¿Cuánto tiene que andar una embarazada?

¿Cuánto tiene que andar una embarazada?

¿Cuánto tiene que andar una embarazada?

Durante el embarazo es fundamental, siempre que no haya contraindicaciones, que la mujer haga ejercicio físico de manera regular, y una de las mejores actividades que se puede realizar es andar. Sin embargo, ¿cuánto debe andar una embarazada? ¿10.000 pasos o menos? ¿Puede ser malo andar demasiado?

Índice

Beneficios de andar en el embarazo

Caminar o andar es uno de los deportes más beneficiosos para una embarazada ya que es fácil de practicar, no requiere ningún elemento y lo pueden practicar todas las embarazadas, independientemente de su peso, edad, forma física, etc. Además, se puede realizar durante todo el embarazo y a cualquier hora. Estos son algunos de los beneficios de medicina que aporta andar de manera regular durante el embarazo:

1- Ayuda a controlar el peso. Durante el embarazo hay que engordar lo necesario para que el feto se desarrolle adecuadamente, ni más ni menos.

Y caminar es una buena forma de evitar el exceso de kilos en estos meses.

Andar de manera regular ayuda a quemar calorías sin forzar el cuerpo, favoreciendo el control del peso, lo que ayuda a prevenir enfermedades como la obesidad, la diabetes gestacional o la hipertensión.

2- Regula el ritmo cardiaco y respiratorio. El aumento de peso y la presión ejercida por el feto pueden alterar el ritmo cardiaco y respiratorio, pero andar ayuda a regular ambos, previniendo además el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

3- Mejora la circulación sanguínea. Durante la gestación el volumen de sangre aumenta en un 50% para asegurar las necesidades del bebé, lo que puede provocar coágulos o trombos.

Pero caminar ayuda a mejorar la circulación sanguínea, evitando la formación de edemas, las hemorroides o el síndrome del túnel carpiano.

Al aliviarse la presión sobre el área pélvica, también se verán reducidas las molestias de la ciática.

4- Facilita el parto. El ejercicio ayuda a nuestros músculos a prepararse para el parto. Al caminar, en concreto, realizamos un balanceo pélvico rítmico que ayuda a trabajar la musculatura del suelo pélvico. Y, durante las últimas semanas de gestación, andar favorece la colocación del bebé y la dilatación pélvica. También nos da mayor resistencia frente a las contracciones.

5- Mejora la autoestima. El ejercicio genera una serie de hormonas, conocidas como las hormonas de la felicidad, que nos proporcionan bienestar y nos hacen estar de mejor humor y más felices.

6- Fortalece la musculatura. Caminar fortalece los músculos de las piernas y aumenta nuestra resistencia física, lo que nos ayuda a encontrarnos mejor, estar menos cansadas, etc.

7- Ayuda en el posparto. Cuanto mejor afrontemos el parto, mejor será el posparto. Andar en el embarazo ayuda a tener un mejor parto, lo que favorece la posterior recuperación, teniendo menos dolores.

Pero ¿cuánto debo caminar al día en el embarazo?

El tiempo y la longitud de lo que debe andar una embarazada cada día depende de su estado físico, el periodo de embarazo en el que se encuentre, su salud general, etc.

No obstante, no hay ningún impedimento en que una embarazada no siga los consejos que la Organización Mundial de la Salud da a cualquier adulto sobre lo que se debe andar al día: 10.000 pasos.

La OMS recomienda acumular en el embarazo al menos 150 minutos de actividad física moderada a lo largo de una semana. Y si se puede algo más, mejor.

Para que caminar tenga realmente efectos beneficiosos en nuestro organismo se recomienda andar aproximadamente 60 minutos al día que no tienen por qué hacerse seguidos, pueden repartirse en varias etapas, pero siempre haciéndolo a un ritmo regular. Y durante el último mes de embarazo, para favorecer el encajamiento del bebé y el parto, los médicos recomiendan andar unos 120 minutos, repartidos en varios momentos con pausas entre medias.

