Cuidado bucal durante el embarazo

Embarazo y salud bucodental (Actualizado a Mayo de 2019)

Cuidado bucal durante el embarazo

El embarazo comporta una serie de cambios orgánicos y de conducta que pueden repercutir en la cavidad bucal provocando un mayor riesgo de caries y de enfermedad de las encías.

Por ello, cuando la mujer planee quedar embarazada o sepa de su embarazo, debería solicitar una visita de revisión con su odontólogo que le indicará si tiene alguna patología y realizará los tratamientos preventivos necesarios.

¿Es verdad que el embarazo pone en peligro los dientes de la madre?

Es muy importante que durante el embarazo mantengas una correcta higiene oral y sigas una dieta equilibrada.

Contrariamente a las creencias populares, el bebé no obtiene el calcio de los dientes de su madre. Cuando el bebé necesita calcio, lo obtiene a través de la dieta o de los huesos de la madre, pero nunca de sus dientes.

Tampoco es verdad el dicho popular de que “cada embarazo me costó un diente”. Si estás desarrollando más caries puede ser debido a:

  1. Un descuido de tu higiene oral con el consiguiente acúmulo de placa bacteriana. Las bacterias de la placa dental utilizan el azúcar que comes para producir ácidos que atacarán el esmalte de tus dientes provocando caries.
  2. Cambio de los hábitos dietéticos y horarios. A medida que tu abdomen aumente de tamaño empezarás a comer pequeñas cantidades de comida con más frecuencia por qué en seguida tendrás sensación de saciedad. Debes evitar comer alimentos dulces y/o de consistencia pegajosa (chucherías, zumos envasados, refrescos, bollería…)
  3. Vómitos asociados al embarazo o reflujo del ácido del estómago. El ácido del estómago provoca una erosión del esmalte del diente volviéndolo más susceptible a la caries.

¿Por qué me duelen las encías?

Los cambios hormonales que acompañan al embarazo favorecen la aparición de gingivitis.

La gingivitis es una inflamación y enrojecimiento de las encías que puede provocar dolor generalizado de la boca y una mayor tendencia al sangrado.

Los problemas de las encías aparecen a menudo durante el segundo mes del embarazo, suelen ser máximos en el octavo mes y mejoran tras el parto.

Si antes del embarazo ya tenías problemas gingivales o enfermedad periodontal probablemente se agraven.

Durante el segundo trimestre también puede aparecer un “granuloma del embarazo”. Es una lesión abultada localizada en la encía y que sangra con facilidad. La mayoría disminuyen de tamaño o desaparecen tras el parto.

Los cambios hormonales del embarazo no podemos controlarlos pero sí está en tu mano eliminar el resto de factores que provocan gingivitis y que son principalmente: la placa dental (hay que limpiar cada día los dientes) y el sarro (deberás realizar una limpieza de boca con tu odontólogo).

¿Representan algún peligro el tratamiento dental o las radiografías durante el embarazo?

El embarazo no es una enfermedad por lo que la embarazada puede recibir el tratamiento dental que precise. Durante el primer trimestre se suelen realizan sólo tratamientos de urgencia, ya que es durante el primer trimestre cuando se van a formar las estructuras principales, tales como el Sistema Nervioso Central con el cerebro, el corazón y el Sistema Vascular, etc…

El segundo trimestre suele ser el momento ideal para realizar cualquier tratamiento dental, no existiendo ningún problema en utilizar anestesia local para asegurar la analgesia durante el tratamiento. El odontólogo usará fármacos anestésicos que no afectaran a tu bebé.

El exámen radiográfico es un importante instrumento diagnóstico y de seguimiento de algunos tratamientos dentales.

El haz de rayos radiográficos no va dirigido hacia el abdomen y la cantidad de radiación que se produce es pequeña, por lo que podrán realizarse radiografías dentales durante el embarazo siempre y cuando se ponga un delantal de plomo que cubra el abdómen de la embarazada y proteja al bebé.

En el último trimestre del embarazo puede resultar molesto el permanecer sentada en el sillón dental durante un período prolongado de tiempo y es por ello que se procura evitar la realización de tratamientos largos, aunque no existe inconveniente en practicar tratamientos dentales. El dentista se ocupará de que el abdomen no dificulte el retorno venoso de tus piernas.

No está recomendado el uso de óxido nitroso durante el primer y tercer trimestres del embarazo ya que podría estimularse la musculatura uterina y favorecer la aparición de abortos espontáneos, durante el primer trimestre, y la aparición de contracciones con riesgo de parto prematuro, durante el tercero. Si existen antecedentes de partos prematuros debe evitarse el tratamiento dental durante los últimos meses.

¿Cuándo empezaran a salirle los dientes a mi hijo?

La erupción de los “dientes de leche” o “dientes temporales” suele empezar a los seis meses de edad acabando aproximadamente a los dos años y medio, aunque es completamente normal que a un niño con 9-12 meses todavía no le haya salido ningún diente.

