Custodia compartida en España

Custodia Compartida: todo lo que necesitas saber [actualizado 2021 ]

Custodia compartida en España

La custodia compartida es una de los regímenes o formas de guardia y custodia que contempla nuestro derecho de familia y atribuye a ambos progenitores la custodia. Concretamente, se regula en el artículo 92 del Código Civil.

La custodia compartida está considerada por los profesionales como la opción más beneficiosa para el correcto desarrollo de los menores.

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Antes de adentrarnos en el tema, te advertimos que la guarda y custodia es diferente de la patria potestad:

  • Patria potestad: se refiere a la representación general y administración de los bienes de los hijos menores de edad. Por el hecho de ser padre o madre tendrás la patria potestad sobre los hijos menores de edad, aunque existen causas de privación.
  • Guarda y custodia: se centra en la convivencia habitual y diaria con los hijos menores de edad. En caso de separación o divorcio, lo normal es que ambos progenitores tengan la patria potestad, si bien la guarda y custodia se puede atribuir a uno de ellos (custodia monoparental), o a ambos (custodia compartida).

¿En qué consiste la custodia compartida?

Cuando se rompe la vida en común de una pareja, la custodia de los hijos menores se podrá compartir entre los progenitores.

Es decir, el cuidado, la educación y, en general, la convivencia habitual de los hijos menores se puede atribuir a ambos progenitores, con iguales condiciones y derechos.

De esta forma, los hijos menores podrán estar en compañía de sus progenitores en periodos alternos (quincenas, meses, trimestres…).

Hasta hace unos años, la custodia exclusiva o monoparental (atribuida a uno solo de los progenitores) era la opción mayoritaria. Sin embargo, cada vez es más frecuente que se establezca un régimen de custodia compartida.

Este tipo de custodia ha ido ganando importancia en España en los últimos años, representando ya el 37,5% de las custodias que se otorgaron en España en 2019 (último año del que hay estadísticas completas).

De hecho, varias comunidades autónomas han desarrollado sus propias normativas para establecer la custodia compartida como «opción preferente». Es el caso de Cataluña, Euskadi y Navarra. También lo intentó la Comunidad Valenciana, pero en su caso esta ley fue considerada inconstitucional por falta de competencias.

Este auge se debe a que la custodia compartida está considerada por los expertos como la más beneficiosa para el interés y correcto desarrollo del menor.

Poco a poco las leyes y los usos se han modificado hasta llegar a un punto en que la custodia compartida es ya la solución preferida.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el punto de partida es siempre proteger el interés superior del menor. Esto significa que, aunque la custodia compartida es ahora la fórmula que debe aplicarse prioritariamente según la jurisprudencia del Tribunal Supremo, ello no excluye en absoluto optar por la custodia monoparental cuando las circunstancias así lo requieran.

Elena Crespo, abogada especialista en derecho de familia

Durante el proceso de separación o divorcio

En caso de separación o divorcio, se acordará el ejercicio compartido de la guarda y custodia de los hijos:

Por acuerdo entre los progenitores

  • Cuando lo soliciten los padres en la propuesta de convenio regulador, en el procedimiento de separación o divorcio de mutuo acuerdo.
  • Cuando los progenitores lleguen a este acuerdo en el transcurso del procedimiento de separación o divorcio contencioso.

Siempre que sea posible es preferible elegir la vía del mutuo acuerdo, ya que esto supone evitar un procedimiento judicial que suele ser muy duro emocionalmente para los menores.

Además de ser más beneficioso para los hijos, el mutuo acuerdo permite reducir plazos y ahorrar costes con respecto al divorcio contencioso.

Santiago Escalas, abogado de familia en Sierra Abogados

En ambos casos, antes de acordar la custodia compartida, para determinar si es adecuada la custodia compartida el Juez valorará:

  1. El informe del Ministerio Fiscal.
  2. La opinión de los hijos que tengan suficiente juicio.
  3. Las alegaciones de las partes y las pruebas practicadas.
  4. Las relaciones de los padres entre sí y con sus hijos.
  5. El informe de especialistas debidamente cualificados, si se ha solicitado de oficio o por las partes.

Hay que tener en cuenta que el interés del menor no tiene por qué coincidir necesariamente con su voluntad. Corresponde al juez valorar si su deseo se encuentra influenciado por alguno de sus progenitores y si tiene suficiente grado de madurez como para que su deseo sea respetado.

José Simarro, fundador de Simarro Abogados, despacho de abogados en Murcia

Por decisión del Juez

Excepcionalmente, el Juez, cuando lo solicite uno solo de los progenitores, con el informe favorable del Fiscal, acordará la custodia compartida cuando considere que es lo mejor para el interés del menor.

Aunque nuestro Código Civil utiliza la palabra «excepcionalmente», la custodia compartida no debe considerarse una medida excepcional, sino normal y podrá ser acordada por el Juez atendidas las circunstancias de cada caso.

Este es el criterio seguido a partir de la Sentencia del Tribunal Supremo de 29 de abril de 2013:

… la redacción del artículo 92 no permite concluir que se trate de una medida excepcional, sino que al contrario, habrá de considerarse normal e incluso deseable, porque permite que sea efectivo el derecho que los hijos tienen a relacionarse con ambos progenitores, aun en situaciones de crisis, siempre que ello sea posible y en tanto en cuanto lo sea.

Tribunal Supremo, Sentencia de 29 de abril de 2013

Con posterioridad a la sentencia de separación o divorcio

Es posible solicitar la custodia compartida en cualquier momento posterior a la sentencia de divorcio o separación, con independencia del tiempo que haya transcurrido.

Para ello es necesario iniciar un procedimiento de modificación de medidas, que podrá ser de mutuo acuerdo o contencioso.

Si ambos progenitores están de acuerdo, podrán presentar un nuevo convenio regulador en el que se especifique el cambio de régimen de guarda y custodia a custodia compartida.

Si no hay acuerdo entre los padres, el progenitor que desee un cambio de régimen a custodia compartida podrá iniciar un procedimiento judicial de modificación de medidas.

Es frecuente que los progenitores que en un principio aceptaron por acuerdo la custodia monoparental o que les fue impuesta por Sentencia, con el tiempo y la edad de los hijos, soliciten la custodia compartida de sus hijos.

Quieren participar en su educación y desarrollo. Quieren formar parte de la vida diaria de sus hijos y ser tenidos en cuenta en las decisiones relativas a sus hijos.

Ya no se conforman con estar con ellos los fines de semana alternos y algún día entre semana.

Prefieren compartir un tiempo de calidad en las mismas condiciones que la madre y por ello solicitan la custodia compartida a través del procedimiento de modificación de medidas.

Carolina Torremocha, abogada de familia en Valencia

Criterios a valorar por el Juez para acordar la custodia compartida

En todo caso, el Juez tendrá en cuenta ciertos aspectos para optar por la custodia compartida:

  1. La actitud anterior de los padres en sus relaciones con el menor.
  2. Los deseos manifestados por los hijos que tengan suficiente juicio.
  3. El número de hijos.
  4. El cumplimiento por parte de los progenitores de sus deberes en relación con los hijos.
  5. El respeto mutuo en sus relaciones personales.
  6. El resultado de los informes exigidos legalmente.
  7. En definitiva, cualquier otro que permita a los menores una vida adecuada, aunque en la práctica pueda ser más compleja que la que se lleva a cabo cuando los progenitores conviven.

Es importante destacar que el Tribunal Supremo ha establecido que las divergencias razonables entre los padres no impiden la custodia compartida.

La existencia de conflictos entre los progenitores no imposibilita el régimen de custodia compartida, siempre que tales conflictos no perjudiquen al menor.

En palabras del Tribunal Supremo:

… la custodia compartida conlleva como premisa la necesidad de que entre los padres exista una relación de mutuo respeto que permita la adopción actitudes y conductas que beneficien al menor, que no perturben su desarrollo emocional y que pese a la ruptura afectiva de los progenitores se mantenga un marco familiar de referencia que sustente un crecimiento armónico de su personalidad.

Tribunal Supremo, Sentencia 96/2015, de 16 de febrero

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Tipos de custodia compartida

Existen diferentes formas de ejercer la custodia compartida según:

  • El domicilio en el que vivan los hijos.
  • El tiempo que los hijos vayan a permanecer con los progenitores.

Custodia compartida con domicilio fijo de los hijos

En este caso, los hijos permanecen en la misma vivienda, serán los padres los que se vayan cambiando.

Es decir, llegado el tiempo estipulado para permanecer con los hijos, por ejemplo un mes, el progenitor que ha disfrutado de ese periodo se irá a otra vivienda y será el otro progenitor el que permanezca con los hijos.

Custodia compartida con domicilio rotatorio de los hijos

Cada uno de los progenitores tendrá su propia vivienda y serán los hijos los que se trasladen de una a otra, durante el periodo que corresponda a cada uno de los padres ejercer la custodia.

Esta es la forma que se utiliza con más frecuencia en la práctica. En interés del menor, los hijos deberían permanecer en el mismo centro escolar y mantener su círculo de amistades.

Custodia compartida coexistente

Cuando los progenitores pueden habitar en una misma vivienda.

Este caso es el menos frecuente, aunque el más beneficioso para los menores.

Custodia compartida por igual periodo de permanencia

Generalmente, se establece el mismo periodo para que cada uno de los progenitores ejerza la custodia sobre sus hijos menores.

Atendiendo a las circunstancias de cada caso y siempre en interés del menor, se podrán establecer periodos semanales, mensuales, semestrales…

Custodia compartida por diferente periodo de permanencia

En este supuesto, uno de los progenitores tendrá más tiempo para permanecer con los hijos menores.

Esta situación puede producirse, por ejemplo, cuando uno de los progenitores debe viajar por trabajo.

Pensión de alimentos y custodia compartida

En contra de la creencia de muchos progenitores, el régimen de custodia compartida no implica la automática eliminación de la pensión de alimentos.

A pesar de ello, es habitual que con régimen de custodia compartida los progenitores se hagan cargo a partes iguales de los gastos del menor y no se incluya pensión alimenticia alguna.

El Tribunal Supremo ha aclarado que la existencia de una custodia compartida no impide al juez acordar un sistema de pensión a favor de una de la partes cuando ésta se haya visto más perjudicada con la ruptura y exista un desequilibrio entre las partes.

La pensión alimenticia, también en los casos de custodia compartida, debe basarse en los ingresos de cada progenitor, y no en el tiempo que pasen con el menor.

Elena Crespo, abogada de familia en Barcelona

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Referencias

Источник: https://www.conceptosjuridicos.com/custodia-compartida/

La cara B de la custodia compartida:

Custodia compartida en España

Carmen ha estado cinco años «sufriendo la custodia compartida» con su hijo.

Cuando se divorció, en 2011, todavía estaba en vigor una ley en la Comunidad Valenciana que promovía este tipo de convivencia en los matrimonios que se divorciaban.

Su hijo tenía entonces 12 años, y pronto empezó a somatizar los cambios semanales de vivienda (y progenitor) con suspensos y problemas de alimentación.

«Mi exmarido solo tuvo que acogerse a la ley para obtenerla, sin ningún tipo de argumento. De hecho, había un incumplimiento en el pago de la manutención pero yo ni lo reclamaba para no meterme en líos.

Pidió la custodia solo para no tener que pagar la pensión», se queja.

A pesar de que su hijo repitió dos veces de curso, no consiguió la custodia exclusiva hasta hace dos años: «Con 17 años mi hijo habló con su padre y le dijo que no podía seguir con esa vida de semanas alternas en cada casa».

La ley de la Comunidad Valenciana acabó derogándose en 2016 al declararse inconstitucional.

Sin embargo, este tipo de custodias (en las que padre y madre se hacen responsables de la crianza a partes iguales), sigue experimentando un incremento imparable en toda España.

De suponer tan solo el 10% en 2010, ha pasado a superar el 30% en 2017, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Es decir, uno de cada tres.

Influye, en primer lugar, que varias comunidades autónomas con derechos forales han desarrollado sus propias normativas que establecen la compartida como la custodia «preferente». Es el caso de Aragón, Cataluña, Navarra y País Vasco, donde en algunos casos este tipo de sentencias supera con creces el de otras comunidades.

En segundo lugar, que desde 2012 ya no es requisito fundamental un informe favorable del Ministerio Fiscal para poder establecer este tipo de custodia, como recogía la Ley del Divorcio de 2005.

Ahora, queda al libre albedrío de los jueces imponer o no este tipo de régimen, aunque como alertan algunos expertos, se esté demostrando que no por parecer la opción más igualitaria, es necesariamente la mejor.

Además, en 2013 el Tribunal Supremo sentó jurisprudencia al considerar que la custodia compartida era la opción «normal y deseable», fallo al que desde entonces remiten muchas sentencias.

El juez que la dictó fue José Antonio Seijas, el mismo que hace unos días ha ratificado la primera sentencia que limita el uso de la vivienda a uno de los cónyuges divorciados si este empieza a convivir con una nueva pareja.

Sentencias adelantadas a su tiempo

«Para los jueces es precioso dar la custodia compartida y a menudo lo hacen automáticamente. Hay veces que los abogados entramos en los juicios y nos dicen 'por supuesto, custodia compartida, ¿no?', sin leerse ni un papel ni conocer a las partes.

Apelan al Supremo y ya está», explica la abogada especializada en violencia machista Consuelo Abril. «Pero no puedes darlo por defecto y ya está, tienes que ver quién tiene más apego al menor, quién se ha responsabilizado más de él… La corresponsabilidad está muy bien, pero tiene que existir desde el momento en que se nace, no cuando te separas.

Y ahora hay padres que no se acuerdan de sus hijos hasta que llega el divorcio».

Abogados, trabajadores sociales y psicólogos consultados coinciden en que, si bien la custodia compartida puede ser la opción más deseable, no tiene sentido si esa igualdad no se traduce en la realidad social.

«Y la realidad es que las mujeres siguen siendo las que se cogen más jornadas reducidas y más excedencias…», añade Abril.

«En las nuevas generaciones es probable que cambie y se parta de una igualdad real, que es la premisa de este tipo de custodias, pero ahora no es así».

A veces entramos en los juicios y nos dicen 'por supuesto, custodia compartida, ¿no?', sin leerse un papel ni conocer las partes

Con una norma adelantada a su tiempo, el resultado que observan es que la custodia compartida cuando solo una de las partes está de acuerdo, en ocasiones se instrumentaliza para otros fines.

Sobre todo, a sabiendas de que es la opción preferida por muchos jueces: «Hace poco, un juez de Barcelona me decía que van hombres y les dicen, 'yo quiero una de esas custodias que no hay que pagar'», comparte Altamira Gonzalo, vicepresidenta de la asociación Mujeres Juristas Themis.

«Saben que así se quitan o reducen pensiones o el uso de la vivienda, pero el problema es que no son maletas, son niños y niñas que están formando su personalidad».

«Está socialmente impuesto pedirla. '¡Cómo no lo vas a pedir!', le dicen normalmente al padre. Y hay padres que sencillamente no quieren pasar tiempo con los hijos», explica una juez de Madrid que prefiere permanecer en el anonimato.

El dinero es determinante también en este tipo de casos. «La custodia compartida parte de un escenario normalmente artificial y exige, nos guste o no, una situación económica solvente.

En los divorcios de clase media-baja o baja, normalmente las parejas venden el piso que han compartido y vuelven cada uno a casa de sus padres. ¿Cómo se regula ahí? Porque lo ideal es que con la compartida los niños vivan en diferentes casas, con un nivel de vida parecido», continúa la juez.

«Socialmente ellos quieren la compartida, claro.

Pero el empresario de éxito puede permitirse económica y laboralmente hacer unos cambios en su vida para obtenerla, no el obrero que está 12 horas en el tajo», añade Ana Clara Belío, socia de ABA Abogadas y presidenta de la sección Derecho de Familia del ICAM. Y una opinión unánime, la que recuerda que todo divorcio conlleva un empobrecimiento de la unidad familiar.

Para Belío, todas las opciones de custodia deberían partir con las mismas posibilidades en los juzgados: la monoparental, la compartida, la rotativa, o la de un tercer familiar o institución.

«No debe priorizarse una porque cada unidad familiar es diferente», defendió hace unos días en la Comisión de Justicia del Senado. «El resultado es que si alguien hoy no quiere la custodia compartida, tiene que justificarlo mucho», explica a este diario.

«Y toda la presión recae sobre el menor, como si de él y de su testimonio dependiera el futuro de sus padres, y eso es injusto».

Síndrome de la maleta

La psicóloga Sonia Vaccaro lleva años tratando con menores que necesitan ayuda psicológica para sobrellevar la ruptura de sus padres.

En los casos de custodia compartida en los que no hay acuerdo, matiza, pueden darse cuadros psiquiátricos derivados de este tipo de convivencia: «A cualquier persona le hace mal la alternancia de domicilios, pero mucho más a un menor, que está en un momento de su desarrollo donde su hábitat define su construcción».

En el «síndrome de la maleta», como se denomina el efecto de cambiar continuamente de domicilio, influye también la cercanía del colegio, la inversión de tiempo en los trayectos, el cambio de barrio e incluso la distancia con los amigos.

Por eso, en países como Francia, Australia o Reino Unido, que contaban con este tipo de custodia como preferente, se llevaron a cabo estudios longitudinales en los que han aflorado problemas como dificultades de concentración, regresiones o estrés. «A raíz de esos estudios se eliminó su carácter obligatorio y ahora solo se permite si hay acuerdo entre las partes», añade Vaccaro.

La rigidez del sistema que se impone es directamente proporcional a los efectos sobre el menor, considera Vaccaro: «Estamos viendo casos de custodias compartidas incluso con bebés lactantes.

Con jueces y juezas que creen que la lactancia es solo la leche materna y le han llegado a decir a la madre que se la saque y se la dé a él.

Creo que estamos yendo contra el sentido común».

A cualquier persona le hace mal la alternancia de domicilios, pero mucho más a un menor

La única situación en la que es ilegal decretar este tipo de custodia es si existe previamente una denuncia por violencia machista. Sin embargo, desde la asociación Themis recuerdan que el 80% de los casos de maltrato no se denuncian, y que no hay sentencias cuando se trata de violencia psicológica.

Isabel (nombre cambiado) sí había denunciado a su exmarido. Cuando se presentó en el juzgado para pedir el divorcio tenía todavía el cuerpo lleno de moratones, pero su todavía pareja alegó que la agresión había sido mutua.

Amparada en esa declaración, la juez estableció un régimen de visitas que en la práctica es como una custodia compartida. «Los martes y jueves la va a buscar y la trae a las ocho de la tarde. Los fines de semana son alternos y las vacaciones a la mitad.

Así que las semanas que pasa con él, realmente solo la veo dos tardes», explica.

Cuando se estableció este sistema, su hija tenía todavía 18 meses y hasta ahora, casi cinco años después y con una sentencia por maltrato a su favor, no ha conseguido cambiarla.

De hecho, cuando lo intentó, la fiscal la increpó con estas palabras recogidas en el vídeo del juicio: «¿Es que usted no tiene bastante con una sentencia condenatoria en el ámbito penal? […

] Que quiere ir ahora contra el padre porque le ha parecido insuficiente la condena en el ámbito penal que ahora le quiere quitar a la menor».

No parece importar, se lamenta Isabel, que su hija no tenga ni una habitación propia y que en la práctica sea su abuela paterna la que ejerce los cuidados, y hasta con la que comparte la cama cuando le toca con su padre. «Mi hija todos los días se levanta y me pregunta quién la recoge. Si le digo que yo, se le ilumina la cara, y cuando son los abuelos no se queja, pero se queda callada…».

Los zarpazos de la crisis económica también se reflejan en los juzgados. «Es enorme la escasez de recursos en la judicatura. Hay muy pocos equipos especializados, es un maltrato institucional a los ciudadanos», recalcan una trabajadora social y una psicóloga que trabajan en un juzgado especializado en violencia de género.

«Debería regularse el tema de los equipos psicosociales, que haya suficientes, porque ahora mismo incluido en Madrid, están tardando entre 8-9 meses y un año en realizar los informes.

Imagínate lo que eso supone para una familia en crisis», cuenta Fernando Hernández Espino, vocal de la junta directiva de la Asociación de Abogados de Familia (AEAFA).

La mejor manera de que este sistema realmente funcione, apuntan los expertos, es que se adapte a cada caso particular, y no necesariamente con un reparto riguroso del 50% del tiempo. «Es como un traje de sastre, hay que hacerlo a medida. La custodia compartida debería ser siempre un punto de partida.

No como hasta ahora, que era el objetivo a alcanzar», señala Hernández Espino.

Este abogado cree además que si bien puede haber casos en los que se solicite este tipo de reparto como una manera de conseguir otros beneficios (como el uso de la vivienda o no pagar la pensión), cada vez se dan con menos frecuencia, y puede ocurrir en ambos sentidos.

Algunas asociaciones llevan años reclamando una ley que promueva la custodia compartida automática. (EFE)

En cuanto a su regulación, hay voces que reclaman una ley estatal que atienda a las distintas casuísticas, y que no sea el Tribunal Supremo quien ejerza de legislador ni dependa de la valoración de cada juez. «Hay que definir lo que es.

¿Es semanal, mensual, rotatoria, basada en cursos académicos? Hay demasiada arbitrariedad precisamente por la falta de criterios», defiende la abogada Ana Clara Belío, en la misma línea que AEAFA.

Algunos partidos políticos y asociaciones como Sos Padres o la Asociación Española de Padres Divorciados también reclaman una ley estatal, pero en su caso para que se otorgue automáticamente y no analizando cada caso.

Sin embargo, la última vez que se llevó al Congreso, en noviembre de 2017, solo fue respaldada por el Partido Popular y Ciudadanos que lo habían incluido en su pacto de investidura. Se decidió no seguir adelante por la falta de consenso.

Es como un traje de sastre, hay que hacerlo a medida. La custodia compartida debería ser siempre un punto de partida

Otras voces, como la de la asociación Themis o la abogada Abril, consideran que no es necesaria una regulación estatal porque ya queda contemplado en el Código Civil.

En su lugar, reclaman mejor preparación entre jueces y equipos psicosociales para evaluar cada caso.

Además, proponen que se revisen cada cierto tiempo «a los seis meses o al año», para confirmar si esa opción realmente es la mejor para el menor. «Solo se hace cuando se pide un cambio de custodia», señala Gonzalo.

Pero, sobre todo, ambas partes coinciden en que es fundamental un acuerdo entre las partes a la hora de otorgarla y que las condiciones se rijan por el sentido común, aunque haya que cambiarlas: «Una vez tuve una pareja que había acordado de mutuo acuerdo la custodia compartida, pero con el tiempo vieron que a sus hijos no les iba bien. Así que decidieron que mejor vivieran por regla general en una casa, la de la madre, con un régimen de visitas amplio. Y a veces incluso pasaban más tiempo con su padre», explica la psicóloga Vaccaro. «Al final, un padre que va contra viento y marea y le da igual si sus hijos lloran por irse o se quieren quedar porque tienen un cumpleaños, creo que los está maltratando. La mejor fórmula es la que el niño quiera, con la que esté más cómodo, la que como niño ellos hubiesen querido tener».

Источник: https://www.elconfidencial.com/espana/2018-12-02/custodia-compartida-ley-padres-debate_1679370/

6 preguntas frecuentes sobre la custodia compartida

Custodia compartida en España

Desde que se aprobara la Ley de 7 de julio de 1981, conocida como Ley del Divorcio, la custodia de los hijos se atribuía a uno de los progenitores, correspondiendo al otro un régimen de estancia y visitas.

El tiempo ha demostrado que esta forma de custodia exclusiva no ha sido nada favorable para la estabilidad emocional de los hijos, en la mayoría de los casos.

Por esta razón, la Ley 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y divorcio introduce el régimen de custodia compartida.

A continuación, respondemos algunas de las cuestiones más habituales que los padres se hacen sobre la custodia compartida.

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¿Qué es la custodia compartida?

En términos generales, la custodia es la responsabilidad que tienen los padres en la crianza, bienestar y educación de los hijos.

En caso de separación o divorcio, así como en el supuesto de parejas de hecho que deciden poner fin a su relación, la custodia de los hijos podrá ser:

  • Custodia monoparental o exclusiva: atribuida a uno de los progenitores (generalmente la madre), teniendo el otro progenitor derecho de visitas y de estancia.
  • Custodia compartida: atribuida a ambos progenitores, tomando el padre y la madre decisiones en igualdad de condiciones sobre el cuidado de los hijos.

El régimen de custodia compartida permite que los hijos convivan con ambos progenitores, estableciendo periodos alternos de convivencia con uno u otro progenitor (que pueden ser por semanas, meses, semestres…).

Cada vez es más frecuente que se solicite la custodia compartida, ya que garantiza a los padres «la posibilidad de seguir ejerciendo los derechos y obligaciones inherentes a la potestad o responsabilidad parental y de participar en igualdad de condiciones en el desarrollo y crecimiento de sus hijos, lo que parece también lo más beneficioso para ellos» (Sentencia 368/2014 del TS, 2 de julio, que recoge doctrina jurisprudencial fijada en la sentencia de 29 de abril de 2013).

Incluso varias comunidades autónomas (Cataluña, Navarra y País Vasco) han modificado su ordenamiento jurídico para establecer la custodia compartida como opción preferente. Además, la Comunidad Valenciana también legisló en su derecho foral en este sentido, si bien en este caso el Tribunal Constitucional derogó dicha ley por falta de competencias.

¿Cuándo se puede solicitar la custodia compartida?

La custodia compartida de los hijos se podrá solicitar en diferentes momentos y a través de distintos procedimientos, según los padres estén o no casados, pero siempre en interés de los hijos.

Para parejas de hecho

En el caso de parejas de hecho, se instará un procedimiento sobre guarda y custodia, que también podrá ser de mutuo acuerdo o contencioso.

¿Qué ocurre con la custodia compartida si no hay acuerdo entre los padres?

Según el apartado 8 del artículo 92 del Código Civil, excepcionalmente, a falta de acuerdo de los padres, el Juez, a petición de uno de los progenitores, podrá acordar la guarda y custodia compartida.

No obstante, en palabras de nuestro Tribunal Supremo:

… la redacción del artículo 92 no permite concluir que se trate de una medida excepcional, sino que al contrario, habrá de considerarse normal e incluso deseable, porque permite que sea efectivo el derecho que los hijos tienen a relacionarse con ambos progenitores, aún en situaciones de crisis, siempre que ello sea posible y en tanto en cuanto lo sea.

Sentencia del Tribunal Supremo de 29 de abril de 2013

En definitiva, aún en el supuesto de que no medie el acuerdo entre los padres, cualquiera de los dos progenitores podrá solicitar al Juez la custodia compartida de los hijos.

Se debe saber que, escoger la vía del mutuo acuerdo y no el contencioso, supone evitar el inicio de un procedimiento judicial muy duro y costoso, no solo en el aspecto económico, sino también en el aspecto emocional y familiar, pues la ruptura de por sí es difícil de asimilar para los menores.

Santiago Escalas, abogado especialista en familia en Sierra Abogados

¿Qué circunstancias tendrá en cuenta el Juez para adoptar la decisión adecuada?

El Juez tendrá en cuenta varios aspectos a la hora de optar por la custodia compartida.

Siguiendo la doctrina jurisprudencial recogida en la sentencia del Tribunal Supremo de 29 de abril de 2013: «debe estar fundada en el interés de los menores que van a quedar afectados por la medida que se deba tomar, que se acordará cuando concurran criterios tales como:«

  1. La aptitud anterior de los padres en sus relaciones con el menor.
  2. Los deseos manifestadores por los hijos que tengan suficiente juicio.
  3. El número de hijos.
  4. El cumplimiento por parte de los progenitores de sus deberes en relación con los hijos.
  5. El respeto mutuo en sus relaciones personales.
  6. El resultado de los informes exigidos legalmente.
  7. En definitiva, cualquier otro que permita a los menores una vida adecuada, aunque en la práctica pueda ser más compleja que la que se lleva a cabo cuando los progenitores conviven.

El Tribunal Supremo se ha pronunciado también acerca de algunas circunstancias concretas que pueden llevar a excluir la custodia compartida, como las situaciones en que los hijos presencien enfrentamientos entre sus padres cada vez que éstos coinciden, o bien cuando la necesidad de adoptar cualquier decisión en común en relación con los hijos se convierta en una disputa violenta que los menores se vean obligados a presenciar. La clave, para el Supremo, es que este clima puede acabar perjudicando emocionalmente a los menores, que sufrirán con cada nuevo encuentro entre sus padres.

En cuanto a la lejanía física de los domicilios, según los jueces, se trata de un factor determinante pero no excluyente, puesto que lo esencial es que tal diferencia sea compatible con el ejercicio conjunto de la custodia.

Elena Crespo, abogada especialista en derecho de familia en Barcelona

Aportar un informe psicológico pericial sobre custodia compartida puede ser determinante en un procedimiento de guarda y custodia. Este informe recoge una evaluación minuciosa y extensa sobre la capacidad parental del progenitor.

Así mismo, se evalúa la presencia (o ausencia) de aquellos factores de protección que puedan estar relacionados con la modalidad de guarda y custodia que se solicita.

En resumen, el informe traslada información al tribunal acerca de la funcionalidad del núcleo familiar.

El objetivo es guiar al juzgador en el proceso de toma de decisiones para que el dictamen final sea lo más objetivo posible, sin que dé lugar a dudas o ambigüedades.

Cristina Ropero, Psicóloga Perito especialista en custodias en Psicolegalmente

¿Dónde vivirán los hijos en caso de custodia compartida?

En nuestra legislación no existe disposición alguna que determine la forma de ejercitar este régimen de custodia compartida.

En cualquier caso, deberá primar el bienestar de los hijos y el interés superior del menor a una vivienda adecuada a sus necesidades.

Según el domicilio en el que vayan a vivir los hijos podemos distinguir los siguientes tipos de custodia compartida:

¿Dónde empadronar a los hijos con custodia compartida?

Como hemos mencionado anteriormente, la forma más habitual de ejercer la custodia compartida es en hogares diferentes. Es decir, con domicilio rotatorio. De esta forma, cada progenitor tiene su propia residencia y serán los hijos los que cambien de vivienda.

Por tanto, se plantea el problema del lugar de empadronamiento de los hijos, ya que solo podrán estar empadronados en un domicilio.

Como regla general, será el del lugar del domicilio en el que los hijos pasen la mayor parte del tiempo.

En los supuestos en que el tiempo de convivencia de los hijos con cada uno de los progenitores sea igual, serán los propios progenitores los que elijan de mutuo acuerdo el domicilio en el que los hijos serán empadronados.

En el caso de desacuerdo, será el Juez quien decida el domicilio en el que tendrán que estar empadronados.

El Ministerio Fiscal velará, en todo caso, por el bienestar de los hijos.

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Источник: https://www.divorcios.me/custodia-compartida/

La Custodia Compartida en 2020

Custodia compartida en España

Cada familia es única y las situaciones que se pueden crear dentro de ellas, pueden ser diferentes en cada caso. Sin embargo, en toda ruptura matrimonial ya sea separación o divorcio, siempre encontramos algo en común… intentar salvaguardar de la mejor forma los derechos de nuestros hijos.

Todos hemos tenido amigos cercanos o familiares que han sufrido una ruptura matrimonial y, cuando llegas a la separación teniendo hijos, la pregunta más habitual es ¿con qué progenitor se quedarán? Cada vez es menos frecuente que se de la custodia exclusiva de un solo progenitor.

Pues bien, existen numerosas sentencias en las que se establece que el régimen de custodia de los hijos más favorable para ellos, es el de la custodia compartida. Pero llegar a ella no siempre es fácil si no existe el mutuo acuerdo.

¿Qué es la custodia compartida?

La custodia compartida es una forma de regulación de la relación entre los padres y sus hijos a raíz de la ruptura matrimonial o bien de la convivencia entre los progenitores. Para que se establezca la custodia compartida no es necesario que los progenitores hayan contraído matrimonio.

Con la custodia compartida, se intenta alcanzar una relación de igualdad de cada progenitor con sus hijos.

Desde el año 2005 se introduce la custodia compartida en nuestro Código Civil. Sin embargo, en muy pocas ocasiones se adopta esta medida.

Por suerte, el Tribunal Supremo viene expresando desde el año 2013 y más recientemente en el año 2017, cuando la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (en adelante TS), defendió su postura favorable a este tipo de régimen de custodia, la cual el mismo considera como “normal e incluso deseable”, siempre que sea posible.

Los requisitos para la custodia compartida

Si la pareja quiere decantarse por esta medida, deberá tener en cuenta que será necesario cumplir con los siguientes requisitos:

  1. Existencia de “dialogo y vías de negociación” entre ambos progenitores y que ambos “se encuentren capacitados para ejercer la guarda y custodia”
  2. Que ambos cumplan los deberes y obligaciones como padres.
  3. Colaboración y buena relación. Es requisito indispensable la predisposición de ambos progenitores ante esta nueva situación. El hecho de que exista un vínculo estrecho entre el menor y cada progenitor será favorable a la hora de solicitar la custodia compartida.El menor” deberá tener “una vinculación sólida con su padre y con su madre”
  4. Domicilio estable. Atendiendo a la sentencia del Tribunal Supremo del 2015 se expone: “Ambos progenitores tienen domicilio estable, sin que la alteración suponga para el hijo una alteración sustancial de la estructura social en que se integra, con facilidades para la pernocta como para el estudio”
  5. El interés del menor o de los menores. Debemos tener en cuenta que deberán tener la edad de 12 años a fin de que se pueda tomar de referencia el deseo de estos, con respecto a poder decidir el querer vivir con los ambos progenitores de igual forma.
  6. El informe legal elaborado por especialistas.

El convenio regulador en la custodia compartida

Una vez se ha tomado la decisión de acabar con la relación sentimental, a través de separación o divorcio, la pareja deberá establecer por escrito las condiciones relativas a lo que tuvieran en común.

Se trata de formalizar el régimen económico en el que se queda el ex matrimonio y quién va a ejercer la custodia compartida de los hijos y cómo. Este documento, es lo que se conoce como convenio regulador.

Nuestro Código Civil establecerá el contenido, la forma y las medidas que tomará el Juez sobre la aceptación o no del documento.

Si atendemos al artículo 90 de nuestro Código Civil, se recogen los elementos necesarios a la hora de poder elaborar el convenio:

    • Ejercicio de la patria potestad de los hijos, y el régimen de comunicación y estancia de los progenitores con el menor. En el caso de la custodia compartida, aquí deberán detallarse las condiciones de cómo se va a llevar a cabo.
    • Régimen de visitas de los abuelos y otros familiares, siempre atendiendo al interés del menor.
    • La atribución del uso de la vivienda conyugal y el ajuar familiar.
    • La contribución a las cargas del matrimonio y alimentos
    • Si la pareja había contraído matrimonio: La forma de liquidación del régimen económico.
    • La pensión de alimentos que corresponda para uno de los cónyuges si fuera necesario.

Pensiones en custodia compartida

Imagino que tras leer esto y sobre todo este último punto, te surgirá la duda de:… Si los niños conviven con los padres por igual… ¿Por qué debe corresponder una pensión para uno de los cónyuges?

Pues sí. Habrá que atender a las circunstancias de cada pareja.

Pero si existiera el supuesto en que haya un desequilibrio económico “en relación con la posición del otro, que implique un empeoramiento en su situación anterior en el matrimonio, tendrá derecho a una compensación que podrá consistir en una pensión temporal o por tiempo indefinido, o en una prestación única, según se determine en el convenio regulador o en la sentencia.”

Por ejemplo: Julia (35 años) y Stefano (61 años) deciden separarse y optar por la custodia compartida, dado que la relación entre ellos es buena y consideran que es lo mejor para sus hijos pequeños, Rosalía y Sofía.

Julia es Arquitecta y trabaja en su estudio privado, pero en cambio Stefano es Ingeniero y trabaja por cuenta ajena. La casa es de Julia, por lo que Stefano comenzará a pagar un alquiler.

Stefano podrá solicitar una pensión temporal a Julia dado que su situación económica actual es peor que cuando convivían juntos.

Si Julia y Stefano, no se pusieran de acuerdo, será el Juez el que determinará el importe de esta pensión teniendo en cuenta la edad, estado de salud, cualificación profesional…entre otras circunstancias.

Teniendo todo lo anterior claro, me van a permitir que matice una idea final. Cuando unos padres se separan, se separan de la pareja con la que has convivido el tiempo que haya durado la relación. Sin embargo de tus hijos no te puedes divorciar o separar.

Cómo conseguir la custodia compartida

El régimen de custodia compartida se puede solicitar durante el proceso separación o divorcio al presentarse la propuesta de convenio. Lo pueden solicitar de mutuo acuerdo padre y madre o uno de ellos.

En el procedimiento judicial, el Juez analizará la situación eligiendo en base al interés del menor, y determinará si se decanta por la custodia compartida o la custodia exclusiva (custodia monoparental).

Posteriormente a la firma de este convenio también se puede solicitar. De igual manera puede darse el común acuerdo de los padres o que sea uno de los progenitores quien lo solicite, pasando a ser contencioso. En este caso, habrá que realizar una modificación de medidas del convenio y será el Juez quien deba aprobarlas con el fin último de velar por los menores.

En ambos casos es necesario la intervención de un abogado especialista en derecho de familia.

Si tienes alguna consulta, no dudes en preguntarnos todas tus dudas. Estaremos encantados de contestarte y asesorarte según la Comunidad Autónoma en la que te encuentres. Ponte en contacto con nosotros en el 900 264 910, a través de contacto@arriagaasociados.com o dirigirte a nuestro despacho de abogados más cercano.

Источник: https://www.arriagaasociados.com/2020/06/custodia-compartida/

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