Por otra parte, la intensidad y el ritmo también dependen del estado físico de la mujer y de la cantidad de ejercicio que haga habitualmente; si llevaba una vida sedentaria es mejor que empiece lentamente y vaya aumentando el tiempo y la intensidad a medida que vaya mejorando su resistencia. No obstante, siempre hay que caminar de manera regular y sin grandes esfuerzos.

Por eso, es importante que la embarazada tenga en cuenta las señales que alertan de que nuestro organismo se está esforzando en exceso para que pare al momento. Si al caminar siente falta de aire, contracciones o molestias, cansancio o no puede hablar a la vez que camina, debe reducir el ritmo o parar.

Además, hay que recordar llevar siempre agua al salir a caminar para mantenerse bien hidratada y beber antes, durante y después de andar.

Para controlar cuánto caminas al día puedes descargarte alguna aplicación en tu móvil que lo controle o usar alguna pulsera o reloj que cuente los pasos, los kilómetros, el ritmo cardiaco… así podrás saber cuánto tiempo caminas, cuánta distancia recorres y si tu ritmo cardiaco es el adecuado o es demasiado alto y debes parar y descansar. Recuerda que no debes obsesionarte con kilómetros ni tiempo ya que debes efectuar el ejercicio de manera suave y regular.

Consejos para caminar en la gestación

Pasea a buen ritmo para que tu corazón trabaje y tu sistema cardio respiratorio se active, no consiste en ir pisando huevos, debes andar de manera rítmica y regular. Un ritmo que acelere tu respiración, pero sin excesos.

– Para evitar una mayor hinchazón de las extremidades puedes ir moviendo los brazos y colocarlos en alto abriendo y cerrando los puños. También puedes andar con una pesas ligeras o pelotas de goma para hacer ejercicios a la vez que caminas.

– Elige ropa y calzado cómodos que te permitan transpirar y no te hagan daño en la piel.

– No salgas cuando haga mucho frío ni mucho calor. Evita las horas centrales del día en verano y las más frías en invierno. Recuerda proteger tu piel del sol con cremas, gafas de sol y sombreros de ala ancha.

– Llévate siempre agua o alguna bebida isotónica.

Cuidado con los desniveles y caídas ya que tu equilibrio es peor en estos meses.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/salud-embarazo/cuanto-tiene-que-andar-una-embarazada-9584

Actividad física durante el embarazo

¿Cuánto tiene que andar una embarazada?

Servicio de Obstetricia 

La actividad física está plenamente aconsejada durante el embarazo, según las recomendaciones del colegio americano de obstetras y ginecólogos, institución especializada en el tema.

El feto no se ve perjudicado de ningún modo y significa un beneficio para la madre, porque además de mantener el tono muscular y manejar la parte calórica, la actividad muscular evita el hiperinsulinismo.

La primera aclaración es que no puede ser cualquier tipo de ejercicio. En líneas generales, los que se permiten se dividen en tres categorías.

  1. Traslación de peso: caminar o eventualmente trotar suavemente. Se denomina traslación porque se traslada el peso, forzando el sistema muscular.
  2. Portación de peso: hacer bicicleta. En general se aconseja la bicicleta fija, para evitar eventuales caídas que puedan ocasionar problemas.
  3. Anulación de peso: natación. Esta es la actividad más recomendada.

El ejercicio debe ser aeróbico, suave y sin ningún tipo de sobrecarga. La frecuencia cardíaca no debe superar los 90 o 100 latidos por minuto. La periodicidad aconsejada es de 3 veces por semana, con un tiempo de 30 a 40 minutos por cada día.

Por supuesto debe haber una supervisión y autorización por parte del obstetra, el cual analizará la actividad aconsejada para la situación específica de la paciente, ya que el embarazo es un período donde pueden surgir diversas patologías que requieren reposo.