Cuando el diente está preparado para erupcionar la encía suele inflamarse. El bebé puede babear más y encontrarse irritable e inquieto. Dar al bebé un mordedor ayuda a calmarle.

Solo consigo que pare de llorar cuando le doy el chupete con miel

Igual que en los adultos los azúcares son metabolizados por las bacterias de la placa dental produciendo ácidos que atacaran el esmalte de los dientes de tu hijo.

NUNCA mojes el chupete de tu hijo con alimentos dulces como el azúcar o la miel. Tampoco debes darle con el biberón bebidas azucaradas o ácidas (leche con azúcar, zumos envasados, agua azucarada o con miel…) y mucho menos antes de acostarlo ya que tu hijo podría desarrollar “caries del biberón” que destruirían sus dientes.

¿Cuándo debo empezar a limpiar los dientes de mi hijo?

Cuando erupcionen los primeros dientes deben limpiarse con ayuda de un dedal de silicona o un cepillo para lactantes. Una vez erupcionen los molares podrás empezar a utilizar un cepillo dental adecuado a su edad.

El cepillado requiere de una cierta habilidad por lo que los primeros años debes supervisar y ayudar a tu hijo a limpiarse los dientes. Hacia los 8 años el niño ya habrá adquirido la suficiente destreza como para realizar él sólo el cepillado pero deberás seguir vigilándolo, y ayudando si es necesario, sobre todo en el cepillado nocturno.

Los dientes deben limpiarse, un mínimo de dos veces al día, siendo la vez más importante antes de acostarse. A partir de la erupción del primer diente podrá empezar a utilizar pasta de dientes en pequeña cantidad, el tamaño de un grano de arroz, de pasta con una concentración de 1000 partes por millón de ión flúor.

Siempre he padecido de caries ¿Mi hijo tendrá el mismo problema que yo?

La aparición de la caries está asociada a diferentes factores: dieta rica en azúcares, mala higiene oral, el tipo de bacterias presentes en la boca y la susceptibilidad de la persona. Ahora ya sabes cómo y cuándo debes empezar a limpiarle los dientes a tu hijo y que alimentos deberías evitar darle.

Hay algo más que puedes hacer para evitar que tu hijo padezca caries en un futuro. Los dientes, cuando erupcionan, lo hacen “limpios” de bacterias. Las primeras bacterias que llegan a la superficie del diente la colonizan y permanecen allí toda la vida.

Si tú eres una persona con tendencia a padecer caries tendrás unas bacterias cariogénicas.

Las bacterias se transmiten por la saliva, y gestos tan frecuentes como el limpiar el chupete de tu hijo chupándolo tú, probar el biberón para ver si está caliente, probar la comida con la misma cuchara de tu hijo o darle besos en los labios favorecerá que tus bacterias productoras de caries lleguen hasta los dientes de tu hijo.

Mi hijo tiene una caries en un diente de leche, ¿se le tiene que empastar?

Hay que recordar que una cavidad es una situación de riesgo para la aparición de una infección y, por tanto, ante una cavidad en cualquier diente, sea “de leche” o “definitivo” se debe acudir al DENTISTA DE NIÑOS u ODONTOPEDIATRA que valorará la situación y recomendará lo indicado en cada momento.

Los niños necesitan el conjunto de sus 20 dientes temporales para comer y hablar correctamente. Estos dientes también guardan el espacio para los dientes permanentes que erupcionarán posteriormente. El conjunto completo de los dientes temporales sanos permite el adecuado desarrollo de la mandíbula y la cara del niño.

No deberías esperar a que tu hijo tenga dolor para llevarlo por primera vez al odontopediatra.

Una primera visita con el odontopediatra al año ayudará al diagnóstico precoz de enfermedades y a que tu hijo se acostumbre a la consulta dental, ya que se recomiendan las revisiones cada seis meses hasta completar la adolescencia, crean los padres o no que hay algún problema en la boca de sus hijos.

Como odontopediatras, nuestra labor también es formar a los padres en el sentido de inculcarles el valor añadido que tiene la prevención. Es importante recalcar que deberíamos ir uno o dos pasos por delante de los problemas y no medio paso por detrás.

Recuerda: una dieta equilibrada, un cuidado dental regular y una consulta temprana con el dentista te ayudará a prevenir los problemas dentales de tu hijo.

Источник: https://www.odontologiapediatrica.com/para-padres/embarazo-y-salud-bucodental/

Hábitos para cuidar tus dientes durante el embarazo

Cuidado bucal durante el embarazo

Dra. Dª. Ana María Roca Ruiz, Médica y Odontóloga, Máster en Nutrición

Los cambios que se producen en el embarazo hacen a la futura mamá más susceptible a la gingivitis y la caries. La higiene dental y los hábitos nutricionales adecuados destierran el viejo mito de que cada embarazo cuesta un diente.

Durante el embarazo es necesario extremar los cuidados dentales

Durante el embarazo se producengrandes cambios en la mujer a todos los niveles: en el aspecto físico, en el químico y en el psicológico. Esto hace que la cavidad bucal de la embarazada sea más susceptible a padecer gingivitis y caries.

Gingivitis

La gingivitis consiste en una inflamación de las encías que aparecen enrojecidas, edematosas, sensibles y con tendencia al sangrado espontáneo o por estímulos pequeños como el masticar o cepillarse los dientes. Durante el embarazo, esta alteración es tan frecuente y específica que recibe el nombre de gingivitis del embarazo. Ésta es más evidente a partir del tercer mes de embarazo.

Si la mujer padecía previamente gingivitis o enfermedad periodontal, ésta empeora durante el embarazo. Puede que no existiera previamente y se desencadene durante esta etapa.

Esto sucede porque durante el embarazo se produce un aumento de las hormonas llamadas prolactina y estrógenos, las cuales condicionan cambios en las estructuras de todo el organismo y, entre ellas, especialmente en los tejidos de la boca. Estos tejidos aumentan la irrigación sanguínea y sufren una mayor capacidad inflamatoria ante los irritantes locales externos.

La placa bacteriana actuaría con más agresividad en unas encías cuyo estado está influido por las hormonas, la alimentación deficiente, el cambio de hábitos alimentarios o de pautas de higiene dental.

Si la gingivitis no se trata, puede evolucionar hacia enfermedad periodontal con lesión de los tejidos de unión del hueso al diente, pérdida parcial de hueso y riesgo de pérdida de los dientes. En un pequeño porcentaje se observa un aumento localizado de la encía que recibe el nombre de granuloma, épulis o tumor del embarazo.

Caries

También es más frecuente durante el embarazo.

Diversos autores han estudiado un cambio en la flora bacteriana de la boca durante esta etapa, lo que unido a una mayor apetencia de la embarazada por los hidratos de carbono en general y los dulces en particular aumenta el riesgo de caries. Por ello durante esta época deben seguirse cuidados específicos para conservar la salud bucal, que comprenden no solo una cuidadosa higiene bucal sino una adecuada alimentación.

Alimentación

Es fundamental tener una alimentación equilibrada no sólo para evitar las alteraciones bucales sino para la salud general de la madre y de su bebé. El proceso de formación de los dientes del bebé comienza entre el tercer y el sexto mes de embarazo.

Es importante un aporte adecuado de vitaminas como la vitamina A y la vitamina D y minerales como calcio y fósforo, cuyo aporte es esencial para la formación de los huesos y los dientes del futuro bebé. Es necesario también un aporte adecuado de lípidos, entre los que se encuentran los ácidos grasos esenciales.

Los ácidos grasos esenciales son el linoleico y el alfa-linolénico, que son precursores del Omega 3 y Omega 6, y son fundamentales, entre otras cosas, para el desarrollo adecuado del sistema nervioso.

Las proteínas de calidad que aportan la carne, el pescado, los huevos y la leche son imprescindibles como material de construcción de todos los órganos del bebé.

Es importante también un adecuado aporte de hidratos de carbono, pero hemos de distinguir entre los hidratos de carbono complejos y los simples. Son preferibles los llamados hidratos complejos, como el pan, las pastas, las patatas, el arroz, etc.

Estos son la principal fuente de energía de liberación lenta y son necesarios para un adecuado equilibrio nutricional y para el desarrollo del bebé. Los hidratos de carbono simples o refinados son más cariogénicos que los complejos; pertenecen a este grupo el azúcar y los alimentos dulces como los caramelos, los pasteles, la repostería, etc.

, los cuales tienen un gran potencial de producción de caries, por lo que deben evitarse.

Higiene bucal

Es necesario en esta etapa del embarazo extremar los cuidados dentales.

Las alteraciones bucales propias del embarazo, aunque frecuentes, no son inevitables y pueden prevenirse realizando una adecuada higiene bucal con un cepillado después de las comidas y usando la seda dental.

Una limpieza cuidadosa eliminará la placa bacteriana que es la causante de la caries dental y de la gingivitis. Es preferible usar un dentífrico que contenga flúor, que es antibacteriano y refuerza el esmalte dental.

Lo ideal es comenzar el embarazo con una boca sana, sin caries ni otros problemas como gingivitis, sarro, flemones, etc. ya que estas patologías no sólo afectan a la salud de la madre, sino también a la del hijo.

Es aconsejable realizar visitas periódicas al dentista, que podrá efectuar los tratamientos oportunos y detectar y prevenir cualquier alteración para que la salud bucal sea la óptima. Si no se ha acudido antes, las revisiones dentales pueden hacerse sin problema durante el embarazo.

Y si no se tiene el hábito de acudir al dentista cada seis meses este es un buen momento para comenzar a hacerlo.

Pueden realizarse algunas intervenciones odontológicas ya que existen ciertos fármacos y anestésicos que pueden usarse durante el embarazo. Pero los tratamientos que no sean de máxima urgencia deben posponerse para después del primer trimestre. En la última mitad del tercer trimestre también es aconsejable evitar las intervenciones odontológicas.

Источник: https://www.lechepuleva.es/embarazo/cuidado-dental-durante-embarazo

Embarazo saludable
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