Efectos en el bebé de las ETS

Contents
  1. Clamidia en el embarazo: consecuencias y tratamiento
  2. Tu pareja deberá recibir tratamiento también
  3. No tengas sexo durante el tratamiento
  4. Utiliza el preservativo para impedir nuevas infecciones sexuales
  5. Efectos en el bebé de las ETS
  6. ¿Cómo pueden afectar las ETS al embarazo?
  7. ¿Cómo saber si se tiene una enfermedad de transmisión sexual?
  8. ¿Se pueden tratar estas enfermedades en el embarazo?
  9. ¿Cómo evitar las infecciones por enfermedades de transmisión sexual?
  10. Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) durante el embarazo: Hoja informativa de los CDC
  11. Estoy embarazada. ¿Puedo contraer una ETS?
  12. ¿Cómo me afectarán o afectarán a mi bebé en gestación las ETS?
  13. ¿Debo hacerme pruebas de detección de ETS durante mi embarazo?
  14. ¿Puedo recibir tratamiento para una ETS mientras estoy embarazada?
  15. ¿Cómo puedo reducir mi riesgo de contraer una ETS mientras estoy embarazada?
  16. Las enfermedades de transmisión sexual en el embarazo
  17. ¡Estás embarazada! Primeras medidas
  18. Enfermedades de transmisión sexual en el embarazo
  19. Riesgos sobre el embarazo y el bebé
  20. ¿Es posible amamantar teniendo una ETS?
  21. Recuerda
  22. La repercusión de las ETS en el embarazo
  23. ¿Qué son las ETS o ITS?
  24. ETS más comunes
  25. ¿Quiénes son más vulnerables a las ETS?
  26. ¿Se pueden prevenir las ETS en el embarazo?
  27. Principales síntomas de las ETS en el embarazo
  28. Riesgos de las ETS en el embarazo
  29. Tratamiento de las ETS
  30. Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) que afectan tu fertilidad
  31. ¿Cómo se transmiten las Enfermedades de Transmisión Sexual?
  32. Enfermedades de Transmisión Sexual, enemigo silencioso de la fertilidad
  33. ¿Cómo las ETS causan infertilidad?
  34. ¿Como afecta la gonorrea mi fertilidad?
  35. ¿De qué manera la clamidia afecta mi fertilidad?
  36. ¿El Virus del Papiloma Humano también afecta mi fertilidad?
  37. ¿Es el Virus del Herpes Simple una amenaza para mi fertilidad?
  38. ¿La Enfermedad Inflamatoria Pélvica disminuye mi fertilidad?
  39. Enfermedades de Transmisión sexual y la fertilidad masculina
  40. ¿Qué hacer ante la sospecha de una enfermedad de transmisión sexual?
  41. Reproducción asistida después de una Enfermedad de Transmisión Sexual

Clamidia en el embarazo: consecuencias y tratamiento

Efectos en el bebé de las ETS

Los casos de clamidia han aumentado 654% en España en los últimos 5 años[1], mientras que a nivel mundial hay alrededor de 131 millones de infecciones anuales[2], por lo que se trata de una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes.

La clamidia en el embarazo puede producir complicaciones, por eso detectarla y tratarla a tiempo es importante para garantizar la salud del bebé.

Si quieres informarte más acerca cuál es el tratamiento de la clamidia en el embarazo, en este artículo te lo explicamos.

La clamidia es una infección bacteriana frecuente y es una enfermedad de transmisión sexual que, por suerte, se cura con facilidad, aunque a veces puede diagnosticarse mucho tiempo después de su contagio porque la mayor parte de las personas que la padecen no presenta ningún síntoma.

Se contrae tras mantener relaciones sexuales con alguien que está infectado. Las principales fuentes de contagio de la clamidia son el sexo vaginal y anal, si bien también puede transmitirse durante la práctica del sexo oral.

La clamidiasis no se puede contraer por compartir bebidas o alimentos, ni al dar abrazos o besos, ni por otros hábitos cotidianos como dar la mano, estornudar o toser. No se transmite por saliva ni por el aire, sino por el contacto de una herida o pequeña lesión con sangre infectada, por esto es común el contagio en las relaciones sexuales.

Si sospechamos que tenemos clamidia es importante acudir al médico para realizar la prueba de diagnóstico. De todas formas, es importante saber que pueden pasar semanas desde su contagio hasta que la infección se manifieste.

La mayoría de las mujeres infectadas no presentan síntomas y, de hecho, una gran parte de ellas puede no saber que la tiene durante bastante tiempo. Lo mismo le sucede a la mayoría de hombres. Aun así, hay casos en los que sí se presentan síntomas y, por eso, a continuación, vamos a enumerar algunas señales de la clamidia

  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Ardor y dolor al orinar.
  • Flujo vaginal anormal de color amarillento y olor intenso.
  • Sangrados entre ciclos menstruales.
  • Sangrados, secreciones o dolores en la zona anal.
  • Dolor que se origina en el bajo vientre.
  • Testículos sensibles o inflamados.
  • Secreciones anormales o pus en el pene.
  • Dolor de garganta intenso y persistente.

Si estás esperando un hijo y crees que puedes tener esta ETS o si simplemente quieres conocer más sobre esta condición para poder prevenirla mejor, presta atención a cómo afecta la clamidia en el embarazo.

Las mujeres que padecen clamidia en el embarazo pueden acabar con infecciones tanto en el líquido amniótico como en el saco, lo que conllevaría a una posible ruptura de la membrana y a un posible parto prematuro.

Además, esta bacteria es la responsable de la aparición de la llamada salpingitis o inflamación de las trompas de Falopio y puede producir la inflamación del endometrio o endometritis. Asimismo, las mujeres en esta situación cuentan con mayor riesgo de sufrir infección uterina tras el parto.

Otra de las consecuencias de esta ETS durante el embarazo es que contribuye a que la persona sea susceptible a padecer otrasenfermedades de transmisión sexual frecuentes. 

Además, hay complicaciones que se pueden producir por el contacto con la sangre de las lesiones típicas que se dan durante una cesárea o un parto.

Si la clamidia no ha sido tratada antes, aumenta la posibilidad de que el bebé se contagie durante el nacimiento.

Por ello, es tan importante recibir tratamiento para eliminar la bacteria cuanto antes si se da durante la gestación.

El tratamiento de la clamidia en el embarazo se lleva a cabo mediante antibióticos, siendo el médico especialista el encargado de prescribirlo, teniendo en cuenta la situación de la paciente y el estado de salud del bebé. Aparte de la medicación, es conveniente tomar otra serie de medidas.

Tu pareja deberá recibir tratamiento también

Mientras se sufre esta ETS es importante informar a la pareja (si se tienen varias parejas sexuales es muy importante comunicárselo a todas) para que también reciba tratamiento y, de esta forma, se evite un nuevo contagio.

No tengas sexo durante el tratamiento

Es importante evitar las relaciones sexuales hasta que no hayan pasado, al menos, 15 días tras el tratamiento o hasta que lo indique el médico, pues es esencial para impedir un nuevo contagio. Así, resulta necesario completar el tratamiento adecuadamente antes de volver a retomar las relaciones porque durante este hay un mayor riesgo de contagio, tanto clamidia como de otras ETS.

Utiliza el preservativo para impedir nuevas infecciones sexuales

Esta recomendación es importante especialmente si tienes múltiples parejas sexuales, pues te ayudará a reducir el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual durante tus encuentros. Recuerda que la prevención está en tus manos.

[1] Centro nacional de Epidemiología. Instituto de Salud Carlos III. Resultados de la vigilancia epidemiológica de las enfermedades transmisibles. Informe anual 2014. [2] World Health Organization, Sexually transmitted infections (STIs) Fact Sheet.  Published 3 August 2016.

Источник: https://www.durex.es/blogs/ets/clamidia-en-el-embarazo-consecuencias-y-tratamiento

Efectos en el bebé de las ETS

Efectos en el bebé de las ETS

Las Enfermedades de Transmisión Sexual son enfermedades bacterianas o víricas que se contraen a través del sexo, ya sea vaginal, anal u oral, con una persona infectada.

Esta es la principal vía de transmisión de estas enfermedades, aunque también es posible contagiarse de algunas de ellas a través de objetos contaminados, como de la hepatitis B, por ejemplo; o si se tiene contacto con la sangre o heridas abiertas de una persona infectada.

Por lo tanto, una mujer embarazada puede contraer una ETS al igual que cualquier otra persona si está en contacto con alguien infectado y no toma las precauciones necesarias.

Muchas de estas enfermedades pueden viajar por la sangre y atravesar la placenta, infectando al bebé en cualquier momento del embarazo. También es posible que el bebé se contagie durante el parto, al salir por el canal vaginal.

Algunas de las ETS más comunes son:

• Clamidia: causada por la bacteria Chlamydia trachomatis. Las mujeres pueden contraer clamidia en el cuello del útero, el recto o la garganta. En general, la clamidia no presenta síntomas, pero si aparecen son: flujo vaginal anormal y con olor fuerte, ardor al orinar y dolor en las relaciones sexuales.

• Herpes genital: causada por el virus del herpes simple. Puede causar llagas en el área genital o rectal, nalgas y muslos.

• Gonorrea: la bacteria que causa la gonorrea puede infectar el tracto genital, la boca o el ano. Puede contagiarse al bebé en el parto si la mamá está infectada. Algunas veces, la gonorrea no provoca síntomas.

En las mujeres, los primeros síntomas generalmente son leves. A medida que avanza la enfermedad, puede provocar hemorragias entre los períodos menstruales, dolor al orinar y aumento de las secreciones vaginales.

De no tratarse, puede provocar la enfermedad inflamatoria pélvica, que causa problemas en el embarazo e infertilidad.

• Hepatitis B: causado por el virus de la hepatitis B (VHB). La hepatitis B se contagia por contacto con sangre, semen u otro líquido de una persona infectada.

También puede contagiarse al bebé en el parto, por eso se vacuna a todos los recién nacidos en las primeras horas de vida contra este virus. La persona infectada puede sentirse como si tuviera gripe.

También puede tener ictericia, orina de color oscuro y deposiciones pálidas.

• VIH/SIDA: significa virus de la inmunodeficiencia humana.

Este virus afecta al sistema inmunitario mediante la destrucción de los glóbulos blancos que combaten las infecciones, con lo que la persona infectada puede contraer enfermedades graves con más facilidad.

Esta enfermedad también se transmite durante el parto. Los primeros síntomas pueden ser inflamación de los ganglios y síntomas parecidos a la gripe.

• Virus del Papiloma Humano (VPH): son virus comunes que pueden causar verrugas. Existen más de 100 tipos de VPH. La mayoría son inofensivos, pero aproximadamente 30 tipos se asocian con un mayor riesgo de tener cáncer de cuello de útero, vulva, vagina y ano. Generalmente no dan síntomas.

• Sífilis: causada por una bacteria. Infecta el área genital, los labios, la boca o el ano y afecta tanto a los hombres como a las mujeres. Traspasa la placenta, pudiendo afectar al feto.

En sus primeras etapas puede causar una llaga única, pequeña e indolora. A veces causa inflamación de los ganglios linfáticos cercanos.

Si no se trata, generalmente causa una erupción cutánea que no pica, frecuentemente en manos y pies.

• Tricomoniasis: causada por un parásito. Muchas personas no muestran síntomas. Los síntomas, si aparecen, incluyen secreción vaginal verdosa o amarillenta, dolor en las relaciones sexuales, olor vaginal, dolor al orinar, picazón en la vagina.

¿Cómo pueden afectar las ETS al embarazo?

Las ETS pueden resultar muy graves tanto para el embarazo como para el bebé. Algunos efectos pueden notarse al momento, mientras que otros pueden surgir años después.

Como hemos visto, algunas pueden contagiarse durante el embarazo ya que atraviesan la placenta, como la sífilis, y otras en el momento del parto.

En general, las ETS pueden causar aborto, embarazo ectópico, rotura prematura de las membranas, parto prematuro, bajo peso al nacer, infección uterina, nacimiento de un mortinato (sin vida), defectos de nacimiento (ceguera, sordera, discapacidad intelectual, deformidades en los huesos…), etc.

Además, cada una de ellas puede causar los siguientes problemas:

– VIH/SIDA: Se puede transmitir al bebé durante el embarazo, el parto o en la lactancia si no se trata adecuadamente.

– Gonorrea: Si el bebé se contagia al pasar por el canal del parto, puede contraer infecciones en los ojos, neumonía o infecciones en la sangre o las articulaciones.

– Clamidia: Al igual que la gonorrea, puede causar infecciones en los ojos o neumonía si se contagia en el parto.

– Herpes genital: Las mujeres que se contagian de herpes gential hacia el final del embarazo tienen entre un 30 y un 60% de posibilidades de infectar al bebé. El riesgo es mayor en el parto. Esta infección es muy grave en un recién nacido, puede causarle incluso la muerte. También ceguera, daño cerebral o lesiones en otros órganos.

– Hepatitis B: Si la madre se contagia en las primeras semanas de embarazo tiene pocas posibilidades de afectar al feto (10%). Pero si la infección ocurre hacia el final, las posibilidades aumentan hasta el 90%. Puede causar al bebé cicatrices en el hígado, insuficiencia hepática, cáncer o la muerte.

¿Cómo saber si se tiene una enfermedad de transmisión sexual?

Algunas ETS presentan enseguida síntomas, por lo que deberás estar atenta a cualquier cambio en tu flujo vaginal extraño, dolor al orinar o al mantener relaciones sexuales, llagas genitales…

Pero otras no, por eso te realizarán controles de ciertas de ellas cuando te hagan análisis de sangre a lo largo del embarazo, principalmente se analiza la presencia de VIH y Hepatitis B.

¿Se pueden tratar estas enfermedades en el embarazo?

Las enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, gonorrea, sífilis, tricomoniasis y vaginosis bacteriana pueden tratarse y curarse con antibióticos que no son peligrosos para el embarazo y que pueden tomarse sin problemas.

Las causadas por virus, como VIH, hepatitis B o herpes, no se pueden curar pero se pueden tratar con medicamentos para reducir el riesgo de transmisión de la infección al bebé, así como practicar una cesárea en lugar de un parto vaginal para evitar el contagio en el parto.

Además, como hemos dicho, a todos los recién nacidos se les vacuna contra la hepatitis B nada más nacer y se les aplica una pomada antibiótica en los ojos para prevenir la ceguera que puede causar las bacterias de la gonorrea o la clamidia si la mamá está infectada en el momento del parto y el bebé se contagia al salir por el canal de parto.

¿Cómo evitar las infecciones por enfermedades de transmisión sexual?

La mejor manera de evitar una infección por ETS es la prevención. Con una pareja monógama y fiel, en la que ninguno esté contagiado, no hay problema. Pero si se tienen varias parejas sexuales o si una de ellas tiene riesgo de contagiarse por cualquier motivo, es mejor tomar precauciones y usar condones al mantener relaciones sexuales (tanto vaginales como anales) y evitar el sexo oral.

Estar vacunada contra la hepatitis B y contra las cepas más graves del VPH.

Si se tiene una profesión de riesgo, como médico o enfermera, en la que se puede estar en contacto con sangre infectada, tener mucho cuidado y usar guantes y todas las protecciones necesarias. 

Algunas mujeres afirman «tengo síntomas del embarazo» cuando experimentan algunas señales que pueden relacionarse con el embarazo o con un retraso en la regla. Para salir de dudas, siempre es conveniente realizar un test para comprobar la situación.

Hepatitis B

Definición:

Consiste en una inflamación del hígado. La mitad de los casos de la Hepatitis son causados por el virus tipo B (HBV) o virus del suero.

Síntomas:

•Fatiga, malestar general, dolor articular y fiebre baja •Náuseas, vómitos, pérdida del apetito y dolor abdominal •Ictericia y orina oscura debido al aumento de la bilirrubina

Tratamiento:

Este enfermedad tiene una incidencia muy baja en nuestro país ya que a los bebés se les vacuna contra ella. Si la enfermedad se ha desarrollado, el tratamiento consiste en la reducción de la inflamación, síntomas e infección mediante inyecciones y diversos antibióticos.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/salud-embarazo/efectos-en-el-bebe-de-las-ets-7372

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) durante el embarazo: Hoja informativa de los CDC

Efectos en el bebé de las ETS

Un componente fundamental de la atención prenatal adecuada es garantizar que se les hagan pruebas de detección de ETS a las pacientes embarazadas. Hágales las pruebas de detección de ETS a sus pacientes embarazadas en etapas tempranas del embarazo y repítalas al acercarse el parto, si es necesario.

Para garantizar que se realicen las pruebas de detección correctas, lo animamos a que tenga conversaciones abiertas y sinceras con sus pacientes embarazadas y, si es posible, con sus parejas sexuales sobre los síntomas que hayan tenido o tengan y sobre cualquier comportamiento sexual de alto riesgo que puedan tener.

Las siguientes secciones proporcionan detalles sobre los efectos de ETS específicas durante el embarazo con enlaces a páginas web con información adicional.

Estoy embarazada. ¿Puedo contraer una ETS?

Sí, sí puede. Las mujeres embarazadas pueden infectarse con las mismas enfermedades de transmisión sexual que las mujeres que no están embarazadas. El embarazo no ofrece a las mujeres ni a sus bebés ninguna protección adicional contra las ETS.

Muchas son “silenciosas”, o no tienen síntomas, por lo que usted podría no saber si está infectada. Si está embarazada, debe hacerse pruebas de detección de ETS, incluido el VIH (el virus que causa el sida), como parte de la atención médica de rutina durante el embarazo.

Las consecuencias de una ETS para usted y su bebé pueden ser más graves y hasta mortales, si se infecta durante el embarazo. Es importante que usted conozca los efectos dañinos de las ETS y que sepa cómo protegerse y proteger a su bebé contra las infecciones.

Si le diagnostican una ETS durante el embarazo, también le deben hacer pruebas de detección y dar tratamiento a su pareja sexual.

¿Cómo me afectarán o afectarán a mi bebé en gestación las ETS?

Las ETS pueden causarle complicaciones en el embarazo y tener graves efectos en usted y su bebé en gestación. Algunos de estos problemas se pueden notar al momento del nacimiento, mientras que otros no se descubrirán sino hasta meses o años después.

Además, se sabe que la infección por una enfermedad de transmisión sexual, puede hacer más fácil que una persona se infecte con el VIH. La mayoría de estos problemas pueden prevenirse si usted recibe atención médica de rutina durante el embarazo.

Esto incluye hacer pruebas de detección de ETS en etapas tempranas del embarazo y repetirlas cerca del momento del parto, si es necesario.

¿Debo hacerme pruebas de detección de ETS durante mi embarazo?

Sí. Las pruebas de detección y el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual en las mujeres embarazadas es una forma vital de prevenir graves complicaciones tanto para la salud de la madre como la del bebé, que de otra forma se presentarían por la infección.

Mientras más pronto usted reciba atención médica durante el embarazo, mejores serán los resultados para su salud y la de su bebé en gestación.

Las directrices de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades del 2015 para el tratamiento de las ETS recomiendan las pruebas de detección de ETS para las mujeres embarazadas.

Las recomendaciones de los CDC sobre las pruebas de detección que su proveedor de atención médica debe seguir están incorporadas en la tabla sobre ETS durante el embarazo: Hoja informativa detallada de los CDC https://www.cdc.gov/std/pregnancy/stdfact-pregnancy-detailed.htm (en inglés).

Asegúrese de preguntarle a su médico sobre hacerse las pruebas de detección de ETS.

También es importante que usted tenga una conversación abierta y sincera con su proveedor y hablen de cualquier síntoma que tenga y todas las conductas sexuales de alto riesgo en las que participe, ya que algunos doctores no realizan estas pruebas de manera rutinaria. Aunque usted se haya hecho pruebas en el pasado, debería volvérselas a hacer si queda embarazada.

¿Puedo recibir tratamiento para una ETS mientras estoy embarazada?

Esto depende de varios factores. Las enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, gonorrea, sífilis, tricomoniasis y vaginosis bacteriana pueden tratarse y curarse con antibióticos que se pueden tomar en forma segura durante el embarazo.

Las ETS causadas por virus, como el del herpes genital, la hepatitis B o el VIH, no se pueden curar. Sin embargo, en algunos casos estas infecciones se pueden tratar con medicamentos antivirales u otras medidas preventivas para reducir el riesgo de transmisión de la infección al bebé.

Si está embarazada o planea quedar embarazada, debe hacerse las pruebas de detección para que pueda tomar medidas para protegerse y proteger a su bebé.

¿Cómo puedo reducir mi riesgo de contraer una ETS mientras estoy embarazada?

La única manera de evitar las ETS es no tener relaciones sexuales vaginales, anales ni orales.

Si usted es sexualmente activa, puede hacer las siguientes cosas para disminuir las probabilidades de contraer clamidia:

  • Tener una relación mutuamente monógama a largo plazo con una pareja que se haya hecho pruebas de ETS y haya obtenido resultados negativos.
  • Usar condones de látex de manera correcta cada vez que tenga relaciones sexuales.

División de Prevención de Enfermedades de Transmisión Sexual (DSTDP)
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades

Centro de información de los CDC
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Источник: https://www.cdc.gov/std/spanish/embarazo/stdfact-pregnancy-s.htm

Las enfermedades de transmisión sexual en el embarazo

Efectos en el bebé de las ETS

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) pueden afectar a la mujer sexualmente activa. Si se contagia y se embaraza, no solo estará en riesgo ella sino también el desarrollo normal del embarazo y la vida del futuro bebé.

En definitiva, el escenario ETS y embarazo es el menos indicado para dar vida. Descubre por qué a continuación. 

Una mujer embarazada puede contagiarse de ETS si mantiene relaciones sexuales con una pareja infectada. Del mismo modo, una mujer que ya esté contagiada de una ETS puede quedar embarazada, escenario bajo el cual la enfermedad alcanza al bebé en desarrollo.

Como muchas ETS son silenciosas, el contagio puede darse mucho antes del embarazo. Por ello, es fundamental que la franqueza impere en la relación médico-embarazada, para que el especialista tome las medidas necesarias en lo que se confirme la noticia del embarazo.

¡Estás embarazada! Primeras medidas

Una vez que la mujer embarazada inicia su control médico, las pruebas de detección de ETS deben ser parte de la rutina. Entre estas pruebas debe estar la del VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana), que se realiza a toda mujer embarazada en el primer y tercer trimestre de embarazo.

Las enfermedades de tranmisión sexual son infecciones de origen bacteriano o viral que se contagian por el sexo vaginal, oral o anal. Pueden permanecer latentes en el organismo por varios años; pero una vez que la mujer se embaraza, hay que actuar de inmediato.

Las pruebas de detección de ETS se realizan en el primer trimestre del embarazo y se repiten al momento de acercarse la fecha de parto. Si las ETS son detectadas a tiempo, se pueden tratar. Una detección temprana es fundamental para resguardar la salud de la embarazada y del futuro bebé.

Ver también: Granuloma inguinal: una ETS poco frecuente

Enfermedades de transmisión sexual en el embarazo

Las enfermedades de transmisión sexual de origen bacteriano son, por ejemplo, la clamidia, la gonorrea, la sífilis, la tricomoniasis y la vaginosis bacteriana. Estas pueden tratarse y curarse con antibióticos.

En general, estos antibióticos son seguros para utilizar durante el embarazo. Será tu médico quien te indique cuáles son los más seguros.

Las ETS causadas por virus como el herpes genital o el VIH no tienen cura. Sin embargo, la embarazada puede recibir medicamentos antivirales o tomar otras medidas preventivas para reducir el riesgo de transmisión al bebé.

ETS y embarazo es una combinación con consecuencias complicadas. Si planeas quedar embarazada, debes hacerte las pruebas de detección junto con tu pareja para que puedan tratarse y proteger al futuro bebé. Si ya estás contagiada, mientras más temprano inicies el tratamiento, mejores serán los resultados.

El tratamiento contra una ETS se debe tomar en pareja. No deberían tener relaciones sexuales hasta que los dos concluyan el tratamiento y no presenten ningún síntoma. De lo contrario, continuarán transmitiéndose la infección el uno al otro.

Te recomendamos leer: ¿Cómo pueden protegerse las mujeres de las ETS?

Riesgos sobre el embarazo y el bebé

Las ETS causan complicaciones serias. La madre puede contagiar al bebé durante el embarazo o en el parto vaginal, con lo cual lo pone en riesgo de muchas maneras. Una ETS puede provocar, según este informe de la Asociación Americana del Embarazo:

  • Nacimiento prematuro (antes de la semana 37 de embarazo).
  • Ruptura prematura de las membranas (el saco amniótico se rompe antes de que comience el parto).
  • Bajo peso al nacer (el bebé pesa menos de 2 kilos 600 gramos).
  • Defectos de nacimiento que cambian la forma o función de una o más partes del cuerpo.
  • Embarazo ectópico.
  • Aborto espontáneo (el bebé muere en la matriz antes de la semana 20).

Si la madre trasmite una ETS al bebé, este se puede ver afectado, según la enfermedad, por:

  • Infección ocular.
  • Neumonía.
  • Daño cerebral.
  • Falta de coordinación en los movimientos corporales.
  • Ceguera.
  • Sordera.
  • Hepatitis aguda.
  • Meningitis.
  • Enfermedad hepática crónica, que puede dejar cicatrices en el hígado (cirrosis).

¿Es posible amamantar teniendo una ETS?

Algunas ETS inciden sobre la lactancia materna y otras no. Habla con tu médico o con tu asesor de lactancia sobre los riesgos de contagiar a tu bebé. Las medidas preventivas básicas son:

  • Si tienes VIH, no debes darle el pecho a tu bebé. Lo recomendable es usar fórmulas lácteas.
  • En caso de que tengas clamidia, gonorrea o VPH puedes darle el pecho a tu bebé.
  • Si padeces de tricomoniasis, puedes tomar el respectivo antibiótico entre 12 y 24 horas antes de amamantar a tu bebé.
  • Si tienes sífilis o herpes, puedes amamantar siempre que tu bebé o el sacaleche no toquen ninguna úlcera.

La mayoría de los tratamientos para las ETS son compatibles con la lactancia materna.

Recuerda

Si antes de embarazarte te viste en la necesidad de realizarte despistajes de ETS, es imperioso retomarlos durante el embarazo. Si estás embarazada, la única manera de evitar las ETS es no tener relaciones sexuales vaginales, anales ni orales. A menos que tengas una pareja con buena salud y ambos sean monógamos.

La única forma de reducir el riesgo de contraer una ETS durante el embarazo es utilizando bien condones de látex. Sobre todo si tu pareja tiene relaciones con otras personas, tal y como sugiere este estudio realizado por la Universidad de Miami.

ETS y embarazo es, en definitiva, un escenario riesgoso para que una nueva vida inicie su trayecto en este mundo. Prevenir las enfermedades de transmisión sexual es posible, y está en tus manos.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/enfermedades-de-trasmision-sexual-en-el-embarazo/

La repercusión de las ETS en el embarazo

Efectos en el bebé de las ETS

Las enfermedades de transmisión sexual o ETS en el embarazo tienen consecuencias tanto para la madre como para el feto. Recordemos que al ser sexualmente activos, estamos expuestos a las ETS. Por ello, debemos procurar tener relaciones sexuales sanas.

Las ETS en el embarazo pueden ocasionar numerosas complicaciones, no solo para la mujer sino también para el feto. Razón por la cual es de suma importancia saber cómo evitarlas.

¿Qué son las ETS o ITS?

Anteriormente, las ETS eran conocidas como enfermedades venéreas. Ahora también se les conoce como infecciones de transmisión sexual (ITS).

Las enfermedades de transmisión sexual son aquellas infecciones contagiosas cuya procedencia puede ser tanto bacteriana como viral; y en algunos casos pueden estar causadas por hongos o protozoarios. Estas enfermedades se propagan de un individuo a otro, principalmente, a través del coito o acto sexual por cualquiera de las siguientes vías:

A diferencia de lo que normalmente se piensa, existen otras vías de contagio aparte de las mencionadas. Algunas de ellas son: el contacto directo con objetos contaminados o heridas abiertas de personas infectadas, transfusiones de sangre, etcétera. También pueden transmitirse de madre a feto durante el embarazo.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada día, más de 1 millón de personas contraen una infección de transmisión sexual (ITS). Por otra parte, más de 900.000 mujeres embarazadas contrajeron sífilis en 2012, lo que causó complicaciones en alrededor de 350.000 casos, incluidos casos de muerte prenatal.

ETS más comunes

Las ETS más comunes son: las ladillas, la vaginosis bacteriana, la candidiasis, la tricomoniasis, la hepatitis B, la clamidia, la gonorrea, la sífilis, el herpes genital, el virus de papiloma humano (VPH) y el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

¿Quiénes son más vulnerables a las ETS?

No existen personas más o menos vulnerables a las enfermedades de transmisión sexual. Cualquiera que no tome las medidas de protección necesarias corre el riesgo de contagiarse con alguna enfermedad de transmisión sexual. 

¿Se pueden prevenir las ETS en el embarazo?

Para prevenir las ETS en el embarazo lo mejor que se puede hacer es utilizar métodos barrera (preservativos de látex) tanto en las relaciones sexuales como en el sexo oral. De esta forma, mantendremos a raya aquellos gérmenes indeseados y podremos disfrutar sanamente, sin afectar al bebé.

En otras palabras, las ETS en el embarazo se previenen como en cualquier otro momento: con parejas estables y practicando sexo seguro. Otra forma de prevenirlas es optar por la abstinencia sexual.

Por otra parte, para evitar las ETS en el embarazo, la mujer debe ser cuidadosa al tener contacto directo con las pertenencias de higiene y aseo personal de otras personas, ya que pueden ser un foco potencial de ETS. En este sentido, nos referimos a objetos como: cuchillas de afeitar, algodones con sangre, entre otros.

Principales síntomas de las ETS en el embarazo

Ante las molestias, especialmente el ardor excesivo al orinar o cambios en el flujo vaginal tales; mal olor, comezón y enrojecimiento en los genitales, lo mejor que se puede hacer es recurrir al médico y solicitar una evaluación física para descartar una posible ETS.

Lo que sí es de vital importancia tener en cuenta es que realmente NO existen muchas diferencias en la sintomatología de las ETS durante el embarazo o fuera del mismo.

Algunas de las enfermedades de transmisión sexual más peligrosas no causan síntomas en las primeras etapas del embarazo, pero sí afectan tanto a la madre como al bebé a corto y largo plazo.

La mudez de algunas ETS no minimiza el riesgo, todo lo contrario. Al ser sexualmente activos, debemos estar atentos. El hecho de estar embarazada no nos excluye del contagio. En este sentido, la clave está en tomar precauciones y acudir al médico ante cualquier sospecha o molestia fuera de lo normal.

Solo un médico puede determinar si una mujer embarazada presenta una ETS. A través de los análisis de laboratorio correspondientes y una exploración física, el especialista evaluará los signos y determinará cuál es el diagnóstico en función de la causa, para así pautar un tratamiento u otro.

Riesgos de las ETS en el embarazo

Algunas ETS son capaces de alcanzar la placenta e infectar al bebé a través de los intercambios que se dan entre el organismo de la madre y el del feto. Entre ellas se encuentran la sífilis, hepatitis B, y VIH.

Si el contagio no se produce en el útero, el niño continúa estando en riesgo porque muchas de estas infecciones todavía pueden infectarlo en su recorrido por el canal del parto, en este caso están el VIH, el herpes genital, la gonorrea, la clamidia.

Cabe destacar que luego del alumbramiento –a través de la leche materna– que recibe del pecho de su madre, el niño también puede contagiarse con VIH.

En cuanto a los riesgos, las ETS en el embarazo pueden provocar los siguientes:

  • Aborto.
  • Parto pretérmino.
  • Embarazo ectópico.
  • Cáncer en el cuello del útero.

En el niño son capaces de causar:

  • Daño cerebral.
  • Infecciones oculares.
  • Lesiones en distintos órganos.
  • Discapacidad visual, auditiva o ambas.
  • Bajo peso al nacer.
  • Discapacidad intelectual.
  • Deformidades en los huesos.
  • Insuficiencia hepática.
  • Neumonía.
  • La muerte.

Tratamiento de las ETS

Los fármacos a aplicar varían según el tipo de ETS. En el caso de las infecciones que no son causadas por virus como la gonorrea, la clamidia, la tricomoniasis, la vaginosis bacteriana y la sífilis, es común el uso de antibióticos. Estos fármacos (bajo prescripción médica) no son perjudiciales para el bebé.

Desafortunadamente, las ETS causadas por virus (como el VIH, herpes genital, hepatitis B) no tienen cura, de hecho, solo se prescriben ciertos medicamentos para apalear algunas molestias y reducir el riesgo de que el bebé se contagie.

Ahora bien, para minimizar el contagio de algunas infecciones de la madre al niño durante el nacimiento, los ginecólogos recomiendan el parto por cesárea.

Источник: https://eresmama.com/la-repercusion-de-las-ets-en-el-embarazo/

Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) que afectan tu fertilidad

Efectos en el bebé de las ETS

Por el Comité editorial de Panamá

La mayoría de las personas puede que estén familiarizadas con el término ETS y probablemente ITS (infección de transmisión sexual). Los términos a menudo se usan indistintamente. Pero técnicamente, la infección de transmisión sexual ocurre antes de la enfermedad de transmisión sexual, que se deriva de la infección. ITS o ETS, no quieres ninguno.

La Organización mundial de la Salud, ha calculado que hay un millón de personas alrededor del mundo, contagiándose de enfermedades de transmisión sexual diariamente.  En Panamá son detectados anualmente más de 36 mil casos de ETS.

El Dr. Saúl Barrera Desde IVI Panamá, nos deja algunos hechos y recomendaciones acerca de las ETS y cómo pueden llegar a afectar la fertilidad, si no son tratadas debidamente y de las cuales queremos platicarte.

¿Cómo se transmiten las Enfermedades de Transmisión Sexual?

Las ETS se transmiten comúnmente de persona a persona a través de relaciones sexuales vaginales o anales y sexo oral. Es importante destacar, que la mujer puede transmitirle verticalmente una ETS al bebé durante el embarazo y durante el nacimiento del bebé.

Ejemplo de ellos es la sífilis, que logra traspasar la placenta e infecta al feto en el vientre. Otras como la gonorrea, la clamidia, la hepatitis B y el herpes genital, pueden transmitirse de la madre al bebé cuando este pasa por el canal de parto. El VIH puede traspasar la placenta durante el embarazo e infectar al bebé durante el parto.

Enfermedades de Transmisión Sexual, enemigo silencioso de la fertilidad

Algunas enfermedades de transmisión sexual (ETS) suelen ser silenciosas y pasar desapercibidas y muchas personas pueden no darse cuenta de que tienen una infección. Esto se debe a la falta de síntomas notables.

Si no se trata a tiempo, la clamidia y la gonorrea pueden extenderse al útero o las trompas de Falopio y causar una enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), que puede provocar inflamación, cicatrización y bloqueo en los órganos reproductivos, como las trompas de Falopio.

La cicatrización de las trompas puede bloquear los tubos evitando que los óvulos viajen al útero. Las mujeres que tienen daños en las trompas de Falopio también corren el riesgo de embarazo ectópico.

Cuantas más relaciones sexuales sin protección hayas tenido en el pasado, menos fértil puede ser. Las ETS pueden provocar infertilidad tanto en mujeres como en hombres, aunque parece afectar más a las mujeres. Hasta el 70 por ciento de las mujeres que han tenido clamidia no se dieron cuenta de que la tenían.

Hay docenas de enfermedades de transmisión sexual que incluyen sífilis, gonorrea, clamidia, herpes, virus del papiloma humano (VPH) y otros. Pero la gonorrea y la clamidia son las que tienen más probabilidades de causar subfertilidad (fertilidad reducida) e infertilidad.

¿Cómo las ETS causan infertilidad?

La gonorrea y la clamidia, que son prevenibles, son las dos ETS con mayor probabilidad de provocar infertilidad porque pueden causar la Enfermedad Inflamatoria Pélvica en las mujeres, si no es tratada a tiempo. A continuación, enumeramos algunas de las principales ETS que afectan la fertilidad, sus causas

¿Como afecta la gonorrea mi fertilidad?

La gonorrea es una de las ETS más conocidas, puede infectar tanto a hombres como a mujeres. La bacteria que ocasiona la gonorrea, puede causar infecciones en los genitales, el recto y la garganta.

Esta enfermedad puede transmitirse de madre a hijo durante el parto.

De las enfermedades de transmisión sexual, puede ser una de las más peligrosa en los bebés, puede causar infecciones oculares como la conjuntivitis, que en casos graves puede provocar ceguera en el bebé.

La gonorrea y la clamidia a menudo ocurren juntas. A menudo, la gonorrea es asintomática, y cuando presenta síntomas son casi imperceptibles.

Las mujeres con gonorrea pueden confundirla con una infección en el tracto urinario, como la cistitis o con alguna infección vaginal.

Los síntomas incluyen: flujo vaginal amarillento, micciones dolorosas y constantes, sangrado fuera de la menstruación.

Si no se trata a tiempo, las mujeres con clamidia desarrollarán EIP, que ocurre en la parte superior del tracto genital que afecta el útero, las trompas de Falopio y los tejidos circundantes en esas áreas. Esto puede causar infertilidad, y los casos de EIP aguda son particularmente perjudiciales para la fertilidad.

Entre las ETS, la gonorrea es la que presenta mayor resistencia a los antibióticos. La OMS ha recibido alertas de distintos países, acerca de una mayor resistencia a la mayoría de los antibióticos utilizados para tratar las infecciones gonocócicas.

¿De qué manera la clamidia afecta mi fertilidad?

Es otra de las ETS más populares en el mundo y al igual que la gonorrea, mayormente es asintomática, ocurre con mayor frecuencia entre los adultos jóvenes sexualmente activos.

Como lo mencionamos al inicio, la clamidia es una de las ETS, que suele atacar más a las mujeres que a los hombres.  El 70% de las mujeres y sólo el 50% de los hombres infectados con clamidia no presentan síntomas

La clamidia es causada por un tipo de bacteria que puede transmitirse al tener relaciones sexuales vaginales, anales u orales y también puede transmitirse de madre a hijo durante el parto.

Las infecciones pueden ocurrir en la boca, los órganos reproductores, la uretra y el recto. En las mujeres, el lugar más común para la infección es el cuello uterino (la abertura del útero).

Una vez detectada, la clamidia es bastante fácil de tratar, con antibióticos. El resultado de una clamidia sin tratar oportunamente será la EIP. Puede causar también, otras complicaciones en el tracto reproductivo superior, principalmente en mujeres jóvenes, da lugar a embarazos ectópicos, inflamación de las trompas de Falopio e infertilidad

¿El Virus del Papiloma Humano también afecta mi fertilidad?

El virus del papiloma humano (VPH) es un virus común de transmisión sexual. Existe una vacuna preventiva tanto para mujeres, como para hombres.  En Panamá, solo está disponible la vacuna femenina. Al no vacunarse, quedas expuesto al virus, la mayoría de las personas se infectarán con el VPH en algún momento de su vida.

El VPH no ocasiona infertilidad por sí solo, los estudios sugieren que la coinfección con el virus de chlamydia trachomatis aumenta el riesgo de esterilidad de origen tubárico.

En la mayoría de los casos, el VPH desaparece por sí solo sin consecuencias para la salud. Sin embargo, cuando el VPH no desaparece, puede causar algunas lesiones precancerosas y progresar a cáncer cervical.

También sugiere que existe un mayor riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro asociados al VPH, pero estos riesgos dependen del tipo de VPH que una persona haya contraído.

¿Es el Virus del Herpes Simple una amenaza para mi fertilidad?

El virus del herpes simple (VHS) no causan infertilidad directamente.  Sin embargo, el VHS puede hacerlo más vulnerable a otras infecciones. Las parejas con VSH deben abstenerse de tener relaciones sexuales hasta que las llagas hayan sanado.

La infección por herpes se puede transmitir de usted a su bebé antes de nacer, pero se transmite más comúnmente a su bebé durante el parto.

Algunas investigaciones sugieren que la infección por herpes genital puede provocar un aborto espontáneo o podría hacer que sea más probable que des a luz a un niño prematuramente. En la actualidad el herpes no tiene cura.

¿La Enfermedad Inflamatoria Pélvica disminuye mi fertilidad?

La enfermedad inflamatoria pélvica es una afección en el tracto genital superior de la mujer. Es una complicación generalmente causada por algunas ETS, como la clamidia y la gonorrea. Otras infecciones que no son de transmisión sexual también pueden causar la EIP.

La EIP puede inflamar y formar cicatrices en las trompas de Falopio, lo que dificulta que los espermatozoides y los óvulos se encuentren, impidiendo el embarazo.

Al inicio, suele ser asintomática y cuando presenta síntomas, son muy leves, pero a medida que pasa el tiempo, sino recibe tratamiento, los síntomas irán agudizándose.

El síntoma más común es el dolor en la parte baja del abdomen, flujos vaginales anormales, relaciones sexuales dolorosas, sangrado entre periodos y ardor al orinar.

Sí la EIP se diagnostica temprano, puede tratarse. No obstante, el tratamiento no revierte los daños que se hayan ocasionado en el sistema reproductor.

Enfermedades de Transmisión sexual y la fertilidad masculina

Aunque las ETS son más perjudiciales para la fertilidad femenina, si el hombre llega a contagiarse con alguna, como la gonorrea o clamidia, puede padecer infertilidad, ya que estas pueden bloquear los epidídimos.

Los epidídimos son largos tubos enrollados en la parte posterior de los testículos, que almacenan y luego transportan esperma durante la eyaculación. Un epidídimo bloqueado no permitirá que ningún espermatozoide se encuentre con los óvulos de la mujer durante el coito.

Pero la forma más probable de que una ETS masculina pueda causar infertilidad es transmitirle la enfermedad a su pareja femenina. Luego se vuelve infértil, como se describió anteriormente. La ETS de la pareja masculina también podría afectar la fertilidad al hacer que la pareja se abstenga de tener relaciones sexuales para sanar y no propagar la enfermedad.

¿Qué hacer ante la sospecha de una enfermedad de transmisión sexual?

El Dr. Saúl Barrera, director de IVI Panamá, recomienda que, ante la sospecha de tener alguna ETS o duda de alguna relación sexual sin protección en el pasado, acudir de inmediato a la clínica o centro de salud más cercano para examinarse.

Ante un diagnóstico positivo, lo más recomendable es contárselo a la pareja, quien debe examinarse también, para que ambos sean tratados y evitar un ciclo de reinfecciones sin fin.

Reproducción asistida después de una Enfermedad de Transmisión Sexual

Para las parejas que buscan tener hijos, el mayor problema con las ETS es el daño a las trompas de Falopio de la mujer y potencialmente incluso al útero.

Las dos trompas de Falopio recogen los óvulos de los ovarios, por lo que, si las trompas están obstruidas en ese extremo debido a una infección previa, no habrá muchos o ningún óvulo para que el esperma encuentre y fecunde para formar un embrión.

Incluso si las trompas están parcialmente bloqueadas y los espermatozoides y los óvulos «tienen suerte» al encontrarse, el daño aún puede evitar que el embrión se implante en el útero, lo que resulta en un embarazo ectópico, que es una condición peligrosa, y el embarazo debe ser terminado. Además, las infecciones pélvicas muy graves pueden cicatrizar el útero, lo que resulta en el síndrome de Asherman, lo que dificulta la unión o desarrollo de un embrión.

Es aquí donde entran en juego las tecnologías de reproducción asistida, y la Fecundación in Vitro (FIV) suele ser la mejor opción. Si solo se bloquea una trompa de Falopio, el embarazo aún es posible. Es posible también que puedan ayudarse con una Inseminación Artificial (IA).

Debes hacer todo lo posible para evitar contraer una ETS. Si sospechas que una ETS, o cualquier otra cosa, te está impidiendo quedar embarazada, póngase en contacto con nosotros y te ayudaremos a descubrir el problema y resolverlo de la mejor manera posible.

Источник: https://ivi.com.pa/blog/ets-que-afectan-tu-fertilidad/

Embarazo saludable
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