Primer trimestre: sólo caminatas

Durante el primer trimestre, hasta que la paciente no haya superado la ecografía de las 12 semanas, en donde se informa si el embarazo está bien implantado, se sugiere solamente caminar. Para ello no hay ningún tipo de impedimento.

Luego de ese período puede comenzar con cualquiera de las variantes definidas previamente.

Bicicleta: cuidado con el calor

Si la actividad elegida es la bicicleta, se debe realizar sin ningún tipo de resistencia extra, totalmente liviana.

En época estival hay que tomar el recaudo de hacerlo en lugares bien ventilados, para que la temperatura del cuerpo no aumente.

Resulta fundamental la hidratación constante, pero no con una gaseosa común, sino con una bebida deportiva, ya que el calor genera que con la transpiración se pierdan sales, potasio y magnesio.

Pileta: la más recomendada

La alternativa más aconsejable es la pileta. La actividad debe ser simple, por ejemplo, nadar pecho suave.

La ventaja adicional de este ejercicio es que el sólo hecho de meterse en una piscina con dimensiones grandes hace que el agua ejerza presión sobre el cuerpo, comprimiendo las venas y el tejido periférico, provocando la eliminación de líquido.

Es muy frecuente que luego de media hora de pileta la embarazada deba salir a orinar ya que toda el agua que venía reteniendo entró en circulación. Es una gran actividad para combatir edemas y patologías similares.

Pilates y Yoga: ejercicios específicos

Una gran cantidad de embarazadas plantean qué ocurre con actividades como pilates o yoga. Lo primero que deben tener en claro es que son ejercicios de elongación y mejora postural, no aeróbicos.

No están contraindicados pero se deben llevar a cabo con mucho cuidado, especialmente pilates, porque exigen demasiada elongación y a partir de las 25-26 semanas la paciente ya tiene un reblandecimiento articular, con lo cual si elonga exageradamente podría tener dolores lumbares o forzar articulaciones.

Por ello resulta fundamental seguir las instrucciones de personas que se encuentren preparados para indicar ejercicios específicos para embarazadas, de modo de evitar que la actividad se torne perjudicial.

Deportes de impacto: desaconsejados

Las embarazadas no deberían hacer ningún tipo de deporte de impacto. Ahora bien, si la paciente es deportista, es decir, hace un tiempo considerable que practica ejercicio de alto rendimiento, podría continuar llevándolo a cabo, en tanto y en cuanto el esfuerzo no sea exagerado.

Aquellas que deseen comenzar de cero algún tipo de actividad física que sea superior a lo planteado como enfoque general, necesitarán una evaluación cardiológica para analizar si están en condiciones de tolerarla.

Se acerca el parto, ¿sigo haciendo ejercicio?

El momento de finalizar la actividad es subjetivo, hay pacientes que a las 25 semanas ya no pueden realizar tanto esfuerzo, mientras que otras continúan hasta las 33 semanas, muchas veces producto de un hábito previo en lo físico.

Источник: https://www.hospitalaleman.org.ar/mujeres/actividad-fisica-durante-el-embarazo/

¿Cuánto debe caminar una embarazada al día?

¿Cuánto tiene que andar una embarazada?

Durante la gestación, es vital que la futura mamá mantenga una rutina de ejercicios físicos moderados, como por ejemplo caminatas, yoga o pilates. Pero es importante no sobrepasarse, para no perjudicar su salud y el crecimiento de su bebé.

A continuación, veremos lo que debe caminar una embarazada al día para mantener un peso saludable y prepararse para el parto.

Los beneficios de caminar para las mujeres embarazadas

Caminar es una de los ejercicios más suaves y fáciles de practicar, independientemente de la edad, el peso o el condicionamiento físico. Además, como no requiere un gimnasio o aparatos específicos, puede ser practicado en cualquier ambiente  a cualquier hora del día.

Además de práctica, simple y económica, la caminata también ofrece múltiples beneficios para la salud de las mujeres embarazadas. A continuación, resumimos los más destacados:

Lograr una mejor gestión del peso durante el embarazo

Caminar es un ejercicio aeróbico de bajo impacto que permite quemar calorías sin forzar demasiado el cuerpo. Para las embarazas, las caminatas permiten mantener un peso saludable y prevenir enfermedades asociadas a la obesidad, como diabetes y hipertensión.

Mejorar la circulación sanguínea

Mantener un buen ritmo durante las caminatas hace posible mejorar el flujo sanguíneo y evitar la formación de edemas. Para las mujeres embarazadas, ello también significa evitar las hinchazones en los pies y en las piernas, las hemorroides y el síndrome del túnel carpiano.

Regular el ritmo cardiaco y respiratorio

El aumento de peso y la presión ejercida por el crecimiento del feto pueden ocasionar dificultades para respirar y alteraciones del ritmo cardiaco. Las caminatas diarias serán nuestras mejores aliadas para conservar un ritmo respiratorio equilibrado, además de que previenen enfermedades cardiovasculares.

Mayor autoestima, embarazo más saludable

Durante la gestación, las mujeres experimentan diversos cambios hormonales y fisiológicos que generan alteraciones en su humor y en su autoestima.

Caminar facilita el parto y la recuperación postparto

Cuando caminamos, realizamos un balanceo pélvico rítmico que ayuda a trabajar la musculatura de esta región. Pero este balanceo también favorece la dilatación pélvica y ayuda a encajar la cabeza del bebe, preparando el cuerpo para el momento del parto.

Además, caminar nos permite fortalecer los músculos de nuestras piernas y mejorar nuestra resistencia física. Ello nos ayudará a soportar mejor nuestro aumento de peso y acrecentará nuestra fuerza en el momento del parto.

También reducirá los calambres durante la gestación y nos dará mayor resistencia frente a las contracciones.

Al mejorar nuestro estado físico antes del parto, también sentiremos los beneficios en la recuperación. Con el tono muscular y la resistencia obtenida con los ejercicios, atravesaremos el periodo postparto con más tranquilidad y menos dolores.

¿Y cuánto debe caminar una embarazada al día?

Lo que debe caminar una embarazada al día dependerá de sus características particulares; también influye el periodo de gestación en que se encuentra; el tiempo mínimo y saludable sería superior a los clásicos 30 minutos de caminata para “no engordar”.

Es necesaria una hora de caminata diaria durante los 8 meses de gestación, para potenciar los beneficios del ejercicio. Estos 60 minutos deberían ser repartidos en 3, 4 o 5 secciones, siempre con un ritmo regular y pausas para descanso.

Hay que recordar la necesidad de llevar agua para reponer líquidos durante la actividad; la necesidad de hidratación es vital para la futura mamá.

Para el último mes del embarazo, muchos médicos señalan dos horas diarias como lo mínimo que necesita caminar una embarazada al día. Nuevamente, estos largos 120 minutos deben ser separados en diversas salidas y contar con pausas para descanso.

¿Cuál es el ritmo ideal para caminar durante el embarazo?

Cada mujer deberá conocer su propio cuerpo y estado físico para establecer el ritmo y la intensidad de su caminata. No obstante, siempre es importante empezar lentamente y aumentar gradualmente la intensidad.

También debemos señalar que cualquier ejercicio, durante el embarazo, debe ser realizado de forma moderada, regular y rítmica. Si al caminar sentimos falta de aire, cansancio, incomodidades o sensación de pesadez en el cuerpo, debemos disminuir el ritmo o directamente interrumpir la actividad.

Por último, es importante recordar la necesidad de consultar al médico antes de empezar cualquier nueva actividad. Además, no debemos olvidar que una alimentación equilibrada es vital para un embarazo saludable y para una rutina más activa.

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Источник: https://eresmama.com/cuanto-debe-caminar-una-embarazada-al-dia/

Embarazo saludable
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