamina D. Consulta con tu médico de familia.

Entradas relacionadas

«,»author»:null,»date_published»:null,»lead_image_url»:»https://2.bp.blogspot.com/-FNOYzoanfhQ/VfklyK_SCtI/AAAAAAAAG50/y1594QiMb-Y/w1200-h630-p-k-no-nu/vitamina-D-sol-cremas-proteccion.jpg»,»dek»:null,»next_page_url»:null,»url»:»https://www.drlopezheras.com/2015/07/sol-vitamina-d-cuanto-sol-tomar.html»,»domain»:»www.drlopezheras.com»,»excerpt»:»Blog sobre medicina, salud y consejos para pacientes y sanitarios, comprometido con la seguridad del paciente, ecología y las nuevas tecnologías.»,»word_count»:728,»direction»:»ltr»,»total_pages»:1,»rendered_pages»:1}

Источник: https://www.drlopezheras.com/2015/07/sol-vitamina-d-cuanto-sol-tomar.html

Tomar el sol también tiene muchos beneficios, échale un vistazo a este artículo y descúbrelos

¿Cuánto sol es bueno para la salud?

Yolanda Vázquez Mazariego. Sport Life Revista líder en España en Deporte y Salud.

Tomando las precauciones adecuadas es factible sacarle partido a las horas que dedicas a tomar el sol. La piel, el sistema inmune o el descanso se benefician notablemente de su acción.

¿Sabías que cada vez que te bronceas tus huesos se van fortaleciendo? A pesar de que el sol nunca llegará hasta tus huesos, los rayos UV ayudan a producir vitamina D en la piel. Recuerda que esta vitamina es muy importante para la mineralización de los huesos, al favorecer la absorción en el intestino del calcio y el fósforo y evitar su pérdida en el riñón.

Aunque la mayoría de las vitaminas y minerales hay que tomarlas en los alimentos, en el caso de la vitamina D el metabolismo cuenta con un «as en la manga», pues es capaz de fabricarla en la piel cuando dispone de un precursor conocido como 7-dehidrocolesterol (que proviene del «temido» colesterol) gracias a la radiación UV del sol.

Bastan 5 ó 10 minutos de sol, dos o tres veces por semana para recargar los depósitos de vitamina D. En nuestra área geográfica es muy fácil de conseguir, pues contamos con sol todo el año, pero en los países con menos horasde sol, hay más incidencia de raquitismo en los niños y osteoporosis y osteomalacia en los adultos.

2. Tomar el sol mejora el aspecto de tu piel

Si tu problema es el acné, el sol con moderación puede ayudarte, basta media hora de sol al día para mejorar el aspecto de tu piel. La clave está en que lo tomes a primera hora de la mañana o a última de la tarde, cuando no tienes peligro de quemadura y que no sobrepases los 30 minutos.

No te asustes si la primera semana sufres un empeoramiento, eso significa que el sol está provocando una reacción de limpieza, piensa que la piel no tiene otro recurso para eliminar la grasa e impurezas que expulsar lo que sobra para poder arreglar el problema.

Después de una semana la piel irá recuperando su equilibrio y se irá sanando progresivamente, si no es así, puede que hayas desarrollado «acné estival», un tipo de acné que está provocado por los ingredientes hidratantes de las cremas fotoprotectoras.

Otra enfermedad de la piel a la que le va muy bien el sol es la psoriasis, ahora se utilizan lámparas con frecuencias de rayos UV determinadas para ayudar a reducir las áreas enfermas y remitir la enfermedad.

3. El sol estimula tus defensas

¿Has notado que en los inviernos posteriores a unas vacaciones al sol tienes menos gripes y catarros? Se ha visto que el sol es capaz de aumentar el número de glóbulos blancos o linfocitos, las células encargadas de la primera defensa frente a la infección.

4. Equilibra el colesterol

¿Se disuelven las grasas al sol? Pues aunque suene extraño así ocurre, las personas que viven en climas soleados presentan menos incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Se ha comprobado que los niveles de colesterol son menores en verano, en parte porque la luz UV es necesaria para metabolizar el colesterol, y cuando tomamos el sol disminuye el nivel de colesterol y evita que pegue a las arterias.

Otra explicación también está en que en verano nos movemos más y comemos más frutas y verduras de temporada.

5. La vitamina D reduce la presión en sangre

¿Sabías que algunos deportistas evitan tomar el sol antes de una competición? El sol provoca una vasodilatación de los vasos sanguíneos superficiales y aumenta la circulación de la sangre en la piel, disminuyendo los valores de presión arterial.

También aumenta el metabolismo y la depuración de los tejidos. Estos efectos beneficiosos pueden volverse en contra de una persona deportista, pues la bajada de tensión puede provocar una disminución del estado de alerta antes de una prueba, pero después de la competición o en las personas con hipertensión el sol tiene un efecto medicinal.

La explicación parece que está en la vitamina D de nuevo, porque en presencia de esta vitamina disminuyen los niveles de hormona paratiroidea, encargada de liberar el calcio de los huesos y de regular la presión sanguínea. Cuando aumentan los niveles de vitamina D por efecto del sol, disminuye la hormona paratiroidea y la presión sanguínea en consecuencia.

6. Tomar el sol previene del cancer

¿Sabías que hay cánceres que aparecen con más frecuencia en los países con menos horas de sol? Los países mediterráneos tienen una incidencia menor de cáncer de mama, cáncer de colon, etc. frente a los países nórdicos.

La explicación a esta protección natural vuelve a estar en el efecto protector de la vitamina D frente a los tumores. Recientes estudios han encontrado que la luz solar ayuda a proteger no sólo del cáncer de mama y colon, también frente a otros tumores como el de ovario, vejiga, útero, estómago, linfomas y próstata.

7. La luz favorece el estado de ánimo

¿A qué te sientes mejor después de un baño de sol? Parece que bajo la luz del sol es más fácil ver el lado positivo de la vida y se aleja el cansancio, la depresión y el estrés.

La explicación está en que los rayos UV aumentan la producción de un neurotransmisor relacionado con la sensación de bienestar: la serotonina, que también interviene en la regulación del sueño, la temperatura del cuerpo y la conducta sexual.

No hacen falta muchos experimentos científicos para saber que el tiempo afecta a las emociones, utilizamos la palabra «gris» para designar un estado de ánimo que coincide con los días nublados.

Hace unos años se describió una alteración psicológica conocida como alteración afectiva estacional o SAD (Seasonal Affective Disorder) que afecta al 20% de la población y que se caracteriza por la aparición de síntomas depresivos en invierno, que desaparecen al llegar el buen tiempo.

8. Mejora la calidad del sueño

Sueño. ¿A qué duermes mejor y menos horas después de tomar el sol?

¿A qué duermes mejor y menos horas después de tomar el sol? En verano los días se alargan y nos resulta más fácil levantarnos descansados a pesar de haber dormido pocas horas. La explicación de nuevo se debe al efecto de los rayos UV en otra hormona: la melatonina que se encarga de muchas funciones, entre ellas regular los ciclos de sueño.

Los niveles de melatonina en sangre son más altos durante la noche, cuando no hay luz. Cuando hay luz, la melatonina desciende y nos sentimos más despiertos y activos. Por lo que si quieres aprovechar al máximo las horas del día, nada mejor que aprovechar los efectos despertadores de la luz del sol, como si fuera el café de la mañana.

9. Favorece la vida sexual

¿A qué tu vida sexual es más intensa en verano? Sin caer en los tópicos veraniegos, la realidad es que hay más sexo en verano que en invierno. La explicación está en otra hormona: la testosterona, se ha comprobado que el sol tomado con moderación aumenta los niveles de testosterona en la sangre, y esta hormona es una de las responsables del apetito sexual.

En los animales, la aparición de la época de apareamiento está regulada por las horas de sol, y aunque nosotros no pasemos por épocas de «celo» se ha visto que el esperma masculino es más rico en espermatozoides en la época veraniega, alguna relación tendrá…

10. La vítamina D protege frente a la esclerosis múltiple

¿Qué tiene que ver una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central con el sol? Los científicos aún no lo han descubierto, parece que la relación está en el aumento de los niveles de vitamina D, pero los hechos hablan por sí solos: la incidencia de esclerosis múltiple (EM) es mayor en los países con menos horas de sol. Parece que la exposición solar en la infancia reduce dramáticamente el riesgo de desarrollar esta enfermedad en el futuro.

Источник: https://www.lechepuleva.es/nutricion-y-bienestar/10-beneficios-de-tomar-el-sol

Cuánto tiempo podemos tomar el sol para no tener problemas

¿Cuánto sol es bueno para la salud?

Como alertaba una campaña lanzada recientemente por la Sociedad Danesa de Cáncer, en la que se reclamaba la ayuda de los españoles para advertir a su población del daño de la exposición al sol sin protección o durante un tiempo prolongado, una abundante acumulación de radiación ultravioleta es perjudicial y puede desencadenar cáncer, envejecimiento de la piel o enrojecimiento cutáneo (eritema), por ejemplo.

Sin embargo, los rayos solares también ayudan a sintetizar la vitamina D, a reducir la presión arterial y mejorar el tratamiento de algunas patologías, entre otros beneficios. Por ello, surge la pregunta de cuánto sol hay que tomar para obtener beneficios sin llegar a dañar la piel, para la cual un equipo de investigadores españoles ha encontrado respuesta.

Se estima que para no quemarse, la población española en general no debe estar más de 29 minutos sin fotoprotección solar bajo el sol en verano y se necesitan 120 minutos en invierno y 10 en verano para sintetizar las cantidades recomendadas de vitamina D.

 Con exposición a la luz solar diaria de 10-15 minutos, es suficiente para sintetizar la dosis necesaria de vitamina D.

Cuáles son los límites para tomar el sol de forma saludable

El enrojecimiento de la piel causado por quemaduras solares aparece en una persona con fototipo de piel III -morena clara y con pocas pecas, que en ocasiones se quema y a veces se broncea en un tono medio-, que es el más común entre la población española, a la media hora de exposición al sol en el mes de julio, mientras que en enero no se pondrá roja hasta que esté bajo los rayos solares durante 150 minutos, según las conclusiones del estudio realizado por el Grupo de Investigación en Radiación Solar de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV).

Para llegar a estos cálculos, los investigadores analizaron entre los años 2003 y 2010 la irradiación solar ultravioleta (UVER) alrededor del mediodía -entre las 12.30 y las 13.30 horas- a lo largo de cuatro meses, uno por cada estación, en la ciudad de Valencia, que tiene altos niveles de radiación UV anuales. Sus conclusiones se publicaron en la revista ‘Science of the Total Environment’.

Los tiempos cambian también si se tiene un tipo de piel diferente al fototipo III (el empleado en el estudio para realizar los cálculos) o si el área de exposición es distinta.

Además, la principal autora del trabajo, María Antonio Serrano, científica de la Universidad Politécnica de Valencia, advierte de que el tiempo estimado para que se produzca eritema se determinó teniendo en cuenta días medios, por lo que en los días extremos, la duración de exposición al sol sin peligro de enrojecimiento de la piel será mucho más corta.

Cuánto hay que estar bajo el sol para sintetizar la vitamina D

Se calcula que cerca de mil millones de personas en el mundo padecen déficit de vitamina D, con una incidencia del 40 por ciento en España, sobre todo en mujeres después de la menopausia y en hombres de más de 60 años de edad.

En España, a pesar de ser un país con muchas horas de sol, diferentes artículos han reportado un alto porcentaje de deficiencia de vitamina D entre varios estratos de la población española“, afirma Serrano, apuntando que aunque en España hay suficiente radiación solar, resulta difícil alcanzar las dosis recomendadas de vitamina D durante los meses de invierno.

Igual que para los daños, para obtener los beneficios de los rayos solares, el tiempo de exposición varía en función de la época del año. Por ejemplo:

  • En enero, hace falta estar 130 minutos bajo el sol de mediodía exponiendo un 10 por ciento del cuerpo a los rayos solares para obtener la dosis diaria recomendada de vitamina D -equivalente a una ingesta diaria de 1000 UI (unidades internacionales)- sin peligro de quemarse.
  • Entre abril y julio, bastaría con 10 minutos en los que se exponga el 25 por ciento del cuerpo al sol para adquirir la vitamina D aconsejada sin riesgo de enrojecimiento de la piel.
  • En octubre, habría que exponer el 25 por ciento del cuerpo al sol durante media hora.

El problema para adquirir las dosis de vitamina D recomendables en España se produce sobre todo en invierno y más cuanto más al norte del país se esté. De esta forma, los tiempos cambian:

  • Entre noviembre y febrero, se necesitan dos horas bajo el sol con un 10 por ciento del cuerpo expuesto (9,7 horas si se toma el sol a las 10 de la mañana y 5,7 horas cuando la exposición es a las cuatro de la tarde).
  • En primavera y verano, es suficiente exponer un 25 por ciento del cuerpo al sol un máximo de 10 minutos en torno a la una del mediodía y unos 20 minutos entre las tres y las cinco de la tarde.

“Es evidente que queremos que la gente se proteja contra el cáncer, pero existen dosis de exposición solar moderadas y beneficiosas que no deberíamos eliminar“, afirma la profesora de la Universidad de Touro, en California, Estados Unidos, Kim Pfotenhaure, autora de un estudio clínico publicado en ‘Journal of Ostepathic Association’. Entre las posibles causas de esta carencia apunta a enfermedades crónicas, como diabetes, celiaquía o enfermedad de Crohn, pero también a casos derivados de la falta de radiación solar o el exceso de protección.

Esta experta lamenta que cada vez pasemos menos tiempo al aire libre, una de las mejores maneras de sintetizar la vitamina D gracias a los rayos solares, pero también explica que cuando tomamos el sol, lo hacemos bajo la protección de cremas que “anulan prácticamente el impacto positivo de la radiación”. El uso de cremas con factor de protección superior a 15 bloquea la producción de hasta el 99 por ciento de la vitamina, según su trabajo, que plantea opciones como dar paseos cortos, con ropa y gorra, pero con las piernas y brazos al aire, en lugar de tumbarse al sol como una lagartija.

Factores que influyen en la síntesis de vitamina D

Pero no sólo la cantidad de tiempo o la superficie expuesta al sol influyen a la hora de que nuestra piel sintetice la vitamina D. Hay otros factores que entran en juego:

  • La postura que se adopta para tomar el sol.
  • La forma del cuerpo.
  • Las áreas de la piel, porque no todas sintetizan igual la vitamina D, con el escote, por ejemplo, entre las zonas que más favorecen su producción.
  • La ropa que se emplea, ya que ciertos tejidos bloquean los rayos y otros dejan que se filtren más.
  • La edad: con el paso de los años cae la capacidad de producir vitamina D (el potencial de los adultos de mediana edad es del 66 por ciento frente a los niños).

Con todo ello en la mente, hay que intentar equilibrar la balanza -exponerse al sol lo suficiente para sintetizar la vitamina D pero sin dañar la piel-, por lo que no hay que dejar de lado las recomendaciones de los expertos y los organismos competentes a la hora de exponerse al sol, como aplicarse protectores solares, no ponerse al sol en las horas centrales del día y proteger especialmente a los niños, entre otras. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos advierten en su página web que “no se conoce un nivel de exposición a los rayos UV que aumente los niveles de vitamina D sin que también aumente el riesgo de cáncer de piel”.

Además, explican que la piel produce una cantidad limitada de vitamina D a la vez, por lo que no por pasar más tiempo con el cuerpo al sol se elevarán los niveles de vitamina D si la piel ya ha alcanzado su límite.

Por ello, estos expertos recuerdan que se puede recurrir a otras fuentes de vitamina D, como la dieta (pescados, yema de huevo y alimentos enriquecidos con vitamina D, como cereales y productos lácteos) o suplementos vitamínicos.

Источник: https://muysaludable.sanitas.es/salud/tomar-el-sol-cuanto-es-demasiado/

Quemaduras en 30 minutos

El trabajo analizó la irradiancia solar ultravioleta (UVER) alrededor del mediodía (entre las 12:30 h y las 13:30 h) durante cuatro meses del año (uno de cada estación) desde 2003 a 2010.

Con estas cifras se calculó el tiempo para producir eritema –enrojecimiento de la piel causado por quemaduras–. Así, los datos subrayan que, en julio, un individuo con tipo de piel III (la usual en la población española) no debe estar más de 29 minutos bajo el sol si quiere evitarlo.

Sin embargo, en enero, el mismo individuo puede permanecer en el sol durante 150 minutos.

De la misma forma se obtuvo el tiempo mínimo de exposición para obtener la dosis diaria recomendada de vitamina D. “El problema puede aparecer en invierno debido a los bajos niveles de radiación UV y al hecho de que la gente cubre la mayor parte del cuerpo”, añade la experta.

Mientras en primavera y verano son suficientes de 10 a 20 minutos al sol, en los meses de invierno se necesitarían casi dos horas

En este sentido se comprobó que, alrededor del mediodía en enero, con un 10% de exposición corporal, se necesitan alrededor de 130 minutos para obtener la dosis diaria recomendada de vitamina D.

Como este tiempo es menor que el que produciría eritema, no hay riesgo de quemaduras solares. En cambio, en abril y julio, con un 25% de exposición corporal serían suficientes unos 10 minutos para adquirir la vitamina.

Y en octubre, por ejemplo, se necesitarían unos 30 minutos.

“Estos cálculos se realizaron para el tipo de piel III, pero si fuera más clara o más oscura las cifras cambiarían”, apunta Serrano. «También hay que tener en cuenta que hemos considerado un porcentaje de cuerpo expuesto habitual para la temporada. Si este fuera mayor, entonces el tiempo de exposición se reduciría”, añade.

Igualmente, el tiempo obtenido para producir eritema se ha calculado para días medios. “Debe tomarse con precaución. Para los días extremos, los tiempos de exposición permisibles serían mucho más cortos”, subraya.

Mantener la vitamina D en invierno

Los resultados muestran que, aunque hay suficiente radiación en países como España, es difícil alcanzar las dosis recomendadas de vitamina D en invierno (de noviembre a febrero) en una latitud media norte, ya que el tiempo necesario de exposición resulta excesivo (130 minutos).

En estos meses, con un 10% de exposición corporal, durante el mediodía solar se necesitarían dos horas de exposición al sol para obtener una dosis óptima de vitamina D –pero a las 10:00 h se requeriría aproximadamente 9,7 horas y a las 16:00 unas 5,7 horas.

La radiación recibida depende de la postura, la forma del cuerpo y la ropa

Por el contrario, en las horas centrales de los días de primavera y verano, con un 25% de exposición corporal, unos 10 minutos de exposición solar alrededor de las 13:00 horas y unos 20 minutos desde las 15:00 hasta las 17:00 h serían suficientes para satisfacer las necesidades diarias de vitamina D.

“Además, la radiación recibida depende de la postura, la forma del cuerpo y la ropa. También debe tenerse en cuenta que todas las áreas de la piel del cuerpo no sintetizan vitamina D con la misma eficiencia”, revela Serrano.

La edad de los individuos también desempeña un papel importante en la síntesis de vitamina D a partir de la radiación UV, ya que con los años hay una disminución de la capacidad de producir vitamina D, teniendo los adultos de mediana edad un 66% del potencial en comparación con los niños.

“Estos resultados pueden ayudar a la adopción de medidas apropiadas para compensar la posible deficiencia, como informar al colectivo médico sobre la conveniencia de aumentar la ingesta de vitamina D a través de la dieta o suplementos”, concluye la investigadora de la Universitat Politècnica de València.

Источник: https://elpais.com/elpais/2017/03/07/ciencia/1488900724_602577.html

Embarazo saludable
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: