El segundo parto, ¿será igual?

Mi segundo parto ⋆ Tu Baby Planner

El segundo parto, ¿será igual?

A diferencia de la primera vez, cuando aún era primeriza y no estaba insertada en el mundo de la maternidad ni desde lo personal ni desde lo profesional (aún no era BabyPlanner) éste parto me cogió mucho más preparada, no sólo porque ya lo había vivido una vez sino porque ahora mi conocimiento y mi control sobre las situaciones habían cambiado mucho. Aún así un parto siempre tiene una cuota de incertidumbre, miedos, interrogantes e improvisación 

Como ya conté en anteriores posts, mi primer parto había sido muy rápido por lo que esperando el segundo, la ginecóloga y matrona me habían aconsejado salir hacia la clínica ante la primera señal de parto.

Es decir, no esperar una hora o más de contracciones periódicas en casa como se suele aconsejar. Si bien, el segundo parto suele ser más rápido que el primero el consejo que me dieron a mi no es el habitual.

Esperar en casa el tiempo suficiente para estar seguros de que el parto ha comenzado es lo mejor para todos, solo que mi caso era algo excepcional.

Mi fecha prevista de parto era el viernes 16 de junio. Estaba haciendo monitores y controles periódicos desde la semana 36 pero no había señales de contracciones. El lunes 12 de junio, tuve mi última revisión donde la gine me indicó que ya estaba dilatada de dos centímetros y medio y que podría llegar en cualquier momento.

Ese mismo día y los dos siguientes fueron de incertidumbre y nerviosismo, los viví de manera muy diferente que los días anteriores de mi primer parto que habían sido muy normales.

Estoy segura que el hecho de ir a la última consulta y saber que no pasaría de los próximos días me puso más ansiosa y nerviosa.

Y si bien hasta ese momento no había tenido esa sensación de “quiero que nazca ya mismo” esos días sí fueron algo más durillos en ese sentido.

Por otro lado ésta vez sí sabía cómo era el parto, los procesos, los profesionales que intervienen y de qué forma, mi capacidad de definir y decidor sobre mis intereses. Siempre espero con las mamás con las que trabajo llegar al momento del parto con seguridad y serenidad y conmigo lo había logrado.

El miércoles por la noche, casi no pude dormir. Tuve contracciones aunque no periódicas ni muy dolorosas, pero constantemente ponía a prueba mi cuerpo para saber si debía despertar a mi marido para ir al hospital. La sensación de que sería inminente me mantuvo en vilo.

Finalmente se hizo la mañana del jueves 15 y yo seguía igual. El parto llegaría pronto pero aún no estaba comenzado. Hablamos con la ginecóloga quién me recomendó ir a la clínica y evaluar cómo estaba.

Al llegar me hicieron monitores y aún no tenía contracciones muy seguidas pero yo ya estaba lista.

Al cabo de un rato, eran las 11 am, me llevaron a la sala de dilatación y comenzaron las contracciones más seguidas aunque aún podía aguantarlas sin anestesia. Allí estábamos, mi marido y yo, esperando al pequeño y pensando en la mayor que esperaba por nosotros y su hermanito.

Nos sentíamos algo nerviosos pero tranquilos a la vez. El lugar nos era familiar, el procedimiento también. Conocíamos cuáles eran los pasos y conversábamos normalmente mientras controlábamos el monitor.

A las 12 rompí aguas y en ese momento comenzaron las contracciones muy fuertes.

Esta vez pedí la epidural walking, quería intentar el parto con una anestesia menor y quería tener la posibilidad de movimiento mientras dilataba, pero lo cierto es que con el ritmo que llevaba y la velocidad con la que dilataba, mi experiencia con esta anestesia fue muy breve, tuve que pedir que me pusieran la dosis normal de epidural porque los dolores eran tan fuertes que no me sentía capaz de continuar así. -Esta anestesia, se recomienda para las primeras horas de partos largos. Si el proceso viene lento, estás dilatada ya de 4 cm puedes pedir este tipo de anestesia. La diferencia es que con ella puedes estar en pie, caminar o hacer ejercicios con pelota, cuando vas aumentando la dilatación puedes pedir que te aumenten la dosis y ya es una epidural normal-.

A la 1 pm fue cuando la anestesia hizo efecto realmente y ya había llegado a 6 cm de dilatación. Al estar más relajada y con ayuda de la matrona antes de las 2 ya había dilatado completamente y me llevaron a sala de partos. Nuevamente el proceso había sido rapidísimo, menos de 3 horas y ya estaba lista para pujar.

Este segundo parto fue mejor aún que el primero, ni cortes ni desgarros. En 20 minutos y con 4 pujos mi pequeño ya estaba conmigo. Mi marido me acompañó durante todo el proceso y eso me daba muchas fuerzas para hacer todo lo que debía hacer. Emocionadísimo me miraba y aguantaba mi cara. Es increíble cómo necesitamos de su cariño y aliento en ese momento.

Saber cómo es parir porque ya has pasado por eso una vez no lo hace menos especial, no hace que tus sensaciones sean menos intensas, ni que vivas el proceso menos emocionada o nerviosa.

Es cierto que tienes menos miedos porque conoces el proceso pero también es cierto que otros miedos pueden aparecer y que en algún sentido también estás preocupada por tu primer hijo que espera en casa.

Un consejo: vive cada instante porque es único e irrepetible.

La experiencia del verdadero piel con piel

Los tiempos han cambiando y eso se nota. Hace cuatro años con mi hija hicimos piel con piel al nacer pero fueron unos minutos mientras me terminaban de limpiar y coser tras el parto.

Al finalizar se la llevaron a ella a vestir y a mí me subieron a la habitación. A los pocos minutos me la trajeron limpia y vestida, iniciamos la lactancia en la habitación y ya no nos separaron más.

Fue una hermosa experiencia, pero esta vez fue diferente.

Al nacer mi pequeño, lo pusieron sobre mi pecho al instante mientras terminaba el proceso del parto. Sólo lo quitaron luego unos pocos minutos para examinarlo y pesarlo y me lo devolvieron desnudo, aún sin limpiar completamente. Envuelto en mi bata, quedó sobre mi pecho por más de tres horas.

Iniciamos la lactancia en la sala de partos aún, volvimos juntos a la habitación mientras él aprendía a succionar, y allí quedamos los dos junto a mi marido esas primeras horas. Llorábamos de emoción. La experiencia fue completamente diferente.

El haber estado tan pegaditos durante tanto tiempo fue increíble.

Si algo puedo recomendar tras este segundo parto y mi experiencia de oír muchos partos de muchas mamás que me eligen como BabyPlanner, es que insistas en tener a tu bebé así durante las primeras horas. La tendencia es hacerlo de esta manera y no te costará pero si por algo no es la práctica habitual en tu clínica u hospital pídelo, no pueden negarte tu derecho a conectar con tu bebé.

Conoce aquí qué es BabyPlanner y cómo planificar la llegada de tu bebé 

Источник: https://tubabyplanner.com/mi-segundo-parto/

Segundo parto ¿será igual que el primero?

El segundo parto, ¿será igual?

Ya casi termina tu embarazo y seguramente te preguntas si el segundo parto será como el primero. Si la experiencia de tu primer parto y nacimiento fue buena, analiza por qué todo anduvo bien y, en lo que dependa de ti, haz las mismas cosas.

Si fue una mala experiencia, puedes redactar un plan de nacimiento detallado para evitar las cosas que te causaron tensión y dificultad. Habla con tu doctor para que te ayude a prepararlo.

El parto

Puede que la cabeza del bebé se demore más en encajarse en tu pelvis que en tu primogénito y que aún no esté encajada a las 40 semanas. Cuando comience el trabajo de parto las contracciones lo bajarán gradualmente hacia la pelvis.

En este caso, puede que las contracciones sean más intensas que en tu anterior embarazo, pero suelen ser más eficaces y abrir el cuello del útero más rápido; esto es porque la pelvis ya ha pasado por esta experiencia y la dilatación resulta más fácil, y las paredes vaginales se acomodan más elásticamente a la cabeza de tu bebé. Si es que hay algún desgarro, será menos grave que en tu primer parto.

¿El nacimiento tardará más o menos que el primero?

Los primeros partos suelen ser muy largos. La llamada «fase latente» (antes de la dilatación uterina de 3 cm) puede durar horas.

Generalmente, los partos posteriores son más rápidos porque la pelvis y la vagina adquieren flexibilidad.

Expertos señalan que la duración de los segundos partos es significativamente menor que la de los primeros, disminuyendo también la necesidad de aumentar las contracciones por medio de medicamentos.

¿Será más fácil que el primero?

Es probable que quieras evitar a toda costa otro parto inducido o cualquier otra intervención traumática del primer nacimiento. Por esto, habla sobre tus preocupaciones e infórmate correctamente sobre tus miedos para evitarlas.

Habla con tu matrona o médico para que te den ideas para prepararte, y, si vas a dar a luz en un hospital, elige uno con las menores tasas de intervención posibles. Si tu primer bebé nació por cesárea, pero ahora quieres un parto vaginal, las probabilidades de lograrlo son muy reales.

Mientras el embarazo sea normal y no tengas complicaciones (como el bebé de nalgas o preeclampsia, por ejemplo) es muy probable que des a luz vaginalmente.

Bebés prematuros

Si tu primer bebé fue prematuro puede ser que el segundo lo sea, pero el riesgo aumenta según las circunstancias del primer parto. El riego puede ser pequeño, moderado o alto.

El primero se depende de si el primer bebé nació en la semana 40 más o menos, pero fue más pequeño de lo normal. El segundo, si tu primer bebé nació prematuramente pero con un peso normal para la edad.

Y el tercero, si el primer bebé nació prematuramente y con menos peso del que le correspondía. Si tu trabajo de parto empieza prematuramente de nuevo, lo notarás en seguida. Debes atenderte cuanto antes.

¿Un bebé más grande?

Se dice que los segundos bebés suelen ser más grandes que los primeros, y puede que te preocupes si el primero ya fue grande. Lo mejor es que no prestes atención a estos cuentos, ya que los estudios revelan que, en promedio, los segundos niños pesan sólo 138g más que sus hermanos mayores.

¡No es mucho! Además, existe una tendencia natural a «buscar la media», o sea, que si el primer bebé pesó más de 3.720g, lo más probable es que el segundo pese menos. De todas maneras, el medico no debería tomar decisiones sobre tu cuidado asumiendo que el segundo bebé pesará más que el primero.

Episiotomías y rasgados

Si en tu primer parto sufriste alguno de estos problemas, esta vez trata de colocarte en posición vertical para empujar en la segunda etapa del parto. Así, el perineo se dilatará suavemente para que el bebé no te cause daño. Un masaje perineal también puede ayudar. Infórmate al respecto.

Si te sientes mayor para volver a tener hijos

Los especialistas actuales han estudiado que a partir de los 40 años, las madres tienen una perspectiva de embarazo, parto y maternidad más positiva que en estudios anteriores.

Las mujeres estudiadas no consideraron que la edad fuera un problema y sintieron que podían ofrecer mucho al bebé por su experiencia.

Lo fundamental es que muestres un compromiso y dedicación hacia el bebé y a ti misma.

Temas: Bebé, Hijos, Parto, Ser madre

Источник: https://www.facemama.com/parto/esperar-en-tu-segundo-parto.html

¡A por el segundo bebé!

El segundo parto, ¿será igual?

La barriga y las pataditas del bebé se notan antes y el segundo parto resulta más rápido y sencillo, pero las mamás afrontan el posparto con más cansancio, ya que tienen que ocuparse de su primer hijo.

¿Cuándo es el mejor momento para ir a por el segundo bebé? ¿Cómo será el segundo embarazo? El parto, ¿será más rápido? Muchos interrogantes y dudas ante esta nueva y extraordinaria peripecia vital.

Uno de los aspectos que marca la diferencia entre el primer embarazo y el segundo es que este se vive con más serenidad.

El hecho de que la mujer sepa ya cómo transcurre el periodo de gestación, en qué consisten las pruebas médicas que se tiene que realizar o qué síntomas puede experimentar, hace que esté mucho más relajada. La psicóloga perinatal y directora del centro Calma (www.calmapsi.

es) Natalia Valverde señala que el segundo embarazo no tiene nada que ver con el primero.

“Normalmente, la mujer y su pareja han pasado ya por los miedos naturales de todos los primerizos: no saber si lo iban a hacer bien como padres, si sacarían adelante a su bebé (este es un miedo muy generalizado) y cómo les afectaría la llegada de un hijo a la pareja. Una vez superadas estas cuestiones, el segundo embarazo, sobre todo si es buscado, lo suelen afrontar emocionalmente más tranquilos y serenos. Para muchas parejas supone la oportunidad de volver a vivir una experiencia muy especial e intensa, pero ahora de una manera más consciente”, asegura.

La barriga se nota antes

Y a nivel fisiológico, ¿cuáles son las diferencias que experimenta la mamá durante la segunda gestación? Como explica la matrona, Paula Sorrentino, del Hospital de Manises en Valencia, “tanto el embarazo como el parto de las mujeres con experiencia previa en la maternidad son distintos.

La barriga se nota antes en el segundo embarazo, porque los músculos abdominales están más distendidos y se adaptan más rápido al crecimiento del bebé. Esto no significa que la tripa crezca más, pero sí que adopta su forma mucho antes que en la primera gestación”.

Así, si la primera vez no se le notaba la barriga hasta el quinto o sexto mes, en el segundo comenzará a hacerse ya visible en torno al tercer o cuarto mes. Sin embargo, ni el tamaño del niño ni el peso de la madre tienen relación alguna con el crecimiento precoz de la barriga en la segunda gestación.

Sobre los trastornos típicos del embarazo como son las náuseas y los vómitos, la matrona Paula Sorrentino asegura que “hay mujeres que pasan un primer embarazo sin náuseas estupendo, y en cambio durante el segundo están tan revueltas que no paran de vomitar”.

Respecto a las pataditas del bebé, “la primeriza suele notar los movimientos del feto alrededor de la semana dieciocho o veinte, mientras que, durante el segundo embarazo, como la mujer ya ha experimentado esta sensación, es capaz de reconocerla inmediatamente y suele percibirla en torno a la semana quince o dieciséis”, afirma Paula Sorrentino.

Más diferencias entre el primer embarazo y el segundo. Según una reciente investigación, publicada en la revista Journal of Obstetric, Gynecologic and Neonatal Nursing, las mujeres que se enfrentan a una segunda gestación suelen encontrarse más fatigadas y cansadas durante el embarazo.

Una de las conclusiones de este estudio es que, mientras que casi tres de cada cuatro primíparas expresa sentirse muy bien en la gestación, tan solo el cuarenta por ciento de las multíparas opina lo mismo. La principal causa de este malestar no está asociada en absoluto con el embarazo en sí.

Se debe, sobre todo, a que el primer hijo demanda más atención y exige una mayor dedicación a la madre, lo que provoca que esta disponga de menos tiempo para descansar y relajarse. 

El segundo parto,más rápido

Nadie duda que la experiencia es un grado, y cuando se trata de convertirse en madre son palabras mayores. Por ello, hay madres que consideran que el segundo parto no es que duela menos, sino que el dolor ya se conoce y se soporta mejor. En cambio, otras aseguran que duele menos y que el esfuerzo es menor.

Incluso hay mamás “repetidoras” que en el segundo renuncian a la epidural. Lo cierto es que saber cómo ocurre todo, incluso si el primer parto fue complicado, disminuye la incertidumbre y aumenta la seguridad de la madre.

Entonces, ¿están las mujeres más preparadas a nivel emocional para afrontar el segundo parto? Natalia Valverde, psicóloga perinatal y coautora del libro Embarazo y crianza. Ante todo, mucha calma, afirma que “la clave está en cómo fue la primera experiencia de parto.

Una mujer que tuvo un parto traumático o difícil con su primer hijo, seguramente tenga miedo de que se repita la misma historia y no logre quitárselo de la cabeza. En cambio, si tuvo una buena experiencia con el primer parto, es probable que afronte su segundo parto de una manera tranquila y positiva.

Otro factor a tener en cuenta es que con el primer embarazo las mujeres suelen prepararse para el parto: leen libros, revistas, acuden a clases de preparto… De ahí que, si todo fue bien con el nacimiento de su primer hijo, vivan el segundo embarazo y parto con más serenidad y calma”.

Y a nivel fisiológico, ¿qué diferencias hay entre el primer parto y el segundo? La matrona, Paula Sorrentino, nos cuenta “las matronas solemos decir: El primero hace camino. En el primer parto cuesta mucho dilatar, que baje la cabeza del niño y se coloque en el canal de parto.

En el segundo parto el útero está entrenado y las contracciones son más eficaces. El cuello del útero es más elástico, se dilata antes y se “borra” en menos horas. Además, los músculos de la vagina son más flexibles, por lo que al bebé le será más fácil atravesar el canal del parto.

De ahí que el segundo parto suela tener una menor duración”.

No hay que olvidar que la mujer, al tener un mayor control sobre su cuerpo, porque ya ha vivido la experiencia del parto anteriormente, mantiene un mejor ritmo respiratorio que ahorra energía en los momentos llevaderos y le permite tener fuerzas cuando las necesite.

Una duda frecuente que tienen las mujeres que tuvieron a su primer hijo a través de una cesárea es si podrán tener al segundo con un parto vaginal. “El segundo parto puede ser vaginal siempre y cuando no surjan complicaciones que pongan en riesgo la vida del bebé o de la mujer, porque en estos casos se realizaría de nuevo otra cesárea”, aclara Paula Sorrentino.

El posparto más agotador 

Llega el momento de regresar a casa con el nuevo bebé. Días de dormir poco y mucho cansancio donde el apoyo de la pareja será imprescindible. La psicóloga perinatal, Natalia Valverde, considera que “el cónyuge va a ser una figura primordial en estos momentos.

La madre estará muy volcada en los cuidados del recién nacido y será la pareja la que se ocupe del hijo mayor haciendo más llevaderos los temidos celos.

Si en estas primeras semanas de adaptación, la madre y el bebé necesitan pasar más tiempo en casa en calma; el padre puede hacer planes con el mayor y salir con amigos o la familia para ayudarle a la socialización de este y darle el protagonismo que se merece”.

A nivel físico, los expertos coinciden en que la mujer se suele recuperar mucho más rápido del segundo parto que del primero, pero también estará más cansada y un tanto agobiada, porque, además de atender a su bebé, no debe descuidar a su hijo mayor. Además, diferentes estudios han demostrado que las mujeres que tienen un segundo hijo cuentan con menos probabilidades de sufrir depresión posparto.

¿Algún consejo para afrontar la llegada del nuevo miembro? Para Natalia Valverde lo más importante es que “las mujeres aprovechen toda la experiencia adquirida con el primer niño para minimizar algunas preocupaciones cotidianas y centrarse en lo importante: cuidarse y disfrutar de esta maravillosa etapa. Y que procuren no culpabilizarse por no hacer todo lo que hicieron con el primer hijo. Cada momento es diferente y hay que vivirlo tal y como se presenta”.

Sin miedos e inseguridades y con mucha ilusión, alegría y optimismo. Así debes afrontar tu segundo embarazo y posterior parto. Ya tienes un máster en lo que supone convertirse en madre, porque la mejor demostración de que vales para el oficio de criar y educar es tu propio hijo. Enhorabuena por tu embarazo y a disfrutar plenamente de esta nueva aventura.

*Artículo elaborado por Virginia Madrid (periodista).

Источник: http://www.revistamipediatra.es/articulo/438/a-por-el-segundo-bebe

El segundo parto: ¿qué diferencias hay con el primero?

El segundo parto, ¿será igual?

No todos los bebes poseen necesidades iguales. Por ello, es algo común que con cada embarazo y parto te encuentres con situaciones diferentes. Es necesario que tomes esto en cuenta para el cuidado del mismo. Aunque así sea, se puede generalizar y obtener diversas diferencias a grandes rasgos entre el primer y el segundo parto.

Puede que en este proceso del segundo parto frecuentemente te hagas muchas preguntas y estés ansiosa por saber la respuesta. Pero descuida, a medida que vaya evolucionando el embarazo estas diferencias las empezarás a notar por ti misma.

9 diferencias entre el primer y el segundo parto

Las diferencias suelen ser bastantes notables, tan solo con recordar los síntomas y molestias que tuviste en tu primer parto podrás darte cuenta de cuán distinto es tu segundo parto. Entre estas diferencias se destacan:

Más agotamiento

Estar en una segunda gestación hará que te sientas más cansada, lo cual puede ser agobiante, ya que empezarás a descuidar cosas que quizás con el primer parto hacías sin ningún problema, como tu apariencia física o hacer un poco de ejercicio.

Aumento de peso

En el segundo parto, notarás que no ganas tanto peso como en tu primer embarazo, pero aunque parezca increíble, esto no afectará en nada a tu bebé. Por el contrario, es común que tu segundo hijo tenga un peso mayor al nacer que el de su hermano.

Menos estrés

Estarás más relajada al esperar  tu segundo hijo. Esto ocurre porque ya tienes conocimiento del proceso que te espera por el resto del embarazo y en el momento del parto. Además, el cuidado del bebé se te hará más fácil.

Diferente transformación física

Esta es por lo general distinta a la del primer embarazo, el vientre suele crecer antes, porque la piel y la musculatura ya pasó por este proceso, así que la barriga del segundo embarazo se hará evidente con más prontitud.

Más molestias

En el segundo parto se presentan más síntomas y molestias que el primero no provocó. Se sienten más los dolores de espalda y aparecen más varices. Estos problemas se originan debido a que ya ha habido un estiramiento de ligamentos, articulaciones y vasos sanguíneos.

Parto fácil

Este suele ser más corto, ya que la dilatación es más rápida. También las estructuras internas se han relajado y aumenta tu flexibilidad.

Lactancia materna

El hecho de ya tener la experiencia, hará que sea más fácil adaptarte a las necesidades de tu bebé, y podrás ver como tus senos también están listos.

Menos depresión postparto

El que seas madre te ha enriquecido en experiencia, por lo que te ayudará a sentirte segura de ti misma y a superar este proceso hormonal que se produce después del parto.

Recuperación más dolorosa

El útero tarda mucho más en volver a su tamaño ideal. Esto puede ser muy doloroso durante los 3 o 4 días después del parto.

Cuidados necesarios para el segundo parto

El hecho de que ya tengas experiencia no significa que no te debes cuidar en el segundo parto. Al contrario, los cuidados deben ser los mismos que tuviste en el primero.

  • Asiste a las visitas prenatales: Es importante, porque podrás estar al tanto de cómo va el desarrollo de tu bebé. El médico también te irá indicando qué cosas debes evitar o qué deberás hacer en este proceso.
  • Aliméntate sanamente: Debes tener buenos hábitos alimenticios. Incluye en tu dieta alimentos que aporten nutrientes y vitaminas, por ejemplo, el ácido fólico.
  • Realiza ejercicios: Hay diversas actividades, que te pueden ayudar a estar más activa y a evitar la fatiga, por ejemplo, el yoga, pilates, caminar o nadar.
  • Hidrátate constantemente: Es recomendable que bebas 2 litros de agua diariamente. El deshidratarte puede causarte problemas, así que nunca olvides llevar una botella de agua contigo.
  • Evita tener vicios: Son grandes enemigos para el desarrollo de tu bebé. Algunos de estos pueden ser la droga, el tabaco o el alcohol.
  • Evita alimentos crudos: Si los consumes, correrás el riesgo de contraer alguna bacteria.
  • Haz ejercicios perineales: Así, tendrás un buen parto sin ningún problema.

Es cierto que tienes experiencia; sin embargo, no te confíes, recuerda que cada parto es distinto y que cada bebé tiene necesidades diferentes. Así que de este segundo parto también tienes mucho que aprender.

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Источник: https://eresmama.com/segundo-parto/

El segundo parto, ¿será igual?

El segundo parto, ¿será igual?

Al igual que ninguna mujer vive su gestación de la misma forma que el resto, cada embarazo puede ser diferente del anterior o del siguiente. No obstante, sí es cierto que la ansiedad y el miedo a lo desconocido del primer parto han desaparecido, con lo que este segundo embarazo se vive con más tranquilidad.

A pesar de ello, durante estos nueve meses surgen nuevas circunstancias, temores y preocupaciones.

¿Cómo cuidar de un recién nacido teniendo otro hijo? ¿Tendré tiempo para los dos? ¿Sentiré lo mismo? ¿Volveré a tener náuseas? ¿Me tendrán que hacer cesárea esta vez? Son múltiples las cuestiones que pueden cambiar de un embarazo a otro, incluso puede que el segundo sea exactamente igual al primero, pero si este último no fue fácil, te asustará que lo malo se vuelva a repetir.

Los ginecólogos lo tienen claro, ningún embarazo es igual a otro, aunque es muy posible que se repitan muchas circunstancias. Lo bueno es que ahora, tanto el médico como la paciente están preparados para afrontar los posibles problemas.

Por ejemplo, si durante la primera gestación tuviste muchas náuseas, es probable que esto se vuelva a repetir. Para evitarlo, puedes llevar una dieta nutritiva y saludable y tomar antioxidantes y vitaminas prenatales durante los meses previos a la concepción.

Otra cuestión a tener en cuenta son las enfermedades relacionadas con el Rh negativo.

Debido a que los antígenos del Rh contenidos en las células de los glóbulos rojos son un rasgo genético dominante, si una mujer tiene sangre tipo Rh negativo y está casada con un hombre cuyo tipo de sangre también es RH negativo, existe una gran probabilidad de que el bebé nazca con tipo de sangre Rh positivo.

Si la sangre del feto -por casualidad- se diseminara en el torrente sanguíneo de la mamá, su sangre desarrollaría anticuerpos que atacarían a los glóbulos rojos de su bebé a modo de defensa.

No obstante, este tipo de complicación es más frecuente en el segundo embarazo, ya que la sangre del anterior bebé probablemente se habrá mezclado en el torrente sanguíneo de la madre durante el momento del parto. Por eso, si se da este caso, se llevará a cabo una transfusión de sangre a través del cordón umbilical, sin esperar a ver qué grupo sanguíneo tiene el bebé.

También la preeclampsia es una enfermedad que suele repetirse en los siguientes embarazos. Por eso, si padeciste este problema, el segundo parto será muy controlado desde un primer momento, llevando una dieta estricta y revisiones más frecuentes.

No obstante, no tienen por qué repetirse las mismas complicaciones. Puede que el segundo embarazo sea más tranquilo y con menos dolores, sobre todo porque al estar más relajada, todo se lleva mejor.

Así que no des nada por sentado, tómatelo como una experiencia nueva. Incluso es buena idea llevar un diario y apuntar las diferencias entre uno y otro.

¡Quién sabe! A lo mejor te animas a tener un tercero.

Ventajas en el segundo parto

Por lo general, este segundo parto durará menos que el anterior. La dilatación suele ser más rápida porque el cuello uterino se borra rápidamente, además, la vagina está más distendida y es más elástica, porque no es el primer bebé que pasa por el canal vaginal.

También ayudan los conocimientos adquiridos en el primer parto: ya sabes cómo empujar y estarás menos asustada.

Debes tener presente que, con el primer embarazo, tu organismo se adaptó a las modificaciones hormonales y mantiene el recuerdo para las siguientes gestaciones, por lo que los tiempos de adaptación y de reacción de tu cuerpo se dividen por la mitad.

Los tejidos ya son elásticos, te ha quedado la movilidad ósea, el cuello del útero es más blando y los tiempos del trabajo y de la expulsión se reducen prácticamente a la mitad. La episiotomía es más pequeña (¡a veces incluso no es necesaria!) puesto que la vulva se distiende mejor en el segundo parto, y además se cura antes.

También suele ser más sencillo superar el cambio hormonal que se produce tras el parto. A pesar de que agobia tener que cuidar a dos niños, te sentirás más segura y ya sabrás cómo bañar a un recién nacido, cuándo y cómo darle de comer, cuándo está enfermo, etc. La experiencia ayuda a superar los problemillas que surjan. Igualmente se refleja esta experiencia en el padre, que ahora se siente más capaz de cuidar a un recién nacido.

De igual forma la lactancia es más simple. La primera vez que se da el pecho cuesta acostumbrarse a esa sensación, y ante cualquier problema, te derrumbas. Sin embargo, ahora ya sabes qué hacer si no se engancha o si sale poca leche. También los pechos están más curtidos y menos sensibles, por lo que te resultará menos doloroso y es menos probable que se inflamen o infecten.

Una vez superado el descanso obligatorio, las relaciones sexuales se retoman con más tranquilidad, porque cuentas con la experiencia previa de que no pasa nada. Ya sabes que si los puntos se han curado no tienen por qué doler; se siente menos aprensión.

Desventajas del segundo parto

Sin embargo, sí que habrá cosas que tarden más en volver a su estado anterior. Por ejemplo, cuesta más recuperar la línea; no se sabe el motivo concreto, pero es un hecho que la segunda vez –y las siguientes- se tarda más en volver al peso anterior. Quizá sea porque con dos niños es más difícil cuidarse o porque al cuerpo le cuesta más.

También el útero tarda más tiempo en involucionar. Los músculos están más distendidos y por eso duelen más los entuertos (las contracciones del útero tras el parto para recuperar su tamaño).

Asimismo, es posible que sientas más cansancio, puesto que a la tarea de cuidar al recién nacido, se une la de atender a su hermano mayor. No obstante, puedes aprovecharte de la experiencia adquirida con el embarazo anterior y así administrar mejor tus energías. Y si ves que no puedes más, pide ayuda, no hace falta ser una supermamá.

El estado emocional en el parto

La primera vez que te quedaste embarazada todo era nuevo y sorprendente. No sabías qué se sentiría al notar dentro de ti a tu bebé, ni cómo reaccionaría tu cuerpo. Ahora ya no existe ese componente novedoso, pero seguro que la alegría y la emoción son iguales.

Y, como hemos dicho antes, cada embarazo es diferente, por lo que no esperes que todo se desarrolle exactamente igual que la primera vez. No debes obsesionarte recordando el primer embarazo, ni debes preocuparte si algo es distinto.

Por ejemplo, si la primera vez tuviste náuseas desde la octava semana y ahora llega la décima y no has tenido, no debes pensar que algo malo le ha ocurrido al niño, sino que esta vez tu cuerpo está reaccionando de manera diferente.

Tampoco debes sentir miedo de que se repitan ciertas complicaciones (reposo, diabetes gestacional, sangrados) del primero. Piensa que ante cualquier alarma ahora sabes cómo actuar, y eso te da ventaja. Debes estar lo más tranquila y relajada posible.

Además de contárselo a la familia, ahora te enfrentarás a un nuevo reto: explicárselo a tu hijo. Probablemente te preocupe que se lo tome mal o que tenga celos.

No alargues el momento, cuanto antes lo sepa, más tiempo tendrá de hacerse a la idea y de entender lo que está pasando en vuestra familia. Involúcrale desde un primer momento en todo el proceso y hazle ver lo especial que será para su hermano pequeño.

A la mayoría de niños les entusiasma pensar que tendrán alguien a quien cuidar y enseñar, ¡aparte de un nuevo compañero de juegos!

Episiotomía

Definición:

Es una incisión quirúrgica que se realiza en el periné de la parturienta en el momento de dar a luz para facilitar la salida del bebé, evitar desgarros y prevenir la distensión exagerada de los músculos.

No siempre se tiene que realizar en un parto, depende de la dilatación de la madre y de su suelo pélvico.

Síntomas:

Ninguno.

Tratamiento:

Tarda unos 10 días en cicatrizar y durante este tiempo puede doler o tirar. Es necesario una higiene escrupolosa de la zona para que no se infecte.

Para evitar la episiotomía, se recomienda practicar los ejercicios de kegel durante el embarazo.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/parto/el-segundo-parto-sera-igual-1273

Parto rápido: ¿de qué depende?

El segundo parto, ¿será igual?

¿Qué quiere decir, exactamente, “parto rápido”? Los parámetros cambian mucho dependiendo de si se trata del primer o del segundo hijo. La primera vez, la duración media de trabajo y parto es de ocho horas.

La dilatación del cuello uterino es lenta (aumenta a la velocidad de un centímetro por hora) y el tiempo empieza a calcularse desde que el cuello del útero está completamente plano y las contracciones se presentan a intervalos regulares, cada cinco minutos. En estos casos, se considera rápido un parto que dura menos de cuatro horas.

Esta duración, en cambio, puede ser normal para las mujeres que ya han tenido otros hijos: en este caso, la dilatación va mucho más rápida (2 o 3 centímetros por hora). Y el parto puede durar incluso menos de una hora.

La tonicidad influye en la duración del parto

¿De qué depende la posibilidad de que el mecanismo del parto se acelere? No se conoce la respuesta con precisión, pero es probable que se deba, sobre todo, a condiciones metabólicas y localizadas, como la tonicidad de las fibras uterinas, sobre todo, a nivel del cuello del útero.

Algunas mujeres tienen fibras muy elásticas, e incluso si las contracciones no son muy intensas, consiguen tener una buena dilatación. Por otro lado, algunas mujeres tienen tejidos bastante rígidos (normalmente, son las mismas que sufren fuertes dolores menstruales): para ellas, el período de dilatación es mucho más largo.

La calidad de las contracciones también desempeña un papel importante. A veces, gracias a una buena producción de prostaglandinas (sustancias que influyen tanto en la suavidad del cuello como en la contractilidad del útero), en seguida se tienen contracciones regulares y eficaces, que, en poco tiempo, llevan al parto.

Ningún parto es igual a otro

Si el primer hijo ha nacido rápidamente, ¿cuántas probabilidades hay de que esto se repita? No hay ninguna garantía.

Puede ocurrir, a veces, que el segundo parto sea mucho más largo, como sucede, por ejemplo, cuando hay una ruptura precoz de las membranas (es decir, se rompe aguas antes del trabajo de parto).

En este caso, el cuello del útero todavía no está preparado para el parto, y el mismo trabajo empieza más despacio. Lo mismo puede ocurrir cuando el bebé es muy grande o cuando su salida está obstaculizada por el cordón umbilical, que está enredado alrededor del cuerpo.

Como todo lo que pasa en la naturaleza, un parto rápido no se puede prever con seguridad, ni siquiera cuando el trabajo ya ha empezado.

Mantener los problemas bajo control

Con una dilatación tan rápida, ¿la mamá no corre el riesgo de tener laceraciones? Efectivamente, un período de expulsión demasiado rápido podría no tener el mismo ritmo de la dilatación fisiológica de las paredes vaginales, que estiran poco a poco sus pliegues para abrir el paso al bebé.

Si la mamá tiene una necesidad impelente de empujar cuando todavía no ha terminado la dilatación del cuello uterino, éste puede lacerarse con el paso del bebé, y la mucosa vaginal también podría tener algunos cortes.

Es difícil que hayan tirones musculares, porque el tejido es más grueso y resistente.

Un placentero aturdimiento

¿Cómo se vive, emocionalmente, este parto tan rápido? No es posible hacer observaciones generales, porque cada mamá vive la experiencia de forma distinta.

Sin lugar a dudas, es mucho más desagradable un parto lento, con un trabajo agotador y la sensación de que el bebé no sale nunca.

En cambio, cuando el parto es rápido, es posible que la mujer se quede un poco aturdida, por tener tan pronto entre sus brazos al bebé que hasta hace unos pocos minutos tenía en su barriga. Si todo ha ido bien, también estará aliviada de que todo se haya resuelto tan pronto.

Prepárate para la “sorpresa”

¿Qué hay que hacer para que un parto rápido no nos coja de sorpresa? Es suficiente con tener algunas precauciones:

– 15 días antes de salir de cuentas, prepara la maleta con todo lo necesario para la estancia en el hospital.

– Elige un hospital que no esté demasiado lejos de casa.

– Si ya tienes otro hijo, en cuanto notes una señal, déjalo con una persona de confianza, con quien ya habrás hablado antes (¡y no en el último momento!) de esta posibilidad. Mejor molestarla por una falsa alarma que dejar solo a tu niño.

– Ponte de acuerdo con tu pareja para que sea posible comunicarte con él en cualquier momento, y que lleve siempre el móvil encima.

– Ten a mano todos los números de teléfono que creas que podrían ser útiles en caso de emergencia, sin olvidar el del servicio de taxis, porque nunca se sabe.

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/parto/tipos-de-parto/parto-rapido-factores

Embarazo saludable